Okey, primero que nada les debo una disculpa por hacerlos esperar pero es que estaba muy atareada porque me ando graduando de la escuela y tuve un montón de cosas que hacer. Después quiero decirles muchas gracias por sus reviews y comentarios uds. Me alegran el día cada que los leo. Sin más que añadir vamos con el fic…
En las montañas cercanas a Gravity Falls
Se levanto trabajosamente del suelo y miro en todas direcciones tratando de orientarse. Nada. Solamente rocas a su alrededor le demostraban que seguía dentro de la cueva que había estado explorando con su familia hasta hacia unos momentos. Palmeo todo su cuerpo con sus manos en busca de algún indicio de haberse roto un hueso o raspado alguna rodilla, pero lo único que encontró como recordatorio de que se había caído desde 20 metros de altura fue una pequeña cortada en su frente –genial- dijo para sí misma mientras tocaba su frente con cuidado -¡mamá!- grito, pero no recibió respuesta. Se abrazo a sí misma tratando de pensar en que debería hacer y luego decidió seguir avanzando, con algo de suerte se toparía con sus padres en menos de lo que canta un gallo.
En la Cabaña del Misterio
Henry subió la tienda de acampar a la parte trasera de la camioneta y ato las mochilas con un lazo. Desde su conversación con Inhao, Pacifica era un manojo de nervios y Dipper se la pasaba mirando al infinito y más allá sin dirigirle la palabra a nadie. Los tres habían acordado no decirle a nadie acerca de lo que había pasado aquel día hasta que estuvieran seguros de lo que tenían que hacer a continuación, así que desde ese día Stan, Mabel, Soos y Wendy habían tratado de averiguar, sin éxito que le ocurría a ambos jóvenes. Por lo que Henry tomo una decisión
-nos vamos de campamento- le anuncio a Pacifica y Dipper un día antes mientras los mencionados los interrogaban
-¿Qué?- preguntaron ambos intercambiando miradas preocupadas
-nos vamos de campamento- repitió Henry –ustedes y yo. Resolveremos esto en las montañas, como equipo, porque eso es lo que somos y seremos
-Henry…- comenzó Dipper a manera de advertencia
-no hables, Pines- advirtió Henry –estas como zombi desde hace días y si tú y tu novia no quieren que yo le diga al mundo porque entonces vendrán conmigo y cerraran la boca- Dipper y Pacifica se sonrojaron al oír eso
-no soy su novia- musito ella apartando la mirada
-y no soy un zombi- dijo Dipper
-entonces pórtate como un ser viviente- espeto Henry, y los miro a ambos con los brazos cruzados
-solo he ido a un campamento en mi vida- dijo Pacifica –y era uno de lujo- los otros la miraron sin entender –tenia sirvientes y una cabaña de lujo y no salía para nada siempre me atendían. En conclusión, no sé acampar- añadió luego de unos minutos, lo que provoco una sonrisa enorme en Henry
-suerte para ti que soy un experto en la materia, yo te enseñaré. ¿Qué hay de ti, Dipper?- el joven se encogió de hombros y le miro como perdido
-yo te sigo, tú eres el experto- Henry sonrió con suficiencia y les entrego a ambos una lista que había hecho
-es lo que más necesitaran. Si necesitan algo extra empáquenlo- Henry termino de atar las maletas y se hiso hacia atrás para observar el montón de cosas que llevaba la chica. En total había 12 maletas. Seis de las cuales le pertenecían a Pacifica, una era de Dipper, otra era suya. Dos de ellas contenían la comida y las últimas dos equipo de acampar y algunos objetos para jugar con los chicos –estamos listos- anuncio mirando hacia la cabaña.
