¡Volví! Sé que estuve como perdida, en serio ¡lo siento! D:

Estuve escribiendo unas historias que planeó publicar, así que no se preocupen ;P

Bueno aquí la historia.

Disclaimer: Los personajes de esta historia no me pertenecen.

Después de que el Profesor Untonium explotará y todos salieran despedidos.

Pov Yubi

Salí despedida varios metros atrás, al principio no entendí lo que pasaba y luego lo único que me acuerdo es que me encontraba en la copa de un árbol; aunque si lo pensaba un poco era una experiencia divertida (está loca) ahora estoy en la copa de un árbol aunque no me gusta mucho la posición en la que estoy, estoy de cabeza sostenida solamente por un brazo que se quedó enredado en una rama y mi pierna que se está cayendo de la rama; las demás partes de mi cuerpo no las siento ya que me siento muy adolorida y la cabeza es lo que más me duele por lo cual no voy a moverla; estando allí me puse a pensar: ¿Cómo llegué aquí? Bueno según lo que yo sabía era que el director de la escuela nos estaba diciendo algo que ya sabíamos por lo que no le presté atención y me dediqué a ver por los lados cuando hubo una gran explosión y aquí estoy, pero ¿qué explotó? Y cuando pensé eso puse mi mano en un intento de pose pensativa: mala idea.

Mover mi brazo hizo que me desequilibrara por lo cual me caí, pero antes de llegar al suelo una mano invisible me depositó con cuidado en el suelo, aunque aún así no pudo evitar soltar un gemido de dolor a tocar el suelo porque aún me dolía el cuerpo; muy bien hace unos días nos habíamos mudado a esté mundo mágico con nuestros padres por lo cual algunas cosas eran extrañas para nosotras, como por ejemplo esto, por lo cual me desconcerté y grité lo primero que se me vino a la cabeza:

-¡Podrías haber hecho eso antes de caer en las copas de los árboles!-Grité.

Como respuesta recibí una ráfaga de aire que me despeluco toda; molesta me paré del piso y noté impresionada que ya no me dolía el cuerpo, inmediatamente pensé que fue obra del viento por lo que dije medio asombrada y medio molesta:

-Gracias-dije entre dientes.

Me fui a buscar lo que nos había dicho la carta que teníamos que buscar, la mascota y la varita, nada más ¿verdad?

En un rato empezó a llover y solté una maldición por lo bajo; era de noche, por la penumbra no podía ver nada y encima ¡llueve!; genial encontrar una varita y una mascota sería muy fácil; empecé a ver para todos lados buscando un lugar donde resguardarme de la lluvia y encontré una cueva que no había visto antes, rápidamente empecé a correr hacia ella y tengo que felicitarme porque llegué a ella y nada más me habían alcanzado dos gotas; lenta pero segura me fui adentrando a la cueva.

Creo que estoy loca, era lo único que pensaba; no sé porque pero me parecía que en las paredes habían extraños símbolos causados por la luz como un idioma, pero al voltear me encontraba que no había nada, además sentía que alguien me seguía y ya llevaba como media hora caminando ¿qué tan largo podía ser un pasillo? Me repetía mentalmente: "estoy loca, estoy loca, todo es una ilusión, pronto despertarás y estarás en casa…" eso me calmaba un poco, pero se puede decir que yo no soy la más calmada de todas; estaba temblando y brincaba un poco, eso era malo, nada más saltaba cuando estaba nerviosa, por lo cual me apodaban Bunny; oí un ruido y me paré en seco, algo me seguía y como si estuviera poseída empecé a gritar:

-¡AAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHH!-grité mientras salía corriendo como alma que lleva el diablo.

Al terminar de correr (por el susto corrió como diez minutos) me paré a descansar, nadie podía superarme corriendo y…y bueno…saltando ¡no se burlen! Es verdad, esa era otra de las razones por mi apodo; bueno, pero volviendo a lo importante ¡ALGUIEN ME SIGUE! Ja, pero no se lo pondría fácil, o no, de mi bolsillo saqué el kit de bromas que siempre traía; no sabía que me esperaba, por lo cual siempre me lo traía; saqué algunas cosas de él y empecé a poner bromas o en este caso "trampas"

Termine de poner las cosas en cinco segundos, realmente estaba asustada si lo hacía tan rápido, porque normalmente me habría tardado un poco más aunque aún así rápido, por mi grave enfermedad: la flojera; contemplé mi obra, había una banana en el piso y delante de está una red con hilo transparente, mi plan era que la persona evitará la banana por lo cual se cayera en la red y está la atrapará; más tranquila empecé a caminar y no pude evitar soltar un suspiro de tranquilidad; no existía alma en el mundo que se librará de mis bromas y esta no sería la ocasión; hice una sonrisa macabra para mis adentros y pensé como la persona que me seguía caería en ella.

