Nota: Los "LP" son los album de acetato o vinilo, los enormes. Recuerden que son los años 70
La peliplateada estaba desde que el reloj marcaba 15:45, Kenmochi la había visto llegar pero no le dijo nada a Sumireko que de alguna forma habia terminado antes su trabajo que le correspondía antes de su descanso.
-De verdad vas a salir con aquella mujer? -preguntaba curiosa la castaña- no crees que es un poco arriesgado?
-Qué tiene de malo salir un poco a respirar aire urbano con alguien a quien no conoces pero que ha dicho que le eres la persona más hermosa que haya visto? en lo personal me resulta muy atrayente
-Por diós, sólo escuchate! No sabemos nada sobre ella, que tal si es de esas mujeres que secuestran a otras para prostituirlas?
-Es completamente ilógico, pues vino hasta mi escritorio. La ví bastante tiempo como para recordarla y tu hiciste lo mismo- decía de forma acusadora la oji azul, Shiena sólo negó con la cabeza
-Sólo trató de protegerte...por cierto, ya llegó tu principe/princesa de saco -la peliplateada llevaba dando vueltas en circulos justo afuera del edificio, completamente perdida en sus pensamientos y con un cigarrillo en mano.
Al cabo de unos minutos, exactamente a las 16.00, Sumireko salió de la sede. Shinya al verla, lanzó lejos el cigarrillo y se acomodó su saco. La oji azul la saludo alegremente con un sencillo "Hola", en cambio Shinya le tomó la mano y la sacudió con suavidad. Fueron a una cafetería muy popular a unas manzanas lejos de allí, el lugar por suerte no estaba lleno y lograron conseguir mesa inmediatamente. Ordenaron lo que pedirían, mientras esperaban y la chica oji azul hablaba por llamada con otro lider de una sede en otra ciudad la peliplateada sacó su bitácora y comenzó a escribir
"Mayo 26, 16hrs.
Llevé a Sumireko a la cafetería Potégé en la calle 49. Yo ordené un café negro y como acompañamiento una rebanada de tarta de manzana con un poco de queso fundido sobre ella, creo que fue una buena elección. Por otro lado Sumireko pidió igualmente café pero también una ensalada de frutas, aunque pudo haber escogido lo que deseara."
-Lo siento -decía la oji azul mientras guardaba su teléfono y haciendo que Shinya le pusiera su total atención y guardara su libreta- con esto de que dentro de unos días la senadora estará aqui, estamos un poco atareados
-Tu trabajo debe ser díficil, no cualquiera podría hacerlo -la chica dijo sus palabras sin pensar pero logró que Sumireko se sintiera alagada, la peliplateada tomaba de su café
-Gracias, es un poco pesado pero el hecho de tener quince mil voluntarios sólo en esta ciudad no esta nada mal. Lo difícil es organizarlo todo
-Creo que se a lo que te refieres, a veces tengo el mismo problema. Tengo que organizarme sino pierdo el control -la oji azul, comía un poco de su ensalada mientras escuchaba con atención a la chica frente a ella- tú entiendes, no son cosas tan grandes como lo que tu haces pero si cosas como mi apartamento, mis bienes, mi salario y cosas por el estilo.
-Desearía que lo único que tuviera que organizar fuera todo eso -Shinya la miró por un momento pensando en algo- qué sucede?
-Te gusta tu trabajo?
-Tenemos buenas personas como voluntarios. Meichi tiene muy buenas posibilidades -nuevamente los ojos de la peliplateada estaban fijos en los de Sumireko, a esta no parecía molestarle
-Sabes que tienes unos ojos hermosos? -Sumireko no pudo evitar sonrojarse pero no podía dejar de hacer contacto visual- Te gusta la chica con quien trabajas?
-No está mal honestamente
-Estoy de acuerdo, pero te gusta? -dijo Shinya antes de tomar de su café
-Es una chica graciosa, se preocupa por los demás y hace bien su trabajo. Asi que no está mal, sólo que tiene uno que otro problema
-Pues en mi opinión, creo que todos tenemos problemas -la oji azul rió ante el comentario- pienso que pone toda su energía en donde no corresponde
-Por qué lo dices? - preguntó incrédula Sumireko
-Cuando entré al edificio y las ví sentadas ahí, noté que no había ningún tipo de conexión -la chica miraba sorprendida a la peliplateada- pero cuando entré y fue directo contigo sentí que había algo entre nosotras...como un impulso que ambas seguíamos, y eso me dio el valor de hablarte porque si no lo hubiera sentido no hubiera creído tener el derecho de dirigirte la palabra. No sentiste lo mismo?
