Amor Obsesivo

¡Hola! Esperamos que hayan tenido una buena semana, queremos agradecerles los reviews, los favoritos, las alertas, los DM y por supuesto a las lectoras silenciosas que pasas por aquí… en serio infinitas gracias a Kamii W / Aliswan11 / Awen Granger / Dark Thalassa / Gilraendani / Horbak / Isita Maria / Martinita / MillaPattzn / Negriithaah / themis78 / WritersCompulsive / almassofi / cindyg87 / KaRoLiNNe-FaLLeNAnGeL / litzy / toroamwithRob / anita / la peque / blackcullen / java / por alentarnos a seguir con esta locura. =)

Aquí les dejamos el cuarto capítulo, les advertimos que tiene un lenguaje un poco más vulgar y que contiene escenas de sexo, así que si son sensibles a este tema mejor absténganse.

Es nuestro primer Lemmon, así que jajaja… veamos que tal nos quedó.

Como siempre los personajes son de S.M., a nosotras nos encanta jugar con ellos… en especial con Edward =)

Esperamos sus comentarios, saludos y gracias por leer.

Una vez que estuve de regreso en Forks, estacioné en una esquina donde había una pequeña cafetería, pedí un expresso y un muffin, realmente estaba que moría de hambre y frío, saqué el mapa de Forks y busqué como llegar a mi próximo destino, no estaba tan lejos, miré el reloj, marcaba las 18:30, ya era un poco tarde para ir, mejor sería buscar alojamiento, ya que se había oscurecido, llovía bastante y estaba muy frío, lo último que quería era pescar un gripe.

Una vez terminado mi café, pagué la cuenta y le pregunté a la mesera donde había un motel, la verdad es que mi presupuesto no alcanzaba para más, seguí sus indicaciones y una vez que estuve en esa asquerosa habitación me pregunté una, dos y mil veces por qué escogí este tema, nunca me gustó el romance, menos el drama, yo no quería ser periodista barata de farándula ni de modas, yo quería ser periodista deportiva, esa noche sólo pedí fuerza, porque sabía que lo que se aproximaba no iba a ser corto, menos iba a ser fácil.

Al día siguiente me levanté temprano, tomé una ducha rápida, el con el frío que hacia el agua no llegó a calentarse en su totalidad, así que trate de hacerla lo más corta posible, me cambié de ropa, tomé mis cosas y una vez que pagué por la noche me fui a mi nuevo destino, me tomó un par de minutos y una vueltas por una colina y desde lejos vi ese lugar, lucía tal y como aparecía en la foto de mi Iphone y me lo ratificaba el letrero tallado en madera, éste era el instituto público de Forks, estacioné el auto, le pregunté a un grupo de alumnos por la secretaría de estudios y seguí las directrices que me dieron.

- Puedo ayudarle – Preguntó una señora de avanzada edad que según el nombre de su perchero se apellidaba Coop.

- Buenos días Señora Coop, soy Lyla … Lyla Novacek, estudio literatura y… - ella no me dejó continuar.

- Lo siento pero los vacantes para asistentes de profesores de literatura ya fueron ocupados.

- Oh… no, no vengo por eso, la verdad es que estoy realizando mi proyecto de título y necesito, si es posible que me entregue cierta información – La Señora Coop entrecerró sus ojos y su amable mirada se volvió un poco mas oscura.

- ¿Qué es lo que necesita saber Señorita Novacek?

- Estoy buscando a Edward… Edward Cullen, ¿sabe usted donde puedo encontrarlo?

- Veo que es aventurera, ¿Qué tanto le gustan los problemas? – preguntó con voz agria.

- No me gustan los problemas, solo estoy buscando información para mi tesis, si me ayudara créame que sería de gran ayuda.

- ¿Te ayudaría a contar una historia de amor, de aventura, tal vez dolor?, no… lo siento, no soy filántropa, solo te diré algo, déjate de niñerías y crea un proyecto de verdad – suspiré pesadamente

- ¿Al menos podría… no sé… ver el anuario de la generación del 2005?

