La vida de Kamanosuke se vuelve a complicar
ADVERTENCIA: yaoi / dub-con / lemon
*no apto para menores de edad*
Kamanosuke se despertó como de costumbre, tal vez un poco más tarde de lo habitual por lo cansado que estaba de atacar árboles y bandidos la noche anterior. Este día iba a mantenerse, como últimamente, lo más alejado del pirata como fuera posible, se quedaría al lado de Sai- no, eso terminaría como ayer: Izanami haría problemas, su hermano vendría y le propinaría un golpe en la cabeza…. A Yuri todavía le dolía el golpe de ayer, así que desechó la idea. Mejor iría al bosque a jugar con la comadreja. Tan sólo pensar en el pequeño animal peludo hacía aparecer en su rostro una sonrisa. Se arregló un poco el cabello y tomó el desayuno que habían dejado frente a su puerta como todos los días.
"esto está bueno. Ese Sasuke sí que sabe cocinar" pensó Kamanosuke mientras terminada su desayuno. Luego se puso de pie, cogió sus implementos de baño y salió hacia el pasillo. Al inicio no se dio cuenta pero poco antes de llegar a los baños se percató de lo silencioso que se encontraba el lugar.
"Ni siquiera la odiosa de Izanami me ha dado el encuentro. Mejor" Yuri supuso que estarían todo reunidos con Sanada hablando de alguna tontería, así que tendría el baño solo para sí. Sin pensar más en el asunto, ingresó al baño, se quitó las ropas –que colocó sobre una mesita en el vestidor- e ingresó a la poza de agua caliente
"Rokuro sabe hacer su trabajo, siempre calienta el agua como a mi me gusta" pensó el pelirrojo mientras sus mejillas se sonrojaban por el calor de la habitación. Sentía como sus músculos se relajaban y su mente se quedaba en blanco a la vez que cerraba los ojos. No más piratas acosadores, ninjas tocándole la cabeza, sentimientos raros y dudas ya no turbaban su mente, todo estaba en paz. A diferencia de las pozas de baño que visitaron en el pueblo, ésta era más pequeña y en declive, ya que una parte tenía el agua hasta el tope mientras que en el otro lado llegaba casi a la mitad del muro de piedra, por lo que Kamanosuke se sumergió en la parte más honda, sólo dejando fuera su cabeza, con sus cabellos sueltos color fuego desplegándose a su alrededor.
Sin que el pelirrojo lo notase, un par de ojos oscuros lo miraban desde un extremo de la habitación. Le habían estado observando desde que ingresó al baño, desde que se quitó las ropas. Cansado de sólo mirar, Jinpachi decidió hacer conocida su presencia. Tiró al suelo el cigarrillo que estaba fumando y lo aplastó con el pie antes de dirigirse a Yuri.
"No sabía que a las gatitas les gustaba mojarse. Debes ser una muy especial"
Kamanosuke, sobresaltado, abre los ojos y se sorprende al ver a Jinpachi en el baño, parado frente a la poza, completamente desnudo. No sabía si ver al pirata sin ropa o el calor del agua era lo que le hacía ponerse colorado, pero no quiso pensar más en un asunto tan molesto, estaba en problemas.
"Lárgate de aquí pirata de mierda. Y no me llames así! Ya me cansé de tus jueguitos. Si te me acercas te mato, ¿¡entendiste pendejo!" amenazó Yuri, con toda la furia y determinación que pudo transmitir a través de su mirada y voz. Unos ojos asesinos, verdes, miraban a Jinpachi con ira. Sin embargo esto no pareció intimidar al pirata, más bien le hizo esbozar una sonrisa de satisfacción, una sonrisa depredadora.
"Esos ojos me gustan gatita. No estoy jugando chico, debo despejar mis dudas y tú vas a ayudar lo desees o no. Niégalo todo lo que quieras pero ese día tú estabas gimiendo de placer, Kamanosuke." En un movimiento rápido, el pirata caminó hasta la poza y se metió al agua. Yuri no tuvo tiempo de reaccionar, sólo de alejarse un poco. Jinpachi, para evitar que se distancie más y aprovechando los movimientos lentos del chico debido al agua, le sujetó con fuerza de la muñeca izquierda.
