Hola :D

Bienvenidos, bienvenidos ¡Felices juegos del hambre…! Oh, no, eso no XD

Bueno… igual sean bienvenidos a un nuevo capítulo de este fanfiction. Espero sea de su agrado

Soldados de la noche

Capitulo 4: carrera de ensueño

El viento nocturno le pegaba en el rostro con más fuerza de lo que le hubiera gustado, con más fuerza de lo que en realidad estaba acostumbrada. Aun así no dejo que ese pequeño detalle le molestara, volaba con velocidad y se fijaba en lo vacio que se veía el pueblo, por donde volteara no había ni un solo poni y apenas acaba de ocultarse el sol. Las calles desiertas le daban la bienvenida a Fluttershy con una espectral niebla salida de ninguna parte, temblaba al volar sobre los callejones oscuros y desiertos. Tragó saliva y se dispuso a seguir con su camino sin dejar que el miedo la invadiera, aunque era difícil pues estaba aterrada. Sus alas membradas le permitían planear con mayor facilidad que antes, por lo que pudo permitirse el lujo de descansar sus adoloridos músculos y huesos.

La poni vampiro aleteaba de vez en cuando para mantener la altura, no tardó mucho en llegar al vistoso castillo de la princesa de la amistad. La sombra que proyectaba durante la noche era imponente, incluso algo intimidante para la tímida poni. Ella intentó controlarse, de por sí estaba nerviosa y asustada, sin mencionar adolorida. Pensó en tocar la puerta, pero después de lo que le había hecho a sus amigas no le parecía correcto aparecerse ahí en la noche y pedir ayuda, tomando en cuenta que antes la había rechazado.

Fluttershy sabía que los guardias seguían ahí, no tenía un gran conocimiento sobre los ponis murciélagos o la guardia personal de Luna, pero había una cosa de la que estaba ciento por ciento segura, esos corceles no se irían hasta terminar su misión. La pegaso, ex pegaso, comenzó a volar en dirección de las torres, suponía que si los soldados seguían en el castillo debían estar en alguna habitación oscura y apartada de las demás; algo solitario, aislado, oscuro… como lo que ella deseaba en ese momento.

Se paseó por todas las ventanas que había en las plantas superiores, cada habitación parecía vacía. Algunas incluso tenían las cortinas cerradas, por lo que la poni vampiro no pudo saber a primera vista en donde se encontraban los guardias. Se vio obligada a abrir las ventanas, a colgarse de los barandales, lo que fuera con tal de no entrar al castillo y asustar a alguien.

Llevaba casi diez minutos volando de habitación en habitación, cuando su búsqueda se vio bruscamente interrumpida. En una de las torres había dos figuras, sombras enormes y corpulentas que caminaban por el inclinado tejado en forma de cono como si nada. Ambos ponis se notaban a duras penas por la vista de alguien normal, pues ahora Fluttershy era perfectamente capaz de distinguir aquellos seres sin esfuerzo. La pegaso con alas de murciélago se fijó por un breve momento en que ambos habían volteado a verla a ella, con ojos fijos, helados como el acero, le observaban. Ella se congeló en su lugar, sudaba por el sentimiento de impotencia que le causaban esos ojos enormes y brillantes, de milagro sus alas no se plegaron del miedo.

-Usted…ustedes…. Son…-comenzó a hablar de manera entre cortada la tímida poni.- Necesito su ayuda.-suplicó al no encontrar otras palabras para expresar lo desesperada que se sentía en esos momentos. Las sombras ni se inmutaron, solo giraron la cabeza y, como si ni siquiera la hubieran visto en un principio, abrieron sus alas membradas y alzaron el vuelo hacia el cielo en penumbra de la noche. Fluttershy se impactó al ver esa acción, ni siquiera se dignaron a hablarle. Generalmente ella es tierna, paciente, pero a veces la desesperación puede inclinarnos a hacer cosas que no creíamos de nosotros mismos. Ella habría dado la vuelta, ido a su casa, quizás se hubiera quedado ahí sentada esperando a que ellos regresaran de… donde sea que hubieran ido, pero el instinto de supervivencia y la mentalidad tan alterada que la poni tenía en esos momentos le orillaron a tomar otra decisión.

