Holaaaa a todos eue

Espero que estén todos bien. Yo por lo menos estoy cansada porque ya es muy tarde por aquí x3

En estos días he estado algo ocupada, pero he intentado sacar tiempo para escribir el capítulo, y no solo eso, he estado escribiendo un capítulo especial de mi fic "The Prince and the Singer" así que las personas que siguieron esa historia y ahora están leyendo este fic estad alerta porque uno de estos días habrá capítulo que estará centrado en el Gale (con algo de Nalu, pero en menor cantidad).

También debo comentar que esta historia ya está por la mitad (tal y como dije esto no iba a ser muy largo) y aún faltan varias cosas por descubrir, sobre quien es el enmascarado, que es lo que quiere con Lucy entre otras cosas. Pero eso ya se verá con el transcurso del tiempo x3

Y bueno, os dejo finalmente empezar con el capítulo, así que con esto y un pingüino(?), ¡sigamos con la historia! eue

P.D. También me gustaría que dejarais algún comentario, os estaría realmente agradecida por ello eueU

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CAPÍTULO 3: PELEA EN LAS RUINAS

Después de empacar todo lo necesario, el equipo fue a alquilar un vehículo mágico para poder viajar al monasterio de Ortzi lo más rápido posible. El trasporte que tomaron prestado era uno para 8 personas, tres plazas detrás del todo, otras tres en el medio y dos en la parte delantera.

Natsu, acompañado de Lucy, Happy y Kai se encontraban al fondo, Wendy, Erika y Charle en el centro y delante Gray y Erza, la cual controlaba el vehículo con su magia.

-Cuando te sientas mal avísame para cambiarnos –comentó Gray-. Necesitamos ahorrar toda la magia posible para pelear.

-Lo sé –contestó Erza mientras se colocaba la muñequera conectada al vehículo-. Pero no te preocupes, ya han pasado muchos años desde que conduje uno y además, me he vuelto más fuerte desde entonces.

-Pero aún así intenta ahorrar toda la energía posible.

La pelirroja asintió con la cabeza.

-¿Estáis listos? –preguntó.

-¡Sí! –exclamaron todos a excepción de los dos dragón slayers.

-No… -contestaron Natsu y Wendy mareados antes de que se pusieran en marcha.

-Pues si estamos todos, partamos.

Y tras esto se pusieron en marcha al monasterio.

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Llevaban poco más de media hora de viaje y los dragón slayers se encontraban cada vez peor.

-¿Siempre les pasa eso? –preguntó Kai a sus compañeros de asiento.

-A Wendy le ocurre desde hace menos tiempo que a Natsu –explicó Happy, el cual se encontraban en el regazo de la rubia-. Pero antes de que se mareara solía usar Troia para calmarle el mareo.

-Es una pena que ya no tenga efecto en ninguno de los dos –comentó Lucy.

-Por cierto, ¿cuánto tardaremos en llegar a Ortzi? –preguntó Erika dirigiéndose a Erza y a Gray.

-Como media hora más –contestó Gray mirando al frente de la carretera.

-Necesuito saulir ya… -decía el pelirrosa tratando de salir por la ventana para escapar de aquella tortura.

-¡NO LO HAGAS! –gritaron Lucy y Happy agarrándole para que no se tirara.

-Al menos Wendy solo se queja –comentó Charle, la cual se encontraba sentada entre la peliazul y la pelicastaña.

-Que termiune… glup… esta pesadilla ya… glup… -hablaba Wendy entre arcadas.

-Duerme un rato –contestó la felina cruzándose de patas.

-Esuo intento… glup…

-No me gustaría estar en su pellejo… -comentó Kai.

-Ni tú ni nadie de nosotros –siguió Lucy mientras trataba de calmar al mareado mago de fuego. Vamos, aguanta un poco más, que en un rato podrás tomar aire fresco y descansar.

-Lo sue… pero… glup…

Y al mismo tiempo que ella le decía palabras de aliento, el peliazul observaba fijamente a la pareja.

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Otra media hora pasó hasta que finalmente Erza detuvo el vehículo mágico en un bosque.

