Chara no pudo dormir bien ese día a pesar de que sabía perfectamente donde estaba Asriel y que no corría ningún peligro.
Chara durmió 3 horas en total, el hecho de que había llegado a su casa en la madrugada no ayudaba ni un poco. La chica se había despertado desde hace algunas horas, pero ella no se había querido parar de su cama, realmente no quería ver a la cara a nadie ese día y podía aprovechar el hecho de que su "Mejor amigo" (Ya no estaba ni segura de que Asriel le siguiera considerando así) no estaba en el cuarto, para poder sumergirse en un mar de soledad y tristeza.
Por desgracia, Chara no podía hacer esto, porque había sido tan tonta como para dejar caer el celular en su "Búsqueda", y sabía que ella no podría dormir mucho más esa noche sabiendo que aparte de a su mejor amigo, tampoco tenía a su celular junto a ella.
Chara soltó una pequeña risa sarcástica al pensar que su celular le importaba lo mismo que su mejor amigo en estos momentos.
Al pararse, Por fin, de su cama, decidió cambiarse rápidamente cualquier cosa que encontrara en el armario, no es como si variara mucho de ropa todos los días. Sin prestar mucha atención a lo que vestía (¡Que todo era amarillo y verde!, debería encontrar colores más deprimentes) salió de su habitación para darse cuenta que no había nadie en casa. De seguro era bastante tarde.
Si tan solo tuviera su celular con ella.
¿Qué no había ni un solo reloj en la casa? Con la suerte que tenía, de seguro salía en la hora pico, donde todos los monstruos estaban afuera de sus casas y la podrían ver fácilmente.
Al diablo con eso, ella necesitaba su celular en ese momento.
Decidida, salió de la casa en dirección a las ruinas, sería un viaje bastante largo en el cual tendría mucho tiempo para pensar, después de todo "Tralala" no se encontraba en su sitio de siempre en Hotland, la chica tendría que tomar el camino largo.
Chara prefería NO pensar en lo que había pasado en la noche, pero tenía que hacerlo. Su relación con Asriel últimamente lo que podía llamarse "Perfecta", y eso estaba bien para Chara, porque ella no dudaría ni un segundo en decir que Asriel era su mejor amigo, y estaba orgullosa de que él lo fuera. Pero después de lo que había pasado anoche, la chica dudaba que Asriel pudiera decir lo mismo de Chara si acaso se lo preguntaran.
¿Qué había hecho para que el chico se molestara tanto? ¿Había sido por el hecho de que había ido a buscarlo en medio de la noche? Chara intentó recordar en que punto de la conversación Asriel se había enojado exactamente, pero no podía recordarlo.
Chara intentó no distraerse con las cosas que veía y la gente que pasaba, no quería pasar afuera más tiempo del que era necesario. Solo quería ir directamente a "Hogar", agarrar su teléfono e irse a casa como alma que lleva el diablo.
Todo iba bien, nadie se le había quedado viendo demasiado tiempo y solo había recibido varios "Hola" bastante amistosos, al menos hasta que llegó a Snowdin. Al llegar ahí, un niño ,con apariencia de lagarto (O al menos eso pensó Chara la primera vez que lo vio) que vestía una prenda larga a rayas combinando los colores café con amarillo, corrió a saludarla de tan solo verla.
-¡Yo! Tú debes ser Chara- Comentó el niño, demasiado animado para el gusto de Chara.
-Sí...- Respondió Chara no muy convencida todavía por la presencia del niño. -¿Cómo lo sabes?
-Lo deduje- Dijo el chico como si fuera obvio. -Te pareces mucho a tu hermana, y ella me ha hablado mucho sobre ti.
"Hermana", la única hermana de la cual podría referirse era Frisk, por lo cual Chara supuso que estaba hablando con el mismísimo Monster Kid, del cual había oído tanto, por parte de Asriel y Frisk.
