Hola~.

Por fin he dejado mi modo errático para regresar a publicar por aquí 8D.


Ahora respondiendo reviews:

Shirizayu-chan: En este caso está bien que me acoses xD~. La intriga estará en altas dosis en esta historia ;w; , tanto para Shizu-chan como para el lector. Incluso para el que lo escribe, confieso que a veces cuando lo escribo de madrugada con música de suspenso me da miedo ;w; .

Gracias por seguirme ;u;


BELEWE

CAPÍTULO 04: SHIZU-CHAN


Y aquí estaba yo…

Esperando al ser humano llamado Orihara Izaya cuando faltaba poco para que mi reloj marcara las siete de la noche.

Para pasar el tiempo había comprado algo de ropa para que la maldita gente dejara de mirarme de una buena vez, vistiéndome con unos jeans negros y un suéter deportivo que decía "Amo las ensaladas". Lamentablemente para mí, esta ropa era lo más barato que había encontrado en esa tienda de ofertas, así que tendría que "disfrutar" de ese estúpido mensaje en mi suéter rojo de manga larga hasta que lograra resolver mi asunto.

[Ya es de noche… ¿Cuándo piensa a aparecer?]

Desviándome un poco de lo detestable que era mi ropa, me sumergí en un estado de total ansiedad que no tenía ningún culpable más que Izaya. Había estado en aquella banca de la plaza esperando desde hace horas y todavía el maldito sujeto no le daba por aparecer. No soy de las personas que les gusta esperar y francamente el estar ahí quieto sin hacer nada comenzaba a exasperarme, porque corría por mi mente el pensamiento de la pobre Hana siendo torturada por ese maldito enfermo que se la había llevado.

[Si sigues poniendo esa cara vas a asustar a la gente, Shizu-chan~.]

¿Shizu-chan?

Levanté la vista incrédulo de que alguien se pudiera estar dirigiendo a mí con ese ridículo apodo, descubriendo en el proceso que la osada persona era quien estaba esperando.

[No me llames así. ¿Por qué te tardaste tanto?]

Le respondí en un estado en que parecía que le estrellaría la banca en su cabeza en cualquier momento. Primeramente, Izaya me miró con esa sonrisita idiota de antes, pero luego soltó una expresión de sorpresa.

[No quiero~. Por cierto… ¿Me estabas esperando?]

Me preguntó Izaya caminando hasta la banca para sentarse a mi lado como si nada.

Insisto en que este sujeto no sabe lo que es el peligro.

¿Acaso no ve que estoy furioso y que podría golpearlo por hacerme enojar?

Intenté calmarme, no ganaba nada golpeando al sujeto que podría decirme lo que quería escuchar. Estaba claro que tendría que lidiar con su forma de ser que me estresaba, pero esto quizás podría elevar el porcentaje de sobrevivencia de Hana si lograba aguantar lo suficiente. Respiré profundo y volteé hacia Izaya, buscando su mirada para pedir lo que deseaba con prisa.

[Ben me dijo que tú vendrías a mí. Yo soy el que quiero saber para qué rayos vendrías a buscarme, aunque eso no importa… Necesito que me digas lo que sabes.]

[Así que fue Ben… ¿Qué te dijo exactamente de mí, Shizu-chan?]

Esa pregunta me indicó que había sido una mala idea haber mencionado a Ben en todo eso. Izaya al escuchar eso había esbozado una sonrisa de molestia que me dio escalofríos por el destino de Ben. No entendía la razón, pero quizás tendría algo que ver con la cara de espanto que había soltado Ben al decirle que yo quería ver a Izaya.

[¡Deja de llamarme así…! Él solo me dijo que me fuera del pueblo cuando le pregunté a dónde podía encontrarte. Eso fue todo.]

Ah…

¿Por qué él tiene que ser de esta forma?

Deja de estar tentando tu destino, Izaya.

[Ah, ya veo. Pues deberías hacerle caso, Shizu-chan~. Lo peor que puedes hacer es quedarte aquí. Con esa mala suerte que cargas encima, no te recomiendo que te quedes.]

Izaya no despegaba ni un poco su mirada de la mía. Había tanto que observar a nuestro alrededor, pero él prefería seguir enfrentándome de esta forma mientras volvía a llamarme "Shizu-chan" por tercera vez en esos escasos diez minutos. Me daba la impresión que Izaya probablemente sería del tipo de persona que menos debía estar a mí alrededor. Mi instinto me decía que él en lugar de mitigar mi furia, buscaba hacerla salir.