Camine como por dos minutos cuando escuché el sonido de la "trampa" o como yo prefiero llamar broma; me escondí en la poca penumbra que había en la cueva y espere, la persona podría ser lo suficientemente peligrosa como para librarse de la red y si ese es el caso yo correría, además no me imaginaba acercándome a alguien así, soy demasiado miedosa; aunque tuve que ir a comprobar pasado unos segundos, si la persona se hubiera salido ya estuviera en esta parte y la hubiera visto; caminé hacia atrás y me encontré con algo que me extrañó y me impresionó.

Había alguien en la red, pero no era alguien, era algo, era…era… ¡Era una serpiente! Primero, ¿Cómo una serpiente puede caer en una trampa? ¿Era eso lo que me seguía? ¿Me considerará comida? Deseche esa última pregunta por obvia y miré a la serpiente con cara de incredulidad como esperando que ella me respondiera, pero ella solo se limitó a mirarme con cara de desafío, ¿¡Espera, desde cuándo una serpiente hace expresiones!? No tenía ninguna expresión, pero en sus ojos había un brillo de desafío, me respondió mi conciencia.

-Inteligente y discreta, interesante-dijo la… ¿¡Serpiente!?

Muy bien, hace unos minutos había comprendido que mis preguntas no tenían respuesta por lo cual le eché la culpa a algo que lo hacía ver más lógico: la magia.

La serpiente me miraba de arriba abajo hasta que paro su mirada en mi cuello y en ese momento me puse nerviosa, ¡quizás estaba planeando asfixiarme!

La serpiente se deshizo de la red como si fuera nada y yo di un paso atrás.

-Así que al final era miedo y no discreción, que lástima-dijo la serpiente.

Eso hizo que me irguiera y parara de temblar, ni me había dado cuenta de que había empezado a temblar, pero parecía que ese era el objetivo de la serpiente porque tan rápido que no me di cuenta ya estaba alrededor mío.

Parecía más bien que tuviera un collar y no una serpiente viva ¡en mi cuello!, pero lo que me extraño es que no ejerciera fuerza, si no que estaba simplemente como un collar, pero de repente paso su fría lengua por mi cuello y me paralicé, allí tenía una cortada, recordé; cuando ya no sentí más su legua un escozor me paralizó; la serpiente se bajo de mí tan rápido que no me di cuenta; después de unos segundos me dejó de escocer, yo ya estaba en el piso tirada de rodillas y ya no me dolía nada; la serpiente estaba a unos metros de, en ese momento decidí hablar:

-¿Qué pasó?-pregunté con la voz ligeramente ronca.

La serpiente se impresionó ligeramente, pero aún así respondió:

-Conseguiste una mascota mágica-dijo aún algo impresionada.

Miré un momento a la serpiente ¿será que ella era mi mascota? Aunque claro deseche la pregunta enseguida, era obvio que se refería a ella, mejor le preguntó algo más ingenioso.

-¿Tienes pruebas?-cuestioné dudosa.

La serpiente movió su cabeza hacia una pared de la cueva como señalándola y yo también giré mi cabeza; nada más veía la pared que era como de piedra y de repente se convirtió en un espejo, pero no me dio tiempo de impresionarme por eso porque mis ojos fueron directamente atraídos hacia la marca que tenía en el cuello; era una serpiente que daba vueltas y vueltas hasta terminar en el centro y era color morado, al igual que la serpiente real; solo que la real tenía manchas marrones.

-Ok, te creo-dije sin salir del shock.

-Muy bien, hay que salir de aquí-dijo ella y al voltear me di cuenta que estaba descansando en mi cuello como un collar; extrañamente no me molestaba.

-¿Por qué?-pregunté inocentemente, era raro pero su presencia ya no me incomodaba.

-No has notado que parece ser infinita o no te has preguntado ¿de dónde salen esas palabras en la pared? O ¿de dónde viene la luz?-dijo la serpiente.

Me golpeé la cabeza con la mano, es verdad; le di la razón y empezamos a caminar buscando la salida, total ni que fuera un laberinto.

