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Cada vez que me levanto, trato de volver aquel sueño que tengo con cierto niño rubio de cabeza de balón, este es amable, dulce y me ha hecho sentir bastante bien, aunque no distingo en su totalidad su rostro, se que es como mi angel de la guarda que me cuida dia y noche, aunque en realidad no es real y despierto cuando el despertador marca las seis para poder volver a mi realidad y a mis labores…

Debo tener listo todo para mi madrastra, quien ni siquiera una mirada de cariño me ofrece, debo tener listo los almuerzos de mis hermanastras quienes ni siquiera son capaces de regalarme una sonrisa de agradecimiento, ni siquiera Gloria, le tiene tanto miedo a su familia como yo a las arañas.

Después de tener todo listo, debo salir a comprar algunas cosas extras, como revistas, periódicos, etc., a ellas les encanta tenerlos durante el almuerzo y además volver y calentar el almuerzo pues les gusta comer de inmediato que la comida este servida, debo despertarlas y después bañarme para alistarme e ir a la escuela…

Toda mi rutina nunca termina, siempre es lo mismo nada ha cambiado, nada cambia, la vida siempre cambia y nunca es lo mismo siempre pero mi vida desde hace mucho se congelo, desde que perdí lo que más amaba y ahora solo me quedaba la rutina y una vida mediocre mi única esperanza era poder huir de ahí, poder salir fuera de Hillwood para la universidad, solo eso me quedaba…

La vida que es tan caprichosa me tenía una sorpresa, bueno no una varias, aquella persona que conoces apenas, es una que se supone conocías desde hace mucho ¿Los recuerdos se pierden? La verdad es que no, solo están aislados en alguna parte de tu memoria, que por una extraña o difícil situación que pasaste, decidiste borrarlo de tus recuerdos pero…vuelve cuando la vida es necia y te vuelve a poner en una situación complicada o…en una situación que te provoque aquello que te provoco olvidarte de ello.

H.G.P.


Helga miro sorprendida al joven rubio que también le miraba sonrojada y se había olvidado de todo, estaba muerta de vergüenza.

-¿Helga? Niña ¡¿Qué demonios te pasa?! ¡Muévete ya puedes irte a hacer los demás labores de la casa! Discúlpenla es algo lenta…

Helga reacciono y entonces salió rápidamente del comedor dejando solo a los demás un tanto sorprendidos los Shortman y a los Pataki molestos.

-Bueno ¿Qué les parece si nos sentamos? –Dijo Angelina invitándolos a tomar asiento

-Bien, como sabrá fuimos amigos de los Pataki -Dijo Stella molesta por la actitud que vio de la señora hacia Helga.

-Si claro –Dijo un poco nerviosa

-Hace años quedamos en un acuerdo los Pataki y nosotros para unir a nuestras familias y ahora que nuestro hijo volvió, desearíamos formalizar el compromiso

-Claro –Dijo sonriendo mas –Están mis dos hijas disponibles, Lila Pataki y Gloria Pataki, la mayor es Lila tiene 17 años y Gloria tiene tan solo dos años menos –Miro a Arnold –Esta bien a cualquiera que elijas para que…

-No –Susurro mirando a sus padres –La promesa hecha fue para que me casara con Helga Pataki, no con otra persona…lo lamento señora Pataki pero la promesa fue hecha al padre de Helga hace mucho y el estuvo de acuerdo en que ella y yo nos casaríamos en un futuro

-Ella no está disponible –Dijo mirándolo fríamente pero manteniendo su sonrisa –Ya está comprometida

-¡¿Con quién?! –Pregunto Miles sorprendido pues todavía en la carta que Bob Pataki le dejo antes de morir era claro, ella se casaría con su hijo, como Miriam había deseado.

-Con una persona que no conocen –Dijo sonriendo amablemente –Pero estoy dispuesta a cumplir lo que mi esposo deseaba, mis hijas están disponibles para su hijo si lo que desean es que se case con alguien decente…creo que mi hija Lila es…

-No gracias, papa mejor me voy –Sentencio el rubio saliendo con su amigo detrás de él, dejando a todos sorprendidos…sobretodo una joven quien había estado escuchando desde la cocina.

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-¿Porque no me recordara, Gerald?

-Amigo no tengo la menor idea, pero ¿No crees que se deba a lo que paso?

-¿A qué te refieres?

-Bueno, murió su padre no es algo tan simple ¿Qué edad tendría?

-No lo sé –Dijo mientras volvía a arrojar una piedra al rio, se encontraban cerca del muelle, él no estaba en condiciones de regresar a casa y Gerald quien siempre le acompañaba era su mejor amigo, más que eso era como un hermano para él.

-Deberías de comenzar con acercarte a ella lentamente, sin presiones…también así descubrirás si lo que sientes es realmente amor, romeo

-Estoy seguro de que me gusta…me encanta…me….

-Basta hermano me babearas

-Gerald.

-Es la verdad –Dijo divertido

-Creo que tienes razón…mejor la conozco mejor

-Exacto

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En la casa Pataki.

-¿Helga? ¿Eres tu cariño?

-Si –Dijo acercándose de donde venía la voz de su madrastra, pues seguramente le pediría algo.