-No estaría aquí si no lo hubiera hecho... -declaró la oji azul tras pensar un momento las palabras de Shinya "esto es mejor de lo que pude haber imaginado" pensaba
-Sabes, no me agrada la chica con la que trabajas. Bueno, más bien me parece una tonta y que no te tiene ningún respeto y-
-Nunca he conocido nadie como tú -interrumpió Sumireko sorprendiendo a la peliplateada y haciendola soreír por un momento. Estuvieron en silencio por unos minutos, degustaban sus alimentos mirandose discretamente en ocasiones. Shinya fue quien habló
-Te...gustaría ir al cine conmigo? -decía un poco nerviosa la peliplateada
-Tengo que volver
-No me refiero ahora, quizás dentro de unos días o algo por el estilo
-Por supuesto. Ahora que lo estaba pensado, sabes a que me recuerdas? -decía Sumireko que acababa con el último bocado de su platillo- aquella canción que dice "Es un profeta y un vendedor de drogas. Mitad verdad, mitad ficción. La más pura contradicción"
-Te refieres a mi? -preguntaba confundida Shinya- soy una mujer y no vendo drogas
-Lo se, pero si eres una contradicción...y creo que eso me gusta -dijo Sumireko acercándose al rostro de la otra chica
Esa misma tarde, Shinya fue a una tienda de música a buscar el lp del artista de aquella canción que le mencionó la oji azul para poder regalárselo cuando se volvieran a ver. Poco antes de ir a su trabajo como taxista fue a dejarlo a su apartamento para que estuviera en perfectas condiciones al darselo. Cuando ya estaba terminando su primer viaje, paró un momento antes de continuar para escribir en su libreta
"Cuando fuí a dejar a Sumireko de nuevo a su oficina me dijo que probablemente podríamos ir juntos al cine mañana, que es mi día libre. Al principio no se veía tan segura pero al final terminó aceptando, Sumireko...Sumireko- maldición! olvidé preguntarle su apellido! Carajo, no puedo olvidar cosas asi!"
Shinya dejo su libreta a un lado y se dispuso a volver a las calles. Tan sólo unas cuadras más adelante unas personas bien vestidas subieron pero no distinguió de quienes se trataban
-Lo mejor es no diga que se compromete a algo y asi no nos preocuparemos por eso- en la parte de atrás parecía que venía una mujer con otra- esperamos a los resultados que se den en California... esto me pone muy nerviosa, debimos haber esperado la limusina
-No me importa ir en un taxi, me preocupa ir a California en blanco de acuerdo? -la peliplateada miró por el retrovisor y no podía creer lo que veía asi que se giró para ver si sus ojos no la engañaban pero aun asi no podía creerlo
-Es usted Meichi Yuri, la candidata para la presidencia? -preguntaba con una sonrisa de sopresa Shinya, ante esto la mujer la miró un poco seria
-Asi es, lo soy -dijo con una voz firme pero amable
-Soy una de sus mayores defensoras. Les digo a todos los que suben a este taxi que voten por usted
-Pues muchas gracias...-la mayor buscaba el nombre de la conductora en una placa que estaba enfrente hasta que finalmente lo encontró- Shinya
-Seguro que ganara. Toda la gente votara por usted. Quería poner una de sus pegatinas en mi taxi pero la compañía simplemente no me dejó
-Te diré algo, he aprendido muchas cosas de este país viajando en taxis que en todas las limusinas que haya usado -Shinya sólo sonrió y miró nuevamente por su retovisor- te puedo hacer una pregunta Shinya?
-Claro, por supuesto
-Qué es lo que más te molesta en esta ciudad o en el país? -la peliplateada pensó por un momento y unas ansias de vomitar comenzaron a sentirse
-Bueno...creo que lo que debería hacer es limpiar esta ciudad, porque esta ciudad me recuerda a las alcantarillas. Está llena de inmudicia y pordosieros. En ocasiones dan naúseas con sólo pensarlo...creo que quien sea presidente debera limpiar por aquí, incluso he llegado a tener dolores de cabeza por respirar toda esa peste -el taxi se volvió una tumba, nadie hablaba hasta que el silencio fue roto por Yuri
-Creo que se a que te refieres Shinya, pero no será fácil. Tendremos que hacer cambios drásticos
-Usted lo ha dicho... -a los pocos minutos llegaron al lujoso hotel de la avenida principal que era el destino de la candidata, su asistente pelirosa y una guardia de seguridad
-Aquí tienes Shinya, puedes quedarte con el cambio -la castaña bajo del vehículo y estrechó la mano de la peliplateada
-Fue un gran placer hablar contigo Shinya
-El placer fue mio, es una buena mujer y estoy segura de que ganará -Meichi agradeció las palabras de la chica y comenzó a caminar hasta adentro de aquel lugar. Se acercó a su asistente con discreción y le dijo al oído
-No volveremos a tomar un taxi en esta ciudad, aunque...puede que lo que nos haya dicho funcione
Lectores, lamento haber tardado tanto. Tuve un pequeño accidente después de haber subido el último cap y pues estuve incapacitado hasta hace unos días. En verdad lo siento!
Mañana o pasado mañana actualizaré mi otro fic y pues creo que es todo por ahora. Como tendré pronto clases de nuevo, es probable que tarde en actualizar pero no abandonaré la historia!
Gracias por haber leído, por su paciencia y no olviden dejar review. Nos estamos leyendo!
