Ohayou minna! Jeje, cuanto tiempo n.n aquí les traigo la continuación de esta historia, que espero les esté agradando. Quería comentarles que estaba pensando en hacer la versión de esta historia desde la perspectiva de Natsu ¿Qué opinan?

Bueno, bueno, no les quitaré más el tiempo n.n espero disfruten leyendo.

Nota: Los personajes no me pertenecen, son del gran Hiro Mashima-sensei, pero la historia es mía.


Pronta desilusión

Era de día el sol se levantaba a su máximo esplendor, todo era perfecto en los alrededores de Magnolia, pero en un pequeño apartamento reinaba el caos.

-Levy… te digo que no, no sé nada más de él- gritaba con desesperación Lucy a un teléfono celular.

-Pero Lu-chan, de verdad no preguntaste más- hablaba insistentemente Levy.

-Desde ayer te dije que no pregunté más- Lucy se encontraba saltando de un lado de la cama a otro.

-Debiste pensar mejor las cosas- dijo Levy de la manera menos burlona que pudo.

-Ya te dije que no me dio tiempo de pensar en nada, ¿No me pusiste atención ayer?- la pobre chica no contenía los nervios.

-Sí, eso lo sé- no logró contener más la risa, así que estalló en sonoras carcajadas.

-Ahora te burlas de mí, sabes que no contengo mis nervios- la rubia se dejó caer en su cama y colocó una de sus manos sobre sus ojos- Lloraré por tu culpa.

-No Lu-chan, yo no lo dije con esa intención- alcanzó a decir entre risas la peli azul.

-Entonces…

-Solo digo que lo lógico sería pedirle su teléfono, o le hubieras preguntado su dirección, como mínimo su edad…

-¡¿Pero es acaso que tú está loca?!- preguntó muy exaltada Lucy.

-No, yo solo quiero ayudarte, Lucy. Te aseguro que si es así de guapo no serás la única que lo pretenda- Levy tenía razón, no podría ser la única; aunque así lo quisiera.

-Levy…- el escuchar a su amiga llamarle por su nombre completo indicaba que estaba molesta.

-Nada Lucy, en un momento más estoy en tu casa, espera un poco en lo que me cambio, no quiero que te salgas- advirtió la peli azul antes de colgar.

-¿Qué haré? ¿No le dije bien a Levy de su novia?... seguro que ella me entendió- Lucy se paró inmediatamente de la cama y se cambió la pijama por algo más decente.

Entre las revolturas de sus cajones, Lucy no se preocupaba por su desorden, el vivir sola la había hecho un poco más responsable; pero según sus padres, lo atolondrada nadie se lo quita.

Corrió con agilidad hasta el refrigerador y tomo una malteada de vainilla que dejó hacia un rato. Con un poco más de rapidez se dirigió al baño en busca de un cepillo para arreglar su cabello, realmente la chica estaba echa un lío y su amiga no tardaría mucho en llegar.

Alzó la ropa que tenía sobre su cama y la tendió con suma delicadeza, colocó ordenadamente sus peluches sobre esta y finalmente acomodó sus zapatos, en menos de diez minutos todo quedó listo para la llegada de la peli azul.

-Ahh, al fin acabé, creo que debería arreglar seguido- acabando de decir esto sonó el timbre que anunciaba la llegada de Levy.

-Lu-chan, abre- dijo detrás de la puerta Levy.

Lucy se acercó juguetonamente hasta la puerta y la entreabrió - ¿Quién es?

Levy, quien entendió de manera inmediata el juego de su amiga se acercó con sigilo–Soy la bibliotecaria, vengo a buscar un libro que no ha devuelto.

-Ehh, querrá decir que no he leído.

-No jaja, en realidad soy una policía que viene a investigar un crimen- acercó sus manos al rostro, formo una pistola y fingió disparar, Lucy solo atinó a reírse.

-Y… ¿Se puede saber cuál es el crimen?

-Sencillo… a una linda joven le robaron el corazón- tras escuchar su frase, Lucy abrió estrepitosamente la puerta.

-¡Levy!-la chica estaba sonrojada hasta la punta de la nariz.

-Ya, ya, sé que no es un crimen para investigar- sonrió ampliamente y entró al apartamento.

-Oh, pero que cosas estás diciendo Levy- cerró la puerta y se recargó levemente en ella.

-Bueno, ¿Ahora si me dirás con exactitud qué fue lo que sucedió?- interrogó con seriedad Levy.