Los dos guardias ya habían volado alrededor de dos minutos, no mucho, pero se encontraban ya a una distancia considerable. Conversaban entre ellos, un pequeño intercambio de palabras… hasta que un furioso aleteo les obligó a voltearse. Ambos corceles notaron con sorpresa como aquella vampiresa de pelaje amarillento y melena rosada volaba directo hacia ellos. Sonrieron de manera cómplice y luego de unos segundos ambos ponis nocturnos comenzaron a acelerar el paso. Movían las alas con fuerza, alcanzando velocidades que harían a cualquier grifo sentirse caracol.

Aun podían escuchar los aleteos de Flutterbat, golpeando el aire con una fuerza difícil de creer, incluso para ellos. Se apresuraron, replegaron sus patas delanteras y extendieron las traseras para aumentar la velocidad. Los ponis de pelaje oscuro se lanzaron en una carrera mortal, comenzaron a aumentar el nivel cuando se dieron cuenta, con una sonrisa, de que la poni aun seguía tras ellos. Estaban cerca de una cordillera, las montañas se asomaban entre la niebla como gigantes y celosos porteros que difícilmente dejarían a cualquier poni ingresar. Los soldados sintieron al ver aquel laberinto en las alturas, sin dudarlo se adentraron en el.

-¡Esperen, por favor!-volvió a gemir la yegua cuando vio como los dos corceles oscuros se adentraban en las montañas, siendo escondidos por las delicadas volutas de neblina características de aquella región tan alta.

Fluttershy lo dudó un segundo, el cuerpo aun le dolía, pero increíblemente era un poco menos de lo que ella habría esperado después de todo lo que había pasado. Se trago el miedo y con una profunda respiración comenzó a aletear nuevamente. Su vista mejorada no era de mucha ayuda. Las nubecillas se arremolinaban sobre los helados picos y Fluttershy hacía esfuerzos inhumanos, más allá de sus capacidades para poder esquivar los afilados bordes y aun así no perder de vista a las borrosas figuras aladas que se alejaban de ella como si no fuera más que un juego, y ella iba perdiendo.

El corazón le latía con tanta fuerza y sus alas ya comenzaban a cansarse… No lo soportaría mucho tiempo…. Por segunda vez en la noche, sintió que sus pulmones se rendían y la vista se le nublaba, perdida en el infinito, había perdido a los guardias y las ganas de continuar, su cuerpo se acababa de rendir definitivamente. Congelada hasta los huesos. Su melena estaba llena de escarcha y sus cascos resentían la humedad del ambiente, estaba agotada y no quería seguir así…

Se dejó caer.

~O~O~O~O~

-¡Despierta!-gritó Dusk con fuerza mientras daba un golpecillo al hombro de Dark, el cual apenas y se movió.

-¡Levántate inútil!-le insistía su líder con cada vez mas enojada.

-Cinco minutos más.-gruñó el poni de ojos dorados, que ni se notaban porque seguían cerrados.

Shadow Dusk dejó escapar un gruñido, pero nada más, se sentó junto a la cama y comenzó a pensar en su siguiente paso mientras su compañero tomaba una siesta más larga.

~O~O~O~O~

-¿Listo?-dijo el corcel de ojos azules sin dignarse a mirar a su acompañante.

-Si.-respondió con firmeza el otro.

-Vamos….-antes de concluir su orden Dusk se quedó mirando, algo había captado su atención, un leve movimiento que había percibido por el rabillo del ojo. Shadow sintió curiosidad, así que volteo la mirada hacia donde estaba la de su compañero y la vio. Era la primera vez que alguno de los dos la veía así, era la primera vampiresa que ningún poni murciélago hubiera visto antes. Le sostuvieron la mirada unos segundos, que parecían eternos, atraídos por la curiosa forma de las alas, eras más grandes que las suyas y se notaban más capaces. Y sus ojos, rojos y brillantes en la oscuridad, refulgían con un par de bellos ópalos de fuego. Se perdieron en la fascinación de ver por primera vez a un poni vampiro.

