CAPÍTULO 3

Una semana había pasado desde que los herederos empezaron a ser escoltados y sus rutinas no cambiaron para nada ya que eran libres de pasearse por donde quisieran. Además de que los guerreros guardaban una distancia bastante razonable al momento de seguirlos para no abrumarlos.

Mimi y Kouji se turnaban para escoltar a sus respectivos príncipes ya que Takeru y Hikari pasaban la mayor parte del tiempo juntos, mientras que Taichi y Yamato casi siempre estaban juntos con Sora.

En las noches tomaban turnos para vigilar los pasillos, además de que sus habitaciones estaban en el mismo piso para estar preparados por si algo llegara a pasar.

Un día mientras Takeru y Yamato estaban entrenando, el menor podía notar el enojo de su hermano ya que sus ataques hacia el eran mas violentos.

-¡Tranquilo Yamato!- gritaba su maestro-

El rubio no hacia caso hasta que de pronto lanzo un ataque de hielo a su hermano derribándolo.

Al ver a su hermano tirado en el piso con una mueca de dolor, reacciono y corrió a ayudarlo.

-Yo… lo siento mucho.- se disculpaba mientras le daba la mano para que se levantara

-¡Yamato, tienes que tranquilizarte!- regaño el maestro llegando con los dos hermanos.- Esto es un simple entrenamiento, no la guerra.

Al ver a su hermano arrepentido, Takeru decidió interrumpir.

-Maestro, nos permite descansar diez minutos.

-Que sean cinco.

Dicho esto el maestro salió del gimnasio dejando solos a los rubios.

Takeru fue con su hermano y se sentaron en una banca para poder hablar de lo que le estaba pasando a este.

-¿Y bien, me dirás lo que te pasa?

-No es nada.

-¿De verdad crees que me tragare eso?

Yamato soltó un suspiro, pues sabia que a su hermano nunca lo iba a poder engañar.

-Es el tema de las escoltas, no termina de gustarme.

-Sigues con eso… Sabes que es algo que no podemos cambiar, además de que nuestras vidas no han cambiado para nada.- puso su mano en el hombro de su hermano y después le sonrío.- Es mas, si no hubieras tocado el tema, no hubiera recordado que Mimi esta afuera.

-Ese es el punto.- la voz de Yamato sonó bastante seria.- ¿De verdad crees que esa niña nos pueda proteger?

-¿A que te refieres hermano?

-Por favor Takeru, es la hija de Tachikawa- se levanto poniendo sus mando en su cabeza.- Es obvio que ella esta aquí solo por su apellido, dudo mucho que ella sea una buena guerrera y mucho menos una de nivel doce.

El menor iba a alegar pero su maestro regreso para que siguieran entrenando.

Mientras el entrenamiento transcurría, Mimi estaba afuera del gimnasio esperando a que los príncipes salieran y se trasladaran a donde quisieran. De repente pudo notar como la princesa Sora y Takuya se iban acercando a ella.

-¡Hola Mimi!

-Buenos días princesa.- haciendo una reverencia.- Kanbara.

-Tachikawa.- respondió Takuya de manera burlona lo cual hizo que Mimi volteara los ojos con fastidio.-

-¿Yamato y Takeru siguen entrenando?

-Así es, pero no tardan en salir.

-Ya veo, lo que pasa es que hoy Takuya me enseñara algunos trucos para controlar el fuego.

-Me alegra escuchar eso princesa, ya que Kanbara es un excelente maestro fuego, aunque algo distraído.

Sora pudo notar en la voz de Mimi algo de malicia al decir lo ultimo, con el fin de molestar a su compañero, cosa que le divirtió, pero aun así el carácter de la chica era bastante serio y eso le intrigo pues recordaba a la castaña como una niña bastante risueña.

-¡Sora, hola!- saludo Takeru.- el gimnasio es todo tuyo.

Yamato salió después de su hermano, sin embargo se paso de largo sin saludar pero no sin antes dedicarle una mirada bastante grosera a la Tachikawa, la cual lo ignoro por completo.

La hora de la cena había llegado y los herederos estaban solos ya que sus padres tenían una reunión importante.

