Los personajes de Crepúsculo pertenecen a S.M.

Gracias por todo su apoyo, e infinitas gracias a mi bitch-amiga-beta Diana "Subnormal" Mendez (TheDC1809) de Betas FFAD (www . facebook groups / betasffaddiction /). Es la mejor.


Buscando pruebas

Habían pasado tres días desde que Edward vio por primera vez a Kevin, y también desde que había discutido fuertemente con Bella. Ella se negaba a salir de ese lugar, y también se negaba rotundamente a irse de ese departamento. Él no había querido salirse de sus casillas en el momento en que vio a esa chica entrar completamente drogada por la puerta, pero sí había querido tomar a Bella y a Kevin para escapar lejos de todo eso. ¿A cuántas cosas más estaría expuesto su hijo? Una madre prostituta, un barrio peligroso, un departamento anti-higiénico y viejo, y una niñera que acababa de transformarse en drogadicta.

En ese momento controló toda su rabia tomando a Kevin fuertemente en sus brazos, y el niño no se dió cuenta de nada, pero como si lo presintiera, pasó suavemente su conejito por el rostro de su padre para tranquilizarlo. Edward miró a Bella unos segundos y frunció el ceño con extrañeza al ver como corrían gruesas lágrimas por sus mejillas.

— ¿Qué sucede? —preguntó confundido mientras se acercaba a ella con Kevin en los brazos.

— Tú… tú… —Bella fue incapaz de decirle algo en ese momento, por lo que simplemente abrió los brazos para pedirle a su hijo.

— ¿Yo qué? ¿Qué hice? —preguntó Edward cuando le pasaba a Kevin, quien inmediatamente comenzó a balbucear y a acurrucarse en el cuello de su madre. Bella lo sostuvo fuertemente contra su pecho, no entendía a que mierda jugaba Edward, ¿Le quitaría a su hijo de sorpresa? Quiso ser lo suficientemente rápida como para correr y esconderse junto a su bebé.

— ¿Acaso no viste entrar a Allison? —susurró cuando pudo controlar sus lágrimas. Edward se tensó y resopló.

— ¿Tu niñera? —dijo con burla— ¡Por supuesto que la vi! Fue imposible no darse cuenta que esa chica estaba totalmente drogada, ¿ella cuida a nuestro hijo? ¿Ella siempre está así? —Bella lo miró una vez más antes de sacar su coraza protectora de débiles, para hacerse la fuerte frente a Edward.

— No, es primera vez que sucede esto, pero me encargaré de que sea la última —le aseguró y Edward se sorprendió al notar que Bella había cambiado rápidamente de estado—. Espero que no hayas pensado que con esto puedes quitarme a mi hijo, porque sinceramente no lo lograrás —se mantuvo sin respirar un momento, rogando para que Edward le creyera su actuación y su mentira. Frente a cualquier juez del mundo Edward ganaría y ella se quedaría viendo a su hijo una vez por semana.

— No he pensado eso —Edward se estaba acostumbrando a los repentinos cambios de humor de Bella y a sus sorpresivos ataques—. Bella yo… —se acercó y la tomó de las manos sin darse cuenta de que no la había llamado por su nombre completo, como ella había pedido—. Lo único que quiero es que salgas de acá con Kevin… si quieres vivir en mi departamento sola, así será, puedo vivir en un puente si eso me asegura que los dos estarán bien.

— Edward, yo… —suspiró—, lo de Ally te aseguro que esta es la primera vez que sucede, no puedo irme de aquí así como así aunque quiera, no podría botarla a la calle, ni tampoco podría llevarla conmigo. Yo no la haría pasar por lo que yo pasé —lo miró intensamente a los ojos, y aunque Edward trató de mantenerse firme y no derretirse ante sus ojos oscuros—. Sólo dame una semana, para reunir pruebas para inculpar a Aretha y para buscar un lugar para Ally, es lo único que te pido, yo no quiero vivir aquí, Edward, no quiero estar aquí sabiendo que Kevin puede estar en un lugar mejor, pero no es tan fácil. Sólo dame una semana —Desde que se encontró con él, nunca se había mostrado tan accesible, pero sabía que si quería que las cosas funcionaran bien para ella y para Kevin, debía hacer las cosas más fáciles para los dos.

— Una semana Bella, pero nada más —dijo antes de acercarse a besar su frente, pero Bella lo esquivó olímpicamente recordándole en el momento y en las circunstancias que estaban. Aún con el rostro cerca del de ella, miró sus ojos y se percató que estaban menos opacos que antes, pero que aún llevaban ese gran dolor en ellos. Nada será lo mismo, Edward se dijo a sí mismo.

