Disclaimer: No no no! Sailor Moon ni sus personajes me pertenecen, todo es de la gran Naoko Takeuchi.

Nota: las letras en cursiva son los pensamientos de los personajes

Las letras en cursiva y negrita indican la locación de los personajes.

Lo que está escrito en paréntesis son las notas de la autora… osea yo jeje.


La luz detrás de las tinieblas

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Capitulo IV: El camino del amor

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En el palacio del rey Endarion, padre de Endimion

Una mujer de sonrisa perversa se hallaba sentada frente a su tocador cepillándose el largo y rojo cabello. Lentamente, mientras se lo desenredaba, repasaba su plan, una y otra vez, asegurándose que no haya ninguna imperfección. Se había planeado esto incluso desde antes que ella naciera. Sin duda había alguien interesado en eliminar al reino más poderoso del universo. Dejo de sonreír y se observo un gesto de amargura en su antes hermoso rostro ahora consumido por el odio. Por un momento deseo no tener la vida que tenia. Lentamente se sumergió en pensamientos.

- El Milenio de plata, el imperio de la luna- pensó con algo de hastío.

Lentamente recupero la sonrisa, la cual se hizo más profunda.

- Pronto no habrá más nada, reina Serenity

De repente una sombra apareció de la nada, y se arrodillo ante la baronesa Beryl.

- Es ya hora?- pregunto la sombra-.

- Paciencia, todo a su tiempo- respondió Beryl

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En el salón del trono de Kinmoku

Solo se distinguía a lo lejos el bello rostro agotado de la reina de luna. El don sin duda era muy pesado. Lentamente camino hacia la mesa que habían puesto a su disposición los reyes de Kinmoku y lentamente comenzó a derretir la cera para así poder estampar su sello en el papel de las instrucciones.

- Lo que ha de ser, será- murmuró la reina mientras la cera roja se derretía y ella estampaba su sello real- Espero hija, que esto haya sido lo mejor…

Lentamente la soberana lunar caminó hacia una ventana y se estremeció. Había olvidado por completo que las horas en Kinmoku eran completamente diferentes a las horas en el imperio lunar! Sonrió levemente, sintiéndose un poco tonta por haber olvidado ese pequeño detalle. Inevitablemente, a esas alturas los reyes de Kinmoku ya habrían arreglado la recamara para ella y su hija. A esas alturas, ya estarían sirviendo la cena y preparando toda una celebración. Levantó levemente la vista, como solía hacerlo en su propio palacio, pero no pudo encontrar a las mimas estrellas que siempre miraba a lo lejos. Bajó el rostro, y recordó con infinita tristeza, años atrás sus propios sentimientos. Sin querer, vino a su mente un rostro que hace tiempo había procurado recordar olvidar. Necesitaba ahuyentar su recuerdo, para que no la hiriera demasiado. Después de tantos años de la muerte del rey del imperio de la luna, ella aun lo seguía recordando. Después de tanto tiempo, ella aun lo necesitaba. Con temor, recordó las ultimas palabras del amor de su vida: "Amor, las tumbas solo entierran cuerpos, nunca destinos… yo siempre te amaré, aunque muera, siempre viviré en ti y sobre todo en la pequeña princesa".

Lentamente la soberana borró una lágrima que descendía por su mejilla. Luego se dio cuenta que el tiempo podía arrebatarle todo, inclusive algunos de sus recuerdos, mas nunca podría arrebatarle el amor que un día sintió.

- Amor- pensó la reina, observando las estrellas a través del cristal- no me abandones ahora, por favor…

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En el palacio del rey Endarion, padre de Endimión

- No, me opongo rotundamente- gritó fuertemente la baronesa Beryl al rey.- No voy a permitir que viajes a Kinmoku! El viaje es demasiado largo, además algo malo te podría suceder, por favor, mi rey no vayas- dijo ahora en tono suplicante la baronesa Beryl.

