¡Hola de nuevo! Muchas gracias por leer.
Les dejo un capítulo un poco largo y espero les guste.
Advertencia de lemmon ;3
POV KATSUKI BAKUGOU
La noche me consume y doy vueltas en la cama. Esa maldita pesadilla de nuevo.
En mi sueño veo a la idiota cara redonda correr sola en el bosque sangrante, mientras los villanos me sumergen en una burbuja de oscuridad mientras me sigo preguntando ¿De quién era ese puto brazo en medio del bosque? Lo que yo supe es que estábamos bajo ataque y un par de villanos de alto calibre nos atacaron. ¿Todos fuimos atacados por igual?
No temo por ella, no en realidad, ella es fuerte. Pero a veces es ingenua aún.
Y esos villanos no jugaban, ellos querían matar.
Lo siguiente que supe fue que estaba atado en un lugar asqueroso. Traté de escuchar lo más que pueda, tuvieron bajas en su lado, mas no hablan de haber logrado matar a alguien. Pero escuché a la rubia con cara de idiota mencionar "logré tomar un poco de sangre a esa linda chica, Ochako chan. Tan linda con su cuerpo golpeado."
Me hizo hervir la sangre. Tan solo imaginarla acorralada y golpeada me dan ganas de volar todo en mil pedazos. Y volarle la cabeza a esa rubia idiota.
Los jodidos villanos me querían reclutar o una mierda así, bola de imbéciles. Yo he sido conquistado completamente por la forma en que se ve All Might cuando gana. Como si pudiera unirme a una bola de fracasados basura de la sociedad.
Después de eso, All Might llega, aparace Kirishima con el bastardo de Deku. Salimos de ahí pitando.
Y All Might… nunca en la jodida vida podré olvidar al que parecía el líder definitivo de los villanos. Aunque me joda aceptarlo… sudé frío. Era espeluznante, se podía casi respirar el odio y la maldad que emanaba. ¿Qué clase de mierda de ser humano se convierte en eso?.
Joder, todo se fue al diablo ese día. Fue mi culpa.
Es mi culpa.
Es mi culpa.
No hace falta ser un genio para ensamblar las piezas sobre All Might y el maldito nerd.
La cabeza me da vueltas.
Despierto ansioso.
Estoy fuera de mi cama. De hecho estoy en la puta calle y es de madrugada.
Camino sin rumbo o eso creo.
Mierda.
De nuevo estoy frente al edificio de ella. Y su luz está encendida. ¿Qué mierda hace despierta a esta hora? Me come la puta ansiedad. Me quedo observando su ventana como imbécil.
Luego de ese jodido día, no tardé mucho en enterarme que ella estaba bien. Al parecer se salvó por un pelo, muchos estuvieron en riesgo de muerte. Pero ella no, ella es competente. Lo sabía. Pero sigo sintiendo ansiedad.
Sin darme cuenta empieza a amanecer y sigo parado como idiota aquí. Dale, ahora soy una especie de acosador.
En ningún momento la luz se apagó.
Camino de vuelta a casa. Entro de vuelta a mi habitación a hurtadillas por la ventana.
Mi madre entra a "levantarme" histérica, está de ese humor desde ese día, no deja de retarme por haber sido tan débil y eso sólo empeora mi humor. Mi padre es lo opuesto, trata de que no me sienta culpable. Y una mierda. Como si eso pudiera pasar.
Uraraka me manda un par de mensajes de texto que de nuevo no contexto. Mi genio está de la mierda. No tengo tiempo para lidiar con esa cría.
Pero la madrugada siguiente de nuevo estoy frente a su edificio, y su luz también está encendida.
POV URARAKA OCHAKO
Es de noche de nuevo. Obviamente eso debe pasar. Después de la tarde llega la noche. Claro.
Pero me aterra.
Mis padres estuvieron un día aquí, pero claro, deben volver a trabajar. Y yo no dejo que vean lo afectada que estoy.
