Capitulo 4

-EIKO-CHAN!-grito Tsuki soltando a Naruto, tirándose sobre la chica de cabello esmeralda, arrojando a sasuke haciéndolo gruñir obligándolo a sentarse a un lado de Naruto.

-Tsuki…por favor…-dijo con una voz temblorosa, ya que la pelirroja la asfixiaba con su tremendo abrazo, la pelirroja obedeció y la soltó, Eiko sonrió y miro al rubio y el azabache- hola Naruto

Naruto estaba por hablar, pero el azabache llamo la atención de todos, Eiko se coloco detrás de el flotando, la chica de cabello esmeralda abrazo al Uchiha por la espalda pegando su mejilla a la de el, Naruto al instante pensó que la alejaría con una sola mirada fría, como solía hacerlo con Ino y Sakura, pero no lo hizo es mas al contrario acepto gustoso la muestra de cariño, regalándole a la chica una sutil pero muy bien obrada, sonrisa marca Uchiha, ya saben esa sonrisa de medio lado, que abecés párese mas de burla que de otra cosa. Tsuki irritada por la muestra de cariño del Uchiha, no es que fuera feo y no se veía que fuera malo, simplemente al ver las imágenes de la cabeza del Uchiha con su hermana eran…como decirlo…vergonzosas

-…grrrr- gruño entre dientes la pelirroja, con un rojizo color en sus mejillas- lo peor no son las imágenes de Sasuke-teme…lo peor es que Eiko-chan piensa cosas similares a las de el…que asco- pensó haciendo muecas asqueada y tratando de no vomitar.

- ejem…-aclaro su garganta el Uchiha- dobe, vamos a un lugar mas seguro para hablar, aquí ya empezaron a llamar la atención- dijo con tono seco Sasuke. Naruto confundo frunciendo el entrecejo, el Uchiha hizo un ademán señalando justo debajo de la rama donde estaban, Naruto miro hacia abajo aun frunciendo el ceño confundido y se sonrojo al ver lo que Sasuke había señalado, bajo ellos había por lo menos una docena de niños, ninjas, señoras y dios sabrá quien mas, que los miraba confundidos y aterrados desde que el Uzumaki había subido corriendo.

-s..si…si vamonos…- dijo Naruto bajando la vista avergonzado y se fue con el Uchiha saltando de techo en techo con las 2 chicas siguiéndolos de cerca claro que cada una con su respectivo encargado, sin percatase de que unos hermosos ojos perla los seguía con suma sutileza. La portadora de esos ojos suspiro detrás de la esquina de la academia

-Naru...Naruto-kun…con…con quien...habrás…ha...hablado- se pregunto la ojiperla en algo mas que un susurro, lentamente y con suma elegancia se dio media vuelta y se dirigió a la mansión Hyuuga.

-¿pasa algo malo Tsuki?-pregunto muy bajito su hermana Eiko, cuidando que los chicos no la escucharan.

-no…nada-susurro Tsuki, volviendo su mirada hacia delante, la verdad es que desde que llego con Naruto al árbol, había visto a la que creyó era Hinata, vio el notorio sonrojo que produjo Naruto cuando sonreía o solo miraba a la nada sonrojado Tsuki sonrió, después de todo la misión no seria tan dura como aparentaba, ahora le agradecía internamente a su Obaa-chan de mandarla, Hinata-chan al instante le había dado ternura y mucha confianza, y Naruto, bueno el solo le agradaba, y si fallaba esta vez…su Obaa-chan no la dejaría en paz y de cierta forma ella no soportaría decepcionarla otra vez. Tsuki miro decidida hacia donde se había ido la kunoichi portadora del byakugan, y justo ante de que entrara por la gran puerta de su casa, miro hacia donde estaba Tsuki, seguro la pelirroja, la kunoichi esperaba ver a Naruto, Tsuki le juro a ambos que terminaría su misión y no dejaría que nadie ni nada rompiera lo que el destino quería unir.

Hinata confundida aun mirando desde la puerta, había visto los ojos de la pelirroja sobre ella, solo duro un minuto pero desapareció frente ella, Hinata sacudió su cabeza pensando que el entrenamiento con kurenai-sensei la había fatigado.

-Hinata-sama, vamos Hanabi-san la esta esperando en la cocina- la llamo el chico de ojos perla y ella solo enderezo su espalda y contesto con mucha tranquilidad

-ya...ya…y-ya voy…Ne...Neji-onii-san.