Warriors In Love

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Capitulo 3

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Desperté con el humor de un perro, me había revolcado la noche entera en la cama, no había podido pegar los ojos ni por un segundo, la ira me consumía a cada segundo, era como si hiciera algo que estaba totalmente en contra de mis creencias, el hecho de haber permitido que cuidasen de ella dentro de mi palacio, aunque fuera de la parte mas humilde del palacio me molestaba de sobre manera sentía como si le estuviera haciendo un favor al maldito Haruno.

Me senté en la cama con el ceño fruncido revolviendo un poco mi cabello con una de mis manos, que iluso era si pensaba que con aquel acto todos mis problemas se despejarían de mi mente y en aquel instante estaba mas que perturbado, me sentía perdido, era como si no supiera exactamente que camino escoger o que decisión tomar.

¡Maldita sea era Sasuke Uchiha! ¡Jamás me cansaría de decirlo! ¡Un Uchiha!

Realmente era una humillación no saber que hacer, actuar simplemente por impulsos, rayos tan calculista que había sido en mi vida entera para que una chiquilla venga a sacarme de quicio.

Me levante estirándome un poco y paseando por la habitación pensando que podría hacer, estaba seguro que haría lo que fuera por tener mi venganza, la idea de Kakashi era brillante pero antes de lanzarme de cabeza a ese enredo de los mil demonios buscaría una forma de poder vengarme y al mismo tiempo deshacerme de ella.

Me serví un poco de agua en una de mis copas, me detuve antes de llevarla a mis labios al ver aquel medallón sobre la mesa, las ganas que tenia en aquel instante era de tomar el medallón, tomar a la chica y sacarla de mi reino a patadas pues justamente era ella la que me traía problemas, justamente ella me perturbaba de tal manera que dejaba de ser yo mismo, Sasuke Uchiha ya no era el mismo por culpa de una niña que se había sacrificado por una banda de inservibles los cuales si quiera se habían molestado en atacar mi reino por recuperarla.

¡Para eso estaban! ¡Para protegerle el maldito trasero!

¡Pero no! Lo que ella quería era ser la heroína de la historia, pues los héroes siempre terminan mal y ella no seria la excepción, había caído en mis garras y por mas que lo intentara no se libraría de ellas fácilmente.

-¿te diste por hablar solo teme?-escuche a mis espaldas a lo cual simplemente bufe molesto

-piérdete…-dije simplemente para dejar la copa sobre la mesa y darme la vuelta, este aun traía la ropa de la noche anterior, señal de que se había quedado con la chica toda la noche, aquello me hizo fruncir el ceño molesto muy molesto-¿Por qué te importa?-pregunte de manera ruda asombrándolo por algunos segundos

-¿hablas de Sakura-chan?-pregunto inocentemente si rugí de rabia fue poco y se debía al diminutivo que había usado con aquella extraña enemiga-¿te cuesta ver que es solo una niña?-pregunto con una ceja en alto

-si…-respondí con una sonrisa cínica y con un leve sarcasmo en el aire-esa niña mato a docenas de nuestros hombres durante la batalla, esa niña salvo a cincuenta de sus hombres con solo un movimiento...-dije mirándolo fijamente-esa niña… tiene el cuerpo de una excelente mujer…-termine por decir asombrándome levemente al darme cuenta que aquello no era en absoluto una mentira-¿esperas que vea inocencia en eso?-pregunte cruzando los brazos con arrogancia

-ni tu te la crees…-termino por decir para darse media vuelta-ella se esta recuperando…aun no ha despertado pero seria bueno que fueras a verla, tal ves así te das cuenta si te va servir en tus planes o no-dijo para salir de la habitación algo frustrado

Me quede mirando la puerta de la habitación asombrado por las palabras de Naruto ¿ir a verla? ¿Ir a ver justamente a la persona que me tenia de aquella forma? Si claro tal vez para agarrarla de su fino y blanco cuello y quebrárselo en diez partes.

Pero eso de hablar con ella no estaba del todo mal, tal vez viéndola de cerca sabría que decisión era la correcta en aquellos instantes.