Los padres de Pacifica le entregaron a su hija un maletín un maletín ligeramente más pequeño que sus otras maletas y le dieron la bendición –que te diviertas- dijo su madre abrazándola
-cuidado con las bestias salvajes- añadió su padre mirando de reojo a Henry y Dipper
-no son tan salvajes, papá- dijo la chica sonriéndole a los muchachos, ambos se sonrojaron –creo que su mayor peligro es estar conmigo solos allá arriba
-ella sabe lo que dice- le dijo Dipper a Henry en un susurro y el pelirrojo rio
-Dipper- llamo Mabel y Dipper se volteo a verla, la joven castaña se acerco y le tendió un suéter con estampado de un osito cariñosito –ten, te cuidara del frio- la joven no deseaba admitirlo pero estaba realmente preocupada y emocionada de que su hermano por fin fuera a salir con amigos. Y no eran amigos cualquiera. Eran amigos que él había hecho. Amigos que había conseguido por cuenta propia, sin ayuda de ella. Lo que significaba que Dipper por fin estaba venciendo su timidez y había logrado salir con personas con las que ella no había tenido que involucrarse primero para luego motivarlo a él
-Mabel, no creo que haga frío allá arriba…- comenzó Dipper
-y menos si está con Pacifica- dijo Henry. Dipper enrojeció súbitamente y se volteo a toda prisa para aplicarle una llave a su amigo impidiéndole respirar. Pacifica se acerco a ellos y les miro atentamente mientras forcejeaban
-que lindos son- dijo la joven y ambos se sonrojaron –pero si no nos vamos pronto llegare tarde a mi primer campamento, así que apresúrense a asesinarse y vámonos
-entendido- dijo Dipper y levanto a Henry, tomo impulso con las piernas y lo estrello contra el suelo en un movimiento. Henry gruño a causa del impacto y luego comenzó a reírse mientras se incorporaba trabajosamente, cuando lo logro Pines ya estaba en la camioneta con Pacifica a su lado -¿vienes o no?- le pregunto Dipper. Henry se acerco tambaleándose, se metió en la camioneta y, finalmente, se fueron.
En el interior de las montañas cercanas a Gravity Falls
Avanzó deslizando sus manos por las paredes de roca para evitar perderse. Llevaba cerca de una hora andando alumbrada solo con la luz de su linterna y ya comenzaba a desesperarse. Se había comido algunas de las barras de proteína que le había dado su padre hacia unos momentos y ahora se sentía ganas de recostarse; hacia ya algunos minutos que sentía como si alguien la estuviese vigilando. Era una inquietud que no se iba
-¿hay alguien ahí?- pregunto al aire por millonésima vez antes de quedarse en silencio nuevamente y avanzar, sentía un nudo en la garganta y las lágrimas pugnaban por salir de sus ojos. Solo quería encontrar a sus padres y marcharse esa horrible montaña cuanto antes. ¿Por qué no podía encontrarlos? ¿Acaso la habían abandonado en aquella cueva? ¿Dónde estaba la salida? La joven se detuvo y se sentó en el suelo abrazando sus rodillas. Las lágrimas corrieron finalmente por su cara y empezó a murmurar levemente llamando a sus padres y a sus amigos. De pronto escucho un murmullo que parecía responder a los suyos y se levanto rápidamente pensando que, tal vez, era su madre la que la llamaba.
En el campamento Pines/Northwest/Corduroy
Henry se enderezó y seco el sudor de la frente. Al fin había terminado de instalar las dos tiendas de campaña. Dipper estaba sentado en el suelo a unos metros de él, tenía la cara sonrojada y hacia un leve puchero. Estaba de más decir que estaba sumamente avergonzado. Pacifica estaba arrodillada junto a él palmeándole un hombro. Unos minutos antes el jovencito había intentando armar una de las tiendas de campaña mientras que Henry armaba otra pero, de alguna manera, termino enredado en los materiales en vez de armarlos. Henry miro a su amigo y le sonrió a Pacifica, ambos sabían que Dipper podía sentirse muy mal si alguien lastimaba su orgullo
-hey- dijo la joven a Dipper -¿Qué tal si vamos a explorar la montaña para que te sientas mejor?
-¿quieres ir a la montaña?- pregunto Dipper
-venga, hombre- dijo Henry poniéndose en cuclillas delante de él –te dire algo, este lugar es el mismo que usaron Tambry y sus padres antes de que ella desapareciera. Si subimos la montaña tal vez encontremos algo que los otros exploradores no encontraron
-es poco probable que…
-por favor, Dipper- interrumpió Pacifica -¿desde cuándo Gravity Falls ha sido un pueblo que se guie por probabilidades?
