Acto 2
La Llanura de los Héroes
Ya era medio día cuando los tres aventureros iniciaron su viaje por la "Llanura de los héroes" , aquella llanura era un interminable mar de fresco pasto, donde diferentes tumbas y monumentos de incontables héroes que habían peleado en estas tierra, eran bañadas bajo un hermoso cielo azul, dándole al lugar un aire místico y tranquilo.
A pesar de llevar a un experto en el área como supuestamente era Goombartur, Bowsette no dejaba de tener un mal presentimiento sobre esa zona, cualquier lugar que tuviera como nombre la "Llanura de los Héroes" no significaban buenas noticias para ella, aunque Goombartur les garantizo que estarían a salvo a su lado, Bowsette apenas y podía considerar esa idea, ¿Cómo un pequeña Goomba se jactaba de ser más fuerte que el rey de los Koopas?
Mientras avanzaban y, un tanto por curiosidad de la encantadora Peach, Goombartur comenzó a contarles un poco sobre la historia del lugar, al parecer esta zona era un territorio donde muchos grandes héroes enfrentaron a los peores villanos, cuya fama era comparable con la del infame rey de los Koopas.
En un principio Bowsette pensó que Goombartur no hacía más que exagerar para, captar la atención de la princesa Peach, pero luego de que mencionara algunos rivales de Bowsette que misteriosamente desaparecieron, sumado a la mención del predecesor de la familia Koopa, Bowsette comenzó a darse cuenta de que quizás, solo quizás, debía prestarle un poco más de atención a ese Goomba.
-Entonces, ¿Dices que este lugar está lleno de espíritus heroicos?-dijo Peach en tono curioso aunque un poco preocupada de la presencia de fantasmas en la zona.
-Es correcto princesa pero, estos espíritus protegen los secretos de, "La Tumbas de los Gloriosos", se dice que ahí es donde mora una reliquia que, incontables generaciones de guerreros, han custodiado aun después de la vida-dijo Goombartur en tono elocuente.
-Genial, parece que a esos sujetos les gusta molestar aun después de muertos-dijo Bowsette con cierto fastidio, si había algo peor que un héroe vivo, era el espíritu de un héroe muerto.
-Vamos Bowsette, se que tuviste una mala experiencia en el pueblo, pero no creo que todos los héroes quieran atacarte-dijo Peach en tono amable.
-Aun así prefiero no confiarme-dijo Bowsette soltando un suspiro, si detectaban quien era realmente ella, entonces esos héroes tendrían más que suficientes razones para molerla a palos.
-No se preocupen mis bellas doncellas, por mi honor de caballero he prometido protegerlas hasta las últimas consecuencias-dijo Goombartur en tono solemne.
-Solo no retes mi paciencia o necesitaras que alguien te proteja de mi-dijo Bowsette con cierta irritación.
-Oh mi amada Bowsette, ¿Cuando será el día en que tu corazón vea la sinceridad de mis palabras?-dijo Goombartur con cierto aire dolido, Bowsette estaba a punto de aplastarlo cuando Peach la detuvo, mostrándole una sonrisa comprensiva, Bowsette solo se limito a suspirar y no moler a ese sujeto, cuando ya no les fuera útil, lo echaría de una patada del grupo.
Mientras más avanzaban aquel presentimiento de que había algo malo en el lugar no dejaba de acompañar a Bowsette, al ser una gran conocedora de magia oscura pronto, comenzó a hilar que era esa sensación de pesadumbre que sentía, al parecer los espíritus de los héroes, no eran los únicos que estaban atrapados aquí... esto podría ser potencialmente peligroso para la princesa Peach...
-Goombartur, ¿Estás seguro de que lo único que hay aquí son espíritus heroicos?-dijo Bowsette con un marcado tono escéptico, nadie le quitaría la idea de la cabeza de que, debían rondar también espíritus de villanos por la zona.
-Bueno, es cierto que algunos espíritus mal intencionados rondan por la zona-dijo Goombartur en tono ligeramente preocupado-Pero no deben temer, puedo enfrentarme a ellos gracias a mi casco sagrado, además el sabio se ocupo de bendecir el parasol de la princesa Peach para que también pudiera defenderse de ellos-dijo Goombartur en tono jubiloso.
