Aclaración de puntos:
1. -Las acotaciones son estas
/Lo que el personaje piensa/
Hablando el personaje
(Comentario)
Cuando yo interfiero
ooooooo Cambio de escenario oooo
2. – Ningún personaje de Beyblade ni la idea original es mío, todo es de su creador Takao Aoki solamente el personaje de Aiko es de mi invención (más o menos), al igual que la trama de este fic
3.- Este va a ser un fic clasificación R, no porque haya mucho lemon pero si un poquito, además no me gustaría alguna demanda por alguien que no aguantó, así que si lo leen es bajo su propio riesgo, y no me manden reporte, se siente bien feo que te eliminen tu fic
4.- Aquí hay yaoi, escucharon bien, es yaoi (¬¬ como si Beyblade no lo fuera siempre)
5. – Aunque sea un poco de Kai/Ray, Tyson/Max, se va a centrar más en la nueva pareja que será…. 3
Además se no tengo disculpa acerca del retraso pero trabajo y termino completamente K.O. y generalmente hasta después de las dos de la mañana y, pues, vivo con mis papás y como que escribir a tales horas por amor al arte no les agrada ni en lo más mínimo, por otro lado, agradecería los reviews que me manden, porque me ayuda a echarle más ganas a lo que hago, porque como ya lo dije lo hago por amor al arte XD. Ah, también no es que haya repetido el capítulo, es que así lo planee
VISITANTE INDESEADO
La ciudad comenzaba a despertarse, ningún alma se veía por las desoladas calles del lugar, y en realidad quien lo hiciera era un poco... raro, pues eran apenas pasadas las cinco de la mañana. Las nubes estaban aún muy bajas, formando una pequeña neblina en todo el lugar, pero a la vez dándole un aire de paz. Casas se veían por doquier, mostrando que sus moradores aún estaban dormidos pues no se escuchaba nada, quizá algún ladrido de un perro ante un coche que se desplazaba por las calles.
Conforme la neblina se va deshaciendo, se puede ver más claramente que el automóvil que de forma tan inconsciente va rompiendo el silencio que cubre con su manto a aquellos seres que permanecen aún en los brazos de Morfeo, es en realidad un taxi y que, dentro de sí, lleva a dos personas a un rumbo desconocido para todos excepto para ellos mismos, y solamente se mantienen viendo el pasar de las casas con tranquilidad.
El taxista se dirigía al destino indicado por sus ocupantes y en completo silencio, a pesar de que esa no era su costumbre pero, esas personas le causaban un poco de mala espina. Pronto llegarían a su destino y se olvidaría de esas personas y en realidad, estaba más que contento por eso. El camino pasó de ser uno lleno de casas, a uno parecido a una carretera, porque tanto a su izquierda como a su derecha solamente se veían árboles. Y lo vio, su destino ya estaba a unos metros.
El auto se detuvo frente a una gran reja pintada de color negro, la entrada de la casa era muy amplia, tenía un camino por donde los autos podían conducir hasta llegar a la puerta principal, alrededor había árboles enormes, algo que parecía ser un lago a lo lejos y una parte muy profunda por donde se perdía el camino, a pesar de todo esto, el hombre no se atrevió a entrar y dejó a sus acompañantes en la reja, dejándoles un largo camino por recorrer.
Aquellas personas bajaron del coche, recogieron sus maletas y se prepararon para recorrer aquel camino, en realidad no les importaba mucho la distancia, de hecho no les importaba nada, solamente querían arribar a su destino y encarar a la persona que les había hecho traer hasta ahí. Sin embargo, un pequeño problema se les presentó frente a ellos, el cual era...
¿?1 – Muy bien, ahora qué piensas hacer
¿?2 – Lo obvio, tocar
¿?1 – Oh si, claro – Dijo al momento de darse un golpe en la frente como dando a entender que era la respuesta más clara que pudiese existir en la faz de la tierra – Sólo una pregunta ¿Crees que te escuchen? – Se recargó en un espacio que había entre la pared y la reja
¿?2 – Vio que en realidad ahí no había nada, ni siquiera un intercomunicador, así que volvió su vista a su acompañante y le vio con cara de fastidio – ¿Tienes una mejor idea?
