-¿Qué acaso no les dije que no?, ya escucharon mi respuesta –Dijo para cortar tajante la llamada

-Nunca dejaran de fastidiar, eh Happy – Procediendo a abrir una amplia puerta de madera que conectaba a la entrada principal para finalmente entrar a la residencia, mientras un pequeño felino se paseaba entre sus piernas dándole la bienvenida

-Llegue a casa –Dijo al cerrar la puerta, sin escuchar respuesta alguna

-Lo mismo de siempre eh –Musito el pelirosa con una voz tenue

Y el silencio proliferó en el lugar durante un tiempo, mientras el sentimiento de vació se apoderaba de él ambiente, Natsu se quedó estático durante unos momentos hasta que regresando en sí consiguió cerrar la puerta de la entrada

Al haber dejado su maleta a un lado, se echó sobre un sofá ubicado en las cercanías de la puerta de su habitación, Cerrando sus ojos unos breves instantes, el teléfono fijo empezó a sonar de repente

-¿Ahora quién diablos será? –Se quejaba habiéndose reincorporado poco a poco de él mueble

Al revisar el identificador de llamadas se dio cuenta que era un número desconocido por lo que extrañado respondió el teléfono un poco titubeante

-¿Natsu estás ahí? –Dijo una voz conocida por el pelirosa-. ¿Quién más sería aparte de mí, idiota? –Protesto sosteniendo el teléfono mientras cruzaba las piernas

-¿A quién le llamas idiota, maldito amante del picante? –Devolvió el insulto Gray-. A ti, nudista psicópata –Regresó Natsu con una vena hinchándose en su sien progresivamente

-¿Sigues molesto por lo de más temprano? –Dijo curioso el muchacho de cabello azabache-. Claro, como si lidiar y arreglar tus estupideces fuera mi mayor problema –Respondió de manera seca

-Hey, cálmate flamita, ¿no te lo estas tomando muy a pecho? –Se preguntaba Fullbuster con cierta intriga-. Alégrate de que no fuese Erza la que te golpeó, solo me exalte, nada más, además, no ando de humor –Tajante y conciso respondía Natsu

-Lo repito ¿No te lo estas tomando muy personal? –Siguió con el tema-. Que no animal, además volvieron a llamar los tipos de Domus

-¿Con que Domus eh?, no entiendo cómo es que no aceptas su invitación, es la escuadra más importante de todo Fiore

-A quién le importa, simplemente no me interesa -Rebatía fulminante el pelirosa-. Igualmente quiero quedarme en Magnolia, no tengo nada que hacer en un lugar tan lejano como Crocus –Continuo habiéndose relajado un poco

-Tú te lo pierdes, y pensar qué la franquicia inter-colegial deportiva más grande del país te contacta y tu declinas, lógico –Seguía con su constante parloteo Gray-. Lástima que nadie te quiera a ti, nudista de pacotilla –Dijo irónicamente el pelirosa mientras una sonrisa se esbozaba en su cara de oreja a oreja

-Muérete idiota –Se quejaba enfurecido el pelinegro mientras la risa de Natsu llenaba todo el silencio vacío de su casa

Alrededor de un minuto después continuaría la conversación

-¿Ya terminaron las risitas? –Decía ahora un tanto cabreado Gray-. Tú fuiste el que empezó hielito –Respondió Natsu

-¿Y que, sigues tan solitario cómo siempre? –Preguntó Gray de repente-

Relajándose esta vez Natsu procedió a responderle

-Si no cuentas a Happy, sí, todavía estoy solo, no hay rastro de que ¨el¨ regrese pronto –Respondió relajándose un poco los brazos mientras apoyaba el auricular del teléfono entre su hombro y su cara

-Ya me lo puedo imaginar –Hablo en respuesta a las palabras de Natsu-. Voy de camino a prácticas, si quieres paso por tu casa

-Olvídalo, lo más probable es que el viejo Orcus se moleste –Rechazaba la proposición mientras bostezaba