Su naturaleza chocaba contra la mía.

Era lo que percibía al estar tan cerca de él.

No era que yo me pusiera a analizar este tipo de cosas, es solo que esta sensación era difícil de ignorar.

[La próxima vez que vuelvas a decirlo te golpearé. Y no, no me iré. Ayer fui rodeado por quien sabe qué cosa en la casa de hospedaje de las afueras. Se llevó a alguien que estaba conmigo, necesito saber qué está pasando, Izaya.]

[Ah, Shizu-chan… ¿No te dejé en ese bar ayer? ¿Por qué te fuiste de ahí? ¿Cómo terminaste en ese lugar?]

Izaya volvía a desviar el tema para evitar responder a mis interrogantes. Me preguntaba si lo estaba haciendo a propósito o solo era casualidad, pero realmente dudaba de la segunda opción. Él había despegado sus orbes de las mías para dirigirlas hacia las personas en la plaza mientras seguía conservando su semblante burlón.

[¡Te dije que me llevaras a un bar! ¡No a un bar gay! ¡Los tipos me estaban invitando tragos y-…!]

¿Qué diablos estaba a punto de decir…?

El bochorno en mi voz era muy evidente y me había percatado de ello muy tarde. Estaba por decirle a Izaya que me apenaba que varios hombres quisieran invitarme tragos con "extraños motivos".

¿A quién no le daría vergüenza eso?

Qué te vieran de "esa forma"…

No soy bueno lidiando con esas cosas.

[¡Jajajajajajajajajaja! No me digas que te fuiste de ahí por esa razón. ¿Verdad? ¡Jajajajajajaja!]

La carcajada de Izaya golpeaba mi orgullo de un modo humillante, esperaba con toda mi alma que la vergüenza que sentía no se estuviera reflejando en mi rostro en forma de un sonrojo.

[¡Cierra la boca! ¡N-No fue por eso! ¡De verdad!]

Haré la nota mental de pensar antes de decir cualquier cosa que esté en mi cabeza.

[Por favor. ¿A quién quieres engañar? No soportaste que los hombres de ahí te regalaran una bebida para ganarse tu atención. Eres cruel, Shizu-chan~.]

[¡No soy cruel! A mí me gustan las mujeres mayores. Es solo eso. No me interesa meterme con alguien de mi género. Eso es raro para mí…]

[Oh, así que te gustan las mujeres mayores. Es un gusto bastante extraño, pero en este mundo hay de todo.]

[No me hagas sonar como si fuera el extraño aquí. Simplemente no me llaman los hombres y-… ¡¿Por qué demonios estoy hablando esto contigo?!]

Agarré a Izaya por el cuello de su camiseta y lo alcé unos centímetros hasta mi altura. Era inaudito que estuviera hablando de mis gustos con un desconocido que había tenido la mala suerte de conocer. Sorpresivamente, él siquiera parpadeó o se asustó cuando hice esto, solo se quedó mirándome con su sonrisa de oreja a oreja. Para colmo todavía seguía riéndose de mí, no temiendo que pudiera lanzarlo por los aires como una pelota.

[Qué violento~. ¿No crees que para que te gusten tanto las mujeres mayores te has exaltado mucho? Jajajajaja~.]

[No me he exaltado por eso, Izaya. Me está sacando de quicio que desvíes el tema una y otra vez y no me digas lo que quiero saber. Si no cumples lo que te pido, te romperé el cuello aquí mismo. Contaré hasta tres…]

Mis palabras sonaban espantosas, pero parecía que no había otra forma de presionar al hombre que tenía enfrente. Quería rescatar a Hana de donde sea que estuviera atrapada, por ello era capaz de amenazar a este sujeto.

[3…]

Bajé a Izaya y puse de inmediato mi mano en su garganta; él trató de echarla a un lado, pero dejó de batallar al sentir que el agarre se volvía asfixiante y doloroso.

[2…]

Podía notar que le costaba respirar y peor fue cuando presioné con mis dedos la protuberancia de la nuez de Adán que parecía que iba a ceder en cualquier momento.