¿?1 – Si – Tomó la manija de la reja y la abrió – Pasar – Y continuó con el camino
¿?2 – Maldito – Dijo siseando las palabras – Esta me la pagarás – Siguió a su acompañante
Ambos iban contemplando el paisaje, la gran cantidad de árboles que adornaban el lugar y aquél sendero donde, a pesar de que no lo quisieran, les daba una cierta curiosidad entrar, pero de eso se preocuparían después. El camino de pedrería era muy largo, y a decir verdad si se encontraban un poco lejos de su destino, sin embargo seguían por él debido a que la persona que les solicitó era muy importante. La verdad no.
Frente a ellos se comenzó a ver más claramente la mansión imponente, era una mansión de cuatro pisos y a simple vista se podía ver que tenía muchas habitaciones. Frente a la puerta principal había una fuente muy hermosa, de piedra, tenía al rey neptuno en medio de ella y con varias sirenas a su alrededor, sin embargo no se quedaron a contemplarla puesto que tenían prisa.
Llegaron frente a la puerta y ahí, para su suerte, si había un timbre, que no tardó en presionar. El sonido retumbó por todo el lugar, sin embargo esperaron unos segundos y ningún sonido se escuchó de adentro indicando que les habían oído su llamado. Así pues que ambas personas se impacientaron, pero sobre todo una de ellas.
¿?1 – No está qué novedad – Dijo con sarcasmo - ¿Sabía que íbamos a venir?
¿?2 – Si nos invitó no tenía avisarle que vendríamos
¿?1 – Eso quiere decir que no lo sabía – Le dijo en tono de burla tratando de fastidiarle – Muy bien - Lentamente caminó por lo largo de la mansión (por afuera) hasta llegar a la esquina de la misma (Que en realidad no fue nada fácil)
¿?2 - ¿A dónde crees que vas? – Le gritó poco antes de que saliera del alcance de su voz
¿?1 – A divertirme un rato – Alcanzó a escuchar a lo lejos y también una frase que no fue terminada, pero que no le dio ni la más mínima importancia
Al doblar por una esquina pudo ver que llegar al patio (o algo parecido a eso) no iba a ser nada fácil debido a lo ancho de la casa, y por su mente pasaban algunas palabras que desearía decirle al dueño de la casa por hacerlos acudir hasta ahí y por estar pasando un buen rato sin consideración alguna. Cuando al fin pudo llegar a la parte trasera de la casa se asombró puesto que esperaba miles de platos de Beyblade (como lo era de donde venía) y al contrario vio una piscina y varias canchas deportivas. En realidad estaba pasmado, pero lo que vió frente a sus ojos le sorprendió más, se iba a divertir un rato….
oooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo
Subió las escaleras como si quisiera destruirlas con sus pies por lo duro de las pisadas, llegó a su cuarto y no se molestó en tomar siquiera un baño, solamente se cambió de ropa, pero no como comúnmente lo haría, sino que había retomado el "disfraz" que ya una vez había logrado engañar a sus amigos, solamente que ahora lo haría para escapar de su hogar y pasar un rato fuera del mismo sin que nadie la reconociera.
Vestía con un pantalón holgado de mezclilla color negro y una camiseta holgada del mismo color. Traía una gorra hacia atrás donde lo único que dejaba ver de su cabello era el flequillo de un azul rey. Se colocó sus tenis De marca naik para no hacer propaganda XP y se dirigió lentamente a una mesa de noche junto a su cama, abrió uno de los cajones y de ahí sacó a Kaizer.
Después de esto se dispuso a salir de su "castillo" pero no de la forma tradicional que lo haría cualquier persona, inclusive ella, sino que abrió su ventana de par en par y, mediante unas enredaderas a un lado de su ventana, bajó hasta el suelo, donde vio algo que no le agradó ni en lo más mínimo y ella no tenía ni una pizca de humor….
oooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo
Había subido las escaleras de forma despacio después de haber escuchado aquellas duras palabras de parte de - ahora - su ex-novio, para con su "cuñada". En realidad ni él mismo podía creer las palabras que habían salido de su boca, quería volver y lanzarse a los brazos de su amado y decirle que no le importaba lo que había dicho por más horrible que fuera, pero la verdad es que le había dañado en su corazón.
