Hola de vuelta!! (Sinceramente no se como hice para poder terminarlo!!XD!! JAJAJA) Pero mas que nada quiero agradecer a todos ustedes por los reviews, y perdonar a otros por la constante incistencia a que me dejen un comentario!! jajaja XD

Aqui les dejo la cuarta parte, que la disfruten!!


Kai: -¡Haji¡Haji¡Despierta¡Haji!- Pero le costaba abrir sus ojos, los sentía pesados. -¡¿Qué sucedió¿Dónde está Saya?

Al escuchar su nombre los recuerdos invaden su mente, lo que motiva a que reaccione rápidamente y proyecte su vista al horizonte naciente.

Haji: -Se…la llevaron.

Kai: -¿Se la llevaron¡¿Quiénes?!

Haji: -Un hombre… a quien ustedes conocían como Van Argiano, junto con una tropa.- Lo mira.

Kai: -¿Van…Argiano¿Cómo...es posible?- sin dar crédito a lo que escuchaba.

Haji: -No lo sé- y se pone de pie –pero iré a buscarla.

Kai: -¡Espera, Haji¡Déjame ayudarte! Si de verdad es como dices, esto no será nada fácil. Permíteme que contacte con David, él sabrá que hacer.

Haji se muestra reflexivo y se torna a divisar el océano nuevamente. -…De acuerdo.

Habiendo llegado a su hogar, Kai se dispone a comunicarse con David.

Cuelga el teléfono.

Kai: -David ha puesto manos a la obra y dijo que nos avisaría de cualquier información sobre Van Argiano y de ser posible, también se pondría en contacto con Lewis.

Emma: -¿Kai?- Se aproxima con curiosidad al escuchar su voz. -¿Kai¿Qué haces levantado tan temprano?- y fija su mirada en ambos. -¿Qué sucede¿Haji?… ¿Y Saya?

Kai: -La han secuestrado, Emma.

Emma:- ¡¿Secuestrado¿Cómo¿Quiénes?

El teléfono vuelve a sonar.

Kai contesta espontáneamente. -¿Sí, David? … Claro.- Acciona un botón y de la base del teléfono se alza una pequeña pantalla en la cual inmediatamente aparece el rostro de David, un tanto modificada por los años.

David: -Buenos días Emma, Haji es un placer volver a verte, aunque hubiese preferido que fuese en otras circunstancias…en fin, lo que hemos averiguado junto con Julia, ha sido que Van Argiano ha salido de la prisión hace aproximadamente tres años y lo mas extraño es, que fue liberado de todos los cargos que estaba imputado. Luego de eso, sorprendentemente regresó a su vida normal al trabajar en una pequeña empresa, que nada tiene que ver con lo que años atrás realizaba.

Kai: -Convirtiéndose en el menos sospechoso.

David: -Es una teoría…

Kai: -¿Pero cómo fue que supo lo de Saya?- Se ve a Emma saliendo de la habitación con un aire de preocupación.

David: -No lo sé, pero si de algo estoy seguro es que no está sólo en esto.

Kai: -¿Cómo puedes estar tan seguro?

David: -Pues… de acuerdo con lo que averiguó Lewis, recibió una visita un día antes de su salida. Pero lo más sospechoso es que no se menciona en ningún documento que haya sido de su abogado o algo por el estilo, simplemente figura como anónimo.

Kai: -El Ejército… ¿verdad?

David: -Muy posiblemente…

Kai: -¡Malditos!- dice resignado, golpeando su puño derecho contra la pared.

Emma: -¡¡Kai!!- Precipitadamente regresa al cuarto. -¡Irene y Mei¡¡No están!!

Mei: -¿Ahora nos dirás a dónde nos llevas, Nathan?

Estaban atravesando un amplio camino arbolado.

Nathan: -Ya te lo había dicho, mi niña, a un lugar en donde no tendrán preocuparse por los humanos.

Mei: -¿Y por qué tendríamos que preocuparnos por ellos? Explícate.

Nathan se detiene momentáneamente. –¡Ash¿Por qué tanta insistencia?- Se voltea y mira sus expresiones, Mei de impaciencia, pero Irene solo mantenía su cabeza baja, tapando su mirada con su cabello.

-De acuerdo… les contaré.

Mei: -Bien.

