N/A: Aquí el tercer capitulo, corregido y reescrito en algunas partes. Disfruten.
Una luz apareció con ella una nota un perro del infierno y dos personas más con la espada en ristre. Los dioses se quedaron estupefactos viendo a los recién llegados en especial a la perra del infierno. ¿Cómo llegó un perro del infierno ahí? ¿A quién le pertenecía? Porque los jóvenes estaban bastante cerca de este y no se veía con intenciones de atacarle.
- ¿Dónde estamos?- preguntó la chica morena de ojos dorados. Hades desde donde estaba podía fácilmente reconocer a su hija. Quería ir ahí y abrazarla, hace tanto que no la había visto. Pero se reprimió cualquier emoción, en cuanto su pequeño hermano supiera que era su niña estaba seguro que empezarían los problemas y tenía que estar preparado.
- No lo sé – el chico que estaba de pie alado de ella se veía fuerte y de rasgos asiático. Ares le veía de forma crítica. Él podía sentir el aura del muchacho, sabía que era suyo. El veía todo el lugar. Ninguno de los dos bajaba sus armas.
- ¡Frank! ¡Hazel! - corrió a su encuentro Jason en cambio Percy corrió más allá.
- Señorita O'Leary- abrazo al perro del infierno mientras los dioses estaban más atónitos si es que aquello era posible. Tal vez el más asombrado era Poseidón después de todo era su hijo quien abrazaba al perro del infierno y este le lamia la cara. ¿Por qué el chico lo abrazaba? ¿Por qué el perro no atacaba?.
- ¡¿Quién son y que hace eso aquí?!- gruño la diva... digo Zeus haciendo que Jason y Thalía suelten a los nuevos invitados.
- Están en el Olimpo- les susurró la lugarteniente a Frank y Hazel ellos hicieron una reverencia.
- Hazel Levesque hija de Plutón- dijo la morena de cabellos crespos y ojos dorados su padre sonrió. Pero en cuanto esas palabras salieron de su boca, dos miradas enfurecidas se dirigieron al dios del inframundo.
- Frank Zhang hijo de Marte y Pretor de la duodécima legión y legado de Neptuno- se presentó rápidamente el chico fornido de rasgos asiáticos los dos dioses le vieron intrigado - También poseo la maldición del argonauta - ellos cruzaron miradas, no les sorprendía eso, pues con tanto poder era normal que tenga esa maldición.
- Así que tendrás una hija – mascullo Deméter viendo a Hades con odio ¿No le era suficiente con tener a Perséfone, que se iba por ahí con una amante?
- Si ella es mi hija, pero ella murió – la última palabra la dijo con dolor y viendo a su hija, ella le sonrió dulcemente.
- El libro explicara todo – dijo Jason antes de que empezaran a hacer preguntas innecesarias. Percy por otra parte estaba muy a gusto rascando la barbilla de la señorita O'Leary - Y está de aquí es la señorita O'Leary - señaló al gran perro del infierno mientras Percy la abrazaba y ella lo lamia.
- ¿No debería estar en el campo de castigo? - dijo Hades viendo al perro era raro que este con un semidiós. Los demás dioses asintieron a sus palabras y más de uno veía con asco al "monstruo" que abrazaba el chico de Poseidón.
- Eh, pues no - dijo Hazel de forma inocente viendo a su padre - Es la mascota de Percy - sonrió y los dioses quedaron más desconcertados. ¿Cómo podía ESO ser la mascota de un semidiós? Era un monstruo debía comerlo y el matarlo, no tenerlo de mascota como si de un perro normal se tratara.
- Yo explico - dijo el azabache rascando la oreja de la señorita O'Leary - Ahhh ella fue un ¿cómo es la palabra? ¿Una herencia? - vio a los chicos estos asintieron - Si una herencia de Dédalo - eso le trajo recuerdos no muy buenos pero la señorita O'Leary lo lamió y lo trajo de vuelta a la realidad. Amaba a su perra del infierno.
- ¿conocieron a Dédalo? - se intrigo Atenea después de todo hace siglos que se la pasaba buscando a su hijo.
- Eh, si algo así- dijo Thalía haciendo una mueca la experiencia no la vivió ella así que bueno no podía decir mucho de aquello.
- Más bien Percy y Annabeth lo conocieron- siguió Hazel ellos no sabían mucho de la historia pues los chicos apenas hablaban de eso y lo que sabían era por las historias del campamento mestizo.
- Yo me se la historia - dijo una vocecita desde el otro lado de la señorita O'Leary y Jason saltó a abrazar a la dueña de la voz.
- Te extrañe - sonrió Jason y sintió muchas miradas a su espalda y una en especial que venía de la diosa del amor – Oh, lo siento - se soltó de la chica.
- ¡Preséntate!- ordenó Zeus, tal vez cansado de que le ignoren.
- Piper Mclean hija de Afrodita consejera de la cabaña 10 y poseedora del embrujahabla- sonrió la chica de cabello chocolate desigual que llevaba en una trenza con una pluma verde y ojos de caleidoscopio Afrodita dio unos saltitos en su asiento pues era su hija y Jason la abrazaba de la cintura escondiéndose atrás de ella.
- Bueno está visto que tu hijo es más que especial - se burlaba Atenea - Hace amistad con los monstruos -
- La señorita O'Leary no es un monstruo - respondió Percy frunciendo el ceño odiaba que le dijeran así- Ella es mi mascota -
- Y tras eso la defiende - rodó los ojos la diosa de la sabiduría.
- De tantos semidioses es mi hijo el que hace amistad con los monstruos - suspiro Poseidón, Hades palmeo su hombro.
- Tranquilo eso demuestra que él es una excelente persona - sonreía Hestia mientras también acariciaba a la señorita O'Leary.
- Bueno y creo que antes de continuar creo que alguien debe descansar - dijo Piper mirando a Percy quien asintió mansamente y se abrazó a la perra del infierno. Esta se acostó en el suelo junto a él.
- Las destino debieron traerla para que él duerma - sonrió Hazel y lo arropo con la manta que antes estuviera sobre los hombros de Percy.
- Usted también señor a descansar - ordenó la teniente a Jason.
- Pero yo quiero oír lo que van a contar - se quejó él.
- Estas cansado Jason no has dormido bien en tres días ve a dormir con Percy - dijo Frank sonando como orden.
- Ya habló tu pretor y también yo que soy tu hermana mayor - dijo firmemente Thalía.
- Odio cuando te portas como la hermana mayor- soltó a su novia está lo beso.
- Y odio cuando te comportas como si tuvieras dos años - rezongo ella, él infantilmente le sacó la lengua y se recostó contra la señorita O'Leary, Percy ya estaba dormido.
- Al menos debieron dejar que apareciéramos camas - dijo Deméter al ver como dormían contra el perro.
- Así están bien - sonrió Piper mientras acomodaba el cabello de su novio.
- ¿Por qué necesita mi hijo dormir con ese perro? - preguntó con cuidado Poseidón.
- Por ciertos problemas que les contaremos después ahora creo que alguien está más interesada en otro tema - dijo Thalía viendo a su señora que parecía impaciente desde hace rato.
- Si yo tengo bastantes preguntas - dijo ella.
- Bueno pues a ver - Piper miro para todas partes - ¿Nos sentamos alrededor de la hoguera? - sonrió y todos asintieron.
- Como en el Campamento- sonrió Frank y todos corrieron a sentarse.
- ¿Has estado en el Campamento Griego? - Ares miro fijamente a su hijo estaba orgulloso de que fuera pretor.
- Si, esa también es una larga historia- respondió el mientras abrazaba a Hazel. Hades arqueo una ceja por ese acercamiento.
- Bueno comienzo a contar yo que se mejor la historia - sonrió Thalía.
- Claro, estuviste ahí, ¿cómo no la vas a saber? - le codeo Piper ellas se llevaban bien, después de todo eran cuñadas.
- Bueno pero empiecen de una vez - sonreía Hazel a ella le emocionaban esas historias hasta Artemisa se fue a sentar con ellos junto a Hestia.
- A ver la historia comienza así - se aclaró la garganta - Mi primo ahí dormido - señaló a Percy - Yo y mi casi hermana Annabeth -
- ¿Quién es Annabeth? - preguntó Afrodita los demás asintieron ellos también querían saber quién era ella.
- Han repetido mucho ese nombre en el libro y entre ustedes - siguió Hades viendo a su hija que estaba muy cerca del hijo de Marte.
- Es la novia de él- Piper señaló a Percy - Y yo soy la novia de él rubio bonito - sonrió.
- Así que si son novios - mordió su labio la diosa del amor mientras Thalía le susurraba al oído algo a Piper.
- Y no lo comparto con nadie gracias – dijo mirando a las diosas que chasquearon la lengua.
- Bueno prosigo- se sentó recta Thalía - Fuimos a ayudar a Grover un sátiro-
- Que está encargado de buscar semidioses y es el protector de Percy - dijo Frank.
- Eso - siguió Thalía - él había encontrado dos semidioses con una poderosa Aura -
- Grover también fue el que encontró a Thalía y a Percy - sonrió Hazel ella conocía esa historia.
- Si y por eso es el sátiro más valiente que existe - sonrió la lugarteniente- Pero me desvían del tema chicos -
- Perdón- sonrió Hazel.
- Volvamos a la historia - los miro a todos - Fuimos ahí y nos topamos con una manticora que les aprisiono-
- ¿De quién eran hijos esos semidioses? - preguntó Hades temiéndose la respuesta. Zeus le veía con los ojos entrecerrados.
- ¿Por qué tan interesado? – indago el dios de los cielos.
- Porque todos lo estamos – respondió Poseidón y le dio una mira de Cállate o enfrentaras la furia del mar. Hades le vio agradecido aunque sabía que en cuanto la chica respondiera podía desatarse el caos.
- Eran suyos - respondió suavemente Thalía y el término que uso no le gustó al dios.
- Así que vas a sacar a tus hijos de donde los escondiste ¿es que acaso quieres controlar la profecía? ¿Quieres acabar con el Olimpo? – siseo Zeus apretando su perno maestro.
- Tu has sido el primero en tratar de hacerlo al querer matar a sus hijos, no entiendo de que te vienes a quejar solo porque él ha intentado ponerlos a salvo – replico Poseidón advirtiéndole con la mirada que no estaba para sus berrinches – Además ya te han dejado bien en claro que esa profecía ya se cumplió y que mi hijo fue el involucrado. Así que ciérrate la boca y deja que continúen – Zeus se calló pero claro que él no se quedaría en paz, si esos chicos estaban escondidos él debía descubrir en dónde. Hades por otra parte estaba más que angustiado, así que hizo la pregunta que tanto temía.
- ¿Eran? - preguntó con tristeza se temía lo peor. Algunos dioses le miraron con pena.
- Déjenme contar- volvió a pedir Thalía - Fuimos ahí y peleamos con la manticora para salvarlos -
- ¿Murieron los dos? - veía fijamente a la chica. El solo quería saber si iba a perder el ultimo recuerdo de su amada María, la única mujer mortal que le había demostrado amor.
- Ya llegaremos ahí- respondió ella y el dios suspiro su hermano Poseidón palmeo su hombro no era fácil para él ver a sus hijos morir y verlos en los campos Elíseos o asfódelos. Zeus solo miraba todo con fastidio.
- Bueno pero continúa- pidió Artemisa ella asintió.
- Cuando los estábamos rescatando la manticora cayó por un risco y con ella se llevó a Annabeth - esto lo dijo con tristeza recordando que culpó a su primo por todo.
- Pero no la mató, Percy descubrió que la habían llevado como señuelo para atrapar algo más- siguió Piper.
- Si eso es otra cosa, las cazadoras de ese tiempo estaban con usted señora detrás de la pista de un monstruo antiguo que debían si o si atrapar - continuó ella.
- El taurófilo Bessie - recordó Hazel.
- Un taurófilo- repitió Atenea tratando de ver hacia donde avanzaba la historia y no, no era bueno que en ella aparezca el taurófilo.
- Si pero nos desviamos de la historia - dijo Frank.
