CUSTODIOS DEL AMOR

Capítulo 4

La carrera dio inicio, se sentía con suma seguridad y confianza, sonreía conforme iba pasando a todos esos autos, la velocidad y la adrenalina la hacían sentir mejor que nunca, como si esa carrera fuera un juego de niños algo en lo que ella era la mejor, en que nadie podía alcanzarla, si siempre había sido así, siempre buscaba ser la numero uno en todo, no por ello el éxito que había tenido con las empresas era en vano, no en balde habían incrementado su fortuna cinco veces más de lo que tenían cuando sus padres vivían. Solo faltaba un automóvil por rebasar, no dudando en acelerar aún más tomándolo en la curva quizás una maniobra peligrosa pero efectiva desconcentrando a su oponente logrando pasarlo sin problema hasta llegar a la meta.

Sonrió al ver la manera tan arriesgada con que había ganado, de inmediato se acercó a la meta para recibirla y como siempre vigilarla y velar por su protección, se detuvo al ver como el segundo lugar se le cerraba bajando un tipo arrojando el casco al piso.

No le tomo importancia a ese sujeto y busco seguir su camino, sin dejar de sonreír triunfante al quitarse el casco y levanta el brazo ante el público que la aclamaba.

— ¡¿Quién te crees que eres?! —Le grito el hombre siguiéndola— una mujer como tú no debería estar aquí...

Se detuvo— ¿Que te sientes mal porque alguien como yo es mucho mejor que tú? —Sonrió con ironía y burla— me he topado con mejores que tú y no andan llorando como niñas

Aquello lo hizo enfadar más y olvidándose que ella era mujer no dudo en golpearla, acto que ella recibió con burla colocándose en pose de pelea, por suerte ya habían salido de la vista de los espectadores.

— ¿Te calmas? —Dijo Darien colocándose frente a él protegiendo a Haruka— lárgate

Fijo la mirada en él— Vaya yo pensé que la princesa de las carreras sería más valiente como para enfrentarme directamente... y no que su guarura interfiriera

Presiono sus puños molesta— No soy ninguna cobarde... te puedo volver a enfrentar cuantas veces sea necesario y el resultado será el mismo —intentando pasar a Darien para enfrentarse a ese hombre, la había golpeado y eso no se quedaría así le enseñaría quien era ella.

—Señorita... —dijo colocando un brazo para evitar que avanzara.

Frunció el ceño observando a su protector tan solo dándose media vuelta para alejarse.

—Seiya... nos vamos al auto... lleva a cerezo dos —dijo Darien sin dejar de observar a aquel tipo que amenazaba a su jefa.

— ¿Sucedió algo? —murmuró preocupado.

—Un pequeño incidente, te esperamos... —dijo ya caminando detrás de su jefa.

—De acuerdo —corto la comunicación— tenemos que irnos

— ¿Ocurre algo? —Preguntó preocupada Serena— ¿mi hermana está bien?

—No estoy seguro... vamos al auto —extendió su mano hacia ella.

—Está bien... —sin dudarlo tomo su mano oprimiéndola un poco, el solo hecho de pensar que a su hermana le hubiera pasado algo le asustaba, quizá era el mismo temor que Haruka.

Asintió conduciéndola entre la gente, los rumores de que había habido una pelea entre los competidores ya había generado un alboroto total, por lo que cuido que Serena pudiera pasar sin problema.

Al escuchar sobre la pelea pensó en su hermana, no soltó en ningún momento la mano de Seiya, ahora entendía porque se preocupaba tanto Haruka por ella, era el mismo sentimiento de preocupación que tenía ella por su hermana.

—Su hermana viene en camino... —dijo Darien al llegar a la camioneta y abrirle la puerta.

—Bien —murmuró subiendo al auto limpiándose el labio inferior— debí darle una paliza a ese tipejo

— ¿Y que hubiera ganado con eso? —preguntó Darien manteniendo la puerta abierta.

Presiono su puño enfurecida— No soy tan débil como creen, ¿hasta cuándo van a dejar de subestimarme?

—Nadie la subestima señorita, solo que en estos momentos no podemos darnos el lujo de que se ponga a pelear, ese tipo pudo ser solo una distracción...

Se cruzó de brazos molesta acomodándose en el asiento.

—No se enoje señorita, pero fue usted quien nos contrató para cuidarlas y eso es incluso hasta de ustedes mismas, ¿no es lo mismo que le reclama a su hermana? que se exponga

—No recuerdo haberte contratado para que utilizaras mis propias palabras en mi contra

Sonrió mirándola— Entonces córrame... —dijo encogiéndose de hombros— pero la seguiré protegiendo incluso de usted misma

—Mejor guarda silencio... no me hagas enfadar aún más que aún no te perdono la ofensa que me hiciste aquella ocasión —cerro sus ojos.

—Pensé que ya lo había olvidado... pero como guste señorita —volteo viendo que venía Seiya con la rubia sujeta de la mano nada propio de él y su trabajo— ahí viene su hermana, yo las llevare y Seiya nos seguirá...

Sonrió ligeramente tranquilizándose para no alarmar a su hermana— Gracias...

—Hermanita... —dijo en cuanto llego a la camioneta soltando por fin a Seiya subiendo de inmediato para abrazarla.

Darien observo a su primo— Las llevare a la casa, ¿nos sigues?

—Si los sigo, vigilare que nadie te siga —observo a su alrededor haciéndole seña para que viera que había varios hombres buscando asecharlos—creo que es mejor llevarlas a otro lugar...

—De acuerdo... —cerró la puerta de la camioneta— ¿a dónde las llevamos?

— A donde puedan relajarse sin que se den cuenta... creo que por hoy tienen demasiadas preocupaciones... despistare al enemigo

—Bien te avisare a donde las llevare...

—De acuerdo nos vemos —se apresuró a subir a su auto, una vez que Darien lo hiciera.

— ¿Hermanita estas bien? —Preguntó Serena abrazándola.

—Si lo estoy —correspondiendo a su abrazo—, no te preocupes —murmuró al ver que Darien subía y ponía en marcha la camioneta.

—Escuche que hubo una pelea entre los corredores... y tu... —se separó notando que tenía el labio un poco inflamado—, ¿qué te paso?

—Fue un ligero golpe al tomar la curva nada grave —acaricio su mejilla—, mejor dime ¿a dónde quieres ir a festejar este triunfo aun cuando no logre recibir el trofeo?

—Pero tu ganaste... —sonrió refugiándose en sus brazos— felicidades, sabes... me gustaría ir a algún bar ¿qué te parece?

—Si suena bien... —murmuró con una sonrisa acariciando su cabello—, ¿un bar karaoke?, sé que disfrutas mucho esos lugares

—Si... —asintió feliz— pero esta vez sí cantaras conmigo ¿sí?, además quiero que todos vean a mi guapo acompañante... —dijo divertida.

—Pero yo no sé cantar —murmuró un tanto sonrojada.

—Ah yo tampoco pero me gusta hacerlo... —sonrió recargándose en su hombro— ah tengo que llamar a Andrew, le dije que iría a verlo y ahora tengo que cancelarle

—De acuerdo llámalo —murmuró divertida.

Sonrió al ver su semblante travieso, saco su celular y comenzó a teclear el número de su novio— Andrew...

—Hola linda ¿cómo estas donde te veré?

—Ah lo siento, no poder ir, Haruka gano la competencia e iremos a celebrar, ¿te puedo ver mañana?, podre pasar todo el día contigo

— ¿Y no quieres que las acompañe? —Sonrió ligeramente—, felicítala de mi parte

—Gracias, yo le digo, pero me temo que será tarde noche de chicas, igual deja le pregunto, espera... —cubrió la bocina— ¿puede venir?

Negó con la mirada.

Suspiró mirándola con un puchero— Lo siento, será noche de chicas

Suspiro con tristeza— En verdad quería verte linda te extraño mucho

—Lo sé, pero ahora ya no habrá problema, te veo mañana y pasare todo el día contigo ¿está bien?

—De acuerdo, te veré mañana linda te mando muchos besos

Sonrió enviando un beso— Nos vemos mañana... nos vamos a desayunar

—Claro a donde te gusta, paso por ti por la mañana

—Está bien, te espero mañana, te quiero bye... —finalizo la llamada sonriendo—, listo

—Así que desde temprano —murmuró observando a su hermana.

—Si... tú dijiste que podía estar con él todo el día

— ¿Pero desde temprano? —Suspiro resignada—, de acuerdo pero más vale que estés en casa para la cena... no me gusta cenar sola

—No te preocupes, estere en casa temprano, ¿podemos ir a cualquier parte?, desde ayer que no lo veo

—Siempre y cuanto te mantengas a la vista de Seiya puedes ir donde quieras

—Está bien... —sonrió volviendo a recostarse en su hombro—, hoy quiero pasar una divertida tarde contigo

—Y yo contigo Serena —apoyo su cabeza sobre la de ella cerrando sus ojos.

Darien las contemplo, las dos lucían tan diferentes en ese momento, después de todo no eran más que un par de chicas, solas, que solo se tenían la una a la otra, quizá por eso le costaba a la mayor dejar que la rubia buscara hacer su vida, así ambas lucían dulces, tiernas y bellas.

—Logre despistar al enemigo... —murmuró al otro lado de la línea— daré un par de vueltas más ¿a dónde llevaras a los cerezos?