-Supuestamente estamos cerca del monasterio de Ortzi –explicaba la pelirroja saliendo de su lugar-. Así que desde aquí caminaremos hacia allí.

-¡LIBERTAD! –exclamó Natsu nada más salir del vehículo mientras alzaba los brazos al cielo.

-¡Aye! –dijo Happy.

-La hora se me ha hecho eterna… –comentó Wendy apoyándose al transporte.

-Vamos, no es momento de estar relajados –dijo Lucy mientras tomaba su mochila, dispuesta a ponérsela en su espalda-. Tenemos que investigar el monasterio y dar con ese enmascarado.

-Lucy tiene razón –siguió el pelinegro-. Mientras que ese tipo siga merodeando por las calles no podéis relajarnos.

-Pero, ¿no sería mejor que descansáramos? –propuso Erika tímidamente-. No por mí, sino por Erza, Natsu y Wendy.

El grupo observó a estos tres, la pelirroja aunque tratara de disimular que estaba bien podía verse que algunas gotas de sudor caían sobre su frente debido a que al conducir el vehículo un poco de su magia fue drenada, y los dragón slayers respiraban con cansancio debido al mareo que habían sentido por toda una hora.

Lucy respiró hondo y asintió.

-Está bien…

Dejó su bolsa en el suelo y miró a sus compañeros que hacían igual que ella y se sentaban para sacar de sus bolsas algún tentempié o se ponían a hablar de forma tranquila. La rubia se encogió de hombros y le dijo a sus compañeros.

-Voy a echar un vistazo por la zona a ver si veo algo interesante.

Tras esto se alejó de allí.

Caminó entre los árboles por varios minutos cuando entonces se encontró delante de ella una gran elevación de escombros.

-¿Eso será de las ruinas del monasterio? –se dijo a sí misma.

-¡Luce! –escuchó. La rubia se volteó para ver a su amigo pelirrosa acercarse a ella.

-¿Por qué has venido? –preguntó curiosa. Además, notó como el felino azulado no estaba cerca del chico-. ¿Y Happy no está contigo?

-Ahora no, como me aburría un poco decidí seguirte –contestó con una sonrisa, la cual ella correspondió con otra. Entonces giraron la vista hacia el montón de rocas-. ¿No tienes curiosidad por saber lo que hay arriba?

-Un poco –dijo con sinceridad. En ese momento Natsu comenzó a subir, alarmando a la maga celestial-. ¡Espera! ¡Tenemos que esperar a los demás!
-No seas aburrida, Luce –respondió haciendo un puchero-. Sólo será un pequeño vistazo.

-Pero…

-Vamos, sólo quiero ver lo que hay y luego podremos volver con el resto.

-De acuerdo… te acompañaré para supervisar que no haces nada impulsivo.

Tras esto los dos empezaron a escalar a la cima.

-Deprisa, Lucy –decía Natsu avanzando a paso rápido.

-¿Acaso vas derrochar toda tu energía antes de la acción?

-Tengo energía como para quemar todo a mí paso –rio.

-¿Incluso para aguantar un viaje más en vehículo? –preguntó de manera irónica. Tras decir esto escuchó como el chico trataba de retener una arcada-. Perdona, sólo era una broma.

-No… no te preocupes –contestó intentando calmarse.

La rubia se encogió de hombros y se dispuso a volver a escalar, pero cuando se agarró a una de las rocas ésta se desprendió, tambaleando y haciéndole caer hacia atrás.

-¡Cuidado!

Entonces Lucy notó como sostenían su mano con fuerza para que no cayera. Permaneció inmóvil, mirando a Natsu la cual la agarraba fuertemente.

-¿Estás bien? –preguntó preocupado. Ella asintió con la cabeza.

-Sólo me siento sobresaltada… no me esperaba que eso sucediera –dijo en estado de shock. El pelirrosa la ayudó a estabilizarse.

-Subamos a la cima –habló-. Luego iré a avisarles a los demás.

-¿Irás? –preguntó extrañada de que no dijera eso en plural.