El nerviosismo de Lucy era notorio- Levy, ya te dije que fue lo que pasó, no me dio tiempo de pedirle su número o preguntarle donde estudia…

-Estudios… ¡Cierto Lu-chan! ¡Necesitamos preparar los papeles para el siguiente curso!- interrumpió la peli azul.

-¡Es verdad!- la rubia corrió hacia su pequeño mueble de noche y buscó entre todos sus papeles, mientras la pequeña peli azul meneaba su bolso en busca de sus respectivos documentos.

-Listo, ya tengo los míos y ¿Tú, Lu-chan?- la rubia alzó victoriosamente sus papeles, demostrando el haberlos hallado.

-Perfecto, ahora ya podemos terminar nuestro papeleo, vamos de una vez- sin esperar respuesta alguna, la chica tomó la mano de su amiga y salió, no sin antes tomar su bolso y un abrigo.

-Es-espera Lu-chan… tenemos que hablar.

-Dejémoslo para luego, primero terminemos esto- sin más le mostró una sonrisa con la que la peli azul quedó más que satisfecha, que podrían hacerle, así era Lucy.

El camino a la escuela no era largo, en unos cinco minutos llegarían perfectamente.

-Lu-chan, ahora que lo pienso ¿Cómo será posible que se vuelvan a encontrar si tú lo viste en Crocus?

Lucy frenó su caminar y volteó a ver a su amiga- Levy… yo no había pensado en eso, podría ser que nunca más lo vuelva a ver- giró su cuerpo en dirección al sol, quedando de perfil a su amiga- pero si tenemos que estar juntos lo volveré a encontrar de eso estoy segura.

-Lu-chan…

-¿Sucede algo?

-No, no es nada, solo que me acabo de dar cuenta lo determinada que eres.

-¿Apenas? No lo puedo creer- la chica hizo un puchero que provocó la risa de su amiga.

Las dos siguieron su camino una al lado de la otra, riendo y bromeando, hasta que, inconscientemente llegaron a su destino.

Cuando estuvieron a escasos metros de la entrada se percataron de la presencia de cierto peli rosa.

-Lu-chan ¿Podría ser…?

-Na…- el corazón de Lucy se sobresaltó. ¿Qué se supone que hacía él allí? La confusión la lleno por completo ¿Acaso el destino los quería juntos? No, seguramente eso no era verdad, o eso creyó.

Casi como si lo hubieran llamado el chico giró su cabeza en dirección a Lucy.

-Esa chica, me es familiar- justo cuando pensaba gritarle a la rubia para llamar su atención alguien decidió interrumpirlo.

-¡Natsuuuuu!- una voz chillona se escuchó, para sorpresa de Lucy le era muy familiar.

El chico giró su cabeza rápidamente, la persona que estaba esperando ya había llegado. La joven albina de un momento a otro se abalanzó sobre su novio estampándole un fuerte beso en los labios. La pobre rubia no podía salir de su asombro, es verdad que sabía de la existencia de su novia, pero verlos así de forma tan inesperada la quebró.

-Lu-chan. No veas- gritó Levy, llamando la atención de todos los presentes.

-Levy, no te preocupes, está bien, yo ya lo sabía- sonrió, no de manera sincera como era de esperarse.

-Pero Lu-chan…

-No, estoy bien- interrumpió la chica- mejor entremos ¿sí?- reprimió el llanto para no ser tomada como el centro de atención, pero no logró por completo su objetivo, ya que una silenciosa lágrima se desbordó por su mejilla, y esto no pasó desapercibido por cierto peli rosa.

-Lissana, tardaste demasiado.

-Lo lamento Natsu. Mira se tardó demasiado en traerme, no encontraba los papeles que me faltaban para la validación de mis estudios.

Lissana estudió algunos años en el extranjero, debido a que su madre la envió a un internado.

-Está bien, entremos y terminemos esto- sonrió y sujetó al mano de su novia. Por otro lado, la Hearthphilia observaba con discreción los movimientos del peli rosa y la albina.

-Lu-chan, si eres más discreta, no habría ningún problema- dijo entre risas la Mcgarden.

-Pe…Pero que cosas dices Le..Levy- repetía avergonzadamente Lucy.

Por el amplio pasillo llegaron hasta la oficina del director, donde se tenían que terminar los trámites para su curso. Una joven albina, alta y de una figura muy marcada se acercó a las chicas, poco después llegó al pareja.

-Mucho gusto, mi nombre es Mirajane Strauss, un placer conocerlos- la joven los recibió con una amplia sonrisa y un brillo particular en sus ojos azules.

-Un placer, ella es Lucy Hearthphilia y yo soy Levy Mcgarden- ambas hicieron una leve inclinación a manera de saludo.

