Ante todo gracias por seguir esta historia, y gracias por los revews me encanta leerlos y me inspiran a continuar la historia ;D en especial gracias a los comentarios de Shadechu Nightray son de mucha ayuda. Espero cumplir con las expectativas de todas y todos los lectores. Gracias por continuar leyendo esta historia… y ahora Mina-sama el capítulo 4.

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Lady vs Lady

El encuentro entre las damas de las familias Middleford y Ravenhunter se daría en un lugar que sorprendió a Alice en un principio, el punto de interés de ambas según la duquesa Middleford: La mansión Phantomhive. "Por favor… ¿no podía haber sido otro lugar menos cursi?, esto en verdad pareciera como si estuviéramos peleando por la mano de Ciel" Pensó con desesperación Alice "Aunque, ¿no debería ser al revés? Digo, normalmente son dos caballeros peleando por el corazón de una dama… cuanto más pienso en Ciel como una damisela esperando al caballero ganador del duelo no puedo evitar una sonrisa" Pensaba divertida Alice mientras escondía una sonrisa discretamente, sabía perfectamente que la duquesa Middleford no le quitaba el ojo de encima y la veía como queriendo encontrar una defecto en ella, "Pues no encontrara nada digno de reproche, me ha educado una tia con el mismo carácter que usted, es más me atrevería a pensar que compartían la misma filosofía con respecto a lo que debería saber hacer una dama" Pensaba con satisfacción la pequeña Ravenhunter, yeso la llevó a dedicarle una sonrisa altanera a la duquesa que se preguntaba quién era esa chica que se creía superior a su adorada hija.

Bien daremos comienzo al duelo entre la señorita Elizabeth Middleford y la duquesa Alice Ravenhunter, el duelo consiste en un combate de esgrima a dos espadas, la primera que desarme por completo a su adversaria ganara el duelo, si en un lapso de tiempo de 30 minutos no hay vencedora aún, se tomara un descanso de 10 minutos y se reanudara el combate que durará hasta que se anuncie claramente una vencedora o alguna de ustedes admita la rendición-

El juez del juego era nada más y nada menos que Sebastian, quien por la visita de la tía de Ciel se había visto obligado a peinarse el cabello hacia atrás, y al parecer algo incómodo, pero lo disimulaba con una sonrisa, dentro de los invitados por parte del conde estaba Lao y por supuesto Ran Mao, Undertaker y por personas coladas que no se sabía bien quien lo había invitado el conde Druitt.

Haaaa! Que belleza, no hay nada más emocionante que un duelo por amor, si mi pequeño pajarillo estuviera aquí yo pelearía por su amor… por cierto conde usted me recuerda mucho a mi pajarillo, ¿No lo conocerá por casualidad?, tenía unos ojos parecidos a los suyos-

Ciel que estaba sentado tomando una copa de jugo, escupió un poco del líquido que había tomado y sintió como un escalofrío le recorría la espalda "¿Cuándo se olvidara de esa vergonzosa escena?, yo aún tengo pesadillas con ese recuerdo" Pensó Ciel con nerviosismo.

No sé de quién me esté hablando conde Druitt hahahaha, no he conocido a nadie así-

Respondió con una risa nerviosa el pobre Ciel que se estaba poniendo tenso.

Lamento interrumpir conde, pero ya que estamos en un duelo ¿no le gustaria apostar por alguna de las señoritas?, ya tengo personas que han puesto su dinero en favor de la señorita Elizabeth, o ¿es que usted hará algo para que el resultado sea diferente?-

Pero que dices Lao, yo no apuesto por ninguna de ellas… y además es lógico que los que apostaron por Elizabeth sean su padre y su hermano…-

Ciel se detuvo a mitad de la frase mientras contemplaba con cierto asombro y vergüenza a los hombres de la familia Middleford gritando y dando ánimos de manera efusiva a su queridísima Lizy, un espectáculo que no termino hasta que la duquesa los golpeo a los dos y les ordeno callar.

Y conde, ¿sabe de qué color desearían las señoritas su ataúd? Es algo que en estos casos es importante saber para ir decidiendo el modelo y la tela y…-

¡UNDERTAKER! ¡NADIE VA A MORIR PORFAVOR!-

Grito Ciel exasperado y aterrado por la idea de ver a alguna de ellas en uno de los ataúdes de Undertaker, que en opinión del creador eran muy cómodos y perfectos para el descanso eterno.