— ¿Conoces algún bar karaoke?, escuche que quieren ir a celebrar, sería un buen lugar para esconderlas de momento... —murmuró mirándolas por el retrovisor.

— ¿Un bar karaoke? —Enarco una ceja— creí que eras tú quien conocía mas de esos lugares...

Rio sutil— No, conozco de bares donde encontrar mujeres, no bares donde van a cantar

Suspiró— Me parece que hay uno en la avenida central...

—De acuerdo, vamos ahí entonces, por cierto prepárate, tu cerecito mañana te tendrá muy ocupado

— ¿Y ahora que se le ocurrió? —Murmuró con fastidio.

—Pasar todo el día con su noviecito... el tal Andrew...

—Pero creí que su hermana no quería que lo viera

—Pues tal parece que siempre si dejara que lo vea... ¿te molesta?

—No, solo que es incómodo ver lo melosos que son... es demasiada miel a mi parecer

—Sí, ya vi algo, lo llamo y fue demasiado dulce, en fin, ¿te veo en el bar?

—Si... ahí te veo...

—Nos vemos... —murmuró fijando la mirada en el camino volteando de reojo a ver al par de chicas. Al verlas así aprovecho un alto para sacar su celular y hacer una travesura, enfoco el celular y tomo una fotografía de ese par de hermanas dulces y soñolientas.

Al llegar al lugar se tan solo se cambió la chaqueta por otra que traía, para enseguida bajar de la camioneta y extender la mano hacia su hermana de forma galante— ¿Bella señorita haría el honor de ser mi acompañante esta noche?

Sonrió divertida tomando su mano— Claro que sí, nada me daría más gusto que acompañarte... —dijo tomando su mano, aquel juego siempre era divertido desde que descubrió lo que sus compañeras en la escuela pensaron la primera vez que habían visto a Haruka.

Sonrió divertida dándole su brazo para entrar junto con ella al lugar.

— ¿Hace cuánto que no salíamos juntas? —Preguntó sonriendo feliz de pasar tiempo con su hermana.

—Mmm desde la fiesta del otro día donde fuimos para que vieras a tu novio

—Es verdad... me gusta mucho salir contigo Haru... —dijo sonriendo abrazándose a su brazo—, es una lástima que siempre te la pases trabajando

—Bueno una de las dos tiene que hacerlo ¿no te parece?

—Ah sí, pero... bueno está bien ya no diré nada, nos divertiremos... ¿verdad? —Volteo disimuladamente buscando detrás de Darien al que era su guardaespaldas, su más reciente tentación, Seiya Kou.

—Así es —entraron al lugar seguidas de Darien.

—Seiya... —murmuró al notar la mirada de la rubia— creo que aclaman tu presencia...

— ¿Por qué lo dices? —Murmuró mientras conducía.

—Tu cerezo te busca... pero tranquilo, seguramente te quiere para fastidiar

—No imagino para que otra cosa pueda ser

Sonrió divertido al escucharlo— Mmm quizá para... que la vuelvas a besar

—Si como no —hizo una mueca—, llegare en media hora

—De acuerdo, estamos dentro...

—Ahí nos vemos

—Señoritas... será mejor mantenerse alejadas

— ¿Alejadas? —Murmuró extrañada— ¿por qué?

—Lo siento... —sonrió ante su pequeña distracción verificando que todo estuviera bien— me refiero en aquel extremo... estaré a su lado por supuesto, Seiya viene en camino

—A claro si me parece un buen lugar vamos Serena —murmuró caminando entre las mesas, hasta llegar a ese rincón que parecía bastante exclusivo y amplio.

—Este lugar es muy bonito, me gusta, quizá vuelva después... —dijo sonriendo siguiendo a su hermana—.

—Si lo es... nunca había visto este lugar

Tomo asiento después de su hermana observando el lugar detenidamente, era bastante agradable, y la gente muy tranquila, habían pedido unas bebidas, y el cancionero, Serena escribía algunas canciones para cantar, sin duda pasarían una noche agradable y sobre todo tranquila— Darien... tome asiento...

—No señorita, así estoy bien gracias... —dijo sin dejar de observar a la gente.

—Es una orden... llama demasiado la atención...

Volteo a verla sorprendido, se aclaró la garganta, desabotono el saco y tomo asiento junto a ella— Pensé que la idea era que vieran que tienen quien las proteja

—La idea es que nos protejas... no que anuncies que debes protegernos en un lugar donde nadie sabe quiénes somos

—Disculpe, pero los protocolos no son fáciles de pasar por alto

—Lo dijiste hace unas horas... estas aquí para protegernos sin importar lo que tengas que hacer —llamo a la mesera—, oye preciosa... trae una bebida para mi amigo

—Cla... claro... —dijo la joven sonrojándose al ser alagada por aquel chico tan atractivo.

Darien solo oculto una sonrisa negando, en cuanto se volvieron a quedar solos volteo a verla— ¿Qué es lo que les divierte de esto?

— ¿No es evidente? —Murmuró tomando un sorbo de su bebida.

—Sigo yo... te dedico esta canción... —dijo Serena besando su mejilla alejándose al escenario para poder cantar.

— ¿Y a ella por qué le divierte? —Preguntó mirando a la joven cantar.

Sonrió al ver a su hermana cantando— Desde que sus compañeras de clase me confundieron con un chico le causo gracia...

Seiya entro al lugar después de estacionar el auto observando a Serena cantando muy animada buscando con la mirada a su primo y a cerezo uno.

— ¿Y por eso le coquetea?, son unas hermanas muy singulares... —dijo Darien observando a la rubia— son unas niñas después de todo...

— ¿Cómo debo tomar eso como un insulto o como un halago?

—Como un alago señorita, ya lo dije, son unas hermanas muy singulares, son polos opuestos, pero juntas son muy bellas

—Entonces debo agradecer tan singular alago

Sonrió asintiendo prestando atención a la pequeña rubia.

Termino la canción más que contenta, y era tiempo de volver con su hermana, camino hacia la mesa cuando sintió que alguien la tomaba del brazo y le decía algo que no lograba entender, quizá por la música o tal vez realmente no le entendía al hombre que la sujetaba.

Seiya al ver que la sujetaban no dudo en apresurarse, haciendo que el hombre la soltara— Disculpe caballero pero la dama viene acompañada

—Seiya... —dijo respirando tranquila al verlo no evitando sonreír.

—Solo quiero que me acompañe un trago, luego se la lleva...

—Lo siento —se colocó frente a ella tomando su mano— si no quiere tener problema alguno no moleste a la dama

— ¿Y a usted que le importa? —Preguntó poniéndose de pie.

—Seiya, vámonos... —dijo Serena soltándose por fin de aquel hombre.

—Vamos —murmuró abrazándola de la cintura alejándose de ese hombre.

Correspondió a su abrazo quizá mostrándose un poco más íntima de lo que necesitaba— Gracias

—No tiene nada que agradecer —murmuró mientras caminaban hacia la mesa.

Aspiró profundamente su aroma, olía tan delicioso que era como si la invitara a no soltarlo nunca y ese calor que la hizo recordar ese instante en el auto y ese beso que la dejo perdida.

sentía como si ese abrazo fuera algo más que lo invitaba a no querer soltarla, y quizás a besarla de nueva cuenta, comenzaba a alucinar más de la cuenta, al llegar a la mesa la ayudo a sentarse observando a Darien que asintió por lo que se sentó a su lado.

— ¿Todo bien? —Preguntó Darien observando como Serena parecía más sonrojada de lo que había estado en el escenario.

—Si... todo bien —murmuró a su primo.

—Creo que la canción que sigue es la tuya Haru... —dijo sonriéndole a su hermana, para evitar que viera que aquel abrazo la había puesto muy nerviosa.

Suspiro poniéndose de pie— No soy muy buena cantando...

—No importa, yo tampoco, pero quiero verte cantar... anda

—Está bien ya voy

Aplaudió con todas sus fuerzas— Te saldrá bien... —dijo al ver que se alejaba—, la verdad es que mi hermana canta muy bonito

— ¿En verdad?, vaya que la señorita Haruka es todo un estuche de monerías...

—Si... —sonrió aún más al verla en el escenario—, ella me enseño a cantar...

Darien por su parte la observo interesado en como seria verla manejarse en un escenario con tanta gente viéndola, sonriendo al ver que más de una chica se sonrojaba con su sola presencia.

Haruka respiro profundamente sin perder ese toque coqueto y galante que había adquirido en los últimos años comenzó a cantar.

Darien la contemplo fijamente, ¿cómo una persona podía tener esa personalidad y a la vez llegar a ser tan maternal como lo era con su pequeña hermana?

— ¿Verdad que lo hace muy bien? —Dijo Serena tomando la mano de Seiya.

Se sorprendió al ver que tomaba su mano— Si... bastante bien...

—Mi hermana es perfecta... —dijo sin soltar su mano prestando toda su atención a Haruka.

Y Darien no podía estar más de acuerdo, era una extraña combinación que la hacía perfecta.

Seiya la miraba de reojo, un tanto sonrojado, observando el escenario de pronto, su jefa se desenvolvía muy bien, y sin duda muchas chicas prestaban atención en lo que parecía ser un joven rubio y guapo con una estupenda voz— Aunque parece nerviosa y con temor al público...

—Es muy buena para los negocios, pero siempre le dio miedo el público... —dijo acercándose mas a él para que le escuchara.

—Si se nota... además es muy buena corredora...

—La mejor... —Dijo Serena sonriendo oprimiendo un poco la mano de Seiya.