Volvió lentamente a su lugar mientras dirigía su mirada a Kevin quien dormía contra el cuello de su madre y con una de las orejas de su conejo entre sus labios, se veía tan tierno… ¿Cómo se comportaría si fueran a un lugar más lindo? Miró a Bella y a las oscuras marcas debajo de sus ojos que acompañaban a los golpes de la noche pasada que había tratado de ocultar con maquillaje. A ella también le hacía falta una escapada.

— ¿Bella? —le preguntó nervioso— ¿Les gustaría salir conmigo a dar un paseo? —los ojos de ella se abrieron desmesuradamente y luego reflejaron molestia— ¡No te molestes! —le dijo antes de que ella hablara— Es sólo para salir un momento de este lugar, no quiero que estén aquí cuando ella despierte —señaló hacia la puerta donde había entrado Ally—, aprovechemos que el día será soleado.

— Está dormido —dijo Bella como excusa, y Edward se dijo así mismo que debía ser paciente.

— Pero lo más probable es que despierte en el camino… —susurró— ¿Vamos? Si quieres después volvemos para que llegues a tiempo —le costó demasiado decir las últimas palabras. Nunca se acostumbraría a llevarla de manera feliz a que ella se prostituyera, en realidad no tenía porque acostumbrarse, era algo que repudiaba, no a Bella, si no a la forma en que se vio obligada a trabajar para alimentar a Kevin, por su culpa.

— Está bien —dijo para su sorpresa—. Creo que cambiar de ambiente le hará bien —se levantó y le entregó a Kevin antes de desaparecer en su habitación para ordenar algunas cosas.

Bella se recargó en la puerta unos minutos después de cerrarla. Estaba cansada de todo lo que le sucedía, las cosas podrían resultar mucho más fáciles, podría no ser tan difícil aceptar una propuesta de Edward sin que él lo tomara como que volverían a ser las cosas iguales al pasado. Movió su cabeza frenéticamente para despejar sus pensamientos y se dispuso a tomar el bolso de ositos azules de Kevin donde guardó una chaqueta, sus pañales, su biberón y unos juguetes. También tomó un chaleco para ella y silenciosamente salió por la puerta para encontrarse con la imagen de Edward acariciando con adoración la suave mejilla de su hijo.

— Estoy lista.

/°/

Después de varios minutos en silencio durante el viaje en el coche, Edward estacionó frente a un parque en Seattle, lejos de donde vivía y trabajaba Bella, lejos de todo lo que le pudiera amargar el día.

— ¿Vamos? —le dijo con una sonrisa antes de salir y rodear el coche para abrir la puerta de Bella y así ayudarla a bajar con el bolso y con Kevin quien miraba atento a su alrededor en los brazos de su madre.

Caminaron con lentitud a un asiento, donde dejaron las cosas y Bella se sentó para observar como Edward se columpiaba con Kevin, provocando que el chillara de emoción cada vez que llegaban a mas altura. Era imposible que una sonrisa no se plasmara en su rostro mientras lo veía, ahora que los tenía a los dos juntos para comparar, era imposible decir que no se parecían, quizás la única diferencia eran las pelusas rubias que Kevin tenía por cabello.

Miró a su alrededor y no pudo evitar observar a una pareja de novios de aproximadamente dieciséis años besándose en el pasto. A su mente no tardaron en llegar recuerdos de su noviazgo con Edward en su prado, más específicamente de su primera pelea por Jacob…

¡Te dije que te alejaras de el! —gritó Edward entrando rápidamente al prado y volviéndose para encarar a Bella que venía tras él.

¡¿Qué mierda te pasa? Ya te dije que es sólo un amigo, nunca te engañaría —las últimas palabras las dijo con voz dolida.

¡Pero lo abrazas! —chilló patéticamente.

¡Y también abrazo a Jasper, el novio de Alice! ¡Somos amigos! ¿Cómo no puedes ver la maldita diferencia?

No lo veo —dijo—, explícame tu entonces que hace tan diferentes las cosas.

¡Que a ti te amo! —Edward abrió los ojos desmesuradamente, él la amaba, pero nunca se lo había dicho ni tampoco ella a él— ¡Sí! ¿Querías oírlo? ¡Bueno, ahí está! ¡Te amo! —su voz sonaba exasperada y dolida, tanto que Edward no pudo evitar deshacer la distancia que los separaba y abrazarla.