La noche, los gritos, la sangre, la incertidumbre, ¿Dónde está Bakugo? , la noche me aterra.
Dejo las luces encendidas aún sabiendo el costo extra que eso acarreará a mi cuenta del mes.
Trato de dormir, llevo días así. El viento sopla afuera, enredo mis pies en mi cobertor. Hace frío.
Cierro los ojos pero sólo veo a Yaoyorozu cubierta de sangre, a Tsuyu golpeada y a un Deku gritando histérico.
Me revuelvo inquieta en mi cama, siento dolor en mi estómago. Me levanto por un vaso con agua y veo el reloj 4:55 am, no he dormido nada de nuevo. Empiezo a sentirme como un zombie, me muevo y camino pero no existo.
Recorro las cortinas de mi ventana.
Y tengo que pellizcarme para saber que no alucino.
En la acera de enfrente está Katsuki Bakugou recargado contra el poste, voltea a mi ventana y sale corriendo. ¿Qué hace aquí? ¡Son las 5 am! Ni siquiera ha contestado ninguno de mis mensajes.
Aún veo su cabello rubio cenizo escondido a la vuelta de la cuadra.
Le mando un texto.
Uraraka 05:04
Sube o llamo a la policía. Pervertido.
Puedo imaginar perfectamente como aprieta la mandíbula y truena los labios. Me recuesto en la cama, esperando. No sé qué espero, si sube sería raro e incómodo.
La última vez que hablamos… sus manos apretaron mis pechos y su lengua recorrió mi boca. Me sonrojo. Pero quiero verlo. No sé para qué.
Alguien golpea violentamente la puerta y mi corazón grita.
Corro a abrir la puerta, y me doy cuenta que estoy en pijama… no importa. Abro y ahí está él, en pantalones deportivos y sudadera negra con la capucha puesta. Mi estómago se siente extraño pero no es algo malo.
-¿Eres un acosador o algo?
-Tch. Cállate. ¿Me dejas pasar o me dejas afuera como imbécil?
Sonrío y lo dejo pasar. Se sienta malhumorado alrededor de mi mesita del centro.
-¿Qué tiene que hacer uno para comer algo en este maldito lugar?- Recarga su barbilla en su mano y se queda con la mirada distraída.
No sé qué hace aquí, no sé qué hago recibiéndolo. Pero de pronto estoy en la cocina sirviendo desayuno para dos.
Desayunamos en silencio y el sol empieza a salir asomándose por la ventana.
-Me largo.
Se para sin decir algo más y yo veo mi vacío tazón de arroz.
Ni lo pienso. De pronto estoy parada atrás de él, sosteniendo su muñeca.
-Yo… tuve miedo.
Tontas lágrimas
-… perdón por…-no termino mi frase. Él voltea y me sostiene ambas manos. Me ve fijamente. Sus ojos son profundamente carmesíes y afilados.
Salvajes y hermosos.
Parece dudar, me suelto de su agarre y tomo su cabeza para atraerlo a mi mientras me pongo de puntillas. Sus labios. Ásperos, secos. Son como ceniza. Y me encantan.
Me preparo para el rechazo, pero en lugar de eso sus manos rodean mis cintura.
Estoy esperando la ansiedad y salvajismo de esa noche en el bosque…. Pero no llega.
Sus labios aletean dulcemente entre los míos, mientras aprieta fuertemente mi cintura.
Cierra la puerta tas de sí y siento su mano áspera envolver la mía. Sin notarlo, estoy llorando.
Gruñe y se aparta. Sus ojos me escanean.
-¿Por qué lloras? ¿Eres idiota o qué? No puedes besar a alguien y llorar, joder.
Sus palabras son duras, pero veo en sus ojos precaución.
-Yo… perdóname por no ir a buscarte con Kirishima y los demás… yo creí… creí que tú… soy lo peor- Empiezo a hipar horriblemente como siempre que lloro hago, me siento estúpida y expuesta ¿Qué se supone que estoy haciendo?
