Ya pasaron 6 dias y creo que nunca me fue tan difícil cumplir con mis tareas. Simplemente no quiero estar en la enfermería, así que cualquier excusa es buena para mantenerme alejada. Lo único que podríamos considerar "positivo" es Newt ya podía mantenerse en pie por su cuenta, aunque eso no me alegraba.

Como es de esperar, ninguna táctica dura para siempre y ahora estoy sentada en el suelo del bosque con Alby frente a mi. Otra vez día libre, así que tiene todo el tiempo del mundo para gritarme y hacerme ver mis errores.

–Quiero creer que tienes una explicación –me pide tratando de parecer paciente. Yo solamente me limito a cortar pasto y desmenuzarlo en mis manos.

–¿Realmente odio a Newt y quisiera verlo muerto? Esa puede ser una explicación –respondo encogiéndome de hombros. Él suspira y se pasa una mano por la cabeza.

–Estás actuando como una niña y eso puede costarte tu lugar. Madura –me suelta casi como si fuese un perro.

–¿Madurar? –digo mientras me pongo de pie, enfrentándolo– ¡Si quieres hacer algo maduro regresa a ese shank al laberinto y que los Grievers se lo lleven! Le estaríamos haciendo un favor a todos y estoy segura de que a él no le importaría.

Alby suspira y me lanza una mirada de arriba abajo.

–Mi paciencia tiene un límite, Lin. Y tu ya lo encontraste ¡Gally!

De la mismíma y garlopa nada Gally se aparece con una sonrisa. Me quedo inmóvil mirando a Alby, sé perfectamente que él no rompería la segunda regla más importante pero… ¿Qué diablos hace ese idiota allí?

–¿Qué está pasando?

–Alguien tiene que hacer el trabajo sucio, Marlene, y yo me ofrecí voluntario– dice el intento de simio que cortésmente llamamos "Gally".

Siento que me ahogo y alguien me da una bofetada, todo en el mismo momento.

–¿Qué?

–Hicimos una reunión, Lin. Esto nos está sacando de quicio a todos, si tú y Newt se cruzan no hay un momento de paz. Si no quieren solucionar sus problemas por las buenas, bien, lo harán a nuestra manera.

No voy a contar cómo fue que me inmovilizaron, simplemente diré que en este momento estoy siendo cargada por Gally como si fuese un miertero saco de patatas. Alby camina a nuestro lado y lo último que estoy pensando es algo agradable de su persona. Salimos del bosque y lo que veo me dejó más atónita: Zart y Nick están sacando a Newt del Homestand, como los dos son más altos que él lo llevan al vuelo, sin que toque el suelo.

–Un minuto –digo– ¿Qué están haciendo?

–Ya te lo dije, estamos hartos de sus discusiones, así que solucionan sus problemas o los dejaremos a los dos en el Slammer hasta que enloquezcan.

–¡¿QUÉ?! –grito y espero haber dejado sordo a Gally de un oído– ¡Que este garlopo intento de shank me baje ahora mismo o juro que lo vas a lamentar, Alby! ¡No pueden hacer eso! ¡Bájenme! –por supuesto que no me escuchan. Gally me deja en la puerta del Slammer y me empujan dentro, Newt ya está allí– ¡A como vuelvan a lastimarse pídanle ayuda a los cerdos de Winston! ¡NICK, di algo maldita sea! ¡Sáquenme de aquí! ¡No pueden hacer esto! ¡ALBY!

Golpeo y pateo la puerta tanto como puedo, grito todos los nombres que me sé, pero nada. Me dejo caer hasta el suelo y apoyo la cabeza en mis rodillas. Uno a uno iré matándolos mientras duermen. Newt está exáctamente en la pared opuesta a mi, su expresión no me dice nada en concreto, es como si esto no le sorprendiese en lo más mínimo.

–Lin…

–No voy a hablar contigo –le ladro. Si, estaré comportándome como una niña, pero no me voy a dejar vencer por un grupo de shanks.

–Marlene… bien.