"No lo hagas más difícil chico. Sin tu kusarigama no eres más que un muchachito indefenso junto a mi, así que no te resistas o si no te va a pesar"
Yuri hizo caso omiso de sus palabras e intentó zafarse de su agarre. Le arañó, intentó golpearle, patearle y demás mientras maldecía a viva voz, esperando tal vez que alguien le oyera. Jinpachi parecía más divertido por todo esto. Ver luchar a Yuri, verlo pelear y oponérsele a pesar de que sabía que era en vano, era muy excitante. Dominar a esta fierecilla iba a ser todo un placer para el pirata. Le cogió la otra muñeca y colocó sus manos por sobre su cabeza roja, contra la pared de piedra.
"Nadie va a venir si es lo que esperas que ocurra. Todos han salido a solucionar un asunto en el pueblo de al lado. Volverán en 2 días. Yo nos propuse como voluntarios para cuidar del castillo. Parece que no consideraron importante avisarte anoche, Kamanosuke. Eso pasa cuando llegas tan tarde del bosque para esconderte de mi." Los ojos de Yuri se abrieron muy grandes –el pirata sabía dónde había estado todo este tiempo, debía haber estado observándole- antes de devolverle al pirata una mirada furiosa y patearle en la ingle. Aunque no fue muy fuerte debido al agua, fue sorpresivo y consiguió que el pirata deje ir sus manos. A toda prisa, Yuri se dirigió al otro lado de la poza con la intención de alejarse del pirata y escapar, pero Jinpachi se recuperó rápido y rodeó su cuerpo por detrás.
"¡Suéltame degenerado! Ya te dije que no me interesan esas cosas. ¡No sigas jodiendo y déjame ir!" Pero por la forma por como Jinpachi le sujetaba ya no podía moverse libremente, más bien sentía como el cuerpo desnudo del pirata le rozaba la espalda. Podía sentir los fuertes pectorales, los definidos abdominales y más abajo….una bulto enorme que rozaba su trasero. Yuri dejó de moverse cuando se dio cuenta que cuánto más se movía, el bulto crecía y se aprisionaba más entre sus nalgas. Jinpachi tomó su falta de movimiento como una señal de sumisión.
"Muy bien Kamanosuke, ya era hora que te rindieras y te dejes llevar por tus deseos. No te preocupes, lo disfrutarás tanto como yo." Jinpachi le susurró al oído, roncamente, antes de coger un amarre que traía consigo en su cabello para esta ocasión, y atar con eso, de forma experta, los brazos de Kamanosuke, tras su espalda.
"¿qués es lo qu-" Yuri no pudo continuar cuando sintió como este hombre mucho más grande que él rodeó nuevamente su cintura con sus gruesos brazos, para pegar sus cuerpos lo más posible y frotarse contra él. Con su mano derecha, el pirata tomó uno de los pezones de Yuri y comenzó a torcerlo y frotarlo enérgicamente hasta dejarlo erguido, provocando un gemido ahogado de Kamanosuke, que se resistía lo más posible a complacerle. Como estaban en la parte baja de la poza, el agua sólo cubría sus cuerpos hasta la mitad del muslo. Jinpachi deslizó su mano izquierda desde la cintura del pelirrojo hasta su pene, el cual colocó en su palma para comenzar a masturbarlo. El muchachito empezó a respirar de forma agitada, maldiciendo casi incoherentemente entre jadeos.
"Ninguna mujer te ha tocado nunca acá, ¿verdad chiquillo? Será que no querías tener sus manos pequeñas y delicadas frotando tu piel. No, tú quieres manos grandes y fuertes apretando tu falo ¿cierto? Mira como se te pone duro en un instante. Esto te gusta." El aliento caliente del hombre en su oreja más la mano frotando de arriba abajo su miembro fue todo lo que necesitó Kamanosuke para gemir audiblemente, sin restricciones, lo cual deleitó a Jinpachi aún más.
"Así está mejor Kamanosuke, déjate llevar." El moreno entonces comenzó a besar el cuello de Yuri, primero suavemente para luego succionar con fuerza la delicada piel y morder un poco hasta dejar pequeñas marcas de dientes pero sin sacar sangre. Se pudo oír un quejido estrangulado que venía de Yuri.