Bueno bochan, el duelo estará por comenzar-

Bien, estoy comenzando a creer que me dará un ataque de nervios en cuanto esto comience pero no puedo hacer nada, … da la orden Sebastian, que comiencen de una vez-

Que el duelo de las damiselas comience ¡AHORA!-

En el momento en que Sebastian dio la orden ambas jóvenes chocaron espadas, Elizabeth conocía a la perfección los movimientos, y no perdía ninguna oportunidad de desarmar o herir a Alice, que por su parte estaba concentrada en esquivar los ataques dirigidos específicamente para causar daño físico y respondía con otros llenos de la misma intención, y asi paso la media hora establecida por Sebastian, ambas señoritas estaban cansadas puesto que habían estado peleando al aire libre y el sol de medio dia les restaba energías.

¡TIEMPO! Es hora de un descanso, señoritas, tienen 10 minutos para descansar-

Ambas jóvenes bajaron las espadas sin dejar de mirarse mutuamente y se retiraron si quitarse la vista una de otra, ambas habían terminado con sus vestidos con rasguños pero ninguno había llegado a traspasar la tela, ambas sudaban y respiraban agitadamente; La idea de pelear con vestido había sido de la duquesa Middleford ya que su hija siempre aegaba que no se veía tierna cuando practicaba y decidió que si Elizabeth se sentía cómoda peleando con un vestido y eso le daba ventaja, entonces el duelo seria usando vestidos.

Ojosama ¿se encuentra bien?-

Preguntó con una sonrisa Lissana quien se sentía divertida al ver como su ojousama había encontrado a alguien que rivalizara con du destreza.

Si estoy bien, solo no esperaba que ella fuera tan buena, …ja, es bueno ver que alguien es capaz de seguirme el ritmo sin desperdiciar oportunidades-

¿Molesta?-

Para nada Lissana, estoy completamente entusiasmada e intrigada por esta señorita, pero como ya te he dicho, mi orgullo y mi ego están en la línea, por lo tanto no puedo perder, aunque deba usar otros métodos para derrotar a la pequeña señorita-

Alice decía esto con una sonrisa llena de malicia y maldad mientras trzaba una estrategia en su mente "Si para ganar necesito jugar sucio, lo hare, no estoy dispuesta a perder ante ella"Pensaba Alice con misterio mientras refinaba su plan que la llevaría la victoria.

Señoritas, hora de continuar el combate… ¡COMIENCEN!-

Y de nuevo el sonido del metal golpeándose contra otro metal, se separaban solo para atacse de nuevo, hasta que Elizabeth rompió el silencioso ataque.

-¿Por qué quieres quedarte con Ciel?-

"Parece ser que no fui la única en pensar este tipo de distracción, lo lamento querida, pero yo se cómo funciona esto y no caeré tan fácilmente" Pensaba Alice mientras respondía con una sonrisa amablemente falsa.Y mientras hablaban seguían chocando espadas.

A decir verdad lady Elizabeth yo no estoy pelando por ser la prometida del conde, yo estoy peleando porque usted me envio una carta pidiéndome que lo hiciera, además no se que le hace pensar a usted que yo quiero quitarle a su prometido-

Se ahan estado viendo a mis espaldas, ¿eso no le parece motivo suficiente?-

Oh porfavor, si eso es lo único ¿Por qué no le pregunta usted al conde el motivo de las visitas?-

Lo hice y el respondio que era solamente por trabajo de la reina-

¿y usted no le creyo?¿aun siendo su prometido?... entonces debo suponer que usted no confía en el apaeser del tiempo que llevan comprometidos, por cierto me gustaria saber ¿Qué quiere lograr usted actuando de la manera actual delante del conde?-

Yo solo quiero que Ciel vuelva a sonreír como antes-

¿Cómo antes? ¿Se refiera antes de la tragedia de sus padres? Lamento decirle esto pero nadie que haya sufrido eso y cruzado la línea que él cruzo volvería a sonreír de la misma manera, porque las personas por las cuales sonreía ya no están-

Por eso quiero ser su esposa y hacerle olvidar el dolor de aquel día y que vuelva a ser el de antes-

Sus propósitos son nobles, pero comprenda que el conde jamás, volverá a sonreír como antes, usted ni nadie es suficiente para llenar el vacío que dejan los seres que se fueron, ni siquiera una prometida-

¿y que sabe usted del sufrimiento de Ciel?

