Declaro firmemente que todos los personajes son de Stephenie Meyer y la historia es de An End Has A Start, yo solo me adjudico la traducción

Planeado a la Perfección

Capítulo 4: Anthony y Masen

Bella POV

"Bella saca tu perezoso trasero de la cama ya antes de que derrumbe la perta" grito Alice desde la sala. Comprar vestidos estaba en la agenda de hoy y yo solo quería arrastrarme a la cama y esconderme. Claro que Alice no aceptaría eso.

Ella estuvo cazando por todas partes el vestido perfecto y al no encontrarlo decidió diseñarlo, le dio el diseño a un chico para que lo hiciera y ya casi estaría listo. Eso significaba que ella estaba fuera del camino y solo quedábamos Rose y yo en la línea de fuego. Teníamos que encontrar el vestido perfecto hoy como decía el cronograma, que ya estaba repleto de actividades y había que seguirlo al pie de la letra.

"¡Bella!" llamo Alice

"Ya voy" respondí. Yo odio ir de compras y por supuesto hoy iba a ser una pesadilla para todos los involucrados. Mi cama todavía me estaba llamando cuando salí del baño y me vestí. Cuando entre a la sala vi a una muy frustrada Alice golpeando impacientemente el suelo con su pie.

"te tomaste mucho tiempo" se quejó.

"Deja de exagerar, ya estoy lista"

"ya era hora" ella agarro mi brazo y me urgió a bajar las escalas para alcanzar a Rose que esperaba en el auto.

Me senté en silencio mientras las dos iban hablando sobre lo que se vería bien y los estilos y colores que tenían en mente. Yo era su muñeca así que no tenía sentido aportara en la conversación. Hoy era su día y no había nada que yo pudiera hacer al respecto.

Parqueamos y entramos en el centro comercial directo al piso de arriba donde estaban algunas de las más lujosas tiendas. Ellas entraron e inmediatamente llamaron la atención de una de las vendedoras quien estaba a su lado en segundos y nos dirigió a una sala de observación y nos sirvió Champagne, yo solo me deje caer en una silla para esperar las instrucciones de Alice y Rose.

No tuvimos que esperar mucho tiempo para que trajeran 12 vestidos y me hicieran cambiar por uno de ellos, aparentemente yo era la modelo del día porque sería la que armaría más alboroto. Los vestidos tenían muchos volantes, o eran muy reveladores, muy largos o muy cortos, muy esponjados, o tenían la línea del cuello mala, o solo se veían horribles. Ellas estaban perdiendo rápidamente la paciencia con la vendedora que aseguraba que estos eran los más hermosos pero yo la había perdido muchas horas atrás, sabía que tenía que morderme la lengua para poder pasar el día sin ninguna discusión.

Ellas me consiguieron un vestido azul que fluía elegantemente por mi cuerpo, mostrando las curvas que tenía en los lugares adecuados cuando por fin me permitieron tomar un descanso. Como esta tienda estaba ubicada en el piso superior tenían acceso a un balcón que daba a una maravillosa vista de la ciudad. Me disculpe y pregunte si estaba bien que estuviera afuera con el vestido, y luego camine al fresco aire de la tarde.

"Bueno, te ves simplemente hermosa señora Cullen" reconocí ese tono de voz aterciopelado al segundo que empezó a hablar. Despacio volteé para ver a Edward, vestía un esmoquin y se veía tan sexi como el infierno, caminando hacia mí.

Como yo estaba recostada en la barandilla el quedo detrás de mí, puso sus manos en mi cintura y me empujó a su pecho, los dos quedamos viendo al centro de la ciudad con las ruidosas calles debajo.

"¿Estás pensando en nuestra boda?" bromeo

"Em… tengo un ligero lapsus en la memoria, háblame de eso" él sonrió y asintió.

"Por supuesto mi amor. Nos casamos en un acantilado..."

"No" sacudí mi cabeza

"¿No un acantilado?"

