Este es el cuarto capitulo de mi primer fanfic, espero que les guste porque ahora empezaremos a tener un poco de acción, les recuerdo que Naruto no me pertenece, solo Greyson Sanders, ahora será conocido como Shirohane Hibiki por los habitantes de Konoha

Capitulo 4: Una masacre en el orfanato

El joven Naruto y yo salimos juntos de la torre encaminándonos hacia el orfanato mientras que en el horizonte el sol se encondia bañando toda la aldea con un tono naranja alertando a todos que era hora de cerrar las tiendas en especial las dulcerias (yo los llamo kiosco) que parecían que se apuraban al ver que el rubio se aproximaban, cada paso que daba entendía mas su tristeza, era algo que ambos compartían ya que también me miraban mal y murmuraban algo señalándome de forma no demasiado descrita y diciendo cosas obviamente no sanas a juzgar por como fruncían el seño y el tono de enfado de sus voces me hacían preguntar que diablo tenían en contra de el, era nuevo aquí y parecía que tenía mala fama por arte de magia, al menos no era la primera vez que me convertían en un paria pero al menos yo tuve una razón para serlo, pero el infante era todo otro caso ya que definitivamente era demasiado joven para hacer algo malo y en caso de haberlo hecho no era posible echarle la culpa ya que seguramente no entendía que había hecho.

-Naruto-kun- le llame en espera de que esos ojos tristes vuelvan a mirarme -¿porque todos te miran así?-

El infante volvió a mirar el suelo y me hablo con una voz algo quebrada -No lo se, algunos dicen que mate a muchas personas pero yo no hice nada, lo juro- me contesto al borde de las lágrimas mientras algunas gotas caían sobre sus bigotes los cuales eran como mínimos extraños pero era mejor dejarlo para otro momento, seguramente el Hokage pueda darme la información que necesite.

En el camino había muchas cosas interesantes ahora que podían entender mas su interno pero algo llamó mucho su atención. hombre y una mujer embarazada ambos adultos, y seguramente casados por su proximidad caminaban por la calle en dirección contraria a la nuestra, podría ser algo normal si no fuera por los ojos blancos de la pareja que me dejaron perplejo haciendo que mis piernas se nieguen a seguir caminando, el hombre no me llamaba tanto la atención, pero la mujer si ya que siempre tuvo un lado suave por las mujeres embarazadas lo que le permitió darse cuenta de que algo andaba mal -Naruto espera aquí- le ordene, el rubio me miro raro preguntándose la razón de la parada.

-Disculpe señorita, se encuentra bien?- le pregunté cortesmente a la señora, el hombre intuitivamente dio un paso al frente superponiéndose ligeramente frente a ella, era un gran signo de su amor hacia ella, pero la mujer le sonrió a su esposo y luego a mi -Si, me encuentro bien, solo algo cansada porque lo preguntas pequeño?- respondió con suaves gestos, era obvio que era una familia importante por lo que me preocupo un poco mas

-Con su permiso- le dije antes de acercarme a ella y mirar su rostro detalladamente notando no solo unos ojos con poca vida pero al mismo tiempo brillantes llenos de deseo de vivir, signos de decaimiento aquí y allí que podrían hacerse pasar por efectos secundario del embarazo pero no era así, había visto suficientes mujeres en su estado y series de medicina para tener una idea de lo que le ocurría -Se que no es mi lugar decirle esto pero ... honestamente necesita ir al hospital, no soy medico pero parece que esta siendo intoxicada de forma lenta y acumulativa-

No hacia falta decir que el orgulloso hombre casi se le revienta una vena de la frente al acercarme tanto a su esposa y estuvo al borde de golpearme cuando le comente de mi sospecha -¿Insinuas que alguien en el honorable clan Hyuuga esta envenenando a mi mujer?- justo cuando pensaba que no tendría que encontrarme con orgullosos cabrones que usan el nombre de su familia para sentirse como dioses y destruir cualquier oposición me encuentro con este cretino

-No estoy insinuando nada, puede que tenga razón, puede que no, pero una mujer en su condición debe hacerse ver por un medico para asegurarse de que todo ande bien, lo que decidan hacer ahora es su responsabilidad no mía, adiós y que tengan un buen día- luego de una reverencia, camine unos pasos para atrás antes de darme vuelta y reunirme con Naruto, el hombre se veía desconcertado de escuchar tal seguridad y cortesia de un niño tan pequeño que a juzgar por sus ropas no pertenecía a ninguna familia importante, antes de que pueda decirle a su esposa sobre ir a casa esta lo interrumpe diciéndole que en verdad quería ir al hospital ya que por alguna razón los anciano del clan no querían y ahora esto le resultaba muy sospechoso.