Hilari y Takeru estaban platicando de lo que había hecho en el día mientras que Sora y Taichi se reían de algún chiste contado por el moreno. Por el otro lado estaba Yamato bastante serio concentrado únicamente en comer.

-Oye Yamato, - este volteo a ver a Taichi.- un día de estos deberíamos de cambiar guardianes.

-Como sea.

-Yo creo que les vendría bien a Takeru y a ti entrenar con Kouji, hasta donde se es un experto en el agua control.

Yamato solamente se limitaba a escuchar a su mejor amigo sin decir una sola palabra.

-Además de que no me gustaría perderme la oportunidad de aprender de una excelente guerrera como Mimi, quiero decir, es nivel doce ¿te imaginas?

La voz de Taichi reflejaba excitación, cosa que molesto bastante al rubio pues no podía creer que su amigo también creyera esa tontería sobre Tachikawa, así que sin decir mas se levanto rápidamente de la mesa y salió del comedor dejando a todos menos a su hermano con cara de duda.

-¿Qué demonios le pasa a tu hermano?- pregunto Taichi-

-No es nada, solo tuvo un mal día.

Eso pareció bastarle a los demás para dejar en paz el tema y seguir en lo suyo.

Yamato iba de camino a su habitación aun enojado por el tema de la maestra tierra, no lograba entender como todos creían esa basura sobre ella.

Estaba a punto de llegar cuando la vio vigilando el pasillo. Esa era su oportunidad, podía demostrarle a todos que ella no era la guerrera que todos creían ¿y como? Pues atacándola por la espalda haciéndola creer que el era un intruso y sometiéndola. Su plan era perfecto, simplemente tenia que acercarse a ella y desenmascararla.

De repente todo paso bastante rápido, pues antes de que pudiera siquiera tocarla, el ya se encontraba en el piso y ella arriba de el, con el filo de su espada peligrosamente cerca de su cuello.

El estaba en el piso bastante sorprendido, y fue ahí cuando puedo ver sus ojos miel que reflejaban sorpresa y arrepentimiento. Pero antes de que pudiera decir algo, o de que ella se moviera, varios guardias llegaron y rápidamente la apartaron de el sometiéndola en el piso.

-¿Pero, que esta pasando aquí?- pregunto sorprendido Taichi llegando al lugar del accidente seguido por los demás.-

-¡Ataco al príncipe Yamato!- acusaba enojado uno de los guardias mientras terminaban de esposar a Mimi.-

-¿Qué?- pregunto Sora sorprendida.- Esto debió de haber sido una equivocación.

-Para nada, la encontramos amenazando al príncipe con esta espada.- contesto el mismo guardia mostrándoles el arma de la guerrera.-

-Yamato, hermano por favor dinos que paso realmente.

El rubio estaba sentado en el piso tratando de comprender que había pasado, o mejor dicho, lo que el había provocado. Estaba en shock, no podía hablar y tampoco reaccionaba a los llamados de su hermano y sus amigos, solo podía ver sus caras y sus labios moviéndose, pero ningún sonido llegaba a sus oídos.

-Será mejor que lo lleven a su habitación, al parecer fue un impacto bastante fuerte.- sugirió Hikari al ver que el príncipe no reaccionaba.-

-Tienes razón,- alentó Takeru.- mañana sabremos que paso en realidad… cuando nuestros padres se enteren.


Hola a todos! Bueno aquí esta el Capítulo 3, espero que les guste mucho :D ¿Cómo ven la actitud de nuestro queridisimo Yamato? jajaja. Recuerden que a las personitas con cuenta ya les respondí (:

Bellas personitas sin cuenta:

Guest: Hola! me alegra leerte de nuevo por aquí :D poco a poco se va ir rebelando la actitud de Mimi y porque es así

Lulu29: Jajajaja si! fue un golpe bastante fuerte para nuestro rubio, pero no te preocupes que eso va a cambiar pronto (;

Sony: Así es, será un poco tardado que se enamoren, sin embargo quiero creer que eso hará interesante la historia :3

Mimato4everLove: Hola! que bueno que te esta gustando mucho (: me pone muy feliz jaja y como sabes la pareja principal es el Mimato y me quiero centrar al cien en esta, sin embargo estoy poniendo una que otra pizca de Taiora (;