- Ese tipo de información lo puede solicitar en biblioteca, permiso Señorita pero tengo muchas cosas que hacer – ella se dio media vuelta y se escabulló entre una puerta, me dirigí a la biblioteca siguiendo las indicaciones que habían en unos letreros y le pedí a la bibliotecaria el anuario de la generación 2005, como sabía que no me podía llevar el libro, le saqué dos copias y pagué también por su anillado, esta vez quería asegurarme de que si algo le pasaba a mi copia tendría una de respaldo, con la mala suerte que tengo se la podía llevar hasta un duende.

En fin, fui a mi auto, parecía que caería un diluvio es ésta ciudad, prendí la calefacción de mi querido monstro japonés, así apodé a mi Mazda, mi mostrito siempre me acompañaba a la aventura y luego de llamar a mi madre para avisarle que estaba bien, me dirigí a un mc café para poder tomar prestado por uno momentos parte de su wifi.

Con el anuario en mano vi las fotos de la generación 2005, los alumnos se veían sonrientes y felices junto a su generación, me puse a leer sus dedicatorias, la primera que leí fue la de Jessica Stanley.

Luego de una descripción básica de su comportamiento en el colegio, pude percatarme que era integrante del selecto grupo de porristas, era atractiva y muy popular, dentro de su dedicatoria se mencionaba como regalo útil a "Edward Cullen", su deseo frustrado "Edward Cullen", Lo que no se vio "A jessy sin mojarse por Edward Cullen", okay ya me quedaba claro, que si quería una pista, podía empezar por ella.

Googlee su nombre, pero no aparecía nada interesante, por lo que me conecté a mi red de "Linkedin" y ahí apareció parte de su currículum, por lo menos revelaba que ésta mujer era Jessica Stanley, 40 años, al parecer sin carrera profesional, solo había un título técnico de enfermería, actualmente trabajaba en un hogar de ancianos aquí en Forks, cerré mi laptop luego de apuntar la dirección y fue a mi auto… creo que se me irían todos mis ahorros en bencina para mi monstruito, luego de digitar las coordenadas en mi GPS me puse en marcha a unos de las casas de reposo más exclusivas de la provincia de Olympic.

La casa de reposo estaba situada en lo alto de una colina, tenía una vista hermosa, se veía La Push y Forks, seguía lloviendo, ¿es que la gente de éste pueblo no estaba cansado de la lluvia?, una vez que me mentalicé tomé mi grabadora, mi block de notas y mi bolso, salí del auto e ingresé rápidamente a la recepción de ese lujoso lugar.

- Buenos días, ¿puedo ayudarla? – Preguntó la recepcionista con una espantosa voz nasal.

- Hola soy Lyla, estoy buscando a la Señora Jessica Stanley.

- ¿Para qué sería? – en este momento no sabía si preguntaba por curiosidad o simplemente porque quería fastidiarme.

- Es un asunto personal, ¿sería posible que me comunicara con ella por favor? – Le rogué

- Jessica está en su horario de trabajo, por lo que si es por "una asunto personal" no puedo comunicarle con ella hasta su horario de colación dentro de 4 horas más, si gusta puedo dejarle un recado o puede esperar "Lili"

- Lyla – le corregí – La verdad es que es muy importante… por favor

- No … ella está con los pacientes, como usted debe saber, nuestros pacientes son exclusivos, requieren muchos cuidados, por lo que me es imposible molestar a un funcionario, lo lamento señorita.

- Está bien… puedo esperarla – tomé mis cosas y me senté en los cómodos sillones de la recepción y saqué el anuario para buscar más pistas.

Ya llevaba unos 45 minutos en eso, cuando se sintió una molesta risa, me volteé para ver de donde provenía, por el pasillo se acercaban 3 enfermeras parloteando y riendo casi que a carcajadas, pasaron por mi lado y se acercaron a la máquina dispensadoras de confites a sacar algo que parecía una barrita energética.

