Disclaimer: Obviamente los personajes son de la grandiosa Sra Cullen… bueno de la única que se puede llamar asi…osease Stephenie Meyer, yo solo juego con ellos en mi retorcida mente.
Summary: Una boda, una invitación, un ex novio confundió… Solo necesito a alguien me que acompañe a la boda. – Tal vez puedas ir con Isabella, es de nuestras mejores bailarías- ¿Qué? ¿Con una bailaría? Y no solo la bailarina, si no las decisiones que esta toma para poder salir adelante no serán del agrado de su "compañero"… logrando sacar un Edward escondido en su propio mundo.
Eres todo lo que pedía Lo q mi alma vacía Quería sentir
Eres lo que tanto esperaba Lo que en sueños buscaba Y que en ti descubrí
Tú has llegado a encender Cada parte de mi alma Cada espacio de mi ser
Ya no tengo corazón Ni ojos para nadie Solo para ti
Eres el amor de mi vida El destino lo sabía Y hoy te puso ante mí
Y cada vez que miro al pasado Es que entiendo que a tu lado Siempre pertenecí
Solo para ti-Camila
BPVO
Cuando Edward se detuvo en el estacionamiento de su edificio me quede petrificada, obviamente no sabía que esperaba ver al ser él alguien de mucho dinero, pero bueno, nunca me había preguntado donde vivía. Y digo vivir frente a Central Park solo acrecienta tu poder.
Bajamos del automóvil, y me tomó de la mano guiándome por el estacionamiento hasta el elevador, que nos llevó hasta el penúltimo piso del edificio, cuando la puerta se abrió, nos condujo hacia un pasillo y al final de este estaba una puerta negra, el pasillo se fue iluminando conforme nosotros avanzamos, al llegar frente a la puerta, marcó un numero de seguridad y con un pitido giró el pomo de la puerta para entrar.
Tanteo la pared y prendió la luz, a primera impresión me mostro una imagen que no creía, era realmente hermoso su departamento, ese tipo de lugares que ves en las revistas y dices: en mi vida estaré en un lugar así.
-¿te gusta?- me pregunto cuando vio mi mirada impresionada
-Es muy bonito… Bonito se queda corto-
-Lo decoro mi madre- me guio hacia un sillón pegado a la ventana, desde ahí podía contemplar Central Park, esto era asombroso.
-Desde mi departamento solo podía ver callejones o mas departamentos, tú ves Central Park- recargue mi cabeza en el respaldo del sillón, perdiéndome en la vista tan hermosa que me ofrecía el amanecer.
-Espero te guste la vista, ya que la veras durante un buen tiempo-
-Edward, yo no puedo vivir aquí, eso no estaría bien-
-¿Exactamente para quien no estaría bien?- pregunto sentándose a mi lado y tomando mi mano.
-Pues tú tienes una reputación, y yo, bueno, mi reputación no es nada buena ante ti, pero…- puso un dedo sobre mis labios.
-Tu reputación para mi es algo muy valioso, y aunque trabajes donde trabajes, se que lo haces por razones muy poderosas, y para mi sigues siendo toda una dama- besó el dorso de mi mano.
-Creo que a veces me sobrevaloras-
-Yo creo que no, pero como sé que esto es algo que yo no voy a ganar, deja te enseño un poco el lugar para que te familiarices-
Me tomó de la mano y me ayudo a levantarme, me enseño el comedor, la sala, la cocina, su estudio, y al final me enseño el cuarto donde yo dormiría, era grande y tenia impregnado el olor de Edward por todos lados, la cama era enorme –pero bueno en este lugar todo es enorme, digo para que me tenga que dar un recorrido de un departamento- y todo estaba con diferentes tonos de azul, oscuro, marino, turquesa, era el típico cuarto de un hombre, solo que este era de un hombre muy ordenado y elegante.
Me mostro el baño con el que contaba la habitación, y que tenía todo lo que yo pudiera necesitar.
-Aquí encontraras de todo, pero si necesitas algo más me puedes decir-
-Gracias, en serio, no deberías de tomarte tantas molestias-
-Deja de agradecer, lo hago porque quiero-
-¿Dónde dormirás?-pregunte cuando me di cuenta de que no me había mostrado su cuarto.
-En la sala-
-Pero…-
-Este es mi cuarto Bella, pero tu dormirás en el, yo dormiré en la sala en lo que acondiciono el cuarto de huéspedes, es que nunca lo he utilizado, tendré que comprar una cama- se tocó la barbilla en gesto pensativo.
-No, tú te quedas en tu cuarto, yo duermo en el sofá- caminé hacia la sala cuando me agarró y cargó.
-Edward- chillé.
-Alguien te ha dicho que eres muy testaruda-
Me sentó sobre la cama y él se puso en cunclillas frente a mí.
