Mutt al sentir la puerta del dormitorio de sus padres, respiró hondo, se sentía como un mierda, por haber tratado así a su madre. Todo era culpa de Indi, él no paraba de chincharlo a cada rato y claro así es imposible uno no perder los nervios. El viejo maestrillo sabía que teclas tocar para hacerlo saltar. Pero su cara de compungido se transformó en desprecio cuando vio a aparecer a su padre solo.

- ¿Y mamá? Quiero disculparme con ella.

- Tranquilo, mañana en el desayuno te disculpas con ella, ahora se está tomando un baño a ver si así logra olvidarse del pequeño monstruo que tiene por hijo (dijo con veneno en cada una de sus palabras. Indi sabía que su hijo era sobreprotector con su madre por eso le había dejado a cuadros el comportamiento de antes).

- Esperaré a que salga del baño, quiero disculparme antes que se acueste.

- Como quieras, pero mientras tu madre se da un baño, tú y yo, jovencito, vamos a tener una conversación muy seria (fue cuando Indi pronunciaba las palabras "conversación muy seria que Mutt se percató que su padre llevaba en la mano el viejo cepillo de plata de su madre. Y un sudor frio le recorrió toda la espada. Ese cepillo le traía muy malos recuerdos, a él y a su trasero, las pocas veces que su madre lo había zurrado, aquel había sido el instrumento del mal que había utilizado).

- No tengo nada que hablar contigo, solo quiero disculparme con mamá (dijo intentando sonar valiente pero se quedó en intento).

- Oh, debes haberlo entendido mal. Cuando eh dicho "vamos a tener una conversación muy seria" me refería que te voy a dar una buena zurra por deslenguado, irrespetuoso, arrogante y caprichoso. Lo siento, tomaré nota para la próxima vez. No debo usar metáforas con mi hijo (dijo esto último como si dictara una carta a una secretaria). Pero lo que sí voy a usar es este cepillo (dijo mostrándoselo).

- Papá, mira, sí llevas razón me pasé 3 pueblos antes. Todo lo que dije fue horrible y no venía a cuento. Estaba enfadado contigo y lo pagué con la persona equivocada, pero eso (señalando al cepillo) eso mejor lo regresas a donde estaba, a mamá no le gusta que trasteen con sus cosas.

- Lo sé, pero esto (volviéndole a enseñar el cepillo), esto me lo ha dado tu madre. En mano (dijo levantando ambas cejas y mirándolo de una forma que ponía los pelos de punta). Así que no te preocupes por si tu madre se enfada conmigo. Tu madre por ahora solo está enfadado con una persona, y la tengo justo enfrente de mí.

- Es ridículo, no soy un niño, no puedes…tú no puedes…(a Mutt no le salían las palabras)

- ¿No puedo qué, junior? (preguntó con malicia mientras se acercaba a su hijo, Mutt dio un par de pasos hacia a tras hasta que choco con la mesita de café).

- Tú no puedes, no tienes derecho (dijo no sonando muy convencido).

- Pues tu madre cree que sí, tus maestros creen que sí, el estado de Connecticut cree que sí, la biblia cree que sí, proverbio 13:24.

- ¡Yo no soy un niño, tengo 19 años, no puedes castigarme!

- Oh, nch nch nch (negó con la cabeza Indi) Esto no es por tu edad, hijo, esto es por tu bocaza y por toda esa nefasto comportamiento de los últimos meses. Tu madre y yo te hemos estado intentando advertir que cambiaras toda esa actitud pero no nos has hecho caso, así que como decía mi padre "la letra con sangre entra".

- ¡Vete al infierno! No voy a permitirte que me pegues como a un mocoso.

- ¿Con que no me lo permites, eh? (dijo alzando una ceja y dando otro paso más hacia él)

- ¡NO! (alzó la voz y sacó pecho).

- En ese caso (y lo agarró por el bíceps) me tomaré esa licencia (y tiró de él hacia el sofá. Mutt empezó a retorcerse y a tirar para que lo soltara) PLACK, PLACK. (Entonces Indi le dio 2 cepillazos en las manos. En la escuela solían pegarles con la regla en las manos, y aquello era un tormento, pero con el cepillo woaaa aquello era un infierno. Automáticamente dejó de luchar con su padre). Junior, no me gusta tener que castigarte pero no te equivoques que no me guste no significa que no lo vaya a hacer cuando sea necesario. Y ahora es más que necesario, es de imperioso cumplimiento. Ningún hijo nuestro hablará así ni a sus mayores ni a nadie, y ningún hijo nuestro mostrara esa falta de educación y respeto hacia los otros, y mucho menos hacía su propia familia.