-Síganme para que concluyan su inscripción, ustedes también chicos- los aludidos sonrieron e hicieron caso a las instrucciones.

Entre risas y miradas curiosas terminaron pronto el papeleo, dejando todo listo para el inicio de clases. Al salir de la oficina, un incómodo silencio se hizo presente para la desgracias de los cuatro jóvenes.

-Dime Lissana ¿Cuánto tiempo llevan saliendo Natsu y tú?- Levy fue la primera en hablar, más para sacar información que para mantener una productiva plática. La pregunta sorprendió demasiado a la albina.

-¿Por qué estás interesada en saber eso? Digo, llevamos muy poco de conocernos.

-Solo es curiosidad, se ven tan… acaramelados- Levy le dio un fuerte codazo a su amiga, para que ya no siguiera hablando.

-Ya veo… tres meses- la albina sonrió y miró detenidamente a Lucy, quien solo se dedicaba a mirar el suelo.

Levy notó la tensión que se sentía, así que sin detenerse a pensarlo tomó el brazo de Lissana y salieron corriendo hacia el patio, dejando solos a un par de confundidos adolescentes.

-Así que… Tú eres la chica de la otra vez- aseguró Natsu.

-Ah… sí- Lucy no podía ni mirarlo a la cara.

-…-

-…-

-Se ven muy bien juntos- dijo Lucy, rompiendo el silencio.

-De verdad, muchas gracias- sonrió, nuevamente esa sonrisa que solo le había visto a él.

-No hay de qué- sentía una opresión en el pecho, pero hacía caso omiso a sus sentimientos.

-¿Tú tienes novio?- pregunto repentinamente Natsu.

-Eh, no, no he tenido ningún novio- respondió sonrojada la rubia.

-Menos mal.

-¿Eh?

-No nada- sonrió de manera nerviosa el peli rosa- Bueno…me adelantaré, nos vemos.

-Está bien, cuí…

-Antes de irme ¿Podrías darme tu número?- Lucy estaba tan emocionada que gritaría de la emoción.

-Claro es ######## - en seguida recibió la llamada del chico, encendiendo la melodía de su celular.

-Perfecto, ya intercambiamos datos, ahora si me voy- se acercó a la chica, le dio un rápido beso en la mejilla y salió corriendo de ahí.

-¿Por qué eres tan tonto?- susurró Lucy mientras sujetaba con firmeza su celular hacia el pecho.

El resto del día transcurrió con normalidad, las amigas habían decidido disfrutar del resto de sus vacaciones, el único problema es que el corazón y la mente de Lucy estaban en la escena de aquel beso.

OoOoOoO

La noche se hizo presente, las estrellas brillaban en una manera maravillosa, Lucy se hallaba intranquila al pie de su balcón, el delicado viento de media noche movía con gracia su delicado cabello.

-Como desearía verte- sus palabras volaron al viento, sabía que era imposible, pero aún así lo deseaba.

De pronto, de manera muy inesperada una enorme sombra lo cubrió todo. Abrió sus ojos ampliamente, el increíble cuadro que estaba frente a ella era imposible… sí, no estaba soñando, justo enfrente de su balcón se encontraba un enorme dragón como el que vio aquella vez su corazón se revoluciono, y comenzó una batalla con el cerebro. Sin pensarlo dos veces comenzó a llamar su atención.

-¡HEY! ¡HEY!- el dragón pareció reaccionar ante los gritos de la joven, pues volteó y en ese momento sus miradas se cruzaron para dejar sus corazones más confundidos.


¿Qué les pareció? Por favor déjenme su opinión en un review n.n

Respuestas a sus reviews:

J. Aide-chan: Hola n.n Me da mucho gusto que te haya gustado la historia, jaja yo también amo las historias con dragones, son bellísimas, no la odies, no es esa mi intención. Espero que te guste este capítulo. Saludos n.n

Naluforever: OwO muchas gracias, me da gusto que te pareciera lindo. Jaja, no arruinará tu Nalu, es solo que la necesito un poco par ala historia n.n. n/n ¿Quién habló de novio? Pero bueno jaja, ya sospechaba que no eras GAGA. Saludos, espero te guste este capítulo también.

comelibros: No, bueno, no te preocupes, me da gusto que te tomaras el tiempo de leer. Creo que todos odiarán a Lissana, pero juro que esa no es mi intención n.n, la verdad no recuerdo el nombre del anime, pero después te lo paso ¿vale?. Saludos

Muchas gracias por seguir la historia.

Besos y abrazos.

Ayano-chan fuera :3