[1…]

[E-Espe-…]

Izaya pidió y yo suavicé el apretón para dejarlo hablar.

[¿Vas a cooperar?]

[Si… Pero eso dolió…]

Me contestó tosiendo mientras se agarraba la garganta muy adolorido.

[No me importa, comienza a hablar.]

[No aquí. ¿De verdad quieres hablar con todas esas personas viendo tu show de bestia salvaje?]

No entendí a lo que Izaya se refería hasta que observé que algunas personas de la plaza se nos habían quedado mirando.

[¿Dónde podemos hablar?]

[Conozco un buen lugar…]

Ambos nos retiramos del área antes de que alguien llamara a la inútil policía del lugar que dudaba que de verdad hiciera algo contra mí.

000

[¿Esta es tu idea de buen lugar para hablar? ¡No juegues conmigo, Izaya!]

[¿Eh? Te noto molesto. ¿Sucede algo malo, Shizu-chan?]

El lugar para "conversar" que Izaya había sugerido no era ninguno más que el bar gay del día anterior, el cual estaba en su hora pico. Para mi desgracia estaban presentes los tipos que habían estado invitándome copas para…

Ya saben…

Como sea, el terminar lo que había estado haciendo con Izaya en la plaza parecía una idea totalmente atractiva para mí ahora.

[No pasa nada. ¿Qué podría estar pasando? Todo está perfectamente.]

Sonaba como si yo mismo intentara convencerme de algo que no creía en absoluto. Y mi incomodidad creció al Ben aparecer frente a mí con una bandeja de tragos caros que puso en la barra. Lo miré con una ceja levemente alzada como exigiendo una explicación de la existencia de esa bandeja ahí.

[Ya sabes. Los sujetos de esas mesas de la esquina te invitaron cada uno de estos… Es solo eso.]

Quedé de piedra.

Ahí habían tal vez diez tragos…

Casi el doble que la noche anterior.

[¡Jajajajajajajajajajajaja! ¡Shizu-chan es muuuuy popular! ¡Deberías aprovechar el encanto que tienes!]

Izaya se estaba retorciendo de la risa a mi lado, casi hasta el punto de sostener su estómago por el dolor de tanto reírse. Intenté reprimir mi vergüenza todo lo que pude para no darle más material de entretenimiento al maldito bastardo. Así que superando mi propia vergüenza, tomé uno de los tragos y me lo bebí hasta el fondo.

Pude notar de reojo que Izaya se quedó estático al verme haciendo algo que sospecho que no esperaba que sucediera. El solo ver esa reacción en él, me hizo sentir que tenía una especie de extraña victoria contra ese insecto. Entonces para terminar con las esperanzas de los que me invitaron los tragos, procedí a tomarme los nueve restantes para así dejar el ambiente completamente muerto.

Y antes de que alguien pudiera decir algo por mi acción, los miré de una forma amenazadora, amedrentándolos al instante. Pude notar como todos apartaban sus miradas completamente nerviosos.

[¡Jajajajajaja! ¡Eso fue genial! Ahora pienso que tienes el encanto de una bestia salvaje. Sí que los dejaste asustados. Debo admitir que eso fue muy divertido jajajaja.]

A diferencia de los otros seres en el lugar, Izaya seguía como si nada. No veía que le hubiera asustado ni nada; al contrario, seguía riéndose como un idiota de mí.

[Ya cierra la boca. Dime lo que quiero saber o te destazaré aquí mismo.]

Me toqué la cabeza al sentir un mareo repentino, había bebido esos tragos demasiado rápido que ahora me golpeaban fuertemente mi equilibrio.

[Oh, parece que ya estás ebrio~. Está bien, te lo diré. Pero debes acompañarme a un lugar. Planeaba contarte lo que querías saber aquí, pero has llamado demasiado la atención y ahora no pasaremos desapercibidos por más que lo queramos. ¿Entiendes lo que digo, Shizu-chan~?]

[¿A-Ahora dónde q-quieres ir a hablar?]

Ah, genial…

Sentía la lengua tan torpe que siquiera me había molestado en insultar a Izaya por llamarme "Shizu-chan" por quinta… Espera... ¿Era la sexta o la séptima? Ya había perdido la cuenta en este punto de la noche. Miré el reloj descubriendo que iban a ser las 8:30 e Izaya seguía sin decirme nada.