Había volteado tan solo un segundo a ver a su primo cuando lo vio muy pegado a la pequeña rubia lo cual era de esperarse, le hizo la seña a una de las meseras para que le permitiera un bolígrafo, escribió algo rápidamente y se lo entrego, ese sería el momento en que su primo debía lucirse y él le ayudaría—.

Seiya suspiro— Señorita...

Volteo a verlo, no supo en qué momento se había acercado demasiado a él por lo que volvió a retomar su lugar pero no soltó su mano.

Trago un poco de saliva sentía sus manos unidas, presiono un poco su mano al tiempo que desviaba su mirada de sus labios tentadores.

Sonrió sutil al sentir su cálido apretón, se sentía más tranquila por lo que volteo a ver a su hermana que terminaba de cantar y se acercaba.

—Felicidades señorita, lo hizo muy bien —dijo Darien al momento que se ponía de pie aun aplaudiendo, y si quizá un poco para desviar la atención de la mayor y no viera aquella extraña situación entre su hermanita y Seiya.

— ¿Le parece? —Murmuró apenada— creo que desafine demasiado...

—Lo hizo muy bien... —dijo ayudándola a sentarse.

—Fue perfecto como siempre hermanita... —dijo Serena más que sonriente.

—Lo dices porque me quieres —sonrió a su hermana— me dio mucha sed que traigan más bebida

— ¿Tu que vas a tomar Seiya? —Preguntó Serena volteando a verlo aun con esa sonrisa.

—Nosotros no podemos beber, solo tomaremos un refresco y ya... —dijo Darien viendo a todos en la mesa.

—Si... solo refresco... y usted tampoco debería beber —fijo su mirada en ella.

—Solo un trago y ya...

—Limonada...

— ¿Eso beberás? —Preguntó curiosa— yo quiero un Martini de fresa... —sonrió feliz jugando con su mano.

—Usted beberá limonada con fresa si eso quiere que pero no bebida alcohólica, no pienso cargarla hasta el auto cuando este cayéndose

— ¿Y usted que beberá señorita? —Preguntó Darien ocultando una sonrisa.

Haruka observo con curiosidad a la pareja— Yo también quiero un martini

Serena volteo a ver a Seiya ocultando una sonrisa— ¿Y quién te dijo que yo me caigo?, quiero un martini...

Suspiro— Solo uno y después tomara solo limonada

Asintió llamando a una de las meseras— Por favor dos martinis de fresa y dos limonadas...

—No creo que sean de las chicas que se ponen ebrias hasta caerse... —dijo Darien observando a su alrededor.

—La señorita Haruka no lo creo... pero la señorita Serena no me parece que sepa beber... es muy joven para consumir bebidas alcohólicas

—Oye... —dijo mirándolo— te estoy escuchando, claro que se beber... —volteo a ver a su hermana sonriendo apenada— solo un poco, no es que me ponga ebria...

Darien sonrió al ver que ella solita se había echado de cabeza.

Suspiro— Señorita Haruka ¿me da permiso de hacer algo al respecto?, no creo que le agrade ver a su hermana en estado de ebriedad

—Adelante... —dijo Haruka fingiendo seriedad al haber escuchado a su hermana.

—Pero ni siquiera estoy ebria... —dijo Serena defendiéndose— no he bebido nada, solo será un martini y nada mas

—Ya tengo el permiso de su hermana —dijo con una sonrisa de oreja a oreja al ver que la mesera volvía con los martines y limonadas tomo las copas entregándole uno a Haruka y enseguida la limonada que le correspondía a él dándosela a Serena— usted se tomara mi limonada y el martini —sonrió jugando con la copa — me lo tomare yo

—No… yo quiero martini... —dijo Serena haciendo un puchero.

—Solo le daré un trago y ya... ¿lo toma o lo deja?

Suspiró asintiendo— No puedo creer que me estés haciendo esto

Le extendió la copa sin soltarla— Un trago

Asintió tomando su mano para beber un poco.

Esperó que diera un buen trago para enseguida quitarle la copa y colocar entre sus manos la limonada, justo cuando lo anunciaban a él para cantar cosa que le extraño.

Hizo una mueca, ni siquiera había podido disfrutar el sabor de la bebida cuando escucho su nombre sorprendiéndose— ¿Vas a cantar? —preguntó mirándolo curiosa.

—Anda primo, es tu canción favorita, la pedí expresamente para ti...

— ¿Pero yo? —observo el lugar y a su primo— Darien tenías que hacer tu gracia...

— Mmm será interesante verlo cantar ande vaya —dijo Haruka sonriendo dándole así la autorización de que subiera al escenario.

—Sí, anda ve... —sonrió tomando su mano oprimiéndola— demuéstrame que no eres tan gruñón

—Bien... —suspiro soltando su mano dejando la copa sobre la mesa, para ir hacia el escenario.

Lo siguió con la mirada, tenía curiosidad de saber que tan bien cantaba o si es que cantaba, pero al quedarse aquella bebida sola no dudo en tomarse el restante de un solo sorbo.

Negó al ver que se había tomado su bebida suspirando, tomo el micrófono al momento que la canción iniciaba, moviendo un poco el pie comenzando a cantar

Tomo el popote de su bebida y bebió un poco de limonada, no quería mostrar cuan impresionada estaba de escucharlo y de verlo así.

No necesitaba ver la letra conocía esa canción a la perfección observo al público pero sobre todo a ella, sujetando el micrófono con firmeza y seguridad, dando inicio al baile junto a la canción.

Mordió sutilmente el popote sin dejar de verlo, sin duda era muy bueno cantando y bailando, y lucia por demás atractivo, quizá mucho más que antes.

Muy pronto todo el bar se encontraba cantando a la par de él y aplaudiendo sonriendo deslizándose por todo el escenario, animando aún más a lo que en ese momento era su público.

Oculto una sonrisa al morder el popote, sin duda hubiera sido un excelente cantante, y esa forma que tenia de bailar la estaba dejando sin palabras

Sonreí, se sentía muy bien cantando, y bailando, como hacia muchísimo tiempo que no se sentía aun cuando era solo un momento. Al terminar la canción sonreía agitado agradeciendo al público que ahora le aplaudía.

Aplaudió con todas sus fuerzas, no sabía porque pero se sentía sumamente feliz de haberlo escuchado y visto bailar de aquella forma.

Haruka se levantó aplaudiendo, si era bastante bueno— Vaya no sabía que tuviera talento en el escenario... nunca había visto algo así...

—Mi primo es muy bueno cantando... —dijo Darien orgulloso.

—Sí, lo es... —dijo Serena sin dejar de verlo.

Dejo el micrófono, en su lugar, siendo felicitado a su paso sobre todo por chicas, que querían saber su nombre.

Hizo una mueca al ver a una chica entregarle una servilleta con claramente su teléfono escrito, se volvió a sentar jugando con su bebida.

Recibió la servilleta guardándola agradeciéndole, para en seguida volver a la mesa y ver que el martini se había acabado y la limonada también— ¿Se tomó las dos bebidas?

—Si... —dijo haciendo una mueca— y estoy perfectamente bien

Hizo una mueca sentándose junto a ella pidiendo a la mesera dos limonadas más.

—Felicidades primo te luciste como siempre... —dijo Darien notando el semblante de ambos.

Gracias... pero recuerda que estamos en servicio... —murmuró con seriedad.

—Bueno pero una no creo que haya problema ¿verdad señorita? —Dijo mirando a Haruka.

No para nada... fue impresionando felicidades Seiya...

—Sí, felicidades... —dijo Serena volteando a verlo, quería volver a sentir su mano pero ahora él las tenía sobre la mesa y no podría hacer algo tan evidente.

—Gracias —murmuró, tomando la limonada que acababan de dejar dando un sorbo.

— ¿Y usted Darien no canta?, creo que si Seiya ya lo hizo lo más justo es que usted también lo haga

—No, yo no canto ni en el baño... —dijo divertido.

—Yo tampoco y he cantado —se cruzó de brazos.

—No creo que quiera que toda la gente huya despavorida de la fantástica voz de mi primo —bromeo.

—Pues yo creo que ha de cantar increíble... —dijo Serena sonriendo hacia Darien.

— ¿Quiere apostar a que no? —murmuró divertido.

—Me gustaría escucharlo... —dijo Serena coqueta.

Hizo una mueca sentándose— Conste que se los advertí

—Yo también quiero escucharlo Darien...

—Bien, solo no se asusten, Seiya elige una canción para mí...

—Claro —se quedó pensativo, para enseguida escribir en una servilleta.

—Estoy segura que canta muy bien... —dijo Serena recargando los codos en la mesa mirando a Darien.

— ¿Y si no canta bien que me ganare?

—Mmm ¿qué quieres apostar? —preguntó Serena volteando a verlo.

Sonrió acercándose a su oído aprovechando que Haruka estaba distraída observando a su primo que caminaba al escenario— Un beso...

Sintió un escalofrió recorrerla al escuchar su suave voz— ¿Estás seguro?

—Claro... ahora dime lo que usted quiere en dado caso que gane

—Mmm yo quiero... un deseo... si, un deseo, podre pedir lo que quiera

—Trato hecho —extendió su mano para sellar el pacto.

Sonrió al estrechar su mano oprimiéndola con firmeza— Hecho...

Sonrió fijando la mirada en su primo que comenzaba a cantar haciendo una mueca al escucharlo demasiado desafinado.

