Traté de hacerlo lo menos cursi posible, y esto fue lo que salió XD ¡muchas gracias por sus reviews! En serio que ustedes son lo máximo *-* aprendo mucho y me animan a mejorar jiji, este es el penúltimo capítulo desde la versión de mi querida Kari, asi que espero que les guste n.n he tenido una semana bien agotante, y lo será más porque ya vienen los finales D: ¡estoy aterrada! Pero que mas hago, me esforzare u.ú hoy debo estudiar psicología, la odio pero me toca ajsksjd, difruten el cap ^^
Capitulo 4: De almohadas y besos y chocolate
Matt no era capaz de mirarnos, actuaba cual autómata mientras servía las tostadas y las untaba con nutella, fue tanta su distracción que podría jurar que le echo nutella a su café, fijaba su mirada en cualquier cosa, menos nosotros, T.k y yo nos mirábamos esporádicamente sin saber que decir o hacer, por un lado teníamos una muy larga e incómoda charla pendiente, por otro ya no sabíamos qué hacer con Matt que empezaba a darnos miedo con su actitud
- H-Hermano… -susurro por lo bajo T.k mientras extendía su mano tratando de llamarle la atención
- ¡Verdad que esta rico chicos! –exclamó sin mirarnos y con una sonrisa forzada, su tono de voz me asusto -¡En la olla hay más chocolate! ¡sírvanse todo el chocolate que quieran!
- M-Matt nosotros
- ¡Y también hay pan, mucho pan! –rió estruendosamente mientras que T.k y yo nos tensamos, vaya ¿Qué clase de reacción era esa? Supongo que es la típica de Matt para todo, incluso para esto -¿y bien? ¿quieren más?
- Aun no acabamos con la que tenemos –dije bajando la mirada a mi plato lleno –y-yo te aviso
- ¡Claro! ¡aquí hay más, mucho más! –siguió riendo mientras comíamos, pensamos que tal vez alguna neurona de su cerebro dejo de funcionar… pero luego apareció quien faltaba, y toda la situación me dio mala espina
- Matt ¿Qué haces riéndote como psicópata a esta hora eh? –mi hermano aun estaba medio ido del mundo, lo note porque sus ojos estaban semi-cerrados y tenía el cabello más desastroso que de costumbre
- Cierto… sólo despertamos con el ruido –dijo agumon a su lado, estaba en las mismas condiciones
- ¡Yo estoy bien! ¡Totalmente bien! ¡hasta tengo ganas de cantar pero me aguantare hasta la tarde! –su actitud estaba empezando a asustarme, tanta felicidad y amabilidad eran atípicas de él, yo comía lentamente sólo para observar sus reacciones, corrió hacia la tostadora y unto como 5 panes con nutella en menos de 15 segundos -¿quieres? –le extendió el plato a mi hermano y este sonrió
- ¡Caray pero cuanta amabilidad tenemos hoy! ¿no crees agumon? –el aludido sonrió y extendió las manos cuando Matt fue por mas pan para él -¿Qué bicho te pico Ishida?
- ¡Nada es que hoy es un día maravilloso! ¿no lo creen muchachos? –nos dedico una mirada a T.k y a mí, era totalmente escalofriante, terrorífica para ser más específicos, una sonrisa tan siniestra que tenía ganas de gritar, pero me controle porque, si gritaba, eso implicaba que tendría que darle explicaciones a mi hermano, que de momento no me apetece para nada explicarle… vida tan cruel
- Si, muy maravilloso –dijo mi amigo, termino las tostadas y se bebió su vaso de leche casi a la fuerza, tanto que pude jurar ver como se coloco morado cuando iba a la mitad, luego se levanto de la silla –me voy a bañar, disculpen –y sin más escapo ¡vaya forma de escabullirse! Mordí mi tostada con enojo, quisiera poder comer asi de rápido para hacer lo mismo
- ¡Ef padtido anoshe eftuvo geniaf! –mi hermano, como siempre, hablaba con la boca llena
- ¡Lo sé! –Matt estaba a punto de causarme un infarto, picaba su tostada como si se tratara de un asesinato: clavaba el cuchillo en ese pobre pan sin compasión, juro que me causaba terror, aparte su sonrisa no ayudaba para nada, al menos mi hermano no se daba cuenta de esos detalles -¡pero qué golazos hicieron! ¡qué golazos!
