Hola… lamento el retrazo… pero es que tuve que repetir dos veces este capitulo no me convencía lo tuve que desvaratar por completo a como ya lo tenia… por miedo a ser repetitiva. Agradezco sus criticas pues las he tomado en cuenta y también agradesco sus reviews, sigan comentando por favor sus coments. Son un lenitivo para mi y me animan y me inspiran a seguir escribiendo… ¡gracias¡.

Edward POV:

"Mente vs cuerpo".

El lunes por la mañana fue un día como cualquier otro, nada fuera de lo normal, vi a Bella un par de veces pero no fije mi mirada en ella ni ella reparo en mi, ni siquiera en clase de biología.

Bella y yo habíamos establecido bien las reglas y una de ellas claro, era que las demás personas no se dieran cuenta de lo que sucedía entre los dos.

Pero aun así, me sentía incomodo y extraño aparentando que nada había pasado. Terminadas las clases recogí mis libros y Bella hizo lo mismo, los dos nos marchamos en silencio, sin siquiera dirigirnos la palabra o la mirada.

Era la primera vez en mi vida que me disgustaba el hecho de que una mujer no me hablara después del sexo, por lo general era yo quien no les volvía a hablar y ellas las disgustadas.

Fue extraño, esperaba que esto no arruinara nuestra amistad o el trato. Esperaba que no se sintiera herida o utilizada por mi parte yo se lo advertí, no la engañe, pero aun así puede que ya no quisiera continuar con eso y aun peor tal vez ni quería verme.

Tras el transcurso de la semana me di cuenta que Bella no me era indiferente si no que trataba escabullirse de mí y que si me le quedaba mirando fijamente esta se avergonzaba.

Bella traba de evadirme a toda costa en clase de biología, miraba sus zapatos, miraba fijamente el pizarrón -aunque no hubiese nada escrito en el- miraba su libreta o el viejo microscopio que tenia frente de ella, pero nunca a mi.

Así transcurrió la semana, Bella y yo seguimos comportándonos como dos extraños y no hubo nada fuera de lo normal.

No sabía si hablarle o no, llevaba toda la semana pensándolo, decidiéndolo, yo quería pasar el fin de semana con ella pero ella no parecía quererlo pasar conmigo.

Un día cualquiera me acerque a ella, mientras esta abría su casillero distraídamente.

-El viernes en mi casa a la misma hora.- Le susurre mientras pasaba, ni siquiera me detuve a ver su expresión o contestación, pues me pase de largo, pensé que era lo mejor.

El viernes a las siete la espere por una hora, dos… tres, nada Bella simplemente no se apareció, realmente estaba molesto, ni siquiera se había dignado a llamarme o avisarme que no vendría, ya hablaría seriamente con ella el lunes.

Llegue muy temprano a la escuela, había apenas dos o tres coches en el estacionamiento aparque en silencio y espere a que Bella llegase, no tardo en llegar espere a que aparcara y saliera de su coche para abordarla.

La tome por la muñeca sin decirle palabra y la lleve a mi coche la metí a rastras mientras Bella protestaba pero yo estaba tan furico que apenas oía su enfurecida voz.

Conduje a toda velocidad hacia las afueras de la ciudad, por la carretera 101 hacia el norte.

Ahora Bella no parecía enojada si no petrificada. Prefería esa expresión, al menos ahora había parado de insultarme y de gritarme.

Pronto dejamos atrás los límites del pueblo, y una maleza espesa y una ringlera de troncos remplazaron el asfalto y el césped. Me detuve donde empezaba una senda.

Baje rápidamente del coche y lo rodee para abrir la puerta de Bella, pues aunque estaba muy enojado, seguía teniendo en mente casi inconscientemente la caballerosidad.

Pero Bella ya se había adelantado, la mire desaprobatoriamente.

-Puedo hacerlo sola.- Dijo aparentemente enojada, pero su voz sonó tan débil y sus rasgos eran mas temerosos que furicos, tenia miedo y claro que debía tenerla pues estaba muy enojado.

