A las 9 de la mañana Rick abre sus ojos, se despereza un poco y luego se levanta en busca de Kate, que por la temperatura de la cama se debe haber levantado hace bastante tiempo.
Busca en el baño, en la cocina, pero al no verla en ningún sitio decide llamarla. De regreso en la habitación, al tomar su teléfono nota que tiene un mensaje de texto de ella.
"Rick, estoy en la comisaria. Discúlpame que no te desperté, un caso nuevo surgió y salí volando, no tenía tiempo de esperar. Ven cuando quieras. Te amo. K."
Rick arroja su teléfono sobre la cama. Quisiera que no fuera de ese modo, pero la realidad es que está molesto. Kate no logra dejar su forma de ser independiente y tomarlo en cuenta. Él sabe que debe ser paciente, ella ha vivido sola por mucho tiempo y además está acostumbrada a hacer lo que ella quiere, pero hay veces es que simplemente se cansa de consentirla tanto. Por esto, Rick decide que lo mejor será tranquilizarse antes de aparecerse por la comisaria. Ducharse, desayunar, escribir. Esos son sus planes para la mañana.
Mientras tanto, en la comisaria Kate esta parada frente a su pizarra blanca escribiendo algunos datos. Esposito le trae un café.
-Gracias, Espo.
-¿Qué le pasó a Castle esta mañana? Es raro que no esté aquí.
-Creo que debe estar molesto. Me envió un mensaje diciendo que vendrá más tarde, que está cansado. Pero sé que no es cierto. ¿Crees que hice mal en irme esta mañana cuando llamaste y no despertarlo?
-No lo sé, Beckett… Tal vez debes… darle tiempo. Ambos deberán acostumbrarse a cada uno. No es lo mismo verse diariamente en el trabajo que convivir.
-Pero en Paris no tuvimos ningún problema.
-¿Quién tendría problemas en Paris? Eran vacaciones, no es lo mismo.
-¿Y qué hago? ¿Me disculpo?
-Haz lo que sientas. Además no te preocupes demasiado, si Castle está molesto ya se le pasara. Su debilidad por ti es más fuerte, Kate.
Kate se sonroja y se esconde tras la taza de café. Esposito se sonríe y la deja sola.
Ella se queda pensativa unos instantes pero luego decide volver al trabajo, y dejar que las cosas con Rick fluyan.
Apenas pasando el mediodía, Rick aparece por la comisaria con una enorme cantidad de comida china. Apenas Kate lo ve se sonríe y corre a darle un cálido beso en la mejilla acompañado por un abrazo.
-Me alegro que vinieras.
-Sí, es que… tenía cosas que hacer.
Kate sabe que le está mintiendo, pero decide no indagar.
-¿Qué es toda esa comida, Rick?
-Almuerzo.
-¿Para todo el edificio?
-Mm, no, no realmente. Es para nosotros y los chicos.
Esposito se acerca.
-¿Alguien dijo las palabras almuerzo y chicos?
-Aquí tienes, amigo.
Castle le extiende una parte de lo que ha traído a Esposito, y luego algo a Ryan que se acerca de atrás.
-Gracias, hermano.
-¿Rick, te importa si le llevo algo a Gates?
-Claro que no. Toma.
Kate toma una caja de comida y se la lleva a Gates.
-Disculpe capitán, Castle nos ha traído el almuerzo. Quería dejarle…
Gastes recibe lo que Kate le ofrece.
-…Gracias, Beckett. Agradécele a Castle.
-Sí, señor.
Kate se une a los demás en la sala de descanso. Lanie también está allí.
-¡Lanie! ¿De dónde saliste?
-Javi me dijo que había comida y vine casi por arte de magia.
-¿Hoy es su noche de póker, verdad chicos?
-Así es. Estoy listo para derrotar a algunos.
-Sí, claro, Ryan. Sigue participando.
-¿Vamos al cine Lanie? Mientras ellos juegan. Luego tal vez nos unimos a ellos por unas copas.
-Buena idea.
-Nada de copas, Kate. No mas alcohol para ti hasta que el bebe nazca.
-¿De qué hablas, Rick? Unas copas de vino no dañaran al bebe.
-Hoy le preguntaremos al médico.
-Deja de hacer eso.
-¿Hacer qué?
-Sobreprotegerme.
-No lo hago.
-Claro que sí.