De pronto soy envuelta en un torpe y demasiado brusco abrazo. Alzo la vista para buscar sus ojos, parece preocupado con la vista perdida.
-No seas imbécil. Joder. Yo en ningún puto momento me preocupé por ti. Seguro algún villano de mierda se cagó al descubrir el filo que escondes tras esa cara redonda. Si yo no me preocupé por ti idiota ¿Por qué putas estabas preocupada tú por mí? Soy yo. Tonta.
Escucho sus palabras pero el miedo que me ha consumido los últimos días, estalla, y mientras berreo como niña de 2 años, lo abrazo. Siento cada músculo de su espalda y comienzo a ser consciente de su acompasada respiración y el latido que proviene de su pecho. Su mano izquierda revuelve mi cabello bruscamente y después me golpea lentamente la espalda. Creo que intenta dar palmaditas para consolarme, pero evidentemente no tiene idea de cómo ser amable.
Empiezo a calmarme pero no dejo de hipar.
De pronto una de sus "palmaditas" en mi espalda es tan fuerte que siento que voy a escupir mi corazón, empiezo a toser violentamente.
-Dios ¿Eres tonto o sólo intentas matarme?
Se me queda viendo evidentemente irritado y avergonzado
-No es mi culpa que un puto palillo sea menos blando que tú idiota.
Desvía la mirada y yo me parto de risa.
-¿Te has vuelto chiflada o qué mierda ahora? ¿Por qué lloras y luego ríes? Maldita sea, eres como un puto grano en el culo.
Trato de dejar de reír y lo observo, ahí, de pie contra la puerta, encorvado con las manos en sus bolsillos, con las cejas juntas por lo apretado de su entrecejo y su cabello rebelde escondido bajo la capucha. Y lo sé. Sé que en verdad he perdido a cabeza.
Porque Katsuki Bakugou me gusta.
Y es algo tan simple que me siento boba.
Estuve tan angustiada y llena de culpa los últimos días que no había podido analizarlo.
Él me gusta.
Con su mal humor, su aspecto rebelde, y su carácter de niño mimado que esconde tras toda esa bravuconería… me gusta.
-Hey Bakugou kun…
-¿Ahora qué idio…- me lanzo y lo beso.
-Tch, no te quejes después idiota.
Me devuelve el beso a conciencia mientras sujeta mi cabeza bruscamente. Sus labios juegan con los míos y siento su lengua entrar torpemente en mi boca. Y me encanta.
Él sabe tan bien…
Su lengua acaricia la mía y puedo saborearlo perfectamente mientras mis dedos se enredan en su cabello. Me siento toda una aventurera descubriendo cosas de él como nadie.
Muerde mi labio inferior y siento electricidad en mis venas.
Llevo mis manos a su pecho y puedo sentir sus pectorales fuertes y bien formados, él parece imitarme y empiezo a sentir sus manos acariciar mis pechos, los masajea sobre mi pijama y luego se escabulle bajo ella, roza mis pezones una y otra vez y cuando están completamente sobresaltados los pellizca suavemente.
Me quita la blusa
Y se despega de mi un momento para observarme y me siento expuesta, pero estoy tan ansiosa…
Besa ahí donde está mi corazón y comienza a lamer mis pezones mientras los masajea.
No puedo creer lo que está pasando, peor no quiero que pare. Y cuando empieza a succionar no puedo evitar gemir levemente, lo que parece encenderlo más.
Se quita la camisa y me abraza, y puedo sentir su ardiente piel pegada a la mía mientras nos damos el beso más ardiente que jamás imaginé, siento su boca envolver la mía y nuestras lenguas juguetean, su saliva y la mía se vuelven una sola.