La cogí por el brazo sin decirle palabra alguna, y la conduje cuesta arriba sobre la maleza y el territorio primigenio, Bella se tenso y se detuvo al instante.

-¿¡No iremos por la senda¡?.- Dijo alarmada.

-No la necesitamos.- Dije con acritud.

Detrás mi podía escuchar y sentir los jadeos de Bella, sus tropiezos y su falta de equilibrio cuanto más subíamos su torpeza se hacía mas evidente.

Tanto que temí por su propia seguridad que la tome por un costado, acercandola mas a mi, por supuesto que Bella renegó y se quejo.

-Oh… no de ninguna manera, suéltame Edward, puedo andar sola.-

-No, yo creo que no… y no quiero no quejas ni mohines.- Le sentencie.

Seguimos el resto del camino en silencio, caminamos alrededor de dos horas y comenzaba a ver en el rostro de Bella la preocupación y la ansiedad.

Sabía perfectamente que se moría por preguntar a dónde íbamos o cuánto faltaba, ella misma pagaría las consecuencias de su orgullo.

Cuando la cara de Bella no podía mas contener su preocupación por fin llegamos al claro, hacia un día extrañamente caluroso en Forks, casi bochornoso a causa de las nubes.

Cuando atravesamos la ultima franja de helecho, la cara de Bella cambio del horror a la fascinación.

Se maravillo al ver aquel círculo perfecto de espesa y mullida hierba, llena de flores silvestres; violetas, amarillas y blancas, que hacían juego con los rayos de sol que tocaban tenuemente al claro.

A lo lejos se podía escuchar el burbujear de un arroyo que fluía libremente en algún lugar cercano.

Los pájaros cantaban alegremente, las ardillas y demás animalejos salvajes corrían despavoridos ante nuestra presencia, y los abetos se erguían orgullosos alrededor del claro, el viento soplaba cálidamente y alborotaba cuanto había a su paso, incluidos los cabellos de Bella.

Ante este hermoso cuadro Bella se quedo pasmada y todo atisbo de enojo o preocupación se desvaneció momentáneamente. Hasta que se giro y fijo sus ojos en mi.

-¿Por que me has traído aquí y sin mi consentimiento?.- Dijo enojada.

-Por que puedo y quiero.- Dije secamente.

-Con que esa es tu actitud, estúpido avasallador- Entonces se giro con intenciones de salir del claro.

-Por que… creo que hay cosas de las que debemos hablar ¿no crees?.- Dije tranquilamente, Bella se paro en seco y me miro con el seño fruncido.

-¿Cómo qué?.-

-Como… ¿Por qué demonios no fuiste el viernes? Te espere sabes, ¿no pudiste llamar o algo así? Pensé mil cosas, pensé que te habías accidentado o algo así, pronto desistí de esa idea pues no estabas en el hospital local.-

-¿Llamaste a un hospital, preguntando por mi?.-

-Eres demasiado torpe para tu propia seguridad. Nunca más dejare que conduzcas de noche.-

-¡Estas loco¡.-

-¿Por qué no llamaste?.- Dije bruscamente.

-Por que… no tengo tu numero Edward.-

-¿Y no podías preguntárselo a alguien?—

-Claro… y llamar a Jessica por ejemplo y preguntarle tu numero a las ocho de la noche, eso seria… muy discreto Edward.- Dijo rodando los ojos.

Entonces sin pensarlo mucho, acorte la distancia entre los dos, la tome por los hombros bruscamente y a escasos diez centímetros de su rostro volví a preguntar.

-¿Por qué demonios no fuiste?.- Dije realmente enojado, la cara de Bella se contrajo en un rictus.

-Ah… yo…- Tartamudeo.- No se, supongo que… fui cobarde.- La cara de Bella denotaba miedo y confusión. Había sido demasiado brusco con ella, solté mi agarre pero no me aparte de ella.