Perdóname, ¿si? —Bella se rehusaba a mirarlo, pero no era porque estuviese enojada, si no porque le había dicho que lo amaba y el aun no le respondía nada a eso— Es sólo que no soporto pensar que te puedo perder y tu estando abrazada con el… Agg, no mejora las cosas —dejó un cálido beso en su cuello mientras tomaba aliento para decir sus próximas palabras—. Yo también te amo, Bella, si me enojo y hago todo eso, es porque te amo.

Ella levantó su mirada y le dio una gran sonrisa antes de fundirse en un beso apasionado. Ambos habían dejado claro que se amaban y cada uno pensaba para sí mismo que sería para toda la vida, ¿Porqué esperar a decirse te amo si lo repetirían hasta viejitos? ¿Porqué esperar a hacer cosas que irremediablemente harían una vez casados? Y así fue como sin decirse nada, llegaron al mutuo acuerdo de hacer por primera vez el amor aquel día en el prado.

Una sonora carcajada de Kevin la sacó de sus pensamientos, debía admitir que durante ese tiempo, ese día fue el mejor de su vida siendo ahora reemplazado por el nacimiento de Kevin. Junto con Edward habían sido tan ilusos para pensar que la vida con amor era fácil, siendo que era justamente al revés, la vida con amor se tornaba mucho más difícil pues el corazón ya no dependía de una sola persona, sino de dos, y por lo mismo no se dieron cuenta de que después de que mas allá de su noviazgo había una camino por recorrer que quizás estaba separado para ambos.

— Creo que se cansó ya —dijo Edward al llegar a su lado—, él estuvo tratando de correr por ahí y jugando con tierra —su Kevin se encontraba con el rostro café por la tierra y sus manos llenas de piedras pequeñas.

Solo se limitó a asentir y dar una pequeña sonrisa antes de tomar a su hijo para volver al coche. Su bebé había disfrutado por primera vez en mucho tiempo un día como cualquier niño pequeño jugando en un parque y eso la hacía irremediablemente feliz.

/°/

Hace unos momentos que habían llegado al departamento de Bella. Edward no podía evitar fruncir el ceño al ver como se hacía un gran contraste de ese departamento con el parque que habían visitado hoy. Su hijo había sido feliz, Bella había sido feliz y con eso el mismo había sido feliz, ¿Por qué mierda eso no podía ser en todos los lugares?

La voz de Bella diciendo que él tendría que quedarse con Kevin esta noche no lo pudo hacer más feliz. En realidad para él, eso ya era un hecho, no dejaría que la muchachita drogadicta que lo cuidaba se acercara mas a él, quizás la chica no era mala y tenía buenas intensiones, pero cuando alguien se drogaba no estaba con todos sus sentidos buenos, además de que podía traer a cualquier persona al departamento. El hecho de que Bella se lo pidiera era lo que le había encantado y el obviamente aceptó gustoso, estaba comenzando a pensar en que se estaba acercando a ella cada vez mas.

Finalmente, para su pesar y después de alimentar y bañar a Kevin, Bella se tuvo que ir sola al no aceptar su propuesta de llevarla, según ella, el debía estar todo el tiempo con Kevin y llevarlo a su trabajo no era algo seguro. Sabía que ella tenía razón, pero fue el villano hace unos meses y ahora quería ser el héroe y salvarlos a todos al mismo tiempo. Esto no es un juego, Edward…

Tomó Kevin y a su bolso antes de salir rápidamente de ese lugar, no se quedaría con su hijo ahí, irían a su departamento y luego de eso irían a buscar a Bella.

03:00 A.M.

Bellase movía de manera lenta y sensual en el tubo de metal, donde tenía su vista fija en Aretha, a la espera de que ella saliera de su oficina. Ese día trataría de buscar lo que más pudiera para inculparla, y así fue como cuando la vio dirigirse hacia el exterior, bajó disimuladamente de la tarima y se dirigió hacia la oficina.

No entendía mucho de esas cosas, pero de igual manera sacó la mayoría de las facturas que habían en los cajones para que después Edward las analizara, también sacó los expedientes de ella misma y de otras chicas donde claramente se veía su estado al llegar y su verdadera edad. Le llamaron la atención unos videos en sobre el escritorio, y sintió el sudor correr de forma helada por su espalda cuando pensó que habían cámaras de vigilancia en ese lugar, pero luego se dio cuenta de que no había nada, la perra de Aretha era tan temida, que nadie osaba a hacer lo que ella estaba haciendo en estos instantes, pero nadie tenía una razón poderosa para hacerlo como ella tenía a Kevin.