-Tú te quedarás aquí y comprobarás si hay alguien a la vista.

-Que haya pasado el susto de antes no significa que me vuelva a pasar.

-Lo sé, pero… no quiero que te pase nada.

Después de escuchar eso las mejillas de la rubia se tornaron rosadas. Agachó la cabeza para apartar la vista de su amigo, ya que desde hacía tiempo Lucy había empezado a sentir algo más que amistad por él, algo más profundo. Algo llamado amor.

-¿Seguro que estás bien? –preguntó tras notar como las mejillas de la chica cambiaban de color.

-S-sí. Estoy bien –repitió.

-Está bien… sigamos –dijo para volver a subir, pero con la diferencia de que en ese momento sostenía con una mano la de la rubia.

Después de unos pocos minutos, Natsu y Lucy habían alcanzado la cumbre y a continuación Natsu bajó en solitario para avisar a los demás, mientras que la chica miraba las vistas que había a su alrededor.

A un lado podía ver las copas de un montón de árboles mientras que por el otro lado veía las piedras de lo que había sido partes del monasterio de Ortzi. Además allí podía ver lo que una vez fue el edificio principal, con algunas zonas destruidas y otras llenas de musgo.

Permaneció ahí por algunos minutos hasta que finalmente vio a sus compañeros escalar hacia el lugar en el que se encontraba ella.

-Habéis tardado más de lo que esperaba –comentó la rubia.

-Es que Kai y Erika no estaban cuando he llegado yo –respondió Natsu cuando se encontraba junto a ella.

-Tenía que ir al baño –contestó la castaña apenada.

-Dejemos de discutir por una estupidez –habló la pelirroja- y dirijámonos a dentro del monasterio.

Tras esto el grupo fue caminando con cuidado de no tropezar hasta la entrada del lugar, el cual estaba desolado.

-¿Vosotros creéis que estará ahí dentro? –preguntó Happy preocupado.

-A saber –contestó Charle.

-Si no se puede esperar allí –empezó a decir Gray-, y cuando aparezca le hacemos una emboscada.

-Apoyo la idea del nudista –dijo de acuerdo el pelirrosa.

-Lo primero de todo es que exploremos el sitio –contestó Erza-. Tal vez encontremos algunas cosas que robo el enmascarado y podamos devolvérselo a sus dueños.

-Eso me parece una idea mejor –habló Wendy.

-Yo también pienso lo mismo –dijo de acuerdo Lucy, entonces se giró hacia Kai y Erika-. ¿Y vosotros que decís?

Los hermanos se cruzaron de brazos, pensativos.

-Opino que las dos ideas son buenas –decía el chico-. Así que no me importa cuál de las dos escojáis, yo lo apoyaré.

-Lo mismo digo –siguió su hermana.

-Pues vayamos a explorar –dijo finalmente Erza.

-¿Quién ha dicho que vayamos a hacer lo que tú quieras? –preguntaron los dos chicos a la vez.

-Porque lo digo yo –contestó haciéndoles un mal de ojo, el cual hizo temblar de miedo a los dos magos.

El grupo entró dentro del monasterio, fijándose en todo detalle del interior. Habían entrado en un pasillo largo, en donde todo estaba destruido, con musgo, polvo y con bastantes telarañas. Podía verse también a los lados varias salas, las cuales todas estaban completamente destrozadas.

-Y pensar que en este lugar vivía gente hasta hace unos años… -murmuró la maga celestial.

-Lo bueno es que ahora están en un lugar mejor –dijo Wendy-. O eso creo yo.

Lucy se encogió de hombros cuando de repente Natsu se detuvo delante de ellos y alzó el brazo, completamente serio y mirando a su alrededor.

-¿Ocurre algo, Natsu? –preguntó Happy.

-No estamos solos –respondió, alarmando a todos. Lucy observó la zona un poco más hasta que finalmente logró escuchar las pisadas las cuales se refería su amigo, y tras unos segundos supo de dónde provenían los pasos, y era concretamente de un pasillo que conectaba al que en ese momento se encontraban. El mago de fuego también logró localizar el lugar donde se encontraba el infiltrado y echó a correr-. ¡Deprisa, está por aquí!