Me apreté fuertemente el puente de mi nariz con mi mano libre, cerré los ojos e inspire y exhale 3 veces para poder tranquilizarme.

Cuando los abrí los ojos de Bella me miraban con recelo, como si estuviera a punto de echarse a correr si no la hubiese sosteniendo por los brazos.

-Lo siento.- Susurre sin querer seductoramente.- Lo siento… realmente me he enojado, pero no debes de temerme sabes que seria incapaz de hacerte daño ¿cierto?.- Asintió levemente con la cabeza un poco mas relajada.

-Lo siento Edward, fue mi culpa, me comporte inmaduramente no volverá a pasar.-

-¿Segura que quieres continuar? No quiero forzarte.- Ella negó con la cabeza.

-La culpa es mía.- La tome por la cintura, y la acerque mas a mi.

-Me alegra oír eso.- Tome su cabeza entre mis manos y estampe mis labios en los de ella, sin previo aviso.

Aferre fuertemente sus cabellos entre mis dedos y entreabrí los labios para probar un poco mas de su embriagador aliento. Ella se separo ligeramente para murmurar alarmada:

-¿¡Qué haces Edward!.-

-¿Querías ser mujer no?.- Dije mirando fijamente a sus ojos confundidos.

Después tome el cierre de su campera y de un solo jalón tire de el, pronto tuve la prenda en mis manos.

Bella me miraba sorprendida, después puse su campera en el suelo y la extendí, la tome de nuevo por la cintura y jale de ella junto conmigo hacia abajo, Bella grito levemente

-¡Estas loco¡.- Murmuro aterrada. -¿Aquí?.-

-Si… aquí.- Dije y volví a estampar mis labios contra los de ella, aferrando sus caderas a mis manos.

Al principio se mostro reticente, pero conforme mis labios iban abriéndose paso por su piel, Bella parecía estar mas conforme.

Desvié mis labios de los suyos hacia su cuello y succione cada espacio de este.

-Mmmh… Edward, no creo que sea buena idea.- Dijo en un pequeño susurro.

-No hay un ser humano en kilómetros Bella.- Murmure contra piel.

Mis manos subieron por su blusa y rosaron sus pechos, Bella dejo escapar un ligero jadeo.

Después desabotone un par de botones de su blusa, solo los suficientes para que se viera el encaje de su sujetador. Bese en nacimiento de sus senos y entonces Bella volvió a hablar.

-No, no Edward aquí no.- Su voz era apenas un susurro casi audible.

La mire a los ojos, los cuales estaban encendidos y tenían un cierto brillo.

Volví a besarla en los labios, Bella los abrió con gusto y se acomodo mejor a mis caderas.

-Vamos a mi casa.- Murmuro con otro jadeo. La mire sorprendido.

-¿Me estas invitando a tu casa Bella? Eso si que es atrevido, ¿Qué pensaría tu padre?.-

-Charlie no esta.- Hablaba enserio, y mientras lo hacia sus ojos parecían refulgir aun mas. Entonces mire mi reloj.

-Creo que si nos apresuramos… podemos llegar y hacerlo antes de que tu padre llegue.-

Me levante y luego te tendí mi mano a Bella, esta rápidamente la acepto y levanto su campera del suelo, la sujete fuertemente por la cintura y le dije:

-Tendremos que ir mas de prisa, trata de no tropezar ¿quieres?.- La mire con intensidad esta solo asintió con la cabeza.

-Peso más que tu mochila Edward.- Me advirtió.

-¡Bah¡.- Corrí cuesta abajo con Bella, pegado a mi, la cercanía con Bella me ponía cada vez mas ansioso, notaba como las mejillas de Bella se iban poniendo cada vez mas rojas y su pecho subía y bajaba lentamente a mi lado.

Llegamos en la mitad de tiempo que nos había tomado subir al claro, rápidamente rodee el coche y abrí la puerta del copiloto para Bella, después corrí hacia el asiento del copiloto y me encarame en este. Maneje mas rápido que de costumbre, como poseído.