Así que el fin de semana salí con él… no estaba mal, fuimos a cenar y luego ya saben – le dijo la morena a las 2 enfermeras rubias.

- No puedo creerlo, yo también quiero que caiga en mi poder uno de 30, son más relajados, menos controladores y todo les funciona bien.

- ¡Jessica! … ya no tienes 16 años mujer… sólo mira tu mano izquierda.

- Esto ya no significa nada – dijo refiriéndose al anillo de oro blanco que colgaba en su dedo anular, de pronto me acordé una de sus amigas la había llamado Jessica, miré la foto del anuario y la miré a ella, miré la foto del anuario nuevamente y luego a ella, estaba segura que esa era la Jessica que busca.

- Jessica Stanley – dije en un tono más fuerte para llamar su atención, las tres mujeres dejaron de parlotear y me miraron de pies a cabeza.

- ¿Te conozco? – Me preguntó con desconfianza y aproveché para acercarme a ellas.

- Soy Lyla Novacek , actualmente estoy cursando mi último semestre de literatura, me gustaría poder hablar con usted. – Las dos colegas la miraron para preguntarle indirectamente si la dejaban sola y ella asintió con su cabeza.

- ¿En qué puedo ayudarte? – preguntó confusa.

- Necesito hacerle unas preguntas… ¿tiene tiempo?

- Estoy un poco ocupada… ¿de qué se trata?

- Verá, estoy realizando mi tesis y necesito averiguar sobre Edward… Edward Cullen – Jessica tensó el rostro.

- No creo poder ayudarte en eso.

- Vi hoy en su anuario clase 2005, que fueron compañeros en la escuela, verá… para mi es muy importante recopilar la información.

- Insisto no soy quien para hablar de él, hace muchos años que no lo veo, ha pasado tiempo ya – dijo con un brillo especial que no supe interpretar.

- Por favor, si no hago esto no me podré Titular y ya inscribí mi tesis, le prometo que no será tedioso, solo quiero dar con su paradero – Jessica lo pensó un momento y su cara se volvió aún más seria.

- Mi turno termina a las 5:00 p.m., te espero en "The Forks Cafeteria" a las 6:15 para cenar, tu invitas – dijo con voz agria antes de retirarse, no podía creerlo, ¿me había dicho que si?... gracias al cielo, las cosas estaban empezando a mejorar.

Ocupé mi tiempo en investigar en leer ese anuario, asocié algunos nombres con algunas caras.

A la 6:00 p.m. ya estaba sentada en el fondo de la cafetería, el lugar era iluminado, lleno de mesas blancas, me senté a analizar la carta, pero ningún plato con mariscos me apetecía, estaba pensando en que comer cuando sentí que alguien movía la mesa.

- Hola – Saludó Jessica mientras se sentaba.

- Hola, ¿gracias por venir, que tal su día?

- Todo bien... te recomiendo pedir todo menos los ravioles de zetas, la verdad es que no son su especialidad.

- Lo tendré en cuenta – de un momento a otro llegó el mesero y pedimos nuestra orden.

- Me pareció raro verte en mi trabajo… ¿desde cuándo los "literatos" son psicopatas?, ¿quién eres y qué es lo que quieres? – preguntó muy tranquila antes de comer un trozo de filete de vacuno con ensaladas.

- Como ya le dije, estoy realizando mi proyecto de investigación, necesito presentar un libro, un estudio y vi algo que me llamó la atención… creo que Forks es un lugar fabuloso, lleno de misterios e historias que puedes llegar a demostrar.

- ¿Llena de misterios e historias? … por favor, llevo viviendo toda mi vida en este pueblucho y aún no pasa nada interesante… nada que valga la pena.

- ¿Cómo fue tu tiempo en el colegio?

- Normal supongo… era animadora, popular y muy guapa, tenía a todo el colegio a mis pies, tu sabes, era uno de los privilegios de ser la capitana.

