Capítulo 4

— Buenas tardes - saludó un hombre de gafas y barba - Osomatsu Sakurai y Todomatsu Irino , ¿no?

— ¿Quienes son ustedes? - preguntó Osomatsu seriamente frente al hombre separados por el escritorio, el sujeto vestía de traje, parecía relajado y detrás de él un ventanal donde se podia apreciar el cielo nocturno y las nubes del cielo que se movian por el movimiento de la nave.
Junto a Osomatsu se encontraba Todomatsu que no podía evitar tiritar de miedo.

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Los hermanos no sabían cuanto tiempo habían estado inconcientes, una vez que los atraparon inmediatamente los hombres de las mascaras de gas sacaron unos sprays y rocearon sus rostros haciendo que se desmayaran al instante. Una vez que despertaron estaban en el suelo atado de brazos a sus espaldas y con los ojos vendados, solo podian suponer que se encontraban en una aeronave por el ruido que escuchaban. Luego, unos hombres los llevaron por unos pasillos hasta su "jefe" ,una vez alli los sentaron en las sillas y les retiraron la venda de los ojos.

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— Buenas noches, me presento, pueden llamarme solo Tadashi - saludó el hombre de Barba frente a ellos, vestía camisa blanca, en su pecho encima de su chaleco marrón sin mangas una placa dorada que proteje de las balas, y en su cabeza un gorro de explorador con unos binoculares encima - Iré al grano, nos gustaría saber que los trae a ustedes dos por mis territorios, Señores Matsuno - Al escuchar lo ultimo tanto Oso como Totty quedaron paralizados - Así es - continúo ojeando unas hojas - Nos costó un poco pero pudimos encontrar sus verdaderas identidades, pudimos saber enseguida que no eran fotógrafos profesionales - sonrió confiadamente.

— ¿Como...?
— Tenemos nuestros informantes, así es como se presentaron ¿No es así? - los hermanos quedaron en silencio.
— Bien - exaló finalmente Osomatsu rendido y entrecerrando los ojos de frustración- ¿Quien rayos son ustedes?

Esta vez el rostro del hombre se torno serio.
— El dueño de este distrito - respondió secamente - Y más vale que respondan cuales son sus intenciones aquí.
A Todomatsu se le tornaron los ojos llorosos por el miedo, Osomatsu chasqueo los dientes y respondió.
— Buscamos a nuestros hermanos.
— ¡Osomatsu-niisan!
— ¿Sus hermanos? - cuestionó el jefe.
— Sí - afirmó - Creemos que alguna gente de este distrito pueda saber algo.
— ¿Qué gente?
Osomatsu lo pensó un momento.
— Los militares - respondió seriamente.
Todomatsu quedo con la boca abierta.
— Ya veo - continúo seriamente - Y por que piensas que los militares tengan información sobre tus hermanos.
— porque - Osomatsu se detuvo, se puso más nervioso, observó a su alrededor, en verdad era imposible escapar, volvió su mirada al jefe y tomo su decisión - Estuvimos en la cuarentena.
Todos los de se sorprendieron, incluso el jefe.
— Vaya... - comentó finalmente - Si lo que dices es cierto, estás en grandes problemas jovencito, dime ¿Acaso perdiste tu brazo durante el escape?
— Si - respondió seriamente.
— Bien, será que mejor que me digan sus verdaderos nombres y así confirmar su información en la Aethernet.
— ¿que? - exclamó Todomatsu realmente sorprendido - ¿tiene acceso a la Aethernet?
— Pero solo la familia imperial y gente importante del gobierno tienen acceso - siguió Osomatsu igual de sorprendido.
— Les dije que soy dueño del distrito, esta corporación trabaja con ambos bandos por lo que "ellos" están seguros aquí bajo mi protección, y porsupuesto nos mantenemos al margen, pero si ,tenemos nuestros contactos e influencias por supuestos.
— ¿ambos bandos? - el preguntó el de rojo curioso, y ya suponiendo que hablaba con Tadashi Sato el famoso presidente de la corporacion.
— Así es, no afecta el hecho que lo sepan. me refiero al gobierno y a la mafia, nosotros somos la megacorporacion Plant-E Corp.

