Es un capitulo muy corto, cortisimo, pero es una forma de decirles que no tengo abandonado mis fics, tuve demasiado problemas personales entre ellos quedarme sin trabajo, encontrar uno nuevo, cursos de capacitacion, puff.. enero fue un mes fatal...! febrero pinta mas bonito...

prometo actualizar mas rapido, pero aqui tienen.

un enorme saludo, un abrazo y miles de disculpas.

Ed Wiz.


Capítulo 3: Cambio de planes.

En cuanto Tonks termino de decir aquello, Ginny sufrió un repentino desmayo que gracias a las habilidades de Harry pudo evitar que ésta tocara el suelo, sus ojos verdes se vieron de pronto preocupados y siendo muy cauteloso la coloco en una butaca. Miro con determinación a la auror, ésta con el cabello en un tono castaño se veía preocupada al igual que el moreno, pero al ver el rostro del chico supo lo que estaba por ocurrir.

–Dame cinco minutos – dijo firme –y luego haz pasar a todos los reporteros, incluyendo a Skeeter – Tonks le miro como si hubiere dicho que Voldemort había revivido.

Ginny despertó de su repentino desmayo, miro a Harry que parecía decidido y no pudo evitar sentirse de alguna manera protegida, el moreno de ojos verdes la ayudo a levantarse y luego le tomo de la mano, la apretó con fuerza y justo en ese momento la puerta se abrió, hubo flashes por todos lados y una mujer rubia y anteojos lideraba la comitiva. Su corazón pareció detenerse repentinamente sabiendo lo que significaba que el lugar estuviera no lleno, atestado de reportes, pudo reconocer a la reportera especial de Corazón de Bruja, colegas del profeta y hasta diarios extranjeros.

–Buenas tardes a todos – dijo Harry con voz firme, todas las miradas estaban posadas en la mano de él entrelazada con la de la pelirroja –no era la manera en que quería que esto saliera a la luz, pero no podría esconder lo que aquí ha pasado por ningún medio –

– ¿Es verdad entonces? – preguntó Rita con rapidez.

–Así es – dijo sin dudar –la mujer aquí a mi lado es mi novia – beso la mano de la chica que de pronto parecía conmocionada –y próximamente la madre de mi primer hijo – todos los reporteros a la vez comenzaron a gritar excitados por la noticia, la rubia parecía contenta y Tonks observaba a Harry como si se hubiese vuelto loco.

–Pero que usted no era novio de la señorita Greengrass – grito un reportero más allá, Harry lo miro fijamente y luego tomo aire.

–Usted mismo lo ha dicho, lo era – dijo el pelinegro con seguridad –pero desde hace un mes que he estado saliendo con la señorita Weasley –

– ¿Habrá boda? – soltó otro reportero.

–Claro, ¿piensa usted que dejaría a la madre de mi hijo sola en esto? – preguntó con firmeza, Ginny estaba concentrada en todo lo que escuchaba, los flashes impactaban su rostro y el de Harry de forma directa.

Las preguntas estuvieron lloviendo por todos lados y Harry se limitaba a contestar, cuando Ginny se llevó una mano a frente con cansancio aprovecho la oportunidad y mando a todos fuera, se veían satisfechos y no dudaba que la noticia saliera en primera plana de todos los diarios en un par de minutos. Tonks pareció relajarse cuando Hermione entró y cerró la puerta de aquella sala en donde estaban, los cuatro se miraban con cautela, Tonks parecía haber recuperado su cabello rosa chicle y Hermione se veía notablemente relajada.

–Espero que con eso estén satisfechos – dijo Ginny sonriendo débilmente.

–Lo que he dicho es verdad – dijo Harry con decisión –bueno la mayoría de las cosas, ese hijo es tan tuyo como mío y por lo tanto quiero hacerme cargo de él como es debido –

– ¿En verdad? – preguntó Ginny algo aliviada.

–Así es – dijo firme –ahora será mejor que vayamos con el sanador, te has desmayado una vez y pareces estar algo mareada, no sé si sea normal o no, pero necesito estar tranquilo antes de irme al Ministerio – sonrió –de irnos – Tonks quien parecía totalmente sorprendida con lo que había escuchado asintió.

Resultó para alivio de Harry que aquellos síntomas eran normales en una mujer embarazada cuando se sentía agobiada o cansada, así que prometiendo verse para cenar y platicar un poco más sobre el asunto que llevaba parte del día mortificándolos, Harry se fue al ministerio, en cuanto puso un pie en el atrio seguido de la figura de Tonks, algunos magos lo señalaron, otros se acercaban entre ellos y murmuraban, al parecer la noticia de que sería padre y posiblemente esposo próximamente estaba causando bastante revuelo, no pudo evitar recordar que aquello mismo había pasado cuando se hizo novio de Daphne, cuando no acudió al baile de gala por enfermedad y llego herido de una misión. Al entrar al cuartel, no miro a nadie, sus pasos iban fijos hacia una enorme puerta de roble algo gastada en la que estaba la persona que en esos momentos quería ver.

–Pasa Potter – dijo Moody con seriedad, en sus manos sostenía una edición especial del profeta.

–Así que ya te has enterado – dijo mirando el diario.

– ¿No es una broma para evadir a la prensa? – le preguntó sorprendido.

–Todo lo que dije fue verdad – dijo –bueno, casi todo –

–No sé si felicitarte o maldecirte – dijo con cansancio – ¿sabes lo que esto implica verdad? –

–Sí, lo sé – dijo firme –por eso estoy aquí –

– ¿Y bien? – Moody lo miraba con análisis.

–No iré a la misión de Bélgica – dijo con decisión –no, con todo esto –

– ¿Estás demente? – le preguntó molesto.

–No, no lo estoy – respondió –estoy siendo lo más directo posible con todo esto, no puedo dejar esto así sin resoluciones –

–Pero Potter, Merlín – se puso de pie –estamos hablando de una misión muy importante, es tu despegue para ocupar mí puesto en un par de años y hacer muchas cosas –

–Lo sé, pero no puedo ser alguien importante cuando tengo cosas mías fuera de foco – contestó –sé que esta una decisión que me marcará, pero primero tengo que resolver todo este lío en el cual me he metido, espero yo que para bien –

–Por mi mente pasan miles de maldiciones para echarte, Potter – dijo con seriedad –pero que va, te he visto crecer, he visto todo lo que has hecho y puedo decir que me siento sumamente orgulloso de la decisión que estas tomando –

– ¿En verdad? – le preguntó atónito, Moody nunca expresaba sentimiento alguno.

–Supongo que eso me pasa por hacerme viejo – dijo encogiéndose en hombros –ahora será que emita una declaración para Amelia, mientras, como siempre, sigues a cargo de la investigación mortífaga en Inglaterra y cumpliendo con las misiones que os mande –

–Hecho – se puso de pie –y muchas gracias Alastor –

Continuará