Estaba mareada y mientras mis ojos se abrían veía todo nublado, aun así la claridad era obvia ¿había sido un sueño? ¿Aquellos momentos de angustia…habían sido producto de mi imaginación? Cerré los ojos nuevamente al notar que no importaba cuanto intentara fijar mi vista esta no mejoraría.

En mi mente golpearon aquel par de ojos ónix, tan fríos, tan rígidos, ¿habría soñado con el también? Aquel hombre que incluso ahora me causaba escalofríos ¿había sido un simple sueño o tal vez debería decir pesadilla? No… jamás soñaría con algo así y solo estaba actuando como una niña asustadiza que le gustaría salir corriendo abandonando los problemas, no era así y nunca lo seria.

Intente nuevamente abrirlos esta ves teniendo una mejor visión de un techo gris, aun así al parecer la ventana abierta a mi lado dejaba entrar una hermosa claridad que no veía a días, mire a mi alrededor, estaba sobre una cama pequeña y la habitación era de la misma forma muy simple pero aun así, era el paraíso comparado con aquella celda inmunda.

-veo que has despertado…-escuche la voz de una mujer, un rubia se acercó a mi posando su mano sobre mi frente seguramente para tomar mi temperatura-se esta regularizando… aun no estas completamente recuperada y por tal motivo debes cuidarte…-termino por decir mirándome fijamente

Me costaba mucho pasar mi saliva por mi garganta y al mismo tiempo hablar, era como si no tuvieras fuerzas y realmente así lo era, pues antes de caer seguramente enferma no me había alimentado para nada en dos días así que debilidad era lo que me caracterizaba en aquellos instantes…

…odiaba con todo mí ser esa palabra… débil…

Mi padre solía decirme aquello cuando alguna técnica no me resultaba bien, me esforzaba con todo mi ser para estar a la altura del hijo hombre que tanto había deseado y de cierta forma lo había logrado, mi querido padre era una persona muy codiciosa, bueno… pero ambicioso, el siempre tenia lo mejor, mi belleza era comentada por muchos reinos y aquello lo llenaba de orgullo, al igual que mi habilidad en las batallas, pero ahí estaba yo, recostada sobre una pequeña pero cómoda cama sin poder defenderme en lo mas mínimo.

-en un par de días te sentirás como nueva-dijo nuevamente la rubia llamando mi atención-me llamo Tsunade, me han dicho que tu nombre es Sakura… pues va contigo-termino por decir para volver a sentarse en la silla de madera

-¿Qué paso?-pregunte suavemente y con muecas ya que el hacerlo me dolía

-te has enfermado, aquella celda no te beneficio para nada…llamare a una de las sirvientas que venga a ayudarte a que te alimentes estas muy débil y eso no es bueno-termino por decir mientras salía de la habitación no pude evitar hacer una mueca de desagrado al escuchar como se refería a mi

En realidad cuando le había preguntado que paso, no era exactamente a mi enfermedad a lo que me refería, no era eso justamente lo que me interesaba, quería saber que había sido de mi después de aquellos momentos en que me desmaye y también que había sido de él.

No tenia la coraje de preguntar que decisión habría tomado aquel gélido hombre sobre mi suerte, esa era la realidad seria un golpe de suerte si conseguía salir con vida de aquel lugar, no era ninguna estúpida y si el aun me tenia con vida era porque quería sacar algún provecho de mi posición, estaba consciente de que el ya sabia con quien estaba tratando tal vez lo que quería era alguna información, preferiría morir a traicionar a los míos.

Pensar en mi gente desesperada, mujeres y niños muriendo porque no supe morir con dignidad aquello me asqueaba de una manera que nadie podría imaginarse, fruncí el ceño molesta al escuchar la puerta abrirse aquello me había sacado de mis pensamientos, me acomode un poco para poder ver a la persona que había entrado.

No pude evitar fruncir aun mas el ceño al ver aquel rubio retardado de ojos azules mirarme detenidamente desde la puerta de la habitación, me miraba algo asombrado.