Pasamos horas allí dentro, sin decir una sola palabra, cada uno en un extremo de la habitación. De pronto veo que Newt se pone de pie con esfuerzo y me da la espalda.

–¿Qué estás haciendo? –pregunto cuando escucho el ruido de un cierre. Él me mira por sobre su hombro.

–No he hecho en todo el día, y ellos no van a dejarme salir.

–¡No vas a hacer aquí! –grito levantándome– ¡Aguantate!

–O podríamos solucionar esta garlopa y que me dejen ir a un baño normal, pero eso tampoco va a pasar.

Entonces se da media vuelta y sigue con el asunto. De solamente pensar en el olor se me revuelve el estómago.

–¡Bien! –le suelto furiosa y él se detiene, su sube el cierre del pantalón y me mira– ¿Realmente ibas a orinar? –pregunto, alejando el tema por un momento.

–Esperaba que no –admite y me sonríe. Odio cuando Newt hace eso, es como cuando Minho se cruza de brazos o Frypan hace los ojos de cachorro, no puedo resistirme a eso… malditos shanks. Pienso un momento lo que voy a decir, tratando de acomodar mis ideas, pero todo está desordenado incluso en mi cabeza. Paso varios minutos en silencio con la mirada de Newt clavada en mi, finalmente suspiro y me obligo a mirar para otro lado.

–No quiero morir aquí –murmuro. Newt frunce el entrecejo y abre la boca, pero le gano la palabra, si voy a decir todo tiene que ser de una sola vez– ¿Sabes lo que pienso cada vez que te veo a ti y los demás meterse en ese miertero lugar? Una parte de mi solamente quiere que vuelvan a salvo, la otra piensa que no puedo rendirme. ¿Tu crees que a alguno le gusta vivir aquí? Todos odiamos este lugar tanto como tu, más de una vez he pensado en saltar por el acantilado o golpearme con una pala en la cabeza. Pero entonces los veo a ustedes arriesgar el trasero todos los días en ese lugar de muerte y realmente pienso que algún día encontraremos una salida. Es lo único que me mantiene más o menos cuerda, y que tu te hayas rendido solamente me hace pensar que no hay solución. Yo… yo no…

No, me niego a llorar otra vez. No voy a hacerlo, suficiente con que me humille delante de Minho. Mi voz sale compungida y más alta de lo normal, la vista se me empaña pero me niego rotundamente a llorar.

–No vas a morir aquí –dice él. Entonces me toma por los hombros y me obliga a mirarlo. Creo que también lo hace porque la pierna lo está matando– ¿Escuchaste? Encontraremos la forma de salir.

–¿Te vas a rendir otra vez? –pregunto. Él suspira cansado.

–¿Podemos dejar eso?

–No, todavía te odio –respondo y entonces le doy un leve golpe en el pecho. Él suspira al mismo tiempo que sonríe– Tu tampoco vas a morir –murmuro y él me mira confundido–. Lo que paso… creo que tiene un sentido, una razón. Las casualidades no existen, Newt, no para nosotros y para mi esto quiere decir que tu no vas a morir aquí. Hay algo que todavía debes hacer, no sé qué, o cuando, como, por qué. Pero vamos a salir de aquí: tu, yo, Minho, Alby… este no será tu último lugar.

Él apenas frunce el entrecejo, creo que fue demasiada cursilada junta. Finalmente me hace una pequeña sonrisa de lado y me suelta, yo le devuelvo el gesto. No hay ningún shank haciendo de guardia, así que grito por casi media hora hasta que alguien llega. Alby abre la puerta y nos mira a ambos con detenimiento.

–¿Solucionaron sus problemas? –pregunta.

–Ya te metiste lo suficiente en mi vida ¡Ahora déjame salir de una miertera vez, necesito un garlopo baño!

Sonrío y salgo justo después de Newt, que insultando su pierna se va en dirección al Homestead.

Ya van dos semanas de que me encerraron en el Slammer y las cosas con Newt se acomodaron, por ahora. Estoy sentada en el cesped, cerca del bosque, mirando con diversión hacia el campo. Nick se aparece a mi lado y se sienta, sigue la linea de mis ojos y hace una mueca contrariado.