Nathan: -…Hace unos años atrás, – suspira –vinieron a verme dos humanos pertenecientes al Ejército, la mujer se hacia llamar Morgan Balzano, el otro era sólo un acompañante, supongo que un protector.

Flash back

Residencia Mahler.

Sra. Balzano: -Iré al grano Sr. Mahler. El Ejército quiere recomenzar el proyecto Delta.

Se encontraban en la gran sala principal.

-Disponemos de los antiguos archivos y experimentos realizados, y gracias a ello sabemos que usted era íntimo del ex jefe al mando, Amshel Goldsmith.

Nathan: -Sí ¿y?- bebe un sorbo de su copa de vino.

Sra. Balzano: -También sabemos que la portadora que suministraba esa sustancia, conocida por usted como Diva, concibió a dos niñas, cuyo paradero conocemos muy bien.

Nathan: -¡No tocaran a esas niñas¿Está claro?- Su voz había cambiado a una tonalidad más grave, produciendo que las gafas que llevaba el acompañante, se quebrajasen.

Ella despliega una mueca.

Sra. Balzano: -Pues, sino quiere que las utilicemos, entonces deberá decirnos la ubicación de Saya.

Nathan: -¿Acaso es una amenaza?

Sra. Balzano: -Puede tomarlo como usted más le convenga. El hecho es que necesitamos de al menos una portadora que nos proporcione de la sustancia D67 y sabemos que ese gen es recesivo. Además, usted es un hombre que a las amenazas no les afecta.

Nathan: -Por mi parte pueden hacer lo que quieran con Saya. El problema es que ahora se encuentra en su largo período de sueño y les garantizo que no será conveniente que la despierten. Sin embargo… hay algo más… Es muy posible que Saya no tenga que dormir por treinta años, sino la mitad.

Sra. Balzano: -¿Ah sí¿Y cómo lo sabe?

Nathan: -Eso no es importante, además Saya no es la que me interesa, sino las niñas…Hagamos un trato: les diré la ubicación del cuerpo de Saya y deberán esperar hasta que su largo período de sueño termine y en cuanto despierte, dejaran que les explique a las niñas la verdad, las pobrecitas se lo merecen. Asimismo, quince años es tiempo suficiente como para renovar el equipamiento e investigación. Cuento con su palabra que habiéndoles dicho esto, no tocarán ni un pelo aquellas muchachas.

Fin del flash back.

Nathan: -Y fue así que gracias al profundo respeto que sentía por su madre, me dediqué de lleno a cuidarlas, aunque fuese en la distancia, me disponía a observarlas. Y si aquellos humanos cumplieron al pie de la letra con el trato, Saya ya debe de estar en la base militar.

Irene: -¿Qué¿Saya¿Se han llevado a Saya?- Saltó perturbada.

Nathan: -Pues… supongo. Pero ahora lo importante son ustedes mis niñas. Debemos continuar, ya casi llegamos a mi hogar.

Irene: -¡No! Sabía que esto sería una locura. Lo siento Nathan, pero nosotras tenemos una vida. Vivimos felices con aquellos humanos. Debemos regresar¡Mei!...

Mei: -¿A quién le interesa?- Dice fríamente.

Irene la voltea y abofetea. Era la primera vez que hacía algo así, al igual que pegarle a su hermana.

Irene: -¡Sé que aún estás enojada y por eso voy a pasar por alto lo que has dicho! Pero Mei, por favor ¡reacciona!- La toma por los hombros.

-Saya de alguna manera nos salvó. Además esa batalla era decisiva. Una de las dos debía morir. Con esto no estoy justificándola, pero respeto el hecho que nos haya contado la verdad. Y por si no te habrás dado cuenta, Saya también se siente arrepentida, de eso estoy segura.

Mei permanece inmóvil, con su cabeza baja.

Irene: -Nathan ¿Sabes dónde se encuentra esa base?

Nathan: -Claro que sí.

Irene: -Entonces, como primer deber de caballero, deseo que me lleves de regreso.

Nathan: -Está bien…-Suspiró rendido.

Irene: -Mei ¿Vienes?

Mei: -¿Dónde quedó el "siempre estaré contigo"?

Irene: -Siempre estaré contigo, pero yo seguiré el camino que creo correcto, tú eres libre de elegir cualquier otro.- Y se marcha seguida de Nathan, dejando a Mei sumida en sus pensamientos.