Shadow Dusk se sacudió la cabeza un poco y luego de unos minutos se dio cuenta de lo extraño de aquella situación. Su compañero notó su gesto y también se despabiló, acto seguido ambos ponis ya se encontraban en el aire, alejándose de aquella a quien debían proteger y orientar.

Volaron con velocidad, intentando que Flutterbat no les siguiera. Cuando pensaron estar a una distancia segura, ambos corceles frenaron un poco y siguieron con una alteo relajado, planeando de vez en cuando.

-Ahora lo entiendo todo.-dijo Dark con un tono que delataba suma satisfacción de sí mismo, y al mismo tiempo asombro por la proeza de aquella que él solía considerar indigna de la guardia nocturna.

-Tardaste demasiado.-agregó Shadow con una risilla burlona.

-Si….-le contestó su compañero, extrañamente sin enojo.- bueno, es que no creí que pudiera hacer algo así, me sorprendió mucho…. Yo…. Nosotros íbamos recién a buscarla y ella se apreció ahí en el castillo…. Ni siquiera creo que ella sospeche lo que acaba de hacer.

-No lo sabe, si lo supiera no estaría persiguiéndonos de esa forma.-entones los dos se volvieron y, con una sonrisa socarrona, observaron a la desesperada poni de melena alborotada por el viento que se dirigía hacia ellos. Se miraron el uno al otro y sonrieron desafiantes, sus alas se batían con fuerza envidiable. Dejaron a la vampira atrás en cuestión de un parpadeo, o eso pensaban los soldados. Fluttershy podía ser tímida e incluso asustadiza, pero cuando ponía empeño en algo era como intentar quitarle oro a un dragón.

No se dejaron impresionar por el hecho de que una poni herida de manera física y agotada mentalmente podía seguirles el paso sin aparente esfuerzo. Solo se empeñaron en seguir hasta el límite, querían probar su límite. Y lo lograron, en las montañas, a esa altura la cantidad de oxigeno era limitada, aunque un pegaso tenía la capacidad de absorberlo por poco o comprimido que fuera o estuviera, la vampiresa casi estaba muriendo de cansancio. Los soldados se adentraron esquivando con agilidad los enormes colosos de piedra. Fluttershy les seguía el pasó a duras penas, Dark no se dio cuenta y siguió volando, pero Dusk si se enteró, se apartó de su compañero en el momento en que la vampira se desplomaba directo hacía los afilados acantilados de la oscura cordillera.

El poni murciélago de ojos azules se percató del brusco movimiento de su líder y le siguió atravesando las montañas. No supo porqué el repentino interés de su líder en regresar hasta que vio la sombra de la poni vampiro que caía sin remedio y se perdía en la neblina de las alturas. Apresuro el paso, seguía de cerca a Shadow y entre los dos corceles lograr sujetar los cascos de la agotada Pegaso, llevaron a Fluttershy a sus espaldas. Los dos cargaban a la poni vampiro hasta llegar a la casa de esta. La dejaron en su cama y se quedaron unos minutos, esperando a que el calor le ayudara a despertar.

Los dos corceles dieron un brinco en su lugar al escuchar lo quejidos de la pegaso vampiro. Fluttershy comenzaba a gemir incoherencias mientras sus ojos se abrían con lentitud. Los soldados se acercaron para comprobar que ella se encontrara bien.

-¿Dónde… dónde estoy?-masculló la pegaso.-¿Qué pasó?- pregunto al ver a sus dos acompañantes.

-Estas en casa, Fluttershy.-respondió con gentileza el soldado de intensos ojos azules.

-A que…. ¡Mi cabeza!- se lamentó la poni de melena despeinada, sentía un intenso dolor de cabeza, más agudo de lo que jamás hubiera experimentado.

-Lamento mucho esto, fue mi culpa.-se adelantó Dusk con un tono que delataba verdadero arrepentimiento.- pero ahora ya estarás mejor, cuando despiertes vamos a venir a buscarte formalmente, en pocas horas será media noche, espero que estés lista para entonces.-agregó él.

