Barby: Holoooooooooooo!
Jenny: Holi! Miren al invitado que hemos, eeeeehh, llamado… si, llamado.
Barby: Denle la bienvenida al canguro, ¡digo!, Conejo de Pascua (muestra una silla con el nombrado bien amarrado y amordazado).
Conejo: mmmMMMMmmmmm… T.T
Barby: (le quita la venda de la boca) perdón, ¿dijiste algo?
Conejo: (ve al lector) por favor, me han secuestrado, llamen a la poli…
Jenny: (interrumpe a Conejo) ni Frozen, ni el origen de los guardianes le pertenecen a Barby, sino ya existiera la película Jelsa en vez de este fanfic ^^UUUU.
Inmortalidad/Mortalidad
Capítulo 3
Elsa esperaba impacientemente la noche, así que, para matar el tiempo, decidió dormir durante el día. Ya había llegado la noche y la hora para salir. Salió, esta vez por la puerta, de su habitación teniendo sino cuidado de no despertar su familia, llegó a la gran entrada del palacio donde Haly le esperaba.
—Tardó mucho, su alteza —trató de regañar.
—Lo siento —dijo un poco cabizbaja.
—No hay problema, aunque debería apresurarse para la próxima vez.
—De acuerdo.
Cuando estaban en la puerta de la servidumbre usaron la misma estrategia de la última vez; Elsa se escondía, Haly distraía a su madre y la princesa lograba pasar en esos rápidos momentos.
Caminó hasta el bosque y revisó su vestimenta. No era que quisiera verse linda para el chico que acababa de conocer, dijo que le presentaría a alguien y quería dar una buena primera impresión. Finalmente, tras unos varios minutos, llegó al punto de encuentro. Estaba con sus piernas cruzadas y con su cabeza descansando en sus manos, cualquiera diría que estaba durmiendo.
Elsa veía la imagen con sumo cariño y ensueño. Alzó su mano en guantada y tocó su hombro tratando de levantarlo. Abrió sus ojos encontrándose con los azules de la niña.
—Hola, princesa —la joven se estremeció ante esa última palabra.
—¿Prin… cesa? —tartamudeó temerosa.
—¡Claro! Honestamente estoy feliz de que al fin te haya encontrado un buen apodo.
Jugaron un rato, ella incluso le hizo a su nuevo amigo una corona de flores.
Se escuchó un aullido a la distancia… lobos. La menor se estremeció.
—Relájate —sonrió cálidamente y tomó sus manos entre las suyas —Siempre seré tu guardián, incluso si ya no me puedes ver*.
Sintió como sus mejillas se enrojecieron, pero… ¿por qué?
—Ahora, acompáñame —antes de hacer algo tenía que preguntar:
—¿A dónde vamos?
—A mi casa, quiero que conozcas a alguien.
—De acuerdo —tenía un poco de miedo, ¿qué tal si ese extraño sabía que era la princesa? O peor aún, ¿y si quería secuestrarla?
Caminaron un rato hasta llegar a la aldea. Todos saludaban a Jack y se preguntaban quién era la niña que lo acompañaba. Finalmente llegaron a casa del joven. Elsa se sorprendió del reducido tamaño de la choza de madera donde vivía su amigo. Entraron, estaban un hombre y su esposa, esta tenía a una bebé de dos años en sus brazos, y una pareja de ancianos que la niña juraba conocer de alguna parte.
—Mamá, papá, abuelos. Quiero presentarles a mi nueva amiga, Elsa —la presentó, estaba muy nerviosa.
—Ho-hola, mu-mucho gusto —no pudo evitar tartamudear, jamás pensó conocer a los padres del muchacho tan rápido.
Katrina y Robert Overland, los padres de Jack, jamás pensaron que cuando su hijo les informó que traería a una amiga sería tan joven y linda.
Kay y Gerda no creían lo que veían, esa niña era exactamente igual a la reina de las nieves, sólo que en su versión de ocho años.
El anciano se paró del sillón, se acercó con paso lento y tembloroso, se arrodilló frente a la niña y con sus arrugados labios formó una sonrisa. Elsa se escondió atrás de Jack bajando la cabeza, pero manteniendo sus ojos en los del anciano que pensaba conocer de alguna parte.
—Su alteza… —inició el más viejo asustando a la menor, ¿era posible que él supiera que ella era la princesa de Arendelle? —Llevo años que no la veo, reina de las nieves, al parecer si cumplió su promesa.
¿Promesa?¿Reina de las nieves? Todo aquello le sonaba conocido, sin embargo, no sabía de donde. La promesa, ese apodo; como si supiera de qué estaba hablando y a la vez no.
—Llevo años que no la veo hacer la magia —lo pidió como si fuera un niño otra vez —Si así lo desea, claro.
Ese anciano le inspiró confianza, no sabía de donde, pero ya había hablado con él antes.
Hizo la magia tratándose controlar sus poderes para que la nieve no saliera tan descontroladamente. La familia había quedado maravillada a te ese hermoso espectáculo.
El tiempo comenzó a pasar y Elsa ya era parte de la familia, nadie sabía quien era realmente y una hermosa relación comenzaba a emerger entre ella y Jack.
Barby: Disculpen la tardanza y que el capítulo haya sido tan corto u.u, no tenía inspiración y estuve un mes (estoy de vacaciones de verano) haciendo un curso para tratar de quedar en la universidad ^^UUUUUU. Ah! Y con respecto al asterisco (*), saque esa frase de una serie de imágenes en inglés que viene así:
"Imagen 1: Elsa de niña haciéndole una corona de flores de hielo a Jack cuando estaba vivo; la frase empieza con 'I will always'
Imagen 2: Jack sonriendo; sigue 'be your guardian'
Imagen 3: Elsa, todavía de niña, sonrojada; luego 'even if-'
Imagen 4: Elsa mayor, con su traje de coronación (pero con la trenza sobre su hombro izquierdo) y Jack ya siendo un espíritu haciéndole la misma corona del principio; y finaliza con 'you can't see me anymore'".
Jenny: Amo esas imágenes ^.^
Conejo: Quiero a mi mami T.T
Barby: No, no la quieres.
Jenny: Vamos a hacer algo, si te desatamos, ¿no llamarás a la policía?
Conejo: No, no lo haré.
Jenny: De acuerdo (lo desata) ya eres li…
Conejo: ¡Policíaaa!
Jenny: Noooooo (ve a Barby) ¿por qué estás tan calmada?
Barby: Recuerda que los adultos no pueden verlo, por ende no va a haber algún policía que le ayude ¬w¬
Jenny: Oh ¬w¬