- Cierto ¡fueron totalmente épicos! –estaban tan animados, que decidí escapar, ya no soportaba mas aquella densa atmosfera que había creado el rubio mayor
- Mmm ¡acabé! –dije escondiendo un pedacito de tostada que me había quedado en una servilleta -¡muy ricas! Iré a llevarles un poco a gatomon y patamon…
- ¡Llévales! –Matt levanto el cuchillo de tal manera que hasta mi hermano se asustó –que coman mucha tostadas con nutella, hay tanto chocolate… -se calló mientras miraba su pan fijamente, yo decidí irme YA de la cocina
Unté lo más rápido que pude las tostadas con el chocolate y me piré antes de que mi hermano o Matt pudiesen decir algo, entre al cuarto de Matt que pertenecía esporádicamente a T.k y cerré la puerta, nuestros digimons aun no habían vuelto, quien sabe a dónde se habían metido, pero estaba segura que no era nada malo, tal vez sólo se entretuvieron un rato por ahí, asi que coloque el pan sobre una mesa y me tire en la cama que aun estaba sin arreglar, allí fue el primer momento en el que pude pensar con claridad que había ocurrido.
¿T.k estuvo a punto de besarme? No esperen… ¿yo estuve a punto de besarlo a él? O rayos, aquello sí que era bastante bueno, la mar de genial ¿desde cuándo nos sentíamos asi? Quién sabe, nunca lo había pensado, claro, si lo usaba para fines recreativos como lo era molestar a Davis que para mí era habito diario pero… nunca pensé que hubiese nada más que aquello, amor… esa palabra es tan grande, no sé si pueda ajustarme a ella, tal vez sería solo cuestión de tiempo… aunque claro, al parecer ese tiempo llego, y yo no tengo respuestas aun, no sé si soy inocente o muy idiota.
Tal vez una mezcla de ambos, eso podría ser.
Puse el antebrazo sobre mis ojos y me quede así por un rato, todo era muy complicado, los sentimientos siempre han sido tan extraños que llegan a causarme estrés, eso no debería vivirlo nadie, es un experiencia muy poco grata, pasaron los minutos y escuche la puerta abrirse, por un momento vino la idea absurda a mi mente de que Matt llegaría con su cuchillo en mano, a hacer cosas que no soy capaz de ver en las películas de terror porque me tapo los ojos, pero cuando me levanté estrepitosamente observe que se trataba de Tk… que llego de bañarse envuelto en una toalla, pero que genial
- ¡Lo siento! –dije tratando de salir, al fin y al cabo… bueno no era su cuarto, pero mientras se hospedaba en ese lugar supongo que era el único sitio donde podía vestirse a gusto
- No te preocupes, no me molesta –dijo quitándose la toalla antes de que yo pudiera salir, me tape los ojos y solté un leve grito, él sólo e rió como idiota de mi –tengo ropa interior, no seas tonta
- ¿T-Tonta yo? ¡cómo te atreves a desvestirte en mi presencia! ¡puerco! –lo regañe mientras le tire una almohada que encontré en la cama, él sólo siguió riendo, como si no me hubiese escuchado
- Claro, lo que digas –le resto importancia al asunto y seco su cabello con la toalla que antes lo cubría – ¿Matt siguió de psicópata?
- Y que lo digas, ya estaba empezando a aterrarme –me senté en la cama haciendo un puchero y cruzando a las piernas, no es como si fuera la primera vez que veía a mi amigo en ropa interior… pero esta vez era diferente, antes no sabía que "le gustaba" por lo que me sonrojé, sólo un poquito claro
- Ya veo… ya lo superará… espero –tomo una camiseta y se la coloco, luego se sentó en la colcha que aun estaba desparramada en el suelo
- ¿Y el pantalón?
- Tengo calor, no quiero ponérmelo –dijo ladeando la cabeza, a mi me dieron ganas de matarlo allí mismo
- ¡Ponte un pantalón por todos los cielos Takeru Takaishi! –lo señalé con el dedo y lo observe acusadoramente
- ¡Ok! ¡qué carácter! –se levanto y vacio casi toda su maleta, lo que se puso fue un ridículo short azul que apenas y era más grande que sus calzoncillos -¿feliz ahora?
- ¡No! Pero ya que, eres caso perdido –dije mientras me extendía de nuevo sobre la cama, pero que mañanita resulto ser esta, nada que ver con lo que me había imaginado
- Kari, está haciendo calor, no pienso ponerme un jean, lo lamento mucho –se recostó a mi lado en la cama mientras me miraba el rostro… estaba demasiado cerca
- T-T.k ¿pasa algo? –sabia que me estaba sonrojando, sé que él lo hace a propósito, quiere que yo muera joven de un infarto o algo asi, tal vez eso convertiría mi muerte en una estadística… que triste ahora que lo pienso
- Es solo que… lo de hace rato –se calló, o diablos ¿íbamos a tocar el tema ahora? Yo no tenía muchas ganas… pero quien sabe, a lo mejor tenga un final feliz, uno nunca sabe
- Ya… pues ¿paso por una razón no crees? Bueno eso pienso yo…
- Yo sé la razón –dijo mirándome fijamente, yo pase saliva
- ¿A-A si? ¿Cuál es?