En sus manos ya no cabían más papeles, se sentía absurda con tantas cosas en las manos, pero quería creer que le servirían los antecedentes de Aretha y los permisos para que este "bar" funcionara, iba a tomar los videos, pero los tacones de la vieja en el exterior la alertaron. En ese momento Bella no atinó a hacer nada más que meterse por una puerta que Aretha tenía dentro de su oficina.

Había unas largas escaleras por las cuales trató de bajar sin hacer ruido y con los papeles en sus brazos mientras sentía como en la oficina de Aretha entraban. Sentía el miedo recorrer por su cuerpo y se maldijo al no tener consigo su mobil para llamar en caso de emergencia, en realidad nunca lo traía porque supuestamente debería estar bailando en ese momento. Se encogió de hombros al llegar a una puerta, no tenía más remedio que entrar, pero le sorprendió el que esa no fuera una puerta cualquiera, en ella había un vidrio grueso y oscuro por el cual se podía ver hacia el otro lado. Quiso vomitar al darse cuenta de que ese vidrio era el espejo que había en el lugar que Aretha le había asignado para cambiarse, ¡¿Aretha la había estado espiando desde siempre? Cerró los ojos y no se permitió pensar en ello por ese momento, giró la llave que había en la puerta y salió a su camerino.

Con las cosas guardadas en su bolso y con su ropa cambiada, Bella tanteó el terreno mirando por la puerta entreabierta antes de salir. Aretha no se veía por ninguna parte, eso era algo bueno, pues no tendría que soportarla en su camino por abandonar su trabajo del día de hoy.

Sólo pudo respirar tranquila al sentir como el aire fresco de la noche le golpeaba el rostro y al ver ese volvo plateado estacionado a unos metros de ella, en su interior se sentía verdaderamente protegida al tenerlo a él desde el día de ayer a las salidas de su "trabajo", en vez de George. Avanzó hacia él cuando lo vio salir del coche y caminar hacia ella, en ese momento fue cuando recordó a su hijo.

— ¿Y Kevin? —no pudo evitar que su voz sonara desesperada.

— Durmiendo en el coche —Edward dijo las palabras con orgullo por su modo de actuar, pero se asustó al sentir como el bolso de Bella impactaba contra su brazo izquierdo—. ¿Qué pasa?

— ¡Como se te ocurre traerlo hasta acá! —chilló con los dientes apretados— ¡Podría haberle sucedido algo! Este no es el lugar para mi bebé.

— Tranquila —Bella se tensó al sentir como sus manos tomaban sus hombros—. Él está bien, ahora subamos al coche antes de que pase verdaderamente algo.

En silencio se subieron al auto y Bella soltó un suspiro al ver como su angelito dormía plácidamente arropado con mil mantas. Aún seguía sobre él la amenaza de Aretha, y no quería poner peor las cosas al traerlo a este lugar.

/°/

Antes de marcharse, Edward miró por última vez en la noche a Bella. No quería que fuese de ese modo, quería que ella y su hijo fueran lo último que veía en las noches y lo primero que viera al despertar, pero por el momento se tenía que conformar con verla durante el día y en sus guardias afuera del burdel, no la iba a dejar desprotegida en ese lugar otra vez.

Bella lo miró y trató de hallar aquello que hace días estaba tratando de encontrar. Ella había estado buscando pruebas para inculpar a Aretha, pero además había estado buscando pruebas para volver a confiar en Edward y quizás volver a amarlo, pero ¿sería eso posible?

Recordó todo lo que había sucedido esta tarde, el paseo, sus recuerdos y las risas de Kevin… ¿Sería posible que la vida le pudiese dar una nueva oportunidad? Quizás, después de todo, la vida real era dura, pero no mortal, si Edward estaba con ella acompañándola era por algo, posiblemente las alas que se le habían arrancado antes podrían volver a renacer… ¿Por qué no sentirse segura con él? Edward la había abandonado, y había perdido su confianza, pero para una madre como Bella, el hecho de que en este momento esté con ellos significaba mucho, Edward podría estar en cualquier lugar del mundo si así lo quisiera, pero a pesar de eso prefería estar con ellos en el lugar más peligroso y pobre de Seattle esperando una despedida bajo el umbral de su puerta.