Cerró los ojos al darse cuenta de que se había equivocado, pero aun así no aceptaría su derrota, al menos no aun.

Darien trataba de cantar lo mejor posible, pero entre que nunca era afinado y entre que no se sabía la letra no estaba dando una.

Haruka sonreía divertida y sin dudarlo camino hacia el escenario tomando el otro micrófono para ayudarlo un poco ya que veía que muchos se tapaban los oídos.

Sonrió confundido pero sintiéndose con mayor confianza, eso no mejoraría su afinación pero al menos se notaba que comenzaba a disfrutar la situación.

La mayoría de las chicas al ver al par de chicos tan atractivos aunque uno no sabía cantar muy bien era un espectáculo que no podían perderse para las muecas de sus novios u acompañantes.

Quizá no era un gran cantante, pero como se estaba divirtiendo en ese instante.

Serena sonrió al ver lo feliz que se encontraba su hermana y Darien.

—De todas formas gane la apuesta —sonrió divertido.

Volteo a verlo sonriendo asintiendo.

Haruka mientras cantaba coqueteaba con las chicas tomando la mano de una de ellas sonriéndole con galantería, incitándola a bailar.

Darien disfruto más que nunca aquella canción, nunca se había divertido tanto como esa noche, aunque se suponía que su deber era proteger a aquella mujer con la que ahora cantaba, pero bueno un poco de diversión no les hacía daño, así por fin finalizo la canción recibiendo aplausos.

Haruka sonrió a la chica, soltando su mano con delicadeza para enseguida dejar el micrófono en su lugar y volver a la mesa.

—Eso fue sorprendente... —dijo Serena sonriendo al verlos ya en su mesa— hacen muy buena pareja...

Haruka desvió su mirada— Si fue muy divertido...

—A mi también me gustaría cantar contigo... —dijo Serena sonriéndole a Darien.

—Claro señorita será un placer —sonrió al ver la mueca de su primo.

—Pero ahora no, ya estoy cansada... —sonrió a su hermana— fue muy divertido pero ya me quiero ir

—Si comienza a darme sueño y mañana tengo que estar muy temprano en la oficina

—Entonces vámonos... yo también tengo sueño...

—De acuerdo —llamo a la mesera para pedir la cuenta.

—Esta noche fue muy divertida y especial... —dijo mirando primero a su hermana y en seguida a Seiya.

—Muchas gracias por permitirnos estar con ustedes... —dijo Darien poniéndose de pie.

—Si... fue... relajante... —murmuró igual poniéndose de pie una vez que Haruka pago la cuenta.

—Por el contrario también me divertí mucho —sonrió poniéndose de pie.

Al ponerse de pie rozo la mano de Seiya buscando tomarla— Fue grandioso salir contigo hermanita, quizá debamos repetirlo

—Seguro que si —sonrió acercándose a ella abrazándola, para salir junto con ella del lugar.

Correspondió a su abrazo alejándose con ella, buscando con la mirada a Seiya— Mañana tenemos muchas cosas que hacer

Suspiro caminando detrás de ellas junto a su primo— ¿Las llevas a casa y te sigo?

— ¿No quieres llevarte a tu cerecita? —Preguntó vigilando el camino para evitar contratiempos.

—Querrá ir con su hermana... asegurare el perímetro...

—De acuerdo, las llevare entonces, ¿estás seguro que perdiste a los que nos vigilaban?

—Si... pero más vale asegurarse...

—De acuerdo, nos vemos en la casa…

—Saldré yo primero para asegurar que no haya nada sospechoso

—Está bien... —dijo volteando a verlo— quizá debas ser más discreto...

— ¿A qué te refieres?

—Dejaste que te tuviera de la mano... espero que la señorita Haruka no se haya dado cuenta, que no creo...

—No pude hacer que me soltara...

—Pero tú tampoco querías que lo hiciera... aun así creo que te ves bien a su lado, además no dejaba de sonreír mientras la tenías de la mano

—No podía ser grosero con ella... al menos uno de los dos debe mantener la cordura

—Si claro... —dijo sonriendo— nos vemos en la casa entonces... —camino adelantándose para abrir la puerta de la camioneta.

—Nos vemos —murmuró yendo hacia el auto donde se apresuró a arrancar para verificar el perímetro.

—Me divertí mucho esta noche, gracias hermanita... —dijo subiendo la camioneta solo notando como el auto en que iba Seiya se adelantaba.

—Yo también me divertí mucho —subió detrás, para que enseguida Darien cerrara la camioneta— quizás podamos volver a repetirlo

—Si, a la próxima que venga Andrew ¿sí?

—Mmm de acuerdo... ya que me queda

Sonrió divertida abrazándola— Sé que no te cae bien, pero es muy divertido ya lo veras

—Lo será contigo... pero a mí no me lo parece

—Ay hermanita... no entiendo porque no te cae bien

—Simplemente no me agrada —desvió la mirada— amenaza con quitarme lo que más quiero...

Había puesto en marcha la camioneta, ¿que estaba jugando esa chica?, primero había estado coqueteando con Seiya, y ahora de pronto solo se encontraba hablando de su novio.

—Ay Haru, pero eso lo haría cualquier otro y no creo que todos te vayan a caer mal...

—Pues no se... pero él no me agrada por lo que te dije el otro día... —dijo un tanto renuente.

Sonrió recostándose en sus piernas— Lo sé... la verdad no sé qué pase con él... lo quiero y me gusta, pero siento que algo nos falta, en fin creo que son ideas mías

Acaricio su cabello— ¿Qué crees que les haga falta?

—No sé... algo, tal vez una chispa, es muy lindo, lo quiero, me cuida, es caballeroso, no sé... —se encogió de hombros— ¿me pregunto si estaré enamorada?

—Si no lo estas no debieras jugar —desvió su mirada hacia el camino— no es bueno cuando juegas con las emociones e ilusiones de alguien...

—Pero es que no estoy jugando, quiero que funcione, quizá esa chispa suceda cuando menos me lo espere

—Si no ha sucedido... dudo que eso ocurra Serena... lo que no fue no será... piénsalo

—Tal vez... —murmuró cerrando los ojos, viendo inmediatamente el rostro de Seiya y sus palabras, si ahora le debía un beso, pero, ¿por qué le había pedido eso?, sonrió de tan solo pensar que en cualquier momento podría tener esos labios para ella de nueva cuenta.

Suspiro sin apartar la mirada del camino mientras acariciaba su cabello.

—Llegaremos pronto... —la miró por el retrovisor— creo que su hermana de verdad no sirve para beber...

—Una copa y se quedó bien dormida... los esfuerzos de Seiya por evitarlo no sirvieron de mucho

Sonrió— Gracias por permitirnos acompañarlas, aunque es algo que nuestro protocolo no permite...

—Lo dijiste esta mañana ¿lo olvidas?, tu trabajo es protegernos... sin importar como...

—Y ahora usted usa mis palabras contra mí... muy hábil señorita... —dijo sonriendo— definitivamente son unas hermanas muy singulares, antes hemos protegido a señoritas de sociedad pero ninguna nos hubiera permitido sentarnos con ellas

—No era un lugar exclusivo como a los que suele ir mi hermana... y estar de pie solo llamaba la atención de los presentes

—Aun así gracias, creo que esto nos servirá para estar más en confianza y permitirnos hacer mejor nuestro trabajo

—Para eso fueron contratados —guiño un ojo.

—Somos los mejores, no tiene de que preocuparse... —dijo sonriendo— hemos llegado... —el auto en que viajaba Seiya los esperaba a la entrada para dejarlos pasar primero y en seguida él— haremos todo por protegerlas

—Eso me da más confianza y tranquilidad... gracias —esperó a que estacionará el auto intentando despertar a Serena— ya llegamos dormilona

—Mmm... —se movió un poco.

—No se preocupe, Seiya se encargara... —dijo sonriendo un ligero toque de maldad, bajo rápidamente del auto esperando a que Seiya estacionara el auto— tienes una misión...

— ¿Qué ocurre? —dijo al bajar del auto, y acercarse a su primo— el camino fue muy tranquilo menos mal

—Sí, bastante tranquilo, tanto que tu cerezo se quedó dormida, así que llévala a su habitación

—dijo sonriendo divertido.

— ¿Ya intentaste despertarla?, la vez pasada funciono

— ¿Recuerdas que se tomó ese martini ella sola? —Preguntó caminando hacia la camioneta— su hermana ya intento despertarla, anda llévala, te dará gusto conocer su habitación

—Si claro me dará mucho gusto —suspiro, acercándose a la camioneta— buenas noches señorita Haruka

—Por favor, llévala a su habitación, creo que no debió tomar ese martini... —dijo acomodándola para que él pudiera cargarla.

—Se lo dije pero no me hizo caso —con cuidado la tomo entre sus brazos.

—Sí, mi hermanita no es buena bebiendo... seguramente dormirá hasta mañana

—Si seguramente... bueno la llevare a su habitación no se preocupe por ella —la sujeto con firmeza entre sus brazos para enseguida entrar en la casa, dirigiéndose a las escaleras.

—Gracias... —bajo de la camioneta— bueno Darien váyase a descansar, nos vemos mañana temprano, tenemos mucho que hacer desde temprano

—Desde luego señorita la veré mañana descanse

Al llegar a su habitación abrió la puerta la cual se cerró a sus espaldas, acercándose hacia la cama recostándola con delicadeza.