-No tienes que recordármelo, entonces me despido por ahora, llame solo para saludar, si necesitas cualquier cosa llámame –Se despedía de manera burlona

-¿Quién necesitaría la ayuda de un retrasado? –Provocaba Natsu a Gray mientras se dibujaba una sonrisa en su rostro-. Claro, claro, salúdame al viejo Ig si regresa –Colgó el teléfono Gray mientras soltaba un suspiro

-¿Nunca cambiaras verdad? –Repetía en su cabeza mientras observaba hacia el horizonte

Luego de terminar la llamada Natsu levantándose de él sofá caminó hasta una pequeña mesa de vidrio de donde toma una pequeña foto enmarcada; cuyo marco era labrado en madera adornado con unos cuantos acabados florales, observándola con cierto aire nostálgico

-Estar solo no está realmente mal, ¿verdad?

Después de colocar la foto nuevamente en su sitio quiso dar una vuelta alrededor para despejar su mente y de pasó comprar algo para cenar

Con Juvia

Tras haber seguido de manera infructífera a Natsu mientras se retiraba a paso acelerado del edificio del instituto, Juvia termino perdiéndose en una extensa área residencial.

Desorientada completamente lo único que podía hacer era caminar y preguntar a la gente a sus alrededores para pedir direccione

Cerca de haber pasado cerca de 15 minutos dando vueltas, cansada, se sentó en una banca cerca de un pequeño parque ubicado en frente de ella, habiéndose relajado un poco al no conseguir nada en ese tiempo se limitó a prestar atención al paisaje a sus proximidades que había ignorado hace poco

Impregnaba el paraje un soplo de familiaridad e ingenuidad en el aire, vislumbrándose un ambiente perfectamente equilibrado entre naturaleza y desarrollo urbano; árboles y plantas distribuidos en toda las cercanías adornaban las residencias a sus alrededores mientras niños corrían por las aceras, presumiblemente regresando de sus escuelas

El lugar emitía un sentimiento de tranquilidad y bienestar, contrastando lo bulliciosa que suele ser a veces la ciudad de Magnolia en ocasiones tales cuando se celebran eventos tales como el festival de la cosecha o el preferido para muchas parejas, el florecimiento de los cerezos arcoíris a mediados de año

Absorbida por el encanto que el sitio emanaba por poco olvidaba el hecho de que estaba perdida, si no fuese por una voz conocida que saco súbitamente de su trance a la chica de cabello cerúleo

-¿Juvia? ¿Qué haces por aquí?

Habiéndose percatado de la voz que le hablaba, rápidamente se había dado cuenta que no era otra sino la menor de los hermanos Strauss

-¿Eh, Lissana? –Pregunto algo confundida por la presencia de la joven de cabellera albina-. S-solo daba una vuelta antes de regresar a casa –Trataba de justificarse ante la posibilidad de que Lissana descubriera que seguía al pelirosa

-Ohh –Soltó mientras se curvaba una tenue pero pícara sonrisa en sus labios

-¿Y no estás muy lejos de tu casa? –Interrogaba mientras seguía riendo para sus interiores

-M-me hacía falta caminar un poco –Expresaba titubeando mientras hablaba-. -Hmm, nunca creí que fueses de las que le gusta hacer mucha actividad física –Continuo la albina mientras pasaba su brazo por el hombro de Juvia aun sonriente

-N-no es nada de eso, salir a caminar de vez en cuando es algo saludable –Bisbiseaba mientras se mordía el labio inferior deseando que la albina terminara de interrogarla

-Uhmm, tal vez debería intentarlo más a menudo –Soltó mientras seguía sonriéndole

Como si fuese por acción de alguna divinidad Lissana dejo de indagar al respecto, lo que para Juvia fue como si le hubiesen quitado un millar de kilos de encima

Acto seguido de lo que fue una tortura para Juvia, pero deleite para la chica de cabello blanquecino, ambas se quedaron charlando un rato mientras esta última tomo asiento junto a ella