"Nop"

"Está bien" sonrió y empezó de nuevo "Nos casamos en el Club campestre, en los jardines donde nos enamoramos, la recepcionista se las ingenió para incluirnos en la lista de espera y nos casamos a los seis meses. El lugar estaba hermosamente decorado y con mucho gusto. Nuestras familias y amigos estaba ahí, para celebrar nuestra declaración de amor, cenamos en la tarde con el sol sobre nosotros y bailamos a la luz de la luna antes de que nos desearan lo mejor y partiéramos a nuestra luna de miel en…" espero a que yo terminara la frase.

"Paris"

"… en Paris, donde nos quedamos en una hermosa habitación de hotel con vista a la torre Eiffel y al Sena. En el día explorábamos la ciudad y en la noche a nosotros mismos"

"¿Y qué paso con tu impedimento por los compromisos laborales que tenías una vez estuviéramos casados?" pregunte, recordando lo que había dicho cuando estábamos a la caza de lugares.

"Llame y los cancele para que pudiera estar con mi sonrojada novia"

"Suena bien" murmure. Él puso sus brazos a mí alrededor para protegerme del frio y tenerme más cerca.

"Cierto" estuvimos en un confortable silencio mientras la ciudad se movía rápidamente como en una película.

"¿Cómo les está yendo con las compras?" pregunte rompiendo el silencio.

"Problemáticas como siempre. Emmett ha perdido el tiempo con los diferentes trajes que se ha probado y rasgo uno que era muy pequeño para él. Jasper está teniendo un ataque de pánico tratando de decidir cuál es el mejor entre los cinco que Alice pre aprobó. Él no quiere decepcionarla escogiendo uno malo pero tampoco sabe cuál es el adecuado"

"¿Y tu?"

"Me he portado muy bien como siempre" no me lo creí ni por segundo.

"Señor Cullen ya tenemos…" los dos volteamos hacia dónde provenía la voz y mis ojos se toparon con una figura rubia en frente.

"A Lauren esta es mi esposa Bella, de la que te estaba hablando" dijo calmadamente, dándome un mirada rápida.

"Por supuesto, no quería molestar" dijo dándome una mirada fría.

"Para nada. Bella, cariño, ella es Lauren. Ella ha sido de mucha ayuda escogiendo un buen esmoquin para mi" claramente se había excedido en la ayuda.

"Solo estaba haciendo mi trabajo" dijo Lauren, pero era obvio que lo estaba haciendo por algo más que trabajo "¿desde hace cuánto están casados?"

"Casi un año" respondió sonriente Edward.

"¿Algún niño?"

"Si, dos" balbucee antes que Edward, el solo me miro sonriendo.

"Si, dos… pequeños niños, Anthony y Masen. Los dos tienen un año" le sonrió a Lauren y ella le respondió con una sonrisa cortes para luego retirarse. No había nada que pudiera hacer para conseguir una cita con Edward.

"¿Tenemos hijos?" pregunto una vez que la puerta se cerró.

"Aparentemente" murmure "¿Anthony y Masen?" Pregunte.

"Mis otros nombres" explico "No pude pensar en algo mas tan rápido. Esperaba que tu dijeras que no cuando ella pregunto si teníamos hijos, tu respuesta me tomo por sorpresa"

"Lo siento"

"No tienes porque, yo no lo ha haría por la presencia de nuestros hijos" él sonrió y yo rodea los ojos "¿Quién tiene a los niños en este momento?"

"Tus padres"

"Wow. Ellos no saben siquiera que estoy casado y ahora tienen que cuidar dos niños. Esto también debe ser una sorpresa para ellos" Bromeo

"Bueno, es obvio que no lo es o ya estaríamos recibiendo una llamada por parte de ellos" el asintió pero siguió sonriendo, disfrutaba mucho de nuestro pequeño juego de rol.

"Bella hemos decidido… Oh Edward, hola" dijo Alice. Saliendo, los dos volteamos y nos separamos.

"Hola ¿cómo les está yendo?"

"No muy bien" ella rodo los ojos "Pero lo estamos logrando. ¿Cómo esta Jasper?" pregunto.