-No lo hagas complicado, ¿ok?, solo te quiero cuidar-
-Pero no te puedo sacar de tu cuarto-
-Eso no está a discusión, ahora, por favor, iré a buscar algo ligero para que comas, en lo que tú te das un baño si gustas, así dormirás más tranquila-
-No tengo ropa- dije apenada.
Se puso de pie y buscó en su armario, cuando regreso a mi lado, en sus manos traía un pijama negro, parecía de seda.
-Es mía, lo más seguro es que te quede enorme, pero puedes ponértela-
-Gracias- le regale una al ver su gesto.
-Ves como puedes ser buena- me dio un beso en la frente y se puso de pie- Ahora sí, tú encárgate de eso y yo iré a la cocina-
Lo vi salir del cuarto, y entonces si pude apreciarlo mejor, su habitación era muy bonita, como buena mujer me fije en su armario, y me impresiono ver todo arreglado, hasta los zapatos, y sus trajes colgados en sus respectivas bolsas.
Agarre la ropa que me había dado y entre al baño, que otra vez, casi se me cae la quijada de verlo. Tenía tina, el en su cuarto tenia tina…pegada a una ventana. Cuando yo a lo mucho había llegado a una alberca, la toque, pero no me atreví a meterme, primero le comentaría y la probaría en otra ocasión.
El baño fue relajante me quede el tiempo necesario para tranquilizarme, había sido una noche espantosa lo único que quería era olvidarla. Al salir me puse la misma ropa interior también, me quise poner los pantalones de Pijama de Edward pero por más que lo intente no pude, me quedaban excesivamente largo y tarde o temprano terminaría en el piso por tropezarme con ellos. No supe si fue la decisión correcta, esperaba que a él no me molestara, pero solo me vestí con la camisa negra de botones del pijama, me llegaba como dos manos arriba de la rodilla. Saque y peine mi cabello con lo que encontré en su tocador, nada femenino debo decir, más bien del mismo tipo del cuarto.
Nunca había vivido con un hombre que no fuera mi padre, y me ponía muy nerviosa, yo no quería ser una carga para Edward aunque a la vez era un poco emocionante porque tendría la experiencia de una pareja, verdadera para los demás, ficticia para Edward y real para mí.
Me vi en el espejo y lo supe. Mi sonrisa ligera y sincera en mi rostro, mis mejillas un poco sonrojadas de solo pensar en él y mi mirada con una paz y seguridad que solo tenía con él.
Sí, estaba enamorada y estaba contenta con eso porque me había enamorado de un gran hombre, el problema era que yo no soy la mujer correcta. Él se merece a una mujer culta de mundo, alguien a su alcance, yo no… solo me quedaba algo en esto, y es que lo disfrutaría mientras pudiera, aprendería de él, viviría cada minuto como si fuera el último, este era un trato, pero a nadie afectaba si me enamorada al fin y al cabo no saldría de mi boca nunca.
Y el día de mañana me iría cuando la boda pasara, cuando el recuperara o olvidara a su novia y solo volvería si yo pudiera ser digna de él.
EPVO
Definitivamente mi alacena no estaba muy diferente que la de Bella, necesitaba hacer una visita urgente al supermercado. Agarre un plato hondo y serví cereal que tenia, ya que cuando desayunaba en casa me gustaba comer ese, de azúcar, le serví un poco de leche y lo puse sobre la mesa.
Le hice unas rebanadas de pan tostado con mermelada, me queme un poco la mano, había perdido practica, pero después de quemar dos, el tercero quedo perfecto, hice unos también para mi, y me serví mi taza de café, ese que nunca faltaba en mi casa.
Lo iba a poner en una charola cuando la vi en la entrada de la cocina, gracias al cielo sabia controlar muy bien mis emociones, porque hubiera jurado que estaría babeando, venia vestida solo con la playera, y resaltaba mucho su piel blanca. Su cabello todavía se veía húmedo y caía algo desordenado en sus hombros, sin una gota de maquillaje, y con sus mejillas algo sonrojadas… simplemente hermosa, me gustaba tal como era, sencilla y tan ella.
-Apenas te llevaría el desayuno-
-¿puedo ayudarte?- se acercó a mí.
-No, bueno solo agarra un par de servilletas- puse todo en la bandeja y esperé a que agarrara las servilletas.
-¿Podemos comer en la sala?- me dijo cuando vio que iba hacia el cuarto-me gustaría ver el amanecer desde tu vista de Central Park-
-Claro-
Nos sentamos en el sillón que estaba pegado al ventanal, el cielo se teñía un poco de rojo, en unos cuantos minutos amanecería. Le indique cual era su desayuno y aunque lucia apenada, se comió todo, pobre de mi pequeña, era alguien fuerte, testaruda pero fuerte, mira que hacer ese ayuno por juntar dinero para la operación.
-Quiero que me des todos los datos sobre la operación de tu padre- le dije cuando terminamos de desayunar y tuvimos un momento de silencio.
