Hola a todos, otro capitulo, un poco mas largo que el anterior pero tampoco tanto, se podria decir que ya tengo como seria el orden de los próximos tres capítulos (después de este)
Naruto estaba solo en su casa, su mujer había salido con su hija piper de vacaciones a Irlanda del norte, y esperaba unirse a ellas en una semana o dos, ya que tenía que terminar algunas cosas en la ciudad antes de poder ir; mientras tanto Annabeth estaba en su campamento de verano como casi todo los años desde que cumplió 7 años, la verdad era algo que le enojaba bastante, hace unos años ella había empezado a alejarse más y más de la familia y eso le preocupaba.
Rápidamente tomo una decisión y decidió ir hacia el cuarto de su hija mayor para ver si encontraba la razón del porque sucedía tal cosa; entrando al cuarto miro con detalles el lugar para intentar ubicar algo que le llamara la atención.
El cuarto no era algo que una chica de 12 años tendría, después de todo había contratado a un arquitecto bastante hábil para que con la ayuda de su hija diseñara el cuarto que ella deseara, raramente y quizás para el dolor de él había salido muy a su madre, después de todo había mezclado construcción "clásica" griega como los pilares de los templos con construcción contemporánea futurista( y extrañamente quedaba bien), su cama era de dos plazas con solamente con una sábana de seda ( la verdad le habían salido muy caras sus hijas en temas de compras ) que la cubriera, también la cama tenia colgado del techo un circulo de metal blanco de unos 20 cm que conectaban al techo y el piso con un velo semitransparente.
Dejando de apreciar el cuarto de su hija decidió buscar el diario personal de ella, después de todo sabia de la existencia del libro… él lo había comprado. Si pensaba como una chica común seguramente estaría escondido debajo de la cama o de la almohada, pero Annabeth no era alguien común, por lo que dirigió su caminata a la maqueta de tamaño escala del templo de atenea, extendió su mano y agarro el techo para sacarlo y dejar el interior visible, dando a ver una estatua pequeña de Atenas, miro un poco la estatua y la levanto para verla con más detalle
-muy bien echo…- giro un poco la estatua – desde siempre fuiste bastante hermosa…
-tendría que decir lo mismo de ti – una voz que rápidamente reconoció comento atrás de el
- puedo saber qué haces en mi casa – giro para mirar a la invitada – Atenas…
- no seas así… ¿aun estás enojado por lo que sucedió en el pasado? – Lo miro con pena- sabes que no tenía decisión sobre lo que paso
- la tenías, y era no buscar a otro mortal como amante… - la mirada de desprecio de parte de él no era nada disimulada – pero aun así, de tu error salió algo hermoso –suspiro – que quieres
*suspiro* quiero que me ayudes en algo…- claramente parecía estar desesperada, aunque no lo quisiera demostrar
- dilo de una vez, tengo cosas que hacer – Atenas sabía que a naruto no le gustaban los rodeos, todo tenía que ser directo al grano
- hable con apolo…- la mirada de su ex se había vuelto aún más agresiva – me conto que tienes algunos dones especiales… eso que tu llamas sellos… y quería que me ayudaras a hacer algo – Atenas vio que con la mirada de naruto no tenía interés de ayudarla – escucha me dijo que podrías crear cualquier cosa, incluso una cárcel con eso si es necesario, quiero que me crees uno con la capacidad de debilitar incluso a los dioses..-
-no- fue la simple respuesta de el
-sabes que no aceptare un no como respuesta- lo miro con enojo
-y sabes que no aceptare lo que me pidas – la sonrisa demostraba que no tenía ni una pisca de miedo de ella
-hazlo… o le diré a todos sobre Annabeth – la mirada de sorpresa de naruto era clara – y te daré esto – saco una carta que tenía la firma de su hija en la tapa
-Tu… MALDI…- antes de terminar Atenas lo interrumpió
- Solo hazlo y no diré nada, demuestra que tanto te interesa tu hija – aunque le doliera meter a su preciada hija en esta pelea tenía que hacerlo para conseguir lo que quería, no iba a perder ante un mortal, incluso si era quien amaba – tienes 7 días para ir al campamento, no creo que necesites que te explique, ¿verdad? – el asintió lentamente- me lo entregaras en ese lugar, no antes, no después, en 7 días, es tu fecha limite – lanzo la carta a naruto y desapareció tan rápido como llego
-HIJA DE PU**-con toda su fuerzas lanzo la estatua de Atenas contra la pared rompiéndola en varios pedazos – juro que me las pagaras
Salió del cuarto de su hija y fue a su despacho en la casa para empezar a hacer el trabajo que pedía la maldita diosa.
quiero agradecer a todos los comentarios de apoyo y me alegra saber que les gusta
también agradezco a los seguidores y a los que la pusieron como Favorita =D, nunca creí que de verdad le gustara esta historia...
PD: Ya tengo el orden de los próximos cap, por lo que se me tendría que ser mas fácil armarlos (esperemos)