- Si, si bueno usted mando a las cazadoras al campamento - sonrió Thalía - en ese tiempo Zoë era la líder de ellas y no nos llevábamos bien -
- Ni ella contigo ni tú con ella - dijo Piper recordando lo que contaba Annabeth- Y tampoco te llevabas con Percy-
- Los dos sentíamos celos del otro lo admito - hizo una mueca la lugarteniente.
- Pero otra vez se desvían del tema - dijo con cansancio Atenea que quería obtener la información de una vez.
- Si, bueno ellas fueron al campamento y usted siguió al monstruo y también buscaba al general su líder- señaló a Artemisa ella comenzó a temer por donde iba esto.
- Atlas - susurró la diosa.
- Si eso - asintió Thalía - Y el uso a nuestra amiga como cebo para atraerla a usted -
- No iba a dejar una doncella en peligro - murmuró la diosa temiendo el futuro de la semidiosa.
- Bueno y en el Campamento se jugó un captura la bandera con las cazadoras - siguió Piper - El más terrorífico según cuentan -
- Claro que lo fue, no todos los días ves a una momia caminar - se estremeció Thalía recordando eso.
- ¿Por qué una momia? - inquirió Apolo.
- Porque su oráculo en ese entonces era una momia - dijo Thalía, Hades se removió incómodo él fue quien maldijo a la muchacha.
- Ósea ¿que no cambiaré de oráculo?- se puso triste el dios del sol.
- Bueno al final lo logró, ahora es Rachel - sonrió Thalía.
- La pelirroja más peligrosa que puede existir - río Piper - Es una ninja con su cepillo azul - los demás rieron.
- ¿cambiaré de oráculo? - los semidioses asintieron y él sonrió- tendré nuevo oráculo- canturreo.
- Bueno pero sigan con la historia - dijo Hefestos está historia sonaba interesante.
- Bueno ella soltó una profecía en pleno bosque y luego la llevaron a la casa Grande- siguió Piper- Y cinco personas tenían que ir a esa misión -
- Iríamos su lugarteniente de ese entonces Zoë, Phoebe y Bianca que también se unió por ese entonces a la cacería- dijo Thalía con tristeza y el dios entendió que su hija no volvió de esa misión.
- Y Grover pero a la cazadora Phoebe le jugaron una broma - miro de reojo a su mamá está se alarmó ella porque intervendría- Y no pudo ir pero Percy se escapó porque se sentía culpable - miro de reojo ahora a Thalía que se sintió incomoda - de lo que le pasó a Annabeth -
- Entonces se escapó del campamento y fue con ellas - siguió Hazel, Poseidón trago saliva estaba decidido su hijo era suicida - Pues tuvo la visión de que Annabeth estaba cargando el cielo - todos los dioses pusieron cara de horror.
- Debió ser una guerrera muy fuerte - susurró Artemisa.
- Lo es- sonrieron los semidioses eso tranquilizó a la diosa la chica vivió.
- Me imagino que me capturaron - suspiro ella, su hermano se le acercó y la rodeó con su brazo por los hombros.
- Todo salió bien hermana - le susurró al oído ella asintió.
- Bueno si, usted se puso en lugar de Annabeth - Apolo se aferró más a su hermana eso no era bueno - Y nos pusimos en marcha para buscarla -
- Mientras Percy se llevó su Pegaso y los siguió por el cielo hasta una ciudad - sonrió Piper.
- Nosotras nos metimos a un museo para investigar pues las pistas nos llevaban hasta ahí- dijo Thalía.
- Pero Percy se metió en el edificio de enfrente - siguió Piper ella conocía la parte pues Percy se la contó a Annabeth y ella a Piper- Y descubrió que estaba Atlas ahí y que iba a enviar a unos esqueletos sacados de unos dientes de dinosaurio -
- Sibaris, dientes de dragón será más bien - corrigió Artemisa su hermano la abrazaba. Ares hizo una mueca ante la mención de dichos dientes - Eso permite controlar a zombies que buscarán sin remedio a la persona que capten el olor -
- Si de esos, bueno pero mientras él hacia eso - siguió Piper y vio a Thalía.
- Nosotros estábamos en el Museo y después llegó un regalo de parte de los malos - hizo una mueca - El león de nemea- todos aguantaron la respiración.
- Sólo Hércules ha logrado vencerlo - se jactó el rey de los dioses.
- Pues Percy le mató también- canturrearon todos los jóvenes y luego se rieron y el rey los vio con los ojos entrecerrados.
- Gracias a Percy lo vencimos- sonrió Thalía - Y después aceptamos que nos acompañará en la misión -
- Después de alguna forma Percy supo el pasado de Zoë- siguió Piper.
- ¿Cómo lo supo? - frunció el ceño Apolo.
- Pues no sé exactamente pero él tuvo sueños con el pasado de Zoë me parece - dijo Piper tratando de recordar lo que contó Annabeth.
- Eso no suele pasar - susurraron algunos dioses viendo al muchacho de verdad que era algo especial.
- Bueno eso le ayudó a llevarse bien con ella - siguió Thalía - Pero nos seguimos desviando, luego terminamos en San Francisco-
- Cerca de nuestro campamento - dijo Frank.
- Si pero en ese entonces no lo sabíamos- dijo Thalía - Ahí nos topamos con Nereo el viejo caballero del mar y Percy peleo con él-
- Recuerda que antes de eso se metieron en la presa Hover donde pelearon con los zombies - recordó Piper.
- Si y ahí conocieron a Rachel su futura oráculo- señaló al dios del sol Hazel le sonrió, el Dios también sonrió.
- Ella veía a través de la niebla y Percy la atravesó con su espada - se río Frank junto con todos - Eso todavía no se lo perdona -
- Pero el bronce celestial no le hace daño a los mortales - dijo Artemisa.
- Pero les remueve las entrañas - río Hazel recordando lo molesta que se ponía Rachel al recordar ese incidente.
- Bueno ya después peleo con Nereo y el respondió una pregunta - dijo Thalía.
- A pesar de que Percy quería preguntar por Annabeth él tomó una mejor decisión - siguió Piper viendo a su novio y su amigo quien se removía y respiraba entre cortadamente- Esperen un momento- se fue hacia ellos le susurró unas palabras a Percy y volvió.
- El preguntó cuál era el monstruo que perseguían y descubrió que era uno que él había salvado y lo estaba siguiendo - dijo Thalía.
- El taurófilo lo seguía, él lo salvo por eso lo seguía- sonrió Artemisa el chico era bueno hasta algunos monstruos lo sabían.
- Si y él tomó la piel del León de nemea que había ganado y la dio en ofenda a su padre - le sonrió Thalía a Poseidón que se veía bastante preocupado por el relato no solo por su hijo sino también por su sobrina - para que llevará al monstruo y a Grover de regreso a Long Island donde se lo entregaría a usted así no habría monstruo que matar -
- Y siguieron su camino para buscarla a usted y a Annabeth bueno para Percy nada más que Annabeth- siguió Piper, Afrodita con eso comenzaba a entender porque le había hecho algo a la cazadora, seguro era para que el chico fuera a esa misión por su chica - aunque también estuvo el hecho que se toparon con un cerdo gigante que envió Pan -
- Así que pan los ayudo - sonrió Hermes pero los semidioses le enviaron miradas tristes y el recordó que habían dicho que algo pasó con él- ¿Murió? - los chicos asintieron el suspiro Ares le palmeo el hombro.
- Pero eso es otra historia - susurró Thalía- Sigamos, el cerdo nos llevó y llegamos a San Francisco y pasó lo del taurófilo luego avanzamos hasta la chatarrería del señor Hefestos-
- Pero no debían llevarse nada de ahí- dijo Piper - lo malo es que Bianca quería darle un regalo a su hermano Nico- bajo la vista.
- Ella quiso tomar una figurilla que a él le faltaba- bajo la vista Hazel a Nico le había costado hablar de Bianca y aún conservaba la estatuilla - irónicamente era de Hades - miró a su padre. El dios suspiro con tristeza.
- Y se activó mi seguridad - suspiro Hefestos - Tranquilo tío que algo podremos hacer en el futuro por eso -
- Gracias sobrino - suspiro el dios de los muertos.
- Bueno después de eso conseguimos ayuda del padre de Annabeth y llegamos al monte de la desesperación- continuó Thalía - Ahí estaba Latón el dragón, él nos atacó, con ayuda de Zoë lo esquivamos pero ella salió lastimada -
- Después se enfrentaron a Atlas que estaba con un mestizo el cual era controlado por cronos - dijo Piper porque a Thalía aún le dolía hablar de Luke.
- Espera, espera ¿cronos? ¿Nuestro padre? - dijo Hera ese nombre puso un aire helado en el ambiente que los dormidos se estremecieron los chicos asintieron.
- Porque pronuncian cosas que hacen helar el ambiente - refunfuño Jason frotándose los ojos, dos diosas lo veían de soslayo él también era tierno.
- Lo siento era necesario para la historia amor - le sonrió Piper el bostezo y sonrió.
- Oh ya sé que historia, esa me gusta - sonrió más y volvió a cerrar los ojos.
- Bueno el punto es que encontramos a la señora Artemisa sosteniendo el cielo - dijo Thalía - Y con ella un montón de monstruos y al titán -
- Entonces entraron en batalla, Annabeth estaba inconsciente, el mestizo atacó a Thalía y el titán a Zoë que era su hija como ya saben - todos asintieron Piper prosiguió - Percy al ver que no podrían acabar con el titán solos aceptó cargar el cielo por usted -
- ¿Él tomó el cielo por mí? - se quedó perpleja Artemisa y Apolo sonrió.
- El cargo el cielo - Poseidón se quedó aún más preocupado por su joven hijo que seguía durmiendo.
- Si, lo hizo por usted y usted peleo con atlas pero casi la lástima- Apolo abrazo más a su hermana los dioses le veían con preocupación- Pero Zoë se interpuso y recibió un golpe por usted -
- Y luego usted lo empujó contra Percy, el entendió el mensaje y se movió justo a tiempo dejando el peso sobre Atlas - siguió Thalía - los monstruos nos atacaron pero llegó la ayuda en un avión de combate - sonrió la lugarteniente junto con los demás esa parte era divertida - El papá de mi amiga les disparó a todos con una metralleta llena de balas con bronce celestial -
- Un hombre heroico - susurró Artemisa sonriendo.
- Si y después Zoë no resistió y usted la envío con las estrellas ahora ella caza ahí- sonrió con tristeza Thalía.
- Y antes de irse dijo que Percy no era como los demás héroes- dijo Piper viendo a su amigo y a su novio.
- Él es un héroe único- concordó Artemisa.
- Después fueron al Olimpo pues usted tenía una reunión misma a la que no quería que lleguen, haciendo así la guerra por adelantado - dijo Piper.
- A mi Cronos ya me había tentado con el poder en medio del viaje y siendo hija de Zeus usted sabe que ese es mi defecto fatídico- Artemisa y el dios asintieron ese era el defecto de sus hijos generalmente - Esa fue una de las razones por la que me hice Cazadora pero la mayor de todas es que buscaba una familia a la que pertenecer, no quería seguir huyendo, ni estar aterrada de los monstruos y con las cazadoras lo conseguí -
- Bueno ya en el Olimpo los dioses querían matar al pobre taurófilo - se mordió el labio Piper a ella le gustaban los animales por muy arcaicos que estos fueran - Percy impidió que lo mataran y ahora está en un acuario del Olimpo- Poseidón sonrió su hijo amaba a las criaturas marinas.
- Pero eso es peligroso- dijo Atenea.
- Los dioses lo sabían pero ya que salvo a mi señora Artemisa se lo concedieron y con Thalía como cazadora él se convirtió en el niño de la profecía- suspiro Piper.
- Bueno ahí acaba la historia - finalizó Thalía.
- Y nos encanta ver cuando la representan en el Campamento- sonrió Hazel esas pocas noches que estaban ahí le gustaba el calor de hogar.
- Lo raro es que ahora la mayor parte se cuentan historias de Percy - razonó Frank.
- Antes se contaban de Hércules pero ¡bah! - hizo cara de asco Piper - No se lo merecía- entrecerró los ojos recordando al dios de las fronteras y lo molesto que fue.
- Si y con esa historia supimos porque Percy quería destruirlo - hizo una mueca Frank.
- No creo que el hijo de este sea más grande que el mío- Espeto Zeus, Poseidón rodó los ojos.
