Capítulo 4
Kate apagó el despertador y se desperezó. Por suerte, hoy no tenía que ir a trabajar tan temprano. Ella amaba esos días en que se podía relajar en casa, dormir un poco más, o dedicarse a hacer cosas para ella. Y este era uno de esos días, porque Kate estaba tan inmersa en el manuscrito de Rick, que casi no podía esperar a seguir leyéndolo.
No era que al principio no le hubiese impactado leer tanta intimidad en esas páginas, y aunque las partes más "íntimas", él no las había revelado, se sentía algo expuesta. Pero si era totalmente sincera, sabía que el trabajo, o por lo menos la parte que había leído, era digno de ser publicado, como siempre…
Bostezó y escuchó a Rick a su lado respirando audiblemente. No pudo evitar sonreír, recordó cuando todo eso era tan nuevo que ella pasaba horas mirándolo, sin poder creer que el destino los hubiese cruzado, que las cosas, a pesar de haber sido difíciles, finalmente hubieran resultado así…
Aún era de noche, lo que no era raro, porque estaban en invierno. Y Rick no se despertaría hasta dentro de unas horas, así que Kate tomó el manuscrito, encendió la lámpara de su mesa de luz y luego de frotarse los ojos, buscó la página en la que se había quedado.
"… pero tengo que admitir que la celaba, con cada hombre que se le acercaba, yo sentía un instinto asesino… y hubiese resultado una paradoja que justo ella me encarcelara por homicidio…"
Kate sonrió, clásico de Castle… su marido tenía un talento especial para encontrar esos atajos graciosos a todo lo que escribía…
"… por supuesto, no es que yo no hubiese estado en pareja durante el tiempo en que no estuvimos juntos… pero la verdad es que siempre lo consideré una distracción, porque estaba pendiente de cuál sería el momento en que finalmente, podríamos darnos la oportunidad de estar juntos… y veo que tan equivocado no estaba…"
Kate miró hacia el costado y sacudió la cabeza. Una sensación de tristeza profunda la invadió al recordar la cantidad de veces en que ambos no parecían estar en la misma página con respecto al amor… el hondo sufrimiento que había sentido cuando se había decidido a terminar su relación con el detective Demming para irse con él a los Hamptons, solo para verlo irse con Gina…
Definitivamente había sido una etapa dura en su relación… y Kate sonrió cuando también vino a su mente, el recuerdo de la cara de Rick cuando ella le confesó que su relación con Josh había terminado… estaba tan enojado y sin embargo, no había podido ocultar su emoción… luego la charla en las hamacas, su pedido desesperado de que la esperara… de que le diera la oportunidad de curarse para él…
No me dejes Kate… por favor… te amo… te amo, Kate…- las palabras resonaron en sus oídos una vez más. Era increíble que luego de tantos años todavía recordara ese instante exacto, la expresión de Rick… su tono de voz… sus ojos profundos, como queriendo curarla sin saber de qué forma…
"… y no puedo decir que me sienta culpable de haberlos odiado… ellos tenían mi más preciado tesoro, la mujer de mi vida… el sr. Agente del FBI, el sr. Detective y el dr. Motociclista… me pregunto que será hoy de sus vidas…"
Kate volvió a sonreír. Se secó un poco las lágrimas que el recuerdo le había traído y recordó las veces en que por casualidad se había encontrado con Tom… o con Josh… ellos estaban bien… y aunque nunca lo hubiese reconocido, habían sido buenos en su vida… todos le habían servido no solo para pasar momentos placenteros, sino para que se diera cuenta de que, inexorablemente, Rick era el hombre que había estado esperando y que hasta el momento de conocerlo, no sabía si en realidad existía…
Kate cerró los ojos y recordó el momento en que se habían conocido oficialmente. Recordó que en ese momento, ella no recordaba lo atractivo que él era y en el momento de llevarlo arrestado para interrogarlo, sintió que su corazón latía alocadamente ante cada mirada, cada gesto de él y se reveló contra eso con todas sus fuerzas. Ella debía ser fría, debía ser profesional y no dejarse llevar por sus sentimientos básicos. Dios sabe que había estado a punto de aceptar su invitación aquella tarde cuando se despidieron y ella pensó que no volvería a verlo… ella pensó, claro… porque él tenía otros planes (gracias a Dios…).
Kate se quedó mirando a Rick absorbida por sus recuerdos. No era malo recordar, de vez en cuando, aunque ella sostuviera que no era necesario. Que uno no necesita recordar ni lo bueno, ni lo malo porque todo eso forma parte de uno mismo y no necesita hacerse consciente…
Sin embargo, esa madrugada, Kate descubrió que era bueno recordar… y ese manuscrito lo probaba, porque Kate estaba aprendiendo a volver a revivir su historia gracias a esas páginas que con tanta dedicación había escrito su marido. Ella sabía que Rick había pasado noches enteras sin dormir para poder hacerlo de la mejor manera… y el producto, hasta donde ella había leído había valido la pena el esfuerzo…
Kate siguió leyendo un rato más, Rick eligió ese momento para recordar algunos de los casos más importantes y ella se sorprendió ante el detalle, habían acordado en que no usaría nombres, y aunque ella tenía una memoria prodigiosa, había cosas que ya no recordaba…
Miró el reloj en su mesa de luz y suspiró. Le quedaban escasos cuarenta minutos para tener la obligación de levantarse. Dejó el manuscrito a un costado y sonrió. Se inclinó sobre Rick y lo besó suavemente, apartando el cabello un poco crecido de su cuello.
Rick suspiró y la atrajo hacia su cuerpo. Cuando Kate quiso acordar, él le quitaba el camisón y la miraba con ojos cansados pero felices.
-Si hubiese sabido que el manuscrito te estimularía de esta forma, lo hubiese escrito mucho antes…- le dijo acariciándola con intensidad.
-Bueno… - dijo ella en voz baja y sexy- tengo que admitir que los recuerdos me motivan bastante…- admitió.
-¿Cuánto tiempo tenemos, su Señoría? ¿Acaso se está por terminar el Cuarto Intermedio?
-¿Hace falta que me recuerdes el trabajo en este momento?- preguntó ella achicando los ojos.
-Cada uno se estimula con lo que puede…- dijo y sonrió- a mí me gusta pensar que estoy haciéndole el amor a una hermosa jueza… ¿a ti no te pasa?- dijo y alzó la ceja mientras la guiaba hacia él y jadeaba al sentirse parte de ella.
-Pensé que mi trabajo de detective te motivaba más…- dijo ella con los ojos cerrados, intentando hilar sus pensamientos.
-Hace un tiempo si… pero creo que jugamos con las esposas lo suficiente, ¿no crees?- dijo y le guiñó el ojo.
-Dime que no escribiste sobre eso…- le dijo ella sonrojándose.
-Pronto te enterarás…- le dijo él divertido y comenzó a moverse lentamente.
-Me moriría de vergüenza… ¿te has planteado que nuestros hijos podrán leerlo?
-Nuestros hijos son grandes como para comprender ciertas cosas… es más… les podemos pedir que se salten esa parte… así no se sienten incómodos… recuerda que ya les explicamos como vienen los niños al mundo…
-Por favor, Rick… dime que no escribiste…- dijo y gimió sin poder seguir adelante cuando él se adueño de su boca mientras se movía contra ella. Había aprendido eso como recurso para callarla y le había servido innumerable cantidad de veces en el pasado.
Kate cerró los ojos y se dejó llevar. La vida era buena… y sobre todo desde que había tomado una serie de decisiones correctas…
Espero que les siga gustando! Nos vemos en el próximo!
