[¡Hola! Hilord17 al habla.
Por fin, el capítulo 3 de Súplica a las Estrellas está listo. Nuevamente explico que los motivos de no poder actualizar seguido se debe a que tanto Riki como yo tenemos tiempo muy limitado, repartido en estudios, eventos de nuestra vida, entre otros. Recuerden también que Riki debe sacar tiempo, debido a su ubicación. En cualquier caso, se intentó revisar por errores (de hecho revisé varias veces), pero si aún hay errores, se intentarán arreglar. Como siempre, les pido que dejen su review con la opinión/crítica que tengan del capítulo y/o del fic en sí.
Normalmente terminaría mi introducción aquí, pero Riki me informó de una cierta situación...
¡Saludos a 'Luis Misael'! Por parte de ambos (Riki y yo) te deseamos lo mejor, y nos hubiera gustado saludarte en tu cumpleaños, pero lamentablemente las fechas nos jugaron la mala pasada. Afortunadamente, un compañero tuyo nos avisó de esto, y como escribí antes, te deseamos lo mejor para este año :)
Agradecimientos a Cristian Castillo, por ser un buen amigo y contactarse con Riki, haciendo posible este pequeño gesto de nuestra parte.
¡Disfruten la lectura!]
Súplica a las Estrellas: Una Alianza Alterna - III: El Poder de Dos Mundos.
Flash Sentry, al igual que todo el grupo de guardias que lo estaba acompañando, estaba observando con atención al humano que estaba entrenando sus movimientos, que consistían en una rápida serie de puños y patadas, a una velocidad alarmante para ellos. Algo que ya han visto antes, pero que de todas maneras logra sorprenderlos.
"Sigo sin saber cómo es que lo logra…" dijo uno de los guardias, analizando los movimientos del pelinegro.
"Y probablemente jamás lo sabremos." dijo otro guardia. "Digo, quiero superar mis límites…pero no creo poder llegar a eso."
"¿Acaso se sienten inferiores, soldados?" preguntó Flash Sentry, llamando la atención de ambos guardias, así como la del resto del grupo. "Les recuerdo que pronto estaremos luchando para liberar Florafauna de las garras del enemigo. Las vidas de aquellos que siguen al interior dependen de nuestro esfuerzo… ¿Acaso no es nuestro deber el proteger al indefenso? ¡Pues demuéstrenlo!"
"¡Señor, sí señor!" gritaron varios guardias, para luego separarse en distintas direcciones, seguramente para arreglar los últimos detalles antes de partir.
"Creo que les asusta mi fuerza." dijo Richar, acercándose al capitán con las manos detrás de la cabeza. "Tal vez debí haber moderado un poquito mi fuerza en el entrenamiento."
"Para nada Sir Richar." respondió Flash de inmediato. "De hecho, es un beneficio que hayan visto esa porción de su poder. A la larga, los motivará a mejorar. Tal vez no logren alcanzar la fuerza física que usted posee, pero en Equestria la fuerza física no es el único medio de defensa. Hay varios estilos y formas de luchar que pueden ayudarlos a mejorar."
"Eso es cierto." dijo Richar. "La dedicación es un elemento importante a la hora de entrenar y superarse."
"Daremos nuestro mejor esfuerzo, Sir Richar." dijo Flash, poniendo su mano derecha, cerrada en un puño, en su pecho. "Estamos orgullosos de servir a las Princesas, y ayudarlas en esta situación es nuestro deber."
"Cuento con ustedes." dijo Richar, para luego recordar algo que ocurrió durante la explicación del plan. "Dime una cosa… ¿Tú y Twilight se conocen?"
La pregunta pilló desprevenido al pegaso, sorprendiéndose por un momento.
"¿Lady…Twilight de la Corte Celestial? Así es. Nos conocemos desde hace un tiempo. Podría decirse que somos…cercanos" dijo Flash, sonrojándose un poco al final.
"Ya veo…" dijo Richar con un parcial tono burlesco, pero rápidamente cambió a su actitud de siempre. "Lady Twilight…Corte Celestial…wow. Parece que la Twilight de esta Equestria es de la nobleza."
"¿Esta Equestria?" preguntó Flash, claramente confundido.
"¿Recuerdas que Alex dijo que somos invocaciones de las Princesas? Pues no solo es eso. Nosotros vivimos en universos paralelos, o sea en distintas Equestrias. Acudimos al llamado de las Princesas, pero en nuestras Equestrias las cosas son algo parecidas. Muchos de ustedes también existen en mi mundo, y probablemente también en la Equestria de Alex."
"…Y a mí… ¿Me conoces?"
"Si… y no" responde Richar, haciendo que Flash ladeara la cabeza algo confundido. "Resulta que si se quién eres en la Equestria de donde vengo, pero aún no hemos tenido contacto de cerca… todavía. Tal vez no somos cercanos en mi Equestria, pero sé que eres parte de la guardia del Imperio de Cristal." dice intentando recordar hasta ahora lo que sabe del semental debido a la serie. "Aunque a veces te asignan temporalmente en otros lugares."
"Vaya. Eso es interesante. Entonces el Imperio de Cristal existe en tu Equestria." respondió Flash. "Yo no he salido de Florafauna. El capitán Shining Armor fue mi superior hasta que fue asignado al Imperio de Cristal."
"Tal parece que las cosas son distintas aquí." dijo Richar. "Bueno…de cualquier modo, recuerda que somos aliados, y que los ayudaré en esta batalla."
"Por supuesto Sir Richar. Estoy ansioso de trabajar con usted." respondió el capitán con una sonrisa.
"Recuperaremos Florafauna y salvaremos a los que están prisioneros. Ya verás." dijo el pelinegro, chocando el puño formado de su mano izquierda con la palma de su mano derecha.
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"Es…algo difícil de creer." dijo Alexander, sin esconder su pena.
"Tal parece que ambos lugares tienen un valor sentimental para ti, y no eres el único. A muchos, incluyendo a mi hermana y a mí, nos dolió mucho el perderlos." respondió Celestia.
Alexander y Celestia se encontraban nuevamente en la tienda de descanso. Todo el grupo de la zona está realizando los preparativos finales para poder iniciar el plan. Luna estaba ayudando con toda la organización de armamento y equipamiento necesario para la tarea. Twilight y Shining también estaban ayudando para asegurarse de que no le falte nada a nadie.
"Así que estos villanos…Discord y Tirek. Ellos son los responsables de la destrucción de Canterlot y Ponyville." dijo Alexander.
"El Rey loco Discord fue el responsable de la destrucción de Canterlot. Fiel a su apodo otorgado por nuestra gente en los años anteriores, sus ambiciones y motivos para actuar carecían de lógica alguna." dijo Celestia, sin cambiar su tono de voz, que no era distinta a la de Alexander. "Luego de varios años de prosperidad, otro villano aparecería para intentar destruir Equestria: Tirek, el Rey tirano. A diferencia de Discord, Tirek no tuvo piedad. Su poderío ha sido una de las fuerzas más temibles que Equestria haya enfrentado…y la que más muertos ha dejado. Ponyville fue uno de los tantos lugares que sufrieron la ira y destrucción del tirano. Lamentablemente, Luna y yo tuvimos que tomar medidas drásticas, antes de que su rastro de muerte y sufrimiento se extendiera."
Alexander simplemente suspiró, y no dijo palabra alguna por varios segundos. Celestia se acercó hasta el humano, pudiendo notar que a pesar de que es un asunto completamente ajeno a él, parecía estar comprendiendo el dolor de dichas acciones mejor que cualquier otro ser.
"Sin importar el mundo…la guerra es y siempre será un pecado, y lo peor es que en la mayoría de los casos, lo mejor que se puede hacer, es emplear la violencia para detener a las mentes malignas que están detrás de todo. Ni siquiera Equestria se salva de tener a seres sedientos de poder…y dispuestos a aplastar a quien sea para conseguirlo."
Esa respuesta, además de comprenderla a la perfección, dada su posición en este mundo, hizo que Celestia aumentara aún más su curiosidad respecto a una duda que tiene desde que Alexander y el resto explicaron el plan.
"Alexander…esto no es ajeno para ti. ¿Cierto?"
Alexander miró a Celestia con una sonrisa que claramente ocultaba su tristeza.
"Lamentablemente Celestia…estás en lo correcto."
"Tu Equestria… ¿Sufre de estos problemas también?"
"En cierta forma, yo diría que sí." dijo Alexander. "Es algo complicado de explicar, pero hasta donde yo sé, ustedes han hecho un trabajo fenomenal."
"Y debo asumir que la lucha también es un concepto que conoces bien."
"Por obligación." respondió Alexander.
"Tanto Richar como tú tienen vidas muy importantes. Semejante fuerza e intelecto no pueden ser de vidas comunes. No en Equestria, ni en ningún otro estilo de vida." dijo Celestia. "No es necesario que me respondas, pero… ¿Qué situación vives actualmente en tu Equestria?"
Alexander se tomó un par de segundos antes de decir algo. Esto no es algo que simplemente diría y ya, pero no todos los días se presenta la ocasión de hablar de tus problemas con alguien que literalmente es de otro universo, aunque tenga semejanzas con el que conoces.
"Es una muy larga historia…pero, en resumen, soy el Líder y Estratega de un grupo llamado 'Alianza Multiespecie'. Las Princesas de mi Equestria forman parte de este grupo. Todos los miembros, de los cuales ya considero a todos como amigos cercanos, estamos en una misión para detener a un brujo que se hace llamar Holocaust. Lo que hace tan peligroso a este tipo…es que al parecer ya domina en gran parte el arte oscuro de la necromancia."
"¿Necromancia?" preguntó Celestia, sorprendiéndole al humano que el tono de voz de ella indicaba que no ha escuchado el término antes.
"La Necromancia…es una rama de la magia oscura que involucra revivir a los muertos, con múltiples propósitos." respondió Alexander con total seriedad.
La información golpeó duro a la Princesas, que llevó una de sus manos a su cara, específicamente en la zona de su boca, demostrando lo horrible de la situación, y más importante, la lucha que Alexander está librando.
"Y aun así acudieron a nuestro llamado…" dijo Celestia en voz baja, algo preocupada a juzgar por su tono de voz. "Realmente me alegra que haya seres dispuestos a ayudarnos, pero en tu caso, te alejé de una situación muy importante, donde tu presencia es crucial."
"No te preocupes." dijo Alexander, llamando la atención de Celestia. "Nuestros cuerpos verdaderos están durmiendo. Methus nos explicó que el tiempo no es el mismo en todos los universos, y nuestra mente y alma son las que viajaron hasta aquí, así que para cuando terminemos, lo más probable es que tanto Richar como yo despertaremos en nuestros propios mundos, como si nada hubiera pasado en esas horas de sueño."
Celestia soltó un suspiro de alivio. Alexander por su parte está contento de ver que la Celestia de esta Equestria es la misma que conoce de la suya en cuanto a personalidad.