- Oigan y si hacemos una lista de los monstruos que ha matado ¿Percy? - sonrió Thalía.
- Hagámosla después de dos capítulos- sonrió Apolo él quería saber más del muchacho - Ahora volvamos a leer - se levantaron y fueron a sus lugares.
Todos estaban en sus lugares Afrodita hizo aparecer más sillones para los jóvenes recién llegados, Hazel estaba sentada junto a Frank, Piper a lado de este y Thalía a su lado, mientras los otros dos aún dormían para gracia de los chicos pues sabían que no habían dormido bien.
- Muy bien Percy III - leyó Apolo- Ah pero antes - tocó la frente de los recién llegados para que sepan los otros dos capítulos.
- Oh vaya - dijo Frank y suspiro - En ese entonces sí que éramos inseguros-
- Si esto va a ser largo - Lo apoyo Hazel abrazándolo.
- Sabremos todo sus secretos - sonrió macabramente la lugarteniente de Artemisa y ellos contuvieron un escalofrío.
- Veremos que más apuntamos a la lista de Percy y a las historias de la fogata - sonrió Piper.
- Muy bien- comenzó a leer Apolo.
A Percy no le daban miedo los fantasmas, lo cual era una suerte. En el campamento, la mitad de la gente estaba muerta.
- ¡Oh! los lares - sonrió Hazel.
- A mí no me gustan - se abrazó a si misma Piper- son muy molestos -
- Se entrometen en todo- la apoyo Thalía que sólo había ido a la ciudad de nueva Roma un día a ver a su hermano y esas cosas la atravesaban sin más, ni ella ni las demás cazadoras estuvieron felices ahí.
- Si se les sabe tratar no son tan molestos - movió la cabeza Frank y recordó la conversación con ese Lar, seguro que esa aparecía ahí, volteó a ver los dormidos preguntándose qué diría Percy de esa conversación aunque no era el único todos debes en cuando veían a los dormidos.
Relucientes guerreros morados permanecían fuera del arsenal, puliendo espadas eternas. Otros pasaban el rato delante de los barracones. Un chico espectral perseguía a un perro espectral por la calle. Y en los establos, un chico rojo corpulento y brillante con cabeza de lobo vigilaba a una manada de... ¿Eran unicornios?
- Seguro si eran unicornios - sonrió más Hazel- me encantan los caballos -.
- Pues entonces ya nos llevamos bien - sonrió Poseidón.
- Oh si y me llevo bien con Percy el a veces traduce para mí lo que dice mi caballo - sonrió más la chica, Hades también sonreía por su hija él sabía que ella amaba los caballos y colorear esperaba que ya no lo odiara.
- Los unicornios son bellísimos- dijo Piper recordando cuando los vio por primera vez hace una semana que estuvo en Nueva Roma ahora sin guerra, pues en el campamento solo hay pegasos. Bueno que esos también eran muy hermosos en especial Blackjack.
Ninguno de los campistas prestaba demasiada atención a los fantasmas,
- Ya estamos acostumbrados a ellos para nosotros es normal verlos por la ciudad - sonrió Frank aunque cuando recién llego le costó acostumbrarse a los fantasmas y demás cosas, vaya sustos se había pegado con ellos.
- Yo no quisiera acostumbrarme - frunció el ceño Piper- A mí no me gustan y punto - se estremeció.
- Pero tú eres griega no tienes por qué vivir ahí- sonrió Afrodita a su hija con un brillo especial en los ojos esperando su contestación.
- Pero mi novio es de ahí- sonrió ella - Así que probablemente tenga que pasar tiempo ahí- suspiro.
- Aww lo que una hace por amor - arrullo Afrodita mordiendo su labio inferior, sus sospechas eran ciertas, su hija quería mucho al hijo de Júpiter aunque aún había algo ahí que la intrigaba, como la forma en que se conocieron después de todo uno era romano y ella griega.
pero cuando pasaba el séquito de Percy, encabezado por Reyna y flanqueado por Frank y Hazel, todos los espíritus dejaban lo que estaban haciendo y se quedaban mirando a Percy. Unos cuantos parecían furiosos. El niño fantasma chilló algo parecido a «¡Greggus!» y se volvió invisible.
- Ah con razón se confundió no entendió al fantasma - dijo Hazel recordando lo de después.
- Si porque se conducía muy bien por la ciudad - asintió Frank
- El entiende sin problemas el latín- murmuró Apolo viendo al chico que dormía antes de continuar.
Percy deseó poder volverse invisible también. Después de pasar semanas solo, toda aquella atención le hacía sentirse incómodo.
- Él siempre se siente así en grandes multitudes - dijo Thalía que era la que mejor lo conocía, recordando las veces que lo vio frente a mucha gente como cuando rescataron a Nico y a Bianca de la Manticora y luego la batalla en Manhattan, suspiró no todos eran buenos recuerdos.
- En especial si lo están mirando - añadió Piper que sabía más o menos como se sentía eso cada que cambiaba de escuela y lo tenía peor con eso de sentir hasta el último detalle de las miradas con eso de ser hija de Afrodita.
Permaneció entre Hazel y Frank y trató de no llamar la atención.
- Aunque no quiera siempre llamará la atención- río Thalía y muchos dioses asintieron pues así se estaba comportando hasta ahora pues parecía querer desaparecer de la vista de todos pero aun así ellos querían verlo aún más, bueno algunos de ellos.
Poseidón veía a su hijo dormido aún se preguntaba si era buen padre en el futuro al ver en qué estado se encontraba este, no dudaba que tuviera buenos amigos pero por momentos no lucia feliz, quería saber porque otras cosas habría tenido que pasar.
-¿Estoy teniendo visiones? -preguntó-. ¿O esos de ahí son...?-¿Fantasmas? -Hazel se volvió. Tenía unos ojos llamativos, como el oro de catorce quilates-. Son lares. Dioses domésticos.
- ¿Dioses domésticos? - preguntó Piper que apenas y los había vistos y no le pregunto mucho a Jason sobre ellos simplemente no le agradaron los fantasmas.
- Si algo así, más adelante debe explicarse porque le respondí a Percy - contestó Frank mirando a la chica Cherokee y esta asintió.
-Dioses domésticos -repitió Percy-. ¿Son... más pequeños que los dioses auténticos?
-Son espíritus ancestrales -explicó Frank.
- Ves ahí está la explicación- dijo él, ella solo suspiró seguía sin entender bien eso de dioses domésticos.
- Son dioses que se encargan de velar por el bienestar de la legión es decir su hogar o familia - explicó Afrodita a su al ver su cara de desconcierto la chica asintió así le quedó más claro el asunto.
Se había quitado el yelmo y había dejado al descubierto una cara infantil que no concordaba con su corte de pelo militar ni su cuerpo grande y corpulento. Parecía un niño que había tomado esteroides y se había alistado en los marines.
Todos los dioses se quedaron viendo a Frank obviamente la descripción no coincidía con lo que veían ahora.
- En ese entonces me veía así- se sonrojo el chico ante la mirada de todos los dioses ahora sabía cómo se sentía Percy con eso de no querer llamar la atención y aun así hacerlo - Luego fui cambiando con el paso de la guerra - suspiro la verdad es que todos habían ido cambiando por la estúpida guerra, Hazel apretó su mano suavemente sabiendo que este no era un tema fácil para ninguno de ellos.
-Los lares son una especie de mascotas -continuó-. En general son inofensivos, pero nunca los había visto tan agitados.
- Claro nunca habían tenido un griego ahí- asintió Ares - Era un enemigo en sus tierras -
- Eso basta para alterar a cualquiera - añadió Hefestos.
-Me están mirando fijamente -dijo Percy-. Ese niño fantasma me ha llamado Greggus. No me llamo Greg.
Todos rieron un poco por la tontería dicha por Percy en el libro la bulla hizo despertar a Jason.
- ¿Qué paso? - se froto los ojos y por supuesto dos diosas lo vigilaban.
- Nada hermano estamos leyendo otro capítulo- respondió Thalía, mientras veía furtivamente a las dos diosas y estas esquivaban la mirada no solo de ella sino de dos dioses más, una de Apolo y otra de Poseidón, el primero porque sentía que si el hijo de Poseidón le tenía estima él también debía protegerlo y el segundo porque era su sobrino y ya había decidido que estaría bajo su protección.
- Yo quiero oír- se levantó se desperezo y se fue a sentar con Piper quien lo abrazó posesivamente viendo de soslayo a su madre con desaprobación y esta solo desvió la mirada.
- Bueno déjenme continuar - sonrió el dios del Apolo, viendo que ya estaban más controladas las diosas y el chico ya estaba con su novia, los chicos vieron a Percy que aún dormía lo cual agradecían pues no solía dormir mucho desde lo de la diosa cara de tierra.
-Graecus -le corrigió Hazel-. Cuando lleves un tiempo aquí, empezarás a entender el latín. Los semidioses lo entienden de forma natural. Graecus significa «griego».-¿Es eso malo? -preguntó Percy.
- Para ellos si - mascullo Atenea con amargura en su voz como odiaba a los romanos.
- Pero ahora ya no - sonrió Jason le alegraba llevarse bien con los del campamento mestizo en especial porque ahí estaba su novia, su mejor amigo y su Bro, Atenea se lo quedó mirando fijamente, odiaba de verdad a los romanos, nunca iba a perdonar lo que le hicieron.
Frank carraspeó.
-Puede que no. Tienes el tipo de tez griega, el pelo moreno y todo lo demás. A lo mejor piensan que realmente eres griego. ¿Es de allí tu familia?
- Ufff - bufo Thalía - Más de la familia que quisieras contar - Todos rieron.
- Es cierto él tiene mucha familia griega - río Frank recordando que hasta el caballo de Hazel era su familia más específicamente un medio hermano.
- Y romana también que yo soy su prima - sonrió la morena su padre le sonreía se veía que estaba feliz con su segunda oportunidad y parecía llevarse bien con los de los campamentos.
- Romana también es verdad porque también es mi primo y mi Bro - concedió Jason su familia había crecido mucho en ese viaje y ahora tenía mucha gente a la que quería y que lo quería no sólo por ser hijo del Dios de los cielos sino por ser Jason Grace nada más, eso le gustaba, su mirada viajo un instante hacia al pelinegro y sonrió la verdad es que eran más que primos eran hermanos, sonrió más ante esto.
A Zeus por otra parte seguía sin gustarle la amistad entre estos, bueno que ahora estaban lejos del chico, Tal vez podría intentar algo pero aún quedaba la perra del infierno contra la que se recargada el chico, tendría que esperar otra oportunidad.
-No lo sé. Como he dicho, he perdido la memoria.
-O a lo mejor...Frank titubeó.-¿Qué? -preguntó Percy.
- ¿Ya sospechabas que era griego? - preguntó Hazel viendo a su novio.
- Pues muy romano él no era - se encogió de hombros Frank.
- Si su forma de comportarse es especial - reconoció Jason que él sabía de buen comportamiento romano.
- Hasta para comportamiento griego su forma es especial - hizo una mueca Thalía, a Apolo ese comentario le parecía que ya lo había oído antes por alguna razón pero decidió dejarlo y seguir leyendo.
-Probablemente nada -contestó Frank-. Los romanos y los griegos son antiguos rivales. A veces los romanos usan la palabra graecus como insulto para referirse a alguien que es un forastero: un enemigo. Yo no me preocuparía.Parecía muy preocupado.
- Trate de que no se note - río Frank.
- Yo no lo note - dijo Hazel.
- Percy siempre nota esas cosas - sonrió Thalía él con sólo unas pocas observaciones la había leído y descubierto sus miedos.
- Es muy bueno leyendo a la gente - concedió Piper y Jason se quedó pensando en sus palabras, no mucha gente podía hacer eso.
Se detuvieron en el centro del campamento, donde se unían dos anchos caminos empedrados formando una T.
Un letrero denominaba el camino VIA PRAETORIA. El otro camino, que atajaba por el centro del campamento, se denominaba VIA PRINCIPALIS. Debajo de los indicadores había letreros pintados a mano, como BERKELEY 8 KILÓMETROS; NUEVA ROMA 1,5 KILÓMETROS; VIEJA ROMA 11.700 KILÓMETROS; HADES 3.700 KILÓMETROS (señalando hacia abajo); RENO 334 KILÓMETROS, y MUERTE SEGURA: ¡ESTÁS AQUÍ!
