*Disclaimer: los personajes de Hetalia no son míos (lamentablemente) son pertenencia de Hidekazu Himaruya*

Capitulo 3


~ Con Ludwig y Vash: Hace un día ~

Ludwig y Vash después de separase de Alfred y Toris, siguieron su camino, tratando de buscar a alguien que le diga información, la verdad obtener información para ambos era fácil, ya que con el aura intimidadora que poseían ambos nadie se negaba a decirle algo. Pero, aun así no se le estaba haciendo fácil, sabían que estaban cercanos al puerto donde estaba el barco del capitán España, pero aun no encontraban a alguien quien le dijese algo que les sirviese.

Por esta razón, ambos se encontraban en estos momentos descansando en un bar, tomando unas cervezas muy frías. Cuando un hombre medio ebrio paso al lado de ellos, les pareció raro, especialmente porque el hombre portaba una muy grande hacha en una de sus manos y en la otra un tomate muy rojo.

-Lovinito~, mi lindo tomatito~ Dónde estás~?- cantaba el hombre mientras se tambaleaba hacia otro hombre que estaba sentado un poco más detrás. El hombre al cual se dirigía, tenia el cabello café oscuro con unos ojos verdes y también tenia un a tomate en una de sus manos.

-¡Bastardo!, ¿que se supone que estas haciendo? Lo único bueno que sabes hacer es dar vergüenza. ¡No te acerques a mí! – grito el hombre, mientras le tiraba el tomate en la cara al otro hombre.

-Aww, ¡Lovinito me ama!- después de esta declaración, "Lovinito" patio al hombre tan fuerte que cayo al piso, para después salir con un sonrojo en su cara, lo que le hacia verse como un tomate.

Ludwig, quien observaba la escena, decidió acercarse al hombre tirado en el piso, para ayudarle a levantarse.

-Hey, ¿estas bien? ¿Quieres una cerveza?

-Hola, Amigo, estoy bien y ¡acepto la cerveza! – el hombre se paro como si nada le hubiese pasado para luego sentarse al lado de Ludwig y beber de la cerveza que ya estaba servida.

-Gracias, Amigo. Nos es común ver esos gestos de amabilidad por aquí. ¿Son nuevos? ¡Ah! Que maleducado de mi parte, soy Antonio ¿y ustedes?

- Es un gusto conocerte, mi amigo aquí es Vash y yo soy Ludwig. No tienes nada que agradecer, si somos nuevos, buscamos unirnos a una tripulación.

- ¿Unirse a una tripulación? Pero eso es tan fácil aquí, yo creo que deben haber muchos que le deben aceptar, ambos se ven muy fuertes.

-Si, hemos tenido ofertas, pero no es donde queremos unirnos- contesto esta vez Vash.

-Mmm ya se, ¿que tal si se unen a mi tripulación? Han sido muy buenos conmigo y yo se pagar un favor.

-Muy agradecido de tu oferta, pero con mi compañero esperamos unirnos a la tripulación del capitán España.

-Ja ja ja ¿en serio? Entonces no hay problema alguno. Yo soy el capitán España.- dijo Antonio con una gran sonrisa en su cara. L a expresión de Ludwig y Vash era de sorpresa e incredulidad.

-Si no me creen, síganme, les mostrare el barco y les presentare a los otros.

Ludwig y Vash siguieron silenciosamente a Antonio, mientras este no paraba de hablar de lo muy lindo que era Lovinito y de lo delicioso que eran los tomates y la paella. Cuando llegaron al puerto, sus dudas fueron despejadas, Antonio no mentía, él era el capitán España. Ludwig y Vash no creían su suerte.

Justo en el instante en el que llegaban al barco, llamado el Clavel del Sol, había alguien más ahí, quien discutía con otra persona.

-Ah, ese es Arthur, no íbamos a juntar en esta isla. Él siempre pelea con Francis, la verdad ellos no se llevan para nada.- después de decir esto, un chico salio del tumulto y se abalanzó sobre Antonio –ve~ve~¡¡España-oniichan, ¿Cómo estas?!!