Llegó, casi sin darse cuenta, a la habitación que compartía con aquel chico ruso-japonés de cabellos bicolor, se sentó en su cama deseando olvidar lo que había pasado, pero sabía que eso era imposible de olvidar. Buscó en su bolsillo la única fuente de fortaleza que ahora le quedaba y, cuando lo tocó, lo sacó para verlo. Era su fiel bestia bit Drigger, el cual parecía que compartía la tristeza de su dueño.
Incapaz de soportar más el dolor, debido a que la habitación le recordaba constantemente a Kai, decidió salir de ahí a respirar aire fresco, así que pensó que el mejor lugar para ello era precisamente aquel paraíso secreto que su amiga compartió con ellos. Volvió a poner a Drigger en su bolsillo sin darse cuenta de que en realidad este cayó en el suelo y, dando un hondo suspiro, se puso de pie con la firme intención de salir de aquella habitación
Divagando en sus pensamientos no se dio cuenta de cuando llegó al lugar en el que justamente había oído a su novio hablar, o tal vez debería decir ex-novio, ya no sabía que pensar. En realidad no recapacitó que podía volver a encontrarlo en aquel lugar hasta que estuvo en frente del mismo pero, para su suerte, Kai ya no se encontraba ahí, esto en parte le provocó una gran tristeza en su corazón, al punto que se sintió vacío.
Sacudió la cabeza ligeramente intentando borrar todos esos pensamientos que solamente le estaban provocando tristezas y desolación, así que prosiguió con su camino hasta la puerta que daba a la parte trasera de la casa. Aquella que, a pesar de ser un "patio", parecía una combinación de inmenso bosque y un campo deportivo.
Claro está que esto ya no le asombraba y, aunado a su estado anémico, esto le pasó desapercibido, claro esta hasta que algo casi le golpea de frente en la cara. Para su suerte, aquel objeto fue a dar al único beyestadio que tenían afuera, como si fuera a propósito, como para demostrar algo. Giró su vista de donde había caído el objeto hacia donde provenía, encontrando una no muy agradable sorpresa.
Frente a sus ojos se encontraba una persona que aún le causaba una sensación de calosfríos debido a una pelea que habían tenido con anterioridad. Frente a él estaba un chico con cabellos y ojos color lavanda y, haciendo uso de todo su autocontrol, se obligó a devolverle aquella mirada llena de coraje que le mandaba, aunque no sabía bien que lo había provocado, metió la mano en su bolsillo intentando encontrar a Drigger para que le ayudara, pero no lo encontró, fue ahí donde en verdad sintió miedo.
Bryan – ¿Qué pasa gatito? – Le dijo con un tono de burla en su voz - ¿Estás asustado?
Ray – En absoluto – Dijo lo más seguro que pudo - ¿Qué estás haciendo aquí Bryan?
Bryan – Nada – Le contestó cerrando los ojos y moviendo la cabeza en forma negativa, al tiempo que hacía un ademán con las manos de no darle importancia – Solamente creí que sería bueno divertirme un rato
Ray – Y supongo que creíste que yo sería un buen juguete – Le respondió al tiempo que sus ojos tomaban un aspecto gatuno
Bryan – En realidad no, pero…tendré que conformarme ¡FALLBORG! – Gritó al tiempo que su Beyblade salía de aquel plato con rumbo directo hacia Ray, quien había quedado con la piscina tras de sí
Ray - ¡OH NO! – Puso sus brazos frente a su rostro esperando el golpe, el cual nunca llegó… para su suerte. Lentamente retiró su protección para ver que, frente a él en el suelo, otro blade le estaba haciendo frente a aquella poderosa bestia bit, por el polvo no distinguió bien al principio pero, cuando estuvo despejado lo vió con claridad era… - ¿Kaizer?
