Y~ Aqui está :3 Os dejo el tan esperado final alternativo xd

Espero que les guste este final alternativo, pues si, es mas 'rosa' que el 1827. Pero lo dejo a los gustos de cada uno. Algunos que leyeron ambos finales no quiero que piensen que puse preferencia a alguna de las dos parejas, ya que lo unico que queria hacer era darle dos finales completamente distintos.

Bueno, enjoy~

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Despierto, aseado, cambiado y con un camaleón en la cabeza bajé por las escaleras para poder desayunar. Eran las 6 de la mañana, no dormí nada, y todo se lo debo a las formas "divertidas" de despertarme de mi sádico tutor. Creo que tengo un pequeño trauma por eso a las mañanas.

En el comedor se encontraba únicamente Reborn, tomando su expreso, y por alguna razón estaba Enma en una de las esquinas de la habitación. Leon me dejo de usar de transporte para subir al gorro del pelinegro. Sin dudarlo ni pensarlo, me dirigí hacia esa cabellera rojiza, la cual se encontraba enfrascada jugando su videojuego favorito. Cuando me vio, le puso pausa y me ofreció con una sonrisa algo presumida el otro mando para jugar un VS. Sonreí de lado, me senté en el sofá y agarré el mando. Esto era algo habitual para nosotros, cuando Enma por fin consigue desbloquear alguna habilidad nueva la pone a prueba conmigo, aunque la partida siempre termina igual.

-¿Despertaste con ganas de perder, Enma-kun?

-¿Quién hablo de dormir? –me miro fugazmente, algo preocupado- Y pareciera que no eh sido el único

Típico. Él siempre se da cuenta cuando algo me pasa. Le sonreí y le conteste que solo había estado entrenando. Cuando lo dije el juego comenzó, duro un poco más que siempre, algo así como 20 minutos. Pero termino como siempre, yo trapeando el suelo con Enma. Solté el mando y comencé a saltar arriba del sofá mientras el peli-rojo me miraba haciendo un adorable puchero. Solté algunas carcajadas y me baje del sillón exclusivamente para aplastar su alborotada y suave cabellera. Me miro con un ligero sonrojo y me tomó sorpresivamente de la mano. Nos quedamos estáticos. Le miraba con curiosidad, pero no me movía de donde estaba. Luego de unos pocos minutos me soltó, carraspeó incomodo y se fue con la escusa de tomar algo.

Sonrojado, ncliné la cabeza hacia un costado ¿Qué fue eso? Bueno, tratando darle poca importancia, me dirigí hacia la oficina del Nono; mi nueva oficina en 6 días…

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Ya pasaron 4 años desde la sucesión, todavía no me acostumbro a la mafia al cien por ciento. Mentir se me da de maravilla y eso me asquea. Lo mejor que pude sacar de eso, fue eliminar algunos traidores y capos de otras familias enemigas de Vongola. Fueron pocos, ya que ahora la familia tiene la política de no matar a sus enemigos, algo parecido a una era de paz (pero es en su mayoría todo cuento. En la mafia, ¿Paz? Ni que fuese película de Disney)

No mucho después de la sucesión, c-comencé a salir con Enma-kun. P-pues, él se me co-confesó y yo acepté sin dudarlo. Todos pensaban que para mí él era algo así como un hermano, pues vamos, él es casi igual a mí. Pero yo la verdad, q-quería que hubiese algo más, pero no sabía que… Hasta que me pidió salir con él, me di cuenta de lo que sentía.

Él es muy tierno, tímido y c-cariñoso… Aunque ambos somos así, haha. Como siempre, él nota cuando me pasa algo, si tengo dudas o si me siento triste. Siempre está ahí para apoyarme y ayudarme, inclusive con el mismísimo infierno (el papeleo) Cada tanto intenta cocinarme algo para sorprenderme en el desayuno, pero no se le da muy bien. Algunas tortillas o tostadas quemadas, el café demasiado dulce, etcétera. Pero son gestos tan dulces y tiernos, además de la carita sonrojada que pone cuando me los da, que siempre me los como con una sonrisa y le robo un beso en la mejilla.

¡Ah! Son las 16:58 hs, Enma ya habrá vuelto de la reunión de su familia. Quiero verle~… ¡Merda! ¡Habíamos quedado a las 17 en el patio trasero! Solté el papeleo de golpe, haciendo que todo vuele por los aires y salí despedido de mi despacho. Mientras corría hacía el patio, lanzaba unas cuantas maldiciones al aire. ¿Por qué siempre me pasa lo mismo TuT?