Su equipo le siguió un poco más atrás, pero con cuidado de no perderle de vista. Corrieron por el pasillo por unos minutos hasta que finalmente llegaron a una gran sala circular donde apenas llegaba la luz. Como todas las demás habitaciones, estaba tenía desprendimientos de rocas y eran resbaladizas por el musgo que tenía muchas de estas. Además, en la sala se concentraba la humedad.

-¿Seguro que es aquí? –preguntó Erza al pelirrosa.

-Sin duda alguna.

-Vaya, vaya –escucharon-. Mira lo que tengo por aquí.

El grupo se puso en guardia, listos a cualquier ataque sorpresa. En ese momento vieron como desde las sombras aparecía un hombre enmascarado, mostrando su genuina sonrisa, Lucy al verle se puso más en alerta.

-Es él –susurró a sus compañeros.

-Pero si son esos magos que estaban en la fiesta de la mansión Florit… -decía mientras iba observándoles de uno en uno hasta que finalmente cruzó su mirada con la de la rubia-, y parece que el destino ha querido que nos volviéramos a cruzar.

-No estamos aquí para parlotear –interrumpió Natsu prendiendo sus manos en llamas-. Estamos aquí para pegarte una paliza.

-Ya veo… venís para devolver los objetos que robe al lugar al que les pertenece… Pero siento deciros que quien lo encuentra se lo queda.

-Te tragarás esas palabras cuando hayamos acabado contigo –murmuró mientras le miraba fijamente y molesto.

-Está bien –dijo finalmente-. Acepto tu invitación de batalla. Pero notó una gran desventaja para mí. Por eso hagamos justas las cosas…

Entonces alzó el dedo y chasqueó, y con esto el suelo empezó a temblar.

-¿Qué está pasando? –preguntó Erza mirando al suelo. En ese momento escucharon a Wendy gritar y se giraron para verla, allí se encontraron como una enorme flor surgía del suelo e iba encerrándola en su interior y era agarrada por los filamentos de esta. Pero no solo a ella, todos a excepción Natsu iban siendo atrapados por flores gigantes que aparecieron del suelo después de que el suelo temblara.

-¡Chicos! -gritó Natsu con los ojos abiertos como platos.

-En ningún momento he dicho que todos pudierais participar en la pelea. Por eso mientras estemos peleando, tus amigos se encontraran descansando en mis queridas flores.

-Maldita sea… -decía Erza a punto de ser encerrada. Gray apretó los dientes con fuerza cuando finalmente fue atrapado en el interior de la planta.

-¡Natsu! –gritó Happy poco antes de desaparecer de la vista de su amigo.

-¡Wendy! –exclamó Charle preocupada por la peliazul ya que ella ya había sido encerrada en la flor. Erika gritaba de miedo cuando la flor la atrapo mientras que Kai intentaba zafarse de los filamentos.

-No puedo dejar que pelee solo –pensó Lucy mientras veía que la flor que la retenía estaba cerca de cerrarse. En ese momento sacó a duras penas la llave que estaba buscando y gritó-. ¡POR FAVOR, ÁBRETE PUERTA DEL…!

Pero antes de que pudiera terminar quedó encerrada.

-¡Lucy! –gritó Natsu.

-Así es más justo –dijo con una sonrisa el enmascarado.

Entonces, una luz empezó a brillar junto al mago y en un abrir y cerrar de ojos Loke estaba a su lado.

-Hola Natsu –saludó el espíritu-. Cuánto tiempo sin vernos.

-¡Loke! –dijo sorprendido.

-¿Y Lucy? –preguntó mirando a su alrededor en busca de su dueña-. Me acaba de invocar así que debe de estar por aquí…

-Mejor dejemos las explicaciones para luego y ayúdame a vencer a ese tipo de ahí –contestó Natsu.

-¿Al final se une alguien más? –dijo incordiado el enmascarado y rodando los ojos-. Qué más da, aunque haya uno más no significa que vayáis a vencerme.