Alex – Ni lo pienses idiota – Se puso frente a Ray protegiéndole mientras veía a su oponente con odio
Bryan - ¿Quién demonios eres?
Alex – Alguien con el que no ten convenía meterte
Ray - ¿Aiko? – Pronunció en bajo - ¿Pero qué…?
Alex – Interrumpiendo al chino – No hay tiempo Ray, debemos correr rápido
Ray - ¿Pero porqué? Eres más fuerte que él
Alex – Mostrando una sonrisa de lado – En condiciones normales pero…- Bajó la vista para ver seriamente a su blade – Ahora estoy muy enojada, dolida y confundida y… Kaizer no obedecerá mis órdenes tan fácilmente, se podría decir que él está ligado a mis sentimientos, estar enfrentándolo ya es de por sí un reto para ambos en estas condiciones
Ray – Pero… - Sus palabras se quedaron cortas al ver cómo Bryan usaba el mismo ataque que usó contra él en aquel enfrentamiento y el cuerpo de su amiga comenzaba a mostrar heridas debido a su piel más delicada. Mentalmente se regañó por haber sido tan descuidado y olvidar a Drigger – Debemos huir – Dijo en bajo
Alex – De acuerdo – Dijo al tiempo que algo rasguñaba su mejilla haciéndola sangrar – Sígueme - Lentamente y sin que el otro se diera cuenta, fueron moviéndose hacia la esquina de la piscina, hasta que ya no estuvo detrás de ellos – Prepárate Ray, Kaizer no podrá resistir más ni yo
Ray – Si – Dijo al tiempo que lo acompañaba con un movimiento de cabeza – Cuando digas
Alex – Vaya – Alzó la voz para que su adversario le escuchase – Eres fuerte, lo admito, pero esto se está volviendo muy aburrido
Bryan – Solamente estás alardeando, claramente se ve que ya no puedes más
Alex - ¿A sí? Tal vez deba demostrarte quién es el mejor de los dos ¡KAIZER! – Vió que el otro puso en defensa a su blade dejando de atacar, al igual que él lo hacía - ¡AHORA! – El blade saltó a su mano
Ambos chicos giraron para darle la espalda al otro al tiempo que corrían para alejarse de él. El chico de pelilavanda, al ver cómo le habían engañado, decidió tomar revancha ya que nadie se podía burlar de Bryan Kuznetzov y vivir para contarlo, así que decidió seguir a aquellos chicos con su blade girando tras él siguiéndole Ya saben que tan grandiosos son esos blades, giran y giran y giran 3
El chino y la bicolor corrieron por sus vidas, subiendo a pasos agigantados aquellas escaleras que, en ese momento, les parecieron interminables y que debían subir con el mayor cuidado que sus pies les permitieran, la chica había olvidado completamente que su tobillo no estaba nada bien por la adrenalina y el chino había olvidado el dolor que tenía en el corazón debido a las palabras de Kai.
Detrás de ambos, un ruso muy enfadado por que se burlaron de él y con su blade ahora en la mano, los seguía a toda velocidad, haciendo gala de los resultados que obtuvo de sus duros entrenamientos en aquel lugar tan desolado como la abadía, si no hacían algo rápidamente les iba a dar alcance y no sabían de qué era capaz el ojilavanda. Ahora si que estaban en aprietos muy grandes, Ray no traía su blade y Aiko no podía controlar a la perfección a Kaizer
El ruso, por su parte, seguía a los dos "chiquillo" como si de un juego se tratase y, en efecto, en parte así lo era. Estaba muy molesto porque se atrevieron a evadirlo y burlarse de él, pero aparte encontraba muy divertido el hecho de podía molestar a su "querido" ex-compañero de la abadía a través de cierto gatito.
Cuando puso un pie sobre la escalera dio un tropiezo, debido a que las mismas eran muy resbalosas, así que ese punto lo almacenó en su mente para tener cuidado cuando regresaran por el mismo camino, alzó su vista y vió a los dos correr hacia lo que le pareció un segundo piso, así que sin más demora se dispuso a perseguirlos de nuevo.