Salimos después de media hora, ahora nos encontrábamos en el bosque y era de noche; en la cueva nos habíamos estado ayudando lo que nos daba una relación de confianza, era extraño pero sentía que ya la conocía de antes.

-Allí hay algo-dijo la serpiente que había descubierto se llamaba Su.

Miré al punto que señalaba y me sorprendí, al parecer había algo entre la niebla, espera ¿niebla? Desde cuando había niebla, miré a todos lados para encontrar que estaba rodeada de niebla, volví mi vista al punto, lo más adecuado era salir para seguir buscando, empecé a caminar hacia él y de repente desapareció y apareció a mi derecha, corrí esta vez así no desaparecía, pero no lo logré, desapareció y esta vez apareció a mi izquierda; me paré y esta vez no me dirigí allí, no me llevaría nada, noté que Su no había dicho nada, estaba en mi cuello así que podía correr sabiendo que estaría conmigo, ahora estaba viendo la cosa que había en la niebla.

Iba a empezar a correr para agarrarlo cuando de repente un rayo casi cae encima de mí y digo casi porque si no hubiera saltado si me hubiera caído. Vi donde momentos antes estaba la cosa en la niebla y pude distinguir está vez que allí había una ¿vara? Podría ser… ¿la varita?

Empecé a correr hacia ella hasta que un rayo casi vuelve a caer encima de mí, me paré en seco y vi alrededor, los rayos parecían caer alrededor mío (la niebla no era tan espesa, se podía distinguir algo) y la varita bailaba alrededor de ellos, sería muy difícil conseguirla pero lo haría, empecé a correr hacia la varita y saltar esquivando los rayos, pero otra vez cambiaba de lugar, volví a repetir la acción y paso lo mismo, volví a hacerlo y me di cuenta que a la mitad de camino de que agarrara la varita caía el rayo, así que otra vez lo volví a hacer y esquive ese lugar donde casualmente cayó un rayo, pero un rayo casi me da más adelante y la varita volvió a moverse; había descubierto el secreto, pero sería difícil vencerlo.

Ya había pasado una hora y estaba segura que ahora sí agarraría la varita; sabía los puntos donde caería el rayo, así que está vez lo volví a intentar con más entusiasmo y menos cansancio; corrí hacia ella, a la mitad fui a la derecha y volví al camino para ir a la izquierda, luego otra vez a la derecha, el centro y a la izquierda, mientras en esos lugares que había evitado caían rayos; ya casi tenía la varita en mi mano, en mi poder, cuando "Puff" se desapareció y caí cómicamente al piso mientras murmuraba "casi" llorando cómicamente; luego me paré y fulminé a la varita con la mirada cuando Su sugirió:

-¿No puedes poner una trampa cómo la de la cueva para atraparla?

Suspiré resignada y saqué mi kit de bromas, vi lo que había allí, pero sabía que probablemente nada me serviría porque eran bromas para gentes o en ese caso animales; iba a guardar la caja resignada cuando algo llamó mi atención, vi un momento alrededor, la niebla me había dificultado la tarea, no era tanta, pero… ¿y si la usaba a mi favor?

Sin pensarlo arroje la cosa que me había llamado la atención que resulto ser una bola de niebla, esta vez no se veía nada, no como las otras veces que podía ver la varita o los rayos, esta vez no veía nada, pero sabía dónde estaba la varita, hice el mismo recorrido que la otra vez y logré acercarme lo suficiente, pero vi que la varita se iba a mover y grité:

-¡No, esta vez no!-grité y mi grito hizo efecto porque la varita no se movió, aproveché eso, salté y ¡al fin pude agarrarla!

Al agarrarla sentí una descarga eléctrica y una luz morada la iluminó, para luego expandirse y llevarse la niebla consigo, de repente estaba en el bosque de nuevo y en mi mano reposaba la varita, la cual era color morado con una punta fina y que al final tenía colgando un pétalo de lila, la miré y luego miré a Su mientras sonreía y le decía:

-Tienes razón, si podía usar una de mis trampas, ahora la pregunta la hago yo ¿Qué te parece si buscamos a mis hermanas?-pregunté muy segura y feliz.

Y ahora la pregunta la hago yo ¿Qué les pareció?

Vaya preguntar eso ya se está haciendo costumbre.

Gracias a todos lo que me siguen y les gusta mi historia.

Chao!

XD XD