–¿Qué está haciendo? –pregunta, no respondo y entonces me lanza una mirada– ¿Y tú no tienes cosas que hacer?

–Esta es mi tarea –respondo con una sonrisa, nunca me gustó tanto mi trabajo. Me levanto con tranquilidad y pongo mis manos a los lados de mi boca– ¡NO TE DIJE QUE TE DETENGAS, SHANK, TIENES QUE RECUPERAR UNA SEMANA DE INACTIVIDAD! ¡VAMOS! ¡YA DEJA DE LLORAR COMO UNA NIÑA, SEGURO QUE MI ABUELA CORRE MEJOR Y ESO QUE NO LO RECUERDO!

Newt se levanta y vuelve a la carrera, aunque me hace un par de gestos bastante explícitos. Lo había tenido haciendo todo tipo de ejercicios desde las nueve de la mañana, como parte de su rehabilitación, Jeff y Clint decidieron que sería la mejor para esto (decidir... pedir... es lo mismo).

–¿Idea mía o te estás divirtiendo más de lo que deberías? –me pregunta Nick riendo.

–Es mi venganza –le respondo–. Y no te imaginas cuanto lo estoy disfrutando.

Lo que me despierta es la alarma de la Caja. Aunque la había escuchado más de una decena de veces, me pone de nervios cada vez que comienza a sonar. Voy con los demás para ver al pobre Slinthead que está por unirse a nosotros, pero me quedo un poco más atrás. Newt aparece a mi lado unos momentos después, es imposible descubrir qué es lo que está pensando. Las puertas se abren y veo a Frankie y Jeff saltar dentro, el silencio se propaga y al poco tiempo comienzan a escucharse los sollozos del recién llegado. Odio cuando la alarma comienza a sonar.

Nick está delante de todo, tratando de parecer tranquilo e inspirar confianza. No es un mal líder, es paciente y comprensivo, pero con una fuerte autoridad y una presencia aplastante. No había forma de que alguien como él pase desapercibido. Nunca lo dije en voz alta, pero el chico es malditamente sexy, o bueno, al menos para mi lo es. Lleva el pelo castaño corto y tiene unos lindos ojos cafe intenso. Es alto y con buen cuerpo, la gran mayoría de los chicos se mantiene en forma. De solamente pensarlo me da cierta vergüenza, más aún con Newt tan cerca, estoy convencida de que puede leer mis pensamientos con solo mirarme.

Varios más saltan dentro y se lanzan las sogas para subir. Entonces comienzan las comentarios. Me irrita terriblemente que algunos shanks sean así, ninguno de nosotros actuó diferente el primer día.

–¡Ey Bill, creo que te quitaron el puesto de marica!

–¡Ni Marlene lloró tanto en su primer día! –grita alguien en respuesta.

–Menos que tu seguro, James –digo riendo

–¿No fuiste tu el que se orinó? –me sigue Newt. Todos ríen, pero al menos dejan de decir idioteces.

Por fin sacan al novicio de la Caja. Parece de unos quince, tiene el pelo cobrizo y duro, rostro triangular y ojos oscuros. Cuando Frankie lo suelta el pobre casi queda en el suelo. Nick se acerca y le ofrece una mano, pero él no la toma. Recuerdo mi primer día y el miedo que tenía cuando me vi rodeada de un montón de chicos, pensé que estaba frita.

–Día uno, novicio –dice Nick con una sonrisa sarcástica–. Bienvenido al Claro.

El chico nos mira totalmente aterrado y confundido, me da una pena terrible.

–¿Do… dónde estoy? –pregunta mirando a su alrededor tan rápido como su cuello se lo permite.

–En el peor lugar del mundo –responde Nick y su honestidad aplasta desde el primer momento–, pero tranquilo, la mayoría de nosotros no intentaremos matarte. ¿Recuerdas tu nombre?

–...Dave… me llamo Dave.