-Y... ¿por qué seguías a Natsu? –Preguntó Lissana para la sorpresa de Juvia

Atónita ante la pregunta de Lissana, Juvia decidió responder muy a su pesar

-¿Lo sabias todo este tiempo? –Dejaba caer sus hombros en señal de derrota

-Salí tarde por asuntos del club y justo te vi mientras me dirigía a casa, además, no eres muy discreta que digamos –Estiraba los brazos mientras flexionaba las manos hacia los lados con un tono sarcástico

-¿A casa?, ¿vives por aquí? –Decía interrogativa Juvia

-Sip, de hecho unas calles más abajo, pero no trates de esquivar la pregunta –Inquiría con cierta sonrisa llena de picardía heredada de su hermana mayor

Juvia, con una sonrisa casi forzada ante la actitud de Lissana, finalmente rindiéndose decide hablarle acerca de su curiosidad respecto a Natsu y el asunto del que se hablaban hacia un rato ya las chicas

No llevaba tanto tiempo conociendo a Natsu como los demás

Hacía apenas un año atrás que había sido transferida a Magnolia desde ciudad Oak, callada y algo distante, solamente trataba con Gajeel debido a que había sido transferido junto a ella desde el mismo instituto

Recién llegada, los estudios eran lo único por lo cual se preocupaba, manteniéndose renuente ante la idea de socializar con la gente en torno a ella, no porqué sintiese aires de superioridad o desagrado, talvez era timidez, miedo a que el rechazo la embargase y ser totalmente ignorada en un lugar nuevo, desconocido para ella

Cambiando su situación cuando conoció a los que hoy en día consideraba su familia, coincidentemente siendo Natsu la primera persona en dirigirle palabra alguna, rompiendo la coraza de inseguridades que ella misma había creado mientras él se dirigía hacia ella con su vigorosa sonrisa

Inconscientemente se dibujó una sonrisa en su rostro al pensar en esto, cosa que no pasó desapercibida para Lissana

-Andas muy elusiva hoy ¿eh? –Refunfuñaba la albina haciendo un mohín un tanto infantil

-Perdón, me perdí pensando un poco -Sostenía la parte posterior de su cabeza mientras sonreía

-Me preocupe por el un poco nada más, solo tenía curiosidad de ver donde vivía y cerciorarme de que no se metiese en problemas

-Puedo entenderlo, se cuan problemático puede ser Natsu a veces –Veía al firmamento Lissana con algo de nostalgia

Simplemente así era, desde pequeño Natsu siempre fue sido un niño revoltoso, a su alrededor había quienes pensaban que solo quería llamar la atención y otros que simplemente se acercaban a él por la calidez que irradiaba el pequeño pelirosa. Cuando un alboroto ocurría siempre era el ojo del huracán, sino era el responsable del bullicio siempre estaba fuertemente involucrado, fuese para bien o para mal

Ya fuese que ayudase a un amigo, pelease con alguien para defender sus ideales o simplemente hacer reír a los demás con sus idioteces, eran cosas por la que la gente lo caracterizaba, ese era el Natsu Draggnel que la gente conocía, el Natsu que la gente estimaba y quería

Hasta el día de hoy, no importa cuánto pasasen los años seguía siendo el mismo hiperactivo cabeza de alcornoque, aquel que casi nunca lloraba y mantenía ese gesto de felicidad, no importa cual fuese la situación, casi

Al llegar ciertas memorias a la mente de Lissana se limitó a entre cerrar sus ojos con un gesto algo melancólico, cosa que no pasó inadvertida ante los ojos de Juvia

-Pasa algo Lissana –Preguntó algo preocupada Juvia

-No pasa nada -Reponiéndose rápidamente redirigió su mirada hacia Juvia

- Si quieres saber más acerca de él, ¿Por qué no le preguntas directamente a Natsu?, siento que sería más apropiado que te lo diga él mismo

Al escuchar sus palabras Juvia esbozando una pequeña sonrisa solamente asintió con la cabeza sin articular sonido alguno

-Bueno, se está haciendo un poco tarde, supongo que debo irme ya a casa o Mira se preocupara ¿me acompañarías a casa? –Propuso Lissana juntando sus manos a modo de petición

-A Juvia le encantaría, pero no tengo ni la más remota de como regresar a casa

-No te preocupes por ello, Mirajane tiene licencia de aprendiz, te puede llevar a casa en el auto de mamá
Después de pensarlo unos segundos Juvia se levanta y se dirige a Lissana

-¿Entonces que esperamos?