Cinco en punto. Llegue al patio con la respiración un poco agitada y el pelo alborotado, Enma se encontraba relajado bajo un árbol jugando con su psp. Le di la vuelta a tooodo el jardín, con el objetivo de ir por detrás de él sin que me viera y sorprenderlo. Objetivo cumplido. Al estar detrás de él, soplé en su cuello logrando que se estremeciera y que lancé su consola por los aires, la cual luego la atrapo torpemente. Se dio la vuelta algo sonrojado y me miro con algo parecido a un puchero. Me pareció tan tierno que termine sonrojado yo también. A pesar de estar casi 4 años juntos, sus expresiones me parecen de lo más tiernas y lindas.

Al querer sentarme a su lado, me tropecé con una bendita raíz del árbol. Enma, con los ojos abiertos como platos, se paró de golpe e intentó frenar mi caída. Sin embargo, lo único que logró fue darme la vuelta, salvando mi cara de un gran golpazo, y de paso caer encima de mí. El peli-rojo se encontraba algo aturdido, por lo cual tenía los ojos cerrados. En cambio yo estaba sonrojado y mirándolo algo cohibido.

-E-etto, Enma-kun…

Al decirlo, abrió sus ojos y automáticamente su cara se tornó del color de su cabellera, sin embargo no movió ni un músculo. Me miraba dulce y fijamente con sus preciosos ojos rojizos, yo simplemente no pude sostener la mirada, por lo cual terminé desviándola. Al hacerlo escuché una pequeña y dulce risita. Luego de eso Enma se recostó en mi pecho y oculto su cabeza en mi cuello. Su respiración me hacía removerme algo incómodo, pues el cuello era mi punto débil…

-Mm, Ngh~

Un gemido… NO, MEIN GOTT, ¡Qué vergüenza! Enma levantó su cara algo sorprendido y sonrojado, automáticamente me tapé la cara con mis manos. Yo me encontraba sonrojado hasta las orejas, un poco más y mi rostro casi tomaba el color de mi amado.

Lentamente, sacó las manos de mi rostro y las sostuvo en sus manos. Él también se encontraba sonrojado, no tanto como yo, pero lo estaba. En un tierno gesto, beso mis dos manos y luego hizo lo mismo en mi cuello. No pues, ahora mi rostro y el cabello de Enma parecía que competía sobre qué color era más fuerte. Me contuve todo lo que pude, pero igualmente emitía algunos jadeos y pequeños gemidos.

Enma fue ascendiendo, pasando por mi mentón, mis mejillas e inclusive mis ojos, para luego bajar a mis labios. Fue un beso suave, dulce y lento. Estuvimos un rato así hasta que lo empuje suavemente al sentir que todo el aire de mis pulmones se había acabado. Sin embargo, el continuo dando pequeños y tiernos besos. Algo ansioso, lo empuje hacia atrás, cambiando posiciones. Esta vez comencé a besarlo yo. Al principio tierna y dulcemente, pero luego se transformó en algo más feroz, más pasional...

-Dame-Dame Combi, si quieren hacerlo vayan a una habitación.

Nos separamos de golpe, logrando que mi cabeza se diera accidentalmente contra el árbol.

-Itte… ¡R-R-REBORN!

-No se olviden del lubricante. Ah, y ocupen protección.

-C-Cállate y ve a ocupar tus consejos con L-Lambo…

-Tsk, obviamente -al decirlo se fue con una sonrisa altanera y algo preocupante para el moreno-.

-Agh, nunca voy a aceptar eso. Maldito lolicón sadomasoquista.

Enma se rio algo nervioso ante toda esta situación, se paró y me ofreció una mano para que lo haga yo también. Y sin soltarme me guio hasta dentro de la mansión…

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Nos encontrábamos mis guardianes y con Enma-kun paseando por el centro. Organicé esta salida ya que habíamos tenido mucho trabajo esta semana y nos hacía falta salir a estirar las piernas sin tener una pistola en mano y el sudor corriendo por la frente. Claro, las cajas armas las teníamos en nuestro cinturón y siempre llevábamos nuestros anillos puestos.

Entrabamos en una que otra tienda que vendían chucherías, gafas de sol, peluches, etcétera, etcétera. Todo eso hasta que algunos de nosotros paramos en un puestos de crepas y otros en uno de helados, y claro, aunque Reborn no era un guardián había seguido a Lambo-kun para acosarlo.