-No-
-Creo que había quedado claro que yo correría con los gastos-
-Es demasiado, tal vez Ross me ayude-
-No- ahora fui yo quien corte su plática.
-Necesito que entiendas algo- tomé su mano entre la mía y le dije- Quiero que estés bien, y en este momento yo te puedo ayudar, quiero hacerlo, tómalo como mi obra de buena del mes- le sonreí y me gané una sonrisa suya- Te quiero, eres una niña muy especial para mí, y desde que te conocí eres una de mis prioridades- me acerqué más a ella y junté su frente con la mía.
Yo con mi cuerpo parecía que la envolvía. Sentí sus labios rozar los míos y su aliento tan dulce me inundo, la había extrañado tanto.
-Dime por favor que él no probó tus labios- le susurré
-No, nunca-
-Sabes que son míos, verdad-
-Si- cerró sus ojos en anticipación a lo que venía, pero había algo más importante que yo quería saber.
-¿Por qué?- bese su mejilla- no estuviste- recorrí su mandíbula- con el- mordí su cuello- si estabas- la oí suspirar- tan decidida- deposité un beso en el inicio de su cuello.
-Soy virgen- soltó tan bajito, que si no fuera porque estaba unido a ella no la hubiera oído.
-¿Qué?- me retire un poco para verla, y por su cara me di cuenta de que era algo que no me quería contar.
-Creo que es mejor que me vaya a dormir- se levantó pero la tomé por la mano.
-¿Por qué?- pregunté aturdido, muchas ideas pasaban por mi cabeza.
-Porque tengo sueño- parecía nerviosa.
-No eso no, que ¿Por qué te ibas a entregar a él si eres virgen?-
-Porque estaba desesperada y lo único que me importa es juntar el dinero de la operación, si mi padre se muere, yo me muero con el-
-No lo puedo creer- solté su mano y agache mi cabeza.
-¿estás enojado?- se puso de rodillas frente a mí para poder verme.
-No, no enojado, estoy sorprendido, lo que ibas a hacer era un sacrificio, un gran sacrificio, ibas a entregar algo muy preciado para una mujer, solo por ayudar a tu padre- recordé cuando me había dicho que no había tenido novio pero que si había salido con algunos chavos, yo me imaginaba que ella ya no era virgen, la idea no me gustaba del todo, al pensar que otro hombre la pudo tener, pero bueno, en estos tiempos ¿qué mujer de 19 años es virgen? Y más en el lugar donde trabaja. Deja de pensar en prejuicios Edward habíamos quedado que nada de prejuicios me dije a mí mismo.
La vi durante un largo momento, su mirada se veía preocupada y supe que había algo que yo no estaba entendiendo, el cielo por alguna razón me había mandado a este ángel a mi lado y me trataba de dar un mensaje y yo sentía que todavía no lo captaba. Alguien con un alma tan buena no aparece en tu vida sin tener un propósito, pero en mi jaula de oro yo sentía que todavía falta algún tiempo para entenderlo.
La jale hacia mi mientras la estrechaba en mis brazos, hundí mi cara en su cabello.
-No lo vuelvas a hacer, ahora me tienes a mí-
-Lo sé- enrolló sus brazos en mi cuello y me abrazó.
Pasaron unos instantes y de repente se puso a llorar.
-Pensé que nunca lo harías- le dije acomodándola sobre mi regazo para que estuviera mas cómoda.
-¿Qué cosa?- balbuceó
-Llorar, lo que te paso no fue nada simple, y es común que las mujeres lloren para liberar su frustración-
-Deja de hablar tanto- se rio- solo quiero que me abraces.
Solté una carcajada y la apreté más a mí, el cuarto clareo un poco y después de 20 minutos ella estaba profundamente dormida en mis brazos.
La tomé bien entre mis brazos y la lleve a mi habitación, la acomode en la cama y la cobije, cerré las cortinas del cuarto no quería que la luz la despertara más adelante. Tomé una almohada de mi cama y una cobija del armario y me fui al sillón de la sala, definitivamente necesitaba una cama para el otro cuarto, me acomode como pude, puse mi alarma para medio día ya que tenía que hacer unas llamadas y me dormí
Oí mi celular sonar a lo lejos y me dije: ¡no! Apenas me acabo de dormir, cuando contesté supe que era de la oficina, era mi secretaria que me confirmaba como todas las mañanas que me confirmaba una reunión, le dije que había tenido un problema y que no presentaría hoy y tal vez mañana tampoco, que se encargara de todo.
Cuando colgué, me quise dormir otra vez, pero quería ver que Bella estuviera bien, me di cuenta por el reloj que eran las ocho de la mañana, teníamos menos de dos horas de habernos ido a dormir. Me senté en el sillón y cuando estaba a punto de pararme pise algo y la oí quejarse.
-Me pisas- se quejo.
