Capítulo 4
Al parecer era una noche tranquila, la luna alumbraba la oscuridad que la rodeaba, a esta tranquilidad la acompañaba el cantar de los grillos; los pocos automóviles que transitaban por las avenidas solitarias, chispeaban agua por ambos lados de la calle, mojando los andenes y el césped, debido a la gran tormenta de ese día.
Todo fue así hasta las 4:45 am.
Un gran estruendo a causa a una explotación, se escucha a unos 10 km de distancia de la vivienda del alcalde de esta pequeña ciudad.
Tan pronto como esto sucede un hombre con cabello en forma de flama se para rápidamente de su cama y casi a la velocidad de la luz sale de su habitación y baja las escaleras hasta llegar a la puesta de su morada.
Pocos segundos después el resto de los Ouji salen de sus respectivas recámaras, bajan las escaleras y acompañan a Vegeta en el marco de la puerta para observar el paisaje desolador que dejo la exposición.
3 minutos después otras 2 expoliciones se escuchan en direcciones opuestas, mientras esto sucede la gente empieza a salir de sus viviendas desesperadas y con pánico en sus facciones y acciones.
Vegeta gracias a su instinto y experiencia militar percibe a lo lejos un tanque de guerra, empuja a su familia dentro de la casa y los arrastra hasta el sótano.
60 segundos después se escuchan los disparos de dicho artefacto, seguido de este se oyen gritos de desesperación, llantos cargados de dolor e impotencia por la tramita citación.
En poco tiempo se escuchan multitudes de personas (militare) marchando por las calles segundo de más gritos y súplicas.
-Vegeta que ocurre, que está pasando- dice un muy nervioso Tarble
-Cállate mocoso, nos pueden oír- Vegeta mira por el rabillo del ojo a su familia y les hace un gesto para que guarden silencio, mientras en se asoma para ver qué es lo que realmente está pasando.
Al subir y dirigirse a la ventana para mirar hacia la calle, lo que ve sus ojos es un paisaje desolador y terrorífico, en sus años de servicio es la segunda vez que presencia tal catástrofe, al observar mejor, ve un símbolo, un icono inconfundible, el causante de la primera tragedia que sus azabaches ojos vieron ... "los Icejin".
Cuando volvió al sótano en otro a su familia muy nerviosa -Hermano que sucede allá arriba ¿quiénes son? O ¿qué son?- dice un Tarble muy alterado, Vegeta lo observa y mira hacia arriba.
-Mocoso inútil que es lo que está pasando- el joven militar lo observa de reojo y gruñe por lo bajo mientras sigue observando hacía arriba y se concentra en algo, Tarble al ver a su hermano hace lo mismo que él; a los pocos minutos segundos reconoce ese ruido y grita -¡Es Gure! ¡Oh No! Gure está en peligro- mientras dice esto da tres pasos para dirigirse arriba, pero un fuerte brazo lo detiene y lo jala hacia atrás.
-¿Qué piensas hacer Tarble?- dice un Vegeta serio y con voz inquebrantable. -Gure está en peligro, tengo hacer algo, no me puedo quedarme aquí- se queja un muy nervioso Tarble.
-Escúchame, ahora no puedes hacer nada, déjame pensar que hacer- el pequeño Ouji mira estupefacta a su hermano, ¿qué le pasa? ¿Porque tan cortes? ¿El mundo se acabó? ¿Qué está pasando? ¡Oh! Kami, ¿qué está pasando aquí?... Piensa un Tarble mirando a su hermano muy confundido.
Vegeta le da una palmada en el rostro de su pequeño hermano para que reaccioné, al hacer esto lo saca de su tren de pensamientos quien observa nuevamente con nervios a la persona que tiene en frente y mira toda la habitación con pánico y dice -Que piensas hacer, debemos salvar a Gure a mis amigos y a los tuyos-
El mayor de los Ouji solo observaba la escena de sus herederos con curiosidad. Vegeta cierra sus ojos y los apretar pensando que hacer para no sentirse impotente.
-Mocoso idiota deja de pensar en esas granujas que no valen la pena- dice el Sr. Ouji; Tarble frunce el ceño pero su padre no lo mira y continua hablando -Deje que se mueran, mejor para mí... ¡Nosotros!, son insectos rastreros que no sirven para que esta ciudad prospere y sea un imperio, el mejor país, con eso llegaran más sabandijas y ayudas para crecer- al terminar su monólogo sus hijos lo miran Con rabia, Tarble sujeta sus puños a los lados de su cuerpo con tanta fuerza que sus nudillos se ponen blancos; Vegeta con la mandíbula apretada de la ira y con una vena palpitante en su frente le contesta con un tono de voz venenoso.
-Que seas el alcalde de esta mugre de ciudad, no te hace digno de hacer lo que quieras-
-Claro que sí, y no seas impertinente mocoso, no sabes de que hablas, solo dices barbaridades, mejor agradece que aun tienes un maldito techo donde llegar, si no fuera por la inútil de su madre, ustedes no estarían aquí- mientras dice esto señala a sus herederos y los mira con fastidio: Tarble lo observa patidifuso.
-¡NO TE METAS CON MI MADRE!, miserable sabandija, el único error que cometió ella fue haberse metido con usted y haberse casado- Grita Tarble encarando a su padre e interponiéndose entre su padre y hermano.
Ambos miran sorprendidos al menor de los Ouji, -No te metas mocoso, esto es entre esta sabandija y yo, dice vegeta mientras empuja a su hermano a un lado, le da una mirada asesina a su padre al cual le proporciona un golpe duro en su rostro y lo noquea. Tarble mira con asombro la escena y dirige la vista a su hermano el cual tiene la vista perdida, a los pocos segundos escuchan otra de las explosiones seguido de más gritos.
El mayor de los hermanos se dirige a las escaleras observa a su hermano, lo jala de uno de sus brazos y le dice –¿Dónde están las llaves de la camioneta?, debemos salir de aquí si aún quieres ayudar a la mocosa esa y al resto de sabandijas.
-Eh!...- el pequeño Ouji duda un momento, perplejo por los acontecimientos y la escena anterior, -si1, están junto a la puerta-. Ambos hermanos suben las escaleras muy sigilosamente y se dirigen hasta el garaje de su vivienda.
Continuara….
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