Los dos chicos corrieron a través de todas las escaleras hasta llegar al último piso, donde se encontraban las habitaciones de ambos pero, nunca reflexionaron que por ahí no habría salida, se detuvieron unos instantes para poder pensar pero nada se les podía ocurrir, solamente miraban la ventana que estaba frente a ellos, a la izquierda la habitación de la chica y a la derecha la del chico, presas del miedo o desesperación no podían pensar con claridad.
Ray – Por aquí – Tomó a la chica de la muñeca y la jaló
La chica solamente sintió cómo su cuerpo fue jalado hacia un lado y, debido a que no estaba preparada, apoyó mal su tobillo dando un traspié y cayendo de lleno al suelo, pero esto no la detuvo porque se levantó al instante a pesar de la mirada de preocupación que el pelinegro le daba, así que siguieron el camino que el chino había indicado en un principio, adentrándose en una habitación que ambos conocían muy bien.
El pelilavanda, al llegar al último piso, quedó un poco desubicado, debido a que no veía a los chicos por ningún lado, pero el estaba entrenado para detectar cualquier anomalía por mínima que fuera, así que caminó detenidamente por el largo del pasillo, viendo cada cosa que ahí se encontraba, algunas mesitas con un jarrón o florero sobre las mismas, cada uno de los cuadros clásicos que estaban colocados, las armaduras, inclusive observó el techo donde había muchos mini candelabros, lo que le daba un toque muy elegante, pero nada sobre ellos.
También se detuvo viendo varias fotografías colgadas a los lados, entre ellas, la de una hermosa jovencita de aproximadamente 23 años, mirada serena y elegante, cabello rubio, ojos azules y está cargando a un bebe. A pesar de ser un chico entrenado en la abadía y que se supone que no debería de tener ningún sentimiento, dentro de sí pudo percibir algo que nacía en su interior, un calor que emanaba no sabía bien si de su corazón o su estómago, y todo porque, aunque él no supiera, deseaba ser ese bebé en brazos de aquella hermosa mujer.
Sacudió un par de veces su cabeza para alejar aquellos incómodos pensamientos. Últimamente estaba teniendo un muy "extraño" comportamiento porque se ponía a pensar cosas que en realidad no merecían ni la más mínima importancia, al menos para él. En un movimiento de cabeza que hizo pudo notar lo que "desentonaba" en aquel pasillo, la última puerta del pasillo a su derecha estaba entreabierta. Los había encontrado.
Corrió precipitadamente hacia su objetivo y, cuando hubo entrado, lo primero que pudo ver fue que, frente a si, se encontraba una enorme ventana abierta de par en par, con una especie de "soga" hecha con las sábanas de la cama y llegando hasta el piso, mentalmente maldecía su suerte mientras que de su boca salían otras dichas en ruso, por lo tanto completamente in entendibles.
Debajo de la cama, dos cuerpos respiraban agitadamente por el esfuerzo que estaban haciendo. Ray había recuperado a Drigger, pero ese no era el mejor lugar para enfrentar a un oponente de la talla de Bryan. Con mímica indicó a la chica que fuera desplazándose lentamente fuera de su escondite y que salieran de aquella habitación. Así lo hicieron mientras el otro veía atentamente fuera de la habitación buscando indicios de sus "presas"… o al menos eso era lo que creían.
Cuando ambos estuvieron cerca de la puerta sintieron como algo rozó sobre sus cabezas y abrió un agujero en la puerta de madera, obligándoles agacharse más por instinto que por que en verdad hubieran visto algo. Giraron su vista al mismo tiempo y pudieron ver cómo el ruso se acercaba a ellos de forma peligrosa mientras que afuera su poderosa bestia bit les impedía el paso. Sin pensarlo dos veces la chica volvió a lanzar su blade solamente para que lo sacara del camino lográndolo instantáneamente y volviendo de nuevo a su mano.