Suspiró al dejar de sentirse protegida, aún mantenía la sonrisa.

La cobijo observándola detenidamente, por unos instantes, lucia bella mientras dormía dulce e indefensa.

Aspiró aquel aroma sin dudarlo saco la mano deteniéndolo— Me gusta tu loción... —murmuró adormilada.

Se sorprendió al sentirse sujetado por ella— Descanse señorita...

—Serena... —murmuró acercándolo.

No evito sentarse en la cama al sentirse cerca de ella— Señorita...

—Serena... —repitió sujetando su mano— dime Serena...

—No puedo hacerlo señorita Serena... va en contra del protocolo...

Se incorporó un poco— Estamos solos... por favor, dime Serena...

—Se...Serena —murmuró desviando la mirada de ella— descanse...

—Lo hare... —dijo sentándose haciendo que se acercara aún más hasta quedar muy cerca de sus labios— dame un beso de las buenas noches...

Se acercó a su frente besándola— Descanse señorita... —intento ponerse de pie.

—Así no... —Dijo jalándolo haciendo que cayera en la cama— así... —sin más se acercó besándolo en los labios como tanto había tenido ganas de hacerlo durante todo el día.

Correspondió a sus labios, aun sintiendo un estremecimiento recorriéndolo por completo al estar recostado sobre su cama.

Recargo un poco más su cuerpo sobre él besándolo lentamente, no sabía si hacia bien, solo deseaba sentir esos labios de nueva cuenta, que la besaran y que le robaran el aliento.

Lentamente la rodeo abrazándola más hacia él profundizando aún más ese beso, era prohibido sus labios eran prohibidos para él y sin embargo ahí estaba disfrutando de ellos, ¿que tenían que eran adictivos y no podía resistirse a ellos?, ¿que tenía esa mujer que comenzaba a enloquecerlo, a desearla aún más?, quizás Darien tenía razón le atraía más de lo que el mismo desearía.

Se sintió en el cielo al estar entre sus brazos, con más confianza recargo su cuerpo en él besándolo tanto como podía y como deseaba, ¿que tenían los labios de Seiya que la incitaban a más?, pese a que no eran nada sentía algo diferente, una especie de emoción recorrerla desde la punta de sus cabellos hasta los pies, algo que no conocía y que comenzaba a hacerse adicta a esa sensación.

Respiro profundamente entre sus labios— Lo tomare como premio por la apuesta que gane

Sonrió sutilmente— No, tienes tu premio intacto, este fue por mi cuenta...

—Entonces reclamo mi premio en este instante —murmuró volviendo a besarla.

Sonrió correspondiendo a su beso dejando que la abrazara, podía dejar de sentir sus labios cálidos, suaves, dominantes, eso es lo que él tenía, nunca nadie la había tratado como él, como justo en ese instante reclamaba sus labios.

La acerco acariciando su cuello mientras jugaba y se deleitaba de sus labios buscando entrelazar su lengua con la de ella, besarla y tenerla así le hacía olvidar quien era, y cuál era su deber.

Suspiró entre sus labios, su piel se estremeció al sentir aquellas caricias, Seiya se estaba convirtiendo en su droga y sabía que eso no sería nada bueno pero tampoco era algo a lo que quisiera renunciar, y no lo haría así que comenzó a corresponder con la misma intensidad que él.

Lentamente se dio la vuelta para recostarla sobre la cama y separarse antes de que cometiera una locura— Descanse... —se levantó— nos vemos mañana

Lo atrajo robando un pequeño beso— Hasta mañana... —sonrió acomodándose en la cama.

La cobijo alejándose de la cama para apagar la luz, sentía su corazón latiendo a mil por hora y también algo más que sin duda no estaba muy bien, así se marchó antes de que ella se diera cuenta de ese pequeño detalle.

Lanzo un profundo suspiró, no podía creer lo que habían hecho, habían sido los mejores besos de su vida, se tocó los labios y aun los sentía tan tibios y latiendo, el sabor de sus besos definitivamente la harían dormir si es que podía concentrarse en ello ya que no podía dejar de pensar en cómo la recorría, explorando su boca, y esas caricias que habían hecho mil cosas en ella.

Al salir se dirigió a la cocina buscando agua fría y algo que relajara sus sentidos, ¿que era eso que sentía?, ¿qué significaba lo que ella comenzaba a despertar en él?, sacudió su cabeza negando aquello, para servirse más agua y después irse a dormir eso sin duda le ayudaría a relajarse.

X-X

A la mañana siguiente al despertar trato de no pensar en lo ocurrido la noche anterior, todo apuntaba a que sería un día difícil y muy largo por lo que necesitaba desayunar muy bien— Buenos días

—Buenos días... —saludo Darien al igual que los demás empleados— que cara, ¿no dormiste bien?

—No, tuve un poco de insomnio —murmuró sentándose a la mesa.

—Sí, se nota... —dijo bebiendo un poco de jugo— no te escuche llegar a tu habitación anoche...

—Seguramente estabas muy entretenido al teléfono con alguna de tus amigas —se encogió de hombros sirviéndose jugo y comenzando a desayunar.

—Si, tal vez, aun no baja la señorita Serena, así que tienes tiempo de desayunar tranquilamente, yo solo espero que la señorita Haruka lo indique y me voy

—Con suerte despierta hasta medio día

—No tienes ganas de salir por lo visto... —dijo mirándolo— Seiya, sobre lo que vi anoche...

Escucho un auto llegar a la casa levantándose para ver quién podría ser.

—Seiya... —dijo tratando de llamar su atención— ¿a quién esperas?

—Yo a nadie... pero llego el novio de la señorita Serena —murmuró con molestia.

Lo miro fijamente— Iba a venir por ella creo

—Si eso veo... creí que la vería en algún otro lugar...

— ¿Y eso por qué te molesta?

—No me molesta... pero es demasiado temprano para que ya esté aquí —murmuró volviendo a sentarse para desayunar más aprisa.

Sonrió divertido— Seguramente no tarda en bajar tu cerezo... —dijo justo al tiempo que se oía la voz de Serena yendo a recibir a su novio— y ahí esta...

Hizo una mueca mientras prácticamente se atragantaba.

—Tranquilo, tranquilo, no creo que vayan a la alberca... —dijo sonriendo.

Lanzo una mirada asesina a su primo mientras bebía jugo— Me tiene sin cuidado donde vallan...

—Bueno quizá tengas que llevarlos a su departamento y te dejen esperando abajo... —dijo divertido bebiendo un poco de jugo.

—Si seguramente —suspiro limpiándose la boca.

—Seiya... —volteo viendo que solo estaba la cocinera demasiado ocupada para prestarles atención— ¿ella te gusta verdad?

—Que tonterías estas diciendo primo... solo es una chiquilla a la que hay que proteger

—Sí, tienes razón, es demasiado chiquilla para fijarse en un viejo como tu...

Tomo unos cuantos panecillos envolviéndolos en una servilleta para llevárselos— Claro... nunca se fijaría en alguien como yo y además recuerda que yo ya tengo a alguien... a la cual espero ver pronto

—Por supuesto, además es prácticamente una niña a tu lado, viejo... —dijo cruzándose de brazos—.

—Seiya, la señorita Serena te busca... —dijo el joven mozo.

—Enseguida voy —suspiro— buenos nos vemos más tarde... estamos en contacto, y espero hoy si puedas averiguar algo —guardo los panecillos en una bolsa para enseguida salir a sala donde estaba Serena con su novio y su hermana mayor.

—Ah buenos días Seiya... —dijo Haruka al ver llegar al guardaespaldas de su hermana.

Serena volteo a ver a Seiya sonriendo— Buenos días...

—Buenos días señoritas —murmuró inclinando la cabeza en son de saludo.

— ¿Ya nos podemos ir Haru? —Preguntó sonriéndole—.

—Claro... pero Seiya no la pierdas de vista ni un segundo ¿entendido?

Seiya solo asintió ante la orden.

—Está bien, me portare muy bien... —dijo Serena sonriendo acercándose a su hermana para despedirse— nos vemos en la noche

—Hasta la noche recuerda volver antes de la cena te esperare

—Sí, está bien... vámonos Andrew, ah por cierto dejara aquí su auto, por qué no permitirás que me vaya en su coche y que Seiya nos siga ¿verdad?

—De ninguna manera —sonrió ligeramente— vayan

—Gracias hermanita, vamos Andrew... ¿a dónde iremos primero? —Dijo caminando hacia la salida.

—A desayunar a tu lugar favorito —murmuró besando su mejilla con una amplia sonrisa.

—Perfecto... —sonrió volteando a ver a Seiya— ¿desayunaste?

—Si... ya desayune —murmuró siguiéndolos con una mueca hasta el auto donde abrió la puerta trasera para que ambos entraran—

—Pediré... mmm fruta, yogurt... y miel, mucha miel... —dijo al tiempo que subía.

— ¿No quieres hotcakes linda? —subió enseguida mientras Seiya cerraba la puerta.

—Mmm si podría ser... hace mucho que voy que quizá pueda arrasar con todo

—Entonces eso desayunaremos —tomo su mano para besarla al momento que salían de la casa.

— ¿Dónde queda ese lugar?

—Cerca del centro comercial... ve hacia allá nosotros te decimos por donde, el lugar no es muy conocido

—De acuerdo —condujo en la dirección que ella le indicaba.

—Ay Andrew no quisiera que desatendieras tus negocios, creo que tendrás que ponerme un límite de horas para vernos...