"Vamos a recuperar Florafauna, y después veremos qué es lo que sigue para nosotros." dijo Alexander, levantándose y caminando hacia la salida. "Si hay algo que puedo asegurar tanto de Richar como de mí…es que somos tercos y obstinados."
Una vez que Alexander menciono eso último, volviendo con Richar, este dio un estornudo repentino, para luego limpiarse la nariz de una manera confundida, pensando que tal vez alguien está hablando de él.
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Teniendo todo listo para partir, ambos grupos comenzaron a moverse. Todos ellos estuvieron juntos temporalmente, pero llegando a un punto específico del bosque, los grupos se separaron, cada uno siguiendo el camino de su objetivo respectivo. El grupo de Alexander, Shining y Celestia comenzó su travesía a una de las zonas menos pobladas y concurridas de Florafauna, ya que allí está la entrada más segura y efectiva. El grupo de Richar, Luna y Twilight siguió su camino, ya que su objetivo era la entrada de Florafauna.
"He tenido la duda desde hace un rato. ¿Por qué se llama Florafauna?" preguntó Richar, que estaba caminando junto a Luna y Twilight. "A mí se me imagina la unión de las palabras 'flora' y 'fauna'. ¿Qué acaso tienen flores y animales allí?"
"A modo de resumen, es correcto." dijo Luna.
"¡Pero es mucho más que eso!" dijo Twilight, uniéndose a la conversación. "Florafauna es una ciudad, pero al mismo tiempo es un santuario y refugio para los animales, y es más impresionante de lo que crees."
"¿Ah sí? ¿Y ese algo interesante es…?" preguntó el pelinegro girando su mano, para que indicara que continuara.
"Los animales salvajes no son los únicos que se refugian en Florafauna, Richar." dijo Luna, llamando la atención del humano. "Existen variadas especies que poseen características especiales. Animales que han evolucionado debido al ambiente y la supervivencia. La mayoría de estos viven en grupos, y todos tienen un Líder. A diferencia del resto del grupo, los Líderes son capaces de comunicarse con nosotros, y en todos los casos hemos llegado a un acuerdo de interés mutuo."
"¡Cool! Me gustaría verlos cuando sea posible." dijo Richar, comenzando a pensar en las posibilidades, como si dichos animales fueran especies sacadas de un juego RPG.
"Lamentablemente, no encontrarás a ninguno por ahora." dijo Luna, con algo de tristeza. "Los animales y los evolucionados ya saben que hacer en caso de que haya una emergencia. Como ellos pueden comunicarse entre ellos con facilidad, ya deben estar ocultos y a salvo en lugares que sirvan de refugio temporal."
La Princesa de la noche suspiró sin ánimos, tomándose unos momentos antes de seguir.
"Una vez que recuperemos la ciudad, nos encargaremos de informarles que es seguro volver."
"Lo más probable es que las flores de la ciudad tendrán que ser plantadas nuevamente." dijo Twilight, compartiendo algo de la pena. "Esos brutos de seguro provocaron daños por todos lados, y eso incluye las famosas flores de la ciudad."
"Muy bien. Creo que ya entiendo el porqué del nombre, y es una lástima." dijo Richar, algo pensativo. "Espero poder ver Florafauna en su máximo esplendor cuando todo esto acabe."
"Mi hermana y yo nos aseguraremos de darles un tour personal cuando sea el momento." dijo Luna con una sonrisa.
El grupo de Richar siguió su camino. Tal como Alexander había dicho, este grupo era numeroso, y era el que concentraba la mayor cantidad de guerreros. muchos miembros de la guardia real iban atrás del trío. También varios unicornios magos, y también arqueros. En el grupo había una cantidad de todas las razas. Ponis de tierra que no debían esforzarse para mostrar sus cuerpos bien entrenados. Unicornios que claramente poseían la ventaja a la hora de batallar a distancia, y pegasos que seguían al grupo volando a una velocidad moderada para no alertar al enemigo.
Tras un par de horas de caminata cautelosa, el grupo finalmente llegó a su destino, y comenzaron a posicionarse con los árboles que quedaban, ya que estaban en la entrada del bosque, y a la distancia, estaba la entrada de Florafauna, con murallas de considerable tamaño. Richar logró ver movimiento a lo lejos, y no había duda de que eran vigilantes enemigos. También logró ver equipamiento que seguramente era para lidiar con intrusos.
"No logro distinguirlos bien, pero el movimiento es obvio." dijo el pelinegro.
"Así es." dijo Luna. "Al parecer no nos han visto. A juzgar por el ataque anterior, la mayoría deben ser mercenarios."
El grupo de soldados comenzó a prepararse para el momento definitivo. Todos sacaron sus armas, prepararon sus hechizos y ajustaron su equipamiento.
Estaban listos para iniciar la primera fase del plan.
"Estamos en posición. Esperamos tu señal Richar." le dijo la Princesa Luna al humano, mientras miraba entre las plantas la 'base enemiga'.
"Excelente. Déjamelo a mí." Responde Richar con una sonrisa confiada, apuntándose a sí mismo.
Richar sale de entre las plantas y árboles, y camina sin preocupación hacia el territorio enemigo, con las manos en los bolsillos de la chaqueta.
Los mercenarios enemigos que patrullaban el sitio de la ciudad tenían una apariencia muy similar a los minotauros y diamond dogs antropomórficos. Estos miraban hacia todas direcciones, vigilando toda el área por encima de unas murallas. Uno de ellos logro divisar desde la lejanía algo en movimiento.
"¿Qué será eso que viene allí?" preguntó uno de esos mercenarios.
Otro de ellos tomó unos binoculares que tenía para ver de lejos, y logró visualizar al joven humano, pero este solo veía un animal sin mucho pelo y con ropa.
"Creo que es una especie de mono lampiño." responde el mercenario que tenía los binoculares, mientras se los quita de los ojos. "Seguramente se perdió, y por eso viene para acá." dice con una sonrisa burlona.
"Pues que mala suerte para el pequeñín." dice el otro mercenario, mientras preparaba un arco con flecha apuntando a Richar. "Sera un buen aperitivo para pasar el rato. Dicen que la sopa de mono tiene buenos nutrientes."
Y sin perder el tiempo, lanzó la flecha.
El proyectil avanza gran velocidad, atravesando un poco la barrera del viento, y dirigiéndose directamente a Richar, en donde al final se ve como a este le da desde la lejanía en el pecho, para luego verlo desplomarse en el suelo inerte.
El grupo de Richar se alteró al ver todo desde atrás, al ver cómo le dieron al joven, sacando una inhalación de sorpresa.
"¡Oh no! ¡Esto se ve muy mal!" dice Twilight, a punto de salir de la vegetación para auxiliarlo.
"¡Espera! ¡No te muevas!" dice la Princesa Luna, deteniendo a Twilight de abandonar su puesto.
"Pero Princesa Luna, él acaba de ser..." reprocha Twilight algo alterada.
"Tranquila. Todo está bien." dice la Princesa Luna calmando tanto a Twilight como a los demás del grupo. "Solo aguarden." responde calmada, observando al joven Richar en el suelo con una mirada seria.
En las murallas de la ciudad, los mismos guardias de antes miraban como le dieron a su objetivo desde arriba.
"¡Hey! Buen tiro." dice el mercenario de los binoculares mirando cómo le acertó al objetivo.
"No por nada me dicen 'Vista De Águila'." dice el mercenario del arco orgulloso de su tiro.
"Sí, claro. Tu ni apodo tienes." responde el otro vigilante girando los ojos. "Vamos. Recojamos el botín antes de que otro animal aparezca y se lo lleve."
Los mercenarios de la muralla bajaron del sitio y se dirigieron directamente hacia donde estaba Richar tirado en el suelo, quien estaba boca arriba, mientras que con sus dos manos sostenía la flecha 'incrustada' en su pecho.
"Que cosa más fea es esta." dijo el mercenario del arco, picándolo un poco con dicha arma. "Es la primera vez que veo algo así. ¿Será alguna especie nueva? ¿O una mutación rara de la naturaleza?"
"Yo que sé. También es la primera vez que veo algo así." dijo su compañero. "Espero que sepa mejor de como se ve. Realmente es una criatura bastante horrenda…"
"¡No tanto como te dejare el rostro!" responde Richar, abriendo uno de sus ojos.
"¡Qu-"
Antes de que uno de los mercenarios dijera algo, Richar se levantó rápidamente y puso sus manos en las caras de ambos guardias.
"¡Sonrían al pajarito!" dijo el pelinegro con una voz y sonrisa un tanto macabra.
El anillo de fuego que tenía Richar rápidamente se activó, haciendo que ambas manos del joven se tornaran de un color rojizo. Seguido de eso, una inmensa explosión se presentó en el área, provocando una cortina de humo a su alrededor.
Inmediatamente, dos estelas de humo salieron disparada de esa misma cortina, estrellándose en la puerta de la muralla, rompiéndola en el acto. Esto alertó a los demás guardias, preguntándose qué pasó, acercándose al área de la destrucción, en donde vieron que las estelas de humo de antes, eran los dos mismos guardias que fueron a donde Richar, quienes ahora estaban algo calcinados y humeados, con los ojos en blanco, indicando que estaban fuera de combate.
Los demás guardias de esa fortaleza se acercaron rápidamente a la entrada destrozada con sus armas preparadas, mirando desde la lejanía donde se formó la explosión de antes. Justamente en el sitio, ahora había una cortina de fuego, en donde una silueta humana se encontraba caminando dentro del fuego hasta salir.
Richar, quien era esa silueta, ahora estaba con su nuevo aspecto, de cabello marrón con toques rojos, indicando que activo su poder del anillo de fuego.
"A la próxima, díganle horrenda a su suegra."
Richar se truena un poco el cuello sosteniéndose de la nuca con su mano, liberando una pequeña tensión. "Muy Bien. Que comience la fiesta. ¡A LA CARGA!" gritó apuntando a la ciudad en donde después una oleada de gritos y soldados salieron de la cortina de fuego, dirigiéndose a la fortaleza enemiga, al mismo tiempo que pasaban al lado del humano.
"¡ATENCION! ¡NOS ATACAN! ¡TOQUEN LA ALARMA! ¡ALERTEN A LAS OTRAS ZONAS QUE TENEMOS PROBLEMAS EN LA ENTRADA!" gritó uno de los enemigos, y tras decir eso, la alarma del sitio sonó, en donde todas las tropas enemigas se dirigían directamente al punto de ataque, dejando la mayor parte de sus puestos.
"Buena manera de llamar la atención." dice la princesa de la noche, llegando hasta el pelinegro.
"Es una de mis cualidades. Nunca puedo estar en un sitio sin al final terminar haciendo algo de caos." responde inocentemente el joven.
Por otro lado, Twilight, tenía una cara de duda mirando al joven, lo cual este se da cuenta, y más al ver que Twilight estaba como inspeccionándolo de arriba abajo, e incluso empezó a tocar su pecho como si buscara algo, pero para el joven, su forma de hacerlo era un tanto…provocativo.