Aiko - ¡CORRE RAY! – Dijo lo más rápido que pudo mientras que jalaba al otro
Los dos chicos volvieron por el camino que los había llevado ahí en un principio, bajando otra vez por todas las escaleras, en realidad no sabían a dónde se dirigían o a dónde querían llegar, solamente querían salir de ahí a…un espacio más amplio, eso era, requerían de más espacio para enfrentarle y, lo ideal, era el lugar donde los dos bicolores solían pelear mañana tras mañana, el recibidor.
Habían corrido mucho, la casa era de lo más amplia, así que estaban agitados, cansados era más preciso, observaron detrás de ellos pero no vieron a Bryan por ningún lado, creyeron por un instante que tal vez lo habían perdido, pero la chica recordó algo de pronto, así como todos los caminos llevan a Roma, todas las ramificaciones de las escaleras llegaban al mismo lugar, al primer piso y al recibidor.
Lo buscó por todas partes con la vista pero no había señal de él, de pronto un ruido la distrajo hasta que lo distinguió, era el sonido de un blade girando se dirigía hacia ellos a una gran velocidad, no pudo identificar muy bien de dónde provenía el sonido hasta que prácticamente lo tenía frente a su rostro pero, cuando creyó que este le iba impactar de lleno en la cara hubo otra cosa que chocó con el blade… era Drigger.
Ray había lanzado a Drigger en un acto desesperado de proteger a la chica y, debido a esto, los dos blades salieron disparados hacia polos opuestos dirigiéndose Drigger hacia la mano de su dueño mientras que Fallborg se estrelló contra uno de los tantos floreros y jarrones que ahí había. El chino solamente estiró la mano para tomar la muñeca de la bicolor y seguir su camino
El ruso maldijo a los dos chicos en su propio idioma y vió solamente cómo estos se alejaban del lugar, aunque después de esto sonrió debido a que su diversión continuaría por un rato más y, tranquilamente, los siguió de nuevo. La bicolor intentó voltear por sobre su hombro para ver dónde venía el pelilavanda aún corriendo, pero no pudo divisarlo y esto le extrañó mucho, si no venía detrás de ellos, quería decir que de nuevo había tomado una de las ramificaciones de las escaleras y era imposible saber por dónde saldrían.
Dejó eso en el olvido cuando sintió que su tobillo comenzaba a dar síntomas de que estaba cansado y ella estaba tropezándose cada vez más, y debido a esto el chino también se dio cuenta que su amiga no estaba del todo bien así que, aprovechando que Bryan no se veía se detuvieron un rato a descansar, justo en el último tramo de las escaleras para llegar al recibidor y el que también era el más peligroso debido a que no tenía la alfombra y aquel piso era de lo más resbaloso.
Ray - ¿Te encuentras bien? – Dirigió su vista hacia la chica respirando un tanto agitado
Aiko - ¿Dónde crees que esté? – Dijo lo más calmadamente posible debido a su respiración y con la intención de evadir la pregunta del pelinegro
Ray – Notando la intención de la chica – No tengo idea, pero estoy seguro de que no tardará en encontrarnos. Debemos apurarnos y salir de aquí para pelear con mayor libertad
Aiko – No hay problema, en el recibidor sabes que hay mucho espacio
Ray – Aiko, dime la verdad ¿Te encuentras…?
Aiko – Shhh – Interrumpió al chino para intentar escuchar algo
Ray – Hablando casi en un susurro - ¿Qué es ese sonido? – Debido a su sensible oído también lo había captado
Aiko – No estoy segura…. Pero creo que viene acercándose
Ray – El problema es…. ¿Por dónde se viene acercando?
Ambos se quedaron callados, agudizando tanto su vista como sus oídos, intentando descifrar por dónde se acercaba aquél objeto. Cuando lo escucharon más de cerca pudieron cerciorarse de que eran lo que tanto estaban pensando, era un blade. Mejor dicho era el blade de Bryan que se acercaba a ellos, pero por más que intentaban no podían decir de dónde se acercaba, por sus cabezas cruzó la única idea razonable en ese momento… huir de ahí.
Estaban a punto de seguir su camino cuando el sonido se escuchó, para el gusto de ambos, demasiado cerca. En la orilla de las escaleras, a punto de descender el primer escalón, voltearon por sobre sus hombros y lo pudieron ver, el blade de Bryan se acercaba peligrosamente hacia Ray, cuyo objetivo era su cara. Ninguno de los dos tuvo el tiempo suficiente como para reflexionar lo que harían.