Juvia avisando a sus padres por teléfono que llegaría tarde, procedieron a caminar hacia casa de la familia Strauss, tan solo ubicándose a pocas calles de distancia

A punto de llegar a la casa divisaron en las cercanías a cierto individuo del que hablaban hacia unos momentos

Vestía una camiseta deportiva negra ceñida a su cuerpo, pantalones deportivos de tonalidad grisácea, y auriculares alrededor de su cuello

Caminaba despreocupado con un helado en su mano izquierda mientras parecía regresar a casa

-De todos los jodidos días tenían que cerrar precisamente hoy –Se quejaba para sus adentros Natsu

Percibiendo la presencia del pelirosa a unos escasos treinta metros Lissana sin pensarlo dos veces se acercó hacia el pelirosa

-¡Natsu! –Vociferaba mientras corría desde el otro extremo de la calle agitando su mano en señal de saludo

-Para que gritas tanto si estoy tan cer-

Al escuchar la voz de Lissana se dio la vuelta para responderle antes de cortarse al notar la presencia de la muchacha en el momento

Dirigiendo su vista de nuevo hacia Juvia, cerciorándose de qué en realidad era su amiga intento hablar para ser interrumpido por Lissana

-No te sorprendas tanto, la invite a cenar y a pasar un rato –Soltó rápidamente antes que Natsu pudiese articular palabra alguna

-Así parece –Se acercó mientras se acercaba a ambos sin hacer ningún aspaviento

-En efecto, Juvia iba de camino a casa cuando la vi y empezamos a charlar, una cosa llevo a la otra y la invite –Volvía para entrar en el dialogo Lissana

-Seguramente disfrutaras la comida de Mirajane, hace meses que no pruebo nada de su comida, como mataría por comer sus minestrones –Se dirigió Natsu hacia Juvia con la palma de la mano sobre su estómago

-¿Tan buena es la comida de Mirajane? –Preguntó Juvia con curiosidad

Inmediatamente al escuchar las palabras que acababan de salir de sus labios, ambos giraron sus cabezas rápidamente hacia Juvia y la observaron con incredulidad, talvez no llevara tanto tiempo como los demás conociéndola, pero hasta para los más desentendidos se consideraba la cocina de Mirajane como la cúspide del sabor y el deleite, al punto de la exageración de ser apodada como la diosa de la cocina, Hestia; acontecimiento derivado del hecho de haber aplastado al resto de la competencia en un festival culinario que se había llevado a cabo un año atrás, llegando a llevarse el máximo galardón de manera apoteósica, fechas en las que Juvia habría salido de viaje junto a su familia

Recuperándose ambos después de unos segundos de quedar atónitos volvieron a la normalidad

-Si quieres saberlo tendrás que comprobarlo por ti misma –Dijo Natsu regresando a tomar compostura

-¿Tan solo no le pueden decir a Juvia? –Inflo sus mejillas junto a un ademán de inconformidad

-No quiero arruinar la sorpresa –Replicó mostrando su característica sonrisa

-Hazle caso Juvia, no te arrepentirás –Añadió Lissana uniéndose de nuevo a la conversación

-Bien, ya no las hare perder más tiempo, disfruten su cena–Estableció Natsu volteándose y levantando la mano en el aire a modo de despedida cuando de improviso una mano toma su hombro deteniéndolo

-Espera un momento, ¿Por qué no nos acompañas? –Indagó Lissana

-¿Estas bien con eso?, no quiero incomodar –Replico el peli rosa

-En lo absoluto ¿verdad Juvia?