- Que bellas simbologías- ironizó Deméter.
- Claro y en especial la de Muerte segura - siguió con sarcasmo Hermes.
- Es mejor que te avisen para no morirte ahí ¿no? - dijo Apolo sin mucho entusiasmo haciendo una mueca y aún pensaba porque este chico le sonaba de algo incluso ahí dormido, además algo dentro de él decía que debía protegerlo y a todo lo que él proteja.
Para tratarse de una muerte segura, el lugar parecía muy limpio y ordenado.
- Es que los romanos son así muy disciplinados y ordenados a diferencia de los griegos que les gusta un poco más el desorden - dijo Hefestos.
- Por eso me gustan más los romanos además que me aman - sonreía con arrogancia el dios de la guerra y Frank suspiró, que padre que le había tocado, aún se preguntaba qué le vio su madre a él.
Los edificios estaban recién encalados, dispuestos en pulcras cuadrículas, como si el campamento hubiera sido diseñado por un quisquilloso profesor de matemáticas.
- Es que si fue diseñado por uno - asintió Jason, como le gustaba Nueva Roma pues después de todo el creció ahí, su mente comenzó a divagar, después de todo esa época fue tranquila.
- Y construido por los mejores arquitectos - sonrió Hazel, el orgullo romano lo tenía a flor de piel igual que Jason y Frank, para desagrado de la diosa de la sabiduría.
- Mentira porque Annie no lo construyó- se cruzó de brazos la lugarteniente de Artemisa, haciendo una mueca como niña pequeña y Artemisa la vigilaba de verdad que ella también era especial.
- Ah bueno por el mejor arquitecto Romano entonces- sonrió Frank porque había que darle crédito a Annabeth tenías que ser una de las mejores para reconstruir el mismísimo Olimpo.
A Atenea no le estaba gustando el asunto de los arquitectos romanos y esas cosas, ella tenía mucho para decirles con respecto a ellos y que solo eran unos ladrones que habían secuestrado y matado a los arquitectos griegos. Pues eso era lo único que sabían hacer los romanos, pero se quedó callada por la mirada que le estaban enviando Poseidón y Zeus. Ninguno de los dos tenía ánimos de escuchar sus quejas.
Los barracones tenían porches sombreados, donde los campistas holgazaneaban en hamacas, jugaban a las cartas o bebían refrescos. Cada dormitorio tenía delante una colección de banderas distinta que exhibían números romanos y animales diversos: águila, oso, lobo, caballo y algo parecido a un hámster.
- Si parece un Hámster pero es un erizo - sonrió Jason orgulloso de su ciudad y sus cohortes mientras Atenea se molestaba más con cada descripción y parecía querer carbonizar a los tres romanos ahí presentes.
A lo largo de la Via Praetoria, hileras de tiendas anunciaban comida, armaduras, armas, café, equipamiento para gladiadores y togas de alquiler. Un concesionario de carros tenía un gran anuncio delante: CAESAR XLS CON FRENOS ANTIBLOQUEO. ¡NO SE EXIGE DEPÓSITO EN DENARIOS!
- ¿Los letreros están escritos en inglés? - preguntó con interés el dios del sol.
- No - respondieron los romanos eso hizo al dios pensar más en el asunto este chico de veras no era normal.
En una esquina del cruce de caminos se encontraba el edificio más imponente: una construcción de mármol blanco con dos pisos y un pórtico con columnas que parecía un banco anticuado. Unos centinelas romanos se hallaban apostados delante. Sobre la puerta colgaba una gran bandera morada con las letras doradas SPQR bordadas dentro de una corona de laurel.
- Senatus Populos Que Romanos - dijo Jason sonriendo.
- El Senado y el pueblo de Roma - tradujo Frank también sonriendo mientras Atenea rechinaba los dientes y Afrodita trataba de calmarla.
-¿Vuestro cuartel general? -preguntó Percy.
Reyna se situó de cara a él, sin abandonar su mirada fría y hostil.-Se llama el principia.
- Supo deducir bien - sonrió Hazel.
- Él es bueno haciendo eso - sonrió con orgullo Thalía para después ver a Percy quien otra vez respiraba con dificultad Piper se volvió a levantar y le susurró unas palabras y regresó.
- No creo que funcione mucho más- suspiro a lado de Jason el hizo una mueca quería que el durmiera lo más posible porque tenía menos ataques estando más descansado.
Escudriñó a la multitud de campistas curiosos que los habían seguido desde el río.
- No todos los días llegaba alguien con una diosa en hombros - se encogió de hombros Frank - Era normal que estén de curiosos -
- Era bastante extraña la forma en que llego y sumado el hecho de que los lares le decían graecus, resultaba aún más extraño - siguió Hazel.
-Volved todos a vuestros quehaceres. Os pondré al día cuando pase revista por la noche. Recordad que después de cenar tenemos juegos de guerra.
- Si, los juegos de guerra son geniales - sonrió Jason - Aunque también me gustan los captura la bandera -
- Con Percy ahí esos juegos debieron ser interesantes - sonrió Thalía.
- Y lo fueron - se rieron Hazel y Frank recordando esos juegos, como se divirtieron en esa ocasión, fue la primera de muchas batallas que lucharon los tres juntos, se perdieron un instante en sus recuerdos.
- Ya quiero leer esos juegos - sonrió Ares se veía que había acción en ese juego.
Al pensar en la cena, a Percy le rugieron las tripas. Y al oler el aroma a barbacoa que llegaba del comedor, se le hizo la boca agua. La panadería situada al final de la calle también olía de maravilla, pero dudaba que Reyna le diera permiso para acercarse.
- Debió darle permiso estabas muriendo de hambre - hizo una mueca Jason viendo a su amigo que aún dormía.
- Sabes que Reyna primero tenía que probar que no fuera peligroso - susurró Frank a Jason no quería que la reina de los dioses se enfadara con él porque podía destruirlo si quería.
- Ya lo sé- entrecerró los ojos eso era algo que no aprobaba de los romanos no solían ayudar a las personas que llegaban, se preguntó si antes él habría actuado igual, probablemente si pues los romanos estaban hechos para desconfiar y por supuesto primero habría visto por la seguridad de los suyos antes que el bienestar ajeno, suspiro no quería perderse no de nuevo.
La multitud se dispersó a regañadientes. Algunos murmuraban comentarios sobre las posibilidades de Percy.-Está muerto -dijo uno.-Deberían estarlo los dos que lo encontraron -dijo otro.
- Eso es de muy mala educación- frunció el ceño Hestia.
- Si eso fue muy malo - concedió Jason con Frank los dos se miraron como haciendo un acuerdo tenían que hablar con los romanos eso no podía seguir, aunque bueno los chismes eran normales en cualquier lugar.
-Sí -murmuró otro más-. Que se una a la Quinta Cohorte. Griegos y frikis.
- La quinta es la mejor Cohorte - afirmaron Jason, Frank y Hazel sonriendo pero lo dijeron en voz muy alta.
- Si, la quinta es la mejor - dijo Percy despertando los demás lo vieron con preocupación no durmió demasiado, los tres que hablaron se sintieron un poco culpables por esto, el chico se levantó de al lado de la señorita O'Leary con la cobija en ese instante la perra desapareció y el vio con tristeza donde había estado.
- No te preocupes héroe seguramente las destino la llevaron a un buen lugar - sonrió Hestia.
- Eso espero - susurro él, después Jason lo tomo por los hombros y lo llevo al sofá con los demás, sentándolo a su lado.
- Ven siéntate - todos le veían con preocupación apenas y durmió eso no era bueno.
Apolo seguía viéndolo, le preocupaba la salud del chico igual que a su padre que suspiró al verlo despierto, si para los demás jóvenes era importante que duerma debía ser por algo.
Varios chicos se rieron al oír el comentario, pero Reyna los miró frunciendo el entrecejo, y se largaron.-Hazel -dijo Reyna-. Ven con nosotros. Quiero tu versión de lo que ha pasado en la puerta.
- Me sorprendió que quisiera mi versión- sonrió Hazel.
- A mí no - dijo Percy - Yo sentía que eras tú la que estaba al mando en la puerta me imagino que Reyna igual - Hazel lo quedo viendo y sonrió el siempre veía muy bien a las personas.
-¿Yo también? -dijo Frank-. Percy me ha salvado la vida. Tenemos que dejarlo...Reyna lanzó a Frank una mirada tan severa que el muchacho se echó atrás.
- Debiste ser más valiente muchacho- dijo Ares.
- Llevaba poco tiempo de estar ahí no me sentía seguro - se defendió él- Y a Reyna es mejor hacerle caso - Todos asintieron.
- Ya quisiera conocerla - sonrió Artemisa los semidioses le veían con algo de miedo no querían que Reyna fuera cazadora la seguían queriendo como Pretora.
-Te recuerdo, Frank Zhang, que estás en período de probatio -dijo-. Ya has causado suficientes problemas esta semana.
- ¿Qué habías hecho? - preguntó Jason viendo a Frank.
- Intoxique al elefante - hizo un mohín el chino canadiense recordando esa época, la verdad se había sentido muy mal en esa época, alejado de todo lo que una vez conoció, no fue fácil adaptarse a esa nueva vida y más con una guerra encima.
- Pero fue sin querer - tercio Hazel, acariciando suavemente la mano de su novio, haciendo que vuelva de sus pensamientos, Jason asintió.
A Frank se le pusieron las orejas coloradas. Empezó a juguetear con una pequeña chapa que llevaba sujeta al cuello con un cordón. Percy no le había prestado mucha atención, pero parecía una placa de identificación hecha de plomo.
- Lo es - dijeron los romanos y Percy saco su collar ahí aún colgaba la placa.
- Recuerden que ahí apenas recordaba una que otra cosa - dijo Percy y una vez más se perdió en sus pensamientos, los internados militares en los que estuvo, aquella misión rescatando a los Di Ángelo y en como acabó todo, Jason lo abrazo y regresó sacudiendo la cabeza, no debía pensar en eso si quería seguir bien.
-Ve al arsenal -le dijo Reyna-. Revisa el inventario. Te llamaré si te necesito.
-Pero... -Frank se contuvo-. Sí, Reyna.Se marchó a toda prisa.
- Eso tienes que obedecer a tus superiores - Ares parpadeo a Marte por un instante - Un buen romano sigue órdenes sin replicar - Los romanos asintieron y el volvió a ser el mismo Ares sobándose la frente, ah como le molestaba aquel asunto grecorromano.
Reyna señaló el cuartel general a Hazel y Percy.-Bueno, Percy Jackson, vamos a ver si podemos refrescarte la memoria.
- Que va a refrescar la pobre si aquí no hay nada- señaló Thalía la cabeza de Percy, él la vio mal y ella sonrió, adoraba molestarlo, cuando lo vio después de la guerra en realidad tenía muchas cosas para decirle por haber desaparecido pero no pudo porque se enteró que estuvo en aquel lugar, además que lo vio tan deprimido, se alegraba de que ahora este mejor.
El principia era todavía más imponente por dentro.
En el techo relucía un mosaico de Rómulo y Remo bajo la loba que les hizo de madre adoptiva (Lupa le había contado la historia a Percy un millón de veces).
- A todos nos los cuenta - sonrió Jason - como buen romano debes saber tu historia - Poseidón y Apolo fruncieron el ceño a las palabras de Jason, sí, los romanos debían saber su historia porque eran romanos, ahora que un griego tenga que saberlas eso no era normal y todo era culpa de Hera, por muy necesario que haya sido el intercambio, eso no estaba bien.
- Ya lo sé- asintió Percy pensando en el tiempo que estuvo con Lupa, su vista se perdió, recordaba el día que despertó ahí rodeado de lobos, cuanto miedo no sintió al principio, no fue fácil ese nuevo comienzo y con tantos espacios en blanco.
El suelo era de mármol pulido. Las paredes estaban revestidas de terciopelo, de tal forma que Percy tenía la sensación de estar dentro de la tienda de campaña más cara del mundo. En la pared del fondo había expuestos estandartes y postes de madera llenos de medallas de bronce: símbolos militares, supuso Percy. En el centro había un expositor vacío, como si el estandarte principal hubiera sido retirado para ser limpiado o algo parecido.