Monster Kid empieza a hacerle miles de peguntas, como que porque no la había visto nunca antes, que cuales eran sus gustos, que si creía que Papyrus y Undyne eran increíbles, entre otras cosas que empezaron a incomodar a Chara por la forma suelta de hablar que tenía el chico, pero a medida que Monster Kid fue hablando, su tono tranquilo fue tranquilizando a Chara, haciendo que esta se sintiera más suelta al hablar.
Chara podía ver perfectamente porque a Frisk le gustaba Monster Kid, era alguien con el que se podía hablar libremente sin tener ninguna preocupación, se podía sentir como si sus problemas desaparecieran. La chica podía ver la pureza que el chico desprendía al hablar, y sabía que la actitud alegre del chico monstruo combinaba a la perfección con el optimismo de su hermana.
Chara había olvidado por completo que hace algunos minutos se quería apresurar para regresar a su casa y no tener que hablar con nadie, hablar con alguien después de mucho tiempo le hacia sentir completa de nuevo. Monster Kid mencionaba bastante seguido el nombre de Frisk, sin llegar a ser algo molesto. Al hablar de ella, sus ojos brillaban de tal forma que Chara supo que los sentimientos de Frisk eran correspondidos.
Al menos ella podía tener su final feliz.
-Chico, me encantaría seguir hablando pero tengo que irme- Dijo Chara mientras se paraba para retirarse.
-¡Fue divertido hablar contigo! Puedes venir más tarde, Frisk prometió que iba a volver.
Y Chara se dio cuenta de que en verdad le gustaba la idea.
Chara se encontraba rumbo a las ruinas de nuevo, esta vez con un humor diferente con el que venía, sentía como si hablar con Monster Kid le había dado paz, y ahora se encontraba lista para lidiar con los problemas que tenía con Asriel, los cuales no había intentado repararlos por temor a que Asriel no quisiera hacer lo mismo. La chica se sentía con una nueva motivación.
Al llegar a "Hogar", Chara busco su celular por el sitio que recordaba haber estado cuando lo dejó caer, pero no lo encontró por ningún sitio. Decidió entrar directamente hacia la habitación que solía pertenecer a Asriel por si había agarrado el aparato cuando la de pelo castaño había salido corriendo. Entró con cuidado por si resultaba que su mejor amigo continuaba ahí y se molestaba por verla en su cuarto, pero este se encontraba vacío.
El antiguo cuarto de Asriel parecía ser un museo. En él se encontraban fotos de Asriel y ella pegadas en las paredes de la habitación, muñecos viejos que hace mucho tiempo que no usaban, y Chara logró reconocer uno que otro dibujo que ella había regalado a su hermano en las paredes. Después de que la chica saliera de su estado de sorpresa, notó que en el piso se encontraban cartulinas, colores y plumones regados por el suelo, pero antes de que pudiera verlos más de cerca, Chara notó algo bastante familiar en la encimera de la mesa de noche.
Su celular.
Chara fue hacia el lugar donde yacía el móvil, y no pudo evitar notar que este parecía recién pulido. Al analizarlo mejor, dedujo que probablemente Asriel había agarrado un trapo y se había dedicado a limpiarlo tranquilamente. Al imaginar a su amigo acomodándose para asear su teléfono, la chica no pudo evitar que en su rostro se asomara una sonrisa enamorada.
Al salir de la casa, pudo escuchar un ruido que venía de "La habitación de las flores" (Nombre que le puso Chara al sitio desde donde había caído al subsuelo, al ver que nadie sabía como referirse a ese lugar e inmediatamente pensó que Asriel estaría ahí cuidando de las flores, por lo cual decidió dirigirse hacia allá, mientras pensaba en invitarlo a jugar con Monster Kid y Frisk más tarde.
Cuando llegó al sitio desde donde escucho el ruido, Chara dejó caer el celular que de seguro le había tomado tiempo a Asriel de limpiar, aunque en ese momento no le podría importar menos. SI hizo ruido al caer, la chica no logró notarlo.
A la distancia, sentados en esa cuna de flores, Chara podía ver como Asriel le estaba dando un pequeño, pero seguramente dulce, beso a Frisk.