"Sé que te gusta un poco de dolor, gatita. Aún hay más." Jinpachi presionó al mismo tiempo, con fuerza, el pezón de Yuri y su miembro erecto, mientras seguí lamiendo su cuello, provocando un gemido agudo y prolongado, casi suplicante, por parte del chico. Esto despertó aún más el propio falo de Jinpachi que se enterró en las nalgas de Yuri. El pirata aprovechó esto y comenzó a frotarse contra el cuerpo del más joven mientras lamía el lóbulo de su oreja. Yuri sentía que todo su cuerpo quemaba, le faltaba la respiración y su corazón parecía salírsele del pecho. Ya no podía controlar los sonidos que salían de su boca. Gimoteaba en agonía, una agonía placentera.
"Siento que voy a explotar, ¡este hombre me va a matar! No quiero pero- Ya no aguanto más—" pensaba Kamanosuke, mientras el pirata seguía asaltando su cuerpo por todos lados. "Ah, ah, ah!—c-creo que v-voy a-"
Jinpachi se dio cuenta inmediatamente que el muchachito estaba al límite, estaba jadeando y tenía los ojos cerrados y la boca entreabierta. Una vista que maravilló a Jinpachi pero aún no venía lo mejor.
"Lo siento chico, pero todavía no" dejó de hacer lo que estaba haciendo para coger a Yuri por las caderas y guiarlo hasta el borde de la piscina. Yuri dejó salir un sonido de protesta. Con su mano derecha bajó el torso de Kamanosuke hasta colocarlo sobre el suelo, quedando doblado en dos, exponiendo su trasero al pirata.
"Aunque disfruto oír esos sexys sonidos que estás haciendo, preciso de algo más." Sin comprender lo que ocurría e imposibilitado de levantarse –aún era empujado contra el suelo- sólo atinó a voltear la cabeza para mirar detrás suyo, entre contrariado y algo más- ¿insatisfecho? No, no podía ser eso, sino significaría que le gustaba lo que el pirata le estaba haciendo enantes. "¿qué demonios estoy pensando?" se preguntaba el chico.
Yuri pudo ver como el pirata que se encontraba detrás suyo separaba sus nalgas con su mano libre y otra cosa más. "¡qué grande la tiene! Y está todo erecto. Ese día no pude verle bien… ¿acaso piensa, ah—" De improviso, Jinpachi metió uno de sus grandes dedos dentro del orifico de Kamanosuke, haciendo que éste lance un gritito de sorpresa.
"¡carajo! Estás tan apretado. No sé cómo diablos voy a entrar aquí. ¡Relájate chico!" El dedo sólo había entrado hasta la mitad pues las paredes internas estaban haciendo fuerza para expulsar al intruso. En un movimiento rápido, cegado por el deseo, Jinpachi introdujo todo el dedo y comenzó a violentar la entrada con ahínco. Kamanosuke comenzó a quejarse de dolor y a moverse para liberarse de esa tortura.
"Deja de moverte! Te dije que te relajaras, si no hago esto te va a doler más después." pero Yuri no hizo caso y siguió moviéndose. Jinpachi se molestó un poco –por la impaciencia, su miembro estaba duro y necesitaba alivio- e introdujo un segundo dedo que sacaba y metía dentro del pequeño orifico, separándolos adentro para ampliar el canal. Yuri lanzó un pequeño grito y dejó de moverse, pero aún jadeaba con fuerza. "así está mejor chiquillo"
Jinpachi continuó con ello un rato más, hasta que notó cómo los músculos de Yuri se relajaban un poco, acostumbrándose a la invasión. El agua caliente también ayudaba. Finalmente sacó sus dedos y posicionó su erecto pene en la entrada del muchacho. Yuri abrió los ojos y vio lo que el pirata estaba intentando hacer. "¡es muy grande! No va a caber ahí. Este pirata está loco" Yuri comenzó a moverse nuevamente con la intención de liberarse, pero su cuerpo no respondía como siempre….el pirata debía tenerle bien sujeto, qué más podría ser?
"¡Detente! No quiero eso, suéltame pervertido." intentó zafarse con más fuerza, inútilmente.