La conversación continúo donde los hermanos dieron sus verdaderos nombres para que confirmarán su historia, luego fueron llevados a una habitación donde esperarían la conclusión a la que llegaron sus captores. Se quedaron allí por varias horas, se podía ver la luz del sol por la ventana. Todomatsu ya más calmado comentó recostando se en uno de los sofá.
— En verdad nos metimos en problemas Osomatsu-niisan, ese tipo dijo que era aliado del gobierno... Y si...
— Todomatsu - le interrumpió al ver que Todo volvía a alterarse - te dije que no pensarás en eso, además lo escuchaste no? Dijo que se mantenía al margen.
— Pero...
— Ah mi culpa, yo elegí un bar donde habían espías y le dije mi nombre a esa mujer en el bar... - se quejó.
— Yo también dije mi nombre en el mesón Osomatsu-niisan... Ya deja de culparte.

Otro par de horas pasó, y los hermanos seguían atrapados por la corporación dueña de prácticamente todas las máquinas del país.

Durante la noche se habian dado cuenta que la aeronabe parecia regreasar, y a ahora estaba aterrizando, por lo que vieron por las ventanas que se encontraban en el distrito noreste. Los guardias los bajaron y esta vez sin vendas en los ojos los llevaron a un fabrica de la corporacion que poseia una gran chimenea, entraron por la entrada principal donde se veian trabajadores comunes reparando y soldando, asi como en el antiguo trabajo de Osomatsu aunque por los uniformes de los empleados y maquinaria todo era mas sofisticado, luego entraron al ascensor y bajaron unos niveles , al salir, la iluminacion era menor que arriba pero todo estaba alumbrado por luces artificiales, alli pudieron ver personas con trajes de cientificos viendo planos, otros con mascarillas de gases que se dirigian a otro sector, etc. avansaron hasta una puerta blindada, Al entrar inmediatamente las puertas se cerraron detras de si, vieron lo que era un gran espacio donde los hermanos quedaron sorprendidos por la unica maquina de allí, parecia un pequeño cubiculo con unas compuertas, todo conectado por tubos y cables que llegaban a las paredes, a los lados habian dos tubos de un liquido verde que brillaba, encima de la puerta una ampolleta apagada, y detrás tubos que llegaban al techo.

— Buenos días, lamento haberlos hecho esperar tanto y traerlos aqui de improvisto - hablo el jefe que estaba con otras tres personas con bata de laboratorio a un costado donde se encontraban unas palancas. Caminó hacia ellos y continúo - Espero que el desayuno alla sido de su agrado.

— Estuvo bien gracias - dijo Oso.
— Escuchen, ustedes saben que son bien buscados especialmente por los científicos del gobierno ¿no es así? - Los hermanos guardaron silencio - Pues como presidente de Plant-Er no estoy de acuerdo con todo esto por eso he ayudado a otros jóvenes que escaparon de la cuarentena.

— ¿Eh? ¿Enserio? - exclamó Osomatsu casi gritando.
— Así es, pero obviamente no lo he hecho gratis, a los otros jovenes les propuse un trato y ellos aceptaron, estoy dispuesto a...
— ¡Díganos cual es por favor! !¿cual trato?! - gritó Osomatsu interrumpiendo ya desesperado.
— ¡Osomatsu niisan! - intentaba tranquilizarlo .
Los labios del hombre de barba se curbaron confiadamente .
Los miró a ambos por turno y siguió.

— Muy simple, deben trabajar para nosotros después de pasar cierto examen. Es todo, nosotros buscamos más gente joven que nos ayude , pero lamentablemente la paga no sera mucho.