Sus manos acarician mi espalda y me arqueo de placer, sujeta fuertemente mi trasero y me alza, envuelvo mis piernas a su cintura y camina hacia mi pequeña cama. Me dejo caer en ella y al observarlo sobre mi siento que voy a morir. Me observa con unos ojos que derraman pasión y sensualidad, y su cabello despeinado por el juego de mis dedos gotea un poco de sudor. Y su pecho y abdominales perfectos, agitados por el trabajo físico están sobre mí.
Lo atraigo hacia mi y lo sujeto con mis piernas, no dejaré que vaya nunca a ningún lado lejos…
Siento la dureza de su entrepierna contra mi pelvis… y de alguna manera sé que escurro.
De pronto la pena y vergüenza de mi inexperiencia me abruman… No sé qué es lo que sigue… bueno sí sé pero no sé cómo. Él está besando mi cuello con ganas y succiona mi pecho.
Y cuando siento sus dedos acariciando mi entrepierna dejo de preocuparme.
Me quita el pantalón y me quedo expuesta con mi tontas bragas…
-¿Enserio? ¿Bragas de 13? Si que sabes cómo joder el momento.
-Cállate.
Me quita yo misma mis infantiles bragas y lo atraigo de nuevo hacia mi, siento mi sexo sumamente húmedo y cuando él se quita lo que le queda de ropa siento algo entre miedo y ansias, es grande. Muy grande. Nunca había visto uno pero eso se ve más grande de algo que cabría en mí…
Se pone de nuevo encima y me ve con precaución.
-No te hagas la valiente, si esto empieza a ir mal golpéame o algo.
Asiento y mientras lo abrazo siento rozar primero el exterior de mi sexo, y cuando se posiciona, entra de un jalón.
Y duele. Duele un montón.
Pero el calor de nuestros cuerpos me hace sentir que todo estará bien, y dejo que continué.
Empiezo a gemir, es vergonzoso escucharme pero no puedo evitarlo, él está sobre mi y se mueve ágilmente, veo trabajar cada músculo de su cuerpo y cuando me deja de doler comienzo a disfrutar las sensaciones que me provoca. Enrollo mis piernas porque de pronto siento ansias de que vaya más profundo y con más fuerza.
Cuando empieza a ir más lento me enojo pero empieza a acariciarme abajo… se siente absurdamente bien. Siento vibrar mi sexo y contraerme con él aun adentro… así que eso es un orgasmo.
De pronto siento que empieza amoverse con más rapidez y parece que voy a enloquecer, siento caliente dentro de mi y él se deja vencer sobre mi.
Terminamos hechos ovillos en la cama, y él busca descaradamente acomodarse entre mi pecho, suspira y lo abrazo. Es como un niño.
Cuando despierto, el atardecer cae y me doy cuenta que dormimos toda la mañana y la mitad de la tarde.
Él está a mi lado abrazándome y babea. Es tan extraño verlo así... indefenso.
Lo observo un rato hasta que comienza a despertar y tras un bostezo me escanea, y recuerdo que estoy desnuda. Y recuerdo todas esas cosas vergonzosas que hicimos.
-¿Qué me estás viendo diota?-
Río, Katsuki Bakugou no puede ser romántico jamás. Me jala de vuelta a sus brazos.
-¿Qué es esto?
Su mano acaricia el vendaje de mi muslo. Me sorprende que siga ahí después de todo.
-¿Peleaste con una rubia con cara de idiota?
La cara de esa chica rubia corriendo hacia mi con un cuchillo atraviesa brevemente mi memoria.
-Algo así ella… me clavó una especie de jeringa y huyó. En el hospital dijeron que no tenía nada.
Casi puedo escucharlo gruñir, su enojo es palpable.
-No hablemos ahora de eso ¿sí?
Me recuesto en su pecho y escucho una especie de vibración en su pecho.
Me abraza mientras acaricia bruscamente mi cabello.
Yo, Uravity, la chica gravedad…. Nunca me había sentido tan liviana.
