Chicas cuanto lamento no haber subido más capítulos desde hace MESES.
Es que me di cuenta que ya con un mes desde que la subí nadie me ponía Reviews y pues… Me sentí triste, pero ahora no importa. Estoy completamente convencida de que seguiré subiendo mínimo dos caps al día (AUNQUE NADIE LA LEA)
Y sobre mi única lectora tamara1986 pues GRACIAS me hace sentir feliz que por lo menos a una le gusta mi fic XD así que espero disfruten este cap y no se olviden de apretar el sexy botón verde de abajo… BYE
Capitulo Tres: Eres un Ángel
-¡Cuánto lo siento! – Dijo de golpe y nervioso, totalmente arrepentido – Nunca quise hacerte sentir mal en cuanto a mis miradas y eso, es que soy algo penoso y no quise hacer nada tonto pero por favor no te molestes.
Una sonrisa de disculpa adorno su rostro, entonces todo cambio, el era totalmente adorable, con todo y su pena.
Desde ese momento supe que Anthony y yo seriamos grandes amigos…
No pude contener una sonrisa y decirle:
Tranquilo, yo también suelo ser tímida. Pero no me imagino que nada malo pase. Me caes bien
-Pues gracias – Admitió con una sonrisa inocente – Creo que me haría bien hacer una amiga… Al menos una.
Podría jurar que esto último lo dijo para sí mismo. No era difícil imaginar que Anthony era menospreciado, alguien como él suele ser el blanco de todas las burlas de la escuela. Solo por el hecho que es callado.
-¿Te gustaría almorzar conmigo mañana?
-Pues…- Dudo por un segundo – Claro.
-Bueno, venga. Que ya vamos retrasados a la siguiente clase.
Caminamos en silencio camino a Biología cuando mire a mi derecha, vi que unas chicas desconocidas estaban burlándose de una pequeña nena de máximo trece años, esta vestía ropa muy holgada para ella y se le notaba lo usada. Seguramente era una niña pobre y era lo único que tenia. Estas la estaban golpeando sin piedad. ¡Por el amor de Dios! Esas abusivas median como 1.70 y eran como una pared, golpeando a la pequeña que también pude notar era bastante delgada. Más bien desnutrida, débil e indefensa. La niña lloraba suplicando que le dejaran, que no veían que le dolía mucho.
Lo siguiente me impacto.
La dejaron sangrando en el suelo, yo corrí hasta donde estaba la pobre niña y con mi botella de agua y quite los rastros de sangre para poder ver sus heridas. La acaricie el cabello y me di cuenta de lo linda que era, parecía un angelito. Con sus ojos todos rojos por el llanto y gimiendo aun de dolor.
-Shhhhh… Ya esta, ya esta – Dije mientras le acariciaba el cabello- Voy a curarte, tranquila.
Ella siguió llorando y cuando abrió sus ojos azules me dijo entre lágrimas con cara de agradecimiento y voz temblorosa
-Eres un ángel.
La cargue con facilidad puesto que era muy ligera, tal vez demasiado. La lleve a la enfermería y la enfermera se asombro. Una vez que curaron sus heridas y le pusieron un yeso en su bracito roto le pregunte
-¿Cómo te llamas?
- Annie…
-¿Qué paso con esas perras?
-Es que… Se burlaban de mi porque como me quedaba la ropa y es que solo tengo dos mudas. Y empezaron a golpearme.
Investigue ese mismo día todo sobre Annie, resulta ser hija de una obrera de una fabrica la cual tenía que trabajar todo el día, el ex novio de su madre las tenía en una habitación de un almacén y les cobraba una barbaridad por ella solo para dejarlas sin comida. Su madre era maltratada igual que ella y el hombre era un delincuente a sangre fría que las amenazaba con matarlas si no cumplían. Le conté a mi madre al respecto y accedimos a cuidar de Annie mientras su mama buscaba apoyo en su familia, originaria de Australia.
-No sabes cómo te lo agradezco. De veras gracias. Esto. No sé cómo pagarte – Decía mi nueva hermanita mientras veía Nuestra alcoba
-No, Annie. Ahora estarás conmigo. Nada va a pasarte mientras me tengas a tu lado…
-¿Lo prometes? – Dijo con sus ojos brillando
-Lo prometo
Anthony y yo estábamos riendo en mi sala leyendo chistes de perros cuando mi madre llego. Ella ya trataba a Tony como un hijo, me fije en sus pequeños detalles. La forma en que sus ojos se ven con cada cambio de humor. Sus muecas al reírse, su forma de hablar y hasta su comida favorita… Ahora cada viernes le preparaba sus Raviolis 4 quesos con salsa de tomate y orégano.
-Anthony, cariño. Que gusto verte. Chicos tengo que irme, porfa cuiden de Annie. Voy a una cita.
-Uisss y ¿Con quién? – Dije de manera divertida
-Se llama Phil, es un jugador de beisbol y me lo presento la madre de Anthony.
-Es un as – Dijo Tony igual de divertido
-Pues que tengas suerte.
Y así era más o menos mi vida ahora, tenía una hermana, un mejor amigo y el sueño de que algún día nosotros tres nos acordemos de todo nuestro sufrimiento y lo veamos como algo viejo, lejano. Que el dolor y los desprecios sean solo… Un mal recuerdo.
Pero la aptitud de Anthony era algo rara, mientras el podía hablar cómodamente con Annie, conmigo se ponía más penoso y callado, era como si yo lo estuviera juzgando. El es mi amigo, no lo juzgo. No creo porque él se siente intimidado… Como nuestra primera piyama da hace dos meses