"O…oye. ¿Qu…que haces?" pregunta Richar un tanto nervioso, apareciéndole unos rubores en la cara. "Me estas incomodando un poco con eso…"
"Perdona. Es solo que… ¿Cómo es que sigues ileso?" pregunta Twilight muy confundida, ladeando la cabeza junto a su cuerpo, aun mirando el pecho del joven.
"¿A qué te refieres?" pregunta Richar.
"¡Me refiero a la flecha! Estoy más que segura que te golpeó justo en el pecho. ¿Y qué es esa nueva apariencia que tienes? Hasta donde yo sé, lo accesorios elementales solo te otorgan una habilidad de controlar un dicho elemento, no te transforman." menciona Twilight mirando su nuevo aspecto muy dudosa.
"Oh. Eso. Bueno, lo de mi apariencia, aún no encuentro explicación del todo. Solo sé que me otorgan esta imagen en mí, junto con la habilidad de controlar el elemento." menciona Richar apuntándose. "Y lo de la flecha, lo que sucedió en realidad fue…"
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Volviendo un poco más atrás, recordando lo sucedido anteriormente. Justo en el momento en que el mercenario lanzo la flecha.
Richar logró visualizar como un destello delgado se dirigía a él a gran velocidad. Antes de que le diera, el joven sintió como si el tiempo para él se hubiera ralentizado, lográndose dar cuenta de la flecha que estaba a punto de darle.
Justamente cuando estaba por tocar su pecho, Richar con las dos manos logró sujetar rápidamente la flecha a tiempo, evitando que se insertara en su pecho. Allí este sonrió al ver que logró frenarlo sin esfuerzo, para luego tirarse al suelo, fingiendo haberla recibido.
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"Ahora sé lo que habrá sentido 'Loki' en la película de 'Avengers' cuando 'Hawkeye' intenta darle con una flecha y este la detiene con una sola mano sin siquiera verlo. ¡Fue súper!" responde un poco emocionado el joven Richar por lo que hizo. La Princesa Luna y Twilight simplemente se miraron confundidas, intentando saber de qué hablaba el joven, haciendo que estas solo se encogieran de hombros.
"No me hagan mucho caso, es cosa de dónde vengo. Obviamente no me entenderán." dijo Richar, dando unos pasos hacia adelante, sin esperar alguna respuesta de ambas chicas. "Bueno, si me disculpan…hay una ciudad que recuperar."
BGM: watch?v=zkFmXRnIKgU (Quiet Burn (Roar) - Fire Emblem Fates Music Extended)
Tras terminar de hablar, el joven empieza a correr apuntando sus dos palmas al suelo, y lanzar una llamarada que lo impulsa en el aire, volando al estilo 'Iron Man'.
Las chicas estando un poco atónicas por verlo volar sin alas de pegaso, ellas simplemente se vuelven a mirar entre ellas, para luego asentir con sus cabezas, e ir directo a recuperar la ciudad junto al grupo.
"¡Adelante soldados! ¡Recuperemos lo que nos pertenece!" grita Flash Sentry, quien dirigía la fuerza aérea de pegasos, seguido de un escuadrón de ponis de tierra.
Todos los soldados de la guardia real dieron su grito de aprobación, dispuestos a darlo todo por su ciudad.
"¡ARTILLERIA PESADA! ¡AL FRENTE!" gritó un mercenario enemigo. Tras eso, un montón de catapultas se empiezan a formar frente a la muralla, con enormes rocas incrustadas en ellas listas para ser lanzadas, apuntando a la resistencia.
"¡Apunten! ¡FUEGO!"
Tras decir eso, las catapultas lanzaron sus enormes rocas directamente a los pegasos en el aire para derribarlos. Twilight, quien corría directamente a la ciudad, logro divisar las rocas que estaban a punto de darle a su fuerza aérea. Así que ella corrió directamente a una laguna que estaba cerca.
"¡Envuelve y frena! ¡Manto de Agua!" recita Twilight, y con su bastón, apunta a la laguna y luego hacia las rocas en el aire. El agua de la laguna salió disparada directamente al aire, y está en cadena, envuelve todas las rocas, frenándolas en el aire.
"¡Frío súbito! ¡Congelamiento Exterior!"
Tras las palabras, cada una de las rocas se convierte en esferas de hielo aún en el aire.
"¡Explota y desintegra! ¡Relámpagos en Cadena!"
Con esto, del anillo en su cuerno envía una lanza de relámpagos, que impactó en una roca, y como su hechizo mencionaba, esta se desvió en cadenas entre las demás rocas, explotándolas en el acto de una en una, convirtiéndolas en escarcha fría, estilo nieve.
"Ufff…eso estuvo cerca." dijo Twilight, aliviada y secándose el sudor, tanto por la presión como por el esfuerzo mágico que liberó. Sin embargo, no se percató que una segunda oleada de rocas fue lanzada nuevamente a los pegasos, haciendo que Twilight se alterara del miedo, ya que no tenía tiempo para recitar otro hechizo.
Los Pegasos de la resistencia que volaban a la ciudad, frenaron del susto al ver que las rocas estaban a punto de darles. Richar logró ver lo que estaba ocurriendo, y no lo iba a dejar así, por lo que cambió de dirección, dirigiéndose a las rocas.
"(Llegó la hora de probar una de las habilidades que aparecían en mi grimorio.)" pensó el pelinegro, preparándose, para luego gritar con todas sus fuerzas.
"¡Gorrión Veloz!"
Se escuchó una voz detrás de los Pegasos. Lo único que pudieron comprender luego, fue que una especie de bala roja pasó a un lado de ellos, y luego dicha bala comenzó a chocar y a destruir las rocas, como si fuera una pelota de ping pong, reduciéndolas a escombros, acabando con todas.
Una vez que terminó, esa bala roja se posó frente a los Pegasos. Más específicamente cerca de Flash Sentry, y luego pudieron apreciar que se trataba de Richar, quien ahora tenía una mirada seria y un aura enrojecida, muy parecida a un "Kaiō-ken", mientras usaba el fuego de sus manos como si fueran propulsores.
"¡Vamos chicos! ¡Tenemos una batalla que ganar!" gritó el joven pelinegro, para luego salir impulsado nuevamente a la ciudad.
"¡Increíble!"
"¡Eso fue asombroso!"
"¿Pero qué velocidad fue esa? Apenas pude ver algo."
"¡No cabe duda que nuestras princesas invocaron a unos seres poderosos!"
Era lo que mencionaban algunos de los pegasos de la resistencia. Por otro lado, Flash Sentry estaba todavía en un estado de estupefacción.
"(Me es imposible imaginar que alguien haga eso. No mentían las Princesas cuando dijeron que eran unos seres bastante fuertes.)" se dice mentalmente, para luego sacudir su cabeza y quitarse el asombro.
"¡Ya lo oyeron, no se retrasen y avancen!" responde Flash, apuntando hacia adelante, volviendo a volar seguido de sus compañeros.
Richar que seguía adelante en el aire, rompía una que otras rocas que se atravesaban en su camino sin frenar su avance, con una sonrisa triunfal, pues comprobó que la habilidad que quiso usar funcionó:
II-Gorrión Veloz: El usuario sacrifica una porción de su energía vital, obteniendo a cambio un aumento temporal de poder y velocidad (cinco minutos).
"(Esas catapultas son un estorbo para el avance. Tendré que destruirlas para evitar bajas.)" se dice a sí mismo el pelinegro, para aumentar la velocidad, llegando hasta la muralla, y posicionándose bajo las catapultas.
"¡Huracán de Lluvia Ardiente!"
Tras esas palabras, Richar gira sobre su eje a gran velocidad, provocando un tornado rojo, en donde después de este salen disparadas varias balas de fuego, que se dirigieron solamente a las catapultas, haciéndolas explotar en el acto, y golpeando a los mercenarios que estaban cerca.
Al destruir la última catapulta, Richar dejo de girar y se dirigió al suelo en un lugar despejado, en donde se tambaleó un poco, debido a que se mareo por ese giro.
"Aún…no me acostumbro…a girar tanto…" decía tratando de calmarse.
Al rato, varios mercenarios que se dirigían al sitio donde fueron destruidas las catapultas, empezaron a preguntarse qué demonios ocurrió, y solo notaban escombros de sus armas pesadas, además de mercenarios tirados en el suelo fuera de combate, producto de la explosión.
Algunos de los enemigos lograron visualizar a Richar, quien aún estaba tratando de recuperarse de su mareo, y se acercaron hasta a él con sus armas apuntándoles.
"¿Qué clase de cosa es esta? ¿Es algún animal que se escapó de la cocina?" dijo uno de los mercenarios del grupo que rodeaban a Richar.
Richar ya había logrado quitarse el mareo hasta entonces, para luego mirar que ahora estaba rodeado de mercenarios enemigos.
"Órale, no esperaba bienvenida tan rápido." dijo el joven pelinegro sin mucha preocupación. Algunos de los mercenarios se impresionaron al escuchar que hablaba. "Perdón por la intromisión, pero están usando armas ilegalmente en esta ciudad. Por esa razón tuve que destruirlas"
Los mercenarios se miraron entre sí, para luego echarse a reír, como si él hubiera dicho el chiste más gracioso del mundo.
"¡JAJAJAJAJA! ¿Tú? ¿En serio? ¡No nos hagas reír mono lampiño!" dice un Diamond dog de entre ese grupo. Al parecer no se creían o sabían que un simple 'primate' había acabado con las catapultas. Esa última palabra, hizo que se le marcaran las venas a Richar en la frente.
"Que simio tan chistoso. Si fuera por mí, te tendría como mascota de entretenimiento, pero hasta donde yo sé, los animales que se recogen son para la cena de la tarde. Alguien que lo devuelva a la cocina, después nos damos un buen festín de 'macaco frito' ¡JAJAJAJAJA!"
Ese chistecito lanza una reacción en cadena a los demás mercenarios, logrando que más venas de enojo se formaran en el rostro de Richar.
"Mi amigo… acabas de asegurar tu condena de muerte." dice el humano entre dientes mientras le rechinaban, junto a un aura rojiza que se formaba e incrementaba poco a poco.
"¡JA! ¿¡Escucharon lo que dijo!? ¡El cree que-"
El mercenario no termina su frase, ya que recibió un fuerte puñetazo ardiente en toda la cara, que hasta incluso se pudo ver, como se le hundía el rostro, mandándolo a volar y estrellarse contra varios mercenarios en cadena.
Esto hizo que los mercenarios que vieron tal acto se estremecieran y empezaran a sudar frio de la impresión.
"A ver…" responde Richar con una voz escalofriante, y con la mirada agachada. "¿Quién sigue?"
El pelinegro levanta la mirada, en donde ante la vista de los mercenarios, ellos podían ver un buen fulgor rojo salir de sus ojos, envuelto en un claro enojo.
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BGM -OFF-
Mientras la batalla en la entrada de Florafauna seguía su curso, el grupo de Shining, junto a la Princesa Celestia y Alexander llegó hasta el punto de acceso a la ciudad. Al parecer la primera fase estaba funcionando, pues parte del camino que usualmente tendría guardias y en este caso mercenarios, ahora estaba vacío.