-¿se te ofrece algo?-pregunte molesta al darme cuenta que si lo permitía se quedaría a observarme durante toda la tarde si fuera necesario

-lo lamento-dijo rápidamente negando con la cabeza como sacudiendo un par de ideas-soy Naruto Uzumaki, quería saber como te encontrabas-termino por decir para sentarse en la silla que hacia minutos Tsunade había estado sentada

-Haruno Sakura-dije en medio de un bufido presentándome-la verdad es que me siento muy bien, Tsunade hizo un excelente trabajo-termine por decir no con muchas ganas de hablar solamente respondía por educación, aunque después de lo que me habían hecho pasar esos bastardos no se merecían ni que perdiera mi tiempo a mirarlos

-lamento lo que tuviste que pasar…-dijo con la cabeza agachada verdaderamente apenado y como si hubiera leído mis pensamientos-estoy seguro que Sasuke pasara mas tarde a terminar con esto de una vez-termino por decir sin poder mirarme al rostro

Un escalofrió recorrió mi espalda terminar con esto de una vez, ¿a que se refería? ¿Me matarían? Volqué la vista hacia los ventanales dedicándome a mirar las nubes, no quería tener que pensar mas en mis problemas me hacia sentir mal y aunque no lo quisiera el nudo en mi garganta me hacia odiarme a mi misma por mi debilidad.

Me quede por algunos minutos mirando aquella claridad que hacia días no veía, olvidándome por completo de la presencia de aquel rubio, al volcarme nuevamente hacia el pude notar su intensa mirada como si quisiera transmitirme algo, no tenia idea del porque le sonreí levemente o tal ves si, sentía como si nunca fuera a sufrir por las manos de aquel rubio, su corazón parecía tan bondadoso, el simplemente se sonrojo algo que me pareció muy gracioso.

-¿Cómo dices que se llama mi verdugo?-pregunte con algo de burla en la voz haciéndolo sonreír

-Sasuke…Uchiha Sasuke…-de un momento su mirada se ensombreció mirándome fijamente-él no es malo… es su forma de ser…

Mi mirada también se ensombreció, ya que por mas carácter putrefacto que tuvieran algunos de mis hombres, lo que el hacia no era nada glorioso y no había nada, pero absolutamente nada que pudiera ser una excusa en su forma de actuar para mi siempre seria un hombre vil y desalmado.

-¡Naruto!-grito Tsunade al entrar a la habitación-¡te dije que no quería saber de verte rondando por aquí! Demasiado me has estorbado anoche…-termino por decir cruzando los brazos y golpeando el pie en el suelo esperando a que él se marchara

-nee… a cada año que pasa estas más insoportable vieja…-dijo para levantarse de su silla pero al ver la mirada furiosa de Tsunade esta volvió a sentarse mirándola con sus enormes y asustadizos ajos azules-¡era una broma!-grito antes de que ella lo golpeara pero demasiado tarde ya que este le dio un tremendo golpe en la cabeza haciéndolo quejarse de dolor

No pude evitar reír levemente, Naruto me causaba gracia y la cara de furia de Tsunade realmente daba un poco de miedo, obviamente yo nunca llamaría a Tsunade de vieja pero al parecer Naruto no tenia las mismas convicciones.

La puerta de la habitación se abrió de golpe dejando ver a dos hombre al otro lado, mi vista se posaron en ellos directamente, no pude evitar suspirar no era estúpida y ellos estaban ahí por mi así que me senté en el borde de la cama sin siquiera importarme que estuviera con una fina y blanca bata de dormir, después de todo ya me habían visto desnuda aquello no era nada.

-Shikamaru Nara…Kiba Inozuka…-saludo Naruto para levantarse de lasilla mirándolos fijamente y prácticamente tapando mi visión a la parte exterior de la habitación

-Naruto… estamos cumpliendo ordenes se nos pidió llevar a la chica al gran salón…-dijo el moreno de pelo despeinado

-¿al gran salón? ¿Por qué?-pregunto asombrado mirándolos fijamente esperando una respuesta de ellos

-no lo sabemos Naruto, solo déjanos terminar el trabajo para poder irnos…-hablo esta ves el de coleta

Antes de que Naruto pudiera hablar nuevamente me levante de la cama dirigiéndome a la entrada, no me importo la mirada de sorpresa de los tres chicos al ver mi silueta, simplemente me pare esperando a que dijeran algo pero ninguno si quiera se molesto en hacerlo, el de la coleta carraspeo algo incomodo y me tomo del brazo sacándome afuera de la habitación, algo que comenzaba a notar era que los hombres de este reino no tenían nada de tacto pensé al sentir los firmes dedos del joven sobre mi fino brazo.