Esperaba que esta vez sí cumpliera su promesa.

Así que con eso en mente, lo seguí cuando se levantó de la mesa. Rápidamente, él le hizo un extraño ademán a Ben quien solo asintió para luego regresar a su trabajo. Caminamos entonces hacia un pasillo que estaba después de lo que parecía ser el baño.

[Es por aquí~.]

Izaya me jaló para que no perdiera el rumbo.

¿Acaso parecía estar tan desorientado para él?

Solo estaba mirando los extraños azulejos con esos diseños de esferas que parecían estar flotando en el aire y…

Ok, tal vez si estaba desorientado.

Era licor de alto porcentaje lo que me había tomado después de todo.

[¿A dónde lleva esto?]

Señalé las escaleras algo desconfiado.

[Awww~. ¿Estás tan ebrio que siquiera puedes entender a donde llevan estas escaleras? Llevan hacia arriba. ¿A dónde más podrían llevarnos? ¿Hacia abajo? ¡Jajajaja!]

[Qué gracioso.]

[Allá arriba podremos hablar mejor. ¿O quieres que te sigan molestando en el bar?]

[Ok, vamos arriba.]

Parecía razonable lo que el insecto había dicho, por eso no agregué más quejas de las que ya había hecho y subí los escalones sin decir nada más. Pasaron quizás varios minutos de incomodo silencio que finalizaron, para mi fortuna, frente a un pasillo en donde habían múltiples puertas. Podía suponer que estas eran las habitaciones que Ben me había mencionado el día anterior.

[Este es mi cuarto.]

Él introdujo la llave de la primera puerta a su izquierda y entró al pequeño cuarto, encendiendo la luz para entonces mirarme con una interrogante en su cara.

[¿No vas a pasar?]

[Ya voy…]

Notaba que yo mismo estaba demasiado lento, no entendía qué había hecho que me quedara observando a Izaya desde el pasillo. Era como si algo estuviera mal, pero no sabía qué era exactamente.

¿Qué estaba mal en lo que había estado viendo?

Sacudí mi cabeza para concentrarme y dejar estas cosas sin sentido en mi mente. Ya había perdido demasiado tiempo con Izaya. Por ello, entré al cuarto con determinación, cerrando la puerta tras de mí en el proceso.

[Bien, ya soy todo oídos para ti. Comienza a hablar.]

[Déjame recapitular, Shizu-chan~. Después de que te dejé aquí… ¿A dónde fuiste?]

[Fui a buscar un hotel y al no encontrar uno, me fui a la casa de huéspedes… Bueno, todo allá fue raro. Todos los que estaban en la casa en la madrugada desaparecieron y en la mañana todo estaba como si nada.]

[Todos desaparecieron menos tú eh…]

[Había una niña conmigo. Estoy buscándola.]

[No pierdas tu tiempo.]

[Yo decido cómo pierdo mi tiempo. Ahora dime lo que sabes.]

[¿Qué te hace pensar que podrás encontrar a esta niña?]

[No lo sé. Solo quiero encontrarla.]

Izaya suspiró con desgano y luego me miró a los ojos con molestia.

[Bien, veré que puedo hacer, pero no puedo aparecer información de tu niña perdida gratis. Todavía no sé en qué situación te metiste. Puede que vaya a dar una vuelta, así que quédate aquí.]

[No tengo dinero… ¿Quedarme? Voy a ir contigo.]

[¿No tienes? ¿Piensas que soy alguien altruista? Te costará. Además si vas conmigo puedes estorbarme, no soy alguien que le guste estar acompañado. ¿Sabes~?]

Moví mi mano para agarrarlo por el cuello como antes con la furia naciendo en mí, pero él levantó su mano frente a mi rostro con algo de fastidio.

[Si me lastimas o algo, nadie podrá ayudarte. Es así de simple.]

Detuve mi mano y la regresé a su lugar, mirándolo con rabia.

[Así está mejor, entonces no te pediré dinero hasta que encuentre algo útil~. Pero esta noche solo pediré una cosa simple que hasta tú podrás cumplir.]

[¿Qué cosa?]

[Mira tus zapatos.]

[¿Qué?]

[Solo hazlo.]

Hice lo que me pidió porque no parecía algo peligroso o costoso, pero al volver a mirarlo un spray roció mi cara.