"No me puedo detener ahora. Tranquilo chiquillo, te prometo que te va a gustar." La verdad era que la resistencia que oponía el chico le excitaba más, ya no se podía aguantar, por lo que no podía prometerle al chico ir despacio, su cuerpo ya no podía esperar más. La cabeza de su pene encontró la entrada y aplicando un poco de fuerza, el moreno llevó su cuerpo hacia adelante. La cabeza y mitad del pene del pirata invadieron el canal virgen de Kamanosuke, rompiendo la barrera que oponía el esfínter. Esto provocó un gemido ronco por parte del pirata y un grito del joven pelirrojo que retumbó en todo el baño. El cuerpo del joven se arqueó en dolor y las paredes de su interior se ajustaron en rechazo.
"T-tan apretado, hng!" El miembro del pirata era grande y grueso, por ello no entró todo de una primera vez. Ya cegado por el placer, Jinpachi no se contuvo más, sacó su miembro hasta que sólo el glande quedaba dentro del culo, para luego embestir nuevamente el frágil y pálido cuerpo bajo él, hasta meter todo su pene dentro de Yuri. El joven gritó nuevamente y unas lágrimas le brotaron de los ojos. El hombre mayor le cogió, con ambas manos, de las caderas, con firmeza, y comenzó a embestir el pequeño culo violentamente. Yuri dejó de moverse. Las lágrimas que habían brotado de sus ojos cerrados se mezclaban ahora con el sudor de su rostro. Con cada estocada se podía escuchar un jadeo y un sollozo por parte del pelirrojo. La fuerza con que el estrecho canal oprimía viciosamente la erección del pirata, hacía que éste se enterrara con más violencia en el cuerpo de Yuri…nublando su mente. En un momento dado, los sollozos del chiquillo llegaron a oídos del pirata quien por fin se percató de las lágrimas de Yuri, atrapadas en sus largas pestañas, listas para deslizarse por sus mejillas.
Jinpachi disminuyó la velocidad de las estocadas y soltó una de las caderas para coger con esa mano el miembro, ahora casi flácido, de Kamanosuke. Sincronizó sus embestidas con la el trato que le estaba dando al pene del chico. Luego de un rato, los sollozos se volvieron gemidos de placer y el pene estaba duro de nuevo.
"Así está mejor, ¿no chico?" Sin esperar una respuesta, aumentó la velocidad con que frotaba el miembro del jovencito y cambió el ángulo de sus embestidas.
"pero que es-¡!" pensó Kamanosuke cuando sintió como el miembro de Jinpachi golpeó un sitio dentro de su cuerpo que lo hizo estremecerse de pronto, viniéndose en la mano morena del pirata con un gemido prolongado que retumbó en la habitación. Jinpachi sintió como las paredes que envolvían su miembro se ajustaron antes de que todo el cuerpo del pelirrojo se relajara. Estaba tan cerca. Volvió a sujetar con fuerza las caderas del chiquillo y arremetió frenéticamente contra el cuerpo inmóvil de Yuri.
"Te dije que te gustaría, Kamanosuke" enfatizó cada palabra con una estocada de su pene, viniéndose luego dentro del más joven, llenándolo con su semen caliente y viscoso, y lanzando un gemido ronco de satisfacción.
Se recostó encima del cuerpo de Yuri, sin aplastarlo del todo, para descansar un rato. Aún tenía su miembro dentro del chico y movía sus caderas pausadamente para prolongar el placer. Podía escuchar la respiración agitada de Yuri. El pirata acarició su cabeza, viendo fascinado como los suaves cabellos rojos se deslizaban por entre sus gruesos dedos.
"de verdad eres hermoso, Kamanosuke" pensó Jinpachi. Sentía unas ganas de tomar al muchachito entre sus brazos y llevarlo a su habitación pero se resistió a ello, no era eso a lo que había venido. Le quitó los amarres que sujetaban sus brazos, los cuales cayeron inertes a ambos lados de Yuri. Luego se irguió y salió de su cuerpo muy despacio, para no causarle más dolor.
"Con el tiempo te irás acostumbrando Kamanosuke, no te preocupes. Tenemos que hablar así que termina de bañarte, vístete, y luego ven a mi cuarto. No me hagas ir a buscarte que te va a ir peor. Ni pienses en ir por tu arma, yo la tengo y sólo te la pienso devolver si obedeces. Te espero" Con esas palabras finales, Jinpachi salió de la piscina, cogió sus ropas y salió del lugar, dejando a Yuri tendido en el suelo.
Gracias por sus comentarios. Otro capítulo más pronto de lo que tenía previsto :)