-Eso no te lo crees ni tú –le contestó Loke, entonces miró al mago de fuego-. Luchemos juntos esta vez.

-¡Sí! –exclamó completamente decidido.

-Mucha charla… ¡Y POCA ACCIÓN!

Entonces, el enmascarado alzó los brazos y de ellos salieron esferas brillantes los cuales iban dirigidos hacia ellos.

-¡Ten cuidado! –exclamó el pelirrosa para después saltar y esquivar el ataque. Loke imitó a su compañero y esquivó el ataque rápidamente.

-¡GOLPE REGULUS! –gritó el espíritu alzando el brazo y disparando de este un rayo brillante. El hombre lo esquivó a duras penas.

-Vaya, vaya… -murmuró.

-¡RUGIDO DEL DRAGÓN DE FUEGO! –rugió el mago mientras expulsaba de su boca una gran llamarada directa hacia el enmascarado. Pero cuando las llamas cesaron vieron que no estaba allí-. ¿Pero cómo…?

-Muy lento.

Y con ello, Natsu recibió un golpe en el estómago lanzándolo al suelo.

-¿Estás bien? –preguntó Loke.

-Esto no es nada –contestó-. Estoy ardiendo.

-Pues apagaré tu fuego antes de que te des cuenta –a continuación el enmascarado volvió a chasquear los dedos, haciendo que de entre las rocas salieran raíces gigantes que iban hacia Natsu y Loke. Estos dos volvieron a esquivar.

-Maldición –murmuró Natsu-. Si Erza estuviera aquí los habría cortado en pedazos.

-Cortar… -decía pensativo el pelinaranja-. ¡ESO ES!

-¿Qué se te ha ocurrido? –preguntó. Entonces Loke sonrió. En un abrir y cerrar de ojos de la mano de este apareció una espada formada de luz dejando boquiabierto al pelirrosa-. ¿PERO CUANDO HAS APRENDIDO A HACER ESO?

-Ha sido algo improvisado –contestó con sinceridad. En ese momento giró con la espada, cortando todas las raíces que se acercaban-. Y parece que ha funcionado a la perfección.

-Pues ahora intenta destruir esas flores –dijo Natsu señalando las grandes plantas que retenían a sus amigos.

-Dalo por hecho –Loke alzó la espada una vez más y atestó un golpe en una de las flores, sin embargo esta no se rompió, lo único que ocurrió es que el arma de luz del espíritu desapareciera-. ¿Pero por qué…?

-Como he dicho, habría igual de condiciones –explicó el enmascarado-. Hasta que no me derrotéis nadie saldrá de ahí.

-Si tenemos que derrotarte –empezó Natsu mientras volvía a sus manos de fuego-. Lo haremos hasta volverte en cenizas.

El mago echó a correr en dirección al hombre y cuando estuvo delante saltó sobre su cabeza.

-¡LLAMA BRILLANTE DEL DRAGÓN DE FUEGO! –gritó mientras volvía sus llamas en una gran bola ardiente y se lo lanzaba. El enmascarado recibió el golpe directamente.

-¡RAYO REGULUS! –Loke concentró rápidamente energía en su anillo y de este expulso un haz de luz potente hacia el hombre-. ¡ATAQUEMOS AL MISMO TIEMPO, NATSU!

-¡ENTENDIDO! –exclamó el pelirrosa de forma decidida.

-¡RÁFAGA…! –una vez más, de las manos del pelinaranja empezó a surgir una gran cantidad de luz al mismo tiempo que giraba sus brazos de forma circular, creando un sello mágico.

-¡PUÑO DE DESTRUCCIÓN…! –decía Natsu concentrando toda la gran cantidad de fuego posible en su puño.

-¡REGULUS!

-¡DEL REY DRAGÓN DE FUEGO!

Con esto, los dos magos lanzaron su ataque más poderoso hacia el hombre, el cual recibió sin ninguna opción de huir. Los ataques colisionaron, provocando una gran explosión. Tanto Natsu como Loke se cubrieron la cara para recibir las menos heridas posibles y cuando la explosión cesó se volvieron a ver al enmascarado tirado en el suelo.