Luego de unos minutos a pie llegaron frente al orfanato, era un gran edificio de madera oscura similar a una iglesia mirándolo desde afuera con un reloj en la parte de adelante que les informaba a los niños cuando era hora de entrar, en el instante que quedamos a una distancia visible el efecto en los niños fue inmediato, no solo todos pararon de jugar y nos miraban de una forma que me hacia sentir como el ser mas menospreciado e inmundo del universo, no faltó decir que pronto salió una especie de sacerdotisa conocidas como Miko con una cara de furia mas que evidente en su rostro enfocando todo su odio hacia el rubio, era una lastima ya que tenía un rostro hermoso, excelentes curvas y su atuendo tradicional se veía mas que excitante ... maldita mente sucia

-¡Como te atreves a volver asesino!- exclamó completamente enojada -Te dijimos que nunca en tu vida vuelvas a pasarte por aquí- no entendía porque actuaba así pero el hecho que toda la gente afirmara con la cabeza me hacia que mis deseos de matarlos aumente, nadie se esperaba que diera un paso al frente de una forma tan decidía al frente y los enfrente -Estamos aquí por orden del Hokage en persona para recoger sus pertenencias, cualquier intento de interferencia será considerado como un acto en contra del Hokage y de la aldea, ENTIENDEN?- les dije con potencia en mi voz mientras les mostraba el sobre en el cual se podía leer claramente la letra de su lider y que estaba dirigida al orfanato, los presentes no podían creer tres cosas, primero era que estaba defendiendo al rubio, segundo que le estaba haciendo frente a la Miko mas temida de todas haciéndola retroceder un paso y tercero era que actuaban por orden del Hokage pero todos pensaron luego de unos segundo que era una mentira hasta que notaron la carta.

-Eres una mierdecilla con agallas para enfrentarte a mi de esa forma pero no dejare que esa cosa pase- dije apuntando con el dedo al encojido Naruto el cual se veía agobiado por la marea de miradas hostiles -No se quien eres o quien te crees y no me importa, estamos aquí para sacarlo de este agujero infernal, así que podemos hacerlo por las buenas o por las malas- le pregunté haciendo sonar los nudillos demostrando que iba en serio.

La mujer lo pensó un momento y los dejo pasar al interior el cual todo estaba hecho de madera, cerca había una puerta que indicaba que la que estaba acargo estaba allí así que era mi oportunidad -Naruto quiero que vayas a tu habitación recojas todas tus cosas y regreses aqui, no hables ni te detengas, ahora ve- el niño me miro y afirmo con la cabeza antes de salir disparado hacia arriba de forma sorprendentemente sigilosa considerando aquella velocidad, ahora tenía que entregarle la carta y salir de aqui antes de que algo ocurra, con mis puños cerrado golpee la puerta de madera tres veces antes de que una voz feminina y anciana me diga que entre.

La oficina era similar a la del Hokage pero muchos menos espacioso y lujos pero la idea estaba, estanterías llenas de libros a los costados una ventana en el fondo y unas fotos en los muros en donde había muchos niños y diferentes años escritos debajo como leyenda, note algo extraño, esa miko que se encontró en la puerta le sonreía a la cámara de forma feliz, porque ahora estaba enojada? -¿Cual es la razón de tu visita joven caballero?- le preguntó la anciana, ahora mismo estaba haciendo unas apuestas mentales sobre cuanto le duraría la buena actitud la cual seguramente era una mascara

-Vengo a entregarle esta carta por de parte del mismisimo Hokage- la mujer me miro con curiosidad por un momento y luego temblo ligeramente cuando le entregué la carta confirmando su precedencia, sabía que algo malo le ocurriría a ella, pero no opción mas que abrir la carta y leerla, su rostro ya arrugado se contrajo como su estuviera chupando un limón bien ácido, luego de terminar de leer dejo la carta sobre la mesa y cerro los ojos un momento antes de golpear la mesa con su puño cerrado -maldito demonio infernal- exclamo escupiendo su veneno por todos lados mientras que en mi cabeza tres vocecitas celebraba su victoria en la apuesta mientras que las otras 5 posiblidades le reprochaban su suerte, la anciana me miro con una furia descomunal dejando de lado su lado gentil -Tomalo y dile a ese maldito que nunca mas quiero verlo en su vida, SAL DE UNA VEZ- la mujer gritó golpeando la mesa una vez mas, mi mision había terminado.