—No amor mientras pueda estar a tu lado seré muy feliz —se acercó besando su mejilla cerca de la comisura de sus labios— te extrañaba

Sonrió sutil— Yo también, pero bueno ahora sí que no hay que hacer enojar a Haru, porque otra y ya no nos la pasa

—De acuerdo tendremos más cuidado, mientras pueda estar a tu lado enfrentare lo que sea

Sonrió bajando la mirada— Lo dices como si Haru fuera mala, pero solo se preocupa por mi

—Lo sé, pero no puedes negar que es demasiado geniuda

—Ah yo también tengo mi genio... por algo somos hermanas, así que cuidado porque me puedo enojar muy feo

—No mi amor jamás te haría enojar lo sabes —la abrazo hacia él.

Sonrió dejándose abrazar— Eso espero... porque me puedo enojar mucho

Seiya los observaba de vez en cuando por el retrovisor frunciendo el ceño molesto, mientras conducía hacia la plaza que ella le había indicado.

— ¿Que te dijo Haru antes de que yo bajara? —Preguntó jugando con su blusa.

—Solo me dijo que te cuidara y tuviera cuidado contigo amor, es muy celosa contigo

Sonrió divertida imaginándose como se lo habría dicho— Soy su hermana menor, siente que debe cuidarme de todo y de todos

—Lo sé pero ¿no crees que exagera?, algún día nos casaremos y ya no tendrá que preocuparse de ti

—Siempre se preocupara por mi... —dijo mirando hacia el frente.

—Pero aun así pienso que exagera hermosa no es por ofenderla iniciando por mandarte con tu niñero... cuando bien sabemos que yo puedo cuidarte y protegerte

Desvió la mirada— No es mi niñero, es mi guardaespaldas y ya entendí que debe estar conmigo, no es que desconfié de ti, solo tiene miedo de que algo malo me pase

— ¿Que podría sucederte estando conmigo?, entiendo cuando no estoy contigo porque tampoco me gustaría que te pasara algo

—Andrew... tampoco Seiya permitiría que me pasara nada, y realmente no sabemos de qué, pero me tienen que cuidar

—Insisto en que yo te puedo cuidar cuando estés conmigo amor pero bueno vamos a desayunar

—Da vuelta por esta y al final de la calle... —dijo Serena un tanto pensativa.

No dijo nada los comentarios de ese tipo lo tenían más que irritado, siguió la instrucción de Serena, hasta que llego a ese restaurante— ¿Es aquí?

—Sí, aquí es... ¿después de aquí a dónde iremos?

—A donde tú quieras amor hoy te voy a consentir en todo lo que tú quieras —murmuró rozando sus labios antes de bajar del auto, adelantándose a Seiya para ayudarla a bajar.

—Gracias... —sonrió tomando su mano para bajar del auto— entonces vayamos de compras y luego al cine, luego por un helado...

—Muy bien —la abrazo por la cintura Seiya dejo el carro al valet parking siguiéndolos dos pasos atrás viendo a su al rededor asegurándose que no hubiese nada anormal.

Así entraron al pequeño restaurante donde tomaron una mesa algo alejada, Serena volteo a ver a Seiya ¿cómo podía decirle que le diera un poco de privacidad sin que pensara que lo estaba corriendo?— Seiya, puedes pedir lo que quieras...

—No muchas gracias señorita —murmuró recargándose en la pared más cercana del restaurante a unos cuantos pasos de la mesa donde se habían sentado.

Lo observo un instante— Seiya... toma asiento en aquella mesa, no me gusta que estés ahí parado nada mas

—No se preocupe por mi... —se cruzó de brazos cerrando sus ojos.

Suspiró tomando asiento— Testarudo

No respondió a su comentario se sentía molesto pero no tenía más remedio.

—Déjalo amor, concentrémonos en nosotros —tomo su mano con suavidad.

Suspiró sutil— Si, tienes razón —volteo a ver a Andrew al cual le sonrió— ¿vas a salir de viaje pronto?

—Si amor es posible que pronto salga... por eso quiero pasar la mayor parte del tiempo que sea posible

—Es una pena... ¿y será por mucho tiempo?

—Espero que no...

— ¿A dónde iras?, ¿no me llevarías?

—Claro que si amor si por mí fuera desde hoy te llevaría conmigo para no dejarte jamás

—Exageras Andrew... —dijo soltando su mano para tomar el servilletero y jugar con él.

—No amor es lo que deseo —sonrió llamando al mesero para ordenar— ¿entonces que desayunaras?

—Hotcakes con fresas y chocolate... y un té de jazmín... —dijo suspirando sutil.

—Lo mismo para mí gracias

Se había quedado pensando en cómo no sentía la misma reacción de su cuerpo con un solo apretón de manos de Andrew, con Seiya había sido algo diferente, no entendiendo ¿por qué?

— ¿Seiya?, ah si Seiya... —rápidamente se acercó hasta donde estaba de pie abrazándolo— tanto tiempo... ¿cómo has estado?, ¿que estas haciendo aquí?

—Señorita Aino... —murmuró al verla— ¿cómo se encuentra?, tanto tiempo sin verla

—Demasiado... pero dime ¿qué haces aquí?, espero que la nueva chica te trate bien...

Tan solo sonrió— Nada fuera de lo normal señorita... en verdad me da gusto verla

—A mí también... pero mira que guapo estas... ¿vamos a tomar un café?

—Por ahora estoy en servicio señorita... —murmuró sonrojado.

—Ah es una pena... ¿y con quien estas ahora? —Preguntó casi en secreto— no le diré a nadie

—Gracias por guarda el secreto... sabe... quizás después de esa misión consigamos ese asenso... —respondió de la misma forma—.

Rio sutil— Me alegro mucho...

Serena solo los observaba, ¿por qué Mina Aino se había acercado así a Seiya?, ¿y peor aún por qué estaban tan juntos platicando?

Sonrió ligeramente— Aunque si le agradecería un frappe como el de la última vez —guiño un ojo.

Volvió a reír tomándolo del brazo— Si, estaba delicioso...

Se aclaró la garganta poniéndose de pie— ¿Mina?

Se giró— Ay Serena hola ¿cómo estás?, Seiya dime a quien debo pedir permiso para que te sientes un momento a mi mesa e invitarte ese frappe que tanto te gusta

—Me temo que será a mi... pero esta en servicio y no puede... —dijo mirándola con una sutil sonrisa.

—Ay ya entiendo bueno entonces lo acompañare, para que no descuide su deber, llamo a una mesera— señorita por favor traiga dos frappe de mocaccino gracias, además dudo que él quiera acceder a mi petición —hizo un puchero— es demasiado testarudo y entregado a su deber…

—Sí, eso veo... ah creo que ya conoces a mi novio ¿verdad?

—Claro Andrew... —sonrió saludando al chico.

—Pero ven siéntate con nosotros...

—Solo si Seiya también se sienta, esta vez no te puedes negar Seiya hace mucho que no te veo y tengo mucho que contarte

—Si Seiya... ¿no creo que quieras desairar a Mina? —Dijo con cierta molestia hacia Seiya.

—Yo... —observo a ambas sin saber que decir.

Mina sonrió al ver su rostro— Si no accedes me quedare parada junto a ti y no creo que quieras que eso pase ¿o sí?

—Anda Seiya, siéntate, lo harás por ella ¿no es así? —dijo tomando asiento como si aquello no le importara.

—Señorita Aino disculpe, pero sabe que en función de mi deber no puedo... pero la compensare otro día ¿qué le parece?, además no quiero importunar a la señorita Tsukino mas de la cuenta...

—Anda Seiya, siéntate... tampoco creo que quieras dejar a Mina de pie, siendo que se conocen tan bien

—Solo será un momento anda ven y no quiero pero que valga —tomo su mano para arrastrarlo prácticamente a la mesa haciendo que se sentara, para enseguida hacerlo ella a su lado.

Al ver aquella confianza entre ellos no pudo evitar sentirse molesta— ¿Y Mina como has estado?

—Bastante bien y muy, muy pero muy feliz —murmuró con una amplia sonrisa— mira que tienes suerte en tener un guardián como Seiya es de los mejores sin duda alguna, cuídalo mucho, aunque claro esta le pediría que regresara a mi lado, pero sé que dirá que no

Suspiró ocultando una mueca— ¿De verdad?, si, supongo que lo es... de los mejores...

—Claro, no en vano fue mucho tiempo mi guardián... es testarudo y quisquilloso, pero me salvo muchas veces y por eso se lo agradezco, por cierto Seiya, Armand te manda a saludar e igual el estaría encantado que algún día trabajaras para él así que si necesitas algo sabes dónde buscarnos

—Muchas gracias señorita Aino...

— ¿Sigues con Armand? —preguntó sorprendida.

—Armand es mi esposo, no hace mucho que nos casamos por eso Seiya dejo de ser mi guardián, pero Armand está muy contento con el trabajo que hiciste durante todo este tiempo y sin duda le gustaría que trabajaras directamente con el

— ¿Te casaste?, pero... pensé que querías disfrutar la vida

—Quizás lo considere señorita Aino... muchas gracias —murmuró cuando la mesera dejo los frappes tomando el suyo dando un sorbo saboreándolo— exquisito gracias señorita Aino...

—Y la sigo disfrutando Serena, pero ahora acompañada del hombre que amo... y créeme no hay mayor dicha que esa...