-Entonces para eso quería mi parasol-dijo Peach en tono comprensivo mientras sacaba su parasol para revisarlo, no podía negar que había sentido algo diferente en él desde que se lo entregaron-Me alegra poderles ser útil en una situación de combate-dijo Peach un poco más tranquila, aunque lo ideal sería no tener ningún problema pero, estaba consciente de que este tipo de aventuras no eran así de simples.
-¿Entonces, estás seguro que no corremos peligro?-dijo Bowsette algo incomoda, aquellas presencias se hacían cada vez más fuertes por alguna razón...
-¡Lo juro por mi sagrado honor de caballero!-dijo Goombartur en tono seguro-Solo les atraería la presencia de otro... villano...-dijo Goombartur en tono tranquilo hasta que su voz comenzó a apagarse, Bowsette no pudo evitar maldecir entre dientes.
Antes de que pudieran dar un paso más, un montón de flamas moradas comenzaran a rodearles, Bowsette protectoramente coloco a Peach atrás de ella con cuidado, mientras Goombartur se posicionaba frente a ellas listo para defenderlas, esto no sería nada bueno, poco a poco los fuegos se juntaron para tomar forma, convirtiéndose en cinco Broozers... parecía que las cosas se complicarían más rápido de lo que Bowsette pensó.
Bowsette conocía bien estos espíritus pendencieros y sabía que, no sería tan fácil librarse de ellos, aquellos seres fantasmagóricos no eran más que mantas con brazos, guantes de boxeo y zapatos cafés, pese a eso sus siniestros ojos amarillos, sus enormes colmillo y aquellas risas maliciosas, no hacían más que irritar a Bowsette, en especial al ver el efecto que tenían en Peach, no iba a tolerar que esos fantasmas de cuarta molestaran a SU princesa.
-Vaya vaya, parece que nos hemos topado con unos viajeros interesantes-dijo uno de los Broozers en tono malicioso.
-¡Apártense impuras criaturas! ¡O sentirá la furia de Goombartur el caballero santo!-dijo Goombartur en tono fuerte y decidido, Bowsette tuvo que contener unas horribles ganas de patearlo, si seguía escuchando sus discursos de caballero, sin duda gritaría.
-Jijiji, mide tus palabras pequeño Goomba, podrían ser las ultimas-dijo otro Broozers en tono burlón, aunque con un marcado tono oscuro en su amenaza.
-Por favor, no pretendemos molestar a nadie-dijo Peach tratando de dialogar un poco la situación.
-Al contrario princesa, nosotros sí que queremos molestarlos, aunque la palabra más justa seria hacerles daño-dijo un Broozer antes de soltar una risa maligna.
-Escuchen bien, tienes unos segundos para apartarse de mi vista o, incinerare sus almas-dijo Bowsette en tono de amenaza, lanzando una cuantas llamas de sus boca, esas cosas se estaban llevando su paciencia más rápido que el estúpido de Goombartur.
-Jijiji, curioso que lo diga la persona que nos atrajo hasta aquí-dijo un Broozers en tono siniestro-Gente con un corazón tan oscuro como el tuyo, es el que nos encanta devorar-dijo mostrando sus afilados colmillos, Bowsette estaba a punto de responderle cuando, para sorpresa de Goombartur y ella, Peach se coloco frente a ella de manera protectora antes de decir.
-¡Bowsette no es una persona malvada!-dijo Peach en tono molesto, encarando con una mirada molesta a los Broozers-¡Solo porque es un Koopa, no significa que sea mala!-dijo Peach en tono decidido y fuerte.
Los Broozers comenzaron a carcajearse al ver la hilarante escena que montaba la princesa Peach, al parecer la muy inocente no se había dado cuenta de que estaba defendiendo a la persona que tantos dolores de cabeza le causaba a su reino, ¿Cómo pudo haber caído en semejante mentira?, aunque debían admitir que el Rey Bowser era conocido como el rey de los embusteros y, su nueva apariencia sin duda lo ayudaba mucho, sería muy divertido ver como la linda carita de la princesa se llenaría de lagrimas al descubrir la verdad.
