Bleach no me pertenece, es propiedad de Tite Kubo.

A Perfect End 2.2

Habían pasado 10 años desde la batalla con Yhwach y bajo la conmemoración del aniversario hoy nombrarían a un nuevo capitán. Decir que estaba nerviosa era poco, todo el esfuerzo había dado frutos, era una clase de felicidad diferente, me sentía satisfecha por el logro; por no defraudar la confianza que habían depositado en mí el capitán Ukitake y Kaien dono como miembro de la décima tercera división.

Renji se burlaba de mí, ahora le gustaba gastarme más bromas que antes. Él se mantuvo siempre a mi lado, apoyándome y cuidando de mi cuando me excedía, era bueno que él fuera mi compañía, a pesar de todo el tiempo que estuvimos separados, cuando fui adoptada por el clan Kuchiki, ese testarudo seguía conmigo.

¿En qué momento cambiamos? No lo sé con seguridad, quizás fue cuando fuimos al Rukongai, recordar cuando vivíamos en aquel lugar y ver hasta dónde llegamos, fue algo que me hizo valorar más su persona. Después llegó la noticia de Ichigo e Inoue, toda la oferta que su padre me había realizado la deseche de inmediato. ¿Quién era yo para oponerme? Me daba gusto que Inoue estuviera a su lado, alguien que lo amara de esa manera, era bueno para él. No podía lamentarme, cada quien había tomado su propio camino.

Ichika era una nueva etapa para mí, la había encontrado en nuestro viaje al Rukongai, me encariñe rápidamente con ella, verla era como un reflejo de Renji y mío. Fue la forma en la aleje de mi mente los pensamientos acerca de cierto humano. Cuando Renji me propuso adoptarla, al principio me pareció una idea descabellada, pero verla día tras día me dio la determinación. Tuvimos que enfrentar la negativa de Nii-sama, para él adoptar alguien en la familia Kuchiki era imposible y lo comprendía; suficiente había tenido conmigo. Es por eso que Renji decidió adoptarla, ese gesto conmovió mi corazón, fue la razón por la cual ahora los tres formábamos una familia.

Después de tantos años nos otorgaron un permiso especial para visitar a nuestros amigos en el mundo humano, aún recordaba la última vez que los vistamos, era el cumpleaños del hijo de Inoue e Ichigo. Ver el niño me dio un golpe bajo, era una copia del antiguo shinigami pero con el carácter de la madre. Sin embargo me tranquilizó el hecho que nuestra relación seguía igual que siempre, nadie podía detenernos estando juntos.

Caminé más emocionada de costumbre por las calles de aquella ciudad donde nuestra aventura comenzó, recordaba el camino con facilidad a pesar de que habían cambiado algunas cosas. Renji seguía mis pasos; pasamos por la tienda de Urahara, seguía manteniendo su nombre como un reconocimiento por el sacrificio que realizó en aquella batalla. Ururu era ahora quien manejaba el negocio, se convirtió en una chica muy eficaz, mientras que Jinta y Tesai seguían ayudando.

Tomé aire y toqué el timbre, deseaba tanto ver a mi amigo, y con la mejor cara lo salude. Estaba feliz, él estaba bien y eso me llenaba de paz, le debía agradecer a Inoue en alguna ocasión. Intercambiamos algunas palabras y nuestros corazones comenzaron a ir al mismo ritmo. Éramos aquello que nos hacía falta a cada uno, un complemento.

-Ichika es una gran chica, ella sin duda es un prodigio.

-Veo que estás feliz con tu hija.

-¡Claro! Ya te lo mencionamos, ha sido aceptada como miembro del escuadrón muy rápido. Nii-sama también está orgulloso de ella.

-Byakuya de tío, debe mimarla así como lo hace contigo.

-¡Oh, Ichigo! El hecho de que le compre cosas no quiere decir que sea mimada.

-¡Bah!

-¡Y qué me dices de Kazui! Se nota que es un niño consentido por ustedes.

-La verdad es que Orihime y mis hermanas lo consienten demasiado.- Ver aquel atardecer juntos me trajó un sentimiento nostálgico. Me gustaba tanto el color naranja, tanto como la persona que tenía a mi lado, podrían pasar siglos pero ese sentimiento permanecería.

-Rukia…

-Dime, Ichigo.

-¿Nos volveremos a ver?

Lo miré y observé esa pequeña sombra de tristeza, claro que nos volveríamos a ver, buscaría todas las formas posibles para visitarlo. Le hice saber que esperaría cuando él estuviera listo, sabía lo mucho que extrañaba ser shinigami y la adrenalina de la aventura. Quizás era parte del destino que nuestros caminos se cruzaran y luego volvieran a separarse hasta encontrarse en otro punto más adelante. Yo esperaría a que llegara ese día, en algún momento nuestras almas se encontrarían.

Espera, esperanza y valor.

-Notas-

Supongo que todos deseábamos un final sin parejas, no negaré que deseaba que la relación de Ichigo y Rukia se hiciera oficial. No quería un capítulo con hijos, sólo esperaba que se insinuara que ambos se pertenecían, que eran parte del destino. Porque Kubo me vendió esa idea, desde el inicio siempre puso a Rukia en el camino de Ichigo, ¿para qué? Si no iba a hacer algo importante, no tenía razón, siento que se perdió en el final de la historia.

No sé si continuar con estos pequeños fragmentos, es algo que de repente sale, así que por el momento este es el último.