-¿Qué diablos haces ahí?- le pregunte cuando vi en el piso a lado de mi sillón, una almohada y las cobijas con las que la había tapado en mi cama.
-Yo no dormiré en esa cama, mientras tu duermes incomodo en el sillón-
-Eres muy terca, además- la mire sorprendido- te hiciste la dormida- la acusé y ella solo se rio
-Obviamente, si no, no me hubieras dejado confiado en tu cama-
-Eres temible-
-Lo sé-
-Bella- le dije mas tiernamente- entiende que tú tienes que descansar, te indicaron un día de reposo, por favor- me puse de pie y le estire mi mano para que me acompañara- Vamos a que te acuestes ¿sí?-
-Vamos- dijo resignada.
Recogimos las cosas del piso y nos fuimos al cuarto, se acostó y yo me senté a lado de ella.
-Acuéstate a mi lado, cuando me haya dormido si quieres te vuelves a ir a la sala- puso una carita tan tierna que me pareció ver un signo de Alice en ella.
-Solo en lo que te duermes-
-Si-
Me acomode a lado de ella, y se puso a contarme sobre la escuela, recuerdo que la escuche hablar, y después acaricio mi cabello haciéndome piojito hasta que me quede dormido, lo último que recuerdo es a ella sonriendo, me dio un beso y después el cansancio me venció.
Me desperté cuando sentí que algo se movía en mi cama, cuando lo localicé supe que mi celular estaba vibrando, no era difícil preguntarse como llego hasta aquí, yo siempre lo traía conmigo, a veces hasta inconscientemente lo cargaba.
-Diga-
-Edward, soy Alice, ¿esta Bella contigo?-
-Si Alice-
-Ahh es que estoy tocando en su apartamento y no me abre-
-Ella está en mi casa, está dormida, ¿quieres que la despierte?, aunque la verdad eso no es muy recomendable ella necesita descansar-
-No, no, está bien, yo le hablare después, gracias, salúdamela mucho, y por favor cuídate, no queremos embarazos- se rio a todo pulmón.
-Alice- le bufé.
-Hasta el que no te gusta, si bien que he visto como la ves-
-Nos vemos luego-
-Ciao, besitos tortolitos-
Solo me reí de las ocurrencias de Alice, me agradaba demasiado la duende, me gustaría tener un día una hija con el carácter de Alice. Puse el teléfono en la mesita de noche, y me gire para ver a Bella que me daba la espalda y estaba en posición fetal, profundamente dormida, destapada y cuando la toque la sentí helada. La jale hacia mí y la abrace por la espalda hundiendo mi cara en su cabello y pasando mi brazo por su vientre, la tape con las cobijas.
-Tramposa- le di un beso en la cabeza. Y así me volví a dormir.
Desperté al medio día por la alarma de mi celular, lo apague, y tantee en mi cama para abrazar a Bella pero ella no estaba.
-Bella- grité.
-¿Qué pasa?- dijo alarmada saliendo del baño con la cara mojada.
-Ah nada solo no te vi-
-Eres muy posesivo, fui a lavarme la cara- se rio mientras se subía a la cama- Ya dormí demasiado- se acomodó a mi lado.
-No, debes de dormir mas, duérmete- le ordené.
-Jajaja, ridículo, no me puedes hacer dormir nada más porque se te dé la gana-
-¿te burlas de mi?- espera había otra cosa que me sorprendió - ¿me llamaste ridículo?- asintió- debes de saber que nadie me llama ridículo y se queda como si nada-
Puse mis manos sobre su vientre y comencé a hacerle cosquillas.
-Basta- gritaba mientras reía- Por favor- sus carcajadas inundaban mi habitación y me encantaba como se oían en el- Lo siento, no más ridículo-
-Está bien- la deje cuando su cara se puso roja de las carcajadas.
Me encantaba verla así, tan feliz, tan tranquila, que no me resistí y me agache para besarla, se sorprendió pero en cuestión de segundos, se acoplo al beso, sentí sus labios tiernos y ligeros contra los míos que eran demandantes, el beso subió poco a poco de intensidad, y se pego mas a mi cuerpo.
Yo con mi mano comencé a delinear el contorno de su cuerpo pero sin dejar de besarla, dirigí mis labios a su cuello luego baje hacia su escote, desabroche unos botones, mientras besaba sus senos por arriba de la camisa, ella me envolvió con una pierna, pegándome más a ella.
Me sentía bien, dado que la deseaba, pero sabía que esto no era lo correcto.
-No puedo- le dije separándome de ella.
-¿Qué?, ¿Por qué?-
-Es que- me levante de la cama y me puse a caminar por el cuarto, tenía frustración pero sabía que hacia lo correcto- No está bien que yo te llegue a tomar en un acto de pasión-
-No quieres hacerlo conmigo…- dijo muy bajito.