Kai: -¡¿Cómo que no están?!

Emma: -Dejaron esta nota.

Kai la toma y la lee en voz alta: -"No se preocupen por nosotras".

Emma: -¿Qué haremos Kai?

Kai: -No lo sé.

Haji: -Kai, no te angusties. Tu prioridad ahora son tus hijas. Yo me encargaré de traer de regreso a Saya.

David: -Pero aún así, no sabemos en dónde se encuentra.

Haji: -Sentiré su presencia. Eso es lo que siempre he hecho.

Kai: -Y pensar que creíamos que habíamos terminado con todo esto…Si el Ejército está detrás de todo esto, con una persona no bastará para traer a saya de vuelta… por más inmortal que sea.

Haji: -Lo sé, pero debo intentarlo. No puedo perder más tiempo. Saya me necesita.- Su tono de voz mostraba impaciencia.

Irene: -Entonces, creo que te facilitaré las cosas.- Todos se tornan a ella. Había regresado y a su lado se encontraba su nuevo y fiel caballero.

Nathan: -¡Hola a todos¿Cómo han estado?

Emma: -¡Irene!- Corre a abrazarla. -¿En dónde estaban¿Dónde está Mei?

Irene: -Mei… está…- mientras pensaba en una rápida respuesta.

Mei: -¡Aquí estoy, Mamá!- Dice, al hacer su inesperado acto de presencia.

Irene: -Hermana…-Se voltea a ella.

Mei: -Creo… que también estoy en el camino correcto.

Kai: -¡Qué alivio que se encuentren bien! Pero… ¿Tú no eres…?

Nathan: -Nathan Mahler, el nuevo caballero de Irene y Mei. ¡Haji!... ¡No me extraña que te encuentres aquí! No encuentras a tu dama ¿Verdad, querido?

David: -¿Cómo es que sabes…?

Nathan: -Debo confesar, que en parte es mi culpa que te hayan quitado a Saya.

Kai: -¿Cómo…?

Irene: -Larga historia…lo importante ahora es que Nathan sabe perfectamente la ubicación en dónde la tienen capturada… y tenemos un plan.

Haji: -Te escucho.

Saya lentamente abre sus ojos, y al juzgar por su nublada vista, advierte que se hallaba en una especie de celda. Completamente cerrada, aislada.

Paulatinamente intenta mover sus miembros. Pero se estremece al darse cuenta que le era imposible. Estaba sujeta de pies y manos, sobre una camilla metálica. Inmediatamente entra en la desesperación y empieza a recordar lo sucedido.

Saya: -¡Haji…!- Pronuncia su nombre en un grito ahogado.

-¿Dónde?... ¿Dónde… estoy?- Pero sus misteriosas dudas son reemplazadas por sus lágrimas y otro inútil intento por salir de allí.

De una compuerta, la cual no se había percatado de su existencia, atraviesa un hombre a quien reconoce inmediatamente.

Saya: -¡Usted!- Haciendo un esfuerzo por levantar su cabeza y dirigirle la mirada.

Van Argiano: -Tanto tiempo ¿Verdad?- Y detrás de él aparecen tres individuos, vestidos con una blanca bata y una especie de máscara. Rápidamente se acercan a ella.

Saya: -¡¿Qué…Qué hacen¡¡No!!- Uno de ellos cubre su boca, mientras que los otros dos sostienen firmemente su brazo y succionan con una jeringa gran cantidad de sangre.

Rendida ante aquella tortura, Saya se limita a gemir y a sollozar, aunque esos sentimientos son fuertemente tapados por la mano de aquel hombre. Y en un momento dado, sus ojos trasmutan a sus rojos intensos.

Van Argiano: -¡Suficiente!- Ordenó, y en seguida aquellos hombres la soltaron.-No queremos agotarla.- Da media vuelta y salen del cuarto.

Saya: -Es… ¡Espera!- Esforzándose por hablar.

Van se detiene y la mira de reojo.

-Merezco… una explicación.

Van Argiano: -¿A caso no es obvio?

Aquella respuesta despertó una vez más su profundo temor a la consecuencia de haber permanecido viva. Pero aquella angustia no le duraría mucho tiempo, ya que ante su nueva escasez de sangre, vuelve a perder el sentido.

Continuará…


Como saben cualquier critica es bien recibida!!!

Saludos!!!!