Nosotros con mi peli-rojo paramos en el puesto de crepas, los dos pedimos una de fresa con vainilla. Nos sentamos en un banco y hablamos de puras trivialidades o decíamos algunos chistes malos; aunque son malos suelen ser los más graciosos por alguna razón. Eso o nuestro sentido del humor está podrido. Cuando me di cuenta, mis guardianes se fueron dejándonos solos a propósito.

Todo feliz y rosa con flores y corazones hasta que vi cierta cara conocida a unos pasos nuestros. Mi cara palideció, y Enma al notarlo apretó mi mano con algo de fuerza logrando que le mirase. Inmediatamente me paré, arrastrando a Enma conmigo. Me quise alejar lo más que pude hasta que esa persona me llamó, por lo cual me detuve en seco.

-¿Tsu-kun?

Su voz se escuchaba sarcástica y arrogante. Me di vuelta y la enfrenté con una sonrisa en los labios, sin embargo me encontraba algo escondido tras Enma. Me hacía sentir más seguro.

-Nana… ¿Qué haces por aquí?

-Oh, vamos, dime mamma, deja las formalidades hijo. ¿Qué? ¿No puedo salir a pasear sin tu consentimiento, mocoso?

-No lo decía por eso, yo…

-Venga ya, no armes otra escena como la última vez en el restaurante. Gracias a eso casi termino unos días en la cárcel por maltrato.

Y bien merecido estaba…

-Yo no armé la escena, fuiste tú

-¿Y de quien mierteras fue la culpa de que yo reaccionara así, retrasado?

Al ver que se acercó un poco, me escondí aún más en la espalda del peli-rojo.

-Oh, ¿ahora te vas a esconder? Despiertas a la fiera pero no soportas la mordida ¿Y este quién es?

-Su novio, y le quiero decir que usted no tiene el derecho de tratar así a su propio hijo. Tsuna no ha hecho nada para merecer este trato.

-Tu novio… Eres una vergüenza, ¡ni siquiera me saliste normal maldita sea! Eres un pervertido de mierda, homosexual tenías que ser. Maldita deshonra a tu familia acabas de hacer, no te costaba nada enamorarte de una chica y ser normal ¿Verdad? Pero no, seguro te acuestas con cada hombre que te dice algunas palabras lindas, siendo tan pequeño y tierno seguro atraes un montón de homosexuales tan calientes como tú, eres…

En ese momento, Enma le dio una cachetada de lleno en su cara. Se encontraba rojo de la ira y sus ojos la miraban amenazantes. Nana lo miró perpleja, con una mano en la zona afectada. La gente simplemente nos miraba, nadie intervenía.

-Usted señora no tiene idea de lo que Tsuna tuvo que pasar por su culpa, en realidad puede que sí lo sepa, después de todo usted ocasionó todas las tristezas y la mayoría de las desgracias que le ocurrieron a él. Por eso mismo no tiene el derecho de tratar así a MI NOVIO, el cual es solo MIO, ninguna madre tiene el derecho de tratar de tal forma salvaje y malhablada a su hijo –al ver que Nana iba a decir algo, continuo hablando- No me importa cuál es la razón de que usted actué así, igualmente no tiene el derecho de hacerlo. Simplemente aléjese de Tsuna y no vuelva a verle en su reverenda vida si no quiere otra de esas cachetadas, y le advierto, será peor si se atreve a levantarle la mano. Ahora por favor váyase y desaparezca. Por lo que veo en su mano está casada, vaya con su nuevo marido y descárguese con él en la cama o con cualquiera que se acueste, pero con Tsuna no le toque ni un cabello.

Nana se encontraba perpleja, simplemente se alejó sin palabras. Volteó una vez para mirarnos nuevamente, esta vez enojada. Sin embargo, ella solo siguió su camino.

Enma volteo a verme, yo me encontraba sonrojado, sonriendo y con algunas lágrimas en los ojos. Enseguida mi tímido peli-rojo se dio cuenta de lo que acababa de decir, por lo cual el color rojizo de sus ojos se transfirió a toda su cara. Le di dos besos en las mejillas y luego oculté mi cara en su cuello. Él me rodeó por la cintura con sus brazos y apoyó su cabeza en la mía.