-Eres una chiquilla muy idiota, no te das cuenta que "ella" es...-dijo uno de los Broozers en tono de burla... antes de que un puñetazo dado por Bowsette lo callara mandándolo algo lejos de donde estaban.
Goombartur y Peach quedaron sorprendidos por la gran velocidad de Bowsette, mientras que los Broozers se ponían algo nerviosos, creían que la maldición que sufría el rey Bowser lo debilitaría de alguna manera al darle un cuerpo más frágil, pero al parecer el rey de los Koopas seguían siendo tan fuerte como siempre... quizás atacarlos no había sido tan buena idea...
-Creo que no les quedo clara mi advertencia-dijo Bowsette con aire severo mientras los miraba con sus penetrantes ojos azules-O se van... ¡O sufran las consecuencias!-dijo Bowsette con evidente ira, ¡No iba a permitir que unos espíritus de quinta, arruinaran su búsqueda con su amada princesa Peach!
Sin perder tiempo los Broozers restantes se arrojaron al ataque, ¡No permitirían que eso los intimidara! Bowsette disparo su lanzallamas tratando de dispersarlos, para su sorpresa eso no freno su ataque, uno se le arrojo a la cara tratando de lanzarle un puñetazo, Bowsette corto su lanzallamas y lo contraataco con un cabezo, mandándolo al suelo, pronto dos de ellos fueron por su retaguardia, alejo a uno de un fuerte coletazo, a otro lo atrapo con su garra antes de estallar una bola de fuego justo en su cara y, arrojarlo tan lejos como podía.
Antes de que pudiera ir por el siguiente, el primero que había mandado al suelo, le salto encima mordiendo con fuerza su hombro, Bowsette gruño maldiciendo de que los colmillos de estas cosas fueran lo suficientemente fuertes para causarle dolor, estaba a punto de usar su otro mano para quitárselo pero, un segundo mordió su brazo haciendo que sangrara un poco, ¡Esas cosas se la iban a pagar!
Pronto se dio cuenta de que los otros dos estaban a punto de golpearla en la cara pero, aprovechando la distancia lanzo un potente lanzallamas apartándolos casi al instante, estaba a punto de deshacerse de los que la mantenían prisionera, cuando un fuerte golpe en la nuca la tiro, ¡Ese maldito Broozer que mando lejos, regreso más rápido de lo que creyó!
Cayo al suelo mientras gruñía furiosa, ¡Iba a destruir esas cosas, costara lo que le costara! Estaba tratando de ponerse de pie cuando, un extraño escudo rosa envolvió su cuerpo, expulsando a los Broozers que aun mordían su cuerpo, ¿¡Qué demonios estaba pasando!?
-¡Bowsette!-escucho el grito de Peach preocupada.
Apenas intentaba voltear a verla cuando vio, como Goombartur saltaba sobre ella, interceptando el ataque de uno de los Broozers... ese estúpido Goomba era más rápido de lo que pensó, Goombartur no perdió tiempo y volvió a taclear a su oponente mientras su casco brillaba en una luz dorada, esta vez el ataque no solo daño gravemente el Broozers, sino que lo desapareció al instante, ¡No era broma! ¡Realmente ese inútil tenía un casco sagrado!
-¿¡Bowsette estas bien!?-dijo Peach asustada mientras ayudaba a Bowsette a ponerse de pie.
-S-si descuida, no son heridas graves-dijo Bowsette un tanto confundida, casi de inmediato noto trazas de magia blanca que venían del cuerpo de Peach, dándole la pista de quien le había puesto el escudo mágico que aparto a esos seres... ¿Desde cuándo ella sabia usar magia de ese tipo?
Su atención pronto se desvió hacia la batalla que tenía Goombartur con esos Broozers, Goombartur esquivaba con una maestría que dejo impresionada a Bowsette, no desperdiciaba ningún momento para contraatacar, dando cabezazos con su brillante casco, pronto logro eliminar a tres de esos Broozers... parecía que ahora comprendía porque los de recursos humanos de su castillo habían contratado a ese sujeto...