-¡¿Despierta?!-y el grito de Fluttershy se vio acompañado de una salto que incluso la saco de la cama.

~O~O~O~O~

-Auch.-

El frio y duro suelo de madera de su casa le dio la bienvenida de vuelta a la realidad. Fluttershy se acarició la cabeza con delicadeza, pese a que su cuerpo había descansado un poco, la cabeza, su cerebro parecía a punto de arder en llamas. Gimió y se quejó mientras se levantaba del suelo. Recordó su sueño, un tanto confundida, paseó la mirada por su habitación, todo seguía igual. Los muebles encimados sobre la puerta, la cama destendida, la ventana cerrada y las cortinas abiertas, dejándole ver el hermoso paisaje nocturno que dominaba en Equestria.

"¿Qué fue lo que pasó?" pensaba confundida mientras observaba su cuarto.

-Esto es tan raro.-murmuró. Se dirigió a su baño a lavarse la cara, lo que vio le asustó de sobre manera, era ella, pero sin ser ella. Le costaba reconocerse, su pelaje se había oscurecido, sus hermosos ojos que antaño habían sido azules ahora estaban pintados de un rojo intenso, aun más en la oscuridad. Su crin se encontraba sumamente enredada, descuidada igual al resto de su pelaje. Se quedó pensativa un momento, extendió sus enormes alas, las cuales apenas cabían en la habitación sin romper algo.

Tomo un cepillo, no podía evitarlo sería un vampiro, pero verse de esa manera tan… aterradora no le agradaba. Se limpió la cara con agua y se acomodó la melena, pensó en arreglar el resto de su palo e incluso en tomar un baño, lamentablemente recordó lo que los guardias nocturnos le habían dicho. Miró su reloj, el que estaba colgado en la pared de su sala de estar, los animales estaban dormidos, por lo que ella tuvo la oportunidad de salir de la habitación. Faltaban diez minutos para la media noche, la hora que le habían indicado los soldados.

La poni bajó a su cocina, intentando no hacer ningún ruido que asustara o despertara a sus amiguitos. No tenía muchas cosas en la alacena, solo un puñado de zanahorias que de hecho eran de Angel. Tampoco le importó tomar aquellos vegetales, después de la insistencia de su vacio estomago. Se comió las zanahorias y sacó un costal de nueces y bellotas, otro con frutas secas, otro con comida fresca. Incluso dejó ahí un tarro de miel y una cubeta con alpiste. Ella sabía que si tenía que irse no sería por poco tiempo, después de todo la iban a llevar frente a la princesa de la noche. No esperaba volver pronto.

"Espero que estén bien mientras me voy…."pensó Shy mientras contemplaba la forma en que dormían algunos de sus tiernos compañeros de casa. Pensó en sus amigos, sus queridos compañeros animales, no quería que nada les pasara… Y pensó en sus amigas de Ponyville ¿Cómo reaccionarían cuando supieran que ella se había ido? Fluttershy, considerada, consiguió un pedazo de pergamino, pluma y tinta, comenzó a escribir con una que otra lagrima traviesa atravesándole el rostro y cayendo en el papel. Cuando hubo terminado su nota, la dejó en donde ella sabía que sus amigas la encontrarían.

Un golpe leve sacó a Fluttershy de sus recuerdos… Se dirigió a la puerta y al abrirla se encontró con los dos altos corceles de pelaje oscuro y ojos brillantes.

-Buenas noches.- saludó con voz tímida a los dos toscos caballos.

-¿Lista?-preguntó el soldado de ojos dorados, Dark.

-Si…eso creo.-respondió Shy mientras salía de la casa y cerraba la puerta detrás de sí.

Continuará…

Espero les haya gustado este capítulo.

Ya saben, aquí son recibidos todos los comentarios, dudas o lo que sea con respecto al capítulo :D

También me gustaría agradecer a las personas que han dado Fav, Follow y han dejado reviews, gracias :3

De momento es todo.

Hasta luego :D