Seis meses han pasado desde que aquella joven pareja decidió intentar traer al mundo una vida más, intentos fallidos, dudas y un sin número de intentos se resumían de nuevo en una prueba de embarazo sobre la mesa de noche de Sakura, la incertidumbre la invadía, tenía síntomas desde hacia dos o tres semanas, no perdía la esperanza, nunca la perdió, siempre estuvo consiente de lo difícil que seria concebir en especial luego de planificar por un año completo.

Está vez no quiso mencionar sus dudas a Sasuke, no quería que se decepcionara de nuevo, el nunca decía nada malo, siempre era optimista, pero ella podía leer en sus ojos la melancolía de no lograrlo nunca, en definitiva si está vez no lograba estar embarazada buscaría ayuda medica.

Pasó cerca de una hora, la prueba seguramente ya habría arrojado un resultado, pero estaba nerviosa, no encontraba el coraje suficiente para mirar ni mucho menos para decepcionarse.

Una lágrima rodó por su rostro, de verdad quería ser madre, tenía la idea siempre presente, cuando veía a Hinata casi a punto de terminar el tiempo para dar a luz un sentimiento de alegría la invadía, se imaginaba a ella misma con aquella inmensa barriga sitiando golpecitos de su hijo.

Otra lágrima rodó, no tuvo más que encomendarse a las potestades divinas para que le hicieran el milagro, secó sus lágrimas, corrió a su habitación, pronto llegaría Sasuke y no quería que encontrara la prueba en caso de que fuera negativo el resultado.

Camino despacio, se acerco con los ojos cerrados a la pequeña mesa de noche y se sentó en su cama, palpando encontró la prueba, dio una ultima suplica de fe y abrió sus enormes ojos jade, no pudo contener su llanto al ver el resultado, estaba sobresaltada, tanto que no notó la presencia del Uchiha que se encontraba recostado en el marco de la puerta.

-¡Ah!- gritó con agonía la peli rosa mientras más lágrimas brotaban de sus ojos.

Sasuke no dijo nada, solo se acerco a ella, se puso en cuclillas delante de su esposa y la miró con tranquilidad al rostro.

La medico lo miró expectante, secó a tientas sus lagrimas sin soltar la prueba de embarazo y se abalanzó sobre él tumbándolo al piso.

-lo logramos cariño, lo logramos- pronunció Sakura mientras lo abrazaba con fuerza y el llanto regresaba.

El azabache se quedo estupefacto, no podía creer lo que acababa de escuchar, no parecía real, más bien era como uno de tanto sueños que había tenido en los últimos meses.

-Sasuke ¿no estas feliz?- preguntó Sakura angustiada cambiando sus lágrimas de felicidad por unas de tristeza, algo que hizo volver al ninja a la realidad.

- ¡Ey, no! no es eso cariño, claro que estoy feliz, solo que me parece increíble, parece mentira que al fin lo lográramos luego de tanto intentarlo- mencionó el azabache atrayendo a la joven nuevamente a su cuerpo y abrazándola con suma ternura.

-¡Vamos a ser padres! Tengo una pequeña criaturita creciendo dentro de mi- gritó la peli rosa emocionada poniéndose de pie para dejar parar a su esposo.

Sasuke se paró, agarró a la sonriente Sakura y la levanto un poco del suelo con un abrazo para luego bajarla rápidamente y no lastimarla.

-Te amo, te amo, ¡te amo mi pequeña molestia!- dijo el ninja con una sonrisa en el rostro, algo poco común en él.

-Yo te amo más mí malhumorado- agregó divertida la joven para después besar a su esposo suavemente.

Ese era el inicio de una nueva vida, ya nada sería como antes, ahora se convertían oficialmente en una familia, una completa, con más dolores de cabeza y una infinidad de alegrías, porque el placer en definitiva no es solo sexo, también son los pequeños detalles y bendiciones que trae consigo la vida.

Hola, espero les guste este capitulo, mil gracias por leer y recuerden los comentarios, un beso y hasta pronto.