-Hey yo no dije eso- la vi fijamente- solo digo que tú tienes que tomar esa decisión-
-Edward- gateo hasta el extremo de la cama donde yo estaba parado- Si yo te dijera que me gustaría dar ese paso contigo, ¿me rechazarías?- me quede plasmado de su pregunta.
-No quiero que lo hagas por compromiso-
-No lo hago por compromiso- refunfuño – sé que soy testaruda pero se pensar bien cuando son decisiones importantes, contigo tengo cosas que no conocía y se siente bien-
-¿Cosas?- de seguro materiales- ¿Qué clase de cosas?- dilo y quítame esa fachada de niña buena.
-Seguridad, tu impones y no me refiero a tu poder, tú me das la seguridad de ser yo misma, y me dejas reír cuando quiero, y estoy viviendo esto con intensidad, sacas lo mejor de mí, y me has ayudado a entender que esto que estoy viviendo es solo un mal trago y que tarde o temprano saldré adelante…-
Whoo eso si me sorprendió… yo pensé que se refería a mi protección económica.
-Pero eso no quiere decir que yo te pida algo- le contesté
-No es que me lo pidas, es que yo lo quiero hacer, no por ti… por mí, se que pase lo que pase, mas adelante me podre topar con mas hombres en esta vida, pero esto, estoy segura de que es algo que solo quiero vivir contigo-
-¿Estás segura?-
-Varios me han pedido acostarme con ellos, aun cuando vivía en Forks, y yo he decidido hacerlo contigo, claro si tu quieres… y tu no me lo has pedido, te has ganado mi confianza ciega, creo que eso dice más que mil palabras-
Tomé su cara entre mis manos y la hice verme a los ojos.
-No quiero que te equivoques, eso que tú me estas ofreciendo es algo muy valioso para una mujer… yo estaría feliz de que tú me eligieras a mí, porque sé que eres una buena mujer que ha sabido esperar y para mí es como un privilegio, pero lo más importante es que estés completamente segura… que no te vayas a arrepentir cuando no haya marcha atrás-
-Edward, estoy segura, quiero dar este paso contigo- sus ojos profundamente decididos se clavaron en los míos, y por primera vez en todo mi vida tuve miedo…
-Está bien, pero no será hoy, tampoco tenemos que hacerlo tan de prisa, que pase cuando tenga que pasar, o por lo menos dame tiempo para que sea una ocasión especial-
-¿especial?-
-Si especial- le di un beso-Te prometo que será bueno, solo que no quiero que sea algo fruto del momento-
-Gracias- se abrazo a mí.
-Bueno, ¿Qué te gustaría comer?-
-Comida mexicana de Papatzul- aplaudió como una niña.
-Hablare para que nos traigan la comida, hoy nos quedaremos en casa- sin querer no me di cuenta que lo dije como si fuera la casa de los dos.
Ese día lo pasamos en la casa, comiendo en la cama, el golpe de su labio había disminuido pero aun así todavía tenía una marca roja, ese día volví a dormir en la cama con ella, pero no paso nada… hacia tanto tiempo que no dormía con una mujer y me refiero a dormir exclusivamente.
Al día siguiente, Alice vino en la mañana acompañada de Jasper, le trajeron ropa y vieron como seguía, primero ellas lloraron en la cocina, me imagino que cuando Bella le conto todo, y al poco tiempo se fueron, por primera vez la pequeña duende no bromeo, solo tomo la mano de su novio y se fueron.
-Le tengo que avisar a la señora Cope para que haga la despensa-
-¿Quién es la señora Cope?-
-Ah ella viene dos veces a la semana a mi casa, y hace la limpieza y surte la despensa por si yo lo necesito-
-Hum, ¿Por qué no vamos nosotros a comprar la despensa?-
-¿Tú y yo?- inquirí
-Sí, tu y yo, es lo normal, si nosotros somos los que comeremos, es lógico que sepamos que compramos-
-Bueno, si quieres-
-Si- me dio un beso y se fue a dar un baño.
Una hora después íbamos entrando a Food Emporio*, me sentía raro, ya que esto era algo que nunca había hecho, pero bueno, siempre había una primera vez. Bella me comentó que el tiempo en el que ella estuviera en el departamento le gustaría hacer la comida o la cena, cosa que por supuesto acepte, tendría que probar su arte culinario.
Anduvimos buscando cereal y café, yo empujaba el carrito con las compras y ella iba eligiendo, pero me pedía opinión de todo aunque yo le decía que no era necesario. Cuando pasamos en el área de galletas ella se detuvo frente al estante vio unas con un brillo especial, pero inmediatamente se giro para seguir caminando.
-¿Esas te gustan?-
-No importa- avanzó viendo una marca de leche en el estante de enfrente.
Me acerque a esas galletas que ella no me quería decir que le gustaban, pero que se veía a leguas que así era, tomé todos los empaques que pude y los fui echando al carrito, mientras ella no me veía.