Llegue rápidamente a la casa de Bella, aparque enfrente de esta y me baje del coche, cuando iba a abrir la puerta del copiloto de Bella, esta de nuevo se había adelantado, la mire con reproche.

-Tenemos prisa ¿no?, te prometo que después puedes hacer todas las cursilerías que quieras ahora no.- Me lanzo una mirada de advertencia. Supongo que tenía razón.

Bella corrió hacia la puerta de su casa y antes de llegar al porche trastabillo un par de veces, me pareció una eternidad el tiempo que Bella tardo en abrir la puerta, cuando por fin lo hizo, entramos precipitadamente

Bella me condujo atreves de un pequeño vestíbulo, una cocina pintoresca, y unas estrechas escaleras, las cuales terminaban en una bifurcación de dos habitaciones, me condujo por una de ellas.

-Lo haremos en tu cuarto o en el de tu padre?.- Dije burlonamente.

-Callate.- Dijo mientras abría la puerta de su habitación.

Apenas y repare en la pequeña habitación con cortinas purpuras y sobrecama del mismo color, el olor de Bella me golpeo de lleno en cuanto entre en su habitación, era una especie de combinación de olores, fresa, zarzamora, vainilla y otra gama de hierbas que no logre identificar, su cuarto era acogedor, fotografías amontonadas en ciertos espacios de la pared, pequeñas flores silvestres moradas y amarillas sobre su tocador, su cuarto era algo muy personal estaba seguro que ningún hombre, claro demás de su padre, había entrado ahí.

En cuanto entre Bella prácticamente se abalanzó hacia mi, me tomo por la camisa y me beso pasionalmente.

Estaba aun algo sorprendido cuando la tome por las caderas, Bella enredó sus piernas entorno a las mías, y la conduje aun sin despegar mis labios de los suyos hacia la pequeña cama.

Ambos caímos suavemente sobre su esta, estaba muy entretenido en su cuello cuando Bella me detuvo.

-¡Edward¡.- murmuro alarmada.

-¿¡que¡?.- Dije molesto. Me miro asustada.

-Deje… mi coche en ... la escuela y…-

-Luego voy por el.- Murmure enojado, ¿por eso me había distraído?. Entonces volví a besar su cuello.

-¡Dios¡ me encanta tu olor.- Murmure contra su cuello. Entonces Bella me alejo de nuevo de ella, tomándome por los hombros.

-¡Detente¡.-

-¿Por qué?.- Dije enojado.

-Edward… deje mi coche en la escuela, y ni tu ni yo estamos en ella ¿no crees que es raro? van a sospechar, pesaran que nos fuimos de pinta los dos ¡date cuenta¡ ¿Qué hora es? Quizá alguno de nosotros pueda ir a clase de biología así ya no sospecharían.-

¡Vaya¡ como demonios podía pensar en eso, cuando estábamos tan cerca uno del otro, yo solo podía pensar en su cuerpo, no podía concentrarme en otra cosa.

-Mmm… quizá en 20 minutos ¿vale?.- Y cuando estaba a punto de volver a besarla, sus manos se estamparon en mi rostro impidiéndome cualquier movimiento.

-¡No¡ tiene que ser ahora Edward, ¡vamos!.- Dijo y se escabullo de mi lado, pero mis piernas seguían entrelazadas con las de ella.

-Déjame ir Edward.- Gruño. Eso hice, pero la presión que Bella había ejercido había sido tanta que cayó al suelo.

-¿Estas bien?.- Pregunte cuando la vi en el suelo, esta se levanto rápidamente.

-No te preocupes esto siempre me pasa, sabes… no tienes que ser así conmigo.-

-¿Así como?.- La mire confundido, una vez que se hubo incorporado.