—¿qué? ¿solo eso? - preguntó el mayor incrédulo.
— Asi es pero pero si sale positivo el examen... bueno... no querran saberlo, aunque tampoco creo que quieran saber que hara los militares cuando los vendamos si es que se niegan.

Los hermanos quedaron confundidos.

— ¿A que examen se refiere?

— Solo es un pequeño examen, deben entrar en esa maquina - y volteó a la extraña maquina con compuertas - Y listo.
—¿Qué hace esa maquina?
— Eso... - cambio una expresion seria que no habia mostrado antes - Es confidencial, así que... - Volvio hablar normalmente - ¿Aceptan o no el generoso trato que les ofrezco?
— Aceptamos - dijo Osomatsu enseguida sin pensarlo.
—Vaya eso fue rapido, ¿Estas de acuerdo? - preguntó a Todomatsu.
—Emm yo... - miro a osomatsu que le asintió para que aceptara - ¡Si!
— Bien, Osomatsu tu eres el primero, desviete y retirate tu protesis.
— Bien - respondio aunque deseaba reclamar ya que es doloroso retirarse la protesis pero esta situacion era seria, debía hacerlo cuanto antes.

y Asi lo hizo, Osomatsu se desvistió y retiró su brazo robotico, una vez que la máquina estuvo lista entró por esas compuertas que se abrieron e inmediatamente cerraron. Todomatsu veia lo que ocurria con miedo, en especial cuando los hombres de bata movieron las palancas, la maquina comenzó a hacer un ruido extraño, el agua de los tubos brilló con más intensidad y haciendo burbujas, el vapor del tubo que salia al techo se filtraba y de pronto una luz brillante se filtraba por las compuertas.

— ¡Ahhh! - gritó Osomatsu de dolor.
—¡Osomatsu-niisan!- los guardias detuvieron a Todomatsu que se disponia a ir donde Osomatsu.

Y así como empezo la maquina se detuvo y la ampolleta de la maquina se encendio con una luz roja.

— maldición - se escucho al jefe musitar.

Las puertas se abrieron y Osomatsu callo de rodillas agitado, los guardias soltaron al menor.

—¿Osomatsu-niisan estas bien? - se arrodillo frente a el.
— Si, respondio agitado - senti como un choque de energia en todo mi cuerpo...

—Bien, salio negativo - dijo el de barba - el siguiente.

Todomatsu hizo lo mismo, se desvistió y con lagrimas en los ojos entró en la maquina, y una vez más ocurrio lo mismo, la maquina se encendio y una luz del interior se filtraba mientras Todomatsu gritaba de Dolor, Osomatsu veia todo impotente, y un miedo inexplicable lo invadía al pensar que el resltado pueda ser positivo. pero cuando termino la ampolleta mostró una la luz roja y al escuchar que el resultado fue negativo dio exhaló de alivio.

El jefe espero que los hermanos se vistieran y mientras aún estaban agotados se acerco a ellos de nuevo.

— Bien, sean bienvenidos solo aclaro que es obvio que ocurrirá si intentan algo ¿no?
-no se preocupe. Pero diganos, dijieron que conocen a otros jovenes de la cuarentena - dijo Oso aun agotado.
— ¿quieres saber si tenemos a algunos de tus hermanos? - Osomatsu asintió.

El jefe desvío la mirada algo pensativo y luego volvió a dirigirse a Oos.
—Uno , de hecho planeaba presentarselo después del examen, según los resultados claro.
— ¿En verdad? - gritaron al unisono.
—Déjenlo pasar - ordenó a los guardias y la puerta blindada se abrió dejando ver a un chico con un google monocúlo vestido con uniforme de los mecánicos de arriba. El chico despeinado se quedo en el umbral inmóvil a ver a sus hermanos sin saber como reaccionar.

—¡Ichimatsu!


N/A: Lamento la demora, muchas gracias por leer.