-N-no tengo problema alguno, cuantos más seamos mejor ¿no es así? –Inquirió Juvia

-Entonces ya está decidido –Exclamo mientras tomaba a ambos de los brazos en dirección a su hogar

Pasados unos momentos después

-¡Ya llegue Mira! –Gritó Lissana tras haber llegado a la residencia junto a sus dos acompañantes–. Al no recibir respuesta alguna, la menor de los Strauss se extrañó, mientras daba mil y un vueltas al asunto en su cabeza, examinaba la casa en búsqueda de su hermana mayor: «Que no responda ya es raro, pero que desaparezca de esta manera…», pensó. Siendo seguida por Natsu y Juvia que igual se cuestionaban el paradero de Mirajane y lo que ocurría en esos momentos

Esfumándose como si de un fantasma se tratase, los involucrados seguían sin conseguir rastro alguno de la chica, a lo que a Lissana se le ocurre ir al cuarto de su hermana, para comprobar si talvez, se había quedado dormida

En vez de eso, se topó con una nota adhesiva en la puerta de su habitación: «Lissana, tendré que quedarme hoy en casa de Erza, algo importante surgió y debo ir enseguida, no te preocupes por Elfman, está en una cita con Ever, por lo que llegara más tarde, perdón si no deje nada listo para la cena, pero tenía algo de prisa, deje algo de dinero en la mesa del recibidor por si necesitas ordenar comida, te quiere, Mira», citaba la nota con un pequeño corazón dibujado al final

Habiendo finalizado de leer la nota se limitó a suspirar y enseñarle la nota a sus amigos, los cuales exhalaron de manera similar

-Que se le va a hacer, aunque de verdad quería comer la comida de Mira –Se lamentaba Natsu al mismo tiempo que Juvia se percataba de un hecho que había pasado inadvertido para ella

-Si Mira no viene… ¿cómo volveré a casa?

-No lo había pensado antes, pero qué más da, ¿Por qué no te quedas a dormir hoy?

Algo de preocupación se cernía sobre la muchacha de cabellos azules, no tenía problemas en quedarse en la casa de los Strauss, ni mucho menos, pero temía la reacción de sus padres que ya de por si eran algo sobreprotectores

-No te preocupes por tus padres, los llamare desde aquí, les contare la situación y asunto arreglado, además, si necesitas algo ropa para dormir con gusto te la prestare –Calmaba con sus palabras a Juvia

Haciendo la pertinente llamada y comunicándoles las circunstancias a los padres de Juvia, inesperadamente para esta última, aceptan que se quede

-Solo cuídate hija ¿sí? –Sonaba por el altavoz la voz de la madre de Juvia

-Lo hare mamá, los veo mañana, los amo –Finalizo la llamada con una sonrisa

A lo que Natsu se la quedaría mirando con una sonrisa nostálgica habiéndose perdido en sus pensamientos, cosa que pasó desapercibida para Juvia, pero que noto la siempre perspicaz Lissana

-Bueno, el único inconveniente ahora es la comida –Dijo Lissana sacando de su mente a Natsu-. ¿Qué quieren para cenar chicos?

-Algo casero estaría bien, A Juvia no le cae tan bien la comida rápida –Respondió a la pregunta

-Uhmm, Mira no dejo mucho dinero y creo que no podemos costearnos algo como una ración de tamaño familiar –Analizaba la situación con detenimiento Lissana

-¿No sería mejor cocinar algo aquí? -Dijo Natsu sentado en una silla puesta de manera inversa así apoyándose con sus brazos sobre el respaldo de la misma

-No es mala idea, pero no es como si pudiese sepa cocinar tan bien –Dio su opinión Lissana

-Madre me instruyo un poco, pero me temo que Juvia tampoco sabe cocinar –Se sumaba a las palabras de Lissana un poco afligida

-¿Uh?, pensé que tú si sabrías como hacerlo Juvia –Preguntó Lissana

-Juvia solamente saber hacer cosas básicas como freír huevos u otras cosas, pero del resto… es un desastre –Respondía cabizbaja mientras el pelirosa, que llevaba ese rato escuchándolas, hablar poco a poco perdía la paciencia