-¿entiendes que esto es protocolo no mujer?-pregunto el del cabello alborotado y mirada rasgada mientras me daba la vuelta de una forma poco delicada y me amarraba las manos detrás de mi espalda

Yo simplemente asentí con la cabeza y deje que me llevaran, la única prenda que traía era aquella delgada bata, estaba descalza y aquellos dos hombres me sostenían uno de cada brazo de una manera tan firme que me hacían parecer un gigante que en cualquier instante los haría volar sobre mi cabeza y escaparía, antes de girar en la esquina por el pasillo me jalaron haciendo soltar un gemido.

Al parecer estaba en el área de los sirvientes ya que no pude evitar molestarme al sentir sus miradas apenadas sobre mí, algunas muchachas aun jóvenes se sonrojaron por mi vestimenta y los mayores simplemente agachaban la cabeza como si me estuviera dirigiendo hacia las mismas puertas de la muerte. Si realmente me estaba portando demasiado dramática…

Él quería algo de mi, no podía estar equivocada no me mantendría con vida si no fuera así, me tranquilice por algunos momentos hasta llegar a una puerta de tamaño colosal resguardada por dos hombres vestidos de armadura, en el momento en que ellos nos vieron abrieron las puertas dándome vista de un enorme salón alumbrado por muchas antorchas.

Entonces pude verlo, a aquel a quien estaba odiando hasta mis entrañas, aquel que me había alejado de mi hogar y de los míos.

En el fondo del salón había un enorme trono, que lo hacia ver tan imponente, a su alrededor habían un par de hombres, seguramente gente de su confianza, me sentía tensa por aquel momento, los dos hombres comenzaron a caminar obligándome a hacerlo también, en todo el trayecto solamente me fijaba en el grueso tapete rojo que se encontraba en el centro de aquel lugar.

Cuando por fin nos detuvimos, ambos me arrodillaron sobre el tapete haciéndome ver tan indefensa que aquello me hacia morir por dentro e incluso llegaba a doler, levante la mirada lentamente y por fin pude verle el rostro, aquel perfecto rostro, sus serios y fríos ojos me miraban como si de aquella manera pudieran atravesarme el alma.

En un repentino momento unas tremendas ganas de volcarle el rostro de un golpe me atacaron de tal manera que incluso pensé que él había leído en mis ojos aquellas ganas de verlo humillado como lo había hecho conmigo , ya que pude ver la diversión en su mirada ónix y una perfecta y diabólica sonrisa surgió en sus finos labios, aun así no deje de encararlo, uno de sus brazos apoyaba en su rodilla, no era necesario que nadie me contara su forma de ser para adivinar lo arrogante que era.

Por unos instantes tuve una leve impresión, ¿había estado el mirando mi cuerpo? Fue una impresión o tal vez lo hizo por algunos rápidos segundos aquello me dejo algo confundida y el como si pudiera leer cada una de mis emociones me miro fijamente borrando aquella sonrisa de sus labios.

Por primera ves en la vida me sentí ligada a alguien, era como si mirarlo no tuviera un comienzo y un fin, podría pasar el resto de mi vida ahí, observando aquellos ojos tan oscuros, lo odiaba de eso estaba mas que segura y recién me daba cuenta de lo mucho que me perturbaba aquella extraña mirada, me levante lentamente del suelo sin dejar de observarlo en ningún instante.

-¿Qué quiere de mi?-pregunte sin dudarla una ves de pie en su delante

Lo vi levantar una ceja sin responder nada, me miro de pies a cabeza y se recostó en el respaldar del trono sin dejar de mirarme, lo mire con los ojos entrecerrados por algunos segundos, Kami sama que no daría por darle aunque fuera un mísero golpe en aquel rostro.

Lo vi levantarse lentamente dirigiéndose a mi, aquella mirada gélida aun recorría mi cuerpo pero lo hacia con desprecio me miraba de pies a cabeza y se detuvo a mis espaldas, trague seco al sentir su respiración en mi nuca, tan cálida que cerré los ojos por unos momentos para poner en orden mis ideas.