- Es fácil, me gustas mucho –dijo con una sonrisa muy tierna… aun asi tuve que darle un almohadazo -¿Oye porque me pegas?
- ¡Lo dices tan fácil! –aun tenia la almohada en la mano, por si decía otra cosa como aquella -¿Cómo puedes decirlo tan natural y feliz de la vida?
- ¡Porque es cierto! –hizo un puchero y también me dio con una almohada -¡no es tan difícil sabes! Y más si lo has sentido por tanto tiempo
- ¡Si es difícil! ¡A-A mi me cuesta! –dije dándole otro almohadazo, vaya, esa era una buena terapia, él me miro casi sin expresión
- ¿Entonces no puedes decirme que es lo que sientes?
- ¡No! –dije escondiendo mi rostro tras la almohada –pero… creo que puedo demostrarlo, soy más chica de hechos que de acciones
- ¿A si? ¿y cómo harás eso?
- Es aun mas fácil, mira –me quite la almohada y me levante un poco, él hizo lo mismo
Luego hice lo mas impulsivo que he hecho en toda mi vida, fue tan repentino y vergonzoso que dudo volverlo a hacer… es solo que la ocasión lo ameritaba. Tome su rostro y lo atraje al mío para acabar lo que habíamos empezado un rato atrás, solo fueron unos segundos, los suficientes como para que él captara mi mensaje, luego nos separamos mientras yo clave mi vista en sus ojos, ya no me daba tanta vergüenza, podía verle aunque mis mejillas parecieran un estúpido tomate
- -Vaya –dijo él al fin –eso fue… bastante demostrativo de hecho –sonrió un poco al mirarme
- Si, lo sé
- ¿Eso quiere decir que yo te gusto Yagami?
- Desde hace bastante tiempo de hecho Takaishi… sólo que casualmente anoche me di cuenta ¿curioso no?
-Yo ya me había dado cuenta antes que tú me gustabas, pero no sabía si decírtelo o no
- Pues era obvio que tenias que hacerlo ¿acaso soy yo adivina? –ese comentario hizo que me ganara un almohadazo
- No es por eso tonta, es que no sabía si me aceptarías ¿sabes que el 90% de las chicas no quieren NADA con su mejor amigo?
- ¿Y eso de donde lo sacaste?
- Películas, libros, la vida real…
- Bueno es cierto, pero nada perdías, sabes que es casi imposible que me enoje contigo a pesar de que seas un insufrible ¿raro no? –dije mientras me recostaba en su hombro un rato… estaba tibio
- Cierto, es muy extraño, igual que tu –le volví a dar un almohadazo –pero asi te quiero
- Gracias –le sonreí lo más ampliamente que pude mientras él me observaba… con sus ojos llenos de cariño, una mirada que nunca le había visto, pero que podía acostumbrarme con gusto, me gusto demasiado… me olvide hasta de donde estaba, aquello no era normal
Y como si ya todo estuviese claro como el agua, ahora era él quien me tomaba por el rostro y unió sus labios a los míos, pero esta vez duro mas, quería explorar sus labios como lo que eran: desconocidos pero perfectos para mí, no sé cuánto tiempo dure besándolo ni me importa, durante ese rato fui la chica más feliz del universo. Cuando se detuvo nuestras frentes permanecieron unidas por un rato, como si asi pudiéramos pasarnos pensamientos o cosas cursis e idiotas como aquella, escuche un ruido proveniente de las ventanas y por fin vi a ciertos dos digimons entrando por la ventana
- Fuimos a bañarnos con el sol un rato –dijo gatomon sentándose en la colcha del piso
- Si ¡se sintió genial! –patamon voló hasta la cabeza de T.k, este lo acaricio con cariño
- Puedo imaginarlo –dijó sonriente
Allí en la mesa esta su desayuno –señale el pan sobre el buro y ambos fueron por el, me imagine a nosotros cuatro como una familia y no pude evitar sonrojarme mucho
- ¿En qué pensabas? –pregunto T.k al verme asi, yo sólo me controlé un poco mientras le sonreía
- En que abajo en la cocina aun hay mucho pan con nutella –sonreí, fue la mejor escusa que pude inventar.