- Entiende, por favor! – dijo el rey- esta visita es programada cada 10 años, es una fecha inamovible, nadie en su sano juicio la postergaría, o lo que es aun peor, dejaría de acudir a la cita. Necesitamos mantener las relaciones con los reyes de Kinmoku y su reino. Además, en la infancia, el rey y yo fuimos muy buenos amigos. Es más, me gustaría que me acompañaras. Que dices, Beryl? – preguntó el rey- vamos a Kinmoku juntos?

- No quisiera dejar a Endimión solo en el castillo, alguien puede atacarnos, y…

- Pero quien, Beryl, por favor! Yo no tengo enemigos. Mi reino no es el más productivo, ni el más poderoso, pero todos me respetan. No conozco a nadie que quiera destruir mi imperio.

- Pero…

- Basta de "peros", Beryl. Infórmale a Endimión, que muy pronto saldremos rumbo a Kinmoku, espero llegar mañana – dijo el rey mientras se alejaba y le daba la espalda a Beryl.- Mañana a esta hora estaremos ya en Kinmoku…

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En el palacio de Kinmoku

Como ya lo había predicho la reina, al observar que ya era muy tarde para preparar un viaje, los reyes de Kinmoku habían dispuesto todo para que la reina y su hija se queden en el palacio.

Cuando la reina salió del gran salón del trono, se sorprendió hallar a Kakyuu en la puerta.

- Has esperado aquí todo este tiempo, Kakyuu? – pregunto un tanto sorprendida la reina.

- Si, su majestad- respondió Kakyuu-.

- Bien, pues entonces, toma' y extendió la mano, dándole un sobre plateado-. Son las instrucciones del don, Kakyuu, nadie puede abrir ese sobre hasta que sea abierto…

- Perdón, su majestad, pero…

- El don solo les pertenece a los reyes de Kinmoku, Kakyuu… Es algo que tienes que recordar siempre…

Kakyuu abrió los labios, para decir una cosa más, pero en ese momento llegaron el rey y la reina de Kinmoku. Kakyuu no pudo hacer más que cerrar los labios.

- Reina Serenity- dijo el rey- como habrá podido observar, ya es de noche en Kinmoku. Siempre previsores de estos casos, ya hemos ordenado que preparen habitaciones para usted y su hija, la princesa Serenity. Asimismo, mi reina, venimos a persuadirla a que nos acompañe a cenar.

- Se lo agradezco, dijo la reina con una leve reverencia.- Termo sin embargo que mi pequeña aun no ha aparecido.

- Es cierto- dijo la reina- pero esta con Seiya- dijo la reina- no se preocupe ya no deben de tardar. Aunque… la cena se enfría.

- Kakyuu!- dijo el rey- utiliza tus poderes para ubicar a Seiya.

Como usted ordene, mi señor- dijo Kakyuu.

Lentamente, la sacerdotisa principal cerró los ojos. Paso por cientos de lugares del palacio de Kinmoku, hasta que por fin pudo visualizar algo que le dejo helada la sangre.

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De regreso en los jardines del palacio

Seiya y Serena iban juntos cogidos de la mano a través de los jardines. El príncipe iba ruborizado. La princesa, intentaba no mirar a su acompañante. Poco a poco, la princesa fue deteniendo el paso. El príncipe se sorprendió.

- Ocurre algo, mi princesa- dijo Seiya.

- Es que este es el lugar… -dijo Serena, titubeante- de pronto se me hace muy familiar… de repente fue tal vez en un sueño…

- Princesa…- dijo Seiya-.

- Debo estar alucinando- dijo la princesa algo preocupada-.

El príncipe la miraba fijamente. Se dio cuenta que jamás había observado a una mujer tan bella como esa princesa. Ella era especial. Sus atrayentes azules, sin querer lo llamaban a acercarse. No podía apartar su mirada de esos labios que lo enloquecían. Quería tenerlos. Quería que esa hermosa princesa de la luna fuera suya. El aun era libre y al parecer ella también lo era. Lucharía por ella… siempre lo haría. Ahora que sabía lo que era el amor nunca más la dejaría ir.