-Feli-chan~ estoy muy bien, tanto tiempo sin verte. Dime ese, cejas ¿te ha cuidado bien? porque sabes que en cualquier momento te puedes venir para acá.

-Si, él ha sido muy bueno conmigo, aunque igual da miedo algunas veces.

-Ohh algo bueno que haga ese CEJAS- lo ultimo lo grito, atrayendo la atención de Arthur, quien sin pensarlo se dirigió hasta donde estaban ellos, sacando durante su camino la espada que tenia en su cinturón. Mientras Antonio tomaba su hacha firmemente y se acercaba también al rubio.

-¿A quien le dices cejas, pedo?

-Al único que tiene esas cosas y no soy un pedo, amar a los niños es sano.

-¡HA! ¡Si claro…! –en ese momento ambos chocaron sus armas en un golpe seco y muy fuerte.

-Veo que has mejorado, Capitán España.

-Y tú también has mejorado, Capitán England.

Luego ambos siguieron peleando tranquilamente, cada vez utilizando más maniobras peligrosas y arriesgadas. La verdad, ambos eran muy buenos con sus armas, las utilizaban tan hábilmente como si fueran una extensión de su cuerpo. Ludwig observaba detenidamente cada movimiento de los que serian sus enemigos.

-Ve~ ¡extrañaba verles pelear! Es tan entretenido- dijo Feliciano, como si verles tratar de matarse fuera algo común para él. – Ah, ¿ustedes son nuevos? ¡Me llamo Feliciano Vargas! ¿Y ustedes?

-Ehh, soy Ludwig y este es mi compañero Vash – contesto Ludwig rápidamente para seguir observando la pelea de los capitanes, pero fue nuevamente interrumpido por Feliciano – ne, ne, ¿te gusta la pasta? ¡A mi me encanta! Es tan deliciosa, y si la salsa se hace con los tomates que cosechan mi fratello o Antonio, es más deliciosa aun. Por eso convencí a Arthur a venir aquí para pedir algunos tomates. – Feliciano siguió parloteando sin descaso, haciendo que Ludwig cada vez se distrajera más, por lo que chico rubio no aguanto más y decidió hablar más fuerte –Te podrías callar, trato de ver la pelea.

-Kyyaa, ¡q-que miedo! N-no me mates por favor, aun soy virgen y-y tengo familiares en… ¿de donde eres tu?- entre tanto lloriqueo, Ludwig termino por sentirse mal por haber asustado tanto al pobre chico, él cual ahora se encontraba abiertamente llorando.

-E-espera no llores, no te hare daño, ¿si?- ante esto Feliciano se tranquilizo y le miro fijamente por un buen rato, Ludwig siendo tímido, no pudo sino sonrojarse ante esta atención.

-¡Te creo! Tienes la misma mirada que me pone Arthur cuando me pide disculpas por hacerme llorar. Ah ya se, ¡seamos amigo! No nos veremos mucho, ya que estoy en otra tripulación, pero de vez en cuando nos juntamos en alta mar para hacer fiestas y compartir como la familia que somos. Prometo hacerte pasta, ¿esta bien?

-E-ehh, a-amigos… yo no se--- Ludwig fue interrumpido por un tomate que choco en su cabeza, el cual había sido tirado por el chico que golpeo al Antonio en el bar, Lovinito.

-Ve~ Lovino, ¡no le tires tomate a mi amigo!

-Cállate bastardo, este bastardo fornido te hizo llorar, ¡nadie hace llorar a mi hermano, sólo yo!- dijo amenazante a Ludwig, pero este un poco enojado por verse sucio con tomate, miro hacia Lovino con una cara de muy pocos amigos.

-Kyyaa, ¡no me mates! – grito lovino, mientras corría hacia Antonio, que justo había detenido su pequeño combate con Arthur, para abrazarle y subirse a sus brazos. Antonio estaba muy feliz por esto.

-Geez, siempre es lo mismo con ustedes. ¡Feliciano, despídete, nos vamos!- grito Arthur, pero siendo detenido por Antonio, quien le ofreció quedarse esa noche ahí, para tomar unas copas y hablar de algunos asuntos importantes. Cosa que Arthur acepto muy a regañadientes, pero era verdad, debían generar un plan para la amenaza que se aproximaba.

