Hola!

Lamento mucho la demora


Mire de reojo a Suga, el pobre estaba completamente dormido, me dio tristeza el verlo tan demacrado, estaba sufriendo y me sentía impotente el hecho que yo no sabía el motivo por el cual sufría. Acaricie sus cabellos un poco mientras lo miraba, estaba recostado contra mi hombro.

-Sawamura-kun-Takeda-sensei me miro preocupado-¿Cómo se encuentras Sugawara-kun?-miro a Suga.

-por ahora está dormido-susurre para no despertar a Suga.

-me gustaría hablar con el hoy mismo, pero veo que está muy cansado como para retenerlo-el entrenador Ukai el cual iba en otro asiento con el sensei nos volteo a ver-Sawamura, toman el mismo camino para ir a casa ¿no? ¿Puedes acompañarlo?-asentí seguro.

-si-conteste mientras enfocaba mí vista en Suga el cual se había movido un poco para acomodarse-confía en mí-susurre mientras entrelazaba mis dedos con los suyos-Koushi-bese su frente con cariño.

El viaje transcurrió tranquilo sin ningún contratiempo, tal parece el partido había dejado exhaustos a Nishinoya, Tanaka y Hinata ya que no iban haciendo alboroto alguno; llegamos a la preparatoria y contra mi pesar tuve que despertar a Suga pero este ni se inmuto, así que decidí llevarlo en mi espalda. Recibimos las indicaciones y llevando tanto su maleta como la mía camine hacia la casa de Suga.

-¿mmm?-sentí como Sugawara se despertaba-¿Daichi?-susurro mi nombre-¡o por Dios! ¡Bájame! Me has tenido que cargar y de paso llevas ambas maletas-dijo nervioso.

-¿Qué querías que hiciera?-me reí-trate de despertarte, pero tienes el sueño pesado-sentí los leves golpes de Suga en mi espalda.

-¡Bájame! Daichi, esto… es vergonzoso-ladee la cabeza para verlo por el rabillo del ojo y me sorprendió al verlo completamente sonrojado.

-Suga-lo baje con cuidado para luego darme media vuelta quedando frente a él y tomándolo de la mano lo jale hacia mí abrazándolo con fuerza importándome poco el estar en una vía pública.

-¿D-Daichi?-tartamudeo nervioso.

-no sé qué es lo que te lastima, no sé qué sucede, pero te prometo que lograre ayúdate-pose una mano sobre su mejilla acariciándola con mi pulgar para luego acercar mi rostro al suyo y como horas antes lo había hecho, bese su frente por impulso, a los segundos reaccione y me separe avergonzado por lo que había hecho.

-…-sus labios formaron una pequeña sonrisa, sus mejillas sonrojadas y sus ojos contrastando con los pocos rayos de sol que se colaban por el horizonte lo hacían ver hermoso, más bien angelical-gracias-bajo la cabeza avergonzado-debemos ir a casa-susurro para luego levantar la cabeza y de un rápido movimiento beso mi mejilla cuando yo estaba desprevenido haciéndome sorprender-vamos Daichi-comenzo a caminar.

-c-claro-toque mi mejilla por unos instantes y comencé a caminar rápido para alcanzarlo, tenía un liguero presentimiento que algo sucedería esta noche.


Bueno, hasta el próximo capitulo!