- ¿Tenías un grupo de amigos muy grande?

- ¿Amigos? … por favor chica, ¿En qué mundo vives? … - la miró de reojo – bueno se nota que jamás fuiste popular… en fin, como te decía, en mi mundo… o el mundo en el que vivía no tienes amigos, tienes fans, un montón de seguidores, tu eres líder y dios de ese grupo, si pueden apuñalarte para destronarte lo harán, yo no tuve amigos, pero Dios… fueron mis mejores años, yo fui la mejor, que quieres que te diga, hablas con una winner. – De un momento a otro sentí pena por ella, una mujer solitaria, pero veía una sortija en su mano izquierda, en el hospital había escuchado que estaba casada.

- Que lindo tu anillo, ¿eres casada?

- Felizmente casada – me respondió de forma automática y casi a la defensiva.

- Te vez muy joven – mentí - ¿Qué fue lo mejor que viviste en el colegio? – le pregunté para volver al tema.

- Cada año cuando recibía la copa con el equipo de animación me recordaba que había hecho un gran trabajo con ese grupo de perdedoras, tal vez cada fiesta, cada conquista… tu sabes esas cosas típicas de todo adolecente, arrancarte de la casa de tus padres de vez en cuando, hacer una gran fiesta, emborracharte, vivir una vida libre… disfrutar de tu juventud - ¿disfrutar de tu juventud viviendo en los excesos? … okay según su manera de ver la vida, yo era una amargada, pensé.

- ¿Quién era parte de tu grupo de seguidores? ¿Quién era tu mano derecha?

- ¡Todos los chicos por supuesto! Y las chicas aunque todas me envidiaban en especial las tres perras de esa generación, la loca de Alice Cullen, la zorra de Rosalie Hale y la infeliz de Isabella Swan… la con que sigo en contacto porque me ha sido fiel y puedo considerar mi amiga es Lauren Mallory, aunque sea una perdedora es fiel, mi perrita faldera, ¿sabías que la muy bruta casi reprueba el último año?, si no fuere por como hizo que le subieran la nota de lenguaje y matemáticas – se burló – en fin, no debí decir eso en voz alta – se disculpó - ella y el baboso de Mike son las personas con las que tengo contacto permanentemente… pero si llegas a mencionar a Mike en lo que sea… ¡juro que te haré pedazos Lyla! – Okay creo que estaba tocando a su punto débil.

- ¿Mike Newton?, ¿el jefe de policías?

- ¿Lo conoces? – preguntó a la defensiva.

- Me ayudó a encontrar una dirección cuando llegué a Forks – Wow, como había cambiado ese caballero, en el anuario salía más guapo, ahora estaba un poco panzón y sus ojos habían perdido ese brillo que tenía. – mmmm… ¿Tuviste muchos novios? – me atreví a preguntar.

- ¿Qué clase de pregunta es esa? … era popular, nadie era lo suficientemente bueno en el colegio – respondió con algo de resentimiento, había algo que no calzaba.

- ¿Pero si un par de conquistas o no? – me abrió los ojos como platos que casi pensé que se pararía y se iría.

- Me estás cansando, pensé que esto sería entretenido, pero veo que no, basta de tanta pregunta y dime que necesitas saber, si puedo hacerlo te lo diré…

- Necesito ubicar a Edward Cullen – dije rápidamente.

- Estás perdiendo tu tiempo y haciéndome perder el mío también… Edward Cullen es un hijo de puta con todas sus letras, folla como los dioses, pero eso no quita lo puto que es.

- ¿Quién es Edward Cullen? Y ¿Cuál era tu relación con él?

- ¿Que gano yo si te doy la información que necesito?

- No lo sé… solo estoy buscando información para mi tesis, de seguro ganarás una mención honrosa en mi hoja de anexos por tu buena disposición. – puso cara de pocos amigos.

- Lyla… ¿tienes novio?

- No por el momento.