-Chicos, por favor, deténganse. No hagan un alboroto por nada. Castle un poco de vino no dañara al bebe. Pero si te sientes más seguro consúltalo con el médico. Y Kate es normal que te quiera proteger, debes ceder un poco, amiga. Te ama, y ama a ese bebe, por eso lo hace.
-Gracias, Lanie. Discúlpame, Kate.
-Discúlpame tú, Rick. Siento complicar lo simple.
Se dan un beso.
Luego del almuerzo, regresan al trabajo.
Alrededor de las cuatro de la tarde, Kate toma sus cosas para irse.
-¿Vamos, Rick?
-¿Tan temprano?
-Mi turno para la ecografía es en media hora.
-¿El turno no era a las seis?
El mira la cita que tiene anotada en su teléfono para verificar.
-Sí, mira. Aquí lo he anotado. Es a las seis.
-¿No te avise que me lo cambiaron?
Kate ve la cara de Rick e inmediatamente sabe la respuesta a su pregunta. Una vez más ella no lo ha tomado en cuenta.
-Tal vez me lo dijiste y lo olvide.
-No, lo olvidaste, Rick. Yo olvide decirte. Perdóname. Una vez más. No sé porque me cuesta tanto ser una… novia normal. Seguramente ya te estás arrepintiendo de mí.
-Jamás. Kate, nunca dudes de que te elegí y que es para toda la vida. Podremos pasar muchas cosas, pero nunca serán suficientes para arrepentirme. Además no es gran cosa. Te olvidaste de decirme del cambio de horario, no es para tanto.
-No hagas eso por favor. No seas siempre bueno conmigo. Por favor cuando estés enojado dímelo, es la única forma de que yo sepa cuando actué mal. ¿Podemos prometernos eso, ser sinceros sobre todo?
El asiente con la cabeza y la abraza.
Luego se salen de la comisaria.
Al llegar a la clínica, Kate se anuncia en recepción y luego les indican de aguardar en la sala de espera
Al tomar asiento Kate nota que la sala está llena de mujeres con embarazos mucho más avanzados que el de ella, junto a sus patéticamente cariñosos maridos abrazándolas, y acariciándolas y tocándoles el vientre mientras hacen inquietantes caras y sonidos, mientras ellas se sonríen ridículamente.
Luego de que todo eso se le pasara por la mente en un instante, Kate se siente mal por no ser como las demás, por no querer verse de ese modo al que ella llama patético e inquietante. Para congraciarse un poco con su sentimiento, le toma una mano a Rick y luego apoya su cabeza sobre el hombro de él. Rick, se sonríe y le susurra por lo bajo:
-Kate, a mí también me parecen raros… patéticos.
Kate se sonríe.
-Me alegro de no ser la única que piensa eso.
Después de casi quince minutos esperando, es el turno de Kate.
Ingresan en el consultorio tomados de la mano. Kate se recuesta en la camilla. Rick se sienta a su lado. El doctor procede con la ecografía.
-Bueno chicos… ¿Ven esa pequeña formita aquí? Ese es su hijo o hija. Es uno solo. Todo se ve saludable. Ven aquí, ese es su diminuto corazón. Todo está perfecto, pero Kate llevas exactamente 9 semanas y media de embarazo. En realidad es pronto para poder ver realmente algo, pero sé que estabas ansiosa por eso accedí a realizar la eco.
Rick la mira a Kate divertido por oír que por una vez ella es la ansiosa.
-Quería realmente ver que estaba allí.
-Es más que comprensible. Ahora deben concertar una cita para cuando pases la semana doce al menos y volveremos a realizar el estudio. Luego lo iremos manejando mes a mes.
-Gracias, doctor.
-No hay nada que agradecer. Y felicitaciones a los dos. Y en recepción les darán una imagen de lo que acabamos de ver. Que tengan un buen día.
Kate y Rick se dan un beso. El doctor los deja solos un instante mientras Kate se acomoda y se van. Retiran su fotografía en recepción y salen de la clínica. Kate deja que Castle conduzca y pasa todo el camino observando la fotografía.
-Vayamos a casa, Rick. No quiero volver al trabajo por hoy. Les enviare un mensaje a los chicos. Podrán arreglarse por un día sin mí.
El se sonríe.
-Claro que podrán.
Llegan al apartamento, Kate se quita los zapatos y se dirige al refrigerador.
A Rick le encanta verla cada vez mas asentada allí, cada vez mas cómoda.
-Tengo sed. ¿Quieres algo, Rick?
-Lo que tú bebas está bien para mí también.