-¿Qué te hace pensar que deseo algo de ti?-pregunto prácticamente escupiéndolo aquellas palabras me hicieron abrir los ojos de golpe, no por lo dicho y si en la forma en la que lo dijo, tenia tanto odio cargado que me mordí el labio inferior antes de volver a hablar nuevamente

-no me tendría con vida si así no fuera-dije intentando sonar lo mas segura de mi-¿Qué quiere de mi?-pregunte nuevamente la misma pregunta

De un momento a otro el me volcó en su dirección quedando cara a cara con el, el susto me hizo dar un leve grito ahogado, no pude evitar sonrojarme no por la proximidad y si por el hecho de haberme asustado por aquel acto tan inesperado, nuevamente al sentir sus manos sobre mis brazos mi piel se erizo y un escalofrío recorrió mi columna.

-aquí quien hace las preguntas… soy yo…-dije con una voz ronca sobre mis labios

Sus ojos se clavaban en los míos como dagas, ¿Qué rayos me pasaba? Cada ves que lo miraba fijamente me volvía estúpida, era como si me perdiera en ellos y entrara a una ilusión sin fin pero aun así era como si no pudiera evitarlo.

-no querrás volver a los calabozos ¿o si?-pregunto con un deje de burla aquello me hizo reaccionar y fruncir el ceño molesta

-si no le sirvo para nada máteme de una vez ¿o es que simplemente esta esquivando mi pregunta?-pregunte con una media sonrisa en los labios haciéndolo entrecerrar los ojos con rabia

-no me provoques niña…-siseo acercando la misma daga a mi cuello que días atrás yo le había robado de sus armaduras

-te ordeno que me devuelvas a mi gente…-dije mirándolo con odio, para mi asombro este lanzo una risa cargada de ironías lo que me hizo odiarlo aun mas-¿! Por qué no me dices lo que quieres de mi!? ¿! Qué ganas con tenerme aquí!?-grite molesta apartándome de sus agarres

-si algún día consigues salir de aquí… pregúntale a tu querido padre…-termino por decir para darse media vuelta

Aquella confesión me había dejado absorta, lo mire muda durante largos segundos, trague seco ante la posibilidad de aquello ser una especie de venganza, ¿podría ser? Nunca había escuchado de algún lazo que uniera el reino Uchiha con los Haruno, ni por amistades ni por lamentos y odio.

Lo mire fijamente al ver que el volvía mirarme con cierta burla por mi asombro el cual hasta ahora no conseguía salir, me acerque a él con pasos rápidos y lo sostuve de su camisa blanca ahora era yo la que lo acercaba a mi.

-¿!a que te refieres!?-grite con los ojos llenos de lagrimas, jamás permitiría que hablaran de alguien en quien yo confiaba con toda mi alma

Mi padre nunca le había hecho daño a nadie, estaba segura que si por algún motivo el guardaba rencor a un hombre mayor que ya había entrado en la vejez como mi padre se trataba de algo estúpido, no… aquello era imposible, se trataba de otra cosa y aunque me costara la vida descubriría el porqué.

Lo vi mirarme por unos instantes asombrado, pero lo que no me paso desapercibido fue como su mirada se ablando al ver mis ojos a punto de revelar a la niña que aun había en mi, mis ojos inundados en lagrimas aquellas lagrimas que estaban a punto de ser mis peores enemigas, mostrando aquella debilidad que nunca me había gustado mostrar ante nadie.

-¿Cuándo te desataste?-pregunto tomando mis manos y apartándolas de su camisa sin una pizca de delicadeza

-tus hombres son unos inútiles…-susurre aun con mis manos entre las suyas, en aquellos instantes no tenia ganas de pelear-al igual que tu…-dije para levantar la mirada sus ojos se ensancharon de sorpresa

La furia no se hizo esperar y de un golpe rápido me tomo del cuello levantándome a varios metros sobre el suelo, sentía que el aire me faltaba y por algunos segundos juraría haber visto sus ojos de un color rojo, aunque no pudiera respirar aun así sentía el tacto de su mano y de sus dedos cerrándose cada vez mas en mi blanco cuello, el cual estaba segura que quedarían marcas.

-¡Sasuke!-escuche una voz gritándole a su espalda

Entrecerró los ojos mirándome fijamente como una amenaza muda, no habría necesidad que hablara para que entendiera que si yo me atreviera a insultarlo una vez mas me mataría, soltó mi cuello con poca delicadeza, mis rodillas flaquearon, caí arrodillada y tosiendo frenéticamente.

