Voy a hacer un record si sigo así, escribiendo dos fic y un trabajo para biología jeje… bien este es el capitulo numero cuatro si mal no recuerdo (la memoria me falla últimamente xD) este capitulo trata sobre Aang y Toph. (Argen) Y nunca lo veras jaja, es muy rara mi historia, y de echo todas son así, pero hago lo que puedo por mejorar, Sokka instintiva y definitivamente odia a Zuko… y digamos que a Zuko no le cae de lo mejor. (ShinobuByako) Si, mala suerte la mía, aunque estoy ahorrando unos pesitos para irme al caribe, eso si en unos años mas si sigo sacando plata de mis ahorros jaja, gracias, a por cierto tus fics me encantan: )
Capitulo 4:
Aang y Toph.
(Mini capitulo)
Era una hermosa playa con agua claras y a través de ella se veía la arena de color claro, un hombre y un niño paseaban por una feria cerca de allí, ambos parecían estar mucho tiempo en aquellas playas, ya que tenían su blanca piel un poco quemada, el hombre contemplaba las extrañas cosas que se vendían en ese extraño mercado, bellas piedras, extrañas estatuas con figuras mas raras aun, hierbas, inciensos, aretes, pulseras, collares, instrumentos originarios del lugar, puestos de comida típica, arte, etc.
-Aang ¿Qué te parece si le llevas algo de aquí a Katara?-preguntaba el hombre.
-No se que le guste, Gyatsu.
-Has pasado ya tres años con ella y no lo sabes.
-Tal vez unos aretes, nunca habla de lo que le gusta.
-Entonces llévale algo, si quieres estaré en la playa.
-Si, luego iré.
Gyatsu se despidió y Aang siguió su camino, buscando algo que darle…
No encontró nada así que fue a ver su casilla de correo, Katara le había respondido! Era algo bueno para el, aunque el mail no, hablaba sobre el chico nuevo, en pocas palabras Zuko. (Yep Aang esta enamorado de Katara) Al principio sintió celos, pero daba lo mismo, ese chico ya no seria una molestia, si solo lo vería en el verano y… el verano se acababa, las probabilidades de que se volvieran a encontrar eran casi nulas, pero ojo digo casi, pero no nos adelantemos a los hechos, Aang aburrido camino por las ferias hasta que encontró a un hombre que vendía un extraño animal, era un pequeño lemur, este hombre lo tenia amarrado del cuello lo que le impedía escapar.
-¿A cuánto lo vende?-pregunto el niño.
-No lo vendo.-dijo el horrendo hombre.
-Entonces ¿Por qué hay un cartel que lo dice?
-Es para despistar-respondió de mala gana.
-Para mi que ese animal se esta ahogando.
-Tonterías.
-Entonces ¿Por qué intenta escapar?
-Tiene hambre.
-Entonces ¿Por qué no le da de comer?
-No tengo dinero.
-Entonces ¿Por qué lo tiene…?
-¿puedes callarte niño?-dijo enojado el hombre.
-Lo siento ¿Cuánto quiere por el?
-Ya te dije, no esta a la venta.
-Entonces ¿Por qué hay un cartel que lo dice?
-Toma niño, toma el maldito lemur y vete-dijo por fin el hombre.
-Bien-dijo Aang, el podía ser a veces muy insistente.
-Ahora vete niño y no te acerques a mí.
Aang ahora tenía una nueva mascota que era muy tierna, era un pequeño lemur muy hambriento y que rápidamente se apodero de las semillas de una tienda, pero lo que no sabía Aang es que este extraño animal era el último lemur alado en todo el mundo, pero pronto se daría cuenta de la "habilidad" de este animal.
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Semanas antes…
Toph es una niña que no puede ver muy bien, pero su oído es tan agudo que puede detectar cualquier sonido, además mientras se encuentre en la tierra firme puede sentir algunas vibraciones, es una gran maestra tierra y sus padres solo saben que puede mover pequeñas rocas.
-Toph-decía su madre-apresúrate ¿no querrás llegar tarde a la fiesta de los Dun?
-Ojala pudiera-dijo en voz baja la pequeña- Eh… ya voy.
-Te esperamos Toph-hablo su padre.
-Estoy lista-dijo la pequeña con un vestido verde que hacia juego con sus ojos.
-Te vez hermosa Toph, ya era hora de que variaras, esos pantalones te hacen ver horrible.