Al salir de la habitación una de las posibilidades le dividió sus ganancia a la mitad y se las dio a las otras dos posibilidades mientras se despedían de esta, ahora quedaban dos posibilidades y esperaba que sea la que yo deseaba, pero pronto me di cuenta que no fue así, salí corriendo por el hall y llegue a la puerta en donde todos lo niños se juntaron alrededor de Naruto para empezar a darle una paliza nivel legen ... (esperen) .. dario, de no ser por mi pasado y mi auto-control habría perdido mi compostura pero ahora no tenía mas opción mas que enojarme, y créanme que estaba muuuy enojado, con puños y patadas llegue al centro del área en donde ayude al rubio a levantarse del piso mientras que los demás nos rodeaban en un circulo, a la distancia la miko nos miraba pero no hacía nada para detener todo esto.

-Naruto, se que se ve mal pero cúbreme la espalda y cubriré la tuya- nos pusimos espalda contra espalda listos para pelear, hubiera sido una retirada pacifica de no ser por el barbarico lider del grupo que comando a todos a atacar, era una desventaja mas que admirable 2 contra 20, hubieran sido mas de no ser porque las chicas y algunos chicos pensaron que esto no era necesario y que preferían ir a jugar a otro lado, el resultado de la batalla quedo grabado en la mente de los que la presenciaron, todos esperaban que nosotros fueramos aplastados pero no fue así, incapaces de atacarnos por la espalda fueron sorprendidos por una ejemplar muestra de trabajo en equipo en donde no solo se defendían entre ellos si no que también cambian de oponente para tener la mayor ventaja posible, mientras que yo demostraba tener conocimientos de taijustu según ellos, Naruto mostraba ser capaz de resistir una enorme cantidad de daño físico seguramente producto de numerosas palizas de ese tipo.

Lastimados, con la mejillas inflamadas, un ojo negro cada uno y numerosos raspones llegamos a la torre del Hokage sintiéndonos como los reyes del mundo luego de salir de una batalla de esas proporciones, que a comparación con el enemigo estaban sanos como una manzana, no tenían ni lesiones, huesos rotos como había sufrido sus contrincantes, luego de presentarle nuestro informe al anciano este se mostró indignado por el accionar del personal y los niños, como respuesta final el líder de la villa miro a naruto con sus cansados ojos

-Naruto a partir de ahora vivirás en un departamento de la villa, recibirás dinero para que puedas mantenerte y podrás empezar la academia ninja para cumplir tu sueño de ocupar mi asiento- los ojos del niño se iluminaron, a pesar de que lo habían expulsado y casi dado una paliza el día parecia estar mejorando exponencialmente -¿De verdad jii-san? ¿Podre ser un ninja?-

El anciano le sonrió amablemente y le afirmo con la cabeza, el niño la abrazó con fuerza feliz de salir de aquel lugar y dar un paso mas hacia su sueño, ahora entendia porque el rubio estaba tan apegado al líder, seguramente era la única persona en este lugar que lo trataba como un ser humano. -Ahora en cuanto a ti Hibiki-kun, también te daré un departamento próximo al de Naruto y también podrás asistir a la academia ninja- el anciano me gruño un ojo captando el mensaje, podría mantener un ojo en el niño y empezar una nueva vida, sabía que tendría que soportar a un montón de mocosos pero al menos podría intentarlo antes de tirar la idea abajo, después de todos era una academia de ... esperen un segundo, ¿NINJAS?, ¿toda la gente haciendo cosas raras a la luz del día y frente a todos eran ninjas?, o dios esta puede ser mejor de lo que esperaba.

Los dias pasaron y los dos niños Hibiki y Naruto descubrieron que se sentian conformes con la presencia del otro a tal punto que se llamabran entre ellos nii-san y otouto (hermano mayor es Hibiki y hermanito) y que decidieron vivir juntos para reducir gastos y mantener las cosas en orden, después de todo el rubio aun era un niño de 5 años mental como físicamente.

Ahora todos en la villa estaba concientes de su existencia y su cercanía a su odiado demonio, las cosas fueron peores cuando escucharon lo que ocurrió en el reformatorio en el cual uno de los derrotados les dieron el titulo de "Duo demoníaco" nombre que llego a los oidos de los adultos y enseguida genero una pila de falsos rumores que hiceron sus vidas mucho mas difíciles pero juntos lograron superarlos