—Entiendo… —dijo haciendo una mueca— pues felicidades y felicita a Armand de mi parte, bueno de nuestra parte...

—Claro lo hare, de tu parte, ¿y ustedes tienen planes de boda? —Murmuró observando a Andrew.

—En un futuro si... —dijo tomando la mano de Serena— tenemos poco de novios y creo que es una etapa que debemos disfrutar

—Si lo entiendo —sonrió tomando un poco de frappe— y tu Seiya ¿ya te decidiste a casarte? —Observo al chico que asintió un tanto sonrojado.

—Si ya incluso vio anillos de compromiso... —dijo mirándolo un segundo sintiéndose extraña ante esa sola idea.

—Muy bien Seiya te felicito ya era hora que tomaras esa decisión, recuerda que las mujeres somos impacientes, pero bueno Amy es todo lo contrario, me agrada mucho y sin duda cuidara de una de las personas más preciadas para mi

Se puso de pie soltando la mano de Andrew— Permiso... voy al tocador... —dijo sintiéndose aún más molesta, y necesitaba tranquilizarse sobre todo porque no tenía nada que pelear.

—Gracias señorita Aino... le daré sus saludos en cuanto la vea... —observo a Serena alejarse hacia el tocador.

—Te sienta muy bien la vida de casada Mina, espero que le siente igual a Serena cuando nos casemos...

—Espero me inviten a la boda aunque disculpen que no los haya invitado... fue algo muy intimo

—Claro que si, estarás invitada...

Al entrar al baño, se sentía molesta, incluso podría decirse que ¿celosa?, no, eso sería imposible, más porque no tenía motivos para estarlo, Seiya no era nada de ella, solo se habían besado "y que besos", pero nada más, en cambio sí tenía un novio que estaba pensando en boda, pero entonces ¿que debía hacer con la necesidad que sentía de volver a sentir los labios de Seiya?, si definitivamente terminaría loca.

Seiya se perdió por completo manteniendo la mirada hacia la puerta del tocador esperando que volviera Serena.

Por fin sentía que se había tranquilizado, se echó un poco de agua en la cara para refrescarse y salió encontrándose de inmediato con la mirada de Seiya a la cual no quiso prestarle atención, odiaba que la mirara así porque sentía que todo se borraba a su alrededor— Lamento la tardanza...

—Qué bueno que volviste, Seiya no tardaba en ponerse de pie y derribar la puerta del baño —bromeo un poco.

—Si... supongo... —dijo volteando a ver a Andrew— ¿nos vamos?, ya no tengo apetito

—Pero casi no comiste amor...

—Pero ya no tengo hambre... —dijo mirándolo evitando ver a Seiya— nos disculparas Mina, pero tenemos que ir a otros lugares

—Claro no te preocupes, Seiya cuídate mucho y toma —le dio su frappe— lo necesitaras para el camino —guiño un ojo— nos veremos cuídate

—Vamos Andrew... —dijo poniéndose de pie, todo el buen ánimo que sentía de pronto se había ido y el causante ni cuenta se había dado— nos vemos Mina...

—Nos vemos Serena cuídate mucho —dijo muy sonriente, al momento que Seiya se ponía de pie.

—Nos vemos señorita Aino e da gusto verla cuídese... nos veremos y muchas gracias todo una vez mas

—Hasta luego Seiya y cuídate... saludos a tu pequeña... —dijo quedándose un poco desconcertada, ya que conocía a Serena y nunca se había comportado así, al menos no con ella.

— ¿Podemos ir a caminar? —Preguntó a su novio, lo único que quería era poner su mente en blanco y ya no pensar en nada.

—Claro —murmuró tomando su mano— vamos al centro comercial a caminar ¿te gustaría?

—Sí, está bien... —suspiró sutil solo esperando que Seiya no notara lo que sentía.

Seiya caminaba detrás de ellos a cierta distancia, tan solo dando pequeños sorbos al frappe que Mina le había dado.

—Andrew... —se detuvo sin atreverse a verlo— ¿me besarías?

—Claro que si amor —se acercó rodeando su cintura mientras acariciaba su rostro besándola con suavidad, acto el cual Seiya vio fijamente, presionando el popote bebiendo con mayor rapidez sintiéndose sumamente molesto.

correspondió lentamente a su beso, algo estaba mal, no sentía esa necesidad de seguir sintiendo sus labios, ni le faltaba el aire, ni sentía esas cientos de hormigas recorrer su cuerpo, ¿por qué solo lo sentía con él?, no eso no podía ser, lentamente se separó de sus labios sonriéndole sutil— Gracias...

—Te adoro Serena... te amo —rozó una vez más sus labios.

No supo que decir, es que en realidad no había mucho que decir, quería a Andrew pero ¿amor?, ¿ella que sabía lo que era realmente amor?, no quiso pensar tan solo lo beso suavemente tal como él lo hacía.

Seiya desvió su mirada de aquella escena, le molestaba de sobre manera, pero no podía ser de otra forma.

Poco a poco se fue separando de él— Continuemos con nuestro camino... gracias por ese beso...

—Te puedo dar muchos más como esos —guiño un ojo tomando su mano para caminar por la plaza.

Tan solo sonrió sutil, era una mala novia, porque ella no quería de esos besos, ella quería de los que le daba el hombre que iba detrás de ellos, lo cual era incomprensible, volteo tratando de ver su semblante pero solo alcanzo a verlo un par de pasos detrás.

Había tratado de disfrutar lo más que pudo su cita con Andrew, pero simplemente no podía dejar de pensar en todo y nada a la vez, si estaba confundida, pero no había nada que pudiera hacer para quitarse esa confusión, o tal vez si, después del paseo por el centro comercial se dirigieron al cine y de ahí a una heladería, aunque Andrew no quería dejarla terminaron llegando a casa más temprano de lo que hubieran esperado, y Haruka aún no llegaba, tras despedirse Serena observo como Seiya estaba demasiado serio con ella, parecía enojado pero ni siquiera le había dirigido la palabra lo cual no le gustaba para nada, así que tendría que optar por otro plan.

—Acompáñame, olvide comprar unas cosas... —dijo tomando de nueva cuenta su bolso.

—Como ordene —tomo las llaves del auto— ¿a dónde quiere que la lleve?

—A la farmacia que esta aquí adelante... —dijo subiendo en el asiento del copiloto.

Se sorprendió al ver que subía en el asiento del copiloto cerrando la puerta trasera que ya había abierto, para enseguida subir y poner en marcha el auto.

No dijo nada mientras salían de la casa, tal vez estaba loca pero necesitaba hacerlo, estar a solas con él— Detente aquí... —dijo al pasar cerca de un pequeño parque.

Se detuvo como ella ordeno.

Respiró profundamente e hizo lo que sus impulsos querían, sin más se acercó a él tomándolo del rostro para sentir sus labios nuevamente.

Frunció el ceño molesto desviando su rostro— ¿por qué quiere detenerse aquí señorita?

—Yo... —murmuró desconcertada, parecía enojado, lo cual definitivamente sería ridículo— quería... —se volvió a acercar buscando sus labios—

Coloco sus manos sobre sus hombros— No soy un juguete... ni nadie que pueda besar cuando se le da la gana

Se separó de él volviendo a su asiento— Supongo que no pensabas eso cuando me pediste en la apuesta un beso...

—Eso fue solo una apuesta... nada importante —volvió arrancar el auto— al menos yo no cambio de labios de un momento a otro

Sonrió con ironía— No claro que no... —Dijo molesta— dime entonces que no seas volver a besarme...

—No, no deseo ser juguete de una niña caprichosa

Volteo a verlo aún más molesta— Detén el auto... ahora mismo...

— ¿Para qué? —Dijo sin hacer mucho caso.

—Que te detengas he dicho... es una orden

Dio un frenon deteniéndose.

—Eres un idiota... —dijo bajando del auto, se sentía demasiado molesta, pensó que un momento a solas con él podría hacer que se tranquilizara y quitarse esa sensación de... celos.

Bajo del auto— Y usted una niña mimada y caprichosa

—Sí, lo soy... —dijo con molestia comenzando a caminar— no me ofendes con eso

Se acercó tomándola del brazo— Regrese al auto la llevare de regreso a casa

—Suéltame... —dijo tratando de que la soltara— no quiero que me toques...

—Bien entonces regrese al auto ahora mismo

—No... —Dijo zafándose de su agarre— vete y déjame sola...

—La dejaré sola una vez que este a salvo en casa mi debes es cuidarla y solo eso... no servirle como títere cada que a usted se le antoje

— ¿Y yo que?, apostaste uno de mis besos... si tú eres un títere ¿que soy yo?

—Usted acepto se pudo haber rehusado

— ¿Y no te has preguntado por qué?

Frunció el ceño molesto— ¿Por qué?, dígame señorita, ¿por qué me ha pedido que la bese y de pronto se va muy cariñosa con su novio?, ¿a que está jugando?, acaso a todos sus guardaespaldas les pedía lo mismo

—No... —Dijo molesta— porque... contigo me siento diferente... porque nadie me ha besado como tu

—Si claro —hizo una mueca— le voy a pedir que no juegue conmigo... —se acercó tomándola de los hombros— porque no estoy dispuesto a ser su títere, una cosa es que sea su niñero y su chofer cuando se supone que solo soy su guardaespaldas y otra muy diferente que quiera burlarse de mi

—No me burlo de ti... —dijo rodeando su cuello— enséñame, enséñame como besarte y dejarte sin aliento

— ¿Y que gano yo con enseñarle?, no crees que ya es suficiente, te has estado burlando... puedo ser muy paciente pero tengo un límite... —desvió su mirada de ella— será mejor volver a casa... ya vi que en realidad no quería ir a comprar algo

—No me he burlado... —dijo sin soltarlo tomando su rostro— yo... no sé qué me pasa contigo, créeme no me burlo

—Ya basta... no quiero ser grosero señorita... —respiro profundamente— soy solo su guardaespaldas eso es todo

—Serena... —dijo tomándolo del rostro— estamos solos... solo dime Serena...