- Pero haz tenido novio supongo.

- si… claro que si.

- Edward Cullen es de esa clase de hombres que tú ves en las películas, el supuesto príncipe azul que se describe en tu cuento favorito, Cullen era un dios griego, era un chico alto, unos preciosos y brillantes ojos color esmeralda, piel pálida y un revoltoso cabello color bronce… a eso súmale su acento inglés… tenía a todo el colegio con las hormonas revolucionadas, a todas las chicas y a más de algún gay… Cullen era un buen estudiante, no estudiaba y al chico le iba bien. – La escuchaba atentamente, mientras relataba sus ojos brillaban, ese chico había calado en lo hondo de su ser… para bien o para mal fue importante para ella.

- Supongo que era envidiado por todos los chicos, ¿no?

- Supones bien, era tan hermoso que era imposible no quedarte babeando cuando lo veías… pero tiene un pésimo gusto y como te dije es un puto, aparenta ser un caballero inglés, correcto, modales perfectos, pero se metía con cuanta zorra que pasara frente a él.

- ¿Algo así como un gigoló?

- Jamás lo hizo por dinero, no lo necesitaba, él tenía más dinero que toda la gente del estado de Olympic junto… lo hacía porque es un arrogante hijo de puta, quería demostrar poder… pobre infeliz. – soltó una carcajada.

- Era tu amigo… tal vez tu… ¿amante? – pregunté lentamente

- Querida, yo siempre fui demasiado para él… pero me aproveche de sus encantos, disfruté bastante de mi juventud y uno de los placeres más grandes de ese periodo tiempo fue Edward Cullen.

Flash Back de Jessica

Estaba en clases de Biología, que clase más terrible, lo que más odiaba era genética y lo que más me gustaba esta en ésta clases solo a unos metros de mí, saqué una hoja de mi cuaderno y escribí con mi mejor letra y mi lápiz de color fucsia favorito "J&E" en cada uno de los cuadrados de esa hoja de mi cuaderno.

El Señor Smith se paseaba una y otra vez, pero no me decía nada, él sabía que no podía meterse con la capitana de las animadores.

Una vez que la odisea de laboratorio terminó tomé el cuaderno y lo guardé en mi bolso cuando sentí su aroma y mi corazón comenzó a latir más fuerte, como cuando un león asecha a su presa.

- ¿La princesa del hielo quiere jugar? – me dijo con su melodiosa y sexy voz que hizo que me mojara de inmediato - Te veo en el vestidor de mujeres – concluyó para luego morder el lóbulo de mi oreja izquierda y salir rápido por la puerta.

- ¡Maldita perra… lo conseguiste! – dijo casi eufórica Lauren.

- ¡Deséame suerte! - le respondí con una sonrisa para luego salir por la puerta y correr al gimnasio.

Todo estaba oscuro, ingresé rápidamente a los camarines de mujeres, pero las luces estaban apagadas, no se escuchaba ni siquiera el sonido de las goteras.

De pronto sentí una sombra frente a mi y unos brazos alrededor de mi cintura.

- ¿Qué es lo que me ofreces? – susurró en mi oído.

- Los 15 minutos más felices de tu vida.

- La felicidad no se mide en estos actos – respondió con voz cruda y soltó el agarré de mi cintura.

- Supongo que no te "echarás para atrás."

- No, pero no haré nada a la vista de todo el mundo… yo si tengo una reputación que cuidar – se burló tomó mi brazo izquierdo y me arrastró hacia la zona de las duchas, era más seguro, por si alguien entraba, además que la emoción de hacer algo en un lugar prohibido ya estaba al máximo.

- ¿Por qué yo? – preguntó mientras me arrinconaba contra pared de una de las duchas.

- Eres el juguete nuevo Edward… tienes el honor de que te haya elegido – respondí con toda la sinceridad posible, desde ya 4 días que fue cuando me conseguí su email y su número de móvil había llenado ambas casillas su email y su WhatsApp con una serie de mensajes sugestivos a este encuentro… él chico no había resultado tan fácil como los anteriores, pero en éste momento sólo deseaba que la espera valiera la pena.