-Moriré de hambre si siguen así –Musitó Natsu, mientras se levanta de su asiento para intervenir-

-Tanta palabrería me matara de inanición, yo me encargo de la cocina –Se quejaba hastiado por culpa del hambre

-¿En serio?, se me había olvidado, ¿crees que puedas hacer algo para tres personas? –Replico Lissana-. Probablemente, oye, ¿a Elfman le sigue gustando la comida de mar? –Contestó Natsu para el desconcierto de Juvia quien no daba cabida a lo que sus ojos estaban observando
-Necesitare algo de aceite de oliva y chili fermentado, una cebolla verde, camarones, brócoli, semillas de sésamo y algunas otras cosas para la salsa

-No hay chili, ¿no importa?

-Olvídalo, es opcional, pásame el resto de lo que te pida –Ordenó Natsu a lo que Lissana hacia caso

-Ya es todo, ¿no necesitas más ayuda?

-Tranquila, solo esperen un poco

Siguiendo las palabras de Natsu, Lissana fue a para al sillón en donde se encontraba viendo la escena un tanto estupefacta

-Tierra llamando a Loxar, ¿se encuentra disponible?

-Ah, ¿qué ocurre?

-Sigues mirando a Natsu con la cabeza en las nubes, a este paso de verdad creeré que te gusta

Mascullaba Lissana con una notable sonrisa en su cara, a la vez que alteraba poco a poco los nervios de Juvia para su propia diversión, acciones que se estaban haciendo muy regular en ella

-No es nada de eso, a Juvia solo le impresiona que Natsu pueda...

-¿Cocinar? –Interrumpió Lissana –A cualquiera que no lo conociese bien también le impresionaría

-Natsu es un amigo preciado para Juvia, así que me gustaría poder conocer más sobre el

-No hay duda de que eres una buena chica Juvia, cuanto más tiempo estés junto a Natsu más te sorprenderás –Expuso serena Lissana dejando descansar su brazo sobre el brazo del sofá

-A este paso Juvia pensara que es a Lissana la que le gusta Natsu –Imitó Juvia la anterior actitud de Lissana con una ligera sonrisa

-Que va, solo lo veo como un hermano, un idiota, irascible, travieso, pero amable hermano –Respondió sonriendo

-Se ve que de verdad lo quieres

-Crecimos juntos, ¿no hay nada malo en quererlo no?

A lo que Juvia aun sonriendo negaría con la cabeza

-A Juvia le encantaría tener esa conexión con alguien, la conexión entre ustedes es verdaderamente fuerte, Juvia ahora tiene muchos amigos, pero nunca ha podido ser tan cercana a alguien

Lucía un tanto cabizbaja Juvia al ver el lazo de hermandad que unía a Natsu y a Lissana, ansiando algo así para ella, cuando Lissana toma su mano izquierda y la ve al rostro

-¿Y porque no empiezas con nosotros?

A lo que Juvia solo asintió sintiendo un gran júbilo dentro de si

El tiempo ya había pasado, 25 minutos para ser exactos, mientras seguían hablando plácidamente Lissana y Juvia, discutiendo cosas regulares para chicas de su edad, ya fuese modas, tareas, sus hobbies, y curiosamente literatura, gusto que compartían ambas

Hasta que la voz de Natsu las interrumpió

-Oigan, si ninguna de las dos vienen, me comeré todo esto solo –Llamó bajo amenaza el pelirosa

-No tienes que repetir obviedades, ya vamos para allá –Replico Lissana levantándose del sofá–. Vamos Juvia –Volteó su mirada hacia Juvia tendiéndole la mano en señal para ayudarla a levantarse

-Juvia tiene piernas propias –Dijo levantándose Juvia con una sonrisa traviesa

-Claro, claro

Observando la mesa en el centro del comedor pudieron divisar tres platos con una presentación impecable, cosa que impresiono hasta a Lissana

-¿Qué es todo esto? –Preguntó con admiración Juvia

-Un sofrito de camarones y brócoli salteados con un poco de aderezo, ya coman –Dijo mientras ambas seguían viendo estupefactas sus platillos

Hasta que Lissana se dio cuenta de cierto detalle

-Hey, ¿tu plato no es un poco más grande que el nuestro?