–¿Y quién va a cargar con él? –pregunta Gally. Nadie responde, todos tratamos de evitar el primer recorrido con el novicio. Simplemente porque nos recuerda nuestro propio primer día; es decir el momento preciso en que tu vida se volvió un gran montón de klunk.

Ya había renunciado hace mucho a la posibilidad de que alguna otra chica aparezca otra vez en La Caja. Esperé a todas las posibilidades, según Newt había sido la tercera en llegar luego de ellos, en esa época éramos poco más de veinte shanks. Esperé tres meses, pero justo cuando pensaba que dejaría de ser la única con paragolpes delantero, en La Caja apareció el garlopo de Gally. Pensé que quizá era acumulativo (yo a los tres, la siguiente a los seis y así), entonces esperé otros tres meses, pero nada. Finalmente se cumplió un año y siguió todo igual, siempre eran chicos.

–Yo lo haré –dice Tim acercándose. Creo que es algo de último momento, porque Nick parece muy agradecido.

Como ya no hay nada más que hacer por el novicio vuelvo a mis labores. Hay que llevar las cosas de La Caja al Homestead, acomodar todo y completar el inventario (exceptuándonos a mi y Zart, los guardianes tienes casi una obsesión compulsiva por llevar registro de todo)

–¡Ey Slinthead, déjale el trabajo a los realmente útiles! –grita Gally. Newt tuvo que dejar caer una caja de comida por la pierna. Varios shanks increíblemente más estúpidos ríen por el comentario… en la próxima asamblea propondré una verdadera revisión de las reglas... Newt ni se inmuta y vuelve a levantarse, aunque es obvio que no puede solo. Voy hasta Gally y le dejo los cinco paquetes que estoy cargando sobre las que ya tiene encima.

–Si eres tan útil puede con todo esto– le suelto. Sin esperar una respuesta sigo camino hasta donde está Newt y tomo el otro extremo de la caja.

–Bien, ahora parezco una jodida niña –sonríe con sorna.

–Si ese es el problema sería mejor que empieces por cortarte el pelo –le respondo.

En la cena ayudo a Frypan a repartir platos, así que quedo prácticamente última para comer, sin embargo cuando salgo buscando mesa veo a Newt esperándome. Vuelvo rápidamente a la cocina e ignorando las quejas de Frypan me llevo un trozo de queso.

–¿Y cómo lo está tomando el nuevo? –pergunto cuando me dejo caer al lado del rubio. Él alza las cejas con indecisión y sigue jugueteando con un vaso que hay en la mesa. Hace un par de días que lo noto preocupado, pero como no ha abierto la boca al respecto tampoco quiero preguntar.

–Ey, mira lo que te traje –sonrío y le doy el queso. Él me devuelve el gesto–. Esa es la expresión que quería ver–mientras le doy un bocado a mi comida lo miro de lado–. Vamos, Newt, ¿Qué está pasando?

–Estoy preocupado– admite. Sigo preguntándome cómo es posible que sea uno de los más inteligentes aquí.

–Puedo verlo. ¿Qué pasa?

–He estado escuchando algunas cosas –dice sin mirarme–. Algunos no creen que Nick no es bueno en su trabajo, que habría que reemplazarlo –yo ahogo una pequeña risa.

–Si claro ¿Y quién es el suckface que dice hacer las cosas mejor? –él me lanza una mirada obvia y alza las cejas, yo dejo de comer y apoyo la cabeza sobre la mesa.

–Ya, en serio: metámoslo al Slammer, dejémoslo morir allí. O lancémoslo al laberinto… aunque no sé si los Grievers comen basura.

–No es solamente Gally el que piensa así, Lin. Las cosas podría ponerse muy mal por aquí.

–¿Peor? –pregunto sarcástica.

–Mucho –murmura él y hay algo en su tono que realmente me asusta.


Cuarto capítulo, espero que les guste y como siempre, espero ver todos los comentarios que tengan. ¿Qué les parece Lin? ¿Y la historia en general? ¿Creen que los personajes están bien representados? Todas dudas que solamente ustedes pueden responder.

¡Nos vemos pronto!