Todo tan lindo y romántico, hasta que escuche algunos suspiros femeninos y una que otra cámara del teléfono. Me separé alterado y mire avergonzado a todos los lados para luego tomar de la mano a Enma y salir prácticamente corriendo de allí.

Obviamente, como hacía falta una cereza en el pastel, cuando corríamos tropecé de lleno contra cierto albino. Byakuran. Por efecto rebote, terminé prácticamente abrazado por la espalda por Enma-Kun, y no me moví de ahí. El peli-blanco me sonrió, como lo hacía cuando éramos chicos, lo cual logró sacarme una mueca.

-Oh, Tsuna-kun~ Tanto tiempo ¿Cómo has estado?

-¿Y a ti que te importa, maldito bastado?

Enma, apretó un poco más fuerte su agarre, pero yo simplemente ignoré ese gesto. La ira y el rencor que tenía dentro de mí comenzaron a entrar en ebullición, y no podía pararlo.

-¿Sigues con eso? –suspiro- Tsuna-chan, hace mal encerrarse en el pasado.

-Bah, por favor, no empieces con clases de psicología barata. No quiero que me aconseje alguien tan mentiroso, falso y descarado como tú.

Él seguía tragando sus malvaviscos como si su estómago no tuviese fin. Descaradamente me ofreció uno, el cual lo rechacé golpeando su mano y logrando que esa bola de azúcar cayese al suelo. Byakuran me miró con una sonrisa algo sádica.

-Okey Tsuna-chan, apenas veo tu cara y ya me estoy hartando de tu actitud. A pesar de ser tan lindo y tierno tienes una mentalidad podrida y retorcida desde chiquito.

-Piensa y di lo que quieras, pero tú…

-Tsuna, no vale la pena pelear con este sujeto, vámonos.

-Hazle caso a tu amigo Tsuna-chan, vete, huye.

Enma lo miro con su típica cara inexpresiva que le mostraba a todos menos a mí, y me arrastró hacía la vuelta a la mansión.

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-Tsuna.

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-Quisiera que me contases exactamente que paso en toda tu infancia, pero nunca quieres contarla, es como si no confiases en mí. Lo único que se es en lo que se refiere a tu madre, pero eso solo porque lo sabe todo el mundo. No quiero presionarte para que me lo digas, pero…

-Ugh, lo siento… Perdón por herirte por una cosa así, es que yo… No es una historia que me apetece contar, pero… Te lo contaré, todo.

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Al terminar de contárselo, Enma me abrazó, me decía que él va a hacer todo lo posible para que nadie más me hiera de esa forma. La palabra 'nunca' no fue mencionada, en la mafia nunca se sabe cómo puedes terminar, por lo cual no se pueden decir esas chorradas de 'nunca dejare que te lastimen de nuevo', simplemente no se puede…

Luego de eso, siempre mantuvo un ojo sobre mí, más que antes. Yo creo que era porque aún tenía rencor hacia esas personas, y Enma temía como podía llegar a reaccionar cuando me las encontrase. Al principio pensé que estaba exagerando, pero luego me puse a pensar… ¿Qué les haría a esas personas si yo no lo tuviese cuidándome, protegiéndome de todos e inclusive de mí mismo? Un perturbador escalofrío recorrió mi espalda, dejándome un mal sabor en la boca.

De tantas vueltas que da la vida, tengo tanta suerte de tenerlo a mi lado… A pesar de todo lo ocurrido en el pasado, soy feliz. Nunca voy a olvidar lo que paso, sin embargo lo acepto, es parte de mi vida, no estoy orgulloso de ese fragmento, pero ahora mismo tengo mucho tiempo para hacer más recuerdos felices que sobrepasen de sobremanera a aquellos obscuros. Aunque todo esté obscuro, siempre hay una salida. En mi caso, aunque suene raro, fue la mafia. La entrada a la familia Vongola me dio un montón de amigos que quieren protegerme, un sádico tutor que prácticamente me trata como su hijo, y claro me dio un dulce y sobreprotector novio.

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Creo que me quedaron un poro Ooc, pero no sabía muy bien como arreglar eso, mis disculpas u.u

¿Qué les pareció? Dejen si Rw, positivo, negativo o lleno de criticas es bien recibido c:

Con respecto a lo del Omake, lo voy a hacer, pero mi familia vino de visita y se quedan aproximadamente una semana por lo cual voy a estar descuidando bastante de mis redes sociales y esas cosas.

Bueno, un abrazo gigante y cuidense :3