- Algún día nuestros caminos serán uno, mi dulce princesa- pensó el príncipe.

Lentamente se acercó a esa princesa. Lentamente miro dulcemente a sus ojos. Lentamente intento decirle algo tierno, pero solo pudo hacer que sus ojos la acaricien como mil palabras. Le tomo el rostro y lentamente acerco sus labios a los suyos.

La princesa se alejo levemente justo en el momento en que sus labios iban a rozar con los del príncipe de Kinmoku. Los labios del príncipe rozaron levemente su mejilla. Una lagrima resbalo suavemente.

El príncipe se sorprendió. No deseaba incomodar a la princesa. Con inmensa tristeza en los ojos, se alejo levemente. Sin saber que hacer, se empezó a alejar. ¿Qué le podía haber pasado¿Qué había hecho? Se sentía incomodo. Necesitaba alejarse. Y eso era precisamente lo que estaba haciendo. De ahora en adelante no podía mirar a la princesa a los ojos. Después de todo, ellos eran príncipes. Había ofendido a una princesa!

- Debo estar volviéndome loco- pensó el príncipe mientras se podía escuchar sus pasos, cada vez mas lejanos.

La princesa se rozo la mejilla levemente. Aun podía sentir ese beso lleno de sentimiento. ¿Qué era esto que estaba sintiendo¿Acaso ella…?

- No, no puede ser…- pensó la princesa, mientras aun se tocaba la mejilla.

Al ver al príncipe alejarse, de pronto se sintió desprotegida. Sola. Esa soledad que solo se siente cuando todos están contigo. Cuando no estas físicamente sola. Esa que es la peor de las soledades. Sintió que las fuerzas le faltaban a cada paso que el príncipe daba en dirección contraria. Sin saber que hacia, corrió detrás del príncipe.

Mientras el se alejaba, iba sintiendo la distancia. No solo era la distancia física la que se hacia mas grande. Eran miles de miles de kilómetros de estrellas entre ellos. Se sentía demasiado tonto de haberse enamorado en una mirada. Ya había entregado su corazón. Ella ya era su dueña.

De pronto, sintió unos pasos detrás de el. Se volvió y se encontró con la princesa de luna, con el cabello alborotado, volando en la dirección del viento, y muy agitaba. Sin quererlo sus ojos se encontraron.

El príncipe quería decir algo, pero ella rozo sus labios con sus dedos. Luego tomo su mano y la beso, sin decir nada. En ese momento el tiempo se había detenido y era cruel romper la fantasía con palabras. Iba a dejar hablar a su corazón. El príncipe sonrió dulcemente y la tomo por la barbilla.

Tantas distancias, tantas esperas, tantas soledades fueron por fin borradas… con un beso.


Respuesta a los reviews!

Hola a todas las que me leen! Grax por sus comentarios… abu me hacen llorar!

SyRiO KoU Grax por tu comentario. De veritas que no soy mucho de hacer chaps muy largos… jeje pero a la otra lo intentaré… uniré dos chaps en uno!

Lesval: Muy lindo tu cometario… eso de los chaps… lo intentare yap? Pero no puedo con mi genio, me gusta hacer las cosas muy interesantes!

Jaspe: Espero no haberme demorado mucho en actualizar… ojala que no! ;)

Chibi netsu: Gracias a ti por leerla!

tSuKi Ai KoU: Espero que este chap sea de tu agrado!

Nileve Kou: A mi también se me hizo no se escribir lo que Seiya pensaba! No sabes cuantas veces dije… Porque no hay hombres asi, por dios? Jeje

Viridiana: Gracias x el review! Sorry lo de los chaps! A ver si venzo mi genio y los hago mas larguitos.

Loyda Astrid: La historia, es la historia que esta contando Kakyuu a los chicos en Kinmoku, y es sobre su pasado. Te imaginaras, ahora Seiya querrá matar a Kakyuu jeje.

Taiyou Kou: Gracias tu mas bien x el review! Y es cierto, se enamoro de la princesa… no es lindo ese hombre !

&&&&Kimi o ai shiteru