** Año 2035 - Lyra **
Entre de nuevo al castillo para llamar a los padres de Scarlet. El nerviosismo me recorría por completo. ¿Cómo le diría a mi tío lo de su hija? ¿Cómo decirle que fue transportada a la época de la peor guerra que el mundo mágico había enfrentado?
Seguí caminando hacia el área designada, saque mi teléfono celular y marque el número del Edward.
- Ted al habla - se escuchó desde el teléfono.
- Hola tío soy Lyra - contesté.
- Pequeña ¿qué milagro? ¿Ha pasado algo? ¿Qué hicieron esta vez tus primos? - Oh tío si supieras. Vas a querer matar a alguien.
- verás tío, sabes que Scarlet y yo tenemos una conexión verdad? - Comencé titubeante.
- Claro después del enlace pero eso ¿qué tiene que ver?
- Hace un rato estaba paseando por el castillo y pues sentí algo extraño. La busque pero no llegue a tiempo. - dije cerrando los ojos.
- Lyra me estas asustando.
- Espera tío déjame terminar. - le suplique poniendo mi mano frente a mi como si me estuviera viendo. - Cuando llegue sólo la vi desaparecer ahhhhhh les pregunte a tus hijos que eran los que estaban ahí. Los idiotas hicieron una poción de tiempo.
- ¿Qué hicieron qué? Espera Lyra iré a la escuela ve con la directora.
Sólo escuche el tono de llamada. Apague el celular y fui directa a la dirección. Ahora sólo tenía que ver cómo decirles que la poción para ir por ella tardaba un mes en prepararla.
** Ted **
Edward Lupin se dirigió a la oficina de aurores en el ministerio de magia. Su padrino Harry lo había mandado llamar cuando salía de Hogwarts.
Había pasado el mes que se requería para hacer la poción. Los chicos habían elaborado la poción correctamente. Él había sido el primero en querer ir por su hija pero había varias reglas. El que fuera no debía de estar en el mundo de esa época. No tenía que tener un doble más joven ni nacer en los 10 años siguientes.
La poción para el regreso tardaba seis meses en hacerse y tardaba aún más en hacer efecto. Si la tomaban inmediatamente cuando fueran no sabían en que momento regresarían.
Sabía que su padrino no podría estar enterado de lo que pasaba con su hija, él no se lo había dicho a nadie. Así que tendría que ser algo muy importante para que lo mandara llamar con esa urgencia.
Al llegar a la puerta tocó y espero a que el adelante de su padrino se escuchara.
- Ted que bueno que llegas.- dijo Harry con una enorme sonrisa que no llegaba a sus ojos.
- ¿Qué pasa? Sonaba urgente. - dije.
- Lo es, desde hace una semana los chicos y yo hemos tenido ciertos sueños. - comenzó mi padrino, se inclinó hacia delante entre cruzando los dedos y apoyándolos en la mesa.
- ¿De qué hablas? - pregunté haciéndome el desentendido.
- Dos chicas aparecen en ellos una de nombre Alexia y otra Beca. - continuó.
- ¿Qué? - eso sí que era una sorpresa.
- Las recuerdo, ambas eran excelentes estudiantes, ellas fueron más que amigas para nosotros. Nos ayudaron a ganar más que nadie.
- Padrino no entiendo.
- Las chicas son Scarlet y Lyra ¿cierto?. - abro mis ojos por la sorpresa.
- ...
- No puedes dejar regresar a Lyra. - me dice con algo de desespero.
- Harry ella no te dejará que la excluyas. Querrá ir y lo sabes. - dije.
- No Ted el que no sabe eres tú. Hay una razón por la que ellas no están en los libros de historia. - siguió diciendo.
- ¿Cuál? - pregunté con algo de preocupación.
- No puedo decírtelo. - suspiro y se recargo en la silla, en ese momento se veía más viejo. Pero la decisión no cambiaría.
- Es una lástima - dije
- ¿Qué? - preguntó sorprendido.
- Lyra se fue esta mañana.
Y eso es todo por hoy.
¿Alguna idea del porque Harry no quiere que vayan?
Bueno dejen un bonito comentario.
