Alianza

Capitulo 4

¿Quién dijo que estoy celoso?

—Sabes que yo nunca te mentiría, no es de mi gusto decir cosas que no siento, por nada del mundo le diría "te amo" si no lo sintiera – aclaró el rey, tenía que solucionar esto, no podía dejarlo ir.

—Te creeré porque…yo también te amo…este sentimiento no es un capricho, con solo mirarte soy feliz, cada que escucho tu voz… cada que me abrazas siento que podría estar para siempre así contigo, yo también te amo, no sé como pasó, tampoco cuando, pero me enamore de ti a pesar de que eres una anciano y por lo tanto has tenido otros y otras prometidas.

—Pero eres el único al que realmente amo, los demás que importan –dijo mientras se acercaba a él.

—Tienes más experiencia que yo, no sé como actuar, no sé que hacer – dio un paso hacia atrás.

—Solo ser tú mismo mi pequeño demonio – rió, mientras lo abrazaba.

— ¿A quién le dices pequeño? – lo miró directo a los ojos y sin evitarlo pasó los brazos alrededor del cuello del maou. El beso no se hizo esperar.

Estaban en la cama, abrazados, de vez en cuando se besaban, pero solo eso.

—No me gusta la idea de que ese rey este aquí – dijo wolfram sentándose.

—Entiende, es nuestro invitado ahora, no podemos hacer que se mache antes del baile, sería visto como una ofensa – dijo serio el moreno.

—Entonces no quiero que se te acerque – cruzó sus brazos sombre su pecho haciendo un lindo puchero.

— ¿Por qué no? – dijo mientras se sentaba y lo abrazaba.

—Porque tú eres solo mío y de nadie más – se volvió a abrazarlo y esconderse en el pecho del otro, quedaron recostados nuevamente.

—Lo mismo te digo, tú solo eres mío y si veo que alguien quiere alejarte de mi lado juro que lo mato.

—Yo juro que si me llegas a engañar no volverás a saber de mí, me iré y nunca me encontraras.

—Eso nunca pasará ¿cómo podría engañarte con alguien más? tú eres el ser más bello… Wolfram – cuando se dio cuenta el demonio ya se encontraba dormido.

La cena no fue un momento muy cómodo que pudiera decirse, el rey Sara esperaba la entrada del rey solo, pero eso no pasó.

—Buenas noches lamento nuestro retraso – dijo al entrar el moreno tomado de la mano de su prometido, tomaron su lugar en la mesa juntos, claro.

— ¿Lord von Bielefiel porque se comprometió con el maou? – dijo Sara.

—Eso es simple…cuando dos personas se enamoran es normal que se comprometan y pronto se casen.

— ¿Sabe que todos piensan que este compromiso es una farsa?

—Lo sé, es solo que la gente ya no cree en el amor a primera vista.

—A su corta edad habla usted con mucha seguridad.

—Un noble como yo nunca debe dudar de sus palabras, a pesar de mi edad soy uno de los mejores soldados y tenga por seguro que seré el mejor regente de mis tierras.

—Es verdad, los nobles como usted no tienen tiempo de juagar como niños normales, los encierran en clases sobre modales y esgrima…- fue interrumpido

—Todas esas lecciones son necesarias, así no necesito un guardaespaldas que en algún momento decida traicionarme y matarme, puedo defenderme solo ¿A qué quiere llegar?

—A que no puedo creer que usted se haya enamorado tan rápido del rey ¿esta es una alianza muy ventajosa no cree?

—Creo que usted está molesto porque es lo que planeaba, pero el rey no se enamoró de alguien como usted sin modales, educación.

— ¿Cómo se atreve? Me está ofendiendo – levantó la voz.

— ¡Cómo es que usted se atreve a cuestionar lo que yo siento! esa es una peor falta de educación.

—Con su permiso me retiro – dijo el rubio de cabellos largos – rey Yuuri me gustaría hablar con usted después – rió.

—Claro, mañana a primera hora en mi oficina – dijo serio, todos en la mesa lo estaban, la pelea entre esos dos no llegó a los gritos ni a una pelea cuerpo a cuerpo, pero nada quitaba que para la próxima Wolfram se descontrolara, y eso no sería bueno.

En los jardines del palacio pacto de sangre

—Se controló usted muy bien Lord Bielfield, debo felicitarlo – rió.

— ¿Qué es lo que planea usted?

— ¿Por qué piensa que planeo algo?

—Fue usted el que trajo a ese rey

—Yo solo ayudo a Shibuya – los dos estaban cara a cara.

—No lo parece – dijo enojado.

—Esto hará que su compromiso se vea mas solido. Para nadie es un secreto que Sara está enamorado de Yuuri, su presencia aquí acabará con los rumores, le ruego que tenga paciencia –

—Aún cuando me muera de ganas de prenderle fuego a ese sujeto – rió malvadamente

—Wolfram…Murata – dijo el rey al verlos solos en ese lugar, bastante cerca para su gusto.

—Shibuya, le explicaba a tu prometido las razones por las que me atreví a traer a Sara – al parecer esto se pondría más divertido de lo que pensaba.

—Espero sean buenas razones – lo miró seriamente.

—Claro, quiero quedarme con tu prometido – sus anteojos brillaron.