-¿Es así?, no te preocupes por eso quedó un poco más que guarde por si alguien quedaba con hambre

Ah… olvídalo, comamos antes de que se enfríe, ¡provecho! –Suspiró antes de darle una probada a la comida

Acto que seguiría Juvia

-¡Esto está delicioso! –Dijo la chica de cabello celeste habiéndolo probado por primera vez-. No lo puedo creer, ¡tú cocina está casi al mismo nivel que el de Mira! –Añadió de la misma forma Lissana

-¿Verdad, verdad? –Dijo Natsu jactándose de sí mismo

-En realidad no tienes nada que envidiarle a Mira, si tu comida es tan deliciosa, ¿Por qué tanto querías comer la comida de mi hermana? –Indago Lissana

-No es nada del otro mundo, además, se siente bien comer en compañía por una vez

Juvia se sacudió al escuchar esas palabras- «¿Por una vez, que significa?», pensó para sus adentros

-A este punto pensé que ya te acostumbrarías a vivir solo

Lissana llevaba otra porción de comida a su boca cerrando sus ojos en señal de degustar el bocado, abriendo su ojo izquierdo para mirar a Juvia

La anterior nombrada al sentir la mirada ladina de la chica de cabello blanquecino comprendió lo que le quería dar a entender: «Querías saber más acerca de él, aquí está tu oportunidad»

-No del todo, es muy aburrido la mayoría del tiempo –Respondió Natsu

-Deberías venir aquí más seguido entonces

-¿Tener que soportar a tu hermano discutir con Ever por teléfono el día entero?, no es la mejor manera de pasar mi tiempo

-Cruel… pero tienes un buen punto –Reconoció Lissana mirando de nuevo a Juvia de reojo

Tomando por segunda vez la atención de Lissana comentó un tanto ansiosa

-Juvia no quiere ser entrometida, ¿pero a que se refería Natsu a vivir solo?, ¿no vive con sus padres?

Tan solo mencionar el tema causo que la tensión aumentara entre Juvia y Natsu

-¡Ah!, si no quieres hablar del tema está bien, perdón por la intromis… -Intentaría terminar de hablar la susodicha de no ser porque el pelirosa la interrumpió

-No te preocupes, solo me sorprendiste un poco –Trataba de explicarse Natsu mientras su semblante se tornaba cada vez más oscuro– No vivo con mis padres, es un poco duro explicarlo

-Mi padre… murió hace dos años en un accidente de tráfico

El silenció reino por unos pocos momentos la habitación

-Entonces…

-Mi madre y yo sobrevivimos al accidente fuimos los únicos supervivientes, afortunadamente la pequeña Wendy y Zeref no estaban en esos momentos

-¿Wendy? ¿Zeref? –Indagaba Juvia aun en shock por el desenvolvimiento tan repentino de la conversación

-Mí hermana menor, y el idiota de mi hermano mayor, quienes están viviendo con mi madre –Contó Natsu

-De verdad lo siento, no debí haber preguntad… -Intentaba terminar la oración cuando Natsu la interrumpe de nuevo dándole un leve golpe en la nariz con su dedo índice ante la mirada perpleja de esta

-Ya deja de pedir tantas disculpas, solo preguntaste, además, eso ya quedo en el pasado

Recriminaba Natsu a Juvia para hacerla sentir un poco mejor y no hacerla sentir culpable, después de todo solo tenía curiosidad

-¿Entonces… estás viviendo completamente solo? ¿Tu madre está de acuerdo con que vivas solo? -Preguntó más calmada respecto al asunto

-No del todo, fue decisión mía el vivir solo, no quería dejarle la carga de criar 3 hijos ella sola, así que me quede a vivir aquí