-¿Qué te pasa?- grito cuando dejo unos botes de leche en el carrito y vio todas las galletas.
-Solo dime algo y te dejo en paz-
-que-
-¿Qué tanto te gustan estas galletas?- hizo una mueca enojada.
-Mucho, pero no voy a permitir que las compres, ya te debo demasiado como para también vaciar el estante de galletas- se acercó a sacarlas cuando la detuve.
-No- agarré su mano
-Dijiste que me dejarías en paz-
-Lo dije, pero no mencione nada de dejar las galletas, además se acaban de convertir en mis preferidas-
-Ridículo- masculló- no se puede contigo- caminó por el pasillo.
Compramos de todo, hasta verduras, y carnes frescas, papel, jabón, en fin, todo lo que una casa necesita.
-Edward, deberías de estas mas al tanto de lo que compras, aparte de que es tu responsabilidad, hacer el mandado de tu casa-
-Lo intentaré-
-Bueno-me ayudó a subir todo al carro y regresamos a casa.
Acomodamos todo en la alacena, y me sorprendió ver que nunca sabía exactamente que comía, solo me dedicaba a digerir lo que esporádicamente hacia la señora Cope. Justo cuando terminamos sonó el timbre.
-Yo voy, tú termina de colocar lo que va más arriba- me dijo y salió corriendo hacia la entrada.
-Hola… ¿Quién eres?- Oh diablos, esa voz…
-Me llamo Bella-
-Mucho gusto Bella, soy Esme Cullen- mi madre…-¿esta Edward?- pregunto amablemente.
-Claro, pase, yo le hablo-
No necesitaba que me hablaba ya había oído quien era, me dirigí a la sala y encontré a mi madre observando a Bella muy detenidamente, cuando me vio como que volvió en sí y me sonrió.
-Mi vida, ¿estás bien?-
-Claro mamá ¿Por qué?-
-Porque no fuiste a trabajar- contestó mi padre que iba entrando al departamento- Eso es algo sumamente raro, que tu no vayas a trabajar-
-Bueno- ¿Cómo les explicaba que por primera vez tenía una razón para quedarme en casa?
-Lo que veras es que…- me acerque a Bella y la tome por la mano- ella es mi novia Bella Swan- mi madre abrió mucho los ojos sorprendida y hubiera jurado que mi padre se hubiera desmayado de ser posible.
-¿Tu novia?, y ¿Por qué no nos habías dicho?- mi madre se sentó y nos indicó con la mano que la acompañáramos.
-Es que era algo íntimo-
-Ah que mal educado eres Edward- después se dirigió a Bella- no le hagas caso querida, mi hijo a veces está loco, debió de haberte llevado a casa para conocernos, pero bueno, podrían ir un día a comer a la casa-
Mi madre era alguien tan buena y noble que no me preguntaría ni me juzgaría sobre quien eligiera como pareja, solo me animaría a nunca dejarla ir.
-Bueno, es un gusto conocerte, soy Carlisle Cullen, el padre de este joven- soltó una risita por el formalismo y estiro su mano, Bella se la tomó tímidamente.
-Bueno es un gusto que tengas novia hijo… pero ¿por eso no fuiste a la empresa?, tampoco es que me moleste pero se me hace raro-
-Lo que pasa es que le pedí a Bella que viviéramos juntos- Esta me vio con cara asustada por mi declaración, pero ella no sabía que entre mis padres y yo había demasiada confianza- y bueno anduvimos ocupados con eso, además de que solicitare unos días de mis vacaciones-
-¿Qué? Tú solicitaras vacaciones-
-Claro- dije enojado porque ya sabía por dónde iba todo.
-No lo puedo creer, tienes que decirme que hiciste, porque nosotros no hemos logrado en todo lo que lleva trabajando en la Constructora, que se tome unas vacaciones, y ahora por ti se quedara en casa- mi madre le dijo a Bella haciéndola enrojecer.
-No hice nada-susurró
-Claro que si, si eres una niña muy linda-
-Bueno mujer será mejor que nos vayamos, todavía tenemos varios asuntos que atender- Carlisle se puso de pie.
-Claro, pero bueno- se acerco mi madre a mí y me abrazó- Yo que pensé con encontrar a mi hijo en cama enfermo, y solo lo encuentro enamorado y feliz, que alegría- me dio dos besos y después abrazo a Bella- debes de ir a la casa pronto- le dio un beso en la mejilla- llévala- me ordenó.
-Si mamá-
-Bueno vámonos Carlisle, dejemos a los tortolitos- gritó mi madre, mientras jalaba a mi padre hacia afuera- adiós- y cerró la puerta de un portazo.
-Eso fue raro- dijo Bella después de unos minutos.
-Lo siento- me volví a sentar y ella me imitó.