¿Qué, qué se yo?, todo querida, porque en el fondo él y yo somos iguales, ambos perdimos algo y ambos queremos lograr algo, y si debemos dar nuestra alma a cambio, la daremos-

Usted… entiende lo que siente Ciel…

Por supuesto, y es verdad cuando le digo que a pesar de sus esfuerzos no va a lograr nada-

Y en ese momento Elizabeth perdió la concentración, la verdad había sido expuesta "Nada de lo que haga podrá hacer que Ciel recupere su sonrisa, a menos que le devolviera a sus padres, pero eso es imposible, entonces… ¿nunca podré hacer nada por Ciel?" Pensaba Elizabeth con amargura, y en ese segundo de vacilación, Alice la desarmo completamente con un brusco y elegante movimiento, cuando Elizabeth se dio cuenta que ya no poseía las armas en sus manos cayo de rodillas con lágrimas en los ojos, no por haber perdido el duelo, sino porque se había dado cuenta de la verdad, "¿acaso no soy suficiente para Ciel?" Ese pensamiento la abatía, la destrozaba, pero ¿sería verdad que ella no podría hacer que Ciel sonriera felizmente?.

La ganadora del duelo es Alice Ravenhunter

Gracias Sebastian, … por cierto peleo bien Lady Middleford

Dijo Alice con cierta malicia en la voz al final de la frase "Eso querida mía es jugar sucio, hacer que te distraigas con el dialogo, hacer que desvíes tus pensamientos del objetivo, en el fondo sé que el conde y yo somos distintos en ciertas cosas, pero solo con unas frases logré romper esa confianza tuya y reclamar mi victoria, lo lamento mucho, pero espero que con esto dejes de meterte en mis estrategias" pensaba mientras sonreía con satisfacción.

¿Eso significa que la prometida del conde es ahora la duquesa Ravenhunter?

Eso parece conde Druitt, al parecer la apuesta la ganó la señorita Lissana Diderot, ya que aposto a favor de su duquesa, ¡Felicitaciones señorita Lissana!-

Gracias señor Lao-

Ciel no podía creer lo que había visto, en su vida habría sabido que alguien le ganara a un Middleford en un duelo con espadas, pero no podía hacer nada, su tia había puesto su compromiso con Elizabeth en la línea de apuesta y la había perdido, debía cumplir su palabra.

Duquesa Middleford, ¿Cumplira su palabra de liberar al conde Pantomhive del compromiso con su hija o eso solo fue pura palabreria?

…Lo hare, conde Phantomhive, en el nombre de la reina y delante de la familia Middleford lo libero del compromiso de matrimonio contraído por sus padres y que reacia en usted, ahora puede prometerse con la persona que convenga, y le deseo toda la felicidad-

Y dicendo esto la duquesa rompió un papel que estaba debidamente sellado, y doblado, que contenia el acuerdo matrimonial entre Elizabeth y Ciel."¿Eso significa que puedo… que debo comprometerme con Alice?... ¡CIEL CONTTOLATE, PARECIERA QUE LA IDEA TE GUSTA MÁS DE LO QUE DEBERIA!" Se reprochaba así mismo Ciel, aunque en el fondo le tentaba la idea de pedir a Alice que fuera su prometida, pero solo era una minúscula tentación y el, el gran conde Pantomhive no cedería a una simple tentación, ¿O sí?

Espero que esto le sea suficiente duquesa, yo siempre cumplo mi palabra, ya puede prometerse con mi sobrino-

Oh no, no ,no duquesa, yo estoy satisfecha solamente con la liberación del conde, yo no podría prometerme con él aunque quisiera, porque… vera… yo ya estoy comprometida

Dijo Alice con fingida inocencia mientras mostraba su mano derecha que contenía una sortija con una piedra roja, todos los presentes se quedaron sorprendidos y se quedaron como estatuas de piedra por la impresión, incluido Sebastian que no podía creer que en sus investigaciones sobre Alice no hubiera podido descubrir el compromiso y el conde que no se creía lo que había escuchado.

"La cena está servida" dice Oscar, "pueden pasar al comedor" dice Emily… "¿Pasa algo malo?" dice Wilde-

Y a pesar de lo que Snake les decía, invitados y anfitriones seguían sin moverse, "¿Quién DEMONIOS ES TU PROMETIDO Alice?" Se preguntaba Ciel con cierto sentimiento que solo se podría traducir como CELOS.