-Bueno, la limosina nos espera-dijo el padre intentando cambiar el tema.
Todo el viaje y el resto de la noche Toph estuvo callada, sumida en sus pensamientos rogaba que esta noche y que la vacaciones acabaran, aunque odiaba ir al colegio, era mucho mejor que salir con sus padres a estúpidos "eventos sociales", además extrañaba a Aang, a Katara y a ¿Sokka?, en parte si, extrañaba molestarlo todo el tiempo con su sarcasmo, al recordar esto dio una pequeña risita y siguió con sus recuerdos, ya quería volver a Sei, por lo menos haya nadie la reprochaba por ser maestra, pero aquí si, y lo peor: la maldita noche nunca terminaba, su padre decía a la gente de allí "ella es mi hija" y su madre no paraba de parlotear como un loro y los chico y chicas del lugar se burlaban de ella, ya estaba harta, suerte para ella que ya eran alrededor de las una y podía decirle a su madre que estaba cansada…
-Mamá-dijo Toph con una cara de angelito-tengo sueño.
-Toph ¿Por qué no me avisaste antes? Le diré al chofer que te lleve-dijo la madre preocupada.
-Gracias mamá.
En un instante estuvo en su casa y, lo mejor, sus padres seguían en la fiesta, se preguntaran ¿Qué haría una niña, de 12 años, sola en su casa y que cada palabra que ella diga sus padres la crean? Pues les responderé 2 alternativas, alternativa 1: hacer una mega ultra fiesta, pero no, no conocía a nadie en esa cuidad, así que nos vamos a la alternativa 2: desordenar (sep, aunque no lo crean eso hacemos) entro a la cocina, abrió el refrigerador y saco todo el queso que había, echo un poco en un sartén y el resto en el microondas, lo tostó, nadie le había dicho que el queso muy quemado era malo y que se pegaba así que lo lanzo lejos por el mal sabor y las paredes de la cocina quedaron llenas de queso derretido, luego fue a la habitación de sus padres a buscar un poco de dinero ¿solo un poco? Nah, necesitara mucho. Así pasaron las horas mientras Toph se divertía haciendo desastres, pero ellos llegaron, Toph no sabia que hacer, se escondió en la oscuridad e intento llorar, cuando entraron y vieron el desorden se asustaron, vieron que Toph estaba escondida.
-¿Qué ocurrió?-pregunto su madre a la pequeña.
-No lo se-lloro mas Toph-sentí pasos acá abajo y tenia miedo, si hubiera bajado antes tal vez nada malo abría pasado.
-Toph, esta bien, fuiste muy valiente-dijo el padre acompañándolas.
-Papá.
-Será mejor que llamemos a la policía…
-No.
-¿Perdón? ¿Qué me decías Toph?
-Nada, deberías llamarla rápido, el ladrón pudo haber escapado.
-No llegara muy lejos.
Así hizo el padre, llamo a la policía y estos llegaron rápidamente al lugar, después de examinar cada cosa e interrogar a Toph, al mayordomo y al chofer llegaron a una conclusión; nadie había entrado ni salido de la casa.
-Toph-decía una de las policías-¿estas segura de que alguien entro?
-No lo se, estoy confundida escuche cosas… mamá-dijo apretándole la mano.
-Será mejor que la lleven a dormir-dijo por fin la mujer.
-Si, yo lo haré-decía la madre mientras se alejaba.-buenas noche Toph-dijo acomodándole las sabanas.
-Buenas noches-le respondió esta con una sonrisa y cuando la puerta se cerró la sonrisita se convirtió en una sonrisa de astucia…
Los próximos días Toph y sus padres viajaron por Inglaterra, Paris y otros lugares de Europa, hasta llegar a Miami donde Toph, ya aburrida, comenzó a escribir a sus amigos…
CONTINUARA…
Mala Toph, mala jeje, debía ponerle un poco de rebeldía, aunque me excedí, no importa, ¿Qué les pareció?, espero que les haya gustado y hasta la próxima.
Adelanto:
-Katara se despide de Zuko…
Las edades no las he dicho ¿seria imprudente decirlas ahora?
-Aang: 12
-Azula: 13
-Katara: 13
-Momo: no se sabe.
-Sokka: 15
-Toph: 12
-Zuko: 14 o 15? ¿Qué dicen?
Kyoshi…