-No te preocupes, aunque me extraña que tu madre tome todo tan bien, sobre todo al saber que viviré aquí-
-Es que… después de Tanya yo no he tenido ninguna relación no novia, solo pues amores de una noche, y eso les preocupaba a mis padres, y bueno te ven aquí, viviendo conmigo, tu entenderás-
-Sí, yo entiendo- suspiro tristemente, pero antes de que le pudiera preguntar algo, se levantó y se fue al cuarto.
Los siguientes días pasaron tan tranquilos y relajantes para mi, pensé que me tomaría tiempo acostumbrarme a Bella, pero no, la verdad es que era demasiado fácil, ella era alguien, que se ganaba tu confianza muy rápido, además de que cocinaba delicioso. Tomé unos días de vacaciones, y me la pasaba con ella, salíamos, íbamos al teatro, al cine, o simplemente nos quedábamos en casa, pasando momentos románticos, entre ella y yo había demasiada atracción, que normalmente nos besábamos o yo la abrazaba nada mas la tuviera a mi alcance.
La operación de su padre se pospuso, dado que al final de todo el donador no era compatible, fuimos al hospital aquí en New York donde lo atenderían, y después de hablar con el doctor, pague un tratamiento más caro que el que Bella pagaba, pero era mejor, además de que contrate una enfermera para que se fuera Forks a cuidar a mi suegro.
Obviamente me gane una pelea campal con Bella, pero la convencí y tranquilicé diciéndole que pensara en su padre. Aunque no le pareció, sabía que era lo mejor, le tuvo que decir a su padre que ella pagaba la enfermera y el nuevo tratamiento, cosa que no le extraño a Charlie dado que Bella siempre había corrido con los gastos, y prometió ir pronto a visitarlo.
Mis amigos venían seguido al departamento, habíamos hecho un buen grupo entre Emmet, Rose, Jazz y Alice, junto con nosotros. Obviamente Rosalie mando de vacaciones a Bella y le prohibió regresar a trabajar hasta que no estuviera recuperada… pero bueno eso es algo de lo que me ocupare después.
Así pasaron dos semanas, y Bella y yo cumplíamos un mes de pareja, un mes que sentía que había sido de los mejores de mi vida. Deje el vestido sobre la cama y me senté ahí, yo estaba casi listo, solo me faltaba la cortaba, pero la pondría al salir. Ella salió envuelta en su toalla y se sorprendió de verme ahí, no acostumbraba entrar cuando ella se vestía.
-Perdón, solo vine a dejarte tu vestido-
-¿Qué?-
-Si tu vestido, Alice lo escogió, es un regalo mío-
-No debiste-
-No empieces- me reí,- te espero- y Salí del cuarto.
Me senté en la sala a ver un partido de los Yankees, paso hora y media después que Bella salió del cuarto con su hermoso vestido y parecía toda una princesa.
-¿Lista?- dijo con duda.
-Lista amor te ves hermosa- me vio raro, pero no dijo nada.
Se veía irreal en ese vestido verde aqua largo y de satín, e iba con su cabello recogido, de su cuello colgaba un hermoso collar de diamantes que yo le había regalado a juego con unos pendientes. Me acerque a ella y le di un beso.
-Sera la mujer más guapa-
-Oh calla-
Me iba a hacer mi nudo de la corbata para poder irnos cuando ella la tomo entre sus manos y me arreglo, me gusto como se veía esto, ella preocupada por mi apariencia, me acomodo el cuello de la camisa.
-Listo-
-Vámonos-
Iríamos a una cena de Arquitectos, un evento del cual no me había podido zafar y que era importante, me dirigí en mi Aston al Marriott Downtown, cuando llegamos todos veían a mi novia, y no era para menos, era su primera aparición en público como tal. No la hice pasar por tantas presentaciones, dado que se veía muy nerviosa, le lleve directamente a la mesa de mis padres, donde estaban Jazz y Emmet con sus domadoras.
Al llegar Bella se relajo, y en seguida se puso a platicar con sus amigas y mi madre, todas le decían lo hermosa que se veía, yo me encargue de lo mío, fui rápido con las personas que me interesaba hablar y cuando estuvo arreglado los negocios, hice mi escapada, tenía que ser rápido.
BPVO
-¿Alguien sabe donde esta Edward?- pregunté.
-No- se rio Alice muy nerviosa y Rosalie la siguió
-¿Dónde?- levante mi ceja de manera inquisitiva.
-No sabemos, tienen más de una hora que salió con Jasper y Emmet- se defendió Alice
-¿paso algo malo?-
-Tranquila, no paso nada malo, si no, ya nos hubiéramos enterado- ¿y si me había dejado aquí en medio de tanta gente que no conocía? Bueno tendría que irme con Alice a su casa… empecé a maquinar mi plan de escape.