- Ahhh así fue como lo dedujiste - sonrió Hazel el chico se sacudió saliendo de sus pensamientos y asintió.
- Es que a este le gusta ver todo - dijo Thalía y Percy se la quedó mirando pero no dijo nada en eso tenía razón.
En el rincón del fondo había una escalera que bajaba. El acceso estaba cortado por una hilera de barrotes como la puerta de una celda. Percy se preguntó qué habría allí abajo: ¿monstruos? ¿Un tesoro? ¿Semidioses amnésicos que no eran santo de la devoción de Reyna?
- Vamos que Reyna es severa pero no exageres - reía Jason.
- Tu no destruiste su hogar no puedes hablar - se defendió el azabache suspirando se sentía culpable por haber hecho eso, pero era eso o convertirse en cobaya y un escalofrío recorrió su espalda Jason trato de calmarlo, acariciando suavemente su espalda y ganándose una mirada divertida de Afrodita oh como le encantaba la interacción entre ambos, como se apoyaban el uno al otro, eso la tenía fascinada, se veían tan monos.
En el centro de la estancia, una larga mesa de madera se hallaba repleta de pergaminos, libretas, tabletas de datos, dagas y un gran cuenco lleno de gominolas que parecía bastante fuera de lugar.
- Le gusta comer gominolas mientras hace las tácticas de batalla - dijo Jason que era el que más conocía a Reyna esto no le gustó a Piper.
- Claro el azúcar le ayuda a estar despierta - sonrió Hazel y Frank beso su mejilla los padres de ambos se los quedaron viendo esa relación era extraña.
Dos estatuas de galgos de tamaño natural -una de plata y la otra de oro- flanqueaban la mesa.
- Son sus perros - aclaró Jason como si hubiera necesidad de hacerlo.
Reyna se situó detrás de la mesa y se sentó en una de las sillas de respaldo alto. Percy estaba deseando sentarse en la otra,
- ¿Por qué lo deseabas? - inquirió Thalía.
- No lo sé- se encogió de hombros el azabache.
- Bueno tal vez sabías que ese iba a ser tu lugar - dijo Frank.
- Pero que el pretor ¿no eres tú? - vio fijamente Ares a su hijo romano.
- Sucedieron muchas cosas antes de que lo fuera, así que por un tiempo fue Percy - dijo Él con sencillez el azabache se sonrojo.
- Yo no quería ser Pretor - mascullo por lo bajo él lo menos que quería es llamar la atención o tener poder.
- Pero fuiste quien nos salvó lo merecías - le sonrió Hazel y el suspiro.
pero Hazel permaneció de pie. A Percy le dio la impresión de que debía hacer otro tanto.-Bueno... -dijo.Las estatuas de perro enseñaron los dientes y gruñeron.
- ¿Están vivos? - preguntó Hefestos con interés.
- Son como los autómatas que usted hace - sonrió Percy recordando a Dédalo luego sus recuerdos lo envolvieron más, se pudo ver a él en la guerra de Manhattan activando al Hermes de hierro pero Jason lo abrazo.
- Estas aquí eso ya pasó- le susurró al oído él sabía que estaba teniendo otro de esos flashes que les había dicho Will y trataba de traerlo de vuelta a la realidad.
Percy se quedó paralizado. En general le gustaban los perros, pero aquellos lo miraban furiosamente con unos ojos de rubíes. Sus colmillos parecían afilados como navajas.
- Es que están afiladas - sonrió Frank alguna vez le temió a los perros pero ahora estaban bien y vio a Percy que estaba siendo tranquilizado por Jason, el azabache los tenía muy preocupados y Poseidón podía notarlo.
-Tranquilos, chicos -dijo Reyna a los galgos.
Los animales dejaron de gruñir, pero siguieron mirando a Percy como si se lo estuvieran imaginando de comida.
- Esos perros te tienen un amor especial chico - reía Hermes eso bastó para traer a Percy de vuelta su risa fue estruendosa y eso lo espabilo.
- ¿Estás bien? - susurró Piper a Percy que estaba sentada a su lado el asintió.
-No te atacarán a menos que intentes robar algo -explicó Reyna-, o a menos que yo se lo diga. Son Argentum y Aurum.-Plata y Oro -dijo Percy.El significado de las palabras latinas le vino a la cabeza tal como Hazel le había dicho.
- a ver, eso sería normal si él fuera romano - dijo Apolo.
- Pero él es griego - señaló Poseidón.
- No es normal - dijo Hades todos miraron al muchacho con interés.
- No sé, yo tomé clases de Latín tal vez es por eso - se encogió de hombros.
- Si pero no creo que Quirón te haya enseñado a decir groserías- reía Jason recordando lo que había dicho y Percy también río esa frase le causaba gracia.
- Pues no sé, se me da fácil como el griego - se volvió a encoger de hombros eso sólo dejo más intrigado a los dioses no era normal que se le den fácil los dos idiomas. Zeus analizaba todo, el chico era muy poderoso, extraño y por supuesto representaba un peligro para el Olimpo.
Estuvo a punto de preguntar a qué perro correspondía cada nombre, pero se dio cuenta de que era una pregunta estúpida.
- Eso sí que hubiera sido demasiado para ti sesos de alga - reía Thalía.
- Lo sé, por eso no la hice- hizo un mohín y luego recordó la que si hizo y se escondió detrás de Jason completamente rojo ciertas diosas se mordian el labio pues el rubio se sonrojo por la acción de su amigo.
Reyna dejó la daga en la mesa. Percy tenía la vaga sensación de que la había visto antes. Su cabello era negro y brillante como una roca volcánica, y lo llevaba recogido en una trenza que le caía por la espalda. Tenía el porte de una espadachina: relajado pero alerta, como si estuviera lista para entrar en acción en cualquier momento. Las arrugas de sus ojos le hacían parecer más mayor de lo que probablemente era.
- Wow te fijaste mucho en ella - sonrió con malicia Piper y vio a Thalía.
- Sería una pena que Annie se enterara de esto - siguió Thalía y Percy se enderezo asustado.
- No por favor - susurró con miedo- No le digas a Annabeth- las dos sonrieron.
- Si ustedes le dicen a Annie yo le diré lo otro que se - Las vio Jason con una sonrisa en los labios ellas tragaron saliva y no dijeron nada más.
- ¿Qué es lo que sabes? - frunció el entrecejo Percy viendo a Jason el sólo sonrió pero no dijo nada..
-Tú y yo hemos coincidido antes -se aventuró-. Pero no recuerdo cuándo. Por favor, si puedes decirme algo...
-No te va a decir - canturreo Jason que era el que más conocía a Reyna a Piper se supone que el asunto de ella ya no le molestaba pero tampoco estaba muy contenta escuchando lo bien que la conocía.
- Ya lo sé primero saca información y después te dice - dijo Percy con la mirada perdida los dioses estaban cada vez más preocupados por su estado mientras el rubio acariciaba su brazo para traerle de vuelta a la realidad.
-Lo primero es lo primero -dijo Reyna-. Quiero oír tu historia. ¿Qué recuerdas? ¿Cómo has llegado aquí? Y no mientas. A mis perros no les gustan los mentirosos.
-ves primero información y luego tal vez te cuente - sonrió Jason recordando a Reyna, Piper solo suspiro.
- a mí me parece que debió dejarlo descansar antes de hacerle preguntas - comento Hera dejando a todos sorprendidos -¿qué? se supone que es mi héroe lo envié para ayudar no para que responda sus preguntas -
-en parte tienes razón el muchacho debió descansar primero - concedió Deméter viendo a los chicos.
-deben entender que los griegos no son bien vistos y peor si es mi hijo - suspiro el dios del mar -primero verán cuanto sabe y que tan peligroso es antes de dejarlo en paz - los romanos se vieron unos a otros el dios tenía razón Percy solo jugaba con su túnica sin prestar atención, Thalía y Piper hicieron un mohín eso no era justo.
Argentum y Aurum gruñeron para recalcar ese detalle.
-detectan las mentiras - sonrió Hefestos esos perros le interesaban.
-prefiero un polígrafo - hizo un puchero Percy y Jason se mató de risa igual que Piper.
-¿qué paso ahí?- pregunto Hermes con interés.
- Más adelante se verá - respondió el hijo de Poseidón.
Percy explicó que se había despertado en una mansión en ruinas en el bosque de Sonoma. Describió el tiempo que había pasado con Lupa y su manada, estudiando su lenguaje de gestos y expresiones, aprendiendo a sobrevivir y a luchar.
-y ahí mejoraste tu mirada asesina - se estremeció Thalía ahora la veían cuando tenía ataques en el campamento.
- eso no debió mejorarlo Lupa- se estremeció Piper que la vio en el Argo II, Percy suspiro sabía que estaba mal ver a la gente así pero no podía evitarlo lo hacía cuando estaba molesto se recargo más en Jason quien simplemente lo dejo acomodarse.
Lupa le había hablado de semidioses, monstruos y dioses. Le había explicado que ella era uno de los espíritus guardianes de la Antigua Roma. Los semidioses como Percy eran los responsables de continuar las tradiciones romanas en épocas modernas: luchando contra monstruos, sirviendo a los dioses, protegiendo a los mortales y manteniendo el recuerdo del imperio. La loba había pasado semanas adiestrándolo hasta hacerlo fuerte, duro y fiero como un lobo. Cuando estuvo satisfecha con sus dotes, lo envió al sur diciéndole que si sobrevivía al viaje, podría hallar un nuevo hogar y recuperar la memoria.
- más que nuevo hogar quería de vuelto el mío - susurro el azabache.
- Y lo tuviste tranquilo - le susurró Piper usando un poco su embrujahabla el asintió menos triste y más sereno.
Nada de eso pareció sorprender a Reyna. De hecho, pareció encontrarlo bastante vulgar... salvo una cosa.
- ¿Tú amnesia? - inquirió Hazel y el azabache asintió.
- No le sorprendió todo el viaje pues todos lo hicimos - dijo Jason - Pero que llegarás sin recuerdos y que no la reconocieras eso sí llama la atención-
- No me gusta llamar la atención- musito por lo bajo haciendo una mueca Percy y Thalía sonrió a veces él era bastante infantil pero después de la guerra no se había portado así y le gustaba ver otra vez ese lado.
-¿No recuerdas nada en absoluto? -preguntó-. ¿Sigues sin acordarte de nada?
- ¿Qué parte de amnésico no entendió? - soltó con fastidio Atenea, ella odiaba demasiado a los romanos y que la chica insista con las preguntas no le agradaba.
- No lo sé pero me está molestando que no lo dejé ir a descansar - dijo Deméter con el mismo tono que la diosa de la sabiduría.
- Él está muerto en pies y ella sólo quiere información- suspiro Afrodita.
- Ni si quiera ha dejado que tome un baño - también suspiro Hestia.
- Pero después descanse no se preocupen además que estuve en el río el agua me da fuerzas así que estaba bien - les sonrió a las diosas con dulzura que las hizo arrullar y a él sonrojarse.
- Deja de ser tan dulce sesos de alga - espeto Thalía por lo bajo - O en serio te van a secuestrar - Percy la vio y no entendió ¿Por qué harían eso? No había hecho nada ¿o sí? Pero igual no dijo nada.
-Fragmentos borrosos.Percy echó un vistazo rápido a los galgos. No quería mencionar a Annabeth.
- ¿Por qué no la quería a mencionar? - cuestionó Hefestos - Si era tan importante debiste mencionarla-
- Si, ella es lo más importante pero... más adelante se explica - dijo el azabache y suspiro esos días en que sólo se acordaba de ella fueron por mucho los más difíciles pues no podía ni estar seguro que ella de verdad había existido.
Le parecía demasiado íntimo, y todavía estaba confundido con respecto al lugar donde encontrarla.
- ¿Era por eso? - inquirió el dios de los mares.
- Si y por algo más, seguro más adelante está- Percy se quitó la manta ya no tenía tanto frío como antes.
Estaba seguro de que se habían conocido en un campamento... pero ese no le parecía el lugar adecuado.