—Bien Serena... regresemos a casa —se separó de ella para volver al auto.

Hizo una mueca comenzando a caminar adentrándose al parque— No quiero

Camino detrás de ella— No seas testaruda... es peligroso estar aquí, regresemos

—Tu eres un testarudo... —dijo continuando con su camino.

— ¿Testarudo por qué?, por querer cumplir con mi deber, acaso crees que andar de niñero de una chiquilla caprichosa me gusta mucho

—Entonces vete... —dijo ya molesta y con lágrimas— y deja que la chiquilla caprichosa se quede en el parque...

—No me iré y lo sabes... mientras estés bajo mi protección cumpliré con mi cometido que es mantenerte a salvo... para eso fui contratado

—Sí, solo para eso... —dijo molesta apretando los puños.

—Si... solo para eso... —la siguió unos pasos atrás— ahora regresemos a casa...

No dijo nada, se sentía demasiado molesta, triste, confundida, continuo caminando sin prestarle atención.

Suspiro molesto— Dime ¿qué es lo que quieres?, ¿qué pretendes al hacer este tipo de berrinches?

—Nada... —dijo molesta y con seriedad— no pretendo nada

—Bien entonces regresemos...

—No, si no me vas a besar no me hables y déjame caminar

—Que terca —gruño molesto— es peligroso estar aquí

—Si claro, los arboles me van a secuestrar... —dijo irónica.

—Con un demonio... —la tomo de la muñeca, haciéndola girar, al escuchar ruido entre los árboles.

— ¿Qué haces? —trato de soltarse de su mano— solo debe ser un perro o un gato

Se colocó de frente haciendo que quedara detrás poniéndose a la defensiva.

De pronto si se asustó por lo que se sostuvo del brazo de Seiya, solo viendo como salía un gato maullando— Lo ves, e lo dije... ahora déjame

Suspiro en cierta forma aliviado— Volvamos... en casa podrá hacer lo que se le dé la gana pero no aquí

—Ya te dije que no me iré, quiero disfrutar un rato el parque

—No seas testaruda... —se giró quedando frente a ella— es noche y es peligroso

—Tu pudiste detenerme en el auto y no lo hiciste... ahora no me culpes

—Caprichosa...

—Idiota... —dijo mirándolo fijamente.

No dudo en cargarla en su hombro para llevársela de regreso al auto.

—Bájame... —dijo golpeando su espalda— bájame, ¿quién te crees que eres?

—Tu guardaespaldas eso soy —la sujeto con fuerza mientras caminaba observando con a su alrededor— y hare lo que sea necesario para protegerte

—No quiero, no quiero... bájame... —dijo golpeando aún más su espalda— eres un tonto, bájame...

La bajo acorralándola contra un árbol— Ya basta de caprichos... o vuelve al auto ahora mismo o te llevare a la fuerza tú decides

—No puedes lastimarme... —dijo mirándolo fijamente, nunca lo había visto así y no es que le tuviera miedo pero si era de admirarse.

—Rétame... y lo hare sin ninguna consideración... es preferible eso a que algo más tu suceda...

—Yo... —trago saliva al ver esa mirada— no te atreverías

Se acercó más a ella— ¿Quieres ver que si?

—No lo harías... —dijo bajando un poco la mirada algo cohibida de su decisión.

La aprisiono con su cuerpo, tomándola del mentón— Volvamos ahora mismo al auto

Sintió como aspiró su cálido aliento— No... —murmuró ya no tan convencida.

Respiro profundamente, deseaba sentir sus labios pero sería darle gusto movió sus manos para sujetarla de la cintura dispuesto a cargarla.

Cerró los ojos, ansiaba sentir sus labios los cuales entreabrió un poco.

La tomo de la cintura con firmeza, también ansiaba poder besarla pero ¿por qué de pronto tenía esa necesidad?

Coloco las manos sobre sus brazos, eran fuertes, mucho, los cuales apretó un poco, sintió un pequeño roce de sus labios y encendió ese deseo de sentirlos.

Un pequeño roce había hecho demasiado, tanto que ya no podía contenerse más, se apodero por completo de sus labios, acercándola tanto como le era posible hacia él.

Aspiró su aroma rodeando su cuello, besándolo tan profundamente como él lo hacía, saboreando sus labios, apoderándose ella también de ellos.

Intensifico aún más ese beso dando paso a la pasión, y ese deseo que ella comenzaba a despertar en él.

Suspiró entre sus labios, volvía a sentir que nadie jamás la besaría de esa forma, acaricio su cuello jugando con su cabello enredándolo entre sus dedos.

Volvía a sentir su cuerpo temblar ante ella, y algo más que se desorbitaba de su lugar, se separó de sus labios no dudando en volverla a cargar para llevar hacia el auto.

Recostó su cabeza en su hombro aun rodeando su cuello, había sido un beso diferente, especial— Espero que aun no llegue Haru...

—Tendrá que comprar lo que pensaba comprar por si acaso... —murmuró caminando fuera de ese parque.

—Tal vez... —sonrió sutil cerrando los ojos— ¿qué me recomiendas?

—No lo sé... recuerde que solo soy un guardaespaldas...

—Mi guardaespaldas... —dijo acariciando su mejilla— también de mi hermana debes protegerme...

— ¿Por qué de su hermana?, si es la persona que más la quiere...

—Si... porque me regañara o se puede enojar... —dijo volviendo a cerrar los ojos, sin duda discutir la dejaba exhausta— comprare una caja de sus chocolates favoritos...

—Bueno... entonces va... —guardo silencio al llegar al auto noto que había varios autos cercanos— demonios— abrió la puerta para enseguida meterla poniendo el seguro.

—Seiya... ¿qué ocurre? —Preguntó golpeando la ventanilla del auto.

Observo a su al rededor, dio un salto para subir al cofre del auto y apresurarse a entrar en él.

Serena volteo a todas partes buscando alguien que amenazara con hacerle daño— ¿Qué pasa?

—Agáchate —encendió el auto y arranco a toda velocidad al instante dos autos comenzaron a seguirlos— Darien tengo código cinco me escuchas...

Hizo lo que le pidió, asustada, esta vez era diferente a la última vez que habían estado dando vueltas antes de llegar a casa.

— ¿Dónde están?, voy para allá inmediatamente...

—No seguro debe ser una trampa... estoy cerca del parque... ya íbamos camino a casa... —dio la vuelta en una calle buscando la forma de perder a esos autos.

—Trata de perderlos... si no entra al estacionamiento que esta frente al auditorio te espero ahí para que me pases a cerezo dos...

—De acuerdo... te veré en el auditorio en diez minutos, asegúrate que cerezo uno este a salvo

—De acuerdo... —dijo finalizando la comunicación— señorita salga y quédese en la casa... iré por su hermana

— ¿Que está ocurriendo Darien? —Murmuró asustada bajando del auto.

—Siguen a Seiya y a su hermana, iré por ella, no se preocupe... —dijo mirándola con firmeza arrancando enseguida el auto para salir rumbo al auditorio.

Se apresuró a entrar a la casa y activar las alarmas, esperando que su hermana estuviera a salvo.

— ¿A dónde vamos Seiya? —Preguntó asustada Serena.

—Al auditorio... ahí bajaras tan rápido como te sea posible y subirás a la camioneta... ¿entendido?

—Si... ¿y tú? —preguntó tomando su bolso aferrándose a él.

—Deja el bolso... —observo por el retrovisor antes de meterse a un túnel en sentido contrario, para poder llegar más rápido al auditorio tendría unos cuantos minutos de tiempo para hacer la transición.

—Pero... ¿y tú?, ¿qué vas a hacer? —preguntó Serena preocupada y asustada.

—Distraerlos... eso hare —entro al estacionamiento del auditorio al ver que Darien también iba llegando— nos vemos más tarde date prisa

—Cuídate... —dijo acercándose a la puerta para bajar lo más rápido posible y correr hacia la camioneta donde Darien ya la esperaba.

Esperó a que entrara a la camioneta para marcharse a toda velocidad del lugar.

X-X

Notas de Autoras:

Bueno pues aquí tuvimos un capítulo más de esta historia, esperamos que les haya gustado. Quiero agradecer a: rogue85, gregorioabel, Serenity usagi, Sol Levine, MissKou19, ara, saori serena kou, Amy Kou, Andrea Tsukino, aerithsephy, alejasmin kou, por cada uno de sus reviews, además a los que aún no se animan, nos alegra que les esté gustando la historia, ya saben, cualquier duda, queja o comentario estamos a un review de distancia.

Preguntaban que por qué autoras, en esta historia volvimos a escribir juntas Marina Acero y una servidora, si no han leído las demás historias que tenemos en conjunto pueden buscarlas en mi perfil, hay varias.

Ahora si por el momento es todo, esperamos que sigan disfrutando de esta historia y nos leemos en el siguiente capítulo, saludos y excelente inicio de semana.