-Se puede saber ¿Por qué mi hermosa novia tiene ese gesto de molestia?- me susurró en mi oído, automáticamente sonreí
-Volviste, pensé que me habías dejado aquí-
-Por supuesto que no- dijo fingiendo enojo- Pero bueno- me beso deliciosamente, suave y tentador, solo como el sabia-¿Por qué mejor no nos vamos a casa?- dijo cuando estuvieron libres sus labios y me di cuenta de que estaba sentado donde estaba Alice a mi lado, ni siquiera me había dado cuenta que mis amigas ya no estaban ahí.
-Sí, vamos a casa- lo jalé a mi devolviéndole el beso.
Después de andar dando nuestro espectáculo de besos por el evento, lo mejor era irnos, nos despedimos solo de la familia y nos retiramos discretamente.
Durante todo el camino, cada vez que había un semáforo en rojo nos besábamos, era como si esta noche no pudiera dejar su boca en paz, llegando al departamento fue otro cuento, todo el pasillo fuimos abrazados y besándonos parecíamos un par de adolescentes, yo recorría su espalda con mis manos, no supe como entramos pero de un momento a otro me vi en la sala.
-Espera, quédate aquí, 5 minutos-
-¿Qué?- porque me cortaba tan brusco
-Hazme caso- y se fue hacia la habitación.
Tardo un par de minutos en salir y me tomo de la mano, me llevo hacia el cuarto con su mano sobre mis ojos, cuando entramos percibí un olor a Rosas, muy delicioso, me hizo caminar un poco y me descubrió los ojos.
-Ábrelos-
Cuando hice lo que me pidió me quede sorprendida, nuestra habitación era iluminada por muchas velas, la cama que antes teníamos ahora, contaba con dosel y las cortinas de gaza caían a su alrededor haciendo el interior de la cama algo misterioso pero excitante, y sobre el piso miles de pétalos lo adornaban.
-Esto es…- quería encontrar una palabra para decirle lo que sentía pero no la encontraba así que le dije las más cercana- increíble-
-¿te gusta?-
-Mucho- se acerco a mí y me tomó de la cintura.
-Sabes que me puedes decir que no en este momento… ¿estás segura?-
-Estoy segura, yo no tengo dudas-
-¿Ni una sola?, te puedes arrepentir todavía-
-No, ni una sola- me puse de puntitas y lo bese, puse mis manos en su cuello y jale mas a mí, haciendo que jadeara de la sorpresa.
Me beso con pasión, me beso de una manera que nunca lo había hecho, porque sabía que a partir de esta noche cambiaria todo, y yo estaba feliz de eso, había tomado mi decisión y sabía que era la correcta.
Sentí sus manos recorrer mi espalda hasta mi cabeza, donde soltó el prendedor que amarraba mi cabello haciéndolo caer libre por mi espalda.
Dejo mis labios para dedicarse a mi cuello, donde sentí que dio un beso algo fuerte, eso me dejaría un morado, caminamos un poco hasta pegarme al poste de la cama.
-¿Confías en mi?- me preguntó y su voz sonaba tan ronca que me produjo una sensación rara en mi cuerpo.
-Sabes que si-
Me dio un beso en los labios pero muy rápido y me tomo por los hombro y me giró, quedando el atrás de mi, sus manos recorrieron mis hombros y después fueron remplazados por sus labios, me gustaba demasiado la delicadeza con la que hacía cada movimiento, me sujeté del poste y recargué mi frente en el.
Sentí como empezó a bajar el cierre de mi vestido, poco a poco, hasta que lo soltó, y sentí mi vestido caer en mis tobillos, mi corazón latía a mil por hora.
Pero era felicidad… esta noche me dejaría amar….
Hola por fin.. es que nombree.. ustedes no saben todo lo que paso para subir este cap... pero soy libre y regreso a mis historias... :D al fin...
Cap dedicado a : MI porque es mi cumpleaños y me lo queria regalar... :D ojala que me regalen a Edward ojala ojala (yn)
tambien dedicado a mi hermosa amiga Maggice :D que estuvo conmigo al pie del cañon con esta historia y junto con mi preciosa Ruby que normalmente me bettea pero ahorita anda de loca por algun lugar del mundo :D asi que si hay horrografia disculpenme :D
Y bueno.. espero los guste ya que es un cap muy largo que me esforce demasiado... ahh otra cosa.. les recomendaria que hoy en la tarde o mañana se pasaran por mi blog.. pondre una pequeña aclaracion sobre este fic... digo no es nada que interfiera en la historia.. pero talvez les aclare dudas que tengan.. de pk Bella va tan rapido... en fin... si desean lo colgare pronto para que lo lean y entiendan que pasa por mi retorcida mente... ahi esta el link en mi perfil uno que dice Eterna enamorada o algo asi.. ahora no relaciono bn ando medio dormida...
Ahora si me voy... las amoo :D grax por seguirte pasando... me regalas una sonrisa que son gratis y me hacen reketefeliz :D