-Hay amor, puedes tirar esto –Dijo dándole una gran bolsa de basura. –Saca la basura más seguido, ¿entendido?

-Claro

-Ah…otra cosa… -Se acercó peligrosamente a la joven –No vuelvas a acercarte a Arnold, cariño, mírate no merece a alguien como tu ¿O sí?

La rubia sintió una pequeña punzada en su pecho pero trato de hacerse la fuerte –No

-Que bien que lo entiendas, porque no volveré a repetirlo y si tú te acercas a él nuevamente, entonces tendré que terminar por vender lo que resta de las pertenencias de tu madre, incluyendo esas joyas que tienes en tu alcoba –La rubia le miro sorprendida -¿Creíste que no me daría cuenta? Ahora vete, quiero descansar pero quedas advertida

Helga salió de ahí molesta y triste.

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Al día siguiente Arnold buscaba a la joven pero no la encontraba por ningún lado, hasta que llego a donde estaba ella y para su mala suerte sus hermanas o más bien hermanastras.

-Ya le dije a su madre que no me acercare ¿Felices?

-Aun no nos has dicho ¿De dónde conoces a Arnold? Porque él y su familia conocían a la tuya, ¿Por qué no dices nada?

-Porque no recuerdo nada, Lila

-Mentirosa –Dijo empujándola

-Es la verdad y no me toques –Dijo devolviéndole el empujón

-Tu no me toques si no quieres que mi madre te castigue –Dijo dándole una abofeteada –Más vale que te controles Helgacienta ja jajajaja recuerda que trabajas para nosotras.

Arnold que ya se había acercado logro detenerla antes de que se fuera encima de Lila y las demás que huyeron del lugar riendo. –No lo hagas, no creo que valga la pena

-¡Suéltame, loco!

Arnold la soltó y la rubia sujeto mejor su mochila y se fue de ahí dando zancadas sin percatarse de que había dejado su libro, el cual fue tomado por Arnold.

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En la salida Arnold se encontraba leyendo tranquilamente el libro que encontró en el jardín de la preparatoria, sonreía cada que leía más y más.

-¿Qué onda viejo que haces?

-Mira encontré un libro de poemas –Dijo sonriente mientras le mostraba el libro –Son realmente buenos

-¿De quién es el libro?

-No lo sé, lo encontré tirado a mitad del patio –Dijo mientras cerraba el libro –Puede que sea de Helga o de alguna de las chicas que estaban con Lila –Le contó lo sucedido.

-Pues será complicado averiguarlo si no tiene ni firma.

-Así es, pero lo guardare hasta que alguien lo busque –Dijo mientras se encaminaban a la salida de la escuela.

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Helga estaba en su habitación buscando desesperada sus preciados poemas y no los encontraba, buscaba y buscaba y no había nada absolutamente nada -¡No, no puede ser! –Trato de pensar si… -Seguramente –Susurro recordando aquella mañana después de que peleo con Lila. -¿Ahora que hare para recuperarlos?

-¿Helga?

-Demonios –Dijo por lo bajo -¿Qué pasa? –Dijo abriendo la puerta

-Como no has hecho caso a alejarte de Arnold, estas castigada un mes sin celular y…prepárate para conocer a alguien el fin de semana y por supuesto que no iras al baile de disfraces que harán en la escuela, así que ni te hagas ilusiones.

-Pero…

-Te lo advertí, tu celular ahora –Dijo molesta –O ¿quieres que venda las joyas de tu madre?

Helga comenzó a apretar los dientes tratando de contener sus lágrimas, sus hermanastras miraban todo desde detrás de su madre y ella podía ver la sonrisa triunfante de Lila, no podía creer que fuera tan mala; le entrego su celular.

-Bien arréglate que esta noche conocerás a alguien

-¿Qué?

-Lo que oíste y no tardes.

Helga quedo confundida por aquello último, tal vez era una broma pero de cualquier forma se puso el único vestido que tenía y se soltó el cabello para que cayera suavemente sobre su espalda, cuando estuvo lista bajo las escaleras lentamente y entonces vio a su madrastra platicar con alguien en la sala, fue inmediatamente.

-Vaya hasta que bajaste –Dijo mirándole despectivamente –Mire señor Shortman ella es la hija de Bob Pataki y la prometida de su hijo Arnie Shortman si ustedes aceptan.

Helga abrió abruptamente los ojos al ver aquella figura con cabeza de balón y sonido extraño que le miraba y entonces algunos recuerdos flotaron a su mente, su cabeza dio mil vueltas, tuvo que sujetarse en el marco de la puerta para no perder el equilibrio, su corazón comenzó a latir fuertemente tras los recuerdos que vinieron a su mente, con su vista nublada solo alcanzo a decir -¡No, ni…loca! –Después de ver la cara de molestia de su madrastra y la mirada de aquel hombre raro que le ocasionaba escalofríos, todo se oscureció.


Hola queridos lectores

primero que nada muchas gracias por leer mi fic, espero que les siga gustando y lamento no poder agradecer personalmente a cada uno de ustedes pero ando actualizando para actualizar la mayoria de mis fics ;D

espero les guste y recuerden entre mas reviews tenga el fic, sera al que le de prioridad asi que den al botoncito ;D

feliz semana, fin de semana y feliz año nuevo

saludos