- Tu lado griego hablando - sonrió Hades le agradaba el muchacho en especial si se llevaba bien con sus hijos aunque vigilaba bien al otro muchacho "novio" de su hija.
Además, se negaba a compartir su único recuerdo claro. El rostro de Annabeth, su cabello rubio y sus ojos grises,
- Espera - interrumpió Atenea - Repite eso Apolo - Percy trago saliva viendo a la diosa.
- Claro - volvió a leer la línea- Es la descripción de la chica - sonrió el dios del sol y vio de soslayo que Percy se sonrojaba.
- Esa suena a la descripción de uno de mis hijos - la diosa fijo su vista en Percy quien no apartó su vista de ella.
- Si, Annabeth es hija suya - sonrió él y los otros aguantaban una risita la diosa quería fulminarlo con la mirada Apolo sonrió más por lo que seguía.
Su forma de reírse, de abrazarlo y de darle un beso cada vez que él hacía algo ridículo.
La diosa de la sabiduría comenzó a hiperventilar y Percy sólo seguía sonriendo.
- Annabeth es mi novia - dijo con firmeza y sin borrar la estúpida sonrisa mientras Afrodita ahogaba chillidos de emoción.
- Awwwww que tiernos - termino por decir la diosa del amor y Atenea la miraba feo.
- Es mi hija no puede estar con hijo del cerebro de pez - señalando a Poseidón.
- A mí no me importa con tal que sea feliz ¿eres feliz con ella? - viendo a su hijo este asintió aun sonriendo- Pues por mi bien - se encogió de hombros.
- Algo le debió pasar a mi pequeña para que termine con un hijo de... este - señaló con desdén a Poseidón los semidioses ahogaron risitas por la cara que tenía la diosa de la sabiduría.
«Debe de haberme besado mucho», pensó Percy.
¡Dinmortales! su hija debía estar ciega o seguro este la hechizo, una brillante mente no podría andar con alguien como este eran los pensamientos de Atenea.
- Si que me besa mucho - susurro para si mismo sonriendo a más no poder recordando a su listilla cuanto la amaba.
- Este ya se fue a su nube de enamorados- se reía bajito Thalía y Jason asintió pero eso era preferible a un ataque Piper estaba que daba saltitos junto con Hazel por la cara de Percy ellas sabían cuánto ellos se amaban.
Temía que si revelaba ese recuerdo a alguien, se esfumara como un sueño. No podía arriesgarse a que eso pasara.
- Ahhh pensabas que ella desaparecería y no volvería a verla - dijo el dios de las forjas Percy asintió aun con esa sonrisa en su rostro.
- Yo puedo darles un romance interesante - sonrió la diosa del amor y el azabache le vio con horror y su sonrisa se borró.
- Gracias por la oferta pero... estoy bien con ella, no queremos nada más interesante - se apresuró a decir ya habían pasado por bastante como para que ella lo quiera hacer más interesante todavía.
- Mamá déjalo en paz por favor - suplico Piper y la diosa hizo un puchero pero luego sonrió y le guiño un ojo a Jason quien se escondió valientemente detrás de Thalía - A mi novio también déjalo mamá que no me gusta compartir- la diosa resoplo.
Reyna hizo girar la daga.-Casi todo lo que estás describiendo es normal para los semidioses. A una determinada edad, de una forma u otra, nos las arreglamos para llegar a la Casa del Lobo. Nos han puesto a prueba y nos han adiestrado. Si Lupa considera que somos dignos, nos envía al sur para que nos unamos a la legión. Pero en mi vida he oído que alguien haya perdido la memoria. ¿Cómo has encontrado el Campamento Júpiter?
- Si ¿Cómo lo encontraste? - Jason vio al azabache inquisitivamente este sólo se encogió de hombros.
- Eso tampoco es normal - susurró el rey de los dioses mientras la reina sonreía ella había escogido a alguien interesante.
Percy le relató sus tres últimos días: las gorgonas que no se dejaban matar, la vieja que resultó ser una diosa y, finalmente, el encuentro con Hazel y Frank en el túnel de la colina.
- Eso no explica como encontraste el cuartel muchacho - dijo Hermes.
- Sólo sé que viaje hacia el sur y mis instintos me llevaron ahí- respondió con sencillez el Ojiverde.
- Es que tu instinto no debía llevarte ahí sino más bien hacia el otro lado - dijo Atenea con la punta de los dedos en el mentón- Estoy pensando que tú no eres del todo griego - todos la quedaron viendo y luego a Percy.
- Mi papá es Poseidón y mi madre es una mortal nada más- respondió él porque hasta sus amigos le estaban mirando y se encogió en su puesto miro suplicante al dios del sol para que siga, aunque a él le encantaba verlo así sonrojado por las miradas pero se apiadó del chico y siguió la lectura.
Hazel retomó la historia a partir de ese punto. Describió a Percy como valiente y heroico, cosa que le hizo sentirse incómodo. Lo único que él había hecho había sido cargar con una vieja hippy.
- Una diosa que no es lo mismo - sonrió Hera ese paseo había sido divertido desde su perspectiva.
- Y no te quites méritos que no cualquiera ayuda a los necesitados sean mortales o dioses- le sonrió Hestia el chico se sonrojo aún más- se ve que tienes un buen corazón-
- Yo no soy heroico, ni valiente - suspiro con pesadez mientras murmuraba esto y Jason lo vio con reprobación ¿De verdad no se veía así? ¿Lo decía en serio? de veras tenía que hablar con él y descubrir el origen de esto.
Reyna lo escrutó.-Eres mayor para ser un recluta. ¿Cuántos años tienes? ¿Dieciséis, quizá?
- ¿No recuerda que tiene amnesia? - rodo los ojos el dios de los mares - No debe recordar ni su edad -
- Pues no la recordaba, tampoco es que me hizo mucha emoción recordar todo a excepción de Annabeth, mi mamá y mis amigos - se recargo en Jason mientras susurraba el rubio lo oía atentamente ¿Tan malos recuerdos eran?
-Creo que sí -contestó Percy.
- Ven ni la edad - negó con la cabeza el dios su hijo tuvo que pasar por mucho en el futuro y no quería imaginarse que más eso lo llevo a un pregunta ¿cuántos años tenía cuando lo reclamo? ¿Qué relación tenían en el futuro? ¿Era buen padre? porque no lo parecía si su hijo sufría. Conociendo a su pequeño hermano estaba seguro que retraso su reclamo, tal como hizo con Teseo.
-Si hubieras pasado tantos años solo, sin adiestramiento ni ayuda, deberías estar muerto.
- Que alientos que te daba Reyna - murmuró Frank aunque sabía que era normal en ella ser ruda pero esto le pareció un poco exagerado.
¿Un hijo de Neptuno? Tendrías un aura muy intensa que atraería a toda clase de monstruos.
- Y lo hago - suspiro cuantos monstruos no había matado ya a lo largo de su existencia y eso que aún no llegaba ni a la mayoría de edad.
-Sí -dijo Percy-. Me han dicho que huelo.
Sus amigos ahogaron unas risitas para no hacerlo sentir mal el sólo bufo divertido.
Reyna sonrió, lo que hizo albergar esperanzas a Percy. Tal vez en el fondo fuera humana.
- Oye que si es humana - río un poco Frank y Percy se sonrojo a veces solía pensar así.
- Es que tenía un semblante muy serio - se justificó el haciendo una mueca.
-Debiste de estar en alguna parte antes de llegar a la Casa del Lobo -dijo.
- Si claro, estuve en el Campamento mestizo, mi hogar - sonrió recordando lo bueno del campamento - Aunque ahí no lo recordaba - señaló al libro.
Percy se encogió de hombros. Juno había dicho algo sobre dormir, y realmente tenía la vaga sensación de haber estado dormido..., puede que mucho tiempo. Pero no tenía sentido.
- Y tal vez debí seguir dormido - suspiro él- Y así no pasaba ese infierno- susurró para sí mismo - pero mis amigos no habrían sobrevivido - una vez más su mente se fue al igual que la de los tripulantes de los siete el tal vez habría estado mejor dormido pero él fue la razón principal por la que se unieron a esa peligrosa búsqueda.
Reyna suspiró.-Bueno, los perros no te han comido, así que supongo que dices la verdad.
- Bueno al menos ahora te cree - sonrió Apolo pero vio los rostros de algunos y sabía que estaban ausentes.
- ¡Ey! despierten ya - chasqueo los dedos Thalía trayendo con eso a varios a la realidad.
- Lo sentimos - dijeron Piper, Frank y Hazel, Jason se sacudió y espabilo un poco a Percy.
- ¿Ya paso? - le preguntó por lo bajo este le vio y asintió se sacudió y se sentó bien.
-Genial -dijo Percy-. La próxima vez ¿puedes hacerme la prueba del polígrafo?
Los dioses rieron un poco ahora sabían lo que el muchacho había dicho antes.
- Pues son más efectivos los perros - dijo Frank que los conocía.
- Claro a ellos no los puedes engañar con calmantes - añadió Hazel.
- Pues el polígrafo me da menos miedo que ellos - dijo Percy todos rieron por la cara que puso y él se encogió de hombros – Al menos los polígrafos no te quieren comer -
Reyna se levantó. Se paseó por delante de los estandartes. Sus perros metálicos observaban su ir y venir.
-Aunque aceptara que no eres un enemigo -dijo-, no eres un recluta típico. La reina del Olimpo no aparece en el campamento anunciando la llegada de un nuevo semidiós. La última vez que un dios importante nos visitó en persona de esa forma... -Sacudió la cabeza-. Solo he oído leyendas sobre ese tipo de cosas. Y un hijo de Neptuno... no es un buen augurio. Y menos ahora.
- Nunca es buen augurio que un hijo mío termine ahí- suspiro el dios de los mares.
- ¿Por qué? - preguntó Thalía que no sabía mucho de eso.
- Porque se dice que un hijo de Neptuno provocó un terremoto y eso acabó con la legión- respondió Jason tapando los oídos de Percy.
- ¿Por qué tapas sus oídos? - cuestionó Afrodita aunque también lo había hecho cuando estaban insinuando "cosas".
- Porque no quiero que tenga otro flash en este momento- dijo con tranquilidad Percy sólo veía a todos sin entender.
- Es algo que les contaremos luego - zanjó el tema Thalía al ver que los demás iban a preguntar, Jason soltó a Percy. Que solo le vio extrañado.
-¿Qué pasa con Neptuno? -preguntó Percy-. ¿Y qué quieres decir con «y menos ahora»?
- Bueno ya lo explique y el menos ahora es porque los monstruos no morían- dijo Jason.
- Eso y por algo más- añadió Percy y señaló el libro antes de que preguntaran más.
Hazel le lanzó una mirada de advertencia.
- Estabas haciendo preguntas, que era mejor no contestar en ese momento- dijo la morena siendo abrazada por su novio y observada por su padre.
Reyna siguió paseándose.
-Has luchado contra las hermanas de Medusa, que no se habían dejado ver desde hacía miles de años. Has agitado a nuestros lares, que te llaman graecus. Y llevas unos extraños símbolos: esa camiseta, las cuentas de tu collar... ¿Qué significan?
- En ese momento no lo sabía pero son recuerdos de mi hogar - suspiro.
- Si ya, ya el Campamento es tu hogar lo sabemos - sonrió Thalía y le quitó importancia con la mano el río un poco.
Percy miró su raída camiseta de manga corta naranja. Es posible que en otra época hubiera tenido unas letras estampadas, pero estaban demasiado desteñidas para ser legibles.
- Ahora tengo nuevas y se pueden leer bien - sonrió y mostró su camiseta con un Pegaso en el centro y las letras Campamento mestizo por encima del dibujo sus amigos sonrieron en especial Piper que también la llevaba.
Debería haber tirado la camiseta hacía semanas. Estaba hecha jirones, pero no soportaba la idea de deshacerse de ella. No paraba de lavarla lo mejor que podía en arroyos y fuentes, y se la volvía a poner.
- Debiste sentir una conexión para no querer separarte de ella - dijo Deméter y el asintió así era por eso no la había tirado.
En cuanto al collar, cada una de las cuatro cuentas de barro estaba decorada con un símbolo distinto. En una aparecía un tridente.