-¡Lo logramos! –dijo Natsu.

-¡Mira! –exclamó Loke mirando a las flores gigantes, las cuales se iban marchitando y rápidamente desaparecían, dejando caer al suelo al resto de sus amigos.

-¡Chicos! –exclamó el pelirrosa corriendo hacia ellos-. ¿Estáis todos bien?

-Me siento muy cansada, pero más o menos estoy bien… -contestó Erza abriendo lentamente los ojos-. ¿Pero qué ha pasado?

-El enmascarado –contestó el chico-. Uso su magia para atraparos, y hasta que no le derrotáramos no os dejarían.

-No me gusta decirlo, pero –empezó a decir Gray- gracias por salvarnos el trasero, pelo chicle.

-No es nada, solo he demostrado aguantar más que tú –contestó Natsu cruzándose de brazos como si fuera superior a él.

-¿QUÉ DICES?

Erika y Kai rieron tímidamente mientras que Wendy y Charle observaban a los dos chicos con una gota de sudor en la nuca.

En ese momento escucharon una risa baja, proveniente del enmascarado el cual se iba levantando del suelo lentamente.

-¿Aún quieres más pelea? –preguntó el pelirrosa.

-Claro –respondió, entonces el cuerpo de este se volvió borroso, sorprendiendo a los presentes.

-¿No es real? –dijo sorprendida Erza.

-Pero ahora mismo no es el mejor momento –siguió-. Recuperaré la magia que he perdido con vosotros y cuando nos volvamos a ver las cosas que han ocurrido aquí serán distintas. No dejaré las cosas a medias.

Erza se levantó lentamente del suelo al igual que Wendy, Gray y Lucy.

-Y no os preocupéis por lo que estabais buscando, ya me encargue de trasladarlo yo a mi otra base.

-Maldito… -murmuró el pelinegro de forma molesta.

-Así que por ahora nos despedimos. Pero vuelvo a repetir –en ese momento giró la vista hacia la maga celestial- no dejaré las cosas a medias.

Tras esto la figura del enmascarado desapareció. En ese momento el cuerpo de Lucy no aguantó más y cayó al suelo de rodillas, preocupando a todos.

-¿Estás bien, Lushi? –preguntó Happy corriendo a la rubia al igual que el espíritu celestial.

-Más o menos –respondió con cansancio-. Como he abierto la puerta de Loke he usado mi magia. Y por lo que parece, esa flor drenaba parte de nuestra magia.

-Lo mejor es que me vaya ya –dijo el espíritu-. Si me necesitas no te preocupes, vendré con mi propia magia.

-De acuerdo –asintió ella. Tras esto el pelinaranja desapareció de allí.

-¿Necesitas que te echen una mano, Luce? –preguntó Natsu acercándose a ella y extendiéndole la mano para que la tomara. Ella nada más verle abrió los ojos como platos, como asustada, sin embargo rápidamente volvió a la normalidad y de un impulso se levantó del suelo, rechazando la ayuda del chico y dejándole completamente extrañado.

-No hace falta –contestó.

-¿Luce…? –decía Natsu preocupado por la actitud de su compañera.

-Ahora vayámonos de aquí lo antes posible –comentaba mientras echaba a andar a la salida.

-No te esfuerces demasiado –dijo la pelirroja-, estás cansada.

-Tranquila, ya descansaré en el viaje de vuelta o en casa.

-Si tú lo dices…

En ese momento todos empezaron a salir de la zona, a excepción de Natsu, el cual permaneció quieto en el lugar y pensativo.

-¿Natsu? –llamó el exceed.

-Ya voy –contestó tras volver a la realidad.

El felino azulado retomó su camino al exterior, seguido por su compañero de equipo. Pero, cuando éste se alejó unos metros, la mente de Natsu volvió a centrarse en otra cosa. Una que le había inquietado, y es que Lucy no solo había rechazado su ayuda, si no que desde que todos fueron liberados de las flores gigantes que les retenían, en ningún momento se había vuelto para mirarle a la cara.

Pero, ¿por qué?