Ray levantó su lanzador con Drigger puesto en él e intentó fijar su vista en el objetivo, pero no pudo hacerlo puesto que algo lo lanzó fuera del objetivo de Bryan, o mejor dicho alguien. La chica había empujado a Ray en un acto desesperado de protegerlo, puesto que dentro de su cabeza estaba impresa la única idea de salvar a Ray, aún a costa de su propia vida, no quería perder a otra persona a la que amaba, no quería tener que volver a enfrentar ese dolor, no podía.
Haciendo uso de todas sus fuerzas lo arrojó a un lado, pero Ray cayó golpeando su cabeza contra una de las mesitas que estaban en una esquina, quedando inconsciente por esto. Mientras, la chica pudo ver cómo algo pasó entre su cara y la de Ray de forma rápida y certera, evitando que el blade le golpeara a ella… era Dranzer. No pudo pensar mucho en esto debido a que, por todo el esfuerzo que había hecho, su tobillo ya no pudo más y se dejó vencer.
Estaba en la orilla del primer escalón, así que fue inevitable el hecho de que ahí sus fuerzas flaquearan. Nada más pudo sentir cómo su cuerpo cayó rodando por las escaleras, en el trayecto su gorra desapareció dejando notar su largo cabello bicolor, y dándole la noticia a Bryan de que él era ella. Sin embargo con esta revelación vino el hecho de que con una de las orillas de las escaleras, su frente chocó.
Claro, esto no hubiera sido tan grave sino fuera que apenas iba por la mitad de la escalinata. Aunque lo intentara no podía detener su trayectoria, sentía que aquellas escaleras eran inmensas y que nunca terminarían. En un acto un tanto desesperado y, para su gusto, idiota, metió la mano para hacer algo de apoyo, pero esto resultó más contradictorio que beneficioso puesto que con eso lo único que logró fue golpearse la nuca, aunque ella no supo lo grave o ligero que fue la herida.
Sentía su cuerpo rebotar y no poder evitarlo, quería que esto ya terminara y, gracias a Dios, así había ocurrido. Por fin su recorrido terminó, solamente había escuchado la voz de su hermano a lo lejos y una segunda voz que no reconoció, pero no podía hacer nada, su cuerpo no le respondía, quería gritar, moverse, hacer algo pero simplemente su cuerpo no cooperaba, sintió su cuerpo recostado en el suelo.
Aún con el dolor y las heridas latentes, con todo el uso de su fuerza, se pudo reincorporar de forma muy lenta. Levantó su vista hacia donde estaba su contrincante pero su objetivo era demasiado borroso, no podía enfocarlo del todo. Sentía que algo escurría desde su frente, pasando por su ojo y cayendo en gotas hasta el suelo, y lo mismo era en su nuca, cómo algo resbalaba y se perdía en su cabello.
Con esfuerzo y sin poder evitar tambalearse, sacó su lanzador y colocó a Kaizer en el mismo, agudizó lo más que pudo su vista y, cuando pudo ubicarlo, preparó su disparo. Sin embargo su cuerpo no respondió a sus órdenes y, en lugar de esto, se desplomó contra el suelo como si su cuerpo estuviera hecho de plomo. Su mundo se sumió en la soledad y la oscuridad, un mundo que odiaba, pero que ahora lo encontraba reconfortante…. Se había desmayado.
NOTAS DE LA AUTORA
Perdón por el retraso, pero no me dejan usar mucho la computadora y, digamos que tardo un buen porque además me pongo a leer los fics que tengo guardados en la compu y también que mi mamá me habla y me distrae y se me corta la inspiración… etc. Bueno, la verdad es que agradezco los reviews que me manden, es reconfortante saber que alguien lee mis locuras y que les agrada la forma en que escribo así que, please, mándenme reviews, no les toma más de un minuto si?
Bueno ahora si, me despido, hasta que piense en el siguiente capítulo
Matta nee