Todos avanzaron de manera segura hasta el castillo, y en el camino, el humano pudo ver la situación de la ciudad: Algunos edificios parecían estar en perfectas condiciones. Los colores de estos eran más vivos que en Canterlot. También notó que había muchas áreas verdes, pues también alcanzó a ver flores con formas y colores más llamativos que las que estaban en el Bosque Everfree.
Lamentablemente, no todo era bueno, pues algunos edificios parecían tener daños parciales, como paredes y ventanas rotas. Otros no corrieron tanta suerte, teniendo pisos enteros destruidos, con las paredes completamente hecha añicos, mostrando el daño interior a cualquiera que pasara en las cercanías. También había rastros en ciertas áreas verdes que indicaban que hubo fuego, pues parte del pasto estaba incompleto y quemado. Algunas flores estaban incompletas o cortadas casi por completo.
"El daño es evidente, pero no es tan alto como esperaba." dijo Celestia en voz baja. "Tenemos suerte. Las reparaciones no tardarán mucho."
"Primero debemos asegurarnos de recuperar el castillo y derrotar a las fuerzas enemigas." dijo Alexander con el mismo volumen.
"Ya estamos llegando al castillo." informó Shining Armor. Con esto, el selecto grupo encargado de la segunda fase del plan siguió su camino.
Alexander ya había visto el castillo desde cierta distancia. Cosa que no es sorprendente considerando su tamaño que iguala al castillo de Canterlot que él conoce. A medida que iban avanzando entre las calles y árboles, su tamaño aumentaba. La entrada principal obviamente no era una opción. Sería la entrada más vigilada. Afortunadamente, no era la única.
Mientras rodeaban el área del castillo para ir a una de las entradas menos conocidas, y que solo el escuadrón de Shining y las Princesas conocen, pudieron escuchar lo que parecía ser una charla entre algunos soldados enemigos. También notaron que varios estaban saliendo del castillo.
"¿Qué? ¿En la entrada? ¿Estás seguro?"
"Eso dice el reporte. El tipo tiene suerte de haber presenciado tal destrucción y haber escapado."
"Pero… ¿Es realmente cierto? ¿Una especie de mono es el que está causando estragos?"
"Normalmente no lo creería…pero si hubieras visto el miedo que este tipo tenía cuando nos contó lo que está pasando…"
"No puedo pensar en alguien que pueda tener tanto poder como para destruir las catapultas como si nada, además de lidiar con olas enteras de mercenarios armados como si nada. Esa fuerza es solo comparable con…bueno, ya sabes…"
"Los miembros de más alto rango en la Nueva Unión. Lo sé. Esos tipos dan miedo. Y para rematar son calculadores. No por nada esperaron hasta este momento para atacar la ciudad de las Princesas. Han planeado mucho."
"¡Sin mencionar que se quedan con todo el botín del castillo! ¡Malditos suertudos!"
"No lo digas muy fuerte. Esos tipos son capaces de matarte si dices algo que los haga enojar. Son así de fuertes. Ni todos nosotros juntos podríamos contra ellos. Solo dedícate a tu trabajo que para eso nos pagan."
Alexander y Shining lograron observar el movimiento de soldados, y la charla ya no se podía escuchar, ya que los mercenarios que estaban hablando también comenzaron a moverse en esa dirección. Si bien la seguridad en el castillo todavía era una prioridad, al parecer se vieron forzados a mandar una buena cantidad de refuerzos.
"Está funcionando." dijo Shining. "Parece que el grupo de Richar, la Princesa Luna y mi hermana lo está logrando. Están ganando, y eso está obligando a los enemigos a mandar más refuerzos."
"Pero… ¿Destruir catapultas y derrotar a múltiples mercenarios con facilidad?" preguntó Celestia. "En verdad debo reconocerlo. Richar está facilitando mucho las cosas."
"Y por eso decidí que debía ir en ese grupo." dijo Alexander. "No creo igualar su fuerza, y su forma de luchar sería más efectiva allá. Lo que debemos hacer aquí requiere de más cuidado y precisión."
"Todos prepárense." dijo el capitán. "Vamos a entrar al castillo."
BGM: watch?v=ORFayFT93qw ([Music] Fire Emblem: Awakening ► Storm Clouds ║Extended║)
El grupo se acercó con cuidado a su objetivo, que era una de las paredes exteriores del castillo. Afortunadamente no había nadie vigilando esta parte. Alexander pensó que tal vez se debe a que no han encontrado este acceso secreto.
Celestia se acercó, e iluminó por unos segundos su cuerno. De inmediato, varios segmentos cuadrados de la pared comenzaron a brillar con el mismo color de su magia, para luego desaparecer, revelando un estrecho pasillo al frente.
"Déjenme ir primero." dijo Alexander. "Necesito comprobar que no haya trampas."
Estando de acuerdo, el resto del grupo dejó que el humano entrara primero. El pasillo era muy simple, ya que, a diferencia del exterior de la muralla y el resto del castillo, este parecía ser solo de madera, y con algunas lámparas como fuente de iluminación.
Tras avanzar por un par de segundos, pudo comprobar que no había trampas, y había una puerta de madera al final. Sin embargo, del otro lado había auras que indicaban presencias, y Alexander pudo ver un verde muy oscuro en todas.
"(Son cuatro.)" pensó el humano, para luego pensar en qué hacer. Rápidamente tuvo una idea, pero debía ser rápido. Con una señal de sus manos le indicó al grupo que esperara. Se preparó por un momento, y finalmente, abrió la puerta de golpe, moviéndose a gran velocidad.
Apenas tuvo visión del otro lado, se enfocó solamente en los cuatro seres que logró ver. Todos parecían ser diamond dogs. En el instante que estos giraron para examinar el ruido que escucharon, Alexander soltó exactamente cuatro proyectiles de viento que golpearon violentamente a los mercenarios, mandándolos a volar de inmediato. Todos chocaron con la pared, y no volvieron a levantarse. Acto seguido, Alexander le indicó al grupo a lo lejos que era seguro venir.
Mientras venían, Alexander logró ver que la habitación era muy simple, y parecía tener muchas cajas del mismo tamaño. También logró ver un par de cofres que estaban parcialmente abiertos, y para sorpresa del humano, tenían lo que parecían ser gemas de distintos colores y tamaños.
"Esta es una de las tantas bodegas que existen en el castillo, y solamente Luna, Shining Armor y yo conocemos de la existencia de esta ruta de escape. Las puertas de salida solo aparecen con un hechizo especial que reacciona únicamente con Luna y conmigo." dijo Celestia.
"Revisen la siguiente habitación." ordenó Shining. Parte de su escuadrón asintió en silencio, activando sus hechizos de camuflaje, para luego abrir con cuidado la siguiente puerta. Les bastó solo un instante para indicar que era seguro avanzar.
El grupo continuó su camino, saliendo de la habitación, e ingresando a un nuevo pasillo, esta vez con más espacio que el anterior. El interior no tenía nada que envidiarle a Canterlot. Dejando de lado el color del material utilizado en las paredes, techo y suelo, era prácticamente lo mismo. Alfombras limpias, cuadros de arte, candelabros, y muchas puertas con varias habitaciones en ellas. Al mismo tiempo, el grupo de Shining no perdió el tiempo, revisando las puertas y comprobando posibles amenazas.
"Lo más probable es que esos diamond dogs querían robar las gemas de esa habitación sin ser vistos." dijo un miembro del escuadrón de Shining. "No parecen haber guardias en esta zona."
"Estamos con suerte." dijo el capitán con una ligera sonrisa. "Realmente están nerviosos con la noticia del poder de Richar. Ahora…"
El capitán comenzó a mirar alrededor. Específicamente en la parte del techo.
"Necesitamos averiguar en donde está el otro sujeto que lideró el ataque. Ese tal Robust no estaba solo cuando alcancé a verlo en el ataque."
"Debe estar en un lugar donde pueda dar las órdenes con facilidad." dijo Celestia. "No me extrañaría si está sentándose en la silla de mi trono, o el de Luna."
"La sala del trono…en el piso más alto." dijo Shining, sin ánimos. "Esto no será fácil. Aún con la ayuda del otro grupo, los mercenarios restantes de seguro estarán vigilando."
Celestia estaba apunto de decir algo, pero notó que Alexander ha estado en silencio todo este tiempo.
"¿Alexander?"
El humano seguía pensativo, y luego enfocó su mirada en Celestia.
"Estaba pensando en lo que hablaron esos mercenarios hace poco." respondió Alexander. "De todo lo que hablaron, dijeron algo que realmente debemos considerar."
"¿Qué cosa?" preguntó uno de los guardias del escuadrón de Shining.
"La parte en donde hablan de que la Nueva Unión se queda con el 'botín'."
"Típico interés de ladrones y ratas que aprovechan estas situaciones." dijo Shining con un claro disgusto.
"Creo que va más allá." dijo Alexander, llamando la atención del resto. "Dijeron que esperaron hasta este momento. Eso quiere decir que tal vez…la razón de que atacaran no fuera simplemente para dominar este territorio. Tal vez…ellos buscan algo. Algo que está en el castillo. Algo que tal vez no estaba antes, pero que ahora tienen."
Celestia entendió de inmediato, y al parecer Shining junto al resto también.
"Es una posibilidad." dijo Celestia. "Es cierto que guardamos ciertos artefactos en el castillo. Si su objetivo es alguno de ellos, entonces tarde o temprano los encontrarán, sin importar la cantidad de seguridad que tengan."
"Necesitamos más información." dijo Alexander.
"Lamentablemente no sabemos nada de ellos que tenga relación con algún artefacto que esté en el castillo." dijo Shining. "Todo lo que sabemos es sobre sus movimientos y tropas."
"Tal vez tenemos una oportunidad. Tal vez 'ellos' saben qué buscan." dijo Alexander, con un tono de entendimiento.
"¿Ellos?" preguntó un miembro más del escuadrón. Alexander volvió a enfocar su vista en la Princesa.
"¿Dónde están los calabozos?"
En ese instante, el grupo entero unió los cabos y entendieron la idea del humano.
"Prisioneros." dijo Shining Armor, comenzando a sonreír nuevamente. "Claro. Tal vez alguno de ellos escuchó, o vio algo que nos pueda ayudar a entender el objetivo de estos tipos."
"Si vamos a ir a los calabozos, hay que asegurarse también de liberarlos." agregó Celestia. "Cualquier ayuda será bienvenida, y estoy segura de que encontraremos tanto civiles como soldados."
"Ya escucharon. Nos movemos a los calabozos." dijo Shining con una voz autoritaria, pero manteniendo su volumen moderado. El resto asintió rápidamente, y volvieron a utilizar el hechizo de camuflaje. Celestia utilizó el hechizo en Alexander, por lo que también podía moverse con mayor libertad desde ahora. Por supuesto, el humano se aseguró de no estar muy cerca de Shining y su escuadrón, ya que, con la cercanía existía el riesgo de anular sus hechizos, pero estando cerca de Celestia no sería un problema.
