¡Hola!

Aquí traigo una nueva viñeta ^^

Este es del sabor Tutifruti y será sobre el punto de vista de Ron. La viñeta está situada en el séptimo libro, cuando Ron se marcha.

Espero que os guste.

AVISO:Todos las cosas y personajes que reconozcáis que aparezcan en los libros de Harry Potter pertenecen a J.K Rowling.

No se puede copiar el texto, para eso pedir permiso por veis cualquier texto mío por ahí, es un plagio, yo sólo publico en esta web(en este caso también en el LJ)

P.D:Gracias a CrazyTune y a Seleniita Black de Malfoy por betear el fragmento ^^


4. La bola de luz


Sentía tantas cosas a la vez, tantas, que parecía un tutifruti: unas encimas de otras, agolpadas y mezclándose.

Estaba arrepentido por dejar a Harry tirado, con toda la búsqueda de Horrocruxes que tenía que hacer. No había pensado lo que había dicho, se había ido sin más y ahora no sabía cómo regresar. Su comportamiento no fue el más acertado, pero se sentía muy celoso, por ver a Harry y a Hermione siempre juntos y hablando. Sabía que Harry no tendría algo con ella, al fin y al cabo él quería a Ginny. Pero había empezado a pensar que Hermione si podía haber empezado a sentir algo por su amigo. A los pocos días había desechado esa posibilidad al igual que la de poder regresar con ellos.

Seguía sintiéndose igual de mal, no lograba cambiarlo: había visitado de lejos a su familia, había estado por el callejón Diagon… Pero nada. No lograba quitarse la angustia de encima.

Lo peor era haber dejado a Hermione, la echaba muchísimo de menos. Ella había ido detrás de él para intentar que no se fuera. Pero él no le había hecho caso, se había desaparecido sin decirle adiós. Mientras se marchaba pudo verla llorar, haciendo que se le encogiese el corazón cada vez más. ¿Cómo le podía haber hecho eso? Estaba seguro de que si conseguía regresar con ellos, Hermione lo ignoraría y no le hablaría. Aún así Ron prefería eso a estar sin verla, si volvía a estar a su lado, sería el chico más feliz de la Tierra.

Había intentado regresar unas cuantas veces, pero al aparecerse en el lugar donde antes estaban, solo se encontraba con bosque, sin ningún rastro de ellos.

No sabía que podía hacer para volver a su lado. Cansado de ir en su busca, decidió parar en un pequeño hostal muggle, a las afueras de un pequeño pueblo. No le apetecía dejarse ver demasiado, había tenido unos pequeños encuentros con los Carroñeros, y, aunque no le hicieron nada grave, no quería toparse de nuevo con ellos.

Al llegar al hostal, lo primero que hizo fue pagar el alojamiento, como si él fuera un muggle que estaba de paso. Había subido a su cuarto a dejar las pocas cosas que llevaba consigo.

Luego, había bajado a cenar, llenándose la tripa por completo.

Decidió que debía acostarse temprano, al día siguiente ya tendría tiempo de volver a empezar la búsqueda de Harry y Hermione.

Estaba tumbado boca abajo durmiendo profundamente, como solía hacer siempre. En ese momento en la habitación apareció una bola de luz, no más grande que una snitch dorada.

Se acercaba cada vez más a él, pero Ron parecía no darse cuenta de ello. La pequeña bola, iluminaba casi toda la habitación. Cuando estuvo cerca de su cabeza, la bola se paró.

─Ron…Ron…─ decía en susurros casi inaudibles la bola─. Ron…

Al escuchar su nombre varias veces, Ron se despertó. Tenía los ojos abiertos y miraba en todas direcciones, buscando a la persona o cosa que le llamaba. Buscaba desesperadamente su varita, que estaba encima de la pequeña mesita de noche.

Se dio cuenta enseguida de la presencia de la bola, pero el chico pensaba que era un Lumos. Conjuró él mismo su propio Lumos, se paseó por la habitación, iluminando cada recoveco de la habitación, como si esperase encontrar a un enemigo en cada esquina.

─Ron…Ron─ lo volvió a llamar la luz.

Se dio la vuelta y se acercó a la bola de luz. Intentó tocarla pero no pudo, cada vez que intentaba hacerlo, la bola se le escapaba. Se acercó un poco más a ella y pudo reconocer de quién era la voz. Era la voz de Hermione. Ella lo estaba llamando. No parecía enfadada.

Se alegró de volver a escucharla, tras tanto tiempo. No pudo hacer mucho más, porque la bola de luz se acercó a él mucho más rápido que antes. Se colocó en frente de su corazón y comenzó a atravesarlo. Ron no sintió dolor, pero no podía moverse. No sabía si debía hacerlo.

Cuando perdió de vista a la bola de luz, giró sobre si mismo varias veces intentando buscarla. Pero no la encontró. Buscó por la habitación y tampoco.

Resignado, se volvió a tumbar en la cama. De repente, le vino a la mente la imagen de una ladera, y, sin saber cómo supo que allí había estado Hermione.

Recogió todas sus cosas, se cambió de ropa y se desapareció del hostal. Apareció en la ladera que había visto en su cabeza, buscó un rato por allí en busca de sus amigos, pero no los vio.

Otra vez, le apareció en la mente otro lugar y supo que allí podrían estar. Volvió a prepararse para irse. Ahora, sabía que podía ir a donde realmente su corazón quisiese ir. Junto a Hermione.


¡Hola otra vez!

¿Que pensais?

Desde que me acabé Las Reliquias he tenido curiosidad por saber que hizo y que sintió Ron cuando no estuvo con sus amigos buscando Horrocruxes. Supongo que lo debió pasar bastante mal, los debía echar muchísimo de menos(sobre todo a Herms.

Espero que os haya gustado ^^

No os voy a pedir reviews, si queréis dejad uno o no. Daros las gracias a los que me leéis.

Besos, Rebiis.