-puede que tengas razón- reconoció Dipper y se incorporo –vamos, podría ser divertido
-así se habla- celebro Henry y le dio a cada uno una mochila –esto tiene comida, agua, linterna, baterías y un botiquín. Podrían necesitarlo ¿Algo más?
-creo que es lo que necesitamos justamente- dijo la rubia y tomo su mochila -¿Dipper?
-yo necesito algo más- dijo el chico incorporándose y yendo a la camioneta, un instante después regreso con Yami atada a su cinturón. Los otros dos le miraron sorprendidos y él se encogió de hombros –nunca, desde que llegue a Gravity Falls, he tenido una excursión tranquila, no veo porque esta será diferente
-tienes razón- reconoció Henry y enfilo hacia la pila de madera que había cortado para la fogata. Ahí clavada había un hacha muy afilada –mi familia es de leñadores, así que me llevare esto por ahora
-me parece bien- reconoció Pacifica y enfilo hacia la montaña. Ambos chicos se miraron y comprendieron que ella no creía necesitar un arma.
En el interior de las montañas cercanas a Gravity Falls
Camino por las cuevas tratando de no caerse ni golpearse contra las rocas. Mientras más avanzaba más sentía que tenía que apresurarse. Los susurros se hacían más fuertes y más urgentes. Finalmente logro divisar un leve brillo que salía por entre unas rocas y se aventuro dentro. Una enorme roca abultada yacía en medio de una inmensa cámara de roca, pero esta era diferente del resto de la cueva. Parecía haber sido tallada en la piedra y tenía raras marcas en toda su extensión.
Tambry
Se volteo rápidamente buscando a quien la había llamado, pero no vio a nadie.
Tambry.
Esta vez se dio cuenta, los susurros venían de aquella extraña roca. La joven se acerco lo más que pudo y logro ver que, clavados en la roca, habían tres cilindros huecos de madera de los cuales salía su nombre -¿hola?- extendió la mano y tomo uno, lo saco de la roca casi sin esfuerzo y luego alcanzo el segundo. Finalmente busco el tercero. Y deseo no haberlo hecho.
-Donde los otros-
Pacifica, Henry y Dipper se hallaban examinando el acantilado por el que hacía dos años Tambry había caído y donde había muerto –debió ser una muerte instantánea- aseguro Henry
-pobrecita- dijo Pacifica. De pronto un grito femenino inundo el ambiente y los tres jóvenes se pusieron rígidos; una extraña vibración recorrió el aire y Dipper tuvo que sostenerse la cabeza para no caer. Henry se apresuro a sostenerlo y cerró los ojos con fuerza para no caer también
-¿alguien más siente una incomodidad extraña estando en este lugar?- pregunto Dipper recuperándose un poco
-¿te refieres a esa extraña opresión que rodea el ambiente?- pregunto Pacifica –sí, es igual a la que se sentía en aquella bodega antes de que la mujer ciempiés apareciera- la chica parecía a punto de vomitar, pero aun así hiso acopio de toda su fuerza de voluntad y respiro profundamente. Henry se puso de rodillas en el suelo y puso una oreja pegada a este.
De pronto se dio cuenta de que podía escuchar atentamente todo lo que ocurría a su alrededor, inclusive a los animales que corrían por entre los muros de piedra -¿escuchan eso?- les pregunto a los otros
-Henry…- dijo Pacifica en un hilo de voz
-tus orejas- termino Dipper, Henry llevo ambas manos a sus oídos y se percató de que ahora eran puntiagudos y estaban llenos de pelo. Al mirar sus manos casi se desmaya al comprobar que tenía garras
-¡¿Qué demonios me pasó?!- grito Henry
-somos hanyous- dijo Pacifica arrodillándose junto a él–debe ser un efecto secundario-, Dipper sintió una vibración en Yami y observo como su espada señalaba al fondo del acantilado. Obedeciendo a unos instintos que no conocía brinco dentro del barranco y fue saltando sobre las rocas para llegar hasta el fondo. Tan pronto como hubo llegado fue embestido de frente por alguien, una figura frágil y temblorosa se enterró en su pecho y él tuvo que tomarla de los hombros y apartarla para verla de frente. Y, en cuanto lo hiso, se quedo frío.
Aquella chica era Tambry.