[¡Ahhhhhhhh! ¡¿Qué demonios hiciste?!]

[Nada malo. Al menos no es tóxico.]

Él me empujó hacia atrás cuando notó que ya no podía verlo bien. Pude percibir la suavidad de una cama al caer y justo ahí mismo el peso de una persona acercándose a mí en dicho lugar. Mis extremidades se hacían más pesadas a medida que pasaban los segundos, haciendo que mi temor aumentara. La única cosa que podía protegerme en cualquier situación no funcionaba en el momento más crucial.

Mi fuerza.

Al sentirme tan débil no podía defenderme de nada.

Y mi espanto creció cuando Izaya se metió entre mis piernas, acercando su regazo a mí. Había sido un tonto al venir hasta ese lugar confiando solo en mi fuerza y no esperando que alguien pudiera jugarme habilidad. Desde mi perspectiva podía ver a Izaya sujetándome desde mis mejillas para acercar mi rostro al suyo. Sus manos estaban tibias, incluso podía percibir el paso de sus dedos por mi quijada. Al cabo de unos segundos más, uno de esos dedos abrió mi boca con lentitud, pero este se detuvo cuando Izaya volvió a hablar.

[¿De verdad creíste que me iba a conformar con que solo miraras tus zapatos? Eres demasiado ingenuo para tu edad, Shizu-chan~.]

No podía contestar a su pregunta, pero mis ojos lo miraban lo suficientemente enojados para responder por mí. Era claro que yo no esperaba eso. Sin embargo, tampoco esperaba que me rociara algún tipo de somnífero o algo por el estilo para inmovilizarme de esta forma.

¿Qué estaba planeando Izaya…?

[Ah, estás enojado. No te preocupes, no te violaré si es eso lo que te preocupa. Solo me acerqué a ti para ver tu cara molesta cuando hiciera esto. Es sumamente graciosa. Si tuviera mi celular aquí te juro que te hubiera tomado una foto. Es una lástima~~. Aunque eso no significa que no vaya a cobrarte, ya sé que no tienes mucho dinero, pero aun puedes pagarme de otra forma.]

Izaya me dijo todo eso como si estuviera leyendo mi mente. Era aterrador como él había adivinado el temor exacto que sentía al tenerlo tan cerca con intenciones aún desconocidas. Prácticamente estaba inmovilizado en la habitación de un extraño que estaba entre mis piernas y cuya última oración no había hecho más que aumentar el pavor en mi interior.

¿Pagarle de otra forma?

¿Cuál era esa forma?

¿Si no era violándome…? ¿Qué era…?

Deseaba que mi movilidad volviera para romperle los huesos a este maldito pervertido.

[Ok, insisto en que no te voy a violar. Deja de poner esa cara. Eres demasiado transparente~. Solo haré algo que nos beneficiará a los dos durante los próximos días. Es todo lo que puedo decirte.]

¿Beneficiarnos a los dos…?

No lo entendía.

¿Cómo el que estuviéramos así podría beneficiarnos?

¿En qué forma?

No sé si había entendido mal, pero no captaba el punto de todo esto.

Y no hubo forma de que lo captara después del siguiente movimiento de Izaya.

[¡Mmhhm…!]

Los labios del maldito insecto se habían apropiado de los míos por medio de un beso que me había dejado en blanco totalmente. Las tibias manos dejaron mis mejillas para ubicarse en mi espalda y así poder acercar más mi cuerpo hacia él mismo. Me esforcé por separarlo de mí con mis manos, pero solo atiné a sujetar sus hombros con debilidad.

El sueño estaba invadiéndome lentamente mientras esa cálida lengua acariciaba la mía de una forma abrumadora. Ni siquiera la mordida que provocó que mi labio sangrara me alejó de la somnolencia. La imagen de Izaya sobre mí se hacía cada vez más borrosa, hasta que finalmente terminó por convertirse en oscuridad total.

[Este es mi pago~. Duerme bien.]

Y esas fueron las últimas palabras que escuché de Izaya antes de quedar fuera de combate sobre esa cama.


Shizu-chan cayó dormido DX. ¿Por qué Izaya hizo esto? ¿Qué está pasando? Ah, tantas interrogantes 8'D. Solo queda esperar para ver qué será lo siguiente que pase...

Así que hasta la próxima actualización~.


DEATH GOD RAVEN~