-¡Sakura-chan!-escuche la voz de Naruto, no demoro mucho y esta estaba detrás de mi ayudándome a levantarme-¡teme! ¿! Qué rayos te pasa!?-grito Naruto levantándose a encararlo

-llévatela…-dijo simplemente dando la espalda

-déjalo Naruto el muy bastardo seguramente me tiene aquí porque debe estar enamorado de mi…-dije con una sonrisa agria en los labios

Sabia exactamente en que me estaba metiendo, necesitaba comprobar que tanto estaba dispuesto a soportar ¿Cuántas provocaciones aguantaría de mi parte?

-¡Sakura-chan no lo provoques!-me grito Naruto con una mirada cabreada parecía que en aquel instante quería golpearme con tal de que me callara

-¿yo? ¿Enamorado de ti?-escuche a las espaldas de Naruto y luego una leve risa amarga, este camino lentamente apartando a Naruto quien lo miro asustado por algunos segundos, se hinco en mi delante para poder estar a mi altura-no te imaginas el desagrado que me causa tu simple presencia-dijo mirándome fijamente-tu y tu raza me da asco…-dijo arrastrando sus palabras, pude ver en aquellos ojos que no mentía en lo absoluto y extrañamente la idea no me gusto en la mas mínimo, intente deshacerme de esas ideas pero aun así aquella espina ya estaba incrustada molestándome levemente

-entonces…-dije suavemente-para algo me necesitas ¿no es así…Sasuke?-pregunte con una media sonrisa algo forzada sin dejar de mirarlo, desde el suelo es verdad pero sin dejar de encararlo en ningún instante

Por su mirada entendí que ganas de matarme no le faltaban, si pudiera creo yo agarraría su katana ahí mismo y me clavaria en el pecho, pero el hecho de que no lo hiciera me daba una esperanza, por algún motivo me quería viva y no desaprovecharía la oportunidad para volver a mi hogar, ver a mi padre y a mis amigos.

-¿es que acaso quieres que te mate?-pregunto entre dientes mirándome entre furioso e incrédulo al ver que por ningún motivo pensaba callarme y no solo el todos me miraban incrédulos

-si con eso sufriré menos…si…-respondí sinceramente, apoye mis manos en las rodillas y me levante lentamente

-Sakura-chan aun no te has recuperado y debes volver a recostarte-dijo Naruto acercándose lentamente tratando de darme su apoyo o al menos asi lo senti

Me cedió su brazo con el cual me sostuve, me sentía débil pero eso era lo que menos demostraría ante aquellos hombres que hasta donde entendia no tenian corazon ni un alma que salvar, nos dimos media vuelta para retirarnos cuando escuche su voz nuevamente haciéndome mirarlo de reojo.

-anoche te di tres días para recuperarte…al tercer día volverás al calabozo Sakura…-dijo prácticamente en un susurro que fue muy bien escuchado por todos los presentes

-oh…cuanta amabilidad mi Lord-respondí con visible sarcasmo para volcarme nuevamente dirigiéndome hacia la entrada del gran salón

Lo único que quería en aquellos instantes era alejarme lo máximo posible de aquel tipo que lo único que hacia era causarme escalofríos cada ves que lo veía o llegaba a tocarme, ganas no me faltaban de volver y darle una buena bofetada en su perfecto rostro por todo lo que ya me había hecho pasar, era la segunda vez que aquel maldito me humillaba.

Antes de salir por la puerta volví mí mirada una vez mas para verlo nuestras miradas se cruzaron y estaba segura que intercambiamos sentimientos de desprecio porque si no era eso lo que tanto nos ligaba entonces no tenía ni la más mínima idea de lo que era.


Les agradezco los reviews de verdad que esta ves fueron muy amables, me alegra mucho que les haiga gustado el anterior capitulo y espero que este también llene sus expectativas!

Gracias!

DanaP

Starface

Milu

Sakuracc69

Strikis

Darkyuyu

DULCECITO311

Kirarapau

DustinParis

¡Recuerden acepto comentarios de todo tipo! ¡Hasta la próxima! :)