- ¿Eres una chica mala lo sabías? – me susurró mientras se acercaba aún más a mi y comenzaba a besar mi cuello, sin poder controlarlo gemí – ¿Esto es lo que buscabas desde el primer día no? – sentí su erección en mi vientre

- Oh… dios

- Edward… mi nombre es Edward cariño, soy mucho mejor que Dios – se carcajeó, me tomó de las caderas y le levantó con fuerza, sus caricias, aunque eran un poco bruscas se sentían tan bien contra mi piel, no sé en qué momento dejó de acariciar mis pechos, pero sentí sus largos dedos justo en el centro de mi feminidad, dedos largos y suaves como de pianista, ¡mierda!, éste chico si que sabía tocar a las mujeres.

- ¡Edward más! – volví a gemir.

- Shhh… nos van a oír – me hizo callar, corrí la cabeza para besarlo, pero él fue más rápido, lamió mi lóbulo izquierdo.

- Ya estás lista para mi… desde que llegué lo estás, ¿No es así "zorrita"? – me excitaba aún más que me hablará de forma vulgar, todo lo que hacía, su mirada, su cuerpo, tan solo escuchar su voz estaba haciendo que llegara a mi orgasmo, en ese momento sentí que se desabrochaba sus pantalones, los bajó lo justo y necesario y me penetró con fuerza.

- Mierda ah!... Ed … Edward… se siente tan bien .

- Cállate o el juego se acaba – a este punto haría todo lo que me digiera, abracé con fuerza sus caderas para poder sentirlo más adentro si es que era posible y me permití abrir los ojos, ese fue el mejor momento, la estúpida y jamás follada Bella Swan nos veía con cara de impacto, quise reír, pero Edward embistió más fuerte y gemí alto, de pronto la estúpida se fue corriendo, Jessica 1 – Isabella 0, fue lo que pensé, de pronto sentí ese exquisito nudo en mi vientre.

- Ahh… Edward… así más rápido… así…¡ahhh! – fue inevitable venirme, luego de 3 movimientos más por parte de Edward, lo sentí tensarse y se liberó – escondió su cara en mi cuello y ambos tratamos de calmar nuestra respiración. Él se repuso casi de inmediato, lo sentí salir de mi y me soltó, mis piernas aún temblaban, wow… había sido la follada más rica de toda mi vida.

- Eso fue… ¡wow! – fue lo primero que dije una vez que recuperé mi respiración, mientras que veía que el ya se había arreglado su ropa y botaba el preservativo en el basurero.

- Lo sé Jessica… fue divertido "jugar contigo", nos vemos – me cerró el ojo antes de salir.

Fin del Flash Back

- Te lo digo, Edward Cullen es… o fue el mejor follardor de todo ese instituto… pero como dicen por ahí como pecas pagas – respondió con una carcajada, ella miró su reloj – Oops… ya es muy tarde, mi familia me debe estar esperando, las niñitas no hacen nada sin mí, si necesitas algo más házmelo saber, siempre es bueno recordar excelentes tiempos. – ella me entregó su tarjeta de presentación y luego se fue.

Quedé un poco en shock con la información entregada por Jessica Stanley, quien es su sano juicio pondría en sus Tesis "El mejor follador del 2005 en el Instituto de Forks", me reí de la irónica circunstancia, pedí y pagué la cuenta y luego fui a buscar un nuevo hospedaje, porque al motel que fui el día anterior no volvería ni amarrada, ahora necesitaba descansar, demasiadas emociones por hoy, mañana seguiría jugando a la "Detective Novacek"

¿Y qué les pareció? Todo comentario bueno, constructivo inclusos esos tan amorosos #YeguasMataChanchos son bien recibidos.

Saludos y que tengan una excelente semana.

Cariños Mrs. Hemsworth.