-¡Cuidado mi señora!-grito Goombartur asustado, solo para que Bowsette se diera cuenta de que, el Broozer restante había logrado esquivar la envestida de Goombartur y se dirigía hacia ellas, ¡Estúpidas criaturas!
Estaba a punto de contraatacarlo cuando Peach se atravesó enfrente para protegerla, ¿¡Qué demonios le pasaba!? Para su sorpresa Peach, genero el mismo escudo rosado que la había protegido, el escudo fue lo bastante fuerte como para hacer que ese Broozer cayera al suelo, sin perder tiempo, Peach le asesto el golpe más fuerte que pudo con su parasol terminándolo de una vez... Bowsette estaba segura de que, de no ser que esa cosa estaba bendecida, probablemente el golpe no hubiera sido suficiente para destruirlo.
Mientras el Broozer se desintegraba, comenzó a lanzar una fuerte y siniestra risa que incomodo a los tres, cuando estaba a punto de desaparecer este, miro a Peach y le dijo.
-Te aseguro que te arrepentirás por lo que has hecho, ¡Tu estúpida inocencia acabara siendo tu perdición! ¡Hahahaha!-dijo el Broozer antes de terminar de desintegrarse dejando un incomodo silencio entre los tres aventureros.
-No sabe de lo que está hablando-dijo Peach en tono tranquilo, captando la atención de Bowsette y Goombartur-Nunca me arrepentiría de ayudar a una amiga-dijo Peach en tono dulce mientras miraba a Bowsette con una sonrisa.
-G-gracias-dijo Bowsette algo tímida y sonrojada-Pero, no debiste ponerte en ese riesgo-dijo Bowsette tratando de sonar más tranquila mientras se rascaba la cabeza aun apenada, quien diría que la mismísima princesa Peach le salvaría el pellejo, suponía que algunos milagros podían ocurrir.
-¡Mi señora, está sangrando!-dijo Goombartur alterado, Bowsette rápidamente se reviso y se dio cuenta de que, de una de las mangas de su chaqueta, caían algunas gotas de sangre, esas cosas sí que tenía los dientes afilados.
-¡Bowsette!, ¿¡Porque no me dijiste que estabas herida!?-dijo Peach casi entrando en pánico.
-No deberían alterarse, no es tan grave-dijo Bowsette con cierto fastidio.
-¡Mi señora como pude permitir que le pasara semejante daño! ¡NO MEREZCO VIVIR POR ESO!-dijo Goombartur gritando histérico.
-¡Maldita sea! ¡Si pretendes suicidarte, hazlo cuando ya no nos seas útil!-dijo Bowsette molesta, ¡Lo último que necesitaba era que ese idiota tuviera una crisis existencial!
-¡Goombartur, vigila las cercanías mientras yo curo a Bowsette!-dijo Peach aun asustada mientras, trataba de que Bowsette se sentara en la hierba para curarla.
-¡Le juro que no le volveré a fallar! ¡Mi señora!-dijo Goombartur alterado antes de alejarse lo suficiente para vigilar la zona, ¡Nadie volvería a lastimar a su preciada Bowsette!
A regañadientes Bowsette tuvo que sentarse para que Peach le checara las heridas, no podía creer que hicieran tanto circo por algo tan insignificante, tuvo que quitarse su chaqueta que ya estaba un poco rasgada para que Peach pudiera revisarla mejor, cuando se la quito, contemplo con fastidio que, pese a que sus heridas no eran profundas, si le había hecho sangrar más de lo que creyó, sin contar el moretón que le habían dejado tanto en su hombro y su brazo... definitivamente la próxima vez que viera a uno, lo regresaría a la tumba a golpes.
-¿Por qué no nos dijiste que estabas lastimada?-dijo Peach con cierto reproche y preocupación a partes iguales.
-No era la gran cosa-dijo Bowsette con cierto fastidio, las heridas apenas y las sentía, ¿Porque debería preocuparse entonces por eso?, para su sorpresa Peach, estaba a punto de limpiar la herida de su brazo-¡No!-dijo algo alterada Bowsette apartando su brazo bruscamente de Peach, ella la miro sin comprenderlo-Tu... alguien tan pura como tú, no debería mancharse las manos de la sangre de un reptil como yo...-dijo Bowsette en tono cansado y bajando la mirada, alguien como Peach no debería contaminarse de alguien de tan negro corazón como ella.
