Capítulo 4: He's my husband!
Era la fiesta de cumpleaños de la reina Mikoto, ella había invitado a todos los reyes y reinas de los reinos vecinos. Todos se fueron sin falta porque tenían mucha curiosidad de conocer a los esposo de los tres hermanos. Itachi, Deidara y Sai, Gaara estaban bailando en la pista de baile, deleitando los ojos de los presentes por su belleza y elegancia mientras que Sasuke estaba en un rincón, aburrido y deseoso de que fuera ya la medianoche para estar con Naruto.
- ¿Y dónde esta el esposo de Sasuke Uchiha? - Preguntó una chica de largos cabellos magenta, llevaba gafas que escondían unos ojos del mismo color.
- Hola, Karin - dijo Sasuke haciendo una reverencia a la princesa del reino vecino.
- La última vez que nos vimos no eras tan serio - dijo ella con coquetería, colgó su brazo del Sasuke y se apretujó sensualmente contra él, restregando su escote contra su cara.
- Ahora soy un hombre casado - dijo él apartándose un poco.
- Pero no veo a tu esposo por aquí, significa que eres mío - dijo ella con una sonrisa, lamió la mejilla de Sasuke antes de besarlo.
- No hagas esto otra vez - dijo Sasuke molesto como la tomó del cuello y la tiró a un lado.
- Sasuke Uchiha, ¿me cambias por un zorro rastrero? - Dijo ella ofendida como lo agarró del brazo violentamente.
- Es más que un zorro, es quien amo - dijo Sasuke sacudiendo el brazo para que ella lo soltara. - Y no grites que te pones en ridículo ante todos.
Sasuke dejó a una Karin furibunda y plantada en el salón de baile. Sasuke regresó a sus aposentos porque quería estar con Naruto, entonces Karin decidió seguirlo y cuando llegó al cuarto de Sasuke se escondió tras las puertas.
- Lamento dejarte solo, Naruto, la fiesta es aburrida, solo quiero estar contigo - dijo Sasuke sentándose en la cama donde estaba un zorro con muchas colas.
El zorro que también extrañaba mucho la compañía de Sasuke y se lamentaba no poder acompañarlo a la fiesta, dio un salto y se posó en el regazo de Sasuke y lamió sus mejillas.
- Tus bigotes me hacen cosquillas - dijo Sasuke riéndose como le acariciaba toda la espalda y enredaba las colas entre sus dedos.
Karin miraba incrédula la escena.
- Si a Sasuke le gusta las bestias peludas, yo seré una - dijo ella decidida como se iba.
En eso llegó la medianoche, Sasuke rodeaba al zorro en sus brazos y el zorro lentamente se transformaba en humano, un bello rubiales de ojos azules, desnudo y sentado en su regazo.
- He estado deseando hacer esto toda la mañana - dijo Sasuke acariciando la espalda de Naruto, lo acercó a él y le dio un beso apasionado.
- Yo he deseado lo mismo - dijo Naruto metiendo sus manos por debajo de la camisa de Sasuke.
Naruto ya no podía más, cuando era un zorro no podía tocar a Sasuke, pero ahora que era humano, le arrancó los botones de la camisa y empezó a besar su pecho.
- Naruto, estas muy excitado - dijo Sasuke sorprendido como su miembro rozaba el del rubio que palpitaba desesperado por atención.
- Por favor, Sasuke - dijo Naruto con la carita roja.
- No tienes que pedírmelo - dijo Sasuke acostándolo sobre la cama, jugueteó con sus pezones y lamió su pecho hasta alcanzar el miembro del menor.
- Aaaah! - Naruto lanzó un gemido de placer como Sasuke engulló su miembro.
Sasuke sacaba y metía el miembro de Naruto de la boca hasta hacerlo correrse.
- Eres delicioso - dijo Sasuke relamiéndose los labios y tomando toda la esencia del rubio, aquello lo hizo sonrojarse más y eso le gustaba a Sasuke ver a su zorrito tan excitado y tímido. - Ahora quiero entrar en ti - dijo Sasuke besando su muslo con delicadeza.
- Hazlo, uh... - dijo Naruto entreabriendo las piernas, su entrada estaba húmeda por tanto deseo e invitaba a Sasuke entrar.
Sasuke no perdió tiempo, su miembro estaba que explotaba, empujó con cuidado dentro de Naruto haciendo que éste lanzara un gemido de placer. Naruto quedó sobre Sasuke y empezó a mover su cintura montándolo, el miembro de éste salía y entraba de él golpeando su punto G haciendo que una ola de placer recorriera todo su cuerpo.
- Voy... a... Naruto - dijo Sasuke respirando agitadamente.
- Hazlo, lléname, aaah, mi príncipe - dijo Naruto mordiéndose el labio.
Sasuke aceleró las embestidas y con una última estocada llenó con su esencia el interior de su amado.
- Sasuke soy tan feliz porque te tengo - dijo Naruto cansado, acostó la cabeza contra su pecho.
- Yo siento lo mismo, haré lo que sea por ti - dijo Sasuke rodeándolo sobreprotectoramente con sus brazos.
Miró por la ventana, la luna ya se había puesto redondita y grande, ¿cuánto faltaba para que fuera roja?