Así, el grupo avanzó a un ritmo estable y seguro por todo el piso principal, ya que los calabozos se encontraban en el piso subterráneo. De vez en cuando encontraban mercenarios vigilando, los cuales eran rápidamente noqueados por los miembros del escuadrón de Shining Armor, y Alexander también contribuía con ataques sorpresa. En el camino, se toparon con algunas trampas que estaban arregladas con magia de unicornio. Afortunadamente, las habilidades de Alexander salieron a brillar, anulando los mecanismos mágicos, dejándolos inutilizables, lo cuál facilitó considerablemente el camino al calabozo, que era la zona que contenía la mayoría de dichas trampas.
El ambiente cambió notablemente cuando bajaron al subterráneo. Las paredes eran totalmente de piedra. La única fuente de iluminación eran las antorchas en las paredes, y los pasillos volvieron a ser estrechos.
"Alto." dijo Alexander, llamando la atención de todos atrás de él.
La razón por la que detuvo a todos se debió a que podía sentir el aura de muchos seres, y esta vez los colores eran demasiados. Logró ver colores azul, rojo y amarillo. También notó los que eran verde oscuro. Estos debían ser guardias enemigos. Los otros colores, sin embargo, eran claramente los prisioneros.
"Celestia." dijo Alexander en voz baja. "¿Cómo es la estructura de los calabozos?"
Más adelante, en las celdas principales del piso, los mercenarios, que esta vez consistían en ponis de tierra, se movían con aburrimiento, al mismo tiempo que observaban con indiferencia a los que estaban del otro lado de las barras: ponis de todas las edades y tanto sanos como heridos. Una buena parte de ellos se veían asustados, pero otros miraban con un absoluto odio a los guardias. Unos pocos solo actuaban con indiferencia, sabiendo que no les servía de nada el quejarse, ya que solo gastarían energía.
"¿Cuándo se acaban nuestras rondas?" preguntó uno de los vigilantes. "Me enferma ver a estos ponis."
"Si me dejaras salir, te daría una razón para no estar aquí." dijo un guardia real que estaba tras las rejas.
"Que lindo. Agradece que estás con vida imbécil." dijo otro mercenario. "Si fuera nuestra decisión, todos ustedes ya estarían muertos. Bueno, al menos los sementales. Las hembras son más valiosas y los niños venderían bien al mejor postor."
Con esto, el grupo de mercenarios comenzó a reír con gusto, como si hubieran contado un buen chiste. Esto fue un duro golpe a los sementales civiles que estaban encerrados, y un sentimiento de terror en las yeguas, tanto las solteras como las que tenían hijos, los cuales ya no estaban llorando simplemente porque ya han llorado por tanto tiempo que no les queda más lagrimas que derramar.
"No entiendo porqué nuestro empleador no los quiere muertos, y no me importa. Mientras me paguen, estoy dispuesto a cumplir sus órdenes." dijo nuevamente el mercenario.
"Todos ustedes…manchando el suelo de esta hermosa ciudad…" dijo una de las yeguas civiles, llamando la atención de los enemigos. "Vienen de la nada para atormentarnos, matarnos y acabar con la paz que las Princesas han mantenido por tantos años… ¿Y todo por dinero?"
"El dinero mueve al mundo, querida." dijo otro mercenario. "Lo que pasa es que ustedes no están al tanto. Si llegan a vivir los siguientes días, estarán escuchando sobre la Nueva Unión. Esto va más allá de Florafauna. Equestria entrará en una fase de cambio, y quiero estar en el bando que va a ganar."
"No se saldrán con la suya." dijo otro guardia real tras las rejas. "Las Princesas harán todo lo necesario para sacarlos a todos ustedes de aquí, y que no vuelvan a poner pie en nuestros hogares."
"No sé si te has dado cuenta, pero las Princesas fueron derrotadas y forzadas a escapar." dijo otro mercenario más. "Ya no sigan con sus esperanzas. Ustedes son un daño menor. Ella no volverá por ustedes. Por más que se haga la generosa y sabia, ustedes no son importantes para ella."
"¿Estás seguro de eso?"
Una voz desconocida, y que definitivamente no era ni de los mercenarios ni de los prisioneros se escuchó con algo de eco, y claramente indicaba algo de distancia. Ninguno de ellos logró decir siquiera alguna palabra en respuesta, ya que lo siguiente que sus ojos apreciaron, fue que una serie de objetos verdosos pasó por el pasillo, golpeado absolutamente a todos los mercenarios en el lugar. La ola de proyectiles se mantuvo por cinco segundos, y al terminar, todos los mercenarios quedaron en el rincón más lejano del lugar, amontonados en el suelo, y todos con múltiples cortes y parte de sus armaduras rotas.
Los prisioneros por un momento temieron por sus vidas, pero la sorpresa se apoderó de todos al ver a un ser que jamás habían visto, acercarse desde la única salida disponible del lugar.
"Porque el dinero no los salvó de eso." dijo Alexander con una sonrisa, para luego hacer una seña con su mano. Luego comenzó a acercarse al centro de la zona, observando que había prisioneros a ambos lados.
"(Algunos se ven bien, pero otros se ven heridos…)" pensó el humano, al ver que algunos ponis tenían manchas de sangre en sus prendas dañadas, lo que significaba que sus heridas no han sido tratadas.
"No crean nada de lo que estos tipos dijeron." dijo Alexander, llamando la atención de los ponis. "Actualmente estamos luchando para recuperar Florafauna."
"Alexander. ¿Cuál es la situación?"
Shining llegó hasta Alexander, seguido de su escuadrón, sorprendiendo nuevamente a los prisioneros.
"Algunos están heridos Shining. Hay que sacarlos de este lugar lo antes posible."
"Y es lo que haremos."
Una voz que los prisioneros reconocieron de inmediato se escuchó en el lugar, haciendo que todos comenzaran a sonreír con esperanzas y a permitirse un poco de gozo. Celestia fue la última en entrar al lugar, y no perdió el tiempo, iluminando su cuerno, y teletransportando a todos los prisioneros al otro lado de las rejas, quedando libres.
"¡Princesa Celestia!"
"¡Es la Princesa!"
"¡Lo sabía!"
"¡Silencio!" dijo Shining en de una manera rápida, pero sin subir mucho la voz. "Esta misión aún no ha terminado, y hasta ahora no han descubierto nuestra presencia en el castillo."
Los rescatados se callaron al instante.
"Si hay algo que las Princesas JAMÁS van a hacer, es abandonarlos." dijo Alexander, dándole aún más ánimos a los ponis liberados.
"Necesito que los que estén heridos se acerquen por favor." dijo Shining Armor con respeto. En cosa de segundos, todos los que estaban heridos se acercaron al escuadrón, que estaba listo para tratar sus heridas.
"Celestia." dijo Alexander, llamando la atención de la Princesa. "Habla con tus súbditos. Yo vigilaré que nadie nos descubra. Cuando termines, avísame, y continuaremos con el plan."
Celestia simplemente asintió, sin perder el tiempo, y uniéndose a sus súbditos, que se acercaron de inmediato a ella.
"Lamento mucho que hayan tenido que sufrir en estas últimas horas, mis queridos súbditos, pero el tiempo es vital, y cualquier información que ustedes sepan sobre el enemigo y sus planes nos puede beneficiar."
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BGM -OFF-
"¡Fuera de mi camino!"
BGM: watch?v=VwPLsIP1AmI (Boss Battle 1 - Kid Icarus: Uprising Music Extended)
Richar golpeó con fuerza al mercenario que tenía al frente, mandándolo a volar con facilidad varios metros, e incluso dejándolo fuera de combate de inmediato, aunque varios más comenzaron a acercársele. No lejos de allí, las tropas comandadas por Flash Sentry junto a la Princesa Luna seguían avanzando y ganando terreno.
"¡Sigan! ¡Mantengan la batalla a nuestro favor!" gritó el pegaso, mientras volaba rápidamente a otro sector para ayudar. Sus compañeros lanzaron otro grito de guerra, y continuaron avanzando.
En el tiempo que ha durado la batalla en la entrada de Florafauna, toda artillería pesada que tenían los mercenarios fue destruida, y las fuerzas del grupo de Richar han tomado control de la entrada. Una gran mayoría de los enemigos que vigilaban dicha entrada ya han sido derrotados, y ahora estaban lidiando con todos los refuerzos que han mandado desde el centro de la ciudad.
"(Tenemos la ventaja.)" pensó Flash, mientras volaba en el campo de batalla. "(Si mantenemos este ritmo…)"
Algo detuvo todo pensamiento del capitán, pues a lo lejos logró ver que Twilight Sparkle estaba siendo rodeada por extrañas criaturas oscuras con forma humanoide. No eran grandes, pero por el número eran capaces de hacerle daño. Twilight estaba usando su bastón para atacarlos con magia elemental, pero eso no evitaba que se le acercaran cada vez más.
"¡Twilight!"
Flash Sentry voló a una velocidad mayor, llegando en menos de dos segundos, aterrizando con firmeza al lado de la unicornio.
"¡Flash!"
El pegaso giró con maestría su lanza, fijando su vista en las criaturas que estaban frente a él.
"Esbirros de sombra…todavía quedan invocadores entre los enemigos."
Las criaturas se abalanzaron a Flash sin pensarlo dos veces. El pegaso rápidamente movió su lanza, atacando al esbirro más a la derecha, clavándole la punta de la lanza en el pecho, y rápidamente utilizó su arma para golpear horizontalmente a todos, empujándolos violentamente a su izquierda. El esbirro que atacó primero se deshizo hasta desaparecer por completo. El resto estaba comenzando a levantarse.
Flash movió su lanza, teniéndola en una posición que indicaba que la clavaría en el suelo, y comenzó a volar, ganando algo de altura.
"¡Lanza vendaval!"
Inmediatamente después del grito, la lanza de Flash comenzó a tener un aura verde claro en todo el borde. Acto seguido, el pegaso lanzó con fuerza su lanza en dirección a los esbirros. En menos de un segundo, su arma quedó clavada en el suelo, a centímetros de las criaturas, y casi al instante, alrededor de la lanza se generó una corriente de viento que mandó a volar a todas las criaturas a una velocidad impresionante. Muchas de estas chocaron con un árbol o una muralla, deshaciéndose de inmediato. Las otras que chocaron en el suelo no tuvieron mejor suerte.
"¿Estás bien Twilight?" preguntó Flash con firmeza.
"Gracias a ti." respondió la unicornio con una sonrisa y un leve rubor en sus mejillas. "A veces olvido que también tienes un arma encantada."
"Sé que tienes un gran talento Twilight, pero en combate cuerpo a cuerpo tienes una gran desventaja." dijo el capitán con seriedad. "Mantén tu distancia para tus hechizos. No me lo perdonaría si resultas herida."
Twilight le dio una nueva y cálida sonrisa, para luego asentir, y seguir su consejo de inmediato, retrocediendo hacia donde estaba el grupo principal.