Kate saca una jarra con jugo de naranja y sirve dos vasos. Le da uno a Rick y se sientan en el sofá del living.
-No le has preguntado al doctor sobre el vino.
-No. Investigue un poco por internet.
-¿Y qué encontraste?
-A decir verdad en todos los sitios a los que entre dice que es malo. Una copa una vez no hará daño, pero no lo recomiendan. ¿Podemos pactar que esta noche es la última copa? No quisiera que nada le pase al bebe…
-…Claro que podemos pactarlo, Rick. Pero no lo hare.
Rick se pone serio de repente.
-Pero, Kate…
-…No lo pactare porque no habrá última copa. No voy a arriesgarme. Cuando esta noche ustedes beban vino, yo beberé otra cosa.
Rick la besa.
-Te preparare el trago frutal sin alcohol más increíble del planeta tierra.
-Te tomo la palabra, eh.
-Ya verás.
Con el pasar de los minutos y luego horas ambos se quedan dormidos allí en el sofá. Kate recostada sobre el pecho de Rick. Recién se despiertan cuando el celular de Kate suena debido a un mensaje de Lanie: "Te paso a buscar a las ocho".
Kate mira la hora. Faltan solo quince minutos para las ocho.
-Rick… Rick… despierta. En quince minutos viene Lanie a buscarme y no estoy lista. Y los chicos vendrán en cualquier momento. Debemos prepararnos.
Rick algo somnoliento se levanta del sofá y estira sus brazos.
Kate lo agarra de la camisa y lo conduce a la habitación.
-Vamos a tener que hacer dos por uno en la ducha, Rick. No hay tiempo.
-Me gusto esa idea.
Luego de ducharse juntos, y de que Kate deba ser quien mantenga la cordura para que los quince minutos que les quedan sean suficientes para bañarse y cambiarse, llegan a tiempo a estar listos cuando llaman a la puerta.
-Termina de arreglarte, Kate, yo abro. Me debes otra ducha por aguafiestas.
-Eres… incorregible, Rick. Pero te la debo y la voy a pagar.
Kate termina de aplicarse maquillaje y peinarse.
Rick abre la puerta. Es Lanie.
-Adelante, Dra. Parish.
-Gracias, Castle.
Kate aparece enseguida en la sala.
-Hola, Lanie. Ya estoy lista.
-Veo que los dos están recién bañados, ¿Acaso interrumpí algo?
Rick y Kate, como de costumbre a esas preguntas, responden al mismo tiempo, diferentes respuestas: Rick: Si/ Kate: No.
-No le hagas caso, Len. Se nos hizo tarde, eso es todo. ¿Vamos?
-Vamos.
-Ojo con lo que hacen. Lanie no perviertas a mi prometida.
-Soy una chica grande, Castle.
-Además yo temería más que ella me pervierta a mí.
Kate golpea amistosamente a Lanie.
-Vamos solo al cine, Rick. Luego volvemos por ese trago que me debes.
-Te estará esperando. Pásenla lindo. Tengan cuidado.
Rick y Kate se besan, y mientras ambas chicas están saliendo, los chicos, que acaban de llegar, entran.
La noche se desarrolla perfectamente bien.
Los chicos juegan varias rondas de póker en las cuales Rick no gana ninguna y los acusa de hacer trampa.
-No se vale, chicos. Yo siempre fui el ganador.
-Sabes lo que se dice, Castle. El que tiene suerte en el amor no la tiene en el juego, y viceversa. Así que creo que tu suerte cambio, hermano.
-¡Ufa! Voy a preparar el trago de Kate, me canse de perder.
Ryan y Esposito se ríen y juntas las fichas y cartas.
-Siempre fuiste medio perrito faldero, Castle, pero últimamente estas tremendo, amigo.
-Lo sé, lo sé, Kevin. No puedo evitarlo.
-No fue una crítica, Castle. Me alegro que Kate tenga alguien que la cuide así.
Castle se sorprende por el comentario y le sonríe a Ryan.
Por otro lado, las chicas acaban de salir del cine donde Kate se lloro toda la película.
-Nunca antes te vi llorar así en una película, en realidad creo que nunca antes te vi llorar, Kate.
-Debe ser el embarazo, Lanie.
-O que Castle te esta ablandado el corazón.
-Bueno no es que tenga un corazón de hielo o algo así.
-No, pero desde que Castle está contigo, y sobre todo el último tiempo, he notado grandes cambios en ti y me agradan. Sonríes mas, lloras por las cosas que las mujeres lloramos, te sonrojas… como en este momento.