"Lo está haciendo bien" el mintió "Estamos aquí comprando esmóquines"

"Lo supuse, no creo que haya otra razón para que estés usando eso en este momento" señalo su ropa.

"Buenos, las dejo, nos vemos pronto" el asintió hacia Alice y yo y camino atreves del balcón para regresar a la tienda.

Alice me miraba curiosa así que rápidamente cambie de tema antes de que empezara a preguntar.

"¿Qué decidieron?" pregunte.

"Que el vestido que estas usando es perfecto y es el que llevaremos" respondió y unos segundos después estábamos dentro. Rose estaba lista para salir, se había decidido por uno mientras estaba afuera. Alice confiaba en su decisión así que no le dio una segunda mirada al vestido.

Me cambie lo más rápido que pude y las encontré fuera de la tienda. Alice arreglo que los vestidos fueran enviados a nuestro apartamento para que no tuviéramos que cargar con bolsas. Subimos al restaurante de la azotea y pedimos una mesa para tres. Nos pasamos el tiempo discutiendo sobre temas de la boda, ¿de qué más iba a ser?

Por fin tachaba la siguiente tarea de mi lista, las lecciones de baile. Yo tengo dos pues izquierdos y no había duda de que Edward tendría los dedos quebrados al final de todo esto. Como padrino y dama de honor tendríamos un baile juntos, era mejor practicar mucho. Pensaba fingir estar enferma pero si Alice se daba cuenta probablemente me mataría… después de la boda. Bailar no era mi punto fuerte pero esperaba que Edward fuera un poco bueno para que no luciéramos como unos tontos en la pista de baile. Aunque para la boda faltaba un poco esperaba que tuviéramos tiempo para estar completamente preparados, al menos eso era lo que decía Alice. Creo que ella solo nos va a dar una fecha para que estemos listos y no lo hagamos mal, con suerte no será pronto o Edward y yo no lo arruinaremos todo. Todavía hay un montón de cosas en la lista que tenemos que hacer y aunque tratamos de que todo salga bien las cosas están yendo lentamente.

Alice sabe que todavía no hemos hecho algunas cosas, porque accedimos a hacerlas en grupo, pero con lo demás estoy más que segura que ella piensa que todo está bien y si algo sale mal le diré a Edward que le informe a Jasper para que convenza a Alice de que se tranquilice y tome un respiro.

El almuerzo estuvo divertido y nos dirigíamos al carro para poder llegar a casa, donde quería escurrirme en la cama y dormir. En el camino al carro vimos a los chicos y ellos se nos acercaron sonriendo alegremente. Emmett fue el primero en vernos y gritar "Pétalo" por todo el parqueadero, así nos alertaron de su presencia.

"Hola" murmuro Edward "Tengo algo para ti"

"¿Qué?" pregunte un poco preocupada. El me entrego un paquete de tamaño carta envuelto

"Ábrelo cuando estés sola, a menos que quieras incluirlos a ellos en nuestra broma" dijo, indicándome a los otros cuatro.

"Está bien, gracias"

"por nada" cuando todos nos despedimos y los chicos partieron a organizar más cosas.

Una vez en la parte de atrás del carro, lejos de los ojos de Rose y Alice, abrí el empaque cuidadosamente y ahí estaba todo lo que le habíamos dicho a la vendedora. Era una foto de dos pequeños niños al lado de una pareja, todos muy bien vestidos y la cámara captaba su espalda pero tenía de telón de fondo a la torre Eiffel. Edward había escrito en la foto:

"Regalo de boda 2008 - esta vez trajimos a los niños, tal vez para la próxima traeremos a nuestra pequeña bebe"

Reí suavemente y sacudí la cabeza. Hoy de alguna manera descubrí que estaba casada con Edward desde hace un año y que teníamos dos hijos, Anthony y Masen. De alguna forma esta broma se estaba volviendo más elaborada conforme pasaban los minutos, no alcanzaba a imaginar que otros descubrimientos haría la próxima vez que nos viéramos