"¡DISPAREN!"
un grupo de arqueros mercenarios disparó una ronda de flechas con fuego en la punta, en dirección a un grupo de guardias reales. Afortunadamente, Luna estaba cerca, y actuó de inmediato, extendiendo su brazo izquierdo al frente.
"¡Refleja y reenvía! ¡Espejo de Luz!"
Un muro de energía mágica se generó frente al grupo de la guardia real. Se vería como un muro mágico generado por un unicornio veterano, de no ser por el brillante blanco que coloreaba todo el muro. Las flechas llegaron hasta este, pero en vez de bloquear el ataque, el muro las 'absorbió', ya que las flechas desaparecieron en el aire. En instantes, del muro salieron las mismas flechas, siguiendo exactamente la misma trayectoria y fuerza, pero ahora en dirección contraria, hacia los mercenarios.
Como resultado, el grupo enemigo comenzó a dispersarse, aunque algunos no corrieron tanta suerte, recibiendo las flechas y quemándose de inmediato. De la nada, Richar apareció ante ellos, viniendo desde otro sector a una velocidad mayor a la que ellos podrían comprender. Lo único que pudieron procesar en los siguientes segundos, fue que salieron volando varios metros con un intenso dolor.
"¿Qué pasa? ¿Es todo lo que tienen?" preguntó en voz alta el pelinegro.
Como si le hubieran respondido, una figura oscura comenzó a formarse a la distancia. Dicha figura llamó la atención del humano, de la Princesa Luna, y del resto del grupo, porque en cosa de segundos, la figura terminó con un tamaño comparable al de una casa, y además se veía algo más gordo que el resto. El gigante era como los esbirros anteriores, pero con un tamaño mayor, y su mano izquierda fue reemplazada con la forma de un mazo.
"Oh… ¿También tienen eso?" responde con una sonrisa nerviosa, mientras apuntaba con uno de sus dedos, para luego cambiarla por una expresión de leve molestia.
"Yo y mi bocota…"
Los cuatro hechiceros que unieron sus fuerzas para lograr esa invocación cayeron de rodillas al suelo, apenas teniendo fuerzas para mantenerse estables.
"Veamos cómo se las arregla con este." dijo uno de los mercenarios cerca de la criatura.
"¡Los esbirros de sombra no son nada comparados con un gigante!" dijo otro mercenario, para luego observar a sus otros compañeros que se estaban acercando. "¡ATAQUEN!"
El gigante comenzó su movimiento, al mismo tiempo que los otros mercenarios iban atrás de este. El grupo de Luna junto con todos los otros, incluyendo a Flash y a Twilight, estaban en un aprieto, sin saber que hacer para poder defenderse de semejante monstruo.
Richar sin embargo, tenía otros planes.
"Oh no… ¡Ni lo pienses!" gritó el pelinegro mientras volvía a encender el fuego en sus manos. "¡No mientras YO esté aquí!"
La criatura gigante notó a Richar, que rápidamente volvió a impulsarse al frente utilizando el poder del fuego en sus manos. Ante esto, el gigante se detuvo, y comenzó a levantar su 'mazo', con la clara intención de atacarlo.
"¡Richar!" gritó Twilight. "¡No! ¡Es peligroso!"
"Pues yo también lo soy…" dijo en voz baja Richar mientras seguía avanzando.
"¡Richar!" gritó Flash Sentry, comenzando a volar de inmediato en dirección a su lanza, para tomarla y rápidamente moverse en dirección al humano. El resto de las tropas al ver la acción del humano y del capitán, acumuló todo el coraje que pudo, y también comenzaron a cargar contra el monstruo.
"¡Alto!" gritó Luna, llamando la atención de todas sus tropas, incluyendo al capitán. "Dejen que Richar haga su movimiento, y luego avanzaremos."
"Pero Princesa…" dijo Flash, acercándose a ella. "¡Él va solo!"
"Y seguramente lo prefiere así." respondió Luna con seriedad. "Con sus habilidades, Richar se siente más cómodo actuando solo y así asegurarse de que nadie salga herido."
Luna en ese momento se permitió una leve sonrisa.
"Además…confío en él."
Richar mientras tanto estaba llegando hasta el gigante de sombra, pero este ya estaba esperándolo, pues cuando el humano estuvo en el rango indicado, comenzó a bajar su mano transformada en mazo con toda su fuerza.
"¡Gorrión Veloz!"
Richar volvió a rodearse de un aura rojiza, al mismo tiempo que preparaba sus brazos para el inminente impacto.
"(A ver que tan fuerte golpeas, bestia.)" pensó Richar, acumulando toda su energía en sus brazos.
Lo siguiente que todo el mundo pudo notar, fue el tremendo sonido del impacto que causó el golpe del gigante, provocando una corriente de aire intensa, seguido de una gran estela de polvo, que impidió a todos el poder ver el resultado del masivo ataque.
Los mercenarios, sin embargo, comenzaron a gritar de felicidad.
"¡AL FÍN! ¡Acabamos con ese estúpido mono!" gritó uno de ellos.
"Por un momento pensé que sería nuestro fin." dijo otro, completamente aliviado.
"Ahora que ese imbécil esta fuera, tal vez tenemos una chance de-"
Algo hizo que el mercenario dejara de hablar. Algo que de hecho llamó la atención de todos.
Ese algo, fue el sonido que produce el fuego cuando está en progreso, quemando y avanzando.
El gigante parecía estar moviendo su brazo atacante de forma extraña, como si estuviera temblando, y con cada segundo que pasaba, el movimiento lentamente se hacía más frenético. Esto fue algo que tanto los mercenarios como el grupo de la Princesa Luna pudieron apreciar.
"¿Qué le pasa?" preguntó un mercenario.
"Lo aplastó… ¿Verdad?" preguntó otro.
El humo comenzó a disiparse, y tras un par de segundos, la escena fue revelada, lo que provocó un grito de sorpresa por parte de los enemigos, y un alivio para Luna y el resto de sus tropas.
El 'mazo' nunca tocó el suelo, ya que este parecía intacto. El gigante parecía temblar, porque estaba aplicando fuerza para poder avanzar. Claramente, sin tener resultado, pues su avance estaba siendo bloqueado por un par de manos, que tenían una clara muestra de fuego a su alrededor.
Y a un humano que a juzgar por su expresión, estaba aplicando más fuerza de la que uno podría pensar.
"No puede ser…" dijo uno de los mercenarios en voz baja, sin poder creerlo.
"¡Es imposible!" gritó otro.
"¿¡Qué demonios está ocurriendo!?¡ NADIE podría aguantar eso!" gritó un tercer enemigo.
Las reacciones también comenzaron a inundar el bando de Luna.
"Lo está…manteniendo…" dijo uno de los guardias, con algo de esfuerzo, pues le costó un tanto el poder hablar.
"Con sus…manos." dijo otro, en las mismas condiciones.
Twilight tenía los ojos abiertos como nunca, con mil preguntas pasando en su mente. Todas relacionadas con Richar, y en cómo es que logró detener el ataque de una criatura de semejante tamaño.
"(Alexander tenía razón.)" pensó Luna en su mente de manera calmada, aunque su expresión externa indicaba todo lo contrario. "(Richar es el más fuerte de todos aquí.)"
"¿Eso es todo?" preguntó Richar, aun aplicando fuerza en sus manos, aunque en su rostro mostraba que estaba haciendo un gran esfuerzo, al mismo tiempo que estas comenzaron a brillar con una mezcla de naranjo y amarillo. "Pues ahora es mi turno."
Richar liberó parte del poder en sus manos, generando un impulso de fuego tan fuerte, que forzó el brazo armado del gigante para atrás, al mismo tiempo que el propio pelinegro retrocedió un poco debido a la intensidad de su propia fuerza empleada. Sin perder el tiempo, Richar se propulsó hacia arriba con sus manos utilizando el poder del fuego, avanzando rápidamente hasta el gigante, pasando justo frente al brazo que este utilizó para atacarlo.
"¿Sabes como se sintió tu ataque?" preguntó Richar, cargando la energía en un puño que estaba preparando.
"¡SE SINTIÓ ASÍ!"
Richar golpeó sin remordimientos el brazo del gigante, con una fuerza tan grande, que impulsó la mano con forma de mazo hasta su propia cara oscura, y en menos de un segundo, el gigante recibió el impacto de su propio cuerpo en su cara, haciendo que se tambaleara un poco hacia atrás. Richar de inmediato volvió a moverse, quedando más arriba que el gran monstruo, para luego impulsarse con fuerza hacia delante, y sin siquiera esperar algún tipo de respuesta de su gigantesco enemigo, Richar le dio un segundo golpe, esta vez en lo que alguien diría informalmente como 'todo lo que se llama cara'. Como resultado, el gigante fue impulsado aún más hacia atrás, y lentamente, la gravedad comenzó a hacer lo suyo, pues el gigante comenzó a caer de espaldas, para el horror de todos los mercenarios que iban atrás de él.
"¡MUEVANSE!"
"¡CORRAN POR SU VIDAS!"
"¡QUITATE IDIOTA!"
"¡TÚ QUITATE!"
Pero fue inútil. Cuando el gigante cayó, el sonido que provocó fue aún más grande que cuando intentó golpear a Richar, y un mayor impulso de viento, seguido de una más grande estela de humo se generó en el lugar de su caída. Todos los que gritaron y que estaban escapando de la invocación se callaron abruptamente, por obvias razones. Tras unos cuantos segundos, el gigante lentamente comenzó a deshacerse, revelando poco a poco los cuerpos aplastados que dejó su caída.
Richar bajó con cuidado hasta el suelo, llamando la atención de todo el mundo simplemente con sus movimientos. Cuando aterrizó con éxito, miró al frente, en dirección a todos los enemigos restantes, para luego realizar una simple acción…
Con su mano izquierda hecha un puño, golpeó la palma de su mano derecha, atrapando la otra mano en el proceso, haciendo sonar sus nodillos. Su expresión en ese momento no era de enojo. Esta era diferente. Su objetivo era uno solo.
Los estaba desafiando.
Algunos de los mercenarios estaban temblando. Otros cayeron al suelo de espalda, pero apoyados por sus piernas.
"Es…es un monstruo. ÉL es el monstruo." dijo uno de ellos.
"Que diablos…está ocurriendo…" dijo otro.
"¿Cómo es que posee tal fuerza? ¿¡CÓMO!?" preguntó un tercero.
"¿¡Cómo demonios quieren que luchemos contra eso!? ¡Es imposible!" habló uno más.
Las reacciones no se hicieron esperar, y entre gritos de miedo y desesperación, los mercenarios comenzaron a retroceder. En realidad, la descripción más apropiada sería que comenzaron a correr, temiendo por sus vidas.
Richar comenzó a sonreír al ver que su plan funcionó.
"¡Todos avancen!" gritó Luna de la nada, sorprendiendo al resto de su grupo. "¡Derroten a los enemigos restantes!"
"¡Ya escucharon!" gritó Flash Sentry, recuperando el control de su cuerpo al escuchar a su Gobernante. "¡Avancen!"