-Tan… caballeroso, creo.- Dijo encogiéndose de hombros como queriéndole restar importancia.- No soy tu novia ni nada de eso así que… no tienes por que ser tan molesto.-

-¿Molesto? Te molesta que sea… caballeroso? Lo siento, pero así me educaron.-

-Dime una cosa… eras así con todas las… meretrices con las que te acostabas?.- Inquirió curiosa.

-Mmm no, por que por lo general solo las veía una sola vez en toda mi vida.-

-Ah… genial, eso explica muchas cosas, ¡Bueno Edward vas a quedarte en mi cama para siempre?¡ párate¡.- Me incorpore con pereza, entonces note que la camisa, el cabello y hasta el cuello de Bella estaba desalineados.

-Emmm… bella, ¿vas a salir así?.- pregunte receloso.

-Si… ¿Por?.-

-Por que… llevas tu camisa, desabotonada, y tu cabello esta desalineado y…-

-¿¡ Y que¡?.- Dijo molesta.

-Vas a molestarte…-

-¿Por qué?.- Me tome de los cabellos nerviosamente.

-¿No tienes una bufanda, o una camisa de cuello alto?.- La cara de Bella se descompuso, y fue directamente al tocador, y se miro en el espejo.

-Apenas y se ven… no es tan grave.- Murmuro tocándose las nacientes sigilaciones.

-Si pero mañana se verán peor.- Bella suspiro.

-Supongo que tengo que ocultarlas con algo… ya mañana me preocupare por eso.- Se arreglo el cabello, y abotono su camisa.

-Listo… ¡vámonos¡.- Dijo entusiastamente.

Salimos de la casa de Bella, y fuimos hasta mi coche, y antes de que Bella volviera a adelantarse, le abrí la puerta, esta vez Bella no reprocho y dijo:

-Gracias.- Con una tímida sonrisa.

-De nada.- Le conteste de vuelta. Conduje a prisa, esta vez por la insistencia de Bella, llegamos al colegio en poco tiempo y aparque el coche donde lo había dejado en la mañana.

-Mmm… ¿Quién ira a clase de biología? No podemos ir los dos pues seria muy raro, no nos han visto en la cafetería y… por otra parte tu coche, nadie lo ha visto seria muy raro verlo ahora, creo que ire yo pues he dejado mi coche aquí y todo mundo lo ha visto, les inventare que he estado en la enfermería.- Bella dijo todo esto como una tarabilla, mirando fijamente por la ventanilla.

-¡Vaya! Haz inventado todo un culebrón en cuestión de segundos, ¿no te han dicho que deberías ser escritora?.-

-Sera mejor que salga.- Bella ignoro mi comentario sarcástico, y sostuvo con fuerza la manivela del coche.

-Espera Bella.- La aludida se giro rápidamente.

-¿Si?.-

-Tenemos algo pendiente… ¿a que hora y donde? Tiene que ser antes del fin de semana.- Bella abrió los ojos con comprensión.- Y sabes… es mejor que nos pongamos de acuerdo ahora, por que no quiero andarte persiguiendo por todo la escuela.-

-Ahh… pues, Charlie duerme después de las 10… y ¿tiene el sueño pesado sabes?.- Bella me guiño un ojo, en señal de diversión.

-¿Me estas invitando a tu habitación, de nuevo y por la noche?.- D ije sorprendido.

-Eso… o el claro, tu eliges.-

-¿Y como entrare?-_

-Dejare la ventana abierta, tendrás que escalar.- Me miro con pena.

-¡Oh! no te preocupes, soy buen escalador, todo sea por sexo.-

-Ok, hoy a las 10 en mi… recamara.- Pareció pensarlo un poco, por que frunció el seño cuando menciono la palabra "recamara", tal vez su lado racional estaba volviendo, me adelante antes de que dijera palabra.

-Así será.- Entonces Bella salió del auto y camino hacia las aulas de la escuela, mientras caminaba la note mas segura de si… mas audaz, mas impetuosa, pero seguía conservando esa timidez tan usual en ella que me encantaba, y seguía usando la mente antes que el cuerpo.