- Cada una representa un año en el Campamento- saco su collar ahí se veían las cuatro cuentas que tenía- La del tridente es cuando llegue, fui el primer hijo de Poseidón en más de sesenta años -
- Bueno al menos se ve que no rompiste el juramento en mucho tiempo – dijo Deméter viendo a Poseidón. El dios de los mares solo le sonrió a su hijo.
- Al menos duro un poco más que mi marido – siseo Hera viendo a Zeus que sabiamente no dijo nada.
- Aunque no se para que huir de una profecía está igual se va a cumplir - se encogió de hombros Percy que era el que más envuelto había estado en estas.
- En eso tienes razón chico ya se los había dicho - Apolo los vio a todos que parecían aún confundidos.
Otra exhibía un vellocino de oro en miniatura.
- Ese fue de cuando mi árbol enfermo - se movió incomoda Thalía recordando esa época y la traición de Luke.
- Y tuvimos que ir a buscar una cura - siguió Percy.
- Y encontraron una copia del vellocino, no creo que les haya servido de mucho - dijo Artemisa viendo a los jóvenes.
- Encontraron el Real y gracias a eso estoy aquí- sonrió Thalía y vio a Percy esa se la debía a su primo y a Annabeth y por supuesto a Grover, claro también estaba Clarisse.
- Fue una búsqueda el Campamento estaba mal y no podíamos dejar que le pasará algo al árbol de Thalía - sonrió Percy a su prima mientras Jason se movía incómodo el no conocía mucho de esa historia.
- Quiero que me cuenten bien eso después- dijo viendo a su hermana y primo los dos suspiraron.
- En realidad esa historia solo la conocen los de la misión, pues yo era un árbol y ellos no la han contado a nadie más - respondió la lugarteniente de Artemisa y todas las miradas fueron a Percy.
- A nosotros también nos interesa esa historia - dijeron algunos dioses él suspiro más no era una buena historia para recordar pero asintió.
Zeus no dijo nada pero estaba interesado en saber ¿Por qué hablaban de un árbol? ¿Por qué su hija se sentía identificada con ellos? ¿Por qué dijo que fue un árbol? ¿Sería por eso que le veía con odio? ¿Alguien le había convertido en Árbol? ¿Quién? Y ¿Por qué?
En la tercera había grabado un dibujo de un laberinto,
- ¿El laberinto? - preguntó Poseidón preocupado que destino le había deparado a su hijo y preguntándose ¿Por qué no lo estaba escondiendo? Bueno ya habían dicho que se encontraron con Dédalo, pero una cosa es que se encontraran con el hijo de Atenea y otra que se metieran en ese lugar.
- Si, el laberinto original - se removió incómodo Percy - Conocimos a Dédalo y de ahí herede a la señorita O'Leary- sonrió suavemente amaba a su perro.
- Así que él si te dio al perro del infierno - afirmo Hades y el muchacho asintió ahora todos sólo tenían más preguntas en su cabeza estaba visto que él tenía mucho para contar.
y la última tenía una imagen de un edificio -¿tal vez el Empire State Building?- con unos nombres grabados alrededor que Percy no reconocía.
- Ahora los reconozco - su mirada se ensombreció - Es de la batalla en Manhattan y los nombres son de mis amigos caídos ahí - la tristeza y la ira lo estaban invadiendo los demás semidioses solo lo veían para ellos eran normales los ataques de ira - Ellos no debían morir todos por la estupidez de los dioses porque no pueden simplemente hacerse cargo de sus ¡Hijos! ¡Es mucho pedir que los reconozcan! ¡Ellos no merecían esto! - la sala comenzó a temblar Percy estaba de pie los dioses sólo lo veían - ¡Es su culpa! ¡Por su descuido murieron! ¡Por que... -
Jason tuvo que pararse pues se estaba formando una tormenta no podían dejar que haga eso aquí lo abrazo por la espalda el intentaba soltarse – Tranquilo, eso ya pasó ahora todo es mejor - susurró a su oído se seguía removiendo el azabache la tormenta estaba cada vez peor- tu familia está bien cálmate - seguía susurrando hasta que la tormenta cesó y el chico pareció volver en sí y Thalía fue a lado de ellos.
- Respira vamos - Percy obedeció respiraba despacio ahí noto lo que estaba por hacer.
- Lo siento... yo no quise... lo... - comenzó a disculparse mientras Jason lo Volvía a sentar entre él y Thalía.
- Ya pasó no importa - le susurraba Thalía.
- Siga leyendo por favor señor Apolo- pidió Piper el obedeció no quería esperar reacciones de los demás dioses que veían la escena entre preocupados y asustados. Zeus pensaba con más firmeza que el chico era un peligro pero una vez más estaba entre sus hijos y no podía atacarle.
Las cuentas parecían importantes, como fotografías de un álbum familiar, pero no recordaba su significado.
- Ahora lo recuerda - dijo Frank viendo con preocupación a Percy estuvo a punto de estallar en el lugar menos indicado.
- ¿Estará bien? - salió del shock Poseidón los demás semidioses asintieron aunque Percy parecía seguir disculpándose con Thalía y Jason quienes le abrazaban y acariciaban su espalda.
-No lo sé -dijo.-¿Y tu espada? -preguntó Reyna.
Percy miró en su bolsillo. El bolígrafo había vuelto a aparecer, como siempre. Lo sacó, pero mientras lo hacía cayó en la cuenta de que en ningún momento le había enseñado a Reyna la espada. Hazel y Frank tampoco la habían visto. ¿Cómo había sabido Reyna de su existencia?
- Es cierto como supo de ella - dijo Zeus viendo al muchacho le preocupaba su poder y lo peligroso que podía llegar a ser si tenía otro de esos estallidos.
- Ellos ya se conocían de antes - respondió Hazel.
- Por eso ella sabía que el cargaba una espada - siguió Piper.
Demasiado tarde para fingir que no existía... Percy quitó el capuchón del bolígrafo. Contracorriente cobró forma al instante. Hazel se quedó boquiabierta. Los galgos se pusieron a ladrar con aprensión.-¿Qué es eso? -preguntó Hazel-. En mi vida he visto una espada como esa.
- Primero porque tenía un idioma que no era latín y segundo porque se transformaba en bolígrafo- dijo Hazel sin dejar de mirar hacia donde Percy que parecía estar mejor.
- Mi espada me encanta - murmuró sin mucho ánimo el azabache tenía algunas lágrimas en los ojos.
- Ya lo sabemos presumido - le acaricio el rostro Thalía ella era quien más lo conocía y le preocupaba.
-Yo sí -dijo Reyna de forma enigmática-. Es muy antigua... un diseño griego. En el arsenal teníamos unas cuantas... -Se detuvo-.
- ¿En el Arsenal romano? - inquirió Atenea.
- No creo que sea el de ahí- frunció el ceño Hefestos.
- Ella hablaba del de otro lugar - respondió débilmente el hijo de Poseidón pero aun así todos lo oyeron.
- ¿Qué lugar? - siguió cuestionando Atenea que no le importaba la salud del muchacho estaba segura que él le había hecho algo a su hija para que terminarán juntos.
- se dirá más adelante - respondió él mientras se recostaba contra Thalía y cerraba los ojos ella acariciaba su mejilla. Artemisa sólo los veía sabía que el muchacho era diferente y que no se encontraba bien.
El metal se llama bronce celestial. Es mortal para los monstruos, como el oro imperial, pero todavía más raro.
- Si, raro y en el Campamento hay un montón- río un poco Piper.
- Es que son de armas antiguas y además que Hefestos y el señor Poseidón a veces envían cargas de ellos - respondió Thalía.
- Mi papá es genial, igual que el señor Hefestos y Leo - dijo Percy sonriendo eso los alegro mucho a los demás pues era indicio que estaba mejor.
- Soy genial - sonrió Poseidón, más que nada porque su hijo parecía estar mejor.
- Yo igual - siguió Hefestos y chocaron puños los demás rodaron los ojos claro que iba a decir que su padre era genial ¡era su padre! y el otro trabajaba con su padre.
-¿Oro imperial? -preguntó Percy.Reyna desenvainó su daga. Efectivamente, la hoja era de oro.
- No me digas - dijo Jason con ironía mientras lo abrazaba de la cintura - Y yo que pensé que era de plata - los mestizos se echaron a reír, Percy sólo sonrió débilmente no se quejó del agarre del otro.
-En la Antigüedad, el metal se consagraba en el Panteón de Roma. Su existencia era un secreto muy bien guardado por los emperadores: una forma de que sus defensores mataran a los monstruos que amenazaban el Imperio. Antes solíamos tener armas así, pero ahora... bueno, nos las arreglamos como podemos. Yo uso esta daga.
- ¿Cómo que solían tener armas? – inquirió Ares sentándose bien y mirando a los mestizos inquisitivamente – Yo he visto el campamento y tienen muchas. Además ¿Dónde está el Águila? El muchacho menciono que faltaba un estandarte y esa era el águila – el dios parecía enfurecer con cada cosa que iba relacionando.
- Pues es que hubo una misión... a Alaska – murmuro Hazel, el dios la estaba aterrando porque fuego bailaba encima de sus gafas.
- Y se perdió el Águila y las armas – término por decir Frank abrazando a su novia y viendo mal a su padre, claro que no era el único que le veía así.
- Es una misión que evidentemente aun no hacen Ares – espeto el dios del inframundo irradiando demasiado poder y el dios de la guerra le vio casi encendido en llamas – Así que deja de mirar así a mi hija –
- Si aún no se hace es evidente que aún podemos evitarla – dijo Hefestos sin levantar la vista de su trabajo.
- Ahí está tu solución, evitar que hagan la misión y pierdan eso tan valioso. Ahora cállate y deja de asustar a todos – hablo Afrodita tranquilamente pero sus ojos centellaban y el dios sabiamente cerró su boca y apago el fuego de su mirada.
- Y ¿A dónde fue esa misión? – quiso saber Hermes viendo a los jóvenes. Puesto que Ares se veía con mucho interés por esta pero no iba a hablar más si eso le ocasionaba problemas con la diosa del amor.
- Fue en Alaska – el dios de la guerra estaba anotando mentalmente lo que decía la pequeña hija de Hades. Él no iba a permitir que pierdan esas armas. Hades por otra parte comenzaba a comprender que fue lo que salió mal en aquella misión.
- Tu segunda oportunidad... los gigantes – comenzó a murmurar el dios del inframundo y luego negó son la cabeza – No puedes haber ido ahí de nuevo – Los dioses se le quedaron viendo no entendían a que se refería.
- Ah... pues si fui - respondió Hazel con una pequeña sonrisa. Hades se puso más pálido si era posible. Apolo se preguntó si debía hacerle una revisión. Debía acabar el capítulo pronto para hacerla.
Hazel tiene una spatha, una espada de la caballería. Pero esa arma tuya no es romana en absoluto. Es otra señal de que no eres un semidiós al uso. Y tú brazo...
-¿Qué le pasa? -preguntó Percy.Reyna levantó su antebrazo. Percy no se había fijado antes, pero tenía un tatuaje en la cara interior: las letras SPQR, una espada y una antorcha cruzadas, y debajo, cuatro líneas paralelas como rayas de tanteo.
Frank, Hazel, Jason y Percy se llevaron instintivamente la mano al brazo del tatuaje.
- Es algo que deberíamos cambiar esto duele como el infierno- susurró Frank que ya tenía una línea abajo del tatuaje, los demás asintieron.
Percy lanzó una mirada a Hazel.
-Todos las tenemos -confirmó ella, levantando el brazo-. Todos los miembros de pleno derecho de la legión las tenemos.
- Este es el símbolo de mi padre - Hazel lo mostró con orgullo su tatuaje y Hades con horror vio su nenita estaba tatuada sabía que era algo normal en los romanos pero aun así era su nenita. Eso le hizo olvidar por un momento hacia donde iba a ser la misión de ella.
El tatuaje de Hazel también tenía las letras SPQR, pero ella solo tenía una raya de tanteo, y su emblema era distinto: un glifo negro con una cruz con los brazos curvados y una cabeza:
- Ese es el símbolo de Plutón- Hades suspiro - En serio deben cambiar eso - él podía no ser el mejor padre entre los olímpicos pero no quería a su niñita tatuada. Bueno que tampoco quería que vaya de nuevo a ese lugar.