Los miembros de la guardia real rápidamente se recuperaron del espectáculo que acaban de presenciar, y comenzaron a moverse, con energías y esperanzas renovadas debido a la derrota del gigante. Twilight estuvo unos cuantos segundos más en el trance en que todo el mundo estuvo durante esa pelea, pero finalmente logró recuperarse, moviéndose hasta la posición de Luna.
"Por tu expresión, puedo suponer que realmente no esperabas ver algo así, Twilight Sparkle." dijo Luna, que seguía sonriendo.
"No…no puedo…" comenzó a decir Twilight, y con clara dificultad. "No puedo…procesar muy bien…lo ocurrido."
"¡Twilight! ¡Luna!"
El grito de Richar llamó la atención de ambas. El pelinegro llegó hasta ellas con facilidad al impulsarse con el poder del fuego en sus manos.
"¿Creen que puedan lidiar con el resto del enemigo sin mí? Ya que necesito verificar si Alex necesita ayuda."
Luna observó a su alrededor, notando la clara ventaja que ahora poseían, junto al hecho de que ya han derrotado a una inmensa cantidad de enemigos.
"Cuenta con nosotros Richar." respondió Luna con determinación. "Ve a ayudar a Alexander y a mi hermana."
Richar movió su mano izquierda hasta quedar al lado de su cabeza, y realizó un gesto de saludo utilizando solo su dedo pulgar, índice y medio, para luego dar un gran salto y volver a activar sus poderes de fuego para impulsarse.
"(Las cosas tuvieron sus dificultades, pero al menos logramos tener el control del área)" pensaba Richar, con la mirada indiferente, pero sonriendo.
Sin embargo, en pleno vuelo; Richar siente instantáneamente como su cuerpo palpita, cambiando su rostro por una que indicaba más o menos el dolor. Eso hizo que el joven bajara a tierra, para caer en una rodilla y apoyarse de un árbol.
"Maldición…" dice Richar respirando algo agitado, mientras se sostiene la cabeza. "No debí usar el Gorrión Veloz tan seguido. Según el grimorio, Esa cosa afecta mi vitalidad a cambio de fuerza y Velocidad…al parecer ya me está pasando factura. Me siento algo mareado." se decía a sí mismo, simplemente para levantarse. "Pero no puedo dejar que esta pequeñez me retrase. Aún no hemos terminado." dice para luego empezar a correr, simplemente para no volar y evitar tener otro ataque de su cuerpo y estrellarse. Afortunadamente, incluso en el acto de correr, su velocidad era mayor en comparación al promedio.
"Supongo que el castillo será visible si me adentro más en la ciudad." se dijo a si mismo el pelinegro. "Sera algo difícil saber en qué parte del castillo están. Soy pésimo para orientarme en sitios tan grandes. Me pierdo muy fácilmente…si tan solo pudiera llegar hasta Alexander en su ubicación exacta. Ya debe estar en el castillo con Shining y Celestia."
En ese momento algo pilló desprevenido al humano. Ese algo, fue que, desde el interior de su chaqueta, donde estaba su grimorio, salió una luz igual a la que se vio en el de Alexander cuando mostró el mapa de Florafauna. Frente a Richar ahora había una especie de flecha mágica del tamaño suficiente como para visualizarla bien, y comenzó a indicarle cierta dirección. Debajo de la flecha aparecía el nombre 'Alex', generado con la misma energía. Para el pelinegro, fue como ver la señal de un radar avanzado.
"…Que buena onda. No tengo idea de cómo lo hiciste…pero gracias grimorio." dijo Richar en un tono positivo.
Sin que él lo supiera, en una de las paginas al interior de su libro, apareció una pequeña escritura.
-De nada.-
.
.
.
.
"¡Gran mago Raven!"
El unicornio gris con ropajes negros que estaba sentado en el trono de Celestia, y que estaba acompañado por un grupo de mercenarios guardianes de la raza de diamond dogs y de ponis unicornios, oyó el grito de un mercenario más que abrió de golpe la puerta.
"¿Qué quieres?" preguntó el mago, que al parecer tenía algo de edad, demostrado por la barba de color verde oscuro, que igualaba el color de su crin y cola, y también por el tono de su voz.
"¡Están atacando el castillo!" gritó el mercenario, un tanto cansado, ya que al parecer tuvo que correr un poco para llegar a tiempo.
El mago se levantó de inmediato, y los mercenarios prepararon sus armas de inmediato.
"¿¡Qué dijiste!? ¿Incluso con todos los refuerzos que mandamos a la entrada lograron llegar hasta aquí?"
"¡No señor!" respondió el mercenario mensajero. "Esa batalla aún continúa. ¡Los que atacan el castillo son otros!"
"¿¡Y cómo demonios lograron entrar sin ser detectados!?" preguntó el mago, aun teniendo dificultades en entender la situación. "¿NADIE logró verlos?"
Antes de que el mensajero pudiera responder, algo lo impulsó violentamente al frente, cayendo al suelo con un gran dolor en su espalda.
El mago y los mercenarios guardianes miraron en dirección a la puerta, para luego ver cómo una serie de proyectiles verdes inundó el lugar. El mago rápidamente tomó medidas al respecto, levantando su mano izquierda, la cuál tenía un anillo café con varias líneas distintas como diseño.
"¡Levanta y protege! ¡Muro de Tierra!"
De inmediato, el suelo y las paredes alrededor del mago y los mercenarios comenzó a romperse parcialmente, tomando los materiales rotos para comenzar a formar un muro a su alrededor. En un par de segundos, se formó una firme muralla con dichos materiales, aunque un par de proyectiles lograron pasar antes de que se formara por completo, hiriendo a uno de los guardianes.
El resto de los proyectiles progresivamente chocaban con la muralla, que parecía resistir bien.
"Esto debería ser suficiente." dijo el mago, calmándose un poco. "¡Preparen sus armas! Vamos a-"
"¡ARRIBA!"
El grito de uno de los mercenarios alertó al resto, que logró divisar de la parte de arriba, la única que no estaba protegida, que venían los proyectiles, pasando por el punto vulnerable, y bajando a toda velocidad.
"¿Proyectiles guiados?" se preguntó a sí mismo el mago mientras activaba su propia magia, creando un escudo personal. Los unicornios también intentaron crear un escudo, pero no alcanzaron a realizarlo a tiempo, y junto al resto de diamond dogs, recibieron los ataques. El mago sabía que no resistiría mucho en tan poco espacio, así que se vio forzado a desactivar su hechizo de tierra.
La sorpresa y el horror se apoderaron de él cuando lo primero que vio, fue a un grupo de unicornios, de los cuales reconoció a uno en particular.
El capitán Shining Armor.
BGM -OFF-
"Ríndete." dijo Shining con firmeza, mientras el unicornio enemigo miraba a su alrededor, notando que estaba rodeado por el escuadrón completo. "No tienes a donde huir, y tus soldados han caído."
"Sabía que tu unidad era diferente al resto de la guardia…pero esto es ridículo." dijo el mago enemigo. "Sus fuerzas son mucho menores a cuando los atacamos…y sin embargo hicieron un ataque simultáneo a la entrada y al castillo. ¿Cómo?"
"Si, claro…como si fuera a responderte." dijo Shining sin ánimos. "Atrapen a esta escoria y a sus compañeros."
El mago, sin embargo, comenzó a sonreír.
Cuando los compañeros de Shining se acercaron al enemigo, Alexander estaba entrando al lugar, y de inmediato notó un aura verde oscuro en una de las murallas, cerca de una ventana. Y por un instante, logró ver algo que lo alertó al instante.
"¡Shining! ¡La ventana!"
El grito de Alexander alertó al resto, observando la ventana de inmediato, donde pudieron ver que un poni estaba lanzando algo. Algo que rompió parte de la ventana con el impacto. Era algo redondo y de un color negro. Antes de que pudieran decir algo, del objeto salió una explosión de humo que cubrió gran parte del área.
"¡El desgraciado intenta escapar!" gritó un miembro del escuadrón.
"(¡Eso NO va a pasar!)" se dijo internamente Alexander, creando una fuerte ráfaga de viento que alejó de inmediato el humo. Muchos miraron en dirección a la ventana, preparados para atrapar al brujo, pero no estaba allí.
Estaba exactamente en el mismo lugar antes de la explosión. Lo que sí era diferente, era que tenía su mano levantada.
"¡No dejaré que me atrapen! ¡Los mataré a todos!" gritó el mago. Al mismo tiempo, Shining dijo unas palabras que Alexander no pudo escuchar debido a que le puso más atención al mago. La mano que tenía levantada, que tenía un anillo rojizo, comenzó a generar fuego, que comenzó a crecer rápidamente. Alexander iba a invocar a Libra para defender al resto.
"¡Quema y arrasa! ¡Mar de F-"
El mago se calló de inmediato, ya que recibió un impacto en su pecho, que incluso logró atravesar su espalda. Alexander no lo podía creer. Para él, fue como ver un rayo con la forma de una lanza que se movió a una velocidad tan rápida que apenas logró ver la forma del proyectil. La 'lanza' siguió de largo, chocando con una pared, generando un impacto en la muralla de más atrás, para luego deshacerse.
"Wow…" dijo Alexander, observando cómo el mago cayó al suelo, claramente fuera de combate, y tal vez hasta muerto, si la sangre era un indicador.
"Twilight será una experta con el atributo agua." dijo Shining con una sonrisa, para luego ver a Alexander. "Pero yo soy el que expandió su conocimiento en el atributo rayo."
"Pero…no veo un objeto contigo." dijo Alexander, algo confundido.
"Bueno…tal vez me guardé el dato de que yo también soy un adepto." dijo Shining como si nada, haciendo que los miembros de su escuadrón soltaran una suave risa.
"Capitán." dijo uno de los compañeros de Shining. "El sospechoso que estaba en la ventana escapó."
"No pude lograr verlo por completo." dijo Alexander. "Lo siento Shining."
"¿Bromeas? Nos avisaste a tiempo de la distracción." respondió el capitán. "Y con eso logré actuar a tiempo."
Shining entonces enfocó su mirada en la ventana rota.
"¡Busquen al sospechoso! Tal vez aún tenemos una chance de-"
El sonido de lo que aún quedaba de los vidrios de la ventana llamó la atención de todos, y lograron ver que algo pasó a gran velocidad, chocando con tremenda fuerza en la pared que estaba al frente. Cuando examinaron la pared, el grupo fue pillado algo desprevenido al ver que era un pegaso que estaba muy cubierto con prendas oscuras, lo suficiente como para no poder identificarlo a simple vista.
"¿Qué rayos?" preguntó Shining.
Un par de segundos después, otra figura entró desde la misma ventana, aunque esta vez todos lo reconocieron.
"¡Richar!" gritó Alexander, mientras el pelinegro aterrizaba con cuidado. Usando por un instante el fuego de sus manos para volar y desactivarlo al instante para no forzarse tanto.
"¡Hey Alex!" saludó Richar. "¿Todo bien por aquí?"
Richar entonces observó al mago que estaba en el suelo, poniendo una leve mueca.