-¿Y cómo haces para mantenerte? ¿No te sientes muy solo viviendo de esa manera? –Aclamo Juvia preocupada por su amigo causando sorpresa en este último

-Cálmate un poco, no vivo ¨completamente¨ solo, el imbécil de Zeref viene de vez en cuando a ver que todo esté en orden –Relataba Natsu –Y no te preocupes por mí situación económica, trabajo de medio tiempo

-¿Tu hermano no es así? –Proseguía Juvia con sus incógnitas

-Exacto, aunque aparece una vez al siglo –Apuntó Lissana, quien no dirigía palabra alguna desde hacía un buen rato

-Tampoco es que quiero que aparezca por aquí muy a menudo –Alegó Natsu con un aura de desprecio hacia su hermano–. Hablemos de basura para después que la comida se enfriara –Sentenció Natsu mientras llevaba cantidades exagerada de comida hacia sus fauces

Luego de la cena

-¡Ah, se siente bien haber salido de casa aunque sea solo un rato! –Aseveró Natsu con Jubilo extendiendo los brazos hacia arriba expresando conformidad

-Ya te lo dije, si te sientes aburrido puedes venir o llamarme –Espetó Lissana

-Lo pensare, tal vez

Se retiraba Natsu entonces hacia la puerta de salida no sin antes dirigirle unas cuantas palabras

-¿No has olvidado nada verdad?

A lo que Juvia dibujando una leve sonrisa en sus labios le responde

-Juvia no podría aunque quisiera

-Bien, me voy entonces, ¡cuídense! –Se despedía Natsu con una enorme risa en su rostro de oreja a oreja

Ya habiendo perdido visión del pelirosa, Juvia se dirige a Lissana con una última duda

-No quiero ser caprichosa preguntando pero, ¿no es muy tarde para que Natsu esté en la calle a estas horas?

Razonaba con sentido Juvia, ya que eran pasadas las 8 de la noche

-No te preocupes por nada, conociéndole nada malo le pasara, apartando el hecho de que vive a dos casas de aquí –Afirmo Lissana –Ahora, no nos preocupemos más por él, necesitamos dormir temprano por el instituto

Lógica que no pudo refutar Juvia, simplemente cediendo ante sus palabras

Preparando todo lo necesario para descansar, y habiéndose cambiado su uniforme por unos shorts deportivos y una blusa que le prestó Lissana, haciéndose resaltar aún más sus atributos, Juvia le desea las buenas noches a la albina, ya recostada sobre un futón que la anteriormente nombrada había colocado en su alcoba para que descansase

Aún sin caer en los brazos de Morfeo, reflexionaba acerca de lo poco que sabía acerca de la gente que la rodeaba, y lo mucho que tiene por aprender, finalmente cerrando los ojos con una sonrisa al saber que poco a poco conocía más a ese amigo que era tan preciado para ella


Y FIN, por ahora, hola, de nuevo, después de meses de inactividad, la verdad no tengo excusas, tuve unos bajones emocionales muy estúpidos y me encontraba estancado pero bueno, eso no importa

Lamentablemente, me verán más seguido por aquí, en un lapso de una a dos semanas estaré actualizando, se jodieron )?
De todas maneras, GRACIAS, por seguir este fic, de verdad, dejen su review si les gusta, fav y follow, con eso me ayudarían bastante

Y antes de despedirme, quiero aclarar ciertas cosas que cambiare/editare en los primeros capítulos que ahora se me hacen muy molestos de escribir, al menos para mí

La historia, ya NO, estará ambientada en una Japón contemporánea, en cambio, se desarrollara la historia en un Earthland con las mismas innovaciones que en la vida real, sin cambiar algunas de las costumbres del animé, cosa que ya verán más adelante

Otra cosa, es que dejare de usar los honoríficos como el ¨san¨, ¨sama¨, ¨kun¨, y demás de aquí en adelante en este fic, simplemente no me siento cómodo usándolos

Bueno, eso fue todo lo que les quería informar

Gracias por el apoyo 3

Paz