Percy se miró los brazos. Unos cuantos arañazos, barro y una mancha de salchicha con queso, pero ningún tatuaje.
- Ahora lo hay- mostró su brazo en el había un tridente - Que por cierto - miro a Jason y luego a Frank - Le tienen que explicar esto a mi madre – decía con seriedad.
- ¿Por qué? - preguntó Frank extrañado.
- Porque ella no me dio autorización para hacerme tatuajes - dijo muy serio y los demás lanzaron risitas. Por supuesto Percy solo bromeaba.
- Es cierto le deben una explicación a Sally - Thalía lo apoyo - Ella no lo crio para que ande tatuado - hablo lo más seria que pudo. La verdad es que quería reír y a Percy se le notaba que quería hacer lo mismo.
- Yo también tengo uno y es peor - mostró su brazo Jason que tenía el águila y doce rayas - Y nadie se quejó-
- Yo me quejó, eres mi hermano bebé deja de andar de aficionado a los tatuajes - regaño Thalía en plan hermana mayor, los demás ahogaron risitas - Vas a estar castigado por esto jovencito- Los demás se echaron a reír junto con algunos dioses.
- No puedes castigarme - frunció el ceño Jason.
- Claro que puedo soy la mayor - asintió muy seria la lugarteniente y la discusión termino porque ella lo miro feo y él se abrazó a Percy los demás rieron por la pequeña pelea.
Ares por otra parte estaba metido en sus pensamientos y como pudieron perder las armas de toda la legión y lo que era peor el Águila. Bueno no era la primera vez que la perdían pero igual eso no beneficiaba a la legión. Debía interrogar a los semidioses y descubrir más detalles de aquella misión.
-Así que nunca has sido miembro de la legión -dijo Reyna-. Estas marcas no se pueden quitar. He pensado que a lo mejor...
- Que a lo mejor venías del lado griego pero no quería creerlo - sonrió Hazel.
Negó con la cabeza, como si estuviera descartando una idea.
- No debió descartarla- reía Hermes.
Hazel se inclinó hacia delante.-Si ha sobrevivido solo todo este tiempo, tal vez haya visto a Jason -se volvió hacia Percy-. ¿Has conocido a algún semidiós como nosotros antes? Un chico con una camiseta morada, con marcas en el brazo...
- Gracias por preocuparte por mí- Jason le sonrió a Hazel - No pensé que se fueran a preocupar demasiado -
- Eras su pretor claro que lo iban hacer - dijo Percy mirándolo raro como no iban a preocuparse por él.
- Es que a diferencia de los griegos los romanos no somos tan unidos - hizo una mueca el rubio, Percy lo abrazó más.
- Eso es algo que debemos aprender del lado griego - dijo Frank y los demás asintieron.
-Hazel -la voz de Reyna se volvió tensa-. Percy ya tiene suficientes preocupaciones.
Percy tocó la punta de su espada, y Contracorriente se convirtió otra vez en bolígrafo.-No he visto a nadie como vosotros. ¿Quién es Jason?
- Es él rubio súper lindo que está a tu lado - sonrió Piper - También es mi novio - Jason se sonrojo furiosamente - Y tiene una sexy cicatriz en el labio - sonrió con picardía a su novio tomate digo a su novio a secas.
- Ya le puedes hacer competencia a un tomate Superman rubio - dijo Percy picando su mejilla con el dedo índice y todos se echaron a reír incluso los dioses, mientras otras diosas tenían sonrisas para nada santas.
- Cállate Acuaman - mascullo el primo del tomate digo el rubio dándole con el codo en las costillas a su amigo este sólo río más.
Reyna lanzó una mirada de irritación a Hazel.
-Es... era mi colega -señaló con la mano la segunda silla vacía-. La legión normalmente tiene dos pretores electos. Jason Grace, hijo de Júpiter, fue nuestro pretor hasta que desapareció el pasado mes de octubre.
- Si en ese tiempo llegue al campamento mestizo - sonrió Jason recordando que apareció con la chica más linda y un mejor amigo algo loco. Su sonrojo aun no desaparecía del todo.
- Y poco después nos vimos de nuevo - sonrió Thalía algo que había que agradecer de ese plan descabellado es que encontró a su hermano. Zeus los vio detenidamente, no comprendía muy bien eso de que su hija fue un árbol y que él tenía doce rayas en el brazo ¿qué pasó ahí? además que parecía que no se vieron por un buen tiempo, todo era extraño. Hera por otra parte ya se estaba imaginando que paso con ellos dos.
Percy trató de hacer cálculos. No había prestado mucha atención al calendario mientras estuvo en el monte, pero Juno había dicho que estaban en junio.-¿Quieres decir que lleva ocho meses desaparecido y no lo habéis sustituido?-Puede que no esté muerto -dijo Hazel-. No nos hemos dado por vencidos.
- Gracias Hazel pero sé que más de uno ya quería darme de baja - hizo una mueca recordando a Octavian.
- Sabes que Reyna no lo iba a hacer tan fácilmente- sonrió Frank. Jason asintió, después de todo ella era una buena amiga.
Reyna hizo una mueca. A Percy le dio la impresión de que el tal Jason podía haber sido más que un simple colega para ella.
- Sólo era un colega y amigo nada más- se encogió de hombros Jason y Piper sonrió.
-Solo se celebran elecciones de dos formas -explicó Reyna-. O la legión levanta a alguien sobre un escudo después de un triunfo importante en el campo de batalla (y no hemos tenido ninguna batalla importante) o hacemos una votación la noche del veinticuatro de junio, en la fiesta de Fortuna. Es decir, dentro de cinco días.
- Tú fuiste elegido de las dos formas - susurró Jason a Percy este hizo un mohín no le había gustado ser elegido pretor el sólo había aceptado para no dejar sola a Reyna mientras sus amigos llegaban.
Percy arrugó la frente.-¿Celebráis una fiesta de la tuna?
- ¿En serio? - preguntó Jason tratando de no reír pero fallando estrepitosamente igual que los demás en la sala incluyendo los dioses y Percy se sonrojo y trato de no mirar a nadie.
- Esto tengo que contárselo a Annie - reía Thalía casi rodando en el piso, después de un rato pudieron continuar, Apolo estaba feliz Percy se veía mucho mejor que hace un rato y eso era bueno.
-Fortuna -le corrigió Hazel-. Es la diosa de la suerte. Lo que ocurre el día de su festividad puede afectar al resto del año. Ella puede conceder buena suerte al campamento... o muy mala suerte.
- Creo que eligió la buena porque el Campamento aún está de pie - susurró Percy los demás aún reían y Apolo leía entre risas.
Reyna y Hazel miraron el expositor vacío, como si estuvieran pensando en lo que faltaba.
- Siempre piensan es eso pues era valioso - dijo Ares con firmeza dejando de reír.
Un escalofrío recorrió la espalda de Percy.
-¿Ya presentías que lo encontrarías? - preguntó Hazel.
- No... Es que me acordé de las gorgonas - se estremeció de nuevo, aún sin mirar a nadie y sonrojado de la vergüenza, aunque claro dos diosas vigilaban bien sus movimientos.
-La fiesta de Fortuna... Las gorgonas hablaron de ella. Y también Juno. Dijeron que el campamento iba a ser atacado ese día, y algo sobre una gran diosa mala llamada Gaia, un ejército y la Muerte liberada. ¿Me estás diciendo que ese día es esta misma semana?
- No, como crees es el próximo mes - bromeó Thalía - Porque ellos no nos mandan a misiones a contra reloj - los semidioses ahogaron risitas aunque era verdad siempre había flechas límites en misiones, los dioses se removieron incómodos en sus tronos.
Los dedos de Reyna apretaron la empuñadura de su daga.-No dirás una palabra sobre ese tema fuera de esta habitación -ordenó-. No pienso permitir que siembres más pánico en el campamento.
- De por sí ya estábamos mal con lo que pasaba con los monstruos - recordó Hazel.
- Si y más que nada Reyna, pues estaba sola y a cargo de todo - hizo un mueca Frank.
- Claro y crear más pánico habría hecho que todo se salga de control - tercio Jason pasando su mano por su barbilla su campamento paso por mucho debido a su ausencia eso lo hizo sentir mal y culpable, suspiró ¿Cuánto pasaron sin él ahí?.
-Entonces es verdad -dijo Percy-. ¿Sabes lo que va a pasar? ¿Podemos impedirlo?
- ¿Ya querías ayudar? - se sorprendió Artemisa.
- Apenas los conocías- siguió Deméter todos miraban al muchacho.
- Y no es que ellos te hayan estado tratando muy bien muchacho- Ares lo vio bajando un poco sus gafas. Aunque claro aún pensaba en esa misión.
- Tenía mis razones - dijo él algo incómodo por tantas miradas.
Percy acababa de conocer a aquella gente. Ni siquiera estaba seguro de que le cayera bien Reyna. Pero quería ayudar. Eran semidioses, como él. Tenían los mismos enemigos.
- Pero ellos no te querían ahí- dijo Hades este muchacho de verdad era especial sabía que no lo querían ahí y aun así él estaba dispuesto a ayudarlos sólo porque se parecían a él. Algo que él nunca haría por los Olímpicos.
- Aun así ellos me necesitaban y yo a ellos - respondió con sencillez, Jason le sonrió no pudo pedir un intercambio mejor, Artemisa lo seguía analizando en verdad él no se parecía ni a sus hermanos.
Además, Percy recordó lo que le había dicho Juno: no solo corría peligro ese campamento. Su antigua vida, los dioses y todo el mundo podrían acabar destruidos. Fuera lo que fuese lo que se avecinaba, era muy grave.
- Lo de siempre ellos meten las cuatro y nos llaman a nosotros para salvarlos - farfullo Thalía por lo bajo apretando los puños.
-¡Ey! - llamo su atención Percy - que todo salió bien no te preocupes - ella lo vio y sonrió no podía alterarlo esto era lo mejor que él había estado en semanas.
-Ya hemos hablado bastante por el momento -dijo Reyna-. Hazel, llévalo a la colina de los Templos. Busca a Octavio. Por el camino podrás responder a las preguntas de Percy. Háblale de la legión.
- Octavio- mascullaron todos los semidioses con odio.
- ¿Pasa algo con ese chico Octavio? - preguntó Apolo viendo el odio que profesaban a ese nombre.
- Él se convirtió en una mala persona - respondió Jason apretando los puños recordando todo lo que hizo, Percy lo tomó de la mano y Piper se paró en frente y beso su frente.
- Todos lo odiamos pero eso ya pasó Jay- le sonrió a su novio el suspiro luego sintió otro apretón de parte de Thalía y vio a sus amigos que le sonreían como diciéndole que todo estaba bien el asintió.
-Sí, Reyna.
A Percy todavía le quedaban tantas preguntas por hacer que parecía que el cerebro se le fuera a derretir. Pero Reyna dejó claro que la audiencia había terminado. Envainó su daga. Los perros metálicos se pusieron derechos y gruñeron, dirigiéndose muy lentamente hacia Percy.
- Menos mal que ya acabo - resoplo Hermes - yo estaría muerto si me hubieran hecho tantas preguntas -
- Yo también lo estaría en especial si sólo me dejan con más dudas- dijo Apolo no le gusto para nada que molesten al Percy del libro y Artemisa lo estaba notando, se preguntaba si él se pondría con Afrodita y Deméter también a querer una noche loca con el muchacho de su tío.
-Buena suerte con el auguio, Percy Jackson -dijo-. Si Octavio te deja vivir, tal vez podamos intercambiar impresiones... sobre tu pasado.
- ¡Ah! vas con el Augur. Y creo que te salió bien el augurio ¿verdad? - sonrió con aprecio Apolo el muchacho le agradaba a más de ser un misterio andando.
- Si algo así- sonrió débilmente Percy mientras Jason lo despeinaba.
- Bueno ya finalice el capítulo- dijo el dios del sol poniendo un marcador y cerrando el libro.
- Vamos a comer algo deben tener hambre - sonrió Hestia todos asintieron.
N/A: Preguntas dudas sugerencias quejas teorías y todo su amorsh aquí /._./