"Ouch. Eso debió doler…"
"Podría decirse que AHORA ya terminamos." respondió Alexander, para luego ver al intruso que anteriormente había escapado. "Gracias por encontrar al tipo que casi escapa."
"Ah. ¿Este sujeto?" preguntó Richar, mientras lo apuntaba con el pulgar sin mirarlo. "Resulta que este tipejo por casualidad corría en mi dirección. Tenía una pinta de que estaba huyendo de algo, al principio lo iba a dejar pasar, simplemente porque no le veía el caso. Pero cuando escuché que gritó '¡Quítate del medio inmundo animal!' hizo que me molestara y cuando estuvo cerca de mí, le di un solo golpe certero en la mandíbula, el cuál terminó mandándolo a volar hasta acá y bueno…allí lo tienes jeje." responde el joven con una sonrisa inocente.
Shining y su escuadrón se miraron entre ellos algo nerviosos y confundidos, simplemente por saber que no es buena idea hacer enojar al joven Richar. Alexander por otro lado inmediatamente volvió a su actitud positiva y amigable con su llegada.
"¿Y la Princesa?" preguntó el pelinegro, mirando a su alrededor. "¿Dónde está Celestia?"
"Se quedó con los que estaban anteriormente prisioneros, para protegerlos hasta nuevo aviso." respondió Shining, para luego mirar a los ponis del escuadrón. "Chicos. Encierren al sospechoso. Será interrogado apenas despierte."
"¡Señor!" gritaron los miembros del escuadrón, para luego ir a buscar al sospechoso inconsciente.
"¿Y ahora qué?" preguntó Richar, algo pensativo, metiendo sus manos en los bolsillos de la chaqueta.
"Ahora…" comenzó a decir Shining Armor, permitiéndose una sonrisa de alivio. "Comenzamos a limpiar el desastre que estos idiotas causaron en Florafauna."
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Las horas siguientes pasaron más rápido para ambos humanos. Cuando se recuperó por completo el castillo de Florafauna, Alexander y Richar ayudaron al resto de la guardia real a buscar cualquier mercenario o espía escondido. La batalla en la entrada de la ciudad fue todo un éxito, y el grupo de Luna, Twilight y Flash Sentry rápidamente se unió a la búsqueda. Celestia y Luna comenzaron a organizar todo en el castillo, y parte de la guardia real comenzó a seguir sus instrucciones. Los prisioneros eran muchos más de lo que se anticipó, pues en los otros pisos también habían encontrado a ponis encarcelados.
Cuando se comprobó que ya no había soldados enemigos en el territorio, y mientras se comprobaba cualquier tipo de cambio en el castillo, el resto que pudiera ayudar se dedicó a reparar, limpiar y comenzar la reconstrucción de los hogares, lugares públicos y del propio castillo. También se trataron las heridas de todos los que estuvieran heridos.
Y así, Alexander y Richar estuvieron ayudando en gran parte de la ciudad, moviendo materiales, ayudando con la repartición de alimentos, y la limpieza de escombros, en la cual Richar fue de mucha ayuda con su fuerza física, pues incluso algunos unicornios tuvieron problemas moviendo grandes escombros en ciertas áreas. La presencia de ambos no pasó inadvertida, pues más tarde se supo que algunos ciudadanos estaban encerrados en sus hogares, con la amenaza de los mercenarios de que, si salían de sus hogares, serían asesinados. Esto hizo posible que aquellos que vivían cerca de la entrada fueran testigos de una buena parte de la batalla, aunque desde a cierta distancia, pero eso no impidió que lograran ver a Richar en acción. En varias ocasiones, el pelinegro fue interrumpido por pequeños que le hablaban entre todos sobre los geniales movimientos que hacía, mientras que ponis adultos venían a agradecerle por defender la ciudad, desde adultos y ancianos, hasta algunas yeguas que no dudaron en coquetear un poco con él, poniéndolo algo nervioso cada vez que ocurría.
Alexander también fue reconocido, en su mayoría por las familias y otros ponis que estaban atrapados en los calabozos y pisos superiores del castillo, así como algunos guardias reales que también estaban atrapados, y que tras ser liberados comenzaron a ayudar en el ataque al castillo, y también a proteger a los civiles. Todos quedaron impresionados con sus capacidades mágicas y control de la situación.
Con la noche a punto de llegar, ambos chicos estaban actualmente en uno de los pisos superiores del castillo, en un gran balcón que de frente ofrecía una gran vista de Florafauna, que incluso en esas horas, los demás ponis seguían trabajando juntos para traer de regreso el encanto de su ciudad.
"Con una vista así…" comenzó a decir Alexander, llamando la atención de su compañero. "AHORA puedo sentir que salimos victoriosos."
"Creo entenderlo un poco." respondió Richar, observando la vista. "Al final del día, los ponis siempre se levantan. Su alegría y espíritu positivo son algo realmente admirable."
"Mi Equestria tiene Problemas. Apuesto a que tu Equestria tiene problemas…e incluso en esta Equestria hay problemas." dijo Alexander sin ánimos. "Incluso en un mundo como este, donde he visto maravillas, existen desgracias que me recuerdan a las cosas negativas del planeta Tierra."
"Si me lo preguntas, lo importante es que nosotros no cambiemos." dijo Richar. "Si seguimos nuestro propio camino, podemos ayudar al mundo, aunque sea de a poco."
"Creo que debo recordar eso de vez en cuando." respondió Alexander, dándose la vuelta para salir del balcón.
Sin embargo, se detuvo, ya que dos ponis se acercaron al lugar. Richar notó la llegada de ambos.
"Sir Alexander. Sir Richar." dijo Flash Sentry, llamando la atención de ambos chicos. "Realmente estamos en deuda con ustedes."
"Flash. Estamos aquí para ayudar. No hay deuda alguna. Solo voluntad." dijo Alexander con una sonrisa, al mismo tiempo que saludaba con su mano izquierda.
"Decir que estamos en deuda sería decir poco." dijo Shining Armor. "Admito que todo se logró con el esfuerzo de todos, pero ustedes proporcionaron una tremenda fuerza al plan. De hecho, ustedes son los responsables del plan, y el buen resultado de este en ambas fases."
"Como dijo Alex, vinimos a ayudar." dijo Richar. "Lo que a mí me importa es que al final del día todo esté en orden."
"Ustedes dos ya son prácticamente héroes a los ojos de todos los ciudadanos." dijo el pegaso. "Si incluso ayudaron en las rondas de vigilancia y en el proceso de reconstrucción."
"¿Acaso no se cansan?" preguntó Shining a modo de broma.
"De hecho…no." respondió Alexander, llamando la atención de ambos capitanes. "Mientras estemos en buenas condiciones, somos inmunes al cansancio, entre otras cosas."
"Es una de nuestras habilidades por ser recipientes de invocación." dijo Richar, haciendo el símbolo de paz con su mano derecha.
"Wow…" dijeron ambos capitanes, haciendo que Alexander y Richar soltaran una ligera risa.
"Bueno…venimos como mensajeros por parte de las Princesas." dijo Shining. "Desean hablar con ustedes en el salón del trono."
"Nosotros también estaremos ahí." agregó Flash.
Ambos humanos asintieron con tranquilidad.
"Espero que nos puedan guiar, porque no conozco para nada este castillo." dijo Alexander.
Flash y Shining hicieron un gesto con las manos de que los siguieran, y con esto el grupo abandonó el balcón, para dirigirse al salón del trono.
"¿Cómo fue que encontraste el salón del trono justo a tiempo?" preguntó Alexander, observando a Richar y llamando la atención de este.
"Ah. ¿Eso? El grimorio me guio hacia ti." respondió el pelinegro. "En algún momento tendremos que revisar todas las funciones que tienen."
Alexander asintió estando de acuerdo.
Mientras se dirigían al lugar de la reunión, Alexander y Richar notaron que las criadas y mayordomos, que ya estaban trabajando en sus funciones con la recuperación del castillo, parecían inclinarse a modo de saludo en señal de respeto. Algunos incluso hacían una reverencia. Más de una vez los chicos tuvieron que desviar la mirada un tanto ruborizados debido a que con algunas criadas ocurría el particular caso de que al hacer la reverencia, mostraban parte de su busto debido al ángulo de inclinación.
"(Tal vez deba mencionarle en algún momento a las Princesas sobre la prenda superior de las criadas.)" pensó Alexander.
"(Piensa en algo bonito, piensa en algo bonito.)" se decía Richar internamente.
Finalmente, tras caminar varios minutos, y recibiendo el respeto del personal del castillo en el camino, el grupo llegó al salón del trono. Flash y Shining abrieron las puertas, y ambos chicos pudieron apreciar que no había guardias al interior.
"Alexander." dijo Celestia con una sonrisa.
"Richar." dijo Luna, imitando la actitud de su hermana.
"Aquí estamos." dijo Alexander.
"Flash y Shining dicen que deben hablar con nosotros." agregó Richar.
Las Princesas estaban de pie, frente a sus respectivos tronos. Los chicos por un momento no pudieron evitar recordar Canterlot, y las veces que han estado con las Princesas de sus respectivas Equestrias. Por un momento no pudieron notarlo, pero luego pudieron ver que había alguien más, pero estaba de espaldas, con una prenda café que cubría toda la parte trasera de su cuerpo.
"Así es. Una reunión se ha preparado, pues debemos hablar de un asunto delicado."
Alexander y Richar se detuvieron de inmediato al escuchar esa voz. Sus ojos abiertos como platos, y obviamente las Princesas, en conjunto con ambos capitanes lo notaron.
"¿Sir Alexander? ¿Sir Richard?" preguntó Flash, algo confundido.
"¿Chicos? ¿Están bien?" preguntó Shining en las mismas condiciones.
Celestia y Luna se miraron por un momento, también confundidas con la reacción de ambos humanos.
"Yo no estoy sorprendida, pues para ambos no soy una desconocida." dijo la voz proveniente de quien acompañaba a las Princesas, sorprendiéndolas a ellas y a los capitanes.
Los chicos seguían sin salir de su asombro, pero comenzaron a caminar nuevamente.
"¿Es eso cierto?" preguntó Celestia, en dirección a ambos humanos.
"Esa voz es inconfundible." dijo Alexander, un tanto sorprendido. "¿Y cómo olvidaría esa costumbre que tiene de hacer juegos de palabras al hablar?"
"¡Zecora!" gritó Richar con alegría.
La acompañante de las Princesas se dio vuelta, revelando su rostro.
"Nos ayudaron a evitar que Florafauna se convirtiera en un averno. Es un honor el conocerlos, humanos del mundo alterno."
[NDA:
Espero que hayan disfrutado el capítulo. Riki y yo estamos al tanto de que algunas reviews dicen que los enemigos están pareciendo 'muy fáciles', y para ser honestos, esa es la idea. Este es solo el principio, y desde ahora, las cosas iran gradualmente subiendo de dificultad. Se los aseguro.
Como dije anteriormente, cualquier review de su opinión/crítica será bienvenido. (Y finalmente puedo enfocarme un poco en Felltale xD)
¡Hasta luego!