_____________

~ De Vuelta con Alfred ~

Toris se veía asustado, pero no era por la apariencia del capitán, la verdad fue un poco decepcionante que uno de los capitanes más fuerte de los mares sea del mismo porte que él, sino se veía asustado y especialmente preocupado por su superior y amigo. Alfred estaba completamente pálido. Mirando fijamente con ojos anchos y con una boca que se abría y cerraba como la de un pez, con claras intenciones de decir algo, pero fallando completamente.

- Chico, ¿Qué te pasa? Nunca te había visto por aquí, ¿acaso eres el nuevo que Kiku me dijo que se nos uniría?- dijo el pirata mirando curiosamente a Alfred.

-E-eh s-si ese soy yo. Soy Alfred el navegante nuevo.

-Mmm ya veo- dijo sin más el capitán, para luego empezar a dar la vuelta y retirarse, pero antes de que pudiese dar un paso, Alfred lo agarro por el brazo.

-¡Wait!, T-tu… ¡tu eres Arthur, ¿verdad?! Soy yo, Alfred, ¿no te acuerdas de mí? – dijo el chico con una gran emoción y esperanza en su voz, como esperando que el trato tan indiferente que había mostrado el otro, haya sido por no haberle reconocido, a fin de cuentas han pasado 15 años, y Arthur sólo tenia 10 años cuando se separaron. Pero todas sus esperanzas se murieron cuando el capitán alzo una ceja interrogativamente, contentándole.

-No se como sabes mi nombre, pero yo no te conozco. Es primera vez que te veo, debes estar confundido, niño. – después de aquello, sin mucha delicadeza se soltó del agarre de Alfred, y continuo gritando ordenes a su tripulación.

-Ah, y siguieren estar en la tripulación también deben moverse, ¡así que trabajen!- dijo al final, para luego retirarse.

Alfred quedo ahí paralizado, no pudiendo creer todo aquello. La persona que más quería ver en el mundo, no le recordaba y para peor era un pirata, la criatura que más odiaba Alfred.

-Alfred, mejor hacemos lo que nos ordeno el capitán y le preguntamos a Kiku en lo que somos útiles. Acuérdate que estamos un una importante misión.- Gracias a las palabras de su amigo, Alfred pudo recuperarse, al fin de cuentas esta es su misión, y no podía fallarle a sus jefes que habían confiado en él, tampoco podía fallarle a todas esas personas que no salían de sus casas por miedo a loa piratas. El era un héroe, los piratas eran los delincuentes, Arthur era un delincuente, el malo.

-Si tienes razón, ¡vamos!- trato de sonreír, pero no pudo ocultar sus sentimientos. Toris se dio cuenta de esto y no dijo nada, sabia que lo mejor que podía hacer en ese momento seria seguir con la misión.

____________

Una vez que el barco estaba en alta mar y las cosas se habían tranquilizado, llego la hora del almuerzo y, para los nuevos, de las presentaciones.

Feliciano, quien era el cocinero del barco, hizo como siempre pasta, esta vez con los tomates de Antonio-nichan. Estaban todos reunidos en la parte baja del barco, Alfred calculo que debería haber unas 20 a 25 personas abajo. La verdad el ambiente era muy bueno y casi familiar. En la mesa donde se encontraba él y Toris estaban también Feliks, Elizabeta, Gilbert, Feliciano, Kiku, un tipo llamado Berwald, quien tenia una apariencia muy de pocos amigos la cual contrastaba con su compañero que se sentaba cerca, Tino, quien se veía muy amable y amistoso, y el capitán, Arthur.

El almuerzo pasaba sin incidentes, sólo siendo interrumpido cuando el capitán hizo presentarse a los nuevos, cosa que por supuesto no puso nervioso a Alfred, al final de cuentas el era un Hero y los Hero no se ponen nervioso. Aunque no podía negar que se encontraba sin ánimos, el que Arthur no lo haya recordado le deprimió mucho. Por lo que debido a su estado de ánimo, no hizo una presentación digna de un héroe.