Para su sorpresa, Peach con dulzura y cuidado volvió a tomar su brazo y, con una gentileza que hizo que su corazón se acelerara, comenzó a limpiar su herida, paso un rato en el que miraba apenada como Peach terminaba de atender la herida de su brazo y, se pasaba a atender la herida de su hombro.
-Bowsette, ¿Somos amigas verdad?-pregunto Peach en tono suave mientras limpiaba la herida de su hombro.
-¡Por supuesto que sí!-dijo Bowsette en tono apurado y fuerte, sin poder evitar sonrojarse por la urgencia de sus palabras.
-Entonces no deberías ocultarme cuando algo te pase, se que llevamos poco de conocernos pero, en ese tiempo me has demostrado la maravillosa persona que eres-comenzó Peach en tono cálido-Por eso, quiero que me prometas que, cuando te sientas mal o necesites ayuda, no dudes en acudir hacia mí, se que tu eres muy fuerte y yo soy débil pero...-continuo Peach cuando fue interrumpida con suavidad por Bowsette.
-Gracias, es solo que... no estoy acostumbrada a mostrar debilidad-dijo Bowsette en tono bajo y apenado, sin atreverse a mirar a Peach a los ojos.
-No es debilidad buscar apoyo en la gente que te aprecia-dijo Peach en tono gentil-Por lo menos yo nunca te vería como alguien débil por eso-termino de decir en tono dulce.
Bowsette no pudo evitar sonreír por las palabras de Peach, cada vez se estaba dando más cuenta de, que fue lo que hizo que aquella encantadora y noble princesa le robara el corazón, quizás... si después de esto Peach no la odiaba, haría lo posible por hacer las cosas bien con ella, era lo mínimo que se merecía luego de todo lo que estaba haciendo por ella... aunque...
Muy en el fondo de su ser... sabía que alguien como ella, no se merecía en lo más mínimo la bondad de esta princesa... lo peor era que estaba consciente de que todo acabaría mal cuando se descubriera toda esta farsa pero... mientras pudiera seguir a su lado aunque sea un poco más, haría todo lo posible por disfrutar aquellos momentos que, estaba segura que vivirían en su corazón por el resto de su vida, casi tanto como todos los momentos que ha compartido con su amado hijo.
Con sus heridas atendidas, Bowsette y Peach se acercaron a Goombartur para continuar su viaje, esta vez el caballero Goomba estaba especialmente vigilante y reaccionaba ante cualquier mínimo ruido, incluso estuvo muy cerca de arrojársele a Peach encima cuando estornudo, definitivamente Bowsette tenía cada vez más ganas de despacharlo de un buen golpe.
Caminaron alrededor de una hora y media hasta que llegaron a una enorme tumba, aquel lugar parecía un mausoleo de tamaño colosal, con una arquitectura de columnas altas y techos triangulares, justo en la entrada de este, había dos estatuas de Koopas, Bowsette se sorprendió al reconocer a los dos héroes que, según leyendas que le contaba su madre cuando era joven, esos Koopa fueron conocidos por generaciones como los más heroicos y fuertes de todo el reino Koopa.
-¿Este es el lugar Goombartur?-pregunto Peach curiosa, mientras analizaba las enormes ruinas.
-Así es princesa, este lugar es conocido como "La Tumba de los Gloriosos"-dijo Goombartur en tono tranquilo-Hay que tener extrema precaución, los espíritus de antiguos héroes no cederán su tesoro tan fácilmente-dijo Goombartur en tono serio.
Bowsette sonrió al darse cuenta de que estaba por fin un poco más cerca de librarse de aquella maldición, quizás aquí moraban las almas de héroes que superaban a Mario, pero si había algo que amaba eran los retos y, no estaba dispuesta a huir de uno tan único como medirse con poderosos héroes de tiempos pasados, sin duda esto sería una historia interesantes para contarle a Bowser Jr. cuando se comunicara con él.