Kate se toca las mejillas.
-Me alegro de verte tan feliz, amiga.
-Castle me hace realmente muy feliz.
Kate otra vez está al borde del llanto y Lanie la abraza.
-Mejor volvamos sino voy a inundar la ciudad con mis lágrimas. Además Rick ya debe estar preparando el trago que me prometió.
Un poco menos de media hora después, Kate y Lanie entran en el apartamento y se ríen al ver a los tres hombres "jugando" en la cocina a hacer tragos. Frutas por doquier, Rick batiendo la coctelera, Esposito haciendo enchastre con la licuadora, Ryan probando un poco de todos los tragos que han hecho.
Lanie saca su teléfono de su bolso y les toma una fotografía.
-Tres hombres grandes y no saben preparar unos tragos sin hacer tanto lio. Todo Tweeter se va enterar al respecto.
-Creo que esa foto que Lanie les tomo arruinara su reputación chicos.
-No creo que…
-…Les estaba diciendo a Espo y Ryan. Tu reputación ya esta arruinada, Rick.
-¡Ja, ja, que graciosa!
Todos ríen. Kate se acerca y le da un cálido beso en los labios.
-¿Cómo la pasaron chicas?
-Bien. Muy buena película. Debo agradecerle a Martha la recomendación.
-Sí. Muy emotiva sobre todo. Sino pregúntenle a Kate.
Kate se sonríe.
-¿Qué tal su noche? ¿Quién gano?
-Menos, Castle, todos.
Kate observa el rostro de enfado chiquilín de Rick, y vuelve a darle un beso.
-¿Ya está mi trago… y el de toda la ciudad?
-Ya sé que soy un poco exagerado, Kate. Puedes decirlo sin rodeos.
-Te quiero de todos modos, Rick.
Y él le susurra:
-Me debes una ducha, y la quiero hoy.
Ella se sonríe y se sonroja al mismo tiempo, y le susurra al oído:
-Siempre cumplo con lo que debo. No vas a ser la excepción. Prepárate.
Rick se sonríe.
-Bueno chicos, van a seguir susurrándose cosas al oído o beberemos esos tragos.
Kate ayuda a Rick a servir y llevar un trago para cada uno. Se sientan en el living, chocan sus vasos y luego beben.
Conversan sobre trivialidades. Kate les enseña la ecografía. Pasan un tiempo intentando que Esposito la entienda. Y luego Lanie, Ryan y Esposito deciden irse, los despiden y Rick y Kate se quedan solos.
Kate se dirige a la cocina a acomodar y limpiar el lio que hicieron con los tragos. Rick la sigue.
-¿Así que lloraste en la película? Hubiera querido ver eso.
-¿Por qué me tratan como si nunca llorara?
-No lo hace frente a la gente, Kate. Además verte llorando por una película de amor debe ser maravilloso.
-No soy un mono de circo, Castle. Además la película era realmente buena. Tu madre no se equivoca cuando recomienda películas. Por cierto, ¿Dónde están tu madre y Alexis?
-Mi madre tan solo se fue y dijo que no vendría a dormir. No indague. No quiero ni saber. Y Alexis está en una fiesta de pijamas… o eso dijo.
-Allí esta, Rick. No me hagas sentir culpable de meter dudas sobe Alexis en tu cabeza.
-Solo bromeaba. Confío en Alexis.
-Entonces… estamos solos.
-Sí. Y creo que te vendría bien una ducha, Kate. Estas toda… pegoteada.
Antes de que ella reaccione, Rick comienza a ensuciarle los brazos y el rostro con pulpa de fruta.
-¿Qué estás haciendo, Rick?
-Incentivándote.
-¿Ah sí? Creo que tú también necesitas… incentivarte un poco.
Kate toma más pulpa de fruta y comienza a ensuciarlo a él. Luego toma hielo y se lo mete por la camisa.
-Y enfriarte un poco también.
-¡Ouch! Eso está muy frio. Detente. Kate… Me congela.
-Pobrecito, te vendría bien un baño de agua caliente.
Ambos se ríen y inesperadamente Rick la carga a Kate sobre sus hombros y la lleva hacia el baño.
-Castle, bájame, Rick…
Se dieron el baño más largo de sus vidas. También el más placentero. Luego, ya con envueltos en batas y con los dedos achicharrados por el agua, se recuestan en la cama y se lentamente se quedan dormidos envueltos en los brazos del otro.