-Mi nombre es Alfred F. Jones, me pueden llamar Alfred. Algún día seré un gran héroe y por el momento seré su navegante – dijo monótonamente para luego se sentarse rápidamente sin esperar a que se lo ordenasen.

El resto del día paso sin novedad, el mar esta calmo lo mismo que en la tripulación, salvo por una u otra discusión que Elizaveta y Gilbert tenían, y por la boca de Feliks y Feliciano que no callaban.

Llegada la noche, Alfred y Toris fueron a su camarote, el cual compartían con Feliks y Gilbert, a dormir. Estaban realmente cansados, pero con la satisfacción que habían logrado el primer paso de su misión, desde mañana empezaría el segundo, el cual trataba de ganarse la confianza de la tripulación y del capitán, seria el paso de más larga duración y el determinante para el éxito de su misión.

Mientras Toris y los demás dormían placidamente, Alfred no podía conciliar el sueño, los pensamientos de haber encontrado por fin a Arthur no le dejaban conciliar el sueño. Debido a esto decidió dar un paseo por la cubierta, sabía que a esta hora solo el vigía debía estar despierto. En la cubierta, Alfred no podría controlar sus pensamientos. Se sentía traicionado. Se trato de convencer de que no podía hacer nada respecto a que Arthur no le recordase, ni aunque le recordase, Arthur era un pirata, un delincuente sediento de sangre, a quien no le importaba matar fríamente por un poco de oro. ¡Eso es! Ahora el era el héroe y Arthur el malvado a quien había que derrotar. Él no se podía dejar llevar por sus sentimientos estúpidos.

Mientras Alfred seguía auto-convenciéndose, no noto que alguien estaba detrás de él. Esta persona pronto le hizo saber de su existencia.

-Mocoso, ¿Qué estas haciendo aquí a estas horas?- Alfred reconocía esa voz, era del capitán, se volteo para ver al mismo que se encontraba viéndole interrogativamente.

-L-lo siento, capitán. Sólo no podía dormir y decidí tomar un poco de aire.- "Mierda, porque estar cerca de Arthur me hace sentirme tan poco heroico". Es ese momento Arthur, quien ya no estaba con su chaqueta o con su sombrero y vestía una ropa más cómoda, avanzo hacia el lado del otro rubio apoyándose en el borde viendo hacia la luna, la cual se encontraba en su etapa llena, bañando con su luz a ambos hombres.

-Se lo que no es poder dormir, chico. Pero, trata de hacerlo mañana será un día muy difícil… se acerca una tormenta. – dijo Arthur para voltearse hacia Alfred y darle una sonrisa sincera, no irónica, una que hizo reaccionar al corazón de Alfred. La verdad, a la luz de la luna, Arthur se veía hermoso, sus ojos brillaban más. Alfred agradeció a Dios que estuviese oscuro para que así Arthur no viese su sonrojo.

-Bueno, es hora de dormir. Trata de hacerlo, sólo debes dejar de pensar, debe ser fácil para lo idiota que eres.- hasta ahí llego el encanto, Arthur se retiro sin más mascullando algo sobre que los idiotas se la tienen muy fácil. Alfred, sin más, decidió hacerle caso y se dirigió hasta su camarote, pensando ahora que había sido esa reacción suya hacia Arthur.


¡Hola! Nuevo capitulo de esta historia de piratas. Espero que les guste. Cualquier duda, comentario, recomendación son bien recibidas. También recibo Té.

¡¡Gracias por los Review!!

P.D. Quería aclarar la duda que había sobre el periodo de la historia que se enfoca este fic, la verdad esta historia no tiene ninguna, ya que es un AU y no un fic histórico. Lamento decepcionarlas con esto, pero no quise hacer un fic histórico ya que se necesita datos exactos y no tengo mucho tiempo para buscarlos. Por eso no se sorprendan si se encuentran con cosas más o menos futuristas (?)…. Tal vez un día escriba un fic histórico.

P.D. Próximo capitulo el lunes (o martes).