— ¡ESO NUNCA!– gritó furioso – ALEJATE DE WOLFRAM, ÉL ES SOLAMENTE MIO – fue atacadó por una serpiente de agua.

—Como lo imaginé – rió – estas enamorado - dijo mientras se ponía de pie.

— ¿A qué viene eso? – dijo mientras ocultaba al rubio detrás de él, estaba sorprendido por aquella acción que no podía ni hablar.

—Al parecer las cosas serán más divertidas que antes – rió-

—Espera ¿qué quieres decir? – dijo el rubio.

—Espero que ambos estén preparados para lo que viene – dijo antes de desaparecer dentro del castillo.

—La gente es tan rara aquí – dijo el rubio.

—Pero nadie te alejará de mi lado – lo abrazó.

—Y tú crees que voy a dejarte en manos de un…ese rey inmaduro –dijo con rabia.

— ¿Alguien esta celoso?

—Yo no ataqué a mi mejor amigo por celos – dijo volteando el asunto.

—Yo no ataqué por celos – se sonrojó.

—Claro – dijo sarcástico.

—Lo ataqué por estar muy cerca de mi lindo prometido – rió – bien, es hora de que los dos no vayas a nuestra habitación a dormir.

El resto de la noche pasó tranquila, la mañana ya sería otra cosa.

Se despertó más temprano de lo normal esperando hacer su rutina de ejercicios y después hablar con Sara, por lo que rogaba que en esa pequeña reunión no pasara nada malo.

—Buenos días – escuchó decir a su prometido mientras entraba a la habitación después de hacer sus ejercicios.

—Esta muy feliz hoy – dijo al verlo sonreír.

—Digamos que dormí muy bien – sonrió.

—Y yo que pensé que era por la linda rosa que te traje hoy – se la puso a un lado.

—Sí, está muy linda –

—No tan linda como tú, pero bueno me rogó por venir a tu lado –

—Jajajajajaja…enclenque – rió antes de recibir un beso de su prometido.

Antes de ir a desayunar pasó a su despacho donde se vería con Sara, la idea no le agradaba por el simple hecho de que los dos estarían solos, Wolfram no estaba muy contento con eso, pero tenía que dejar las cosas en claro.

—Buenos días – dijo al entrar y ver sentado a Sara.

—Buenos días – devolvió el saludo.

Bien, ya estoy aquí ¿de qué quieres que hablemos?

—La seriedad no va contigo. Los dos tenemos 20 años, no es posible que te guste ese mocoso –

— ¿Por qué no?

—Es un niño que trata de actuar como un adulto, no es alguien para ti.

— ¿Y quién sí lo es? ¿Tú? no lo creo – rió de lado. Defender lo que sentía por esa persona lo hacía fuerte, dejaba la amabilidad de lado y trataba de luchar por esa persona, nunca lo había hecho, pero se sentía bien.

— ¿De verdad lo amas? – dijo con la cabeza de lado.

—Sí –respondió con toda la seguridad que poseía.

En ese momento se abre la puerta dejando entrar al gran sabio.

—Se los dije, ninguno de los dos mentía – dijo con autosuficiencia.

— ¿Qué está pasando? – dijo confundido el rey. Para su sorpresa afuera de esa oficina se encontraban los diez representantes de las familias nobles, junto con su prometido y parte de los sirvientes del castillo.

—Digamos que muchas personas se dejaron llevar por los rumores de que tu compromiso con Wolfram era una farsa, le pedí ayuda a tu amigo Sara para que demostráramos que esto es real.

—Es verdad, yo solo jugué el papel…bueno solo hice que Wolfram se pusiera celoso para acabar con todo esto. – sonrió Sara.

—Creo que esta es la prueba que necesitaban, espero que ya con todo esto estén en calma y acepten que este compromiso es real…- fue interrumpido.

—El baile es solo para hacerlo más oficial de lo que ya es – dijo Yuuri con total seguridad.

Los demás días pasaron lento, para el gusto de rey y su prometido ahora había demasiada gente en el castillo, todo por culpa del baile que estaba a dos días y a lo que el gran sabio y Sara hicieron los nobles llegaron antes de tiempo, por así decirlo, pero estaba felices, ya nadie dudaba que su amor fuera real, así que a disfrutarlo ¿no?

— ¿Y qué sigue ahora su majestad? – dijo en tono juguetón el rubio.

—Pues por el momento seguir descansando bajo este enorme árbol y después anunciar… nuestra próxima boda – rió.

—Yo no quiero casarme aún – rió

— ¿Qué? – dijo asustado.

—No sin antes de tener una o varias citas con usted – rió.

—Ya me habías asustado – volvió a su lugar.

—Sigo queriendo mi cita – haciendo un puchero.

—Después de que termine toda esta locura prometo que saldremos, es más te llevare a mi mundo para que conozcas a mi familia.

—Eso me agrada – sonrió - ¿crees que yo les agrade?

—Te adorarán, de eso estoy más que seguro –

Fin del capítulo 4

pues aqui tienen el cap 4 espero les haya gustado! si tienen ideas de lo que pueda pasar o quieran que pase en la cita adelante decirlas, que asi el cap sera mejor! gracias por leer y comentar.