Se mordió los labios nerviosamente antes de hablar, quizás esta era una oportunidad para Kevin, para ellos, una oportunidad para ser feliz…

— ¿Edward? —él pareció salir de sus pensamientos y alternó la vista de sus labios a sus ojos— Olvida el plazo de una semana —susurró. A él se le dilataron las pupilas de furia, ¿Es que quería seguir viviendo esta vida?— En la mañana del miércoles nos vamos contigo —abrió sus ojos desmesuradamente y quiso arrodillarse para comenzar a llorar de dicha. No era para nada una reacción exagerada, la decisión de Bella significaba muchas cosas, entre las cuales estaba el hecho de que podría volver a confiar en él—. Seremos los padres de Kevin, pero entre los dos seremos amigos —al aclarar eso, la voz de Bella se escuchó nerviosa. Edward pudo ser infeliz con esas palabras, pero no lo fue.

Por ahora —susurró para sí mismo antes de dejar un rápido beso en la comisura de sus labios—. Nos vemos mañana —dijo marchándose rápidamente antes de que la palma de Bella se estampara en su rostro por atrevido.

Unas horas antes afuera del prostíbulo…

Las casualidades y las coincidencias existen, y ese día como ningún otro Aretha salió a arrojar a un borracho a la calle ella misma, nunca se daba ese trabajo, se los dejaba a sus gorilas guardaespaldas, pero al ver que a ellos ya no les hacían caso decidió sacarlos ella. Después de patear por última vez al borracho y de sacarle dinero de sus bolcillos, suspiró pesadamente mirando hacia el oscuro horizonte, pero justo cuando iba a regresar, su mirada se quedó atorada en dos figuras que discutían en medio de la calle. Reconocería en medio de un tumulto de gente a la chica que estaba parada ahí moviendo sus manos frenéticamente, era Isabella Swan, la chica que había llegado debilucha y cargando a un mocoso hace algunos meses, y la misma que ahora se había convertido en una hermosa mujer, en la principal atracción de su prostíbulo, y en la mayor atracción para la misma Aretha.

Los observó por unos minutos con los celos a flor de piel al ver a el mismo hombre que hace días había entrado al burdel a buscarla, ¿Qué tenía que ver el con ella? No se le ocurría nada, a menos de que él fuera el padre del mocoso, pero como nunca en su vida había visto al pequeño estorbo, no podía decir si era hijo suyo o no, de todas maneras sintió una rabia e incomodidad tremenda, esa no era la típica pelea que se tenía cuando un hombre perseguía a la prostituta fuera del burdel, esa no era una pelea común en ese barrio, desde lejos se podía ver que en esa discusión había historia, habían miradas y había cercanía. En ese momento salieron a flote la Aretha empresaria, que no quería ver como su mayor fuente de ingreso se iba, y la Aretha obsesionada con la chica, que no permitiría que ella se fuera a ningún lugar lejos de ella. Supo entonces que era momento de actuar.


Nuevo capitulo chicas, espero que les haya gustado.

Como les dije a algunas, desde ahora la actualización será los miércoles y los adelantos los viernes en mi blog o publicados en facebook en la página del fic (www .facebook FanFicRepararte)

Diana, querida beta, al ver el capi entendí tu punto y tienes razón, quizas Bella está pensando en si misma antes que en su hijo al rechazar a Edward, pero esto no es al azar, todo pasa por algo... Muchas odian que Bella sea tan dramatica y no deje su pasado e inicie el futuro, pero creo que es dificil volver a empezar con Edward que fue un idiota y que por su culpa soportaste a viejos pestilentes. Bueno, como sea, les digo que en el próximo capi se acaba mas o menos esta Bella dramatica, pero si estará temerosa y todo, no saltará a la primera a los brazos de Edward.

Otras chicas me pidieron que por favor no las hiciera sufrir. Nunca quise eso aunque es inevitable, pero quiero que tengan en claro una cosa, esto es un drama, pero tampoco se me pasará la mano, nada mas pondré por así decirlo "la verdad de la vida" hay muchas cosas que suceden y se pasan por alto... la vida es dura, pero no trágica.

Muchas gracias por todo su apoyo (nuevamente) estoy demasiado sorprendida con los 84 reviews que he recibido y sin contar sus alertas y favoritos. Sorprendida y feliz.

Les aviso ya que durante la próxima semana y la que viene de esa estoy plagada de exámenes en la U, pero haré todo lo posible para darles los capis :)

Gracias por leerme,

Cuídense.

Isa.