- Papá, por favor, no (dijo Mutt sintiéndose acorralado. Indi entendía porque a Marion le costaba tanto castigar al muchacho. Realmente la mujer los tenía bien puestos, porque estaba él muy tentado de mandarlo a su habitación y dejarlo en otro toque de atención más. Pero si Marion podía, él también, se convenció a si mismo).

- No, hijo, esta vez no. Esta vez haré lo que debí hacer la primera vez que nos contestaste mal. Sí aquel día te hubiera dado unos buenos azotes, ahora no tendríamos que vernos en esta tan penosa situación.

- Papá, por favor, juro que nunca más volveré a hablaros así, que me comportaré mejor, pero por favor, no me pegues.

- Oh, de eso estoy muy seguro, junior (dijo intentando torpemente desabrocharle el pantalón. Indi no pensó que no era fácil desbrochar un botón mientras se sujeta con la misma mano un cepillo) Pantalones abajo (dijo al ver que no era tan sencillo).

- ¿Qué? ¡NO! ¡No voy a desnudarme! No vas a (pero 6 cepillazos duros en el muslo izquierdo le hicieron enmudecer de golpe)

- PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK

- Ayyyy

- Pantalones abajo, junior (dijo en un tono muy seco Indi).

- Nooooo (gritó indignado Mutt. Indi le dio otros 6 cepillazos en la misma zona que antes)

- PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK.

- Auuuu no, para, para, no, déjame.

- Hijo, si he de soltar este cepillo y bajarte yo mismo los pantalones, después no será el cepillo lo que agarre sino mi correa (sin darse cuenta Mutt miró a la correa que llevaba su padre en la cintura y tragó saliva) ¿Qué va a ser, muchacho? (preguntó al cabo de unos segundos Indi. Mutt lo miró con puro odio y con rabia se bajó los pantalones hasta los tobillos). Sabia elección (dijo Indi y se sentó en el sofá y arrastró al chico hasta ponerlo sobre su regazo).

- Papá por favor, por favor, no, por favor, lo siento, no volveré a portarme mal, lo juro (empezó a decir Mutt desesperado sin importar no sonar muy "macho" con esas palabra. Mutt se hubiera puesto de rodillas y besados los pies de sus padres si con ello tuviera la certeza que podía evitar el horrible destino que le esperaba).

- PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK (Indi empezó con la zurra, no tenía sentido prolongarlo más) Oh no, no lo harás, y no lo harás porque tu madre te educó mejor que eso PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK. No lo harás, porque tú no quieres ser de ese tipo de hombre PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK. No lo harás, porque si lo haces tu padre volverá a castigarte PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK. No lo harás, porque la próxima vez no será con el cepillito sino con mi correa o con cualquier cosa que encuentre y que te haga pensar que esto, esto es unas caricias de bebé (e Indi se calló y continuó con el castigo hasta que estuvo seguro que el chico había captado el mensaje alto y claro). PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK, PLACK.

- AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH NO, NO, NO AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAU, POR FAVOR, YA, PARA AUUUUUU YA AUUUU NUNCA MÁS, LO JURO, LO JURO, POR FAVOR PAPÁ, PARA AYYYYYYYY DUELEEEEEE, DUELE MUCHO AUUUUUUUU NO VOLVERÉ A HABLAROS ASÍ NI A PORTARME MAL AUUUUUUUUUUUUUUUUU PAPÁ BWUAAAAAAAAA (Mutt dejó su peso muerto sobre el regazo de su padre estaba exhausto entre la zurra y la lucha, ya no le quedaba ni una brizna de energía).

- Ok, hijo, eso espero (y Indi dejó el cepillo a un lado en el sofá (Mutt seguía llorando y balbuceando sobre sus rodillas. Indi sentía que había envejecido 30 años de golpe. Respiró hondo y agarró los pantalones que tenía por los tobillos el chico y los empezó a subir. Cuando llegaron a las rodillas ya no podían subir más, no en esa postura. Entonces vio la correa del chico y recordó una cosa que una vez hizo sus padre y que funcionó por un tiempo. Agarró la correa del chico y la sacó de las trabillas del pantalón, la dobló en dos y con todas sus fuerzas le asestó el peor cuerazo que podía dar. La espalda de Mutt se curvó por completo, parecía un maestro contorsionista)

- AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAARGHH (y giró con los ojos abiertos como palto a ver que era el causante de ese inmenso dolor. Con horror vio que era su propia correa que aún sujetaba su padre en la mano).

- La próxima vez que le hables así a tu madre te daré 50 como éste (era una amenaza, que sabía que no podría cumplir. Zurrarle con el cinto sí, pero con la fiereza que le había dado ese cuerazo, imposible, aquello habría sido inhumano, y Mutt era su hijo, quería enseñarle, no matarlo. Pero por propia experiencia sabía que un poco de miedo obraba milagros en el carácter de un joven de la edad de Mutt) ¿Entendiste, hijo?

- Sí, señor (dijo intentando recuperar la respiración y el habla). Nunca más, lo prometo.

- Muy bien, te creo. Ahora ve a lavarte la cara y a ponerte el pijama, después si quieres puedes venir a nuestro dormitorio a disculparte.

- Sí, señor (dijo levantándose poco a poco del regazo de su padre. Cuando Mutt se levantó miró con timidez a su padre, parecía que había sido él el que había recibido la paliza. Era como si su padre se hubiera hecho viejo de golpe). ¿Papá?

- ¿Sí, hijo? (dijo dando un largo suspiro, realmente Marion llevaba razón, esa noche no iba a poder cumplir con sus obligaciones maritales).

- Siento mucho haberme comportado como un capullo contigo también (de repente el pecho de Indi sintió como si se aligerara de golpe).

- Y yo siento no haber estado, todo lo que habría de haber estado, por ti (le sonrió dulcemente). Ahora ve a lavarte, anda (dijo sonando más despreocupado como solía sonar siempre. Mutt asintió y se fue a su habitación a ponerse el pijama. En cuanto Marion sintió la puerta de Mutt cerrarse salió. Indi se estaba preparando una copa de bourbon, al verla sirvió una segunda).

- ¿Duro, eh? (lo miró Marion aguantándose la risa)

- Lo más duro que he hecho en mi vida, y he hecho muchas cosas (dijo negando con la cabeza mientras guardaba la botella de nuevo en el mueble bar). Marion, no sabes cuánto siento no haber estado a vuestro lado todos estos años. Debe haber sido durísimo subirlo tú sola.

- Tuvimos nuestros momentos (dijo con ternura Marion). Pero fueron muchísimos más los buenos que los malos, cariño.

- Sí, y esos también me los perdí, si pudiera retroceder al pasado me daría de puñetazos (Indi le alargó una copa a Marion y ella se la rechazó con una sonrisa dulce). Es tu bourbon favorito, y siempre te tomas una copa después de un largo baño (dijo mirándola extrañado).

- No es recomendable que beban alcohol las mujeres embarazadas (le dijo de forma casual mientras de reojo miraba la reacción de su marido).

- Jajaja no, no lo es pero tú no estás…(y de repente miró de arriba abajo a Marion. Recordó que en la cena había tomado agua y su mirada se quedó clavada en el vientre de su esposa) ¿Estás? (preguntó asustado, Marion empezó a reírse)

- Nacerá para finales de Septiembre (dijo sonriendo. Indi dejó la copa y la alzó en volandas y empezó a darle vueltas y vueltas, pero ambos estaban mayores y tuvieron que sentarse en el sofá, no paraban de reír como dos idiotas) ¿Entonces te hace ilusión? (dijo mirándolo como si fuera la primera vez que lo viera)

- ¿Ilusión? ¡Voy a ser padre! (se tapó la boca para refrenar las ganas de ponerse a chillar) Jajaja ¡Dios, a mi edad! Más vale que seas una niña (dijo hablándole a la barriga de su esposa) Tu madre y yo, ya no estamos para más rebeldes sin causa ¿eh?

- Jejeje una Jones tranquilita jajaja eso habrá que verlo.

- Sí, tenemos suerte saldrá a sus abuelos.

- Jajajaja (y Marion lo abrazó y lo besó apasionadamente).

- ¡Dios vamos a tener un bebé! (Indi repetía para acabárselo de creer)

- Eso es doctor Jones, y ya ha visto lo duro que es criar a un hijo, así que a partir de mañana mismo, vas a tomar muchas vitaminas y hacer vida muy sana, jajaja.

- Vamos a tener un bebé (repitió de nuevo con cara de bobo)

- Jajaja (Marion no podía aguantarse la risa al ver la cara de Indi).

